Primer capítulo de mi fanfic de "El conde de Montecristo" espero les guste. Después de la línea empieza la versión en inglés. No se si estará bien escrita, pero ahi esta :)

First chapter of mi fanfic of "The count of Montecristo" I hope you like it. After the line is the english version, so just skip the spanish version. I don't write perfectly in english but I hope you undestand it :)

Una forma en que ella lo vio fue "el destino", "la providencia". Pero eso en poco tiempo no le importó y juró venganza sobre aquellos que le arrebataron todo.

Era temprano en NeoLucía, lo normal en cada mañana, lo usual, la rutina. Pero a Eriz le importaba muy poco hacer siempre lo mismo con tal de volverlo a ver. Aunque su madre le dijera que se quedara quieta, que buscara a un hombre que en lugar de navegar en el mar, que tuviera sus pies en tierra firme, que pudiera verlo siempre; ella seguía esperando a su amado que llegara con bien.

Eriz trabajaba en una taberna: limpiaba, servía, cocinaba incluso. Sabía que un día su amado llegaría por ella y la llevaría con él hacia aguas desconocidas y mágicas donde todo puede pasar: monstruos, batallas, sirenas… Aventura, es en lo que pensaba. Y así sería años después, solo que sin él.

Teresa Caderousse era otra gitana de la troupe. Siempre quiso mucho a Eriz y se llevaban muy bien entre ellas. Teresa podía oír y sentir fantasmas y ayudarles a encontrar la luz. Eriz, en cambio, podía leer las líneas de las manos, lo cual le sería bastante útil.

Pero por fin llegó el día. Eriz llevaba meses esperando ese barco, "La esfinge", que le trajera de vuelta al amor de su vida. Se arregló como nunca en la vida: su mejor vestido con un encaje algo atrevido para su gusto revelaba sus pechos agraciados y su piel de durazno hasta sus hombros, pulseras en sus muñecas y otras en su tobillo, la falda con gran vuelo, sus aretes preferidos daban a sus ojos verdes un tono más grisáceo y a su cabello ondulado una tonalidad más oscura. Su altura era la ideal para que al abrazar a alguien pudiera ella esconder su cara en el cuello de la otra persona, sin agacharse ni pararse de puntillas.

La madre de Eriz le había advertido que podía ser arrestada por el simple hecho de aparecerse en el muelle con esas ropas, pero la advertencia entró en oídos sordos, lo cual lamentaría días después.

Por fin "Le esfinge" se detuvo y bajaron los hombres. Y ahí estaba él, tan guapo y tan fuerte como siempre, tan atrayente y tan misterioso. Florent. Sus ojos oscuros podían mostrar ambos lados de su personalidad: su ternura y su audacia. Florent era un gran marino a pesar de su corta edad -19 años-, y pronto tendía su puesto como capitán de "La esfinge".

Florent amaba a Eriz, ella era todo lo que quería. Pero Eriz era una gitana. Una hermosa y encantadora gitana. A los ojos de la sociedad, los gitanos eran ladrones, engañosos, astutos… como zorros traicioneros. Pero esa era la imagen que ellos querían dar. Así nadie se les acercaría. Nadie les dañaría.

La troupe de Eriz se había quedado mucho tiempo en NeoLucía, ya casi medio año, pero su padre la amaba tanto que permitió alargar su estancia en ese lugar. Sin embargo, su madre era muy desconfiada y, como buena gitana, quería irse de ahí antes de que pudiera leer alguna desgracia en las cartas.

La mañana del día 16 de agosto del año 3010, Eriz, la gitana de 17 años, hija del líder de la troupe, había desaparecido del campamento para recibir al marino con el que pensaba casarse. Esa mañana su madre la buscaba para prevenirla contra la desgracia que acababa de leer en las cartas. Pero cuando la encontró, fue muy tarde.

Florent y Eriz se encontraban frente al barco cuando uno de los oficiales vio la forma de vestir de Eriz. Pronto el muelle estuvo rodeado de hombres uniformados, armados y con una actitud bastante molesta para todos los presentes. Eriz fue mandada a ver a la jueza de NeoLucía. La madre de Eriz observó la escena en silencio, sabiendo el maldito futuro de su hija.

La jueza, era una mujer joven, de unos 23 años. A primera vista parecía bastante dulce, pero una vez que sabía quién era la persona que tenía enfrente, el ángel se convertía en demonio. Era estricta y la mayoría de las veces, con muy mal genio. Le echó una ojeada a Eriz e hizo una terrible mueca. Despreciaba a los gitanos. Decía que habían traído la desgracia a NeoLucía. Sin embargo, estaba de buen humor: en unos días estaría casada con un hombre guapo y rico que cumpliría sus caprichos. Así que decidió jugar con la gitanilla.

-¿Porqué te han traído aquí, niña?

-Honestamente, no lo sé. Pero sospecho que ha sido por mis ropas.

-Um… esto debió de ser un error. Te diré que. Pasarás una noche en la prisión y mañana podrás volver a tu vida cotidiana. Una pequeña formalidad ¿comprendes?

-¡Claro! Muchísimas gracias madmoiselle… am…

-Villefort. Melissa de Villefort

-Recordaré su nombre siempre, madmoiselle Melissa.

Melissa llamó a sus guardias y condujeron a la gitana hasta una carroza estacionada frente a la puerta. Y esa fue la última vez que vieron a Eriz Dantes en NeoLucía.

-Um… no sabía que la comisaria estaba tan lejos de la prisión.- pensó Eriz. Pero en realidad, la prisión había quedado atrás desde hace buen rato.

Mientras tanto, en NeoLucía, Teresa intentaba que la madre de Eriz le dijera dónde estaba su amiga, pues estaba segura que Fernanda, la esposa del líder de la troupe, lo sabría. Pero, lo que en verdad quería saber era si algún día volvería. Lo que realmente le importaba era Florent.

Apenas anocheciendo, el carruaje donde viajaba Eriz se detuvo en un lugar que le era difícil de reconocer. Le indicaron que subiera a la lancha. Eriz obedeció con respetable resignación. Sabía a dónde iría. Sabía cuál sería su desgracia. Sabía que lo había perdido todo. Y que lo único que no debía perder era su cordura. Le chateaux d'If. Ahí sería su residencia por muchos años.


The way she saw it was as "destiny", "providence". But in short, that didn't matter and swear revenge on those who took everything from her.

It was early in NeoLucia, the normal stuff of every morning, the usual; the routine. But for Eriz it was a low price for seeing him again. Although her mother told her to stay calm, to look for a man that instead of sailing, remained in land, where she could always see him; she still waited for his loved one to be safe.

Eriz worked in a pub: she cleaned, served, cooked also. She was certain that her beloved one would go for her and take her into unknown and magic waters, where anything could happen: monsters, battles, mermaids… Adventure was all she thought about. And that will be so, but without him.

Teresa Caderousse was another gypsy of the troupe. She always appreciated Eriz and they were good friends. She could hear and feel ghosts and help them to find the way. Eriz, by the other hand, could read the palm. This would be very useful in the future.

And finally the day come. Eriz had waited for months that ship, "The Sphinx" in which his beloved one would arrive safely. She dressed up as she never did before: her best dress with a lace a little bit daring for her style because it showed her breast and her soft skin from her neck to her shoulders, bracelets in her hands and others in her ankles, a very long skirt, her favorite earrings give her green eyes a gray tone and to her wavy hair a darker color. Her height was ideal to hug someone and let her hide her face in the other persons' neck, without making any effort.

Eriz mother had advised her that it could be dangerous to appear in the pier with that kind of clothes, but she didn't care, and she would later regret.

At last, "The Sphinx" stopped and men began to get down. And there he was, as handsome and strong as ever. As attracting and mystifying as always. Florent. His dark eyes could show both of his personalities: his nice part and his audacity. Florent was a great sailor despite the fact he was 19 years old. And now he would be captain of "The Sphinx".

Florent loved Eriz, she was all he wanted. But she was a gypsy. A beautiful and charming gypsy. To society, gypsies were thieves, tricky, shrewd… like treacherous foxes. But that was exactly what they wanted them to think. So they'll never be harmed.

Eriz' troupe had stayed in NeoLucia more than in other places, almost half a year, because her father loved her so, that he allow the troupe to stay. However, her mother was distrust and as the gypsy she was she wanted to escape from there before someone read a misfortune in the cards.

The morning of August the 16 of the year 3010, Eriz, the 17 year old gypsy, daughter of the leader of the troupe, had dissappeared from the camping so she could welcome the sailor she was going to marry. That morning her mother looked for her to warn her of the misfortune she just read in the cards. But when she found her, it was too late.

Florent and Eriz were in front of the ship when one officer noticed the clothes of Eriz. Soon, the pier was surrounded by police men, armed and with a grouchy attitude. Eriz was sent to the judge of NeoLucia. Eriz' mother watched this in silence, knowing the cursed future of her daughter.

The judge was a very young woman, she was 23 years old. At first sight she was sweet, but if she knew who the person in front of her was, the angel became a demon. She was very strict and most of the times she had a terrible humor. She looked at Eriz and made a grimace. She hated gypsies. She used to say that they brought fatality to NeoLucia. However, she was in a good mood: in few days she could be marrying a handsome and rich man that would give her all she wanted. So she decided to play with the little gypsy.

-Why are you here girl?

-I honestly don't know. But I imagine it was for my way of dressing.

-Um… this must be a mistake. I'll tell you what. You'll spend a night in prison and tomorrow you can return to your normal life. Just a formality, do you understand?

-Yeah, thank you very much mademoiselle…

-Villefort. Melissa de Villefort

-I'll always remember your name, madmoiselle Melissa.

Melissa called her guards and they took the gypsy to a carriage parked in front of the door. And that was the last time someone saw Eriz Dantes in NeoLucia.

-Um… I didn't knew the prision was so far- Eriz thought. But, the only reality was that the prisión was long way back.

Mine while, in NeoLucia, Teresa tried to make Eriz' mother told her where her friend was, because she was sure that Fernanda, the wife of the leader of their troupe, would know. But, what she really wanted was to know if Eriz would come back. What she really cared about was Florent.

Just when night fall, the carriage win which Eriz traveled stopped in a place that was difficult to distinguish for her. They told her to get into a little boat. She obeyed with respectable resignation. She knew where she was going to go. She knew her misfortune. She knew she lost everything. And the only thing she didn't wanted to lose was her sanity. Le chateaux d'If. There she would stay for many years.