Disclaimer: nada me pertenece


1

Wingardium Leviosa

Los dos jóvenes se encontraban en la habitación de sexto curso de Gryffindor de los chicos. Ron ya se había encargado personalmente de pedirle a Harry, Neville, Seamus y Dean que no apareciesen esa tarde por allí, y ellos cumplieron. Quería estar a solas con Lavender.

—¿Qué quieres que hagamos ahora, Won-Won? —preguntaba Lavnder mientras se ponía de rodillas sobre él y le acariciaba el pecho por debajo de la camiseta.

—Pues... lo que tú quieras —y se rió con risa tonta.

—Puedo hacer lo que tú quieras, Won-Won.

Ron se quedó pensativo.

—¿Qué tal si... te enmarañas el pelo?

—¡Por supuesto!

Y comenzó a agitar y revolver su liso y rubio pelo, tanto y con tanta ansia que al final su cabello quedó totalmente enmarañado y revuelto. Todo por su Won-Won.

—¿Y ahora? —preguntó esta vez.

—Me gusta más castaño ¿Por qué no te lo tiñes de castaño?

Lavender rió esta vez.

—¡Por supuesto!

Y cogió su varita mágica, y, apuntando a su pelo, enmarañado y revuelto, pronunció un hechizo, pasando del rubio a un tono castaño.

—Bien —dijo Ron —. Ahora, ¿por qué no te quitas esa ropa, Lav-Lav, ... —Lavender parecía estar en éxtasis — y te pones ésta?

De debajo de la cama sacó las siguientes prendas. Un suéter y una falda del colegio, una túnica obligatoria, unos calcetines largos y unos zapatos negros. También una bufanda de Gryffindor y una insignia de prefecta de la misma casa.

—Esto... Won-Won, hace mucho calor.

—Vamos, Lav-Lav. Hazlo por mi.

—Está bien.

Se quitó sensualmente su ropa y se puso el uniforme, los calcetines hasta las rodillas, los zapatos, la bufanda y la insignia de prefecta sobre la túnica.

—Ahora coge tu varita y vuelve aquí.

Así lo hizo Lavender, que se puso de nuevo de rodillas sobre Ron.

—¿Y ahora? —preguntó ella.

—Ahora di: ¡Wingardium Leviosa!

—¡Wingardium Leviosa! —repitió ella.

—¡Otra vez! —gritó él mientras la agarraba por los muslos, subiéndole un poco la falda —¡Otra vez!

—¡Wingardium Leviosa!

Ron parecía eufórico.

—Y ahora di: Es Leviosa, no Leviosá. Pero con tono de pedante.

—¡Es Leviosa, no Leviosá! —dijo con tono pedante.

—¡Si, si, bien hecho!

Mientras tanto, dos chicas se encontraban en los sillones frente a la chimenea.

—¿Qué es ese ruido, Ginny?

Ginny Weasley ocultaba una sonrisa.

—Creo que Ron está probando otra de sus fantasías, Hermione.