Already Over

Todo ha terminado…

Dime que me escuchas…

Estoy a solo un paso de ti…

Estoy a punto de llegar

a ti…

SasuHinaNaru…


*** Disclaimer: ***

* Los personajes de Naruto no me pertenecen,

son de Kishimoto-sensei

si fueran míos Sakura se iría lejos y Hina-Chan se quedaría con Sasuke y Naruto a la vez... *

*** ¡Jojo que pervertida! ***

¡Sin más que disfruten el cap!


Cap10: El Reencuentro, Los sentimientos de Itachi…

El amanecer destellaba en el horizonte y en un lugar casi oculto del bosque, en el País de la Cascada, se podía escuchar silbar kunais y shurikens y ruidos de sellos explosivos.

Hinata e Itachi entrenaban como todos días desde antes de que salga el sol; dos meses habían pasado desde que estaban juntos, el pelinegro le había impuesto un duro entrenamiento a la ojiperla que cada vez daba mejores frutos. Hinata aprendía cada técnica con asombrosa rapidez, sus ataques adquirían mayor precisión en la distancia que estuviera, que hacia sentir al Uchiha un profundo orgullo.

Los progresos de su alumna eran realmente admirables, se podía decir que era "una perfecta arma mortal ninja", casi había logrado superar a su maestro con asombrosa avidez. Cierto día de instrucción con la chica Hyuga, Deidara, quien hasta ese día entrenaba con ellos, resulto muy herido: una mala maniobra de su parte y un ataque sorpresa de la ojiperla habían logrado dejarle tendido en el suelo con varias contusiones y casi sin chacra. Por suerte para él, Hinata pudo asistirlo como si fuera una "Ninja Medico", pues cuando aun vivía en Konoha en sus ratos libres, secretamente practicaba jutsus médicos que extraía de los más antiguos pergaminos que celosamente se guardaban en la gran biblioteca Hyuga, eran pergaminos que habían sido escritos desde la primera generación hasta la suya, solo que para ella estaban prohibidos por el hecho de ser de exclusivo uso de los médicos de su familia. Se podría decir que en ese momento era la ninja perfecta: mortal y con grandes conocimientos en medicina.

Luego de ese día, el rubio decidió no entrenar más con la peliazul y ser sólo un espectador lejano de vez en cuando, por lo que ella siguió instruyéndose sólo con el Uchiha, quien cada vez requeriría de utilizar otras técnicas de ataque que emplearía en combates reales, para evitar los certeros golpes de su alumna...

-¿Quieres descansar un poco?- interrogo agitado el pelinegro

-¿Tú crees que deberíamos?- le contesto con otra pegunta Hinata

-Pues francamente si… ¡Además me has dejado exhausto!- concluyo dejando su posición de pelea, la Hyuga lo miro y luego sonriendo asintió, para dar media vuelta e irse al lugar donde estaban acampando, dejando a un Itachi envuelto en un torbellino de pensamientos…


Lejos de aquel lugar Sasuke meditaba, pues en ese ultimo tiempo no hacia mas que pensar en ella y buscarla incesantemente; el viento frío mecía sus negros cabellos, el día anunciaba que una nevada acontecería pronto, el sol se había ocultado detrás de unas densas nubes, la búsqueda a grandes rasgos no avanzaba y cada vez se sentía más ansioso, su necesidad de encontrarla parecía querer ganarle a la razón. La común irritabilidad muchas veces disimulada ahora era evidente, por lo que los miembros de Taka lo trataban con extrema precaución, el ambiente se encontraba tenso, era como una bomba de tiempo a punto de estallar en cualquier momento.

Sentado en la roca más alta del lugar el ojinegro observaba el horizonte, cuando unos pasos se oyeron detrás de él, el chacra era inconfundible…

-¿Qué quieres?- pregunto exasperado, pues antes de que hablara sabia de quien se trataba

-Sasuke-Kun… Creo… que los he encontrado- respondió vacilante la pelirroja

Sus negras orbes se abrieron en demasía, por un momento se sintió tan aturdido que volvió a interrogar…

-¿Estas segura Karin?-

-Si… están ubicados por el sureste… cerca del País del Fuego… Nos tomara tres días llegar allí- finalizo la pelirroja para ver como éste de un salto se ponía en pie para reunir a su equipo…


En Konoha, la seguridad se había extremado a más no poder, la Hokage les había sugerido que de no ser estrictamente necesario no salieran de la aldea y que todo aquel que entrara a la misma, fuera revisado con minuciosa cautela. Esa mañana había recibido información exacta acerca de la ubicación los primos Hyuga, de que Sakura había sido capturada por Taka, tomándola como prisionera según fuentes provenientes de espías aliados del País de la Cascada y también de que Naruto se había marchado de la aldea de Suna, abandonando a Kiba Inuzuka allí. Tras recibir dicho informe, envío un pergamino a Suna pidiendo el regreso inmediato de su ninja rastreador y mando a llamar a los integrantes que quedaban en Konoha de los equipos ninja con sus respectivos maestros para convocar una reunión inmediata…

-Bien, los he reunido a todos porque las cosas han cambiado drásticamente, como sabrán Konoha corre peligro y necesitamos encontrar a nuestros cuatro ninjas que han desaparecido: Naruto Uzumaki, Sakura Haruno y Hinata y Neji Hyuga. Según recientes datos de fuentes seguras, Naruto abandono a Kiba Inuzuka en Suna y fue detrás del rastro de los Hyuga, Sakura fue capturada por Taka y datos anteriores nos confirman que los primos Hyuga… se encuentran con ellos también- la sala por un momento se sumió en un silencio profundo que pareció eterno, los presentes se encontraban confundidos hasta que uno rompió dicho mutismo…

-¿Son también prisioneros?- pregunto Ino ingenuamente…

-No… Se han unido al grupo de Sasuke Uchiha… Como aliados… Por lo que es fundamental que los encontremos primero tanto a ellos como al baka de Naruto, si la heredera del Clan Hyuga fuera hallada primero por Akatsuki… Konoha estará más que pérdida- concluyo Tsunade con aire desesperado…

-¡¿QUEEEEEEEEEE?- se escucharon las voces de los ninjas allí presentes al unísono…

Shikamaru que había escuchado claramente cada palabra de su Hokage, con aire aburrido pregunto…

-¿Pero por qué estaría perdida? No lo comprendo. Todos sabemos perfectamente que Neji antes de atacar Konoha preferiría morir y Hinata Hyuga no es rival suficiente para hacer nada… ¡Es débil! Todos sabemos que no tiene el poder como para…- pero antes de que pudiera terminar la oración, una voz femenina lo interrumpió abruptamente…

-¡Te equivocas Nara!- exclamo la voz para luego suspirar cansinamente y proseguir -Mi hermana es más poderosa de lo que tú te imaginas… De lo que todos imaginamos… Ella… Ella es portadora del Sharingan del Clan Uchiha y en combinación con el Byakugan de los Hyuga el poder del que es dueña es… inimaginable- concluyo Hanabi dejando a todos los presentes atónitos a excepción de la rubia Hokage quien ya lo sabia.

-¿P-Pe-pero cómo?- pregunto Kurenai, antigua tutora de la primogénita Hyuga quien tras oír a la castaña quedo completamente estupefacta…

-Es una historia larga de explicar- interrumpió precipitadamente Tsunade y continuo -Ahora no hay tiempo que perder, por lo que formare dos equipos que partirán de inmediato al País de la Cascada, donde luego se dividirán para buscarlos… ¡Bien! Equipo Uno: Kurenai Yuhi, Asuma Sarutobi, Kakashi Hatake, Ino Shamanaka, Shikamaru Nara y Hanabi Hyuga; Equipo Dos: Maito Gai, Rock Lee, Tenten, Shino Aburame, Sai y Choji Akimichi. Preparen todo, parten esta misma noche…- termino de hablar la Hokage decididamente…

-¿Y Kiba?- interrogo Choji mientras devoraba una galleta

-Kiba esta en Suna como ya había dicho antes, por lo que he pedido su regreso de inmediato, pero de todas formas él no ira con ustedes… Bien es momento de que se marchen- contesto Tsunade seriamente

-Si Tsunade-sama- respondieron a coro los ninjas

-Ah! Y recuerden Hinata Hyuga no es la misma que ustedes conocen, sean precavidos deben traerla de regreso a la aldea con vida- y dicho esto ultimo se marcho encerrándose en su despacho.

Estaba realmente preocupada por el destino de la aldea y de sus ninjas, lentamente de acerco a su escritorio dejándose caer pesadamente en su silla y de un pequeño cajón extrajo una botella de Sake, el cual bebió directamente de la misma. Estaba segura que su reducido vaso no lograría aplacar los nervios que la consumían...


En otra parte del País de la Cascada, nuestro rubio portador del Kyubi, Naruto Uzumaki, ingresaba al bosque a toda prisa, pues una pista, un rastro de diferentes chacras lo habían llevado hasta allí. Ahora más que nunca estaba seguro que se encontraba en el lugar correcto, no sólo por las pistas sino porque su corazón le decía que estaba cerca de la mujer que amaba. Entonces sin perder más tiempo velozmente desapareció en el follaje verde del bosque, sin saber que quizás ese camino era el correcto…


Mientras tanto en la Aldea de Suna, el Kazekage recibía el pergamino que Tsunade desde Konoha le había enviado con carácter de urgente, Kiba se encontraba en la casa de Gaara recogiendo sus pertenencias para poder partir lo antes posible en búsqueda de Hinata, así que una vez terminado todo, paso por la oficina de pelirrojo para despedirse. Golpeo la puerta y espero…

-¡Adelante!- se escucho decir del otro lado, por lo que sin más preámbulo entro…

-Disculpa si te he interrumpido… Pero he venido a despedirme… Me marcho-le dijo el castaño seriamente…

-Has venido en el momento preciso, pues ha llegado un pergamino en el cual Tsunade-sama me informa que esta al tanto de que Naruto se ha ido y tú te has quedado aquí solo, por lo tanto pide que te presentes de inmediato en Konoha- le anuncio Kazekage.

Por un momento se quedo en silencio y con la mirada perdida en algún lugar de la estancia el Inuzuka le confeso…

-Desde que decidí ser ninja, nunca he desobedecido una orden impuesta, ni he rechazado misiones, no me he negado a nada, porque es lo que yo elegí… Pero esta vez me temo que voy a rehusarme a volver a Konoha…-

Gaara lo miro profundamente como intentando ver dentro de él y dándole la espalda lo interrogo…

-Dime… ¿Cuál es la razón por la que esta vez lo harás, por la que te… rehusaras?-

- Mi razón es Hinata, es por ella que estoy dispuesto a arriesgar tanto… aunque no gane nada… Adiós y… Gracias por todo- y sin decir más se marcho.

Pensativo, miro la puerta por la que el castaño había desaparecido, camino unos pasos hacia el gran ventanal que había en su oficina y murmurando al aire dijo…

-Suerte Inuzuka… La necesitaras...-luego su turquesa mirada, se perdió en la inmensidad del cielo…


Los días transcurrían rápidamente, sin embargo para el pelinegro tenían un lento correr; se mostraba pensativo mas de lo que solía hacerlo, algo que no sabia describir que era exactamente nacía en su interior, algo que creyó carecer con el paso de los años: Sentimientos. Si, había empezado a sentir una cierta calidez en su interior que fluía con fuerza, como cuando un temporal azota el agua del mar violentamente. Y su causante no era nadie más que Hinata Hyuga...

Luego de aquel vigoroso entrenamiento, la ojiperla decidió tomar un ligero baño en un pequeño arroyo cercano del lugar donde acampaban, asíque sin esperar más se quito sus ropas y de un rápido movimiento se perdió en las aguas cristalinas.

En una de sus tantas meditaciones, Itachi sin ser consciente llego precisamente al mismo arroyo en el que Hinata tomaba su baño, sin siquiera advertir de las ropas apiladas a un lado. Se quedo de pie en la orilla observando la quietud de las aguas hasta que una figura emergió de las mismas. Aquella visión lo dejo perplejo, sintió como todo el aire escapaba de su cuerpo, era la imagen más hermosa que hubiera visto en años, el agua escurriendo por sus cabellos negro azulados, sus ojos perlas opacando el brillo natural del arroyo y su nívea piel blanca como la luna reflejándose majestuosamente en aquellas aguas, realmente era una visión que hubiera dejado sin aire a cualquiera y él no era la excepción. La Hyuga para aquel entonces ya era casi una mujer…

Sin embargo, algo inesperado ocurrió de entre medio de unos arbustos una persona salio interrumpiendo aquella situación tan incomoda para ambos; sólo que era la persona menos esperada sobre todo por Hinata…

-¡Hinata-chan!- exclamo felizmente la persona…

El tiempo pareció congelarse, su todo se desvaneció, en aquella escena sólo eran ella y él no había espacio para un tercero…Sus ojos se ensombrecieron de repente, pudo sentir como todo el lugar era absorbido por un abismal silencio, como su corazón se detenía y todo aquel dolor que alguna vez creyó olvidado, volvió como si se tratara de un terrible huracán azotando todo a su alrededor, entonces con voz cortante y fría pregunto…

-¿Uzumaki… que haces aquí?-


En las profundidades de una cueva, en algún lugar del País de la Tierra, se ocultaba el grupo Akatsuki, para los integrantes que quedaban ya no era ningún secreto que Tobi era Madara Uchiha.

Éste había recibido la información brindada por Zetsu, que había recogido en su última misión en el País de la Cascada…

-Mmm… Interesante… Interesante… Si esto que me acabas de decir es verdad cambian mis planes por completo- contesto con aire misterioso y juguetón

-Así que la heredera del Clan Hyuga también es poseedora el Sharingan… Pero dime ¿Has podido indagar sobre el cómo lo adquirió?- interrogo a Zetsu

-No, sólo descubrí que la chica Hyuga es poseedora del Sharingan, esa información que quieres tú no será de fácil acceso, pues por lo que sé, sólo Itachi sabe el por qué…- respondió pensativo.

-Mmm … En lo que a mi concierne por el momento me interesa la chica, así que vigílalos de cerca y cuando encuentres el momento oportuno tráemela, la quiero en Akatsuki- concluyo Tobi para luego marcharse

Sus planes habían cambiado, Hinata Hyuga ahora era su objetivo, pues la heredera era la clave para que sus nuevos planes tuvieran el éxito que él requería para atrapar al Kyubi y posesionarse por fin de Konoha.

De inmediato y sin decir más palabras Zetsu partió en búsqueda de la Hyuga.


Se sentía completamente agotado, había corrido sin parar por casi la mitad del bosque siguiendo lo que él creía era el chacra de la ojiperla, tal era su cansancio que había pensado en refrescarse un poco y beber agua para poder continuar, usando su habilidad ninja logro localizar un pequeño arroyo, el cual le serviría para hacer lo que deseaba, sin saber que allí encontraría lo que buscaba… Más precisamente a quien buscaba…

Y ahora se encontraba allí, frente a frente con la mujer que amaba, tenia la misma mirada que aquella ultima vez que se habían visto en la aldea cuando se marcho dejándolo inconsciente, hasta que se percato de la presencia del Uchiha mayor por lo que sin dudarlo lanzo un ataque logrando que el ojinegro se desplazara uno metros hacia atrás…

-¡Nooo! ¡Detente maldita sea!- grito la Hyuga enojada mientras veía como se desarrollaba una lucha que se hacia cada vez mas intensa, se sentía inútil pues no podía salir del agua estaba completamente desnuda, pero sino hacia algo inmediatamente sabia que los acabarían descubriendo.

Rápidamente olvidándose del pudor, salio del agua dejando a los dos hombres paralizados en el momento. Camino parsimoniosamente como si no estuvieran y con la suma delicadeza que la caracterizaba empezó a vestirse como sin nada ocurriese. Una vez terminada su labor, sin mediar palabra alguna golpeo a los dos hombres por igual.

-¡Idiotas!- exclamo furiosa y clavando su fiero mirar en el chico zorro prosiguió -¡¿Qué demonios haces aquí Uzumaki! ¡Creí dejarte bien claro en Konoha que podrías morir si te volvías a acercar a mí! ¿Es que acaso lo dudas?- interrogo duramente…

Itachi quien estaba presenciando la escena, podía leer claramente el por qué Naruto se encontraba allí y no supo el por qué pero una pequeña incomodidad empezó a hacer mella en su interior, así que sintiendo que estaba demás opto por retirarse tranquilamente…

-Nos veremos en el campamento… No tardes- y desapareció en una nube de humo sin dar tiempo a contestar a la ojiperla…

El silencio se tornaba cortante, sus mirabas no se dejaban, una bruma de sentimientos encontrados los envolvía a ambos cual neblina al campo por la mañana, hasta que por fin titubeante el rubio se animo a hablar…

-Hinata-chan yo… Yo regrese por ti…- le dijo mirándola intensamente y decidido…

La Hyuga quedo petrificada, por un momento en aquella mirada fría se pudo ver un atisbo de calidez, pero como aquella ultima vez que estuvieron juntos en el monte de los Kages, los recuerdos la inundaron velozmente tornando nuevamente sus dos perlas en fríos témpanos de hielo dejando a Naruto confundido…

-Dime Uzumaki… ¿Tu me crees tonta?- interrogo con marcado desdén - ¿Piensas que voy a creer que has dejado de amar a Sakura, el amor de tu vida de un día para el otro y que has venido por mi? Pues déjame decirte que…- pero no pudo continuar porque el ojiazul la interrumpió abruptamente…

-¡Si Hinata-chan!- exclamo- Estoy aquí por ti y sé que aún no me crees pero de aquí no me iré sin ti… Hinata sé también que las palabras no alcanzan y que con mi ignorancia hacia tus sentimientos te he herido más de lo que podría imaginar y que quizás todo lo que haga ahora no logre compensar el sufrimiento que he causado en ti…- hizo una pausa intentado tragar el nudo que se había formado en su garganta y prosiguió- Pero… Estoy enamorado de ti… ¡Perdóname Hinata tarde me di cuenta que te amaba!-

Y entonces su mirada se desvío de aquellas dos lunas que atónitas veían como caía derrotado al suelo el hombre que alguna vez amo…

La Hyuga se quedo petrificada, aunque se lo negara sentía aquella angustia que consumía a Naruto por dentro, pero no podía creerle, no después de todo lo que había ocurrido, no después de escucharlo pregonar durante años su amor por la pelirosa. Y entonces ocurrió como si de lluvia se tratara, gruesas gotas empezaron a humedar el suelo seco por el invierno, incesantes lágrimas abrían senderos en las mejillas ya enrojecidas mejillas del chico que permanecía abatido en el suelo.

Hinata en ese instante creyó que oía como aquel día su corazón romperse por segunda vez cual frágil cristal, de repente algo tibio y mojado descendió lentamente por su níveo rostro haciéndola retroceder dos pasos hacia atrás. Su pensamientos quedaron en blanco no podía pensar en nada o al menos eso creyó, porque de pronto como una violenta ráfaga el recuerdo de aquel triste momento vivido en el pasado con Sasuke Uchiha se le presento y sin quererlo en Naruto se vio a ella misma cuando en medio de su lastimoso clamor, le suplicaba al pelinegro que no la alejara de él.

Entonces desvaneciendo su frialdad, con paso temeroso se fue acercando lentamente al Uzumaki quien levanto la mirando dejando ver su rostro completamente empapado por el dolor, la ojiperla suavemente se acuclillo frente a él y tomando su rostro entre sus manos delicadamente seco sus lagrimas para luego envolverlo en el mas tierno abrazo desatando un intenso llanto silencioso el rubio portador del Kyubi…


Lejos de aquel lugar, el grupo de Sasuke habia partido en busca de Hinata al igual que los dos equipos formados por la Hokage, pronto el invierno llegaria a su momento cumbre y con el una serie de encuentros y desazones a los que algunos sobrevirian y otros tal vez no... El destino empezaba a jugar sus cartas ya no habia marcha atras...

To Be Cont…


Holaaaa! Queridos Lectores:

Ante todo me quiero disculpar por haber dejado colgada tanto tiempo mi historia… Lo que me paso es que esta falta de inspiración y ganas… Es un momento que todo escrito pasa… En fin este capitulo es corto (creo) pero es así apropósito jajajajaja ahora empieza lo bueno… En fin espero que le haya gustado y ya saben espero su critica constructiva… Los reviews del cap anterior los voy a contestar en el otro capitulo junto con los de este.

Les dejo un afectuoso saludo y no estamos leyendo!

Gracias por seguir mi Fic =)

Atte: Ori-chan23