Hola a todos!

para mi es un placer el ingresar en este foro y presentarles uno de mis trabajos, el cual espero sea de su agrado

sin más comienzo

Capitulo 1: Regreso a Konoha

La sombra oscura de la noche… iluminada por el suave rose de la luna, contemplan las ondeantes hojas caer a merced del viento al compas del canto sonoro de los grillos y aves nocturnas… todo en una total armonía, él espesor de los arboles acrecentaba cada vez más y más, de pronto no fue más que… silencio… duro y abrumador, el soplido del viento se hacia fuerte anunciando el peligro, por entre la oscuridad de los arboles, se abre paso una sombra tan rápida como si tuviese pies alados, saltando por entre las ramas de los arboles tomando impulso dio un salto hasta llegar al punto más alto siendo iluminada su figura por la luna…

Vestía una larga capa con gorro de color negro, su rostro oculto tras una máscara blanca en forma de gato, con ciertos rasgos en rojo, desciende lentamente continuando su camino seguido de un sonido muy parecido al de un cascabel los rayos de luz filtrándose entre las hojas, iluminando el proceder del sonido era algo así como una placa de metal con un símbolo grabado, hubiese sido visible si no es por el ligero choque de luz que se produjo en el…

De la nada 5 sombras saltaban entre los arboles no muy lejos de la figura enmascarada- ¡Te encontramos! –gritó la sombra guía, era la voz de un hombre hacia el enmascarado quien no parecía asustado en lo más mínimo por la presencia de sus seguidores no intento huir de hecho sin que ellos se percataran bajo un poco la velocidad- ¡No huyas! –grito otro hombre pero sin resultado alguno, dando lugar a una pequeña persecución, era extraño pero el enmascarado no intentaba huir, ni los atacaba era como si… quisiera que los siguieran, concluía otro hombre un impulso de desesperación en saber que era lo que ocurría lo invadía rápidamente y sin aviso alguno preparo varias armas- ¿Qué haces? –Pregunto la única mujer que los acompañaba, el resto lo observo intrigado por su actitud- Detente, no hagas ninguna estupidez –Dijo otro hombre sin embargo él hizo caso omiso a sus palabras lanzando una lluvia de armas que impactaron brutalmente contra él enmascarado provocando una nube de humo, los hombres acudieron rápidamente al lugar en espera que se dispersara el humo- ¡No puede ser! –Dijeron unísonamente cuando se despejo el humo al notar que en ese lugar no había absolutamente nadie, el hombre que había lanzado la lluvia de armas se acerco para observar mejor, en medio del salto un ligero rayo de luz se disparo para después perderse en la oscuridad, seguido de un goteo de sangre- ah –exclamó tocándose la mejilla y descubriendo el proceder de la sangre- ¿Qué fue eso? –Preguntó desconcertado, el resto de sus compañeros se percato de su herida- ¿De dónde vino eso? –Preguntó la mujer, acercándose a verlo- ah –exclamó puesto que otro hilo de luz apareció dejando sangre brotar de su mejilla, cosa que alarmo al grupo los nervios se acrecentaban dentro de cada uno de ellos, buscando al responsable de sus ligeras heridas- ¡miren! –Gritó uno de ellos, el resto lo siguió con la mirada… algo realmente increíble parecían una especie de telaraña creado con- ¿hilos? –dijeron intrigados, pero no cualquier hilo, no, estos parecían estar hechos de metal tan ligero y flexible casi invisible ante la vista humana pero a la vez tan fuertes y afilados como una espada- ¡Una trampa! –concluyeron después de meditarlo unos minutos, eso significaba que la persecución al enmascarado no fue más que una treta para guiarlos y lo más seguro es que debía encontrarse muy cerca…

Una figura enmascarada saltaba con gran fuerza hasta quedar en un punto específico en el aire, con gran rapidez hizo varias posiciones de manos y con una de ellas soplo fuertemente… fuego… directo a los hilos y como tal cual saeta atravesaba todo lo que se interponía en su camino… Los hombres se percataron de un ruido y decidieron voltear a ver que sucedía pero cuando lo hicieron ya era demasiado tarde el fuego les rodeo en cuestión de segundos, una gran llamarada sobresalía del bosque y con ella varios gritos desgarradores después silencio y oscuridad, el viento soplo fuertemente en el lugar no quedó nada más que cenizas y restos pequeños de sus cuerpos, el viento ondeaba la capa enmascarado- Shht ¡te pasaste, no tenias porque matarlos! Shht –se dejo escuchar una voz femenina algo molesta por lo que parecía un comunicador- Shht regresa de inmediato al campamento Shht –Dijo un tanto más tranquila, él enmascarado se limito a no decir nada y concentrando un poco su chakra desapareció en un remolino de hojas

No muy lejos del lugar del incidente la luz de una pequeña fogata iluminaba dos troncos que la rodeaban, un par de tiendas más al fondo una persona o mejor dicho una mujer de figura delgada y esbelta, cabello largo y de color lila un tanto oscuro, vestía un chaleco de color lila suave, por debajo una blusa pegada de un azul oscuro, pans pegados del mismo tono de azul, en sus manos guantes largos que llegaban hasta arriba de sus codos del mismo tono azul, en uno de sus brazo una marca grabada en color rojo, por debajo de su cabello una espada, su rostro oculto tras una máscara blanca con forma de gato y rasgos en rojo… veía fijamente la luna- ¿Lo tienes? –pregunto secamente, justo detrás de ella se forma un pequeño remolino de hojas y de este aparece una figura enmascarada de larga capa negra con gorro, se acerco unos pasos hacia la mujer y de su capa saco su mano y en ella un pergamino- ¡Bien hecho! –Felicito la peli lila, dándose vuelta para recibir el pergamino observando fijamente al enmascarado un aire de suspenso y silencio- acaba de llegar un mensaje –dijo cortando el silencio, subiendo su mano para quitarse lentamente su máscara…

Su rostro era realmente hermoso, piel blanca y tersa, ojos negros, labios pintados de carmesí, un pequeño flequillo en puntas que resaltaban sus rasgos faciales su rostro reflejaba una seriedad increíble- Nos piden volver a la aldea –Continuo sin cambiar de tono haciendo una nueva pausa en espera de una respuesta del enmascarado pero al ver que no hizo ningún reproche decidió continuar después de un pequeños suspiro- Sera mejor que descansemos por hoy –Propuso un poco más relajada- prepara tus cosas, ya que será un largo viaje-dibujando una leve sonrisa- mañana volveremos… –prosiguió dando unos pasos hacia el campamento- a Konoha –el enmascarado por debajo de su capa apretó fuertemente su mano al escuchar el nombre de "Konoha", para después subir su mirada a la luna llena quien sabe por cuánto tiempo la observo pero parecía perderse en la intrigante hermosura de esa maravilla redonda- ¡ven a comer! –grito la mujer haciéndolo reaccionar y retirarse tranquilamente del lugar

Un nuevo día, sin embargo las nubes comenzaban a juntarse anunciando que sería un día lluvioso, por entre las ramas del bosque dos figuras se movían a gran velocidad de árbol en árbol- será mejor apresurarnos –le dijo una mujer de cabello lila, con una máscara y mochila por encima de su espada a otra persona con larga capa negra, con una máscara casi igual que hizo caso omiso a las palabras de la mujer y simplemente avanzó más rápido- *vaya , parece que amaneció de mal genio* -se dijo así misma, observando a la otra persona avanzar

Entre el bosque hasta una gran puerta abierta en el punto más alto grabado el símbolo de Konoha, las calles de la aldea inundas de personas, algunas corrían hacia sus que acares rutinarios, los niños corrían mientras jugaban, algunas mujeres conversaban, mientras otras negociaban en sus ventas finalmente en el edificio más alto de toda la aldea, por los pasillos dentro de una gran oficina una mujer de cabello rubio blanquizco sujetado por dos coletas bajas, ojos cafés, proporciones exageradas, sentada en una silla de color negro, veía fijamente el hermoso paisaje que era Konoha a través de una enorme ventana, siendo interrumpida por unos sonidos provenientes de la puerta eran varias voces-

¡Déjame pasar Shizune! –Se escuchaba una voz masculina detrás de la puerta- ¡No no puedes pasar! –gritaba una mujer cuando se escucho un fuerte golpe de madera azotar contra la pared- ¡Oye Vieja! –Dijo al entrar, un joven de unos 18 años, de cabello rubio alborotado, ojos azules, piel morena con tres marcas en cada una de sus mejillas- Necesito hablar contigo… -Sin embargo se detuvo en seco al notar que la mujer de cabello rubio estaba sentada de lado observándolo de manera seria y fría- ¡Disculpe la intromisión Tsunade-sama! –dijo una mujer de cabello corto de color negro, ojos igualmente negros y en sus brazos sostenía extrañamente una cerdita, entraba de detrás del rubio-

¡Quiero que me dejes ir a buscar a Sasuke! –Continúo de manera fuerte y un deje de desesperación en su voz- ¡Es suficiente Naruto! –Reprendió la mujer- cuantas veces tengo que decirte que no –continúo parándose de su escritorio- ¿Por qué no? –pregunto el rubio molesto la mujer avanzo unos pasos hacia el rubio Ya enfrente- ¿Dime una cosa Naruto? –Pregunto severamente- ¿Acaso ya puedes controlar al Kyubi? –volvió a preguntar seriamente una pregunto que hizo estremecer al rubio no solo por el tono si no por la respuesta una respuesta que él conocía y esa era un… no… que demostró al bajar la cabeza- como lo suponía –Dijo más tranquila, dándose vuelta para ver a la mujer de cabello negro que estaba detrás del rubio, la cual lucia un poco triste puesto que parecía que ella entendía un poco el sufrimiento del rubio- Lo mejor será que vuelvas a tu entrenamiento, con Kakashi y Yamato -Habló dándole la espalda- si no tienes más que decir puedes retirarte, tengo otros asuntos que atender –Acto seguido el rubio salió decepcionado del lugar-

Shizune necesito que hagas algunos preparativos –Le dijo a la peli negro- el día de hoy, alguien regresara a la aldea –con serena tranquilidad, la mujer abrió sus ojos cuan grandes eran, seguramente ella sabía de qué o quienes se trataba- Se refiere a… -Dijo un una gota de sudor que resbalaba por su mejilla- No quiero que le comentes a nadie sobre su regreso hasta que Yo te lo ordene ¿Entendido?–Dijo serenamente- ¡Hai! –Respondió- Volverán este mismo día –prosiguió la rubia al sentarse en su escritorio, un respiro de alivio escapo de los labios de la peli negro, junto con el aparecimiento de una leve sonrisa dibujada en su rostro

Por las calles de la aldea un rubio ajiazul caminaba decepcionado no solo porque una vez más se le había negado la oportunidad de ir en busca de su amigo, sino que también se le hizo ver su debilidad al no ser capaz de controlar aquel poder por el cual muchos le temían, mientras que otros le respetaban- Ha –suspiro tristemente, para después subir su cabeza y admirar el cielo que cada vez se tornaba más nublado- bueno creo que no tengo opción –Dijo resignadamente, aunque en esos momentos estaba sonriendo sus orbes azulados demostraban la tristeza y frustración que sentía, luego de caminar un poco un ruido parecido al de un trueno proveniente de su estomago- Ya medio hambre, ya se invitare a Sakura-chan a comer algo –Sus ánimos parecían recuperados, para después correr en dirección de la ya mencionada

En la entrada de la aldea dos personas enmascaradas, se hacían presentes- ¿Quienes son ustedes? –Pregunto uno de los que custodiaban la entrada, un hombre de cabello negro, con una especie de vendaje sobre su nariz, de piel morena y ojos negros con la vestimenta de un Chunin- ¡Son ustedes! –Dijo otro hombre que estaba sentado a la par de él, de cabello castaño y ojos negros vestido de la misma manera que el otro- Díganle a Tsunade-sama que hemos vuelto –Dijo una mujer de cabello lila oscuro, con vestimenta anbu, y su respectiva mascara, para después voltear a ver a su acompañante-

¿Mm? –Exclamó observándolo detenidamente, para después bajar la cabeza dejando escapar un suspiro- Esta bien –soltando un tono de resignación- Pero ten cuidado, nadie puede saber que hemos vuelto hasta que la Hokage lo autorice –Continuo más tranquila a lo que su acompañante asintió con la cabeza- ¡Espera! –El enmascarado se detuvo- Toma esto –Dijo sacando del bolsillo que llevaba en la parte trasera, era una especie de micrófono un tanto pequeño, el enmascarado la observó detenidamente a pesar de su máscara se percibía la intriga que transmitía- Es un modificador de voz, recuerda que no queremos que te descubran –Explicaba en tanto el enmascarado se colocaba discretamente el micrófono por debajo de la máscara sin quitársela-

¡Hmp! –Exclamó terminando de ponerse el modificador- Vaya, si que piensas en todo –Dijo en voz fría y calculadora, pero al escuchar su voz se noto un poco su sorpresa- Espera un minuto –Le llamó la atención a la mujer sin cambiar de tono- Mi voz suena como la de… -pero no pudo terminar ya que la mujer intervino- Si, si lo sé, pero como ya te dije nadie puede saber quién eres –Dijo en tono autoritario- Mientras yo iré con Tsunade-sama a informarle nuestra venida –comenzando a retirarse- ¡Has lo que quieras! –Dijo sarcásticamente, pero de su capa saco sus manos, concentrando un poco de su chakra hizo una posición de manos creando una réplica de sí- ¡Llévate a este clon para que la Hokage no se enfade al notar que falte! –Propuso fríamente- ¡Como quieras! Pero… pudiste pedírmelo más amablemente –Dijo un tanto molesta- Lo que sea –dijo al retirarse en una nube de humo-

Por las calles de la aldea un rubio corría a toda prisa buscando por todos lados- ¡Sakura-chan! –Gritaba una y otra vez cada que entraba en algún puesto… Una joven peli rosa de unos 18 años, de ojos color jade salía de una tienda de hiervas medicinales con una canasta en la mano, cuando escuchó el gritó de cierto rubio-

¿Naruto? –Dijo girando su cabeza en dirección de donde provenía el grito, el rubio corría a toda prisa y aduras penas esquivaba a las personas que se le interponían- ¡Sakura-chan! –Gritó felizmente el rubio al ver a la peli rosa-

Oye Sakura-chan quieres… -Dijo al correr hacia ella, sin embargo no pudo continuar porque justo cuando estaba a unos metros de ella una persona con larga capa negra y mascara se atravesó en su camino, causando un gran impacto que caer al suelo al rubio, mientras que el enmascarado como si nada- Disculpe –Habló el rubio sobándose la cabeza, la peli rosa corrió a ver el estado en que se encontraba su amigo, al llegar lo ayudo a ponerse de pie-

¡Fíjate por donde caminas, fracasado! –Reprocho el enmascarado en un tono molesto pero a la vez frio, observándolo tanto a él como a la mujer-

¡Oye no le grites, él ya te pidió disculpas! –Regaño la peli rosa- ¡hmp! –Exclamó observándola- Tú no te metas –Replicó- Oye no le hables así –le gritó el rubio, el enmascarado simplemente dio la vuelta para después perderse entre la multitud- ¿Quién era ese sujeto? –Preguntó la ojijade-

No lo sé, pero es demasiado arrogante –Respondió observando al enmascarado perderse entre la multitud, no sabía el porqué pero Naruto sentía conocer a esa persona-Naruto-kun –Escuchó una voz suave y cálida, que lo hizo reaccionar comenzando a buscar por todos lados- ¿Sakura-chan escuchaste eso? –Sin dejar de buscar-

De que hablas, yo no escuche nada –Respondió extrañada- Tienes razón, creo… que solo fue mi imaginación –Dijo rascándose la cabeza- *Sin embargo… juraría que esa voz era como la de… No, no puede ser* -Reflexionaba para sí- oye Sakura-chan, me preguntaba… ¿Si quieres ir a comer ramen con migo en Ichiraku? –Preguntó nerviosamente- Esta bien, pero primero tengo que ir a dejar, estas medicinas al hospital –El rubio asintió con la cabeza y ambos se dirigieron al lugar mencionado…

Durante su trayectoria ambos platicaron de varios temas, la mayoría de las muchas misiones que hicieron cuando eran el antiguo equipo 7, y cuando su amigo aún permanecía a su lado, o de lo mucho que le costó a Naruto convertirse en chunin y que ahora ambos ya eran jounin… en el horizonte de una de las calles se hacían presentes dos sombras una más grande que la otra, el rubio alzo la mirada al divisar de quienes se trataban… - ¡Hola! –Gritó alzando su brazo- Neji-kun, Hanabi-chan –Saludo a un hombre de 19 años, cabello largo y castaño, ojos color perla, una niña de 13 años, cabello semi-largo, igualmente castaño, ojos también a perlados, ambos vestían trajes tradicionales de luto, Naruto y Sakura se acercaron a saludarlos, pero cuando llegaron notaron sus vestimentas- Oigan ¿Qué hacen vestidos así? –Pregunto inocente el ojiazul-

Fuimos a dejar unas flores –Dijo tristemente él ojiperla- ¿No lo recuerdas Naruto? –Preguntó incrédula la ojijade por lo olvidadizo de su amigo- Hoy es el aniversario de su muerte –Respondió con mirada triste la pequeña peli castaña…

El viento soplo a su alrededor un aire que traiga consigo tristeza y dolor, para ellos pero en especial a los dos ojiperlas, la mirada del rubio se volvió turbia, sintió como una terrible opresión en su pecho se acrecentaba a cada segundo, a su mente vino la imagen de una joven ojiperla, de cabello azulado como la noche con una sonrisa tan cálida y pura- si, tienes razón… -Dijo secamente su cabeza se bajo al punto que una sombra cubría sus orbes azulados llenos de tristeza y dolor

Naruto… -Susurro triste la peli rosa al verlo- Bueno nosotros tenemos que volver a casa, nos veremos luego –Se despidió el pelo castaño, junto con la ojiperla hicieron una leve reverencia para después retirarse, desapareciendo en el horizonte

Naruto y Sakura continuaron su camino hacia el hospital solo que esta vez ninguno decía palabra alguna, así continuaron hasta llegar al lugar mencionado, dejaron las medicinas y prosiguieron su camino al puesto Ichiraku, donde comieron sus tazones de ramen, pero a pesar de eso tampoco se dirigieron la palabra era como ver a dos extraños caminar por los mismos lugares, a lo único que hablaron fue para despedirse

Nuevamente el rubio caminaba sin dirección alguna, hasta llegar al bosque en donde algunas aves ejecutaban sus armoniosas melodías de alegría mientras otras buscaban refugio al sentir la fuerte lluvia aproximándose, sin embargo el rubio no hacia gran caso de ello de por si estaba muy sumergido en sus pensamientos como para percatarse del lugar, hasta llegar a lo que parecía el fin de ese inmenso bosque pero no lo era, más bien parecía que ese bosque rodeara un gran campo, con cientos de lapidas- ¿mm…? ¿Un cementerio? –Se pregunto nuestro amigo ajiazul, en el fondo una sombra veía una tumba no muy lejos de donde él se encontraba

En un gran cementerio rodeado por el bosque una figura enmascarada con larga capa negra, depositaba unas flores para después observarla detenidamente hundiéndose en sus recuerdos y pensamientos- ¡Hmp! –Exclamó secamente después de un gran silencio- Disculpa, que haya venido hasta ahora –Dijo sarcásticamente al vacio era como si la persona que estaba en esa tumba realmente lo escuchara, o quizá ese ere el deseo del enmascarado que aquella persona lo escuchara, pasaron unos minutos y el enmascarado movió su cabeza súbitamente era como si se hubiese percatado de algo o alguien, en un abrir y cerrar de ojos despareció y reapareció justo detrás de una persona sacando un kunai de su manga y colocándolo amenazadoramente en el cuello del intruso- ¿Tú aquí? –Pregunto al notar que esa persona era nada más y nada menos que cierto rubio ojiazul- ¿A qué has venido? –Amenazó frívolamente acercando un poco más el kunai al cuello del rubio quien estaba paralizado ante el filo del arma.