EDITO: Quería avisar de que tengo twitter. Allí podéis seguirme, verme y vivir a tiempo real mis vivencias o locuras; mis sufrimientos cuando no puedo escribir y seguir mis actualizaciones. Es Gilbirda (incluís el arroba y ya está. Buscando en google sale)


Disclaimer: Twilight no me pertenece, es de SM. Yo escribo por afición y para compartir mis locuras con otras locas.

Esta es una pequeña introducción. Intentaré que mis capítulos sean largos y ordenados, lo juro. Pero para eso necesito tiempo, espero que lo comprendáis. Está en primera persona, es para darle un toque más chulo a la intoducción, pero el resto (o al menos de momento) será en 3ª persona.

También quisiera avisar que empieza en Luna Nueva y tened en cuenta que hay algunas cosas que salen en los posteriores libros que bella desconoce, así que hagamos como que Eclipse y Amanecer nunca existieron, pero habrán ciertos datos que sí aparezcan, así que se podría consideras spoiler. Avisados quedáis.

Recomiendo escuchar "Sofa" de Shuga Shikao. Me inspiro un montón, además de Chasing Cars (Snowpatrol) y Across the Universe (No sé de qué artista es la versión que tengo, pero la original es de The Beatles).

Clasificado T porque va a haber escenas de violencia; por los temas tratados y por algunas palabrotas.


Oscuridad y frío. Me rodeaba, me asfixiaba y me tenía cegada.

Me absorbió hace ya mucho tiempo, creo. Me impedía ver y sentir. Quería gritar, pedir ayuda; pero yo estaba segura de que nadie me escucharía. Sabía que nadie podría sacarme de aquel vacío.
Yo era como un fantasma. Me sentía suspendida en medio de la nada, fría y oscura; vacía y sin dolor, por fin.
Di vueltas a ese pensamiento unos momentos. Tal vez era bueno quedarme un rato. Evitar la realidad, tener unos momentos de paz en que mi pasado y mis recuerdos no me atormentaran día y noche. Tal vez, solo tal vez; era mejor quedarme suspendida en este vacío para siempre...
La oscuridad lo era todo, hasta que, poco a poco, como al subir el volúmen de una radio; pude sentir algo. Al principio era un calor reconfortante en algún punto de mi pecho, pero fue incrementando con rapidez. Ya no tenía frío, sí , pero ahora sentía como si me estuvieran quemando viva. Que alguien me mate, por favor. Ayudadme...
Intenté ignorar aquel calor que me volvía cenizas como pude. Para distraerme con otra cosa, presté atención a mis otros sentidos.
Sabía que estaba acostada en tierra mojada.¿Estará lloviendo? No lo sé. Sabía que estaba lejos de la civilización humana. Sabía que había alguien conmigo. ¿Enemigo, amigo? Tampoco lo sé.
Mi corazón palpitaba aceleradamente, sin control. Parecía que iba a salir volando en algún momento. Por encima del ruido de mi corazón, escuchaba cada respiración de cada animal a mi alrededor. Podía oler la tierra debajo de mi, escuchar cada soplo de viento que atraía más olores y más sonidos.
Pero en la oscuridad que era mi vista, podía sentir algo. Algo detrás de los ojos. No sabía exactamente qué era aquello tan débil, pero no pude analizarlo mejor. Entonces, mi corazón alcanzó la máxima velocidad, arqueando mi espalda. Creí que iba a despegar, pero me mantuve en la tierra; había calor en todas partes. El calor abrasador y el ruido habían inutilizado los otros sentidos. Más calor. Más ruido. Apreté los dientes intentando contener un grito.
Repentinamente se detuvo; ahora no habían sonidos, no había calor, ni dolor. Era como si el tiempo se hubiera detenido.
Abrí los ojos, por fin. Tenía razón con lo de la tierra mojada; estaba lloviendo, también. Debía de estar en algún lugar de una montaña, y había alguien a mi lado. Sabía que había algo que fallaba, algo debería estar, pero no estaba; no lo pensé mucho, porque mi atención fue desviada.

—¿Bella?- Dijo la persona que estaba a mi lado. No era humano, lo supe al instante. Sus ojos dorados lo delataban. Espera, ¿Dorados? Forcé a mi memoria recordar su nombre, pero no lo ubicaba-¿Estás bien?

¿A qué se refería con "bien"? ¿Estaría yo "bien"? No contesté. Mientras pensaba la respuesta, otra parte de mi mente analizaba aquel sujeto ya que mis sentidos habían regresado, y mejorados. Era vampiro, eso lo sabía; de piel blanca como la cal, obvio. Alto, cabello rubio; ropa de colores cálidos manchada de sangre. ¿De quién sería? Seguí mirándolo, sin pestañear. Aún esperaba mi respuesta, pero no pude responderle. Miraba sus ojos, dorados, como los de él. De repente, un montón de imágenes, recuerdos, pasaron a gran velocidad por mi mente. Él sonriendo, enfadado, triste, tocando un piano...
Abrí la boca para contestar, preguntar su nombre, pero aquello que faltaba regresó. Lo sentía conocido, que ya había vivido antes. Algo que me quemaba por dentro, pero era frío y afilado como el hielo. Dolía, sí; pero no podría especificar dónde. No supe de dónde vino el golpe.
Las palabras murieron en mi garganta. No encontraba las fuerzas para suprimir o ignorar el dolor. Lentamente, giré mi cabeza hasta orientarla al desconocido. Le miré con la boca aún abierta.
¡Ayúdame! Grité, pero ningún sonido salió de mis labios entreabiertos. ¿No había muerto ya? ¿No se había ido aquel dolor, tan conocido, en el vacío? ¿Por qué me castigaban de esta manera?
Intenté distraerme con otra cosa. Miré a todos lados moviendo solo mis ojos, pero se volvieron a desviar a aquel vampiro. Se parecía a él, exceptuando el cabello rubio, porque el suyo era de color cobrizo...
Sacudí la cabeza en un intento de despejar la mente, pero fue inútil. Aquellos recuerdos tan valiosos y dolorosos para mí seguían ahí, martilleando mi cabeza apunto de explotar.
Vagamente me fijé en que mi acompañante había caído al suelo de rodillas. ‹‹¿Qué le pasa?›› Me pregunté. Entonces me miró fijamente y quedé horrorizada. Vi reflejado en sus ojos como el oro la mirada de la "Bella" que me devolvía el espejo todas las mañana antes de ir al instituto...
Quería ayudarle, gritarle, lo que fuera, así que intenté levantarme del suelo embarrado sin éxito. Resbalé y caí con un golpe seco. Lo intenté de nuevo y lo conseguí esta vez. Caminé lo que el dolor me dejó, pero caí de rodillas al lado del rubio. Él seguía mirándome fijamente, pero en el momento en que levanté una mano con mucho esfuerzo para ayudarle, se estremeció violentamente y, en un segundo, estaba a casi diez metros de mi.
Lo miré sin entender y me devolvió la mirada. Seguía doliéndole, lo sabía, pero podía mantenerse de pie.

— ¿Qué te han hecho?- Gritó casi en un sollozo- ¿Cómo ha podido pasar esto? ¿¡Por qué te duele! Esto no debería de haber ocurrido - Cayó de rodillas otra vez. Sacudió la cabeza incrédulo, y me siguió mirando.- ¿Quién te ha hecho esto?- Repitió.

No le contesté. El dolor se multiplicó por sus palabras, si es que podía. ¿Quién...? Me dije. Seguí sin decir aún nada conscientemente, pero mis labios se abrieron solos y murmuré:

—Yo...- Me sorprendí al escuchar mi voz, tan extraño me era todo...- ¿Yo... no... he...muerto?-Pregunté con esfuerzo desde el suelo.
— ¿De qué estás hablando? - se levantó, mirando sus manos en vez de a mi. Parecía que quería destruirlas- Te he dado una nueva vida, Bella. Ahora eres un vampiro. Tú me lo pediste, ¿No te acuerdas?

Cerré los ojos un momento. Sí que me acordaba de haber pedido eso a alguien en algún momento, pero cualquier pensamiento no superficial era arrastrado por la vorágine del dolor. Me mantuve con los ojos cerrados. Después de pensarlo un rato, llegué a la conclusión de que era mi cercanía lo que le causaba dolor a aquel extraño. Debía irme. ¿A dónde? No lo sabía; pero tenía que irme, y ya.
Intenté levantarme con esfuerzo. Di un par de pasos tambaleantes. No debo caer, me repetí varias veces como un mantra. Otro paso. Otro más. Otro.
Pero el suelo se movió en una posición extraña, y cuando me di cuenta; estaba otra vez en el suelo. Miré a nada en concreto unos instantes, repentinamente exhausta. Cerré los ojos. Tal vez si descansara un poco, controlaría mejor el dolor, pensé, ya lo hice una vez y puedo repetirlo.
Y aquel vacío me arrastró a las profundidades de nuevo. Me dejé llevar por aquel bálsamo fresco y reparador. Entonces dejé de sentir nada, el dolor se había ido; por fin.
Oscuridad, fría, vacía sin dolor.
Tan exquisita, tan mortalmente adictiva...
Tan fácil...


Gracias por haberme leído, de verdad.

Es el primer fic que escribo y publico en años, estoy tan feliz... :)

Este fic se me ocurrió un día de lluvia creo, pero ya no me acuerdo, eso fue hace ya bastante. También pienso en mis historias para "desconectar" del fastidio que es prestar atención en clase. Seguro que me entenderéis.

Puesss...¿Qué me queda decir? Bueno, he intentado sobretodo respetar la ortografía lo mejor que pude; aunque algo seguro que se ha pasado.

EDITO: Por si estás re-leyendo mi fic te darás cuenta que hay cosas un poco distintas. Pues eso, estoy editando el fic para hacerlo más bonito. Iré poco a poco, pero algo podré hacer xD