Este capitulo es en memoria de mi bisabuela, de quien creo herede su don.

Disclaimer: LAS TORTUGAS NINJA no me pertenecen, es mi corazón el que le pertenece a Leo hasta el fin de los tiempos; tampoco gano dinero por escribir este fic porque escribo por puro gusto, mi única recompensa son sus invaluables reviews.

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OJO DE GATO

3. Un favor

Ya que Rafael acaba de arreglar su motocicleta, Miguel Ángel se dispone a barrer el taller.

Se ve muy contento, a pesar de estar con un deber aburrido, hasta canta.

-No puedo dejar de verte o hablarte.

Acaso crees que no tengo un corazón.

Te necesito ahora para amarte.

No quiero pensar que todo terminó.

¡No puedo más!

¡No puedo más!

Sí tú a mi lado no estás…

Incluso con los gritos que da, oye un maullido.

-¡Klunk!

Suelta la escoba y recoge a su gatito del suelo.

-¿Dónde andabas? Hace dos días que desapareciste. Debes estar muriéndote de hambre.

El mínimo le maúlla.

-Mira cómo traes de polvo. Primero te baño, y después comes.

Se lo lleva al cuarto de baño. Llena una pequeña tina con agua fría, vacía un shampoo especial para gatos, y mete al gatito si problema ya que lo ha habituado al baño. Luego lo seca bien.

Después de esto va a la cocina, deja a Klunk sobre la mesa, abre una lata de comida, y se la vacía en un platito. Klunk come muy animadamente.

-Ahora jovencito, ¿quieres decirme donde andabas?-el mínimo está más atento a seguir comiendo-Porque sabes… no puedo decírselo a nadie pero a ti sí. Es que desde hace tres noches…

-Leo.-oye decir a Rafael muy cerca de la cocina-Doni me dijo algo.

-¿S…sí?-y oye como responde Leo, entre molesto y confundido.

-Que has estado muy raro, y ¿sabes? tiene razón. Así que… -sigue Rafael-si eres tan amable de decirme… ¡¿qué quelonios pasa contigo?

-Eehhmmm…

-Leo estaba en la puerta de la cocina.-le susurra a su mascota.-Y ni me di cuenta. Es bueno, muy bueno en eso de ser ninja.

-Yo estoy bien Rafa, de verás.

-Y así como es buen ninja, es buen hermano. No me dejara en paz hasta que le diga mi "problema". Mira que estar espiando. Mejor te cuento en otra parte.

El gatito se relame las patitas.

-Vamos a terminar de barrer el taller, Klunk.-habla ya con un tono de voz normal.

Toma su mascota y se la lleva consigo al taller.

Pasa cercas de los que están discutiendo.

-A mí no me vengas con que "estoy bien". Doni dice que estás triste y no quisiste decir por qué, y ahora que te veo... tú te traes algo.

-No pasa nada conmigo.

-¡Así cómo tú me jodes…!

-Rafa, tu vocabulario.

-¡Ash! Si no fueras de chismes con papi…. Así cómo me "pides" saber a dónde voy, con quién salgo, a qué horas llego, etc., etc., etc., yo también tengo derecho de saber qué pasa contigo.

-Es muy tierno de tu parte preocuparte tanto por mí.-le dice conmovido-Eso merece un abrazo.

-¡Nononono!

Sin tener tiempo de escaparse, Rafael cierra fuertemente los ojos y se prepara para lo peor.

-Ay Klunk. Esos en un rato se odian y al otro se quieren, y es más peor porque uno no quiere admitir que se preocupa por el otro y que no le desagrada tanto el recibir un abrazo.

-Miiaau.

-Sí. Así son ese par.

Si Rafael fuera más perceptivo, se daría cuenta que ese abrazo que le da su hermano, no sólo le transmite su cariño y agradecimiento por preocuparse por él, sino que Leonardo busca algo de confort por el dilema que tiene con su hermano menor del que no puede hablar con nadie.

Cuando pasa la demostración de cariño de parte de su hermano mayor, sólo un segundo después de dejar de sentir el afectuoso abrazo, Rafael abre los ojos.

Leonardo no está.

-Ese méndigo. Se aprovecha de mi nobleza.

Sube para ver si Leonardo está en su habitación.

-Como te iba diciendo…-Miguel Ángel retoma la conversación que se vio interrumpida en la cocina-Esta noche dormirás conmigo.-deja a Klunk en el suelo, y toma la escoba-Espero que hayas tendido suficiente de explorar tres noches enteras.

El gatito mira a su amo, muy atento a lo que tiene que rebelarle.

-Tú también eres bueno alejando las pesadillas.

-Miau.

-Y cómo te decía… hace tres noches empezó todo. Yo creo que fue por lo que me dijo Rafa… sólo que… ha sido diferente a otras noches, y…

Klunk se acerca al camión que está suspendido sobre una plataforma a varios metros del suelo.

-Miau.

-¿Qué?

-Miau.

-¿Tienes hambre todavía?-se acerca a su mascota.

-Miau.-el gatito le insiste.

-Mmmmhhhh…..- mira hacia arriba y se queda pensando-será que…

-Miau.

-OK.

Se apresura a barrer.

-Bien, acabe aquí.-recoge todo y se lleva su gatito en brazos.

Leonardo deja su escondite, quedando colgado de cabeza, trepado desde El Acorazado. Por su expresión, se ve que lo le gustó nada que Klunk le haya avisado a su amo de su presencia. Tendrá que seguir a su hermano menor a donde sea que vaya, en algún momento le dirá a su gatito lo que no le ha querido decirle a él.

-¿Qué más me toca?-Miguel Ángel lee la lista de deberes que está en la cocina-El baño.-lee desganadamente-Bueno, con tal de estar despierto…

Y va al baño, con el gatito ahora en su hombro.

-¿Y si empezamos con lo más difícil?

-Miau.

-De acuerdo. Empecemos con la tasa. ¡Ugh!

Deja al minino sobre la lavadora, y busca los utensilios que necesita para hacer el aseo.

-Miau.

-Ah, sí. Te decía, hace dos noches que…

-Miau.

Klunk se asoma por un costado de la lavadora.

-Otra vez… ¡1, 2, 3 por Leo que está detrás de la lavadora!

La tortuga sale de su escondite.

-¿No deberías estar entrenando o leyendo o escribiendo, en vez de estar j… aquí?-se pone serio la tortuga de la bandana naranja.

-Sólo quiero saludar a Klunk-lo mira directo a los ojos-pero como tú no… quieres ni hablarme-pero sin parecer que quiera imponerse, más bien es una suplica-creí que no te gustaría que le hablara yo a él.-acaricia la cabeza del gatito.

Miguel Ángel sabe qué quiere decir su hermano con que "ni quieres hablarme", pero no deja su postura de seriedad.

-Ya estás aquí, aprovecha y salúdalo.

-Hola Klunk. Tanto tiempo de no verte.-el gatito se frota contra su mano.

-Bueno, ya estuvo, así que si me permites, tenemos mucho trabajo todavía.

-¿Le diste leche?

-No.-muy sorprendido, se lleva una mano a la cara-Lo olvide. Ahora mismo…

-Déjame que le de yo. No te lavaste las manos después de recoger la basura, no le puedes dar leche así.

-No lo hice, ¿pero cómo sabes…?

-Vamos Klunk.-se lleva al animalito-Que tu amo no te dio tu ración de leche y la necesitas para que crezcas fuerte.

Miguel Ángel sólo se queda mirando a su hermano mayor llevarse a su mascota.

Leonardo le da leche sobre la mesa a Klunk. Enseguida la bebe.

-¿Sabes?-le acaricia el lomo-Algo le ocurre a Miguel y no quiere decirme. Jamás había hecho algo así, y no puedo obligarlo a decirme, eso empeoraría las cosas, así que quiero pedirte un favor.

El gatito deja de beber su leche para mirar a la tortuga.

-¿Lo cuidarías por mí en las noches?

-Miau.

-Ah, que ya pensabas hacerlo.

-Miauuu.

-No tienes porque disculparte. No había manera de que supieras que él pudiera pasarla muy mal las últimas noches. Un gato también tiene asuntos que atender.

-Miau.

-Pero ya estás aquí. Por favor, cuida a mi hermano.-el gatito se restriega en su mano-Gracias. Ahora debo esconderme de mi otro hermano. No sabes lo molesto que puede ser Rafael cuando se preocupa por uno, no deja de acosarte hasta saber, por las malas si es necesario, la causa, la razón, el motivo o la circunstancia del problema.

-Miau.

-Lo sé, sé que me quiere, pero prefiero evitarlo a decir una mentira. Mejor acábate tu leche.

Una vez que acaba el minino, lo lleva de nuevo con su amo. Se lo entrega sin decir nada, y se va.

Cuando están solos el amo y a su mascota, continúa la plática pendiente.

-Ya tomaste tu leche.

-Miau.

-Ahora la siesta, después te cuento. No vaya a ser que Leo ande merodeando por ahí.

Klunk salta de sus manos y cae sobre la lavadora, se enrosca, cierra sus ojos y comienza a ronronear.

-Yo también quisiera poder dormir… ¡pero no! hay mucho por hacer, y haciendo mucho quehacer no me quedo dormido…

-Oye Miguel.-aparece Rafael en la puerta-¿Ha visto a Leo?

-Debe estar en la cocina, le acaba de dar leche a Klunk.

-¿Klunk? ¿Y ese milagro?-entra al cuarto de baño, como para asegurarse que sí está el gato.

-Hace un rato que regresó.

-Y se quejan de mí de que no aviso a dónde voy y ni a qué hora regreso.

-Es un gato Rafa, sabe cuidarse solo, y tú no.

-Yo también sé cuidarme solo.

-Si tú lo dices. Abre cancha que estoy trabajando.

-Definitivamente te va bien el cambio, hermanito.

-¿Eh?-recuerda sus propias palabras-Ah, claro.

-A ver si mañana haces mis deberes. Saldré con Casey por ai, y tal vez…

-Ve a buscar a Leo o se te va y no sabras qué se trae.

-Así que también has notado algo en Leo.

-Sí, está bien raro.

-Nos debe una muy buena explicación, y se la sacare a la fuerza sino quiere desembuchar.

-Suerte.

Baja apresuradamente a la cocina.

Pero Leonardo está en su habitación, leyendo un artículo interesante, que recordó haber leído antes:

'Gato -Antiguo Egipto-'

'La mayoría de los gatos actuales son descendientes del antiguo gato egipcio (Felis lybica).'

'Según tenemos constancia, el culto al gato aparece en el Antiguo Egipto alrededor del 2.900 a.C. como una deidad local en el Delta del Nilo: la Diosa Bastet.'

'Se le mostraba como una mujer con cabeza de gato, un tocado, un collar en su cuello, y un pendiente de oro, y cargando un instrumento musical, ya que se creía que disfrutaba mucho ver a los mortales tocando música y bailando en su honor, expresando la dicha de vivir.'

'Los propios egipcios aseguraban que era la más hermosa de las Diosas.'

'Bastet es una diosa de la mitología egipcia, también denominada Bast, cuya misión era proteger el hogar y simboliza la alegría de vivir, pues se considera la deidad de la armonía y la felicidad. A ella se le atribuía también el poder de hacer que crecieran las cosechas de trigo y cebada, así como la capacidad de proteger a los seres humanos de la enfermedad y los malos espíritus.'

-Malos espíritus.-dice muy bajo.

Cierra el libro sobre mitología Egipcia.

-Protege a mi hermano, Klunk, por favor.

Un rato después, Rafael va subiendo las escaleras, muy malhumorado

-¡Leo! ¡No estoy jugando a las escondidillas!

Llega a la habitación de Leonardo. No está, aunque la luz está encendida. Un vistazo rápido comprueba que no hay nadie.

-Siento que está juega conmigo al "gato y al ratón", y lo peor es que yo soy el ratón.-debe bajar de nuevo.

Leonardo aparece de entre un rincón, temeroso, no sólo por su hermano menor, sino por no saber si debería decir por qué está preocupado, porque si su hermano ha decido resolver su problema sin su ayuda… debería aceptarlo, pero esa espinita de incomodidad no lo deja, esa espinita de que hay algo más que malos sueños.

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N/A: En el siguiente cap, se sabrá "qué" es lo que le provoca las pesadillas a Miguel Ángel.

Quiero agradecer a Guir por su ayuda con los detalles para el cuidado de gatitos, como Klunk.

Ojala y no les parezca tan raro que las tortugas le hablen a Klunk como si les entendiera, y él hace como que les responde. Al escribir esto recordé que mi bisabuela, que se llamaba Celsa, acostumbraba a hablarles a sus animales, como pollos, gallos, gallinas, gatos o conejos, ella les platicaba (lo curioso es que yo también lo hago) y pensé que estaría bien así este capitulo, sería en su memoria.

Comentarios, sugerencias, dudas, peticiones, aclaraciones, zapes, jitomatazos, abucheos, reclamos, ultimátums, etc., etc., son bienvenidos.

Gracias por leer mi fic y por sus reviews.