Los personajes no me pertenecen, son de la saga crepúsculo.


Casa de hombres

Bella POV

-Estarás bien- mi madre sonreía en el asiento delantero del coche con sus dos ojos observando la carretera-Jasper no dejará que te pase nada- su sonrisa forzada me daba ánimos para tirarme del coche en marcha, pero no lo hice.

Miré hacía fuera del coche donde pequeñas casas se alineaban ante mis ojos, todas con la mismas humedades y cortinas.

Mis ojos miraron el folleto que sostenía en mis manos. El lugar que todo universitario le gustaría vivir, decía el papel arrugado con una demostración de un maravilloso paisaje soleado y unas casas que parecían acogedoras.

Aquí lo más acogedor que había visto era la caseta de un perro. Un suspiro de decepción salió entre mis labios.

El coche se paró sin previo aviso delante de una de las casas desastrosas, bajé lentamente con una caja llena de cosas.

-Cariño, tú no te preocupes- mi madre me había dado un apretón en uno de mis hombros cuando se bajó del coche, sus ojos acuosos me miraban con angustia, esperando el momento en el que decidiera dar media vuelta y quedarme con ella y Phil en Phoenix.

-Mamá ya lo hemos hablado- dejé la caja en el suelo- Estaré bien, no me pasará nada- nos fundimos en un abrazo y rompimos a llorar como dos mocosas.

-Venga chicas el tiempo es oro- dijo mi padrastro detrás nuestra, con mi maleta cargada en su hombro, me retiré de mi madre para abrazarle.

-Cuídala por mí- le rogué con las lágrimas corriendo por mi mejillas, él asintió con una sonrisa tranquilizadora.

Cogí de nuevo la caja que había dejado en el suelo, y seguí a mi padrastro, el cual llamó al timbre de la casa.

Ruidos y gritos de chicos se oyeron desde dentro. Mi madre me sonrió, con aquella sonrisa que me desesperaba y Phil se rascó nerviosamente la cabeza.

Unos pasos y algunas risas se escucharon antes de que un chico rubio alto apareciera delante de nosotros con solo unos simples pantalones de deporte.

-Tío- gritó el chico rompiendo el tenso silencio que se había formado- Creía que llegabais al medio día- dijo el chico bastante sorprendido.

-Renée, Bella os presento a Jasper, mi sobrino- mi madre tragó saliva y esperó mi reacción, la cual fue encogerme de hombros.

-Encantado- dijo Jasper-¿Queréis pasar?- preguntó el rubio cuando vio a mi madre masajeándose las sienes.

-Creo que será lo mejor- contesté al chico con una voz agradable, si los próximos tres años tenía que convivir con él lo mejor sería empezar con buen pie.

Durante los tres cuarto de hora siguiente nos mostró la casa de pasadas. Cuando terminamos di gracias a Dios.

Mi madre se encontraba más blanca de lo normal después de haber visto el cuarto de baño común y no mejoró mucho cuando Jasper nos comentó que solo había uno.

En estos momentos mi madre se encontraba tumbada en mi cama híperventilando mientras que yo intentaba guardar toda mi ropa en el pequeño armario de roble.

-Recuerda Isabella que puedes volver a casa cuando quieras- dijo mientras se incorporaba de la cama que crujió ante el lento movimiento.

-Tranquila mamá, seguro que la casa no está siempre así, puede que con eso de las mudanzas no hayan tenido mucho tiempo de limpiar- intenté calmarla- te llamaré todas las noches- dije mientras me sentaba con ella.

-Eso espero- dijo con una sonrisa bailando por sus labios.

Renée siempre fue más una amiga que una madre, desde pequeña había tenido una relación bastante peculiar con ella y simplemente me encantaba que ella fuera la hormonal y yo la madura.

Pero ahora era tiempo de empezar otra nueva etapa, la cual ella no estaba incluida y aunque sabía que esto no sería eterno, intuía que añoraría las tardes que pasábamos juntas después de volver a casa.

Cuando mi madre y mi padrastro se montaron en el coche para irse no pude reprimir las traidoras lágrimas que escaparon de mis ojos.

-Bueno primita vámonos a comer- dijo Jasper saltando encima mía- espera, espera- dijo retrocediendo para enfocar mejor mi cara-¿Estás llorando?- preguntó con asombro.

Me limpié las lágrimas rápidamente y negué con la cabeza. Sus manos se posaron en mi mentón y gentilmente me hizo mirarle.

-Tranquila Bella yo te protegeré de esos cavernícolas-su sonrisa amable me tranquilizó por una parte aunque por otra no entendí a que se refería con cavernícolas.

Volvimos dentro de la casa. Jasper me sentó en una silla con un vaso que olía bastante raro, no me atrevía a probarlo, y luego sin ninguna explicación desapareció por las escaleras sin decirme nada.

Cinco minutos después se oyó una bocina que retumbó toda la casa, tras aquellos unos gritos y pasos se escucharon desde la parte de arriba.

Pude oír como una voz grave amenazaba a Jasper con castrarle y dejarle sin descendencia y como otra le explicaba como torturarle lentamente arrancándole las uñas de los pies.

Mientras insultos y amenazas similares no cesaban, intenté distraerme con una revista de coche que había encima de la mesa.

Primera página una chica en bikini encima de un deportivo, segunda página chica en bikini montada en una moto, tercera chica... ohh aquí cambiaba algo, estaba en pantalones montada en un deportivo. Dejé la revista donde la encontré e hice lo que me enseñaron para distraerme.

Recordar toda la tabla periódica y ciertamente aunque pasé bastante aburrida aquel rato, pude distraerme hasta que Jasper bajó de nuevo con unos cuantos chicos detrás suya.

Los jóvenes se quedaron tan sorprendidos como yo.

-¿Qué significa esto?- preguntó un chico bajo al contrario que los demás que se encontraban al igual que él en unos simples pantalones de chándal.

- Os presentó a Isabella, ella sustituirá a James-dijo Jasper mientras se apoyaba en la pared tranquilamente.

-Es coña ¿verdad?- dijo el típico chico obsesionado con los asteroides- Jasper dinos que esto es una de tus bromas- gritó el chico cuando Jasper no contestó.

Retrocedí hacía una de las paredes, intimidada por aquel chico de grandes músculos.

-Emmett deja de gritar, estás asustado a la nueva inquilina- Jasper se acomodó su pelo rizado con una tranquilidad exquisita.

-No puedes traer a una chica, no puedes Jasper- intervino un chico de pelo cobrizo que estaba sentado en uno de los escalones.

-Edward tiene razón- comentó otro- ese fue uno de nuestros puntos del trato.

-Y otro fue no acostarse con las chicas de uno de nosotros, Jacob- comentó Jasper sin inmutarse en ningún momento. Se veía tranquilo.

-Por Dios habían roto- gritó Jacob.

-Hacía dos días-

-Nadie te mandó vela en este entierro, Seth- protestó al chico más bajo del grupo.

-Si hubieras guardado tu pajarito por una vez en tu vida no estaríamos en esta situación- concordó Emmett.

-La chica estaba destrozada, necesitaba consuelo y vosotros hubierais hecho lo mismo-

-Seguramente- comentó Edward levantándose lentamente con una sonrisa pícara- pero no fuimos nosotros a los que pilló James tirándose a su novia en el sofá-

-Hijo de…- pero antes de terminar fue interrumpido por Jasper.

-Necesitamos aun inquilino y Bella necesita una techo donde estudiar y dormir, dad gracias a Dios por haber encontrado a alguien en tan poco tiempo-los chicos se miraron entre sí para luego mirarme todos a la vez.

Todos habían puesto una pose, para mostrarse más machotes. Yo simplemente me acurruqué más en la pared deseando desaparecer en ese momento.

-¿Cómo te llamas?- preguntó Seth.

-Bella Swan- contesté rápidamente mientras sentía como el sudor resbalaba por mi espalda.

-Bella, Bella, Bella pequeña e inocente Bella, te vamos a explicar varios puntos que tendrás que cumplir a raja tabla- Emmett me empujó a una de las sillas mientras que los otros cogían asiento.

-El primero: no se acuesta con la chica de ninguno de nosotros- realmente el punto esencial sería bastante fácil a no ser que uno de ellos fuera gay.

-Segundo: tendrás que pagar el alquiler a final del mes- dijo Edward.

-Tercero: tú compras y te cocinas lo tuyo- completó Seth.

-Y el cuarto: uno tiene que respetar a los invitados de los demás inquilinos- terminó Jasper.

-¿Lo has entendido Bella?- preguntó Jacob acercándose cada vez más a mí. Yo solo asentí sin poder hablar por la incomodidad que sentía- No te escuchó- comento con sorna.

-Jacob déjala en paz- Jasper lo apartó de mi dejándome con mi apreciado espacio vital.

Inmediatamente me disculpé con ellos. Y me encerré dentro de mi cuarto. No sabía donde me había metido pero tampoco quería pensar mucho en que tendría que vivir con ellos.


N/A: ¡Hola! esta es mi primer fic en esta cuenta (estoy bastante nerviosa). Espero que les halla gustado =B.

Quiero darle las mil gracias a mi Beta que sin su ayuda no podría haber hecho nada ( I love chica del pozo).

Y sin más que decir me despido

Lucy