Discleimer: Estos personajes no me pertenecen. Son de la magnífica Stephanie Meyer. La trama es de mí autoría, prohibida su reproducción total o parcial sin mi consentimiento.


Cambiando la Historia

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Maru M. Cullen


Capítulo 1: Nuevo hogar


—No tienes que hacer esto Bella, sabes que puedes viajar con nosotros. —dijo mamá otra vez.

—Ya te lo he dicho ma, quiero ir a vivir con Charlie. —repetí nuevamente.

—Está bien hija, pero si no te gusta Forks puedes volver con nosotros. —dijo mi madre.

—No creo que quiera volver en un futuro muy cercano —sonreí imaginándome la vida que me esperaba en Forks—. Pero cuando piense que es necesario volveré.

—Te voy a extrañar, mi niña —me abrazo mi madre—. Llámame cuando llegues. Te amo.

—Yo también mama. —sin decir nada más me subí al avión que partía desde Phoenix hasta Seattle.

No me he presentado todavía, mi nombre es Isabella Marie Swan pero prefiero que me digan Bella, tengo 17 años. Me voy a vivir con mi padre en un pueblito donde llueve y hace frío la gran parte del año. Se preguntaran por qué una adolescente se muda de un lugar tan cálido y soleado para ir a un lugar siempre nublado y desolado. Simple, una familia, no estoy hablando de mi padre, no, estoy hablando de ellos. Ahora se preguntaran quienes son ellos, ellos van a ser mi familia, mi sostén, van a ser mi todo.

Tengo un extraño don, se puede decir que soy una "vidente", sé lo que va a suceder, no es como el don que tiene mi futura mejor amiga, no, yo sé toda la historia, todas sus historias, hasta las que ni ellos mismo recuerdan.

Mi don tiene una extraña manera de manifestarse, yo escribo sus historias mientras yo las esté trascribiendo, ya que yo veo las palabras y voy escribiendo, mi mente se desconecta de todo el mundo, es decir, cuando escribo todas mis acciones las produzco de forma autómata. Cuando tenía doce años mi don apreció, y estuve cerca de un mes trascribiendo toda la historia que me espera en Forks, me llevé un gran susto ,he de admitir, pero que harían ustedes si de pronto tienen unas ganas inmensas de escribir y cuando piensas que apenas pasaron unas pocas horas descubres que ha pasado un mes. Luego, cuando pasaba más seguido, me fui acostumbrando a que pase esto.

También, desde los quince años puedo crear magníficos retratos, por lo que me han dicho, los he retratado a todos, en cada uno de sus aspectos, humanos y lo que en este momento son.

Me acomodé en mi asiento y saqué mi gran cuaderno donde tenía escrita la primera parte de mi estadía en Forks, cuando llegué a la parte donde los conozco suspiré, hace tanto que fantaseaba con tenerlos frente a frente pero en ese momento estaba empecinada con la idea de que si sucedía lo haría en su momento. Sabía que hace dos años estaban viviendo allí pero no quise adelantar el encuentro. Después de mi cumpleaños número diecisiete decidí que iba a cambiar ligeramente la historia, haría todo lo posible para que nuestra historia de amor no atravesara por todo lo que iba a suceder.

Como sé lo que va a pasar me voy a ahorrar muchos dolores de cabeza ya que su actitud conmigo era muy cambiante, podía estar bien en un momento y luego cambiaba radicalmente diciéndome lo que para él era "seguro" para mí.

Fruncí el señor cuando llegó la parte donde yo le decía que sabía lo que era, me gustaría hacerlo cuando esté toda su familia presente o por lo menos gran parte de ella.

Seguí leyendo hasta que me avisaron que ya íbamos a aterrizar. Guardé el cuaderno en mi bolso y esperé que pudiéramos bajar. Tomé la avioneta para ir a Port Ángeles y nuevamente me puse a leer mi cuaderno. Al bajar de la avioneta, como ya sabía desde antes Charlie me estaba esperando. Lo salude efusivamente y el me miró desconcertado ya que no éramos de demostrar nuestros sentimientos pero estaba muy emocionada por llegar a aquel lugar donde encontraría más de una aventura.

El viaje de una hora hasta Forks pasó en silencio, yo por mi parte miraba por la ventana apreciando aquel bosque que rodeaba la carretera. Me pregunté que estarían haciendo ahora y seguí perdiéndome en el paisaje.

Llegamos a la casa de mi padre y esta seguía totalmente igual de cómo la recordaba, Charlie me subió las maletas y me dejó sola para que me acomodase a gusto. Desempaqué con lentitud, al terminar me duché y me vestí con el pijama que me había comprado en Phoenix, era de un color violeta, su pantalón era cuadriculado y su remera lisa con bolsillos cuadriculados igual que su pantalón.

Me acosté después de un rato y antes de caer en los brazos de Morfeo sus hermosos ojos color dorados aparecieron en mi mente…


¡Hola chicas!

¡Si acá ando con otra historia!

Se que tengo "Mi única esperanza" pero es que no me podía resistir la idea de subirlo.

Espero que les guste!

¡Nos vemos en el próximo cap!

Kisses

Maru M. Cullen