Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer. La historia es de mi autoria¡


Hola¡ Como Estan? Espero que bien...

Yo con un resfrió que ni les cuento ye so que estoy en verano xD pero solo a mi me pasan estas cosas….

Este capitulo es especial esta dedicado a Whit Cullen y Andrea_Aurora que me ayudaron con el… y leyeron los cambios que realice…

Espero se pasen por mi Blog… habrá imágenes adelanto de cap…, recomendaciones y todo con mis historias y una que otra cosilla de robsten, además que Andrea me eayudara con la administarcion de este… adems que me puden ubicar en Twitter, facebook, msn….

Espero les agrade el capitulo… ya en el próximo lo comrenderan mejor….

Agradecer todos los rr, alertas y favoritos que me han llegado… en el próximo hare un recuento de todas las alertas, favoritos y quienes han dejado rr a lo largo que va esta historia…

No las entretengo mas y les dejo el capitulo¡

Las quiero Fran

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Cuatro Años Después

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Bella POV

– ¡Mami! –Sentía que me tocaban la cara.

–Mami, no desperta –Sentí exclamar a mi pequeño Rob.

– ¡Allense los dosh! –Mi Reneesme tan autoritaria como él…

Pesha, fea –Ese era mí pequeño Eddy.

–Mis niños, no peleen –Los calmé a la vez que extendía mis brazos para que se acurrucaran junto mí.

–Mami –Chillaron los tres, mientras se metían conmigo a mi cama

Como era siempre, Rob y Eddy se acomodaron cada uno en mis costados aferrados a mí, eran tan posesivos –Mis pequeños diablillos –Mientras Ren sobre mí, ella tan delicada pero de carácter tan imponente, ya con sus casi tres añitos eran unos niños muy bien portados, tenían su carácter y eran muy posesivos… no dejaban que nadie se me acercara.

–Mami ¿Qué haremos hoy? –Preguntó mi niña.

–Van a ir al Jardín de Niños donde tía Ángela y los recogerá Bree –La niñera de mis hijos y una gran Amiga –cuando salgan y nos veremos a la hora de la comida –Le contesté.

Yo no quelo ir, yo jugar pake con Roby y Resme –Decía Eddy.

Sip, yo tambel quelo ir –Estos pequeños bribones al ser gemelos se conectaban.

Shi mami –Hasta Res.

Los tres me miraban con un muy lindo puchero en sus caritas, y con esos preciosos ojitos quien se les podría resistir… nadie…

–Está bien, iremos pero luego de comer –Les dije.

–Sip –Los tres comenzaron a saltar en mi cama.

–Basta niños, ahora vamos a sus habitaciones a cambiarse –Dicho eso me levanté de la cama bajándolos.

Los bañé, cambié y los dejé listos. Una vez listos ellos, me arreglé yo, tomamos el desayuno juntos como siempre. Zafrina, mi ama de llaves era de gran ayuda en estas situaciones… las horas de las comidas eran las mas complicadas… tras terminar la pequeña batalla que conllevaba el desayuno, los fui a dejar a la guardería, ya estaba en mi último semestre en la Universidad. Había sido muy difícil llegar al final, hubo varias veces que quise dejar todo… y dedicarme solo a mis hijos… pero mi amiga Bree estaba ahí junto a mí, dándome ánimos… que debía ser fuerte por ellos, y solo ellos, ya que eran el pilar de mi vida, lo único que conservo de mi vida anterior.

Aún no entiendo como todo se derrumbó tan pronto… busco alguna razón, alguna respuesta y no la encuentro.

Muevo mi cabeza para alejar aquellos pensamiento de mi mente cuando me doy cuenta que ya estaba en la Universidad.

El día pasó sin contratiempos como siempre, mis calificaciones eran excelentes, mis profesores siempre me alentaban y felicitaban. Solo me quedaban tres meses y acababa la carrera de Literatura… no creo que ejerza, no aún. Ahora que había pasado el tiempo quería dedicarme a ser madre de tiempo completo, no tenía apuros económicos como para no hacerlo. Para mi bien lo que mis abuelos me habían heredado era mi sustento, lo había sabido administrar.

Ese día como les prometí a mis hijos los llevé al parque, y jugaron toda la tarde, Ren había heredado mi pastosidad, se tropezaba… con nada, y sus hermanos siempre estaban ahí para ayudarla –La protegían –No dejaban que nadie se le acercara, eran ellos tres contra el resto. A pesar de ser unos niños con una gran personalidad y carácter fuerte, no jugaban con los de más niños, eran algo especial y tímido muy tímido.

Verlos correr tan felices, sin ningún pensamiento atormentando en su mente, era simplemente maravilloso, ellos me llenaban de dicha; eran mi todo. Me sentía satisfecha de ver como los estaba enseñando, pero sabía que algo les faltaba… como a pesar de tanto tiempo él también me faltaba a mí… la culpa hacia ellos en estos momentos se acrecentaba de tal manera que mi pecho dolía y me cuestionaba mi paz mental por la felicidad de mis hijos. Mi estabilidad de mujer por mi situación de madre. No ha habido noche que no llore por él… era tan difícil no hacerlo, él no se merecía ni siquiera un pensamiento mío, y nadie de su familia, la cual fue mía durante un tiempo y mi propio hermano… como él pudo traicionarme así.

Como pudieron fallarme de esa manera todos.

El sonido de mi celular me sacó de mis pensamientos, sonreí al ver el identificador y ver de quién se trataba…

–Hola Pequeña.

–Hola, mamá –Mi madre, la única que me ha apoyado.

– ¿Cómo estás? ¿Mis nietos? Ya los extraño –Dijo casi sin respirar.

–Bien, estamos bien y bueno, ya sabes… esos pequeños bribones haciendo de las suyas.

–Me alegro hija-.

– ¿Tú cómo estás?

–Bien, bien… Mañana llego-.

–Te iré a recoger al aeropuerto –luego de que arreglamos su llegada, me comentó que debía decirme algo importante, quien sabe que será.

Tras la vuelta de mi madre, me contó que ya hace un tiempo había conocido a alguien y que salían de vez en cuando, tras divorciarse de mi padre se había dedicado a ella.

Si mi madre se había separado de el al verse envuelta en todas sus mentiras. Me apoyaba… bueno nos apoyaba… hubo varias ocasiones en las que quiso contarme de Emmett y que debía escuchar su versión de los hechos, pero no la escuche, la cortaba. Ella sabía que era terca y orgullosa, así que daba siempre concluido aquel tema.

La noticia era que Phil, su novio le había pedido matrimonio y ella había aceptado. Era tan feliz por ella, se merecía ser feliz y también me contó que la boda sería en unos tres meses, una semana antes de que mis pequeños cumplieran años.

–Hola, Bells –Me saludó Bree que venía llegando.

–Hola ¿Cómo estás?

–Bien, ya sabes con Diego soy feliz –Le di una sonrisa –Y Tú ¿Donde están mis remolinos?-.

Le iba a responder cuando entraron.

Mami, Roby y Eddy, encontrallon una Agartija en el jaldin –Me dijo Ren abriendo su ojos –Me la querían tirar –Los acusó.

No mami no es chielto –Dijeron los gemelos a la vez.

–Niños no molesten a su hermana –los regañé.

–Lo siento –Dijeron y la fueron a abrazar.

Ese amor que había entre ellos era tan puro, ocasión que había ellos se abrasaban y compartían todo. No podía ser más feliz por esto.

–Son tiernos ¿Cierto? –Me sacó Bree de mis pensamientos.

–Si, lo son –Respondí –Son mis ángeles-.

–Amiga ¿Cuándo dejaras de sufrir? –Preguntó.

–Sabes que es difícil… aún lo amo, más con ellos que me lo recuerdan cada vez que los veo –Le respondí.

–No digo lo contrario, solo que te des una oportunidad, Riley te quiere…. –Eso era cierto, Riley era mi compañero de universidad, congeniamos y me ayudó mucho, y cuando le conté de mis bebés, me dijo que era una gran mujer… hace un tiempo se me declaró yo me negué, no sentía nada por él… no creo que vuelva a amar, amé una vez y me destruyeron el corazón y no volveré a pasar por eso…

–Bells, Bells –Sentí como me llamaba Bree –Te fuiste –Me dijo burlesca.

–Lo siento, ya sabes que no puedo –Me limité a decir.

–Mírate… eres una mujer de 21 Años, con una familia estupenda, tienes unos hijos maravillosos y felices ¿Pero tú no mereces ser feliz?

–Soy feliz –Le rebatí.

– ¿Feliz? Torturándote… de una decisión que tomaste… sin ni siquiera escuchar su versión –Mi amiga era muy directa para decir lo que pensaba.

–Eso está en el pasado, no quiero hablar más –Di por zanjado el tema, la herida aún estaba abierta. No quería llorar frente los demás, por alguien que no valía la pena.

–Tú sola te engañas, ahora vamos a ver a mis pequeños.

Jugamos con ellos durante largo rato, hasta que Zafrina nos avisó que la cena estaba lista.

Los siguientes días ya no eran tan agobiantes, no iba todos los días a la Universidad, como mis profesores habían dicho, me eximí de todas los exámenes por mis calificaciones, así que más tiempo tenía para dedicarle a mis hijos.

Mis hijos estaban pasando la etapa del ¿Por qué? Constantemente me preguntaban por su papá, ¿Qué les podía decir? ¿El…? Simplemente no sabía… así que desviaba el tema con cualquier cosa.

Llego la boda de mi madre que la celebro en un viñedo al sur de california, mi hermano asistió con Rosalie. De lejos lo vi quería abrasarlo cobijarme en sus brazos, pero no, el también me traiciono. Después de eso, yo volví de nuevo a hogar junto a mis pequeños.

Hoy tenían pediatra, cumplían tres añitos en una semana, el 20 de junio, que irónica es la vida, nacieron el mismo día que su padre, que mi… no, ya no es mi… es solo el… él quien me ayudo a tener a mis pequeñas alegrías, y son sus copias. Rob y Eddy eran de pelo cobrizo desordenado, como él, y ojos verdes, y mi niña con el pelo color chocolate como el mío y ojos verdes, tenían sus facciones, gestos… todo. No había forma de negarlos. Ellos llevaban a Edward Cullen tatuados en su sangre y yo lo llevaba tatuado en mi corazón…

–Sra. Isabella, El Doctor Pertusi no podrá atenderlos hoy porque está en una cirugía, pero transfirió sus expedientes al nuevo pediatra –Me informó la Enfermera.

–Ok, no hay problema –Le respondí.

Veía como mis hijos cuchicheaban entre ellos, algo tramaban… lo sabía, hoy me sentía extraña, como si algo fuese a pasar. No le di mayor importancia.

Mami –Dijeron al unísono mis niños.

– ¿Qué mis amores? –Les pregunté.

Podemosh ir al Maldonaal –me dijeron y me miraron con esa carita…. Solo negué divertida.

Pol Val, di que shiii.

–Está bien, luego de acá iremos –Besé sus frentes.

–Sra. Swan, la atenderán ahora –Dijo la Enfermera.

–Vamos mis pequeños –Iban los tres tomaditos de las manos cuando entré antes que ellos, me quedé estática. No podía ser ¿Por qué?

Bella…

El fijo su vista en mi y en los tres pequeños que estaban en frente de mi, veía con adoración a los niños… ¿Cómo no? Si eran idénticos a el, mi princesa era una mezcla de ambos. La tensión se respiraba… ¿Qué hacía? ¿El nos vio? ¿Qué les digo a mis niños? Ellos eran bastante suspicaces… sus hermosas cabecitas ya debían estar pensado para descubrir ¿Quien era él?

Ellos, mis ángeles, veían extrañados la situación, hasta que uno de mis ángeles rompió el tortuoso silencio que se había formado

Mami –Me dijo y jalando mi blusa, hizo que reaccionara.

Tras divagar unos momentos más, me agache hasta quedar a la altura de mis hijos.

–Mis amores ¿Por qué no me esperan fuera? –Les dije.

Ellos fruncieron el seño y los gemelos se cruzaron de brazos, Renesmee se mordía el labio inferior eso solo indicaba una cosa… hablaría de algo que le causaba curiosidad… y así fue.

Mami, Pol qe el senol se pareche a Eddy y Roby –Dijo mi niña, eso me dejo paralizada.