—Vaya, ¡Que noche! —espetó el joven enfermero.

—Lo sé, quien diría que al teatro nuevo le iría así en su inauguración —suspiró la doctora bebiendo su café.

Muchos de los presentes allí terminaron con heridas ocasionadas por correr y empujarse al creer que la ilusión de humo hecha por Oscar era real. Había desde severos raspones en la piel hasta huesos fracturados.

—Lo bueno es que no ha habido nada serio… —dijo el enfermero dejando media frase al aire.

Se escuchó el estrepito de un auto derrapando sobre el pavimento al frenar y como una de sus puertas se abría y cerraba con rapidez; después, un joven vestido como en el 1800's sin camisa debajo del saco abrochado, entró por la puerta de la sala de urgencias cargando a Lenore en brazos, quien seguía inconsciente.

— ¡Un doctor, ahora! —gritó el vampiro, a quien por suerte sus colmillos volvieron a su tamaño promedio, haciéndolos menos notables a simple vista.

—…hasta este momento… —dio fin la doctora a la frase del enfermero.

El "taxi" que lo llevó al hospital se fue tan rápido como llegó, condujo hacia una parte solitaria en los límites del parque donde Johnny lo esperaba, quien había "des-invocado" la oz. Procurando que no lo vieran, el "taxi" volvió a su forma original.

—Bien, ya le di a Ragamuffin una buena coartada por si acaso —decía Beetlejuice—, ahora la joven bruja sólo tiene que esperar un par de minutos antes de entrar.

— ¿Ahora sí me ayudares a conseguir un cadáver? —Dijo Nny con impaciencia, frunciendo el seño— Faltan 40 minutos para tener que reunirme con el catedrático de la facultad de medicina.

—No te preocupes: iremos a un cementerio, sacamos a un muerto no tan podrido y luego re-hidrataré el cadáver con un hechizo sencillo —decía relajado.

—Lo dices como si fuera la cosa más simple del mundo… —suspiró con fastidio.

—Por favor, tu también decías este tipo de cosas como si fueran lo más simple del mundo —espetó con calma, sonriéndole de lado.

— ¡BASTA! —le gritó, furioso. Eso último hizo a Johnny perder la paciencia.

— ¿Qué? —Preguntó sin saber el motivo de su súbito enojo— Sólo dije que tu…

— ¡Estoy harto de esto! ¡Ya tengo suficiente con Vincent y sus intentos por devolverme recuerdos de una vida que ni siquiera es mía! —Musitó— Ahora llegan tu y ese otro tipo diciendo que soy o era un shini-lo que sea y cosas sobre algo que pasó hace 28 años…

—Shinigami —lo corrigió Beetlejuice.

— ¡Como sea!... —Hizo una pausa para tomar más aire— Sólo BASTA… por ahora… la pared maldita, las voces… he tenido suficiente —decía bajando la mirada—… no recuerdo nada de lo que viví hace más de 9 años, y nunca he podido dormir… sólo deténganse, TODOS, al menos 5 minutos… por favor…

Beetlejuice entendía; sabía lo que se había planeado desde el principio cuando esa cosa fue encerrada en la pared y lo que seguramente le pasó al sentir el llamado del deber con la tarea que le fue asignada antes de volver a nacer. Era lógico que estuviera cansado de todo… teniendo amnesia, estando envuelto por la oscuridad emanada de un demonio y tener el ambiente de una senseless city como única realidad por mucho tiempo… comprendía que en esos momentos, por dentro, tuviera ganas de gritar: ¡DETENGAN AL MUNDO! ¡ME QUIERO BAJAR!

—Está bien, me detendré… por ahora —suspiró— Pero antes de ir al cementerio hay algo que tengo que preguntarte… ¿No recuerdas nada de mi? —preguntó.

Johnny se detuvo a pensarlo un poco.

—Tu cara… me parece conocida —se limitó a decir.

—Con eso me basta por ahora—dijo con una media sonrisa.

De nuevo en el hospital:

Lenore se encontraba sobre una camilla de la sala de urgencias, separada de las otras dos a los lados por delgadas cortinas azules. Mientras la doctora terminaba de curarle la herida en su cuello, el enfermero hablaba con Ragamuffin.

—… Entonces, me dijo que no sabe cuál es su número del seguro social —señaló leyendo la anotado anteriormente.

—No, no lo sé —de hecho, no tenía ni idea de lo que era eso— yo…

— ¿Cuál es su relación con la paciente?

—A…Amigo —se limitó a decir—, soy su amigo…

— ¡Lenore! —gritó un hombre detrás de él.

En ese momento, cuando volteó a ver que quien era, casi pudo jurar que sintió que le iba a dar un infarto, pero sabía muy bien que eso era imposible; "Esto se va a poner feo…" pensó. Sí… era el padre de la susodicha, con una venda en la cabeza, dirigiéndose a ellos.

— ¡¿Qué le pasó?! —Le preguntó a la doctora, alterado, pasando a un lado del enfermero y el vampiro como si no estuvieran allí.

—Nada muy grave, por suerte —decía la doctora limpiando un poco de sangre seca de la herida con un algodón—; un poco más profundo y le hubiera cortado la yugular, sólo tuve que cocerle un par de puntos.

—Gracias al cielo —suspiró aliviado— ¡No tuve que haberla llevado al teatro! ¡¿Por qué…?! —Se detuvo al notar la presencia de "Alex"— ¿Por qué estás aquí…? —dijo con un tono de voz amenazante, caminando hacia él.

—Yo… yo… —sabía bien que eran pocas las cosas que podían igualar la furia que había en el infierno, y unas de ellas eran: las mujeres iracundas y un padre a quien alguien se osó a tocar a su pura e inocente hija.

— ¡¿Qué hiciste?! —exclamó, tomándolo por las solapas se su saco— ¡¿Qué tuviste que ver con esto?!

— ¡N-nada… —decía nervioso, sintiéndose patético al mismo tiempo— lo juro…!

Él, uno de los asesinos más salvajes que el mundo jamás haya conocido, sintiéndose nervioso frente a un simple mortal. Pero analizándolo mejor, a pesar de tener más de 400 años, en el fondo seguía siendo un joven, ¿No se suponía acaso que así se debería sentir ante un malentendido como ese?

—Pero claro que tuvo que ver… —intervino la doctora, poniéndole los nervios de punta— fue en excelente nudo el que hiciste —Lo felicitó.

Afortunadamente, la doctora dijo eso ultimo a tiempo antes de que el puño del señor Poe terminara su recorrido hacia la cara del joven, deteniéndose a 10 centímetros de él.

— ¿Qué? —dijo el padre de Lenore, perplejo mientras bajaba su puño.

—Este jovencito hizo un buen trabajo con las tiras de tela de su camisa —dijo mostrando a la vista el vendaje —es una muy buena venda improvisada, y el nudo de calabrote doble que hiciste la mantuvo fija, buen trabajo —dijo ahora hablando con Ragamuffin.

—G…Gracias… —titubeó aun recuperándose de los nervios, sintiéndose un poco culpable al roblarle el crédito a Serenity por haber hecho el nudo.

—Supongo que te debo una disculpa… —musitó el hombre, pero con un dejo de menosprecio.

—No hay cuidado, no tiene porque —dijo ignorando el desdén de su voz, comprendía que lo siguiera viendo como el joven que le quería arrebatar a su hija.

—Por cierto ¿Por qué estas usando esos lentes de contacto rojos? —preguntó.

—Larga historia… —se limitó a decir.

—Despertara en una o dos horas —señaló la doctora—, por el momento le sugiero que tome la dosis de paracetamol que seguramente le recetó el doctor que lo atendió —le dijo al señor Poe al ver que se sujetaba la cabeza por el dolor.

—Buena idea… ¿Dónde puedo conseguir agua para pasarme las pastillas?

—Hay una máquina expendedora al final del pasillo, no es lejos.

Cuando se fue a comprar la botella de agua, Ragamuffin aprovechó para:

— ¿Por qué me ayudó? —le preguntó a la joven doctora.

—Bueno… muchos de mis novios solían pasar lo mismo con mi padre —recordaba entre risas— digamos que se lo que se siente ser como tu… bueno, estar en tu lugar.

Esa frase lo hizo recordar cierto momento hace 4 siglos, volvió al mundo real en pocos segundos, fijándose en la doctora; sus ojos color café y su cabello caoba eran muy parecidos a los de ella.

—Oiga… ¿el nombre de Tom Kendrik le suena familiar? —preguntó dando lugar a una pequeña esperanza.

—No, lo siento… —respondió sencillamente con una sonrisa, desvaneciendo las ilusiones del vampiro.

Dentro del mismo hospital:

Ya habían terminado de coserle los puntos a Sera en la sala de urgencias, habían llamado a sus padres y pronto llegarían; pero tenía una buena coartada para que no la castigaran. Se dirigía a la habitación donde estaba el cuerpo de su amigo.

— ¿Tú crees que funcione? —le preguntó Kelton a Sera.

—No lo sé, pero hay que intentarlo —suspiró.

Al final ambos llegaron a la habitación donde estaba, vieron a dos enfermeras y un doctor salir del cuarto. Allí estaba su padre, sentado sobre esa silla y respirando agitadamente.

— ¿Se encuentra bien, señor Joseph? —preguntó, preocupada.

— ¿Eh? ¿Serenity? ¿Qué haces aquí? —Dijo el hombre, desviando la vista del cuerpo de su hijo por un momento— ¿Qué te pasó? —inquirió al ver el vendaje en su brazo que cubría los puntos y el parche en su frente.

—Es que Minx se escapó por la ventana y traté de alcanzarla, corrí por varias calles y me caí sobre una botella rota, por suerte había una farmacia cerca y compré un poco de alcohol industrial —mintió usando la coartada por primera vez— ¿Y usted se encuentra bien? ¿Qué hacía ese doctor y las enfermeras aquí?

—Dewey tuvo una complicación —dijo con un nudo en la garganta—, empezó a convulsionar y vomitar sangre…

El joven apretó sus puños y tragó saliva, tratando de no caer en pánico.

—Pero no fue nada grave ¿Verdad? —quiso saber Sera.

—No… —dijo exhalando profundamente— afortunadamente no…

—No puede verme ni escucharme ¿no es así? —le preguntó a su amiga.

Ella, en respuesta, negó con la cabeza. Kelton suspiró pesadamente.

—Sera, ¿me haces un favor? —Le pidió— necesito aire… *coff* ¿podrías…?

— ¿Quedarme con Dewey? Claro.

Cuando dejó la habitación, los dos se acercaron más al cuerpo inerte sobre la cama.

— ¿Qué dijo mi mamá cuando lo supo? —preguntó Kelton.

—No lo sabe, ni tu padre ni los míos le han dicho —respondió— no querían que se alterara estando en Miami. Tú y tu papá saben mejor que nadie sobre su sensibilidad cardiaca…

—Lo sé, casi se infartó cuando tú, yo y Tess nos perdimos en la excursión escolar al bosque —recordó, poniéndose al lado de la cama— ¿Y ahora qué hago?

—Intenta entrar a tu cuerpo de nuevo. Acuéstate y trata de fusionarte a él.

El joven se "acostó sobre el mismo", hundiéndose en esencia dentro de su cuerpo. Sera esperó unos minutos. Luego Kelton se levantó… pero sólo su alma.

— ¡Demonios! —Musitó con las manos sobre el rostro— ¿No hay acaso otra forma de hacerlo?

—No, sólo el hechizo del que te hablaron el zombie y el hombre lagarto —le dijo. Él le contó lo sucedido en su estadía en el inframundo, camino al hospital—. Sabes que usaría mis ahorros de toda la vida para comprar el material pero sólo se halla en el inframundo y no tengo pasaporte. Además, por los papeles que me contaste que te hicieron firmar, el que te dieron podía usarse para sólo un viaje de ida y vuelta…

—Entiendo —dijo deduciendo el resto—, Oscar y yo utilizamos la ida pero sólo él fue de vuelta… "sigh" supongo que tendré que seguir esperando…

—Eso parece… de veras lo lamento… —se disculpó de nuevo, al borde de las lagrimas.

—Tranquila, ya te dije que no fue culpa tuya —dijo con una media sonrisa, ocultando la inquietud que sentía ante la incertidumbre del tiempo que le tardaría a su cuerpo despertar "podrían ser meses" pensó nervioso "tal vez años…"

Sábado 10 de Julio, poco antes del amanecer. Antigua casa de Lenore:

Ragamuffin terminaba de hervir los ingredientes de las pociones que ocultaban sus rasgos vampíricos. Recordaba lo que pasó la madrugada de ese mismo día mientras trataba e ignorar los fétidos olores que provenían del caldero:

Flashback (Recordando) 3:00 A.M.:

Los 5 se reunieron en el punto que habían acordado poco antes de que se separaran en camino al hospital y al parque. En esos momentos, Ragamuffin, Beetlejuice, Serenity (quien se había escapado de casa otra vez) Kelton y Johnny estaban en la parte de atrás del museo de Nevermore.

—Naturalmente detesto ponerme en plan serio pero es necesario —habló primero Beetlejuice—. Nny, sé que te prometí detenerme pero debemos volver a hablar sobre todo este asunto una vez más.

—Bien, pero sólo está vez. Después te detendrás al menos por un día —accedió.

—De acuerdo —dijo suspirando—. Ahora diré todo sin pausa y si tienen preguntas ahórrenselas para el final. Estamos metidos en un gran lio y no sólo nosotros 5 y Lenore. En Junio unos agentes del departamento del migración del inframundo me llevaron con unos tipos de la NCIA (neitherworld central intelligence agency, la CIA del inframundo) y me echaron una mentirota diciendo que debía matar a alguien porque si no el equilibro que influía a los flujos de almas en el Neitherworld se rompería; pero sabía que eso no era verdad y esos no eran sus motivos —empezaba a divagar, confundiendo al resto—. Ellos no lo sabían porque siguen creyendo que no me importa lo que tenga que ver con lo que dicen los terceros ojos ¡Pero yo estaba al tanto, siempre estuve al tanto…!

— ¿Lo que dicen Terceros ojos? —Exclamó Ragamuffin— ¿Cómo información de ese tipo pudo filtrarse en el sistema? ¿Y que tenía que ver lo que dijeron contigo como para qué los de la NCIA acudieran a ti?

—Eso trato de decir —dijo Bj—. Les diré el cómo luego; el punto es que uno tuvo una visión muy peligrosa que incluía a Lenore, tal vez a mí, a un niño que conoció en el inframundo y ahora es más o menos de su edad… y como a 10 personas más…

— ¿Y qué es eso de los terceros ojos? —preguntó Johnny, interrumpiéndolo.

—Un tercer ojo es el nombre que se le da un mago que puede tener visiones del futuro —explicó Serenity—. Normalmente los que tienen ese don terminan trabajando para el gobierno del mundo mágico.

— ¿Inframundo? ¿Mundo Mágico? ¡¿Qué es todo esto?! —Espetó Nny, cada vez más confundido— Justo cuando pensé que lo había visto todo cuando fui al cielo y al infierno; ahora estoy envuelto en todo un lio que parece salido de una película…

—Y como decía antes de que me interrumpieran; —retomó Bj la charla— tengo el presentimiento de que de esas 10 personas más podrían encontrarse en esta misma ciudad y en estos momentos, entre ellas también podrían estar todos ustedes…

— ¿Pero sobre que era la visión que tuvo ese tercer ojo? —quiso saber Ragamuffin.

—Algo horrible que vendrá… por eso me pidieron hacer cierto trabajo cubriéndolo con una mentira un tanto obvia —decía nervioso—, creo en el fondo sabían que los descubriría pero que también me daría cuenta que estaban muy desesperados como para inventar un motivo tan tonto… aun así me impusieron una condición…

— ¿Hablas del trabajo que mencionó ese tipo del gobierno? ¿Pero que era? —peguntó el vampiro.

La hora de que una parte de la verdad saliera a flote había llegado.

—Para evitar que se cumpliera, querían que matara a alguien que es un punto crucial en la visión… la misma a la que ese trabajador del gobierno quería matar —todo se aclaró en la mente de Ragamuffin, dejándolo boquiabierto— Yo debía matar a Lenore… —admitió ante ellos.

— ¡¿Qué tu qué?! —exclamaron el vampiro y su dos alumnos, consternados.

—Lo sé ¡Pero luego ya no quise hacerlo! Cuando me di cuenta que esto era una senseless city, y que no podrían tocarme aquí, le llamé al idiota cara de lagartija y le dije que no lo haría —les contó.

— ¡¿Esta es una senseless city?! —dijeron Kelton y Sera al mismo tiempo, la costumbre había vuelto.

—Claro que lo es ¿Acaso no lo notaron antes? —dijo Bj— El punto es que todos tenemos que reunirnos antes de que los de la NCIA nos llamen para ir a la sub-cámara de la asamblea de asuntos intra-mundiales con sede en el inframundo para una toma de decisión drástica como esa vez hace 28 años —explicó Bj—. Nny, sé que no recuerdas pero estuviste allí conmigo.

— ¿En serio algo tan malo paso hace 28 años como para que las cosas llegaran a tal extremo de que varios del parlamento se reunieran una sub-cámara con ustedes? —inquirió Ragamuffin, incrédulo ante aquello.

—No tienes ni la menor idea —se limitó a decir—. Ahora que lo pienso, tú debes ser la nieta de Jack Williams —dijo ahora mirando a la mujer del grupo—; tu abuelo también estuvo allí, te pareces a él ¿Cómo es que te llamas? ¿Serenity Williams?

—Serenity Rose; mi padre cambió su apellido por el de mi abuela cuando cumplió 18… —titubeó— surgieron problemas… entre ambos.

—Comprendo —suspiró Bj—. Volviendo al tema, debemos reunirnos todos a discutir esto antes de que nos llamen a los 3 —dijo refiriéndose a él, Ragamuffin y Nny.

— Pero con exactitud ¿Quiénes son los que nos tenemos que reunir? —preguntó Johnny.

—Nosotros, Lenore, 5 personas con energía del inframundo, 1 aprendiz de hechicería… quien tal vez esta con su maestro… un mago y el otro shinigami —se detuvo a pensar— esperen, olviden al mago, ese eres tu —dijo mirando a Kelton—, lo eres ¿Cierto?

—Supongo… —masculló.

— ¿Y cuándo sería el día en que nos reuniríamos todos? Por lo que se tarda la burocracia del inframundo con el papeleo yo diría que tenemos 3 semanas o un mes —intervino el vampiro.

—En realidad, desde que las computadoras se usan allá el proceso se agilizó —lo corrigió Bj— tenemos como máximo menos de 2 semanas antes de que nos llamen, pero saben que estamos aquí; es obvio que van a enviar a algún representante de gobierno para una especie de Parlei mañana, yo puedo hablar con él o ella para preguntar por la fecha en la que tengamos que ir.

—Pero hasta entonces tendremos que esperar ¿no es así? —dijo Johnny, entendiendo un poco más de que trataba todo aquello.

—Sí… la calma antes de la tormenta —concluyó Beetlejuice.

Fin de flashback.

No había dudas de que el galimatías que tendrían que resolver allá era de grandes proporciones, sentía que la hora de la revelación de TODO se acercaba; mientras tanto, tendrían que buscar la forma en la que se reunieran todos los que Beetlejuice mencionó. Pero aun había algo muy importante de lo que tenía que encargarse.

— ¡¿Cómo rayos le diré que soy un vampiro?! —musitó haciendo eco en la casa.

Ayer en la noche Lenore lo había visto en su verdadera forma y dejando salir parte de sus instintos homicidas. Recordaba su mirada… era igual a la de esas jóvenes que mató en el siglo 19, llena de miedo.

La visitaría para ver cómo estaba y quedaría con ella para reunirse mañana e ir a pasear. Había concluido que tenía que amortiguar el golpe de la noticia y que la mejor forma de hacerlo (según él) era olvidando un poco lo que pasó, llevándola a los lugares más lindos de la ciudad. Pero iba a estar soleado según el sujeto del clima en la tele. Por eso hacía un cambio especial en la poción, con cenizas y belladona extra para un efecto más resistente al sol. "Espero que esto resulte bien" pensó.

8:00 A.M:

El sonido del teléfono hizo eco en las paredes de la casa de John Parker, por lo menos hasta que su nuevo dueño contestó.

—Diga…

—Nny, soy Beetlejuice —decía mientras comía unos escarabajos en una bolsa de palomitas (cotufas, crispetas, canchita, popcorn) —; me encontré con el representante de gobierno a las afueras de la ciudad —avisó—, enviaron a un viejo momia.

— ¿Que dijo? —inquirió apretando más el teléfono.

—Nos quieren allí el martes 20 de Julio en la mañana —respondió—, sin excusas ni pretextos… oye ¿Estás bien? —preguntó al oír que respiraba entrecortadamente.

—No… ni meditando toda noche pude terminar de procesar todo esto —suspiró cansado— ¿Y crees que termine pronto? Tengo que estar de vuelta en el mundo real a las 1:00 PM, no puedo dejar a mis alumnos sin clases.

Beetlejuice casi se atragantó con los bichos al oír eso.

—*coff*… ¿Tu? ¿Maestro? ¡No puede ser! —Decía, alegre e incrédulo— ¡Jamás te habría imaginado dando clases! Jajaja ¿Qué enseñas? ¡¿Metodología de la siega de almas o acaso Metafísica mortal?!Jajaja… ja… —dejó de reír al oír la serie de furiosos gruñidos que venían del otro lado del teléfono— ups…

—Te pedí que te detuvieras… ¡Que parte de…! —pero calló al darse cuenta que lo trataba como un amigo—… es cierto ¡¿Cómo pude ser tan imbécil?! —Estaba tan cansado a noche y concentrado en conseguir otro cadáver (además de que trataba de procesar todo) que olvidó notar aquello tan importante— Tú me conoces, ¿no es verdad? Realmente me conoces…

—Sí —dijo guardando sus escarabajos para más tarde.

— ¿Desde hace cuantos años? —preguntó ansioso.

—Desde hace 28 años… —respondió, preparándose para el bombardeo de preguntas.

— ¿Es decir que me conoces de toda la vida? ¿O soy mayor de lo que parezco? ¿Realmente me llamo Johnny? —Preguntaba a toda velocidad— ¿Tuve familia o hermanos? ¿Dónde vivía? ¿Desaparecí de la ciudad donde vivía? ¿Acaso soy humano o algún ser como tú? ¿Cómo es que…?

— ¡Espera! —Lo detuvo— no sé todo eso, te conocí hace 28 años y fuiste mi amigo pero por corto tiempo y ya no te volví a ver —aclaró—; no sé nada de ti ahora. Ayer mencionaste que tu memoria empieza apenas hace 9 años ¿No?

—Sí, sólo recordaba mi nombre y mi edad… pero en este punto ya no sé si al menos eso es verdad —se lamentaba— ¿Quién soy? ¿Quién fui?... ¿Quién eres?

Podía deducir lo que sentía; pero no era el momento para la verdad. Con un nudo en la garganta, trató de volver su voz a su tono alegre y despreocupado.

—Por ahora sólo diré que tú eres Nny, fuiste mi amigo, y yo soy the ghost with the most; nos vemos luego—colgó.

Al otro lado de la línea, Johnny apenas pudo controlar su furia. "Y de nuevo nos quedamos solos, tu y yo… querida incertidumbre mía" pensó.

En el cementerio, dentro del mausoleo:

La presencia estaba más que feliz a pesar del contratiempo que le causó el beber la sangre de Sera, los acontecimientos recientes lo habían beneficiado mucho.

—Con que usaste la oz ¿no es así? —Dijo entre risas de regocijo— eso renovó mi fuerza. Más debo esperar, la luz del día me hace daño y esta soleado… espero que no tengas planes para hoy en la noche.

En la casa de los Membrana 1:00 PM:

— ¿Y bien? ¿Alguna pista en el tuyo? —preguntó Gaz.

El día anterior habían decidido hacer su prioridad principal el saber que significaban las visiones de Todd. La red wifi de la casa no funcionaba desde la mañana y Dib fue por unos libros a la biblioteca que tal vez tuvieran información, desde simbología hasta significado de los sueños. En esos momentos estaban sentados sobre el techo.

—No, nada —suspiró Dib, cerrando el libro—. Ni usando la red wifi de la biblioteca pude encontrar algo útil con mi computadora mientras estaba allí…"sigh" hermanos, odio decirlo pero no sé qué hacer, si no podemos descifrar esto tendremos que…

— ¡¿Hermanos?! —exclamaron Todd y Gaz.

Dib examinó las palabras que había usado, quedando boquiabierto. Volteó a mirar a Todd, en cuya cara empezaba a dibujarse una sonrisa, cosa que lo calmó. Pero al ver a Gaz su rostro empalideció. Lo miraba realmente furiosa; no comprendía, se suponía que Squee le agradaba ¿Por qué se había enojado? Por primera vez hubiera dado lo que sea por entender lo que estaba pasando en su cabeza. Todd, al notar la tensión del ambiente, optó por cambiar de tema.

—Ehm, oigan… ¿Ya vieron las noticias del periódico matutino? —Dijo poniendo el ejemplar frente a él— M… Miren, al parecer hubo un incidente en el teatro que se inauguró ayer.

Eso apagó la ira de Gaz por el momento.

—Déjame ver eso —lo tomó, empezando a leer el artículo— alarma de incendios… bla bla bla… no había tal incendio… personas herida por el pánico… bla bla… vidrios rotos y un cadáver destrozado en el vestíbulo… —eso la preocupó—Lenore me contó ayer por teléfono que iba a ir a esa inauguración.

— ¿Crees que le pasó algo? —preguntó Todd.

—No estoy segura, mejor le llamo —dijo levantándose— creo que el techo me cansó un poco —agregó lanzándole una mirada fría Dib, haciéndolo temblar.

—Mujeres… —suspiró Dib cuando Gaz se fue— ¿Ahora por qué se enojó?

—Ni idea, no aprendí mucho de emociones en el sanatorio mental —suspiró—… pero por algo ha de ser ¿no lo crees, hermano? —dijo eso ultimo en broma.

—Oh, eso… se me trabó la lengua, es todo —titubeó apartando sus ojos de la mirada perspicaz de Todd, mientras este trataba de reprimir la felicidad que sentía.

Casa de Lydia 3:00 PM:

"¿Dónde se habrá metido Perci?" es lo que se estuvo preguntando toda la mañana. Desde la noche del día anterior no sabía dónde estaba su gato. Había buscado por todas partes, desde la casa hasta las calles del vecindario, preguntando a todo aquel que se atravesaba en su camino si había visto un gato negro. Trataba de ser optimista pero el temor de que un auto lo hubiera atropellado la preocupaba. De repente, el sonido de algo rompiéndose en el primer piso llamó su atención; al bajar, encontró a su papá alterado en la cocina mientras su madrasta limpiaba otra de sus esculturas "tratando de calmarlo".

—Vamos, Charles, seguramente fue tu imaginación de nuevo —insistía Delia.

— ¿Qué pasó? —preguntó Lydia.

—Vi a una serpiente de rayas blanco y negro salir del grifo de agua —dijo agitado su padre, recargándose sobre la mesa.

"¡¿Rayas blancas y negras?!" —Papá, ¿De casualidad tenía ojos amarillos con morado?

—Sí, de hecho… ¿Cómo lo supiste?

— ¡Por favor, Charles! Deja de pensar en disparates y tranquilízate ya.

—De cuerdo —empezó a respirar hondo— trata de relajarte… trata de relajarte…

Todo eso sólo podía significar una cosa. Rápidamente subió las escaleras hacia su cuarto, donde naturalmente aparecía.

— ¡Beetlejuice! ¿Estás allí? —preguntó a su alrededor.

Esperó… nada. Probó diciendo su nombre 3 veces pero no ocurrió nada tampoco, por lo menos hasta que…

*Shake, shake, shake senora shake your body line / Shake, shake, shake Senora, shake it all the time* se escuchaba al mismo tiempo en que los objetos empezaban a moverse al ritmo de la música.

(Para aquellos que recuerdan la película de Beetlejuice, esta es la canción que salió al final: Jump in the line)

— ¿Eres tú? —preguntó mirando al techo de su cuarto.

*Work, work, work Senora, work your body line /Work, work, work Senora, work it all the time*

La puerta de su nuevo armario de abrió, dejando a la vista a aquel amigo suyo con apetito de insectos, vestido con un traje de música calypso.

— ¡Beetlejuice! —gritó con júbilo.

—My girl's name is Senora. I tell you friends I adore her —cantaba junto al vocalista, acercándose a Lydia bailando—. When she dances oh, brother, she's a hurricane in all kinds of weather.

La tomó y comenzó a bailar con Lydia, mientras ella reía.

— ¡No puedo creer que seas tú! —exclamó.

— Jump in the line; rock your body in time. O-kay! I believe you —cantó, volviendo su traje a la normalidad— ¡Claro que puedes creerlo, Lyds! ¡Soy libre de esos creetinos!

La joven recordó todo lo que pasó en Paceful Pines antes de que se fuera. Se separó de él bruscamente, haciendo que Bj detuviera la música y los objetos danzantes.

—Dices que terminaste el trabajo ¿Los mataste? —titubeó.

— ¡Lyds! ¿En serio me crees capaz de hacer algo así? —dijo dramáticamente fingiendo que iba a desmayarse.

— ¿Entonces por qué dijiste que eras libre?

—Porque supe que los que buscaba estaban aquí y esta es una senseless city ¡Soy intocable aquí! —celebró.

— ¿Senseless city? ¿Qué es eso? —quiso saber.

—Por el momento lo único que debes saber es que mientras esté aquí, ellos no pueden obligarme a nada —le aseguró sonriéndole—. Pero por ahora, creo que tenemos algo pendiente…

Hizo sonar la música de nuevo y comenzaron a bailar otra vez, flotando en esta ocasión. Lydia aun quería saber con más detalle lo que había pasado, pero la calmaba el saber que todo está bien y que Beetlejuice no tuvo que matar nadie. Y saborearía la felicidad de ese momento después de vivir la ausencia de su mejor amigo por tanto tiempo.

8:00 PM (Casa de John):

El joven estaba realmente agotado, primero lo de anoche, las horas de incertidumbre en la madrugada, la llamada de Beetlejuice que lo dejó aun más confuso y ansioso… y para colmo, Vincent llegó a su casa en la tarde para pasear por la ciudad y tratar de devolverle "su memoria perdida". Había sido una tarde bastante tediosa. Abrió la puerta de su "casa" y al instante un olor familiar lo invadió, era la mescla de canela y chocolate. Se detuvo en seco al sentir el ambiente de la casa. A pesar de la oscuridad, la temperatura y los olores le hicieron saber que habían estado cocinando allí... alguien había entrado.

Con rapidez, encendió la luz de la sala pero no había nadie. Sus ojos se posaron sobre la mesa al ver ese plato de comida, era una especie de postre y había una nota a su lado que decía: Come, no está envenenado. La caligrafía de las letras también le era familiar. Debía encontrar al intruso, si es que aun seguía allí, mas no pudo evitar detenerse a tomar una cucharada. Estaba delicioso, el sabor le trajo recuerdos sonoros de una voz femenina hablándole con cariño, era reconfortante pero lo entristeció.

Dejó el postre y se fue a buscar al "chef intruso misterioso". No estaba en la cocina ni en los cuartos del primer piso. Subió al segundo, encontrándose con varios lápices y hojas de papel arrugadas conforme subía los escalones, tenían dibujos muy buenos de seres místicos y otras creaturas. Más recuerdos vinieron a su mente, ahora eran sobre un salón de arte en una escuela. Se sujetó la cabeza, le dolía.

—Fue difícil copiar tus dibujos valiéndome de los vagos recuerdos de ti haciéndolos… pero creo que hice un buen trabajo —dijo orgulloso una voz desde más arriba.

Subió el resto de la oscura escalera encontrándose con una silueta humana con ojos morados brillantes al final de ella. Había algo en su esencia que también le parecía familiar pero que lo alteraba.

—Hola, Johnny…

En menos de un segundo ya se había lanzando sobre él, terminando los dos rodando escaleras abajo. Ambos, al llegar al piso fueron iluminados por la luz que provenía de la sala, dejándolos más visibles al otro. Nny examinó a la creatura; era como su gemelo pero su cuerpo era un abismo negro, a excepción de sus ojos morados y sus blancos dientes. Tenía 2 grandes cuernos en la cabeza, a rayas y doblados al frente.

(Nota: A estas alturas de seguro han de haber notado que se trata de Nightmare Nny pero con cabello, apareció en el especial de Halloween de Invasor Zim por pocos segundos)

—Tu… me dejaste… —dijo ahorcándolo, hundiendo sus pulgares en el centro de su garganta— ¡Durante nueve años estuve atrapado en esa pesadilla por tu culpa!

Nny logró deshacer el agarre tomando el brazo izquierdo y rompiendo el hueso bajo su mano. Retrocedió adolorido sujetándose la parte herida mientas Johnny jadeaba recuperando aire.

—Te has vuelto más fuerte estos 9 años… pero eso no te salvara —dijo levantándose, lo que Nny imitó. En sólo un instante, ambos tuvieron la misma idea:

— ¡Post mortem nihil est! —gritaron al mimo tiempo, invocando sus hoces.

Y el feroz combate empezó, destrozando todo a su paso en la sala, desde los muebles más grandes como el sillón hasta parte de las paredes de madera. Era algo parecido a un duelo con espadas pero más grandes. Ambos combatían, no obstante, Nny prefería optar por la defensa que por el ataque. Eran demasiado rápidos y sus reflejos también, ninguno lograba hacerle un rasguño al otro.

— ¡Parece que no has olvidado cómo usarla! ¡Te felicito! —exclamó con cinismo el de ojos morados.

— ¡¿Quién demonios eres tú?! —preguntó a punto de cortarle un cuerno, más el otro esquivó su ataque.

— ¡¿Qué…?! —se tensionó al oír eso, pero su eficacia en combate no disminuyó— No me digas que te la borraste ¿Lo hiciste, verdad?

— ¿Borrar qué? —dijo a unas pulgadas de cortarle una pierna, pero su "gemelo" dio un salto mortal hacia atrás, aterrizando a 5 metros de él, mirándolo con desprecio.

—No sólo me dejaste dentro de esa locura, si no que me olvidaste voluntariamente —musitó, en sus ojos se asomaban lo que parecían ser lagrimas— ¡Maldito bastardo!

Empezó a correr hacia él blandiendo su hoz. Nny sabía como contrarrestar el ataque pero de repente, su rival saltó casi dos metros en el aire "¡¿Cómo hizo eso?!" pensó. En menos de un parpadeo, su contrincante lo pateó directo en la cara mientras aun seguía suspendido en el aire, haciéndolo caer a 3 metros de allí. Al volver al piso, corrió hacía él de nuevo pero se levantó antes del tiempo que anticipó. Le salía sangre por la nariz y la boca, y sus ojos estaban llenos de furia.

Ahora el movimiento no esperado fue hecho por Nny, golpeándolo (sin querer) con la parte contraria al filo de la hoz; inesperadamente al hacer contacto con su cabeza una luz morada brilló y el impactó del golpe se amplificó, haciéndolo "volar" hasta estrellarse y romper la pared que daba al pasillo principal y la que separaba el comedor del pasillo.

—Wow, no sabía que pudiera hacer eso —dijo mirando a su oz.

Sin perder más tiempo, atravesó los hoyos que su rival hizo y llegó al comedor. Alzó la hoz, listo para clavársela en el pecho cuando el otro giro sobre sí mismo y la oz de Johnny terminó clavada en el piso. Se sorprendió por un momento hasta que recordó que parte del sótano estaba bajo el comedor. Su contrincante aprovechó esto para darle un golpe en un punto importante de su espalda, dejándolo tendido sobre el suelo. Lo volteó dejándolo boca arriba. Johnny seguía un poco anonadado la "patada voladora" que recibió su cara, pero pudo distinguir en el rostro de ese ser que se le asemejaba tanto el recorrido que hacían las lágrimas desde sus ojos hasta su mentón.

—Con que ya te olvidaste de todo ¿no? —Dijo sin cesar a su llanto— ¡Pues veamos si esto te hace recordar! —le gritó levantando su hoz.

Lo último que vio antes de que se le nublara la vista fue el filo frio de la hoja dirigiéndose a su cabeza… y lo último que sintió fue como la atravesaba, desde su frente hasta su nuca.

Nota de Autora: Lamento tener que dejarlos con el suspenso así después de un mes de ausencia T-T ¡Estaba lidiando con todo eso de las fiestas navideñas! DX No es que sea como el Grinch, es sólo que en esa época casi no tengo tiempo libre tampoco… ¡Pero ya lo terminé! Hice casi 16 páginas de nuevo, uff.

El semestre que viene voy a estar aun más ocupada aun, voy a entrar a la universidad este verano y nosotros, los que estamos en tercero de preparatoria (senior high) significa trabajo, trabajo y más trabajo durante los próximo 6 meses T-T

¡Pero dedicare todo el tiempo libre que tenga a dibujar y a escribir! ¡Adiós a la procrastinación, señoras y señores! (posponer las cosas)

Bueno, es todo por ahora, intentaré hacer el siguiente más rápido. Y por favor, comenten, me gusta saber la opinión de mis lectores; no sería nada (en facfiction) sin ustedes :´)

Bye :3