Tormenta de fuego.

Introducción.

Seis largos años habían pasado desde que la batalla con Sailor Galaxia dio lugar. Seis largos años desde que ellas se habían sacrificado nuevamente para que Tokio de Cristal fuese una realidad y no una mera utopía de lo que lo habría sido.

En seis años algunas cosas cambiaron y otras no tanto, pero definitivamente ellas ya no eran aquellas niñas que alguna vez lo sacrificaron todo. Seis años pasaron desde que los generales así como Diamante y Zafiro volvieron a la vida con la ayuda del poderoso cristal de plata y la unión de los poderes de las Sailors, ya no dominados por el mal que alguna vez corrompió su corazón, sino como personas buenas que si bien recordaban su pasado, algunos de ellos prefirieron no repetirlo y se alejaron. En cuanto a Kunzite , él fue el único que decidió quedarse a hacer vida en Tokio, por su parte Neflyte te reencontró con Naru y se fueron a vivir juntos a Osaka, por su parte Jedite y Zoycise se fueron a vivir a Kyoto, por lo que no se les veía muy frecuentemente. Por su parte, los dos hermanos Black, Zafiro y Diamante decidieron quedarse en Tokio a hacer una nueva vida siguiendo el camino del bien.

Serena y Darien llevaban casados 4 años, y ella, aun sin saberlo, esperaba un bebe, su primer bebe, la pequeña dama, tan anhelada por todos. Darien se convirtió en un excelente doctor avocado a su trabajo, no pasaba mucho tiempo con su esposa, pero era de esperarse sus responsabilidades eran muchas, mas aun que aspiraba a ser jefes de residentes de cardiología, puesto no fácil de conseguir, pero sí que le convenía tanto económicamente para su familia, como en experiencia ganada. Serena por su lado se dedico a ser una devota ama de casa, cuidado de su hogar, de su esposo llenándolo de amor.

En cuanto a las chicas, ya no se veían mucho, Mina logró su anhelado sueño de ser cantante, era muy reconocida en Tokio, pero aun no fuera de él. Ello le demandaba mucho trabajo, trabajo duro, estaba consiguiéndolo, faltaba tan poco. A su lado su caballero en armadura brillante, o tal vez debería decir Armani brillante, Kuncite, él volvió a elegir a Minako y ella a él, su pasión era incontrolable, se adoraban, se admiraban y por sobre todo se respetaban. Él era su manager ahora, quien mejor que él para velar por los intereses de la hermosa rubia

Amy estudiaba medicina, era una de las mejores alumnas, ayudante de sus profesores y había comenzado sus prácticas en el hospital donde Darien y Motoki trabajaban, ella quería dedicarse a la neurocirugía por lo que no compartía horas de prácticas con los dos muchachos.

Comenzó una relación algo sorpresiva para el resto, con Diamante Black, quien ahora en su vida terrenal distaba mucho de ser un intelectual como Amy, ya que el apuesto peliplateado había logrado entrar en el mundo de la actuación, logrando ser reconocido como uno de los hombres más apuestos a nivel mundial. Sin duda sus tatuaje de dragón que adornaba su pecho era lo que lo hacía más sexy a los ojos de las fanáticas, las cuales sin duda hacían rabiar a la intelectual Amy Mizuno. Ambos tenían dos años viviendo juntos, en los cuales habían estado compartiendo cosas increíbles, ella siendo la pensante y él.. bueno él el impulsivo, el que le arrebato ese primer beso dentro de uno de los camerinos.

En cuanto a los Three light, tres años después de que habían partido a su planeta, Kinmokuu, Seiya había regresado de vuelta a la tierra, esta vez sin sus hermanos, pues su princesa, la princesa Kakyuu le había dicho que tenía una misión importante en la tierra, que sería de gran trascendencia para la humanidad.

Rei Hino, por su parte, se había convertido en una modelo prestigiosa, de alta costura, dejando un poco de lado su función de miko, si bien su corazón y alma nunca dejarían de serlo opto por una vida completamente diferente. Su abuelo seguía en el Templo acompañado de una "amiga" según él, una mujer mayor, pero hermosa que compartía la misma religión y que también era una Miko, Risa, el mismo nombre de la madre de Rei, las vueltas de la vida.

Rei no pasaba mucho tiempo en Japón pero cuando lo hacía vivía junto con Makoto en su gran piso en una de las avenidas principales. Ellas eran muy unidas, vivían juntas cuando la pelinegra estaba en Japón, se contaban todo, se regañaban cuando la otra estaba equivocándose, después de la batalla contra Sailor Galaxia habían descubierto que tenían más cosas en común de las que se podían ver a simple vista.

Makoto consiguió abrir un prestigioso restaurante que ella misma atendía y a la vez tenía un exitoso programa de cocina, que según las estadísticas lo veían mas hombres que mujeres, es que Mako era hermosa y siempre usaba vestiditos un tanto reveladores, pero así era ella, sincera, natural, fresca y a la vez salvaje, impulsiva, apasionada como una tormenta, su corazón ya le pertenecía a alguien especial, aunque a la vista de todos ella solo coqueteaba con Motoki y Zafiro al mismo tiempo, para Rei Hino esto no pasaba desapercibido, aunque ella sabia quien era el verdadero dueño del corazón de su amiga.

.En cuanto a la relación de amistad que tenia Mako con Motoki, ambos se mostraban muy amigos, aunque son de esas amistades con ciertos privilegios, pero el orgullo de ambos no los dejaba avanzar, situación que traía preocupada a Rei. Si como esto no fuera poco, estaba Zafiro, que después de haber regresado a la vida había puesto sus ojos en la hermosa ex sailor del trueno, a la que no se cansaba de lanzarle indirectas sobre sus sentimientos dia y noche, sin duda Makoto estaba en una encrucijada, pues también sentía una gran atracción por el apuesto chico de ojos azules. Las cosas comenzaron a complicarse cuando el tomo un trabajo a tiempo completo en el restaurante de Mako, pero que podía hacer ella. Nadie mejor que Zafiro para hacerse cargo de la administración del restaurante, que era la parte que ella odiaba hacer.

Una noche nada especial, Luna mando a llamar a todas las chicas, era urgente algo había ocurrido, ella y Artemis convivían juntos en Japón en su forma humana, ambos tenían una tienda de antigüedades que atraían a curiosos y expertos en el tema.

Todas llegaron rápidamente, todas a excepción de Rei, ella se encontraba en Nueva York, a Mako le fue imposible ubicarla, ella estaba desfilando y si no era así con su novio Tyler Black, mejor conocido como "Fénix" en el mundo de las carreras. Rei comenzó una relación algo tormentosa con el rebelde sin causa que corría profesionalmente con su motocicleta en el mismo equipo que Haruka. Nadie sabía de esta relación a excepción de Mako, su confidente de verdad.

Se encontraban Luna, Artemis, Serena, Darien Chiba, Minako junto con Kuncite, Amy que llego casi ultima con Diamante que no dejaba de abrazarla posesivamente, Seiya kou, Setsuna y Hotaru, que al dia siguiente partirían a Inglaterra donde vivirían de ahora en adelante. Mako junto con Zafiro, situación incomoda de verdad para ella que hacia momentos atrás estaba besándose desenfrenadamente con Motoki en su auto.

Todos se asombraron de ver a Haruka y Michiru, ya que ambas viajan demasiado y por coincidencia estaban ahí esa noche.

Estaban expectantes, no sabían que podía pasar, por la mente de las seshi pasaron las batallas, el dolor, todo lo que les costo llegar hasta donde estaban y definitivamente no querían perderlo, no ahora, no en el momento que todas eran felices.

Por fin Artemis tomo la palabra, nervioso y titubeante:

- Pedimos a ustedes que vengan… bueno que se acerquen, porque algo paso… algo.- Artemis daba vuelta sobre sus dichos, crispando los nervios de mas de uno, cuando Luna tomo la palabra.

Decidida, segura, con voz autoritaria, definitivamente no había cambiado nada.

- No estamos seguros que es lo que puede ocurrir, solo puedo decirles que hoy llego una entrega extraña a la casa de antigüedades , algo que nos sorprendió.- terminaba su frase con la vista perdida en la nada, como recordando lo que ocurrió- En la mañana estaba haciendo la limpieza cuando…

FLASH BACK

Luna estaba limpiando, cuando la campana de la puerta anuncia a un visitante, rápidamente la mujer de largo cabello azulado que se encontraba en el fondo de la tienda se acerca para recibirlo. Era un hombre joven muy alto, de tez mestiza, cabello negro, ojos color rojizo, vestía de negro. Luna se asusto un poco, nunca lo había visto, aunque las personas que concurrían a su tienda solían ser extrañas había algo con respecto a él, algo… familiar, extrañamente familiar.

- ¿Puedo ayudarlo joven?- al fin pregunta ella, no consiguiendo respuesta alguna, él solo la miraba fijo, luego de unos minutos en silencio sin moverse, el misterioso muchacho extiende sus manos dando a Luna un paquete, era una caja envuelta en papel rojo metálico.

Luna vaciló antes de tomarlo, no sabia si recibirlo o no.

- No tenga miedo señora, si usted es Luna, esto es suyo, DEBE tenerlo- expresa el joven sin siquiera gesticular su rostro, mirándola fijamente. Luna titubeo pero al fin extendió sus brazos para tomar la caja roja, que no era muy grande, ni pesada, era… muy liviana… como si estuviese vacía.

- Gracias Señora y que tenga buenos días… - dijo el joven dándose la vuelta, antes de llegar a la puerta, voltea para mirarla, y casi como un susurro dice. - es justo como la recuerdo.– Luna quedó estatica "es justo como la recuerdo"… pero de donde, donde había visto a ese muchacho, le parecía tan familiar, su rostro, su expresión seria. Cuando al fin reacciono el joven había desaparecido, salió hasta la calle a buscarlo pero no pudo encontrarlo, se perdió entre la multitud.

Fin del Flash Back.

- Y que había en la caja gatita?, o solo era un pretexto para verme.- Ese comentario tan coqueto no podría ser de otro más que de Seiya Kou, luego de su decepción amorosa con Serena, se había convertido en todo un mujeriego, coqueteando con todas y a todo momento, Artemis lo miró de mala manera. Por suerte Haruka tomo la palabra.

- ¿Estaba vacía Luna? Dinos que pasó, por favor. Y ya no la interrumpas Kou, de verdad eres molesto.- Finalizo con un tono casi amenazador. No era un secreto que ellos no se llevaban bien, que nunca se quisieron, que Haruka tenía un recelo protector y especial por su Princesa y los suyos, jamás termino de confiar en aquellos tres muchachos de otro planeta.

Luna se había quedado callada, pensante, como si tuviera miedo de lo que fuera a revelar. Fue entonces cuando Artemis se acerco al medio de la sala, saco lo que pareciera una piedra, roja y negra. Lo colocó en el suelo, miro a todos con un semblante extraño. – Es esto lo que era, un mensaje.

Una imagen comenzó a proyectarse desde la gema. Lo que mostraba era terrible, un Tokio devastado, no quedaba nada, imágenes de otras partes del mundo en iguales condiciones, los lideres de otras potencias pidiendo clemencia, noticias mostrando a centenares de personas muertas, sangre, desolación, tristeza, hambre, guerras. Luego aparece un muchacho, un tanto familiar para todos, extrañamente muy familiar para uno de ellos.

El muchacho era joven, no tendría más que 20 años, piel blanca, cabello negro largo atado, sus ojos… sus ojos amatista, profundos, llenos de dolor. – En su era actual tres meses después de que vean esto, una terrible amenaza atacara. Esa amenaza se alimenta de la vida de los planetas y los seres que habitan en ella. Mi existencia peligra, deben ser cautos y revelar cuanto antes la identidad del Fénix, háganlo por el futuro de todos, por favor.- El joven comenzó a llorar, no quería hacerlo quería mostrarse fuerte, pero el dolor fue más.- Deben enfrentarlo y destruirlo, la fuerza del cuarto planeta no será suficiente, solo el amor y la fraternidad nos salvará a todos.

Hizo una pausa como pensando si debería decir algo mas, sus lagrimas caían como cascadas por su rostro, al fin abrió su boca y sin pensarlo dejo salir las palabras.-Padre por favor no te rindas, no te rindas padre- Diciendo esto la imagen desaparece.

Todos se quedaron en silencio, ¿qué demonios había sido eso? Era real, o ¿algún fanático por el Apocalipsis les jugaba una sucia y pesada broma?, el joven parecía desesperado de verdad, las imágenes conmocionaron a los presentes. Además la piedra era tan extraña, nunca antes vieron algo así. Nadie decía nada, hasta que Seiya comenzó a reír a grandes carcajadas ante la mirada de todo

- ¡ Por el Gran Kami!- Seiya no paraba de reír ante la mirada atónita de todos.- Me van a decir que le creen. Seguro que el chico quiere ser actor, o director y bueno sabia que Luna nos conoce, por favor… Phoenix que nombre tan estúpido.

Seiya estaba asustado, asustado porque ese joven le recordaba mucho a alguien, algo en su pecho le dijo que lo conocía, pero no podía admitirlo, ni aceptarlo. No iba a renunciar a su vida por pelear… nunca más.

- Cállate imbécil- Haruka cruzo toda la habitación y lo tomo por su camisa enfrentando sus rostros- Eres un idiota, que no se toma nada en serio, no sé como tu Princesa pudo encomendarte una misión. Maldito seas Kou. Rápidamente Diamante y Zafiro se tuvieron que acercar a ellos para separarlos, pues parecían estar a punto de pelearse.

- Haruka por favor, no hagas esto ahora- sentencia Michiru mirándolo fijamente.

- No entiendo nada de esto, todo parecía tan real…- agrega Amy hablando consigo misma.

Todos estaban absortos en sus pensamientos, cuando Setsuna, que parecía no prestar atención comenzó a hablar.

-La leyenda del Phoenix… he oído de ella, solo que no estoy segura…– Posa su mirada sobre Luna. – Tú también deberías conocerla Luna, después de todo ya nos hemos enfrentado a ella antes, al menos eso creo.

Todos las miran expectantes, Setsuna se debatía confusa, como tratando de recordar, solo que no podía.

- Si me disculpan yo podría hablarles de eso-. Interrumpió Kuncite atrayendo toda la atención.- Mi madre me lo contaba siempre antes de dormir. Era mi cuento favorito.- Soltó su mano de la de Minako, y se acerco hacia uno de los grandes ventanales de la sala, desde allí se podía apreciar una hermosa vista de la capital, con sus luces, la gente atolondrada, los autos, el ruido.

-Mi madre siempre me hablaba de una leyenda, pero ella insistía que era una historia real, solo que cuando pasa de boca en boca tiende a convertirse en leyenda, cada uno agregando lo que les parece conveniente. Sin embargo ella lo contaba tal cual era, puesto que lo vio con sus propios ojos. – Se quedó callado unos segundos para proseguir- Phoenix es una criatura ex corpórea, una diosa, como su nombre lo dice Phoenix renacía de sus cenizas, es por ello que es imposible matarla, tampoco es posible determinar su edad, su existencia es eterna. Su poder es el fuego, vive en el fuego, ella es fuego. Fenix necesita de un cuerpo para poder manifestarse, toma el cuerpo de mujeres, todas ellas hermosas, fuertes, difíciles de domar, como ella. Cuando encuentra un huésped ella se alimenta de su energía, de su dolor, de su sufrimiento, haciéndolas explorar hasta en lo más profundo de su ser. Una vez que Phoenix lo logra, comienzo su danza…-

- ¿Danza?, ¿ baila?, explícate mejor Kun- Interrumpe Zafiro no pudiendo dilucidar lo que su amigo dice.

- No es una danza realmente, solo que eso parece, en el cielo con el fuego a su alrededor, comienza a alimentarse.- Kun proseguía, sin saber cómo explicarse realmente, era difícil, su mama siempre lo hacía tan bien… sonrió al recordarla, que bueno sería tenerla a su lado en estos momentos.

- Creo entender lo que Kuncite dice- Setsuna se acerca a él- Fenix es una criatura que se alimenta de la energía vital de los planetas.

-No puede ser!- Mako al fin reacciona.- Si este mensaje nos llego es por algo, debemos acabar con ella antes que destruya al mundo como lo conocemos, debe haber alguna manera.- En sus ojos ya la energía chispeante del trueno se hacía presente.- No tenemos nuestros poderes, no podemos transformarnos, debemos pensar en algo.

- No hay manera de matarla, al menos no conozco una.- Sentencia Kuncite, Minako se acerca a él y se abrazan, ella, como siempre, apoyando a su amor hasta el final.

- Si, la hay…. – la mujer de cabello verde y largo toma la palabra.- Solo que no se si esa es la parte que es leyenda… "Cuando el fuego devore todo a su paso y el cuarto planeta se encuentre en tinieblas, solo la tormenta logrará apaciguarlo, y el elegido nos guiará a todos hacia un nuevo mundo"- Termina diciendo Setsuna.

- ¿Qué significara eso?- no entiendo nada. Haruka parecía enojarse con ella misma, apretando sus puños, de nuevo deberían pelear, de nuevo.

Todos comenzaron a hablar y gritar interrumpiéndose unos a otros, todos excepto Serena. No sabía porque pero ese nombre le sonaba tan familiar, le causa miedo y respeto. Darien la noto callada y la abraza dándole una sonrisa, pero no como las de antes, hacía tiempo que no la miraba como antes.

Y definitivamente nunca la miró como la miraba a ella… a Rei Hino.

Flash Back

Era el día de su boda con el amor de su vida… Darien, con el que compartió todo, su vida pasada y esta. Se miraba nerviosa frente al espejo, qué le depararía la vida de casada, ja! Su madre le dio consejos, sus amigas también, pero ella sabía en su corazón que todo sería diferente, su experiencia sería diferente.

Sus amigas estaban presentes, sus cuatro amigas eran sus damas de honor. Todo combinaba magníficamente, ella llevaba un vestido blanco inmaculado, muy parecido al que usaba en su vida pasaba, con una cola larga, bordada con flores en beige. Su cabello lo llevaba atado completamente en un peinado recogido, con flores blancas que lo adornaban, dejando caer suaves rizos sobre su espalda y rostro. Sus bellas damas de honor llevaban un vestido color champagne ceñido al cuerpo de raso, tan largo que tapaba sus pies y con un pequeño buche en el escote, de breteles muy finos y ramos de rosas blancas y jazmines.

- Te ves hermosa Sere, de verdad.- Decía Mako mientras arreglaba su larga cola.

- Eres toda una princesa amiga, estas hermosa, realmente hermosa.- Le decía Rei mientras le acariciaba su mejilla, realmente Rei estaba feliz por ella, porque la adoraba, porque aprendieron a quererse y a tolerarse, porque eran muy contrarias, porque eran como hermanas. Pero al mismo tiempo no podía evitar sentirse triste, tan triste porque el único hombre que había amado se casaría con otra, que no era cualquier chica, sino una de sus mejores amigas.

Mina ya había empezado a llorar desde que Serena se terminó de poner el vestido

- Estas hermosa.- Decía la rubia entre lagrimas.

- Ya Mina es un día hermoso deja de ponerte así.- Reprende Amy con toda su dulzura.- Vamos Minako que hay que salir.

- ¡No puede ser se me corrió el maquillaje!- de repente alza su rostro y se pone muy seria, las chicas se quedaron mirándola, no sabían que pasaba por la cabeza de su rubia amiga hasta que por fin hablo.- Debo estar hermosa seguro que hay periodistas que me están esperando, Serena no salgas todavía, debo maquillarme- Todas se cayeron literalmente de espalda… Mina le pedía a la novia que espere en el día de su boda.

Cuando al fin estuvieron listas, comenzaron a caminar por el largo pasillo, todo era soñado, ella estaba entrando a la iglesia del brazo de su querido padre, sus seres queridos estaban ahí, hasta los Three lighs se habían hecho un rato para ir, a excepción de Seiya, claro. Y ahí lo vio, a su amado Tuxedo Mask, a Endimyon, a su amor, parado junto a Motoki. Ambos de Traje, impecables.

Solo que algo había en su mirada, mostraba devoción, como si estuviese hipnotizado, pero no mirándola a ella, sino a la chica que estaba caminando delante hacia el altar, Rei.

Por un segundo pensó en detener todo, en irse corriendo y nunca más regresar, pero después de todo ellos estaban destinados. Si bien sabía que Rei había amado a Darien, pero la sacerdotisa jamás se interpuso entre ellos, todo lo contrario, siempre se mostro feliz por los dos. No era Rei la que le preocupaba, pues sabía que aunque la sacerdotisa aun amaba al apuesto hombre de ojos azules jamás se interpondría entre ellos, sino esa mirada que su futuro esposo le brindaba a la pelinegra, que sentía que ya había visto antes, en el milenio de plata, sí, Darien ya miraba así a Rei cuando era el príncipe Endymion, y Mars no era Rei Hino, sino la Princesa de Marte.

Todos esos pensamientos se esfumaron cuando Darien la tomo del brazo y la ceremonia comenzó, este debía ser el día más feliz de su vida y así sería.

Fin del flash Back

- Serena, ¿estás bien?- Darien la notó preocupada- sé que todo esto resulta preocupante, pero va a estar todo bien, estas pálida Serena- dijo mientras tomaba su mano, que estaba muy fría.

- Sí, si mi amor, no es nada solo quiero ir a descansar, ya tuvimos mucho por hoy. ¿No lo creen ustedes?.- decía mientras miraba al grupo.

- Sí, creo que es hora de irnos a descansar todos, mañana será otro día- Sentenció por fin Amy, tomando la mano de Diamante entre la suya.- ¿Vamos amor?-

- Sí… si vamos.- Respondió el chico peliplateado que empezó a caminar tomando de la mano a su novia.

- Nosotros también nos tenemos que ir.- Dijo Setsuna mirando a Hotaru que vivía con ella.- Bien faltan tres meses para que suceda lo que supuestamente dice el joven del video, no hay que ser paranoicos, pero cualquier cosa hay que estar en contacto.

- Me parece bien Setsuna, no se preocupen las mantendremos informadas.- Artemis tomó la palabra.- De todas formas hay mucha investigación que hacer, por favor Mako no dejes de comunicarte con Rei-. Dijo mientras miraba a una preocupada Makoto. La hermosa castaña no sabía por qué, pero estaba muy preocupada por su amiga Rei, sentía una angustia inexplicable en el pecho, cuestión que no paso desapercibida por Zafiro quien la miraba de reojo.

-¿Mako me escuchaste?- Cuestiono Artemis que miro preocupado a la chica de ojos verdes.

- Sí, si lo hice Artemis, no te preocupes la llamaré, de todas maneras ella debe estar por volver de su gira, al menos eso me dijo Tyler cuando hable con el.- Respondió la joven haciendo alusión al novio de Rei.

- ¿Tyler?- Pregunta confundida Minako- ¡Así que Rei anda de revolcón y no me dijo nada!- Mina comienza a hacer uso de su voz chillona y su cara de pervertida más conocida- ¡Lo sabía, se le nota que anda muy activa sexualmente, por su mirada y todo, además su piel está muy bonita!- Exclama elevando su puño.

- ¿Que tiene que ver su piel amor?- Kunzite aun no descifraba por completo a su loca novia.- ¡No me digas que crees en eso que dicen que el semen te ayuda a mejorar el cutis!

Todos se sonrojaron, no era momento para hablar de eso y menos de Rei, nadie decía nada, solo se escuchaban algunas risitas provenientes de Haruka y Michiru que se miraban con complicidad.

- Bueno al menos yo la veo hermosa, hasta tengo un lindo poster en mi habitación con ella en ropa interior- Dijo Seiya mirando a Minako- Te creo Mina, deberías intentarlo también.

Kunzise se sentía bastante apenado, toda esta gente le parecía cada vez más loca, empezando por su adorada Diosa Venus

- Bueno creo que mejor nos vamos amor ya es tarde.- Apenado el joven de larga cabellera plateada que tomo de la mano a la rubia y camino con ella a la salida.

Más atrás venían Serena y Darien. Chiba estaba realmente molesto con los comentarios que se habían hecho sobre Rei, como podría ser que ella este con otro, no le gustaba para nada, mucho menos que Seiya haya confesado que tenía fotografías suyas. Claro que él también tenía, compraba todas las revistas donde Rei salía, pero estaban ocultas de la vista de todos, especialmente de su esposa.

Todos se despidieron y prometieron estar en contacto.

Calles de Tokio

Mako estaba pensativa, no omitió palabra alguna en el viaje de regreso a su casa. Serena y Darien se ofrecieron a llevarla, gracias a Kami, puesto que no hubiese sido bueno volver con Zafiro. Últimamente ella se sentía confundida respecto a sus sentimientos, por un lado le parecía muy atractivo Zafiro Black y le encantaba escuchar sus palabras dulces, pero por otro lado, también Motoki le parecía muy apuesto, sus besos y sus caricias le hacían enloquecer, aunque este último no la tomaba muy en serio.

-Makoto, ya estas a salvo.- Exclamo la rubia volteando a ver a su amiga que se encontraba en el asiento trasero.

La joven de ojos verdes iba pensativa hasta que se dio cuenta de que Serena le estaba hablando.

-Oh, muchas gracias Serena, a ti también Darien.- Responde la chica castaña bajándose del auto.

-¿Te sientes mal Mako?- Cuestiona la rubia que baja el vidrio al ver a su amiga comportarse de extraña manera.

Makoto sonríe para tranquilizar a su amiga.

-Para nada Serena, es solo que estoy un poco cansada, y mañana tengo que estar temprano en el estudio para grabar el capítulo de mañana.- Término diciendo Makoto que había recordado que como cada día tenía que ir a grabar su programa de cocina que por cierto tenía muy buen raiting.

Después de que la chica castaña abrió la puerta de su auto, decidida a dormir para ordenar sus pensamientos observo unas maletas en la sala que la sorprendieron. Fue entonces que se le vino a la mente su querida amiga.

-¿Rei está aquí?- Se cuestiono la chica a si misma sorprendida de que su amiga llegara sin avisar.

De pronto se escucho el ruido de la puerta del baño de la cual salió una chica pelinegra vestida con su pijama.

-Soy yo amiga, o ¿esperabas a alguien más? Cuestiona la chica de cabello negro sin poder sonreír con malicia haciendo referencia a Motoki o Zafiro.

Nueva York 2 meses atrás…

La Gran Manzana lucía espléndida. Como siempre lo era, los grandes carteles luminosos, los altos rascacielos, su gente tan especial. "No hay lugar como Manhattan" alguna vez alguien le dijo, y no se equivocaba.

Era la ciudad de las oportunidades, la cuidad que no duerme, la ciudad que sentía devoción por ella.

Una hermosa mujer alta, delgada, de largo cabello negro, y grandes ojos amatista caminaba por un pasillo, atestado de periodistas, todos se pisoteaban tratando de conseguir alguna declaración de la joven. Los flashes de las cámaras fotográficas casi enceguecían a la muchacha.

Se le hacía imposible avanzar puesto que los mismos paparazis no la dejaban hacerlo. La razón de tanto alboroto era ella, la joven y fabulosa súper modelo Rei Hino, o al menos así se referían a la chica. ¿Quién lo diría? Solo hace unos años atrás era un don nadie. Una simple muchacha de ciudad, con el sueño de convertirse en una dedicada sacerdotisa, cierto que había querido ser cantante, pero solo eran sueños de una chiquilla idealista, la fama no era para ella. Pero se equivocó.

La fama llamó a su puerta, como si se tratara de la trama de alguna comedia romántica, un cazatalentos la vio caminando por las calles de Tokio y fue ahí cuando exigió saber quién era ella…

Notas Finales:

Bien, aquí mi amiga Nick Rivers y yo, Mademoiselle Rousseau, tenemos el primer capítulo de esta historia que espero sea de su agrado. Habrá un poco de fantasía y peleas, las cuales espero poder manejar bien, ya que este no es mi terreno, regularmente lo mío es el romance y el lemon. Pero afortunadamente tendré la ayuda de mi amiga Nick que será mi respaldo en esas escenas de acción que tanto trabajo me cuesta escribir. Cabe aclarar que tanto Rei como Mako son las protagonistas de esta historia en igual proporción, y que el hecho de que en el buscador aparezca Rei como chapter A y Makoto como chapter B fue hecho así respetando el orden de aparición que tuvieron en la serie original

Ahora bien en cuanto al novio de Rei, Tyler Black, mejor conocido como Fénix, el es personificado por Ikki, caballero Fénix de bronce de Saint Seiya, solo que decidimos darle un nombre extranjero, claro dejándole como sobrenombre Fénix, para que se sobreentienda que él es.

Bien, ahora los dejo con las notas aclaratorias de mi amiga Nick Rivers, que debo aclarar es quien tuvo la idea original de crear este fanfic que al comentármelo me pareció genial, y al invitarme a participar como colaboradora, gustosa acepte.

Los que me conocen ya sabrán que lo mío es el Romance y el Lemon, asi que si sería raro que a mí se me ocurriera escribir algo tan fantasioso como lo que ella ha creado.

Atte:

Mademoiselle Rousseau.

Hola a todos! Me parece mentira al fin poder darle vida a este proyecto que viene en mi mente hace ya tanto tiempo, junto con la ayuda de mi querida Madeimoselle Rousseau que al comentarle esta historia no tardó en tener ideas geniales!

Debo decir que la idea nació de una noche de insomnio en el que me puse a pensar que me gustaría ver de SM, dejando un poco de lado el toque niñerezco que tiene la serie de por sí. Hace mucho tenia al villano en mente, un villano que no sea facil de vencer, que de verdad toqué fibras sensibles y así nació Fenix. Desde el primer momento la historia fue pensada para Rei Hino y Makoto Kino

De por sí Rei es mi personaje preferido, pero además su perfil de mujer autosuficiente y femme fatal me dio lo que necesito para que sea una de las protagonistas. Por otro lado Makoto, a mi entender, es la más cercana a Rei, ambas comparten historias de vidas tristes, no teniendo una infancia feliz, y no exitosas en el amor. Mako es fuerte, decidida, impulsiva y hermosa, eso dio que la elija como otra protagonista, no hay coprotagonistas ellas son las que interpretaran esta peculiar historia de aventura, amistad y romance

Espero disfruten

Nick Rivers*

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