Ya se, me he tardado demasiado con este final, pero no he tenido chance de conectarme, pero bueno espero que les guste me parecio que quedo bien, pero ustedes tienen la ultima palabra, nos veremos quizas en otro fic...

Discleimer... la idea principal es de JK

Capitulo CINCO

"Simplemente... tú"

Las tonadas navideñas sonaban desde la radio, todos charlaban felizmente, junto al pinito navideño lleno de regalos dos chicos permanecían en silencio lejos del bullicio de los demás niños

- James, Lily –dijo Ginny sentándose a su lado - Porque no están fuera con sus primos, sus tíos les van a enseñar a volar estrena tu escoba

- No mamá –dijo James – estamos bien –dijo el retomando su lectura

- Lily

- Mami, papá nos prometió que iba a enseñarnos el a volar, estamos esperándolo –dijo ella acomodándose al lado de su hermano para que le siguiera leyendo

- Muy bien – Dijo poniéndose de pie con el corazón en la mano

- mami

- Si Lily

- Hoy que es navidad papi dejara de trabajar para abrir los regalos

- No lo se cariño –dijo ella – Ha tenido mucho trabajo.

Ginny entro a la cocina, su madre había visto la escena en silencio, le ofreció una taza de chocolate caliente y le sonrió

- Cariño creo que es momento de que le digas a tus hijos que su padre no volverá

- No les diré eso! –dijo ella – No tenemos pruebas

- Ginny han pasado seis meses –dijo ella - tu estas a punto de aliviarte, debes pensar en tus hijos

- Mamá no les diré a mis hijos que su padre esta muerto

- Entonces que les dirás cuando pase el tiempo y el no regrese

- Yo... –dijo ella – Algo inventaré

- A menos que no me hayas dicho algo, acaso te dejo?

- MADRE! –grito ella – haciendo que todos se asomaran para ver lo que ocurría

- Ginny debes entender estoy preocupada, tu padre y yo hablamos y lo mejor es que te vengas a vivir...

- Mamá yo estoy bien en mi casa –dijo ella – Sabes que no pienso escucharte ni un minuto mas, me voy a casa

- Ginny – dijo Hermione interviniendo

- Nos veremos en año nuevo, quizás –dijo ella tomando su abrigo – James, Lily vámonos, ahora –dijo ella

- Si mama –dijeron los dos levantándose

- Suban al auto

- piensas conducir en esa condición? –dijo Ron

- Aun faltan mas de cuarenta días para aliviarme, estoy bien, y espero que te retractes de tus palabras –dijo esto a su madre y salio de la casa.

Ginny condujo un par de kilómetros, se detuvo en la orilla del camino y sus dos hijos la miraban preocupados, ella no paraba de llorar

- Mami estas enferma? –pregunto Lily desde el asiento trasero

- No te preocupes –dijo James – Nosotros estaremos contigo, y papi va a regresar –dijo James

- Cariño –dijo ella entre sollozos – Porque piensas que no va a regresar

- El tío Percy le estaba diciendo a mi tía que papa te había abandonado, y que por eso no debía hablar contigo

- Eso es lo que los tenia tan serios? –pregunto Ginny – Y porque no me lo dijeron

- No queríamos que te enojaras mami – dijo Lily – Pero yo se que mi papito va a regresar

- Claro que va a regresar amor, el solo esta ocupado. – Ella les sonrió a sus hijos y manejo, ya hablaría con su tonto hermano

Que tan rápido pasa el tiempo para alguien que su vida desapareció, como mides los segundos cuando no deseas que estos pasen, como sigues viviendo si la razón de tu existencia se desvaneció.

El ojiverde se miro en el espejo de la barra, casi no se reconocía, tenia el cabello largo y la barba de varios días, el tabernero lo miro y le retiro la botella

- He todavía no termino con eso

- Para ti es todo amigo –dijo el – Ya tienes varios días aquí, porque no te vas a tu casa, le pides perdón a tu mujer y duermes varios días

- Mejor dame esa botella

- Vamos amigo, porque no te vas por las buenas –dijo el tabernero, se acerco a el y lo tomo del brazo, sabes que día es hoy?

- Uno mas de mi horrible vida

- Es 24 de diciembre, pronto será navidad, ve y busca alguien que te haga compañía si no tienes esposa, eso te ayudara

- 24 de diciembre - repitió Harry, el viento azotaba todo a su alrededor, había pasado mas de seis desde que ellos habían desaparecido, desde que se dio cuenta que todo era un simple sueño - Tenía una esposa sabes –dijo el al viento que lo rodeaba – y unos preciosos hijos, pero mágicamente desaparecieron, al igual que mi vida – él levanto la mirada y reconoció aquel lugar, no estaba tan lejos, de el lugar que mas odiaba – Feliz navidad! - grito al viento– camino con paso torpe, no tenia otro lugar al cual ir, todo ese tiempo se había alejado del mundo mágico, sin varita que le quedaba, además no quería ver lugares que le recordaran a su familia, si es que alguna vez existió, había cambiado todo el dinero magico que traía por muggle y ahora no tenia nada.

- Las calles cubiertas de nieve crujían a cada paso que daba, en las ventanas lucían espectaculares pinos llenos de luces y cada hogar parecía competir contra el otro, recordaba las palabras de tío Vernon, "es un desperdicio Petunia, llenar la casa de tantas luces, para al final terminar pagando un recibo millonario, no señor, yo no lo haré" sonrió para si mismo y se detuvo frente al numero trece de Privet Drive.

Quizás era mejor volver allí, donde todo había empezado, quizás asi podía regresar y olvidar la magia, olvidar su vida, olvidar a Ginny y lo que amaba y añoraba, risas cristalinas atravesaban la puerta y llegaban a sus oídos, música suave le anuncio que tenían fiesta. Levanto la mano y golpeo tres veces. La puerta se abrió dejando ver a una rubia chaparrita que pareció sorprendida ante la aparición de una persona en tan deplorable estado.

- Feliz navidad! – dijo el y cayo inconsciente a los pies de la chica

- Dudleyyyyyyyyyyyyyyy! – grito la muchacha mirando al joven en el suelo ella se agacho y lo giro, este comenzó a vomitar en la alfombrita de bienvenida

- Ana, que haces! –dijo Petunia mirando como ella lo sostenía para que no se ahogara con su propio vomito, lo reconoció en el instante en que lo vio en el suelo - Dudley llevalo dentro - dijo Petunia

- Mama hazte a un lado –dijo Dudley tomándolo de los brazos y cargándolo mientras otro chico lo levantaba de las piernas y lo giraban. -Pero si es Harry –dijo Duddley mirando a su primo

- Arriba a su habitación –dijo Petunia

- Que fue lo que le paso? –dijo Duddley mirando a su madre después de dejarlo en la cama

- No lo se, discúlpame con los invitados iré a ver a tu primo –dijo ella subiendo y encontrando a Harry dormido en la cama, ella toco su frente y vio que ardía en fiebre, había estado nevando y la temperatura bajaba de los tres grados. Abrió un pequeño botiquín y le dio medicamento y comenzó a limpiarle la frente con un paño húmedo

- Ginn... –decia entre suspiros Harry

- Vamos hijo estarás bien –dijo su tía – resiste, pronto el medicamento te hará efecto.

Los días pasaron lentamente y Petunia no se apartaba de la habitación del ojiverde, lo miraba preocupada

- Mama necesitas descansar

- Dudds –dijo ella – No le ha bajado la temperatura

- El doctor dijo que con el medicamento sanara poco a poco, no sabemos cuanto estuvo en la calle, viste como llego

- Oh cariño –dijo ella – No se que haría si le pasara algo, al fin regresa a casa y en esta condición

- Vamos ve a dormir, Ana y yo nos quedaremos aquí

- Gracias cachorrito –dijo ella y se fue a su habitación

- El es tu primo? –dijo Ana sentándose en la cama

- Si, Harry, Harry James Potter

- Vaya nunca supe que tuvieras un primo

- Era el secreto de mi padre, nunca estuvo muy orgulloso de el

- Porque? Es una oveja negra?

- Pues no –dijo el sonriendo – Solo es diferente, pero yo le debo mi vida

- El te salvo? Como?

- Pues, una noche el y yo éramos chicos, estábamos en la calle y algo nos ataco, el me defendió y me trajo a casa

- Vaya! –dijo el – Pues debo agradecerle por haber salvado a mi novio, crees que se recupere

- No lo se –dijo el

- Y no tiene familia?

- Además de nosotros no, sus padres murieron cuando era un bebé y su padrino cuando cumplió catorce, creí que nunca iba a regresar aquí

- Pues lo hizo por lo visto

- Ahora espero que sobreviva –dijo Duddley

- Ve a trabajar amor, yo me quedaré aquí con el –dijo Ana – Tambien veré que tu madre descanse

- Gracias cielo –dijo el besándola y salio de la habitación, Ana le movió el cabello y le limpio la cara, parecía estar sufriendo, miro con detenimiento la cicatriz de su frente y sonrió – Que cicatriz tan rara –dijo ella y salio al baño a preparar loción para afeitarlo, quizás asi se vería mas presentable.

Ginny caminaba por el centro de Londres en compañía de sus hijos, era fin de año y las tiendas muggles tenían hermosas decoraciones para terminar el año y Harry siempre acostumbraba llevarlos, asi que ese año no sería la excepción.

Entro a una tienda departamental y se detuvo a tomar fotografías de sus niños que sonreían ante los adornos.

- Vamos cariño debemos regresas –dijo apretándose el vientre

- Mama? –pregunto James – Te sientes bien

- James... –dijo Ginny deteniéndose – Llama a tu tai Hermione –dijo dándole la bolsa

- Mama, Lily se gasto la pila del teléfono –dijo James

- Arggggh –dijo la chica apretándose el vientre mientras sentía las contracciones

- Señora esta bien? –dijo un policía acercándose a ella

- Yo, necesito... aaaaaahhh – El oficial llamo por el radio mientras Ginny intentaba mantenerse en pie

- La llevaremos al hospital

- No yo... tengo que ir a mi...

- Vamos Señora, la ambulancia esta en la puerta, tome asiento –dijo el ofreciéndole una silla de ruedas

- James, Lily... –dijo ella buscando a sus hijos en medio del dolor

- mami –dijo Lily llorando

- No llores amor ya va a nacer tu hermanito, vamos al doctor

- Pero la abuela dijo

- Debemos irnos, síganme

El oficial llevo a la familia Potter donde estaba la ambulancia, allí subieron a Ginny con mucho cuidado y sentaron a los chicos adelante.

- Señora necesita respirar profundamente

- No es la primera vez que... – comenzó Ginny pero el dolor la detuvo

- Debe informarme cuando las contracciones sean mas seguidas, llegaremos en un segundo

Petunia miraba a su sobrino, no había mejorado para nada, lo mejor seria ir al hospital, ¿debería escribir a la escuela? Quizás... no imposible, hacia muchos años que se había graduado de allí, no sabia que hacían los magos después de graduar, nunca se lo dijo Lily.

- Ana, llama a Duddley llamare una ambulancia para llevar a Harry al hospital

- Cree que es conveniente suegra

- Si –dijo ella –No puedo dejar que muera, ya deje morir a su madre –dijo Petunia – No lo perderé a el tambien

- entonces la acompañare.

La ambulancia se detuvo frente al hospital, el ojiverde llevaba una mascarilla de oxigeno y medicamentos intravenosos que le ayudarían a bajar la fiebre, los médicos parecían preocupados, y lo ingresaron a una habitación.

- Señora estará en observación, pero si con el medicamento no baja la temperatura, es probable que lo perdamos

- Debe hacer algo –dijo Petunia entre sollozos - Por favor doctor

- Lo intentaremos

- Suegra, tengo que hacer una llamada –dijo Ana sonriéndole – Volveré en un momento

Petunia se sentó en la sala de espera, casi anochecia y el hospital estaba casi desierto, vio que a su lado estaban sentados dos hermanitos tomados de la mano

- Hola –dijo ella a los niños

- Hola –dijo Lily

- No hables con extraños

- Lo siento

- Con quien vienen pequeños

- Mi mamá esta teniendo a mi hermanito –dijo Lily nuevamente

- Lily

- Perdón –dijo bajando la mirada

- Y ya cenaron? –dijo mirándolos, Lily no hablo pero movió la cabeza

- Les invitare una hamburguesa –dijo ella poniéndose de pie – Les gustan

- Si –dijo James – Gracias

- No que no podíamos hablar con extraños? –pregunto Lily

- Yo soy grande Lily –dijo el – además tengo hambre

Petunia regreso minutos después con un par de hamburguesas y refrescos

- Coman chicos, pero y su papá sabe que están aquí?

- Mi papi esta lejos trabajando – dijo James

- Pero el tío Percy dijo que papá abandono a mami

- Lily no digas eso

- Pero James es cierto –dijo ella – por eso mami lloro en navidad

- Y alguien que venga por ustedes –dijo al ella al ver la discusión de los niños

- Mi tío Ron pero el teléfono de mi mama no tiene pila

- A ver –dijo tomando la bolsa- Voy a ver si tiene algún numero. – Petunia vio a su nuera regresar acompañada de un joven

- Suegra, el es mi primo Seamus. Sam ella es mi suegra Petunia

- Es un honor conocerla

- El gusto es mío –dijo ella

- Oigan –dijo mirando a los chicos – Yo los conozco son los hijos de Ginny verdad

- Conoce a estos niños

- Si, su tío es compañero mío en el trabajo, que hacen aquí?

- mami esta teniendo a mi hermanito – dijo Lily

- Aquí? –pregunto el mirando a la mujer – Debo avisarle a su familia, chicos quieren venir conmigo –dijo Seamus

- No gracias, nos quedaremos con mami

- Yo los cuidare –dijo Ana – no te preocupes

- Le avisare a su familia lo antes posible.

- Ire a ver a tu sobrino –dijo Ana – Regresare en un segundo.

Ana entro en el cuarto del ojiverde, sabia que Harry no tenia remedio, la fiebre no le bajaba y su pulso era muy débil, parecía que se estaba dejando morir poco a poco. Abrió un pequeño frasco y se acerco a la cama

- Harry –dijo ella – No se si me escuchas, pero esto es un poco de magia, mi primo Seamus es mago y bueno –dijo ella – le llame para que me consiguiera un antídoto para bajar la temperatura, espero que te funcione, tu tía esta muy preocupada, si tienes un poco de deseos de vivir, regresa no te dejes morir. – Ella le levanto la mascarilla y vació la botellita en su boca hasta que la vació. El color poco a poco volvió al rostro del chico y ella vio con tranquilidad como la temperatura comenzaba a descender, envidiaba a Seamus el que fuera mago, ella una simple muggle como le decía, pero siempre estaba dispuesto a ayudarla, mientras ella no dijera nada, ahora respiro con tranquilidad al verlo respirar normalmente.

Petunia abrió la cartera, sus ojos se abrieron como platos, allí había una foto de una boda, y en ella estaba su sobrino, muchos años mas joven y con una linda sonrisa acompañando a una novia vestida de blanco.

- Es mi mama –dijo Lily – y mi papi en su boda

- Es muy bonita tu mama

- Si ya se

- Aquí esta –dijo sacando un numero de celular. Y marco, este sonó varias veces y un hombre contesto, parecía preocupado

- Hola... –dijo Petunia (si quien habla) – Soy Petunia, mire estoy en el hospital y hay aquí dos niños como se llaman? – les pregunto a los chicos- James y Lily (James y Lily que hacen en el hospital?) – su madre esta dando a luz, estamos en el hospital General (un hospital muggle? Puedo hablar con James) Si claro, toma es para ti

- Si? – pregunto el chico – (James, soy tu tío Ron donde estas?) En un hospital muggle, mamá quería tener a Al (quédate allí –dijo el pelirrojo – Tu tía Hermione esta teniendo a tu primo, iré por ustedes en cuanto nazca) Si tío –dijo el y colgó

- Vendrá por ti

- Si –dijo el – En cuanto nazca mi primo, mi tía Mione esta teniendo a su bebe

- Vaya –dijo Petunia

- Niños –dijo un doctor- Su madre ha tenido a su hermanito vengan conmigo

- SIIIIIIII – dijeron los dos, se despidieron de Petunia y se fueron detrás del doctor

Ana salio con una sonrisa de la habitación de Harry.

- Tía, puedes entrar, a Harry le ha cedido la fiebre, el doctor lo esta revisando, creo que va a despertar – Petunia tomo su bolso y entro, allí estaba su sobrino mirando hacia la pared con los ojos abiertos, su rostro estaba demacrado y pálido

- Harry, bienvenido

- tía Petunia? – pregunto el con voz ronca

- Oh cariño, creí que morirías, pero ya estas bien –dijo ella sonriendo – que fue lo que te paso

- En verdad no morí –pregunto el – entonces todo era un sueño

- Cariño – dijo ella – Te paso algo, porque llegaste asi a la casa

- No tengo razones para vivir tía Petunia –dijo el con una sonrisa triste

-Cariño no digas eso –dijo pensando en los niños y la mujer que estaban en algún lado del hospital

- Pero dime no tienes familia

- Familia? Aparte de ti, nadie mas –dijo el – todo lo que amaba simplemente desapareció, recuerdas tía, cuando tío Vernon no quería que leyera la carta, debí haberlo obedecido, mi vida seria mejor

Ana escuchaba al sobrino de Petunia, por lo visto había perdido a su familia, por lo que le había dicho sus padres habían muerto y ahora esto, en verdad quizás por eso quería morir.

- Harry no pienses eso –dijo Petunia – Tus padres estarían orgullosos, pero te llevare a casa para que te recuperes completamente e iremos a tu casa o con alguno de tus amigos

- Tía solo quiero desaparecer.

- Vamos descansa amor –dijo ella – Veras que cuando despiertes todo será mejor.

Ginny miraba a su nuevo bebé era el vivo reflejo de su padre, sus hijos estaban en el sofá acostados, se habían quedado dormidos después de estar viendo a su hermanito, ella se puso de pie después de dejar a Albus en la cuna. Su madre debía estar preocupada, tenia que llamarla, salio del cuarto y vio a una enfermera haciendo guardia

- Necesito ir a dar unos pasos –dijo Ginny al ver que la enfermera que estaba a punto de enviarla a la cama

- Bien, pero con cuidado

- Mi madre me recomienda que después de tener a mis hijos camine un poco, para que todo vuelva a la normalidad –dijo Ginny sonriendo – Podrá cuidar a mis hijos

- Por supuesto –dijo la enfermera entrando al cuarto. Ginny miro el hospital, era hermoso y muy prestigiado, Harry había decidido comprar un seguro para ellos años atrás por si tenían necesidad de ir a un hospital muggle, creyó que nunca lo utilizaría, y ahora agradecía la previsión de su esposo.

Ginny miro a una mujer que hablaba por teléfono, quizás le podría prestar su celular para llamar a su hermano, al ver que la mujer colgaba se acerco

- Hola –dijo ella, al verla Petunia abrió los ojos, era la mujer de la foto, era la madre de los niños – Podrá prestarme su celular para hablarle a mi...

- Ginny –dijo una voz detrás de ellas

- Fred! –dijo ella al ver a su hermano – Que bueno que estas aquí

- Que haces en este hospital mama esta como loca en la casa, Hermione acaba de tener a su hijo Hugo

- De verdad –dijo ella sonriendo – Yo tambien tuve a Al –dijo ella

- Bien los llevaremos a casa, George fue por tu auto

- Gracias, como dieron con el

- GPM, una fusión, tecnología muggle y sortilegios

- Bien, iré a vestirme y a que me den de alta

- Disculpa –dijo Petunia acercándose – Usted es la madre de James y Lily

- Si –dijo ella – AH –dijo sorprendida – Usted le compro la cena a mis hijos

- Si, tiene unos hijos preciosos

- Gracias

- Disculpe mi atrevimiento, pero me gustaría invitarla a comer a mi casa –dijo Petunia – Será un honor recibirla

- Gracias –dijo Ginny – Pero no quiero molestar

- No es molestia, tome –dijo ella entregándole una tarjeta con su dirección, por favor vaya lo antes posible

- Si gracias –dijo Ginny, vio como Petunia se dio la vuelta y entraba en una habitación

- Sabes hermanita, la cara de esa señora me suena

- De donde?

- No me acuerdo –dijo el – pero ya lo recordare.

Una semana paso, Harry estaba sentado en la sala frente al fuego, siempre en silencio, mirando bailar las llamas, Petunia no había dicho nada, quizás había dio un error no haberle dicho a la pelirroja que el estaba allí. Ella se acerco con un vaso de leche y le sonrió.

- Harry cariño, porque no tomas un poco de leche

- Gracias

-amor –dijo ella –Dime que te paso para que estés asi?

- Solo perdí mi todo –dijo el – iré a darme una ducha – el se levanto y tomo el vaso de leche.

Harry se miro en el espejo, había perdido sus músculos y estaba mas delgado, sonrió con tristeza.

- Te divierte esta vida? –dijo a su reflejo – Si Voldemort te viera en este estado tan lamentable, querría vivir para morir, solo para esto sobreviví? Nada tiene sentido. – Abrió la llave y dejo que el agua inundara sus pensamientos, quizás debería marcharse su tía ya tenia mucho como para cargar con el tambien, quizás podría sacar algo de dinero e irse a otro país, o reconstruir su casa, la que alguna vez lo fue. Escucho el timbre de la puerta, quizás era una visita para su tía, no haría ruido y se encerraría como cuando era niño.

Petunia abrió la puerta con los guantes puestos y el tallador en la mano

- Ah, hola –dijo ella sonriéndole a la mujer en la puerta

- Siento tanto no haber venido antes –dijo la pelirroja a la puerta que cargaba un pastel de melaza

- Pasa, pasa –dijo ella – como están tus hijos? Lamento mis fachas

- Esta bien, se lo que es ser ama de casa, ellos están bien, le mandan saludos están con mi cuñada

- que bueno lindos niños, sabe su hija se llama igual que mi hermana –dijo ella – murió hace muchos años, cuando mi sobrino era un bebe

- Lo lamento tanto –dijo Ginny mirando con curiosidad la casa, la verdad cada vez que tenia la oportunidad de entrar a una casa muggle la miraba detenidamente, eran tan curiosos esos muggles.

- Tomas café?

- No –dijo Ginny – Por Al, solo un jugo si tiene

- Claro, dime de que es el pastel

- de melaza

- En verdad? –dijo ella – Mi hermana hacia unos deliciosos, lastima que nunca se lo dije, no teníamos una buena relación

- Lo siento

- Ya sucedió hace tiempo –dijo ella – Siéntate, que modales los míos.

Petunia partió un pedazo de pastel y le dio a Ginny y ella se sirvió

- Dime tu esposo a que se dedica

- Bueno –dijo ella – El trabaja fuera –dijo ella

- Ah, debes extrañarlo

- Si –dijo Ginny – los niños tambien, y usted, Petunia verdad? Vive sola aquí?

- Si, bueno no, mi esposo murió hace muchos años, y solo tengo un hijo se mudo hace dos años a vivir a unos Kilómetros al norte, ahora vivo con mi sobrino, ha estado algo indispuesto, de hecho por eso estaba en el hospital.

- Y esta bien?

- Si se esta recuperando, pero no se que le sucedió, no habla mucho – dijo Petunia – tu, te gustaría conocerlo

- No se si será buena idea –dijo Ginny

- Vamos, es un buen chico, puedo invitarlo a comer pastel

- Pues –Ginny se sintió sonrojar – No quisiera hacer sentir incomodo a su sobrino

- Bueno le llevare pastel y si quiere mas le diré que baje

- Me parece bien –dijo Ginny, Petunia corto un pedazo de pastel y lo subió, las escaleras.

- Cariño – dijo ella y abrió la puerta, Harry estaba sentado en la cama mirando hacia la calle

- Espero no haber molestado

- No amor –dijo Petunia, mira te traje un poco de pastel de melaza

- Pastel de melaza? –dijo el mirando – Es mi favorito

- Lo trajo una nueva amiga que tengo –dijo Petunia – si quieres mas baja amor.

Harry tomo el pastel que su tía le regalo, porque aun en ese lugar tenia que recordarla, miro la rebanada, tomo un trozo y lo probo, era delicioso, igual al que hacia su mujer, bueno Ginny, ahora ella quizás estaba casada con ese medimago, y el solo era un triste recuerdo, y sin darse cuenta el pastel desapareció del plato. Quizás tomaría un poco y le diría a su tía que saldría a respirar, y al salir desaparecería para no volver, para desaparecer, quizás su destino no era morir aun, pero buscaría vivir lejos de todos, si tener que vivir rodeado de difíciles recuerdos.

Ginny se puso de pie y miro la casa, estaba impecablemente limpia. Se detuvo ante un aparador y miro una pequeña figura de porcelana, era un hermoso castillo que a sus pies rezaba "HOGWARTS" y lo miro con curiosidad.

- Es bonito verdad –dijo Petunia- Me lo regalo mi hermana cuando cumplí quince años

- Es muy hermoso, que es Hogwarts

- Es un lugar mágico –dijo Petunia sonriéndole – Es un lugar donde se va a aprender magia

- En verdad? –dijo Ginny sin dejar de mirar el castillo, acaso esa mujer era bruja?

- Mi hermana y su esposo lo aprendieron todo allí, una vez escuche que eran los mejores en su generación, mi sobrino tambien estudio allí

-Entonces hay una escuela para estudiar magia? –pregunto Ginny interesada

- si pero solo los que tiene sangre mágica pueden ir allí, eso fue lo que me dijo Albus Dumbledore cuando le pedí que me dejara ir

- Usted le escribió a Albus? –dijo Ginny sorprendida

-Si, dime tambien estudiaste allí?

- Yo como lo... –dijo ella dándose la vuelta y mirando otra ves el aparador, Petunia escucho los pasos de su sobrino bajando las escaleras.

- Vaya decidiste bajar amor, quieres mas pastel

- No tía solo saldré a dar una vuelta –dijo el. Ginny sintió que el aire se salía de sus pulmones y su corazón latía muy deprisa. Petunia miro a su sobrino que no presto atención a su visita y se dio la media vuelta.

- Harry quiero que conozcas a mi invitada –dijo Petunia, el chico se detuvo ante la puerta y cerro los ojos, que pasaría un minuto mas un minuto menos no le quitarían su decisión de marcharse.

- Disculpe –dijo Harry entrando nuevamente y topándose con unos ojos avellana que lo miraban sorprendidos, el cabello rojo estaba atado en una trenza y usaba una chamarra roja que le hacia resaltar sus labios. Se quedo mudo al verla allí, porque? Porque aparecía nuevamente? Dirigió su mirada a su mano izquierda y se topo con una sortija dorada que ocupaba su dedo anular – Un placer –dijo el y se dio la vuelta para salir, mientras mas rápido mejor

- Harry... –dijo ella – Harry eres tu? –dijo encaminandose hacia la puerta – el chico estaba a media acera. – Harry espera –corrió a alcanzarlo

- Que quieres? –dijo el

- Harry donde has estado? Estas bien? –dijo ella tocando su rostro pálido, sus ojos verdes estaban hundidos y rodeados por ojeras.

- Acaso te importa? –dijo con dolor al sentir el contacto de su mano

- Claro que me importa, he estado tan preocupada por ti, yo creí, creí que habías... muerto

- Que mas da no? –dijo el – no tengo porque vivir

- Harry –dijo ella asustada- Harry debes volver a casa conmigo

- A CASA? QUE CASA! –dijo el – YA LO ACEPTE GINNY, PORQUE ME TORTURAS MAS

- Harry por favor, clámate –dijo ella – clámate, debes respirar, ven acompáñame con Hermione, ella sabrá que hacer. Petunia –dijo Ginny sin soltar la mano de su esposo – Tengo que irme, me llevare a su sobrino, volveremos otro día

- Si –dijo ella – cuídalo bien – Ginny le sonrió y desaprecio en medio de la calle sin importarle si alguien la veía o no. Apareció en el valle de Godric, frente a la casa de su cuñada. Harry miraba a Ginny que caminaba delante de el jalándolo con fuerza, el no tenia fuerzas para seguir desde hacia mucho tiempo. Ginny toco la puerta con insistencia, hasta que la castaña le abrió

- ¿Que es lo que? Harry! Ginny –dijo mirando a la pareja – Pasa. ¿qué sucedió?

- Yo lo encontré en casa de sus tíos

-¿En Privet Drive?

- Si allí

- Harry ¿estas bien? –dijo Hermione

- Herms –dijo el – Que es lo que pretenden? Porque no me dejan en paz

- Harry –dijo Ginny, Hermione miro a su mejor amigo y después a la pelirroja

- Ginny ve al ministerio y llama a Ron, dile que venga

- Pero Hermione

- Ve –dijo con voz autoritaria - yo me quedare con el, Ginny miro a ambos y tomo un poco de polvos flu, sabía que debía correr, pues Hermione no tenia conectada la chimenea al ministerio solo a el Caldero, dio una ultima mirada y desapareció de allí

- Harry –dijo Hermione sentándose a su lado – Hola Harry –dijo abrazándolo sin poder contenerse

- Lo siento Hermione

- Porque?

- Por no escribir, pero yo sabía que tu siempre serias amiga de ella y yo no soportaría verla otra vez

- Harry claro que siempre seré su amiga –dijo ella- Es hermana de mi esposo

- Es feliz?

- No –dijo ella – Harry mírame –dijo haciéndolo mirarla a los ojos – Cariño, todo esta bien, logre reparar el daño

- De que hablas?

- Todo fue por Cho, ella... – un berrido hizo que Harry volteara hacia una cuna que estaba en un rincón de la sala

- Lo siento, despertara a Hugo si no lo cargo – Hermione se levanto y cargo un pequeño bebé

- Es cierto, tu hijo, no vine cuando nació

- Esta bien, ya hablaremos de eso, pero este no es mi hijo

- No? –dijo el

- Tia Mione? –dijo una vocecita desde las escaleras – Lloro Al? – Harry recordó esta voz, amaba esa voz, era sus ganas de seguir adelante cada día.

- Si cariño, porque no vienes, vino alguien. – La niña bajo brincando los últimos escalones, vestía un vestido rojo y en la cabeza traía una corona.

- PAPI! – grito ella y corrió a sus brazos, el abrió los ojos y la abrazo, la abrazo con fuerza, como si todo el sufrimiento, la soledad, el vacío que había vivido en ese simple contacto hubiera desaparecido.

- Princesa

- Papi, volviste –dijo ella llorando – Te extrañe mucho

- Y yo a ti mi amor

- Ya viste a Al, ire a hablarle a Jamie –dijo y salio corriendo – esta jugando al nintendo. Harry no podía contener las lagrimas, era su hija, su princesa, entonces...

- El es tu hijo Harry –dijo Hermione dándole al bebe que estaba despierto mirando a su tía con ojos sonrientes – Albus, Ginny dijo que asi querías llamarlo, Albus Severus

- Si –dijo el – Hola pequeño Al – el bebe le sonrió y dio un bostecito – Pero Hermione, como es que... ¿entonces que paso? ¿Todo este tiempo?

- Harry quédate con tus hijos iré a dormir a Al y esperaremos a Ginny –dijo ella al escuchar los pasos apresurados de los niños

Ginny entro al ministerio casi había corrido todo el Callejón, se detuvo ante la revisión y entrego su varita, entro al elevador antes que este se cerrara y presiono el botón para ir a la oficina de su hermano.

- Hey Ginny –dijo el pelirrojo al verla de espaldas

- Ron, que bueno que estas –dijo ella sin aliento

- Que te sucede? Paso algo? los niños?

- Si, pero no nada de eso, Harry...

- Harry? Que pasa?

- Harry apareció –dijo ella sonriendo – Harry lo encontré, esta en tu casa, Hermione nos espera!

- Bien vamos –dijo el –Dora nos vemos mas tarde, tengo un asunto que atender

- Bien Ron, Hola Ginny dijo ella

- Como nos iremos? – pregunto ella

- En Chimenea a la casa

- En Chimenea? Pero Hermione dijo que tenia que ir al Caldero

- Bueno, la chimenea del estudio esta conectada aquí –dijo el vamonos

Hermione veía a los niños hablado con su padre, Al se había vuelto a dormir y lo acomodo junto a su hijo, ella se sentó en el sofá y noto el cambio ocurrido en el rostro de Harry.

- Niños porque no suben a seguir jugando –dijo Hermione – Yo tengo cosas que hablar con su padre

- Papito no te volverás a ir verdad?

- No cariño –dijo el dándole un abrazo – Gracias por cuidarlas hijo –dijo revolviéndole el cabello. James sonrió y subió corriendo detrás de su hermanita.

- Harry siento que hayas tenido que pasar todo esto –dijo ella

- Pero que fue lo que... – Escucho voces y vio a su esposa y a su mejor amigo salir de el estudio de su cuñado.

- Harry, hermano –dijo Ron acercándose y abrazándolo – Donde te metiste? – El miro a su esposa, cuantas veces había soñado con ella, cuantas veces repetía una y otra vez su vida juntos y cuantas veces esos sueños se habían desbaratado ante la realidad que creía existente. Se separo del abrazo de Ron y se acerco a ella y le sonrió.

- Volviste –dijo ella llorando

- Amor –dijo el – Lo lamento tanto –dijo Harry abrazándola – Me comporte como un tonto, no debí hablarte asi, yo... yo creí...

- Esta bien, lo importante es que estas aquí, yo sabia que volverías –dijo ella besándolo - ahora siéntate, tienes que saber lo ocurrido

Ron le contó a Harry como Cho había secuestrado a Ginny y había intentado matarla, y como de ese modo habían descubierto de la magia que estaba haciendo ella, Hermione le contó de la piedra lunar que encontró en su casa y como gracias a este pequeño hallazgo había podido volver todo a la normalidad.

- Aun no se como llego –dijo Hermione – Rosie la recogió del suelo

- Era el pedazo que James me dio –dijo Harry, metió la mano en el bolsillo y saco pedacito que el tenia – La he guardado desde ese día, James la encontró en el jardín cuando corto las flores

- Asi fue como lo hizo, las ubico alrededor de tu propiedad

- entonces todo fue por obra de Cho? –dijo Harry

- Entonces el tiempo que ocurrió?

- Todo fue parte de el mismo hechizo Harry, pero tu no te viste afectado gracias al contacto con la piedra lunar, por eso ninguno de los dos cambios tu te diste cuenta.

- Por eso recuerdo como Ginny estuvo con ese medimago y todo

- Si es alguien a quien nunca he conocido Harry –dijo Ginny –Eso no sucedió, y tampoco moriste

- Morí? –pregunto el

- Si –dijo Hermione – leímos una nota donde decía que tu habías muerto.

- Fue... oh Harry –dijo Ginny comenzando a llorar

- Tranquila amor, aquí estoy

- Entonces, cuando Ron me entrego tu varita yo creí...

- Mi varita? –pregunto el – En verdad, vaya creí que la había perdido –dijo Harry, - hace muchos meses que no supe donde la perdí, creí que con una de las golpizas que recibí la había perdido

- Golpizas? –dijo asustada Ginny

- Bueno, mi vida no tenia sentido –dijo el

- Pero Harry porque no viniste a buscarnos, sabias que serias recibido

- Si lo sabia, pero no podía, no resistiría ver a Ginny lejos de mi, no después de todo lo que hemos vivido.

- porque no se van a casa y dejan a los niños aquí, tienen mucho de que hablar –dijo Ron

- Gracias –dijo Ginny, los dos se pusieron de pie y tomaron polvos flu

- Harry –dijo Hermione – Puedo hacer el hechizo en el pedazo de piedra que tienes para borrar lo ocurrido

- No –dijo el sonriendo – Gracias Hermione – el le sonrió a su esposa y uno después del otro desaparecieron en la chimenea.

La casa estaba igual que la recordaba, y Ginny y los niños habían decorado para navidad, debajo del árbol aun quedaban varios regalos sin abrir, y el aroma a pastel de melaza recién horneado aun impregnaba la casa.

- Harry –dijo ella – Creí que nunca te volvería a ver

- Ginny, esta fue la peor pesadilla que he vivido – dijo sentándose en el sofá y la pelirroja a su lado – el hecho de no tenerte en mi vida ha sido lo mas doloroso que he podido soportar, creo que aun la misma muerte seria lo mejor

- Harry no digas eso –dijo ella – todos los días te buscaba, salía con los niños a caminar, para ver si te veía en la distancia, pero nunca apareciste. Como es que llegaste a Privet Drive?

- Yo, no lo se, mi tía dice que estuve enfermo, que los doctor creían que iba a morir, se que llego el momento en que lo desee –dijo el con tristeza – Pensaba en ti, al lado de ese hombre, recordaba como... no era fácil, pensaba en mis hijos y en que nunca los volvería a ver, al final desperté y estuve con ella, Dudds iba a vernos y bueno hoy me dijo que tenia una visita, que bajara a saludar

- Ella sabia quien era yo –dijo Ginny – Me invito a su casa, tu se lo mencionaste alguna vez?

- No –dijo Harry sonriendo – Es uno de los grandes misterios de Petunia, hoy había decidido desaparecer nuevamente, alejarme de allí, tu pastel fue el que me detuvo

- Mi pastel

- Si, al probarlo fue recordar tu amor –dijo el – sabia a eso, a amor

- Harry –dijo ella abrazándolo – prométeme que pase lo que pase, no importa si estamos lejos o separados, nunca volverás a hacer nada tonto

- Si cariño

- Y que si volvemos a separarnos por el tiempo –dijo ella – Tu iras a buscarme y me dirás nuestra historia, se que te creeré

- Gracias amor –dijo el besándola en la frente

- Pero cariño –dijo Ginny – Porque no quisiste que rompieran el hechizo de ese trozo

- Porque siempre, cada día que pase recordare que los perdí y cuan importantes son para mi, esto no me dejara olvidar esta pesadilla y como sin ustedes mi vida no seria lo mismo, me recordara en los momentos malos que no hay nada peor que perderlos y vivir sin ustedes. Vivir sin ti.

Ginny miro a su esposo, que la miraba con amor, era diferente, todas las sombras que sabia que vivían en su alma habían sido transformadas, ella misma había sido cambiada, ahora sabia que significaba el vivir sin la mitad de ella misma, y ahora todos sus problemas, todas sus diferencias no eran nada mas que tonterías, ahora solo tenían que vivir mirando hacia el frente, tomados de la mano sabiendo que de ahora en adelante su amor seria mas fuerte que la magia y todo lo demás.

Harry miro los ojos avellana de su esposa y le sonrió poco a poco se acerco a ella y la beso, no hubo necesidad de palabras, todo estaba dicho, no había tiempo, ni mañana ni ayer, solo hoy, ese momento unidos en el tiempo y en su corazón

FIN

Bueno que tal? que les parecio? Ya se no hice nada con Cho aunque ganas no me faltaron jajaja, pero bueno no puedo hacerlo a pesar de todo lo que hizo, y quiero aclarar que esto es un universo alterno, Dora no murio y Lily nacio primero, bueno, espero que les haya gustado. Gracias por leerlo y por sus reviews y por ponerme como favorito.

Nos veremos, IRES