Disclaimer: Los personajes de la saga no me pertenecen, son de la propiedad de Stephenie Meyer.

Duelo de tenis

Bella Swan

No oía nada, tan solo los latidos profundos de mi corazón. Volví a cerrar los ojos y lentamente dejé que mis dedos soltaran la raqueta para que esta cayera en el suelo en un sordo ruido. Luego fui la siguiente en caer, para dar paso a la oscuridad.

Notaba un ligero apretón en mi mano. Fui abriendo lentamente mis ojos para encontrarme con unos ojos negros. Mi novio vampiro.

Escuché un suspiro por parte de él a la vez que me atraía a su cuerpo y me daba un delicado beso en los labios. Me fijé en dónde estábamos. En su habitación.

-Mi Bella… -susurró acariciándome el pelo- Me has asustado mi ángel. He sido un completo irresponsable…

Nuestras frentes están juntas, nos rozábamos la nariz y podía oler su aliento al suspirar, y me nublaba los sentidos. Necesitaba de sus labios. Y así lo hice. Fui acercando mis labios hasta rozar los suyos. Él los acabó por unir, permitiéndome saborear su lengua con la mía. Poco a poco nos tuvimos que separar.

-Carlisle me dijo que tenías un poco de anemia porque no te alimentaste bien durante unos días, pero que te recuperarás en cuanto comas algo. –me explicó pasando sus dedos por mis mejillas sonrojadas.

-Lo siento, yo…-me recordaba cuando un profesor preguntaba algo y yo no sabía qué responder-yo…estaba nerviosa por lo del partido y no tenía mucha hambre. Y no me di cuenta que me encontraba débil hasta la mitad del partido. Lo siento…

-Shh…no te disculpes, fue mi culpa. Yo debía de haberme dado cuenta Bella. He sido un idiota. –sus ojos estaban cerrados fuertemente y su cara estaba en una mueca dolida.

-Edward, abre los ojos, por favor –dije con voz dolida, e inmediatamente los abrió.-No quiero que te eches la culpa, yo debía de haberme alimentado bien, no fue culpa tuya. –le dije poniéndome encima suyo. Puse una mano mía detrás de su nuca, cogiendo algunos de sus mechones rebeldes. Acerqué mis labios a su oído y dije sensualmente.

-Te gané

Oí su suave risa y noté cómo pasaba tiernamente la palma de su mano por mi espalda.

-Tienes razón, me ganaste Swan.

-¿No voy a recibir ningún premio o algo? –dije picaronamente.

-¿Qué quieres? –dijo muy curioso.

-Mmmm….-pensé- Quiero que me beses. –susurré sonrojándome.

-Pero…ya te beso cada día. ¿No quieres algo diferente? Un noche nuevo, un…-le paré antes de que dijese cualquier disparate.

-No quiero nada de eso. –me acerqué nuevamente a su oído mientras jugueteaba con su mechones. Sentí como se estremeció.- Quiero sentir tus labios rozar los míos, quiero acariciar los tuyos con mi lengua, saboreándote. Quiero que poco a poco vayas metiendo tu lengua en mi boca y roces la mía. Me encanta la sensación de sentir tu lengua con la mía. –susurré todo esto en su oído para después morder suavemente el lóbulo de su oreja.

-Soy todo tuyo, Bella. Me ganaste.

Dijo con una sonrisa torcida a la vez que acercaba suavemente sus labios a los míos. Después de todo, no ha estado tan mal jugar con un vampiro a tenis, aunque tuvo sus consecuencias…

TachÁn! Aquí está el ultimo capi… espero que os haya gustado! :P

Y porfavor porfavor porfavor! Dejadme comments! Porfa:'(

Acordaros que estoy trabajando en otra historia 'Entre micrófonos y rimas'

Hasta otra!