Bueno antes de que comiencen a leer el final, me gustaría pedir un favor. Me gustaría que comentaran ahora para poder saber si les gusto la historia completa. Es un sueño que me gustaría cumplir y también que lea lo último que pondré. Gracias…


Epílogo: Y Vivieron Felices Para Siempre

Bella

Me movía de un lado para otro tratando de conciliar el sueño, por más que cerraba los ojos no lograba dormir, Edward estaba a mi lado, tan dormido que no sabía ni lo que pasaba, podía jurar que si pasaba un ejército de Elefantes frente a nosotros, él no lo notaria.

Así que después de quince minutos despierta y observando el techo y las posibles polillas que tendríamos, decidí mejor levantarme y caminar hacia la habitación de mi hija, me levante lentamente teniendo cuidado para no despertar a mi novio, camine por el pasillo y cuando llegue a la habitación de mi hija no pude dejar de sonreír al ver el interior. Alice se había encargado de todo cuando supo que era una niña lo que iba a tener, traía a los pobres de Emmett y Jasper con cubetas de pintura blanca y rosa, brochas, estampas y muchas más cosas para que todos arreglaran el cuarto de mi hija y había sido divertido porque del lugar de contratar a alguien, ellos decidieron hacerlo solos y el resultado había sido fantástico y acogedor.

Mire a mi hija dormida en la cuna y acaricie un poco su mejilla sintiéndola cálida y entonces se despertó, sus lindos ojitos color chocolate me miraron y después miraron a su alrededor para comenzar a hacer pucheros y antes de que llorara la cargue y comencé a tararear una canción de cuna que su padre había compuesto antes de que naciera. Mi pequeña comenzó a calmarse y se quedo dormida a los pocos minutos pero no quise dejarla en la cuna de nuevo en cambio me senté en la mecedora y comencé a mecerme con ella en los brazos, observándola y recordando mi pasado.

Habían pasado quince meses desde que me entere que estaba embarazada y aun recordaba cuando el doctor nos dio la noticia en el hospital de Cancún y como Edward se había desmayado y yo no me había dado cuenta, en ese momento las chicas habían gritado de alegría, Jasper levantaba a Edward junto con Emmett quien no dejaba de decir estupideces como "No perdieron el tiempo" o "¿No conocen los condones?" completamente ilógicos e inmaduros sus comentarios, pero no me importaba ya que cuando escuche los "Felicidades" que gritaban mis amigas comprendí todas las palabras y las lagrimas salieron de mis ojos al momento que Edward se acercaba a mí y besaba mi frente, estaba tan feliz por nosotros que pude notar sus ojos vidriosos, aun no lo podíamos creer y estábamos tan contentos que sin que yo le diera ordenes a mis manos, estas se situaron en mi vientre y comenzaron a acariciar, esto era lo mejor que me había pasado y duraría para siempre, un bebé de Edward y mío que era parte de los dos era grandioso.

Una sonrisa se grabo en mi rostro y comencé a acariciar sus manitas de mi hija, se parecía tanto a Edward y a mí que supe que habíamos hecho bien la tarea aun que no nos la hayan dejado. Eran tan peloncita que apenas su cabello comenzaba a salir, eran rojizos pero mas lidiados a los de su padre, sus ojos eran iguales a los míos pero era lo único que tenia de mi aparte del color de piel pero de ahí en adelante todo era igual a Edward, sus pómulos alzados y finos, sus labios semi carnosos, como dije igualita a su padre y no dudaría que algún día estuviera igual de hermosa que Edward.

-¿Cómo les fue?-pregunto mi madre dándome un abrazo-los esperábamos después, creímos que aun querían estar algún tiempo mas allá.

-Si bueno eso creímos pero…-Edward me miro y apretó mi mano-tenemos algo que contarles-todos nos miraron y entraron a la casa.

-Claro, pasen.

Carlisle había fruncido el seño y me miraba pensativamente, en cuanto entramos a mi casa, nos sentamos en la sala con mis padres frente a nosotros y Carlisle parado alado de Nana, todos nos miraban, me sudaban las manos y temblaba de pies a cabeza y hasta podía jurar que mi sudor corría por mi frente, mire a Edward quien estaba nervioso al igual que yo pero el sabia como ocultarlo.

-Todos saben que Bella y yo nos amamos y como seres humanos que somos cometemos algunos errores, aun que esos errores sean lo mejor que te puede pasar.

-No comprendo, ¿Qué tratan de decir?-mi madre nos miro a los dos y luego a mi-¿Bella?

-¿Eh?-me puse más nerviosa y Edward me apretó una vez más la mano-Bueno es que nosotros…

-¿Se casaran?-pregunto Nana y todos la miramos.

-No, bueno si pero más adelante-Edward suspiro me miro y después miro a mis padres-Bella está embarazada.

Mi madre se quedo paralizada, mi padre se puso rojo, morado, azul, verde y de muchos más colores al igual que Nana el único que no se quedo así fue Carlisle que aun nos seguía mirando a los dos hasta que dijo "Que mierda, felicidades" y todos nos abrazaron, paso de ser una tarde de nervios a una tarde de cariño, amor y confianza.

Desde ahí mi madre me había cuidado bastante y Alice, Rosalie, Emmett, Jasper, Charlie y Nana siempre estaban conmigo preguntándome como me sentía y si no necesitaba nada, Alice estaba sumamente ocupada tratando de buscar ropa de bebé que fuera blanca o amarilla ya que aun no sabíamos el sexo del bebé hasta que nos dijeron que era niña, Edward era igual siempre atento y a pesar de estar trabajando (Por que su padre se lo dijo) nunca me dejaba sola y siempre me hablaba hasta para mis antojos era así.

-Edward, Edward-comencé a hablarle pero él no me hacía caso-Edward.

-¿Humm?

-¡Edward!-grite desesperada hasta que despertó y se levanto en un brinco.

-¡¿Qué?-me miro-Bella, ¿Te duele algo? ¿Están bien? ¿Qué pasa?-comencé a reír al ver lo nervioso que estaba y la forma en cómo movía las manos tratando de hacer algo.

-No todo está bien y si estamos perfectas-dije y el alzo una ceja-Es que yo… bueno yo… tengo un ligero antojo-me puse colorada y pude saberlo al sentir caliente mi rostro.

-Oh era eso, dime que se te antoja amor.

-Bueno yo quería o más bien-señale mi barriga enorme-Ella quiere unos chocolates.

-Ok bajare por ellos espera aquí.

-Pero de menta.

Edward se quedo paralizado y me miro haciendo una mueca, asintió con la cabeza y se puso unos pantalones, una camisa, zapatos y tomo las llaves del carro para salir a traerlos, cuando había regresado, tenía la cara de sueño y me miraba sonriente mientras comía mis chocolates, me sostenía en sus brazos abrazándome y como lo había despertado se había quedado pasmado y sin ganas de dormir, habíamos puesto "La Bella y la Bestia" para verla y nos quedamos así hasta que nos gano el sueño.

Esa noche había sido muy divertida y recordarla me hacía pensar demasiado ya que era otra de las razones por las cuales amaba a Edward, siempre estaba al pendiente de todo, si me sentía mal o si necesitaba algo, siempre conmigo, siempre y para siempre. Así habían pasado los nueve meses, entre idas al médico, idas a análisis, a tiendas de ropa, visitas a departamentos para cambiarnos, las visitas de mis padres, de Carlisle y de mis amigos, todo, todo había pasado demasiado rápido y todo había sido divertido aun que claro si restamos todas aquellas veces que vomite sobre el auto de Edward o en el baño, los mareos, los antojos y las veces que lloraba solo porque alguien me gritaba. Si estar embarazada era complicado pero era súper maravilloso. Hasta el nacimiento de mí querida Renesmee.

Me quede observando lentamente a mi hija y después mire el reloj, ya era demasiado tarde y si no dormía por lo menos dos horas más, me quedaría dormida en mis clases de la Universidad. Después de que pasara todo lo del embarazo, Edward y yo decidimos ir a la universidad de Dartmouth y aun que hiciera tanto calor y fuera demasiado diferente a Forks, lo hacíamos porque así Edward podía estudiar en la tarde para que yo cuidara a Renesmee en ese horario y así viceversa cuando yo lo hiciera en la mañana y había funcionado ahora íbamos a mitad del año y era excelente.

Me levante de la mecedora y camine de nuevo hacia la cuna de mi hija, la puse sobre tal y entonces sentí unos brazos rodear mi cintura después un beso sobre mi mejilla. Me gire para observar a Edward y tuve que morderme el labio ya que estaba tremendamente Sexy, su cabello estaba más despeinado que de costumbre debido a que estaba dormido, sus ojos brillaban y sus labios se veían hinchados, se veía súper.

-¿Qué haces despierta?-pregunto mientras caminábamos de regreso a la habitación.

-No podía dormir así que fui a ver a mi hija.

Nos recostamos sobre la cama y me abrazo para después besarme desesperadamente.

-Te amo ¿Lo sabías?

-Sip y yo también te amo-volvimos a besarnos-¿Sabes que estaba recordando ahora?-pregunte y el negó-el día que nació Renesmee.

-Ni me lo recuerdes, ese día casi me da un infarto ya que creí que no llegaría a verlas.

-¡AaH!-grite desesperada mirando el agua de mis pies y en ese momento aparecieron Alice y Rosalie.

-¿Qué pasa?-Alice me miro y miro a Rosalie.

-No lo sé, no me hice del baño-comencé a llorar.

-Algo no anda bien Alice, hay que llevarla al hospital.

Rosalie me ayudo a subirme al coche y tuve miedo de manchar sus sillones pero eso no le importo a ella ya que en cuanto estuve dentro y Alice también, ella arranco el carro e inmediatamente comencé a sentirme mal, la cadera me dolía, comenzaba a ver medio borroso. Cuando bajamos del carro, mis amigas volvieron a ayudarme y los dolores se multiplicaron, retorcijones y calambres me daban en el abdomen y sentía como si me estiraran por dentro, era espantoso. En cuanto puse un pie en la sala de emergencias, una enfermera vino corriendo hacia mi cuando Rosalie comenzó a gritar.

-Llame al doctor Cullen, llámelo.

-Pero está en la comida, no podemos-Alice tomo a la enfermera del cuello y yo apretaba la mano de Rosalie.

-Oh va por el doctor Cullen o le arranco el cabello destruyendo ese maldito peinado-la enfermera asintió y salieron corriendo hacia el corredor.

-Aguanta Bella, todo estará bien.

-¡Me duele! ¡Dios me está doliendo!-gritaba y me movía en la silla de ruedas que me habían dado.

A los pocos minutos llego Carlisle quien le pidió que prepararan la sala de parto y también una camilla, Rosalie trataba de comunicarse con Edward pero sin ningún resultado al igual que Alice con Jasper y Emmett quienes dijeron que lo buscarían. Quince minutos después yo estaba en la sala de parto con un gorro azul y una bata también, la enfermera de nombre extraño me estaba poniendo una inyección en la Raquea que dolió hasta morir (Recuérdenme nunca más tener hijos) me anestesiaron y después todo se puso borroso, comencé a sentir sueño y al último todo se puso oscuro.

-Bella mi amor-alguien me hablaba pero no lograba saber quién era-Bella ya todo paso, ya paso.

Abrí lentamente los ojos y frente a mi estaba Edward quien sonreía y tenía y traía el mismo gorro estúpido que yo y un cubre bocas.

-¿Qué paso?-mi voz se escuchaba horrible, patosa.

-Ya nació, mi padre hizo un buen trabajo.

Y entonces caí en la cuenca, mi hija ya había nacido y había nacido bien, inmediatamente pedí que me la trajeran y cuando lo hicieron, las lagrimas amenazaban con salir, era peloncita, su cabecita no tenía ningún cabello, sus manitas y piecitos eran pequeños y sus ojitos estaban semi cerrados, era preciosa, mi hija comenzó a llorar y Edward acaricio su cabeza calmándola, todo era perfecto, todo.

El despertador comenzó a sonar dándome a saber que era hora de despertarme, había dormido poco pero a pesar de eso no tenia sueño y me sentía con demasiada energía. Me levante lentamente ya que Edward seguía dormido (De nuevo) hice mi rutina de siempre, me bañe, me cambie, me perfume y peine así para poder desayunar no sin antes ver a mi hija, seguía dormida y destapada, la cobije bien y baje las escaleras e inmediatamente "María" la ama de llaves y sirvienta me pregunto si quería desayunar.

-El señor Edward aun no despierta, ¿Verdad?-pregunto y le di un trago a mi jugo de naranja.

-No, creo que se despertara más tarde, baña a Renesmee y cámbiala también dale de comer.

-Si señora.

En ese momento mi pequeña comenzó a llorar mire a María y después me levante de la mesa y camine hacia las escaleras pero Edward ya venía con ella en los brazos. Traía puestos solo unos calzoncillos pero a pesar de eso se veía guapísimo. Mi hija me miro y alzo los bracitos para que la cargara, Edward me la entrego para depositar después un beso en mis labios.

-¿Ya te vas?-mire el reloj y tenía menos de treinta minutos para llegar.

-Si nos vemos al rato.

Bese a mi hija, le di un largo beso a Edward y tome mi mochila para salir disparada hacia mi auto y la escuela. No vivíamos demasiado lejos, Edward había conseguido un departamento para nosotros y era cerca de la Universidad. En cuanto llegue, tome mis cosas y salí corriendo hacia mi primera clase, tenía Física para iniciar y no podía ser más aburrido que eso. Las tres primeras clases pasaron rapidísimo, había participado, contestado todas las preguntas que los profesores me hacían y también había entregado mis trabajos. A la hora del descanso, me había sentado en el pasto junto con dos chicas más que había conocido, Kate e Irina que eran de Alaska pero no eran nada parecidas a Rose ni a Alice con quienes me divertía y reía mas que con ellas. Solo estudiábamos haciéndonos preguntas o platicando acerca de las chicas que se sentía demasiado y bla, bla, eran aburridas pero eran con quienes me juntaba y querían juntarse conmigo. Las siguientes clases fuera divertidas, eran mis favoritas ya que tenia Biología, Historia, Literatura e Inglés. Estaba estudiando Literatura ya que era lo que más me gustaba y también porque era rápida.

A la hora de la salida iba leyendo un libro de Química para mi examen y entonces escuche que alguien me hablaba, gire el rostro y hacia mi corría un chico rubio y de delgado, venia sonriendo.

-Hola Bella-dijo y sonreí preguntándome a la vez quien era-Soy Garrett voy en Física contigo.

-Oh claro, hola Garrett, ¿Se te ofrece algo?-pregunte.

-Si mira veras…-de repente se puso colorado y desvió la mirada-El viernes en la noche hay una fiesta-me miro-No sé si te enteraste pero Peter quiere hacer una fiesta para celebrar su cumpleaños… me preguntaba si tu… si tu quisieras ir conmigo-sonrió nervioso.

-Oh bueno veras…-iba a decirle algo pero entonces escuche la voz que reconocería en cualquier lugar y sería capaz de vender mi alma al diablo por no dejarla de escuchar.

La voz de Edward, el amor de mi vida y a quien amo. Gire el rostro de nuevo para observarlo, traía a Renesmee en sus brazos con la changuera, en su hombro izquierdo traía la pañalera y también traía una cobija en la mano derecha. Quien lo viera no creería que la bebita en sus brazos es su hija, me miro y sonrío al mismo tiempo que yo, después se acerco y me dio un ligero beso que me dejo aturdida durante unos instantes.

-Creí que no llegaba pero es que Nessie no dejaba de llorar y tuve que dormirla antes de venir-miro a Garrett y luego me miro a mi.

-Lo siento-me gire hacia el otro chico y sonreí-Garrett quiero presentarte a mi novio Edward Cullen, amor él es Garrett.

-Mucho gusto-dijeron los dos y mire a mi hija tomándola en brazos despertándola.

-Ella es Renesmee, mi hija.

El chico frente a mi me miro sorprendido y con los ojos abiertos mientras asentía con la cabeza entonces recordé lo que me había dicho y a donde me había invitado.

-Sobre lo otro, no creo poder ir, la verdad tengo que cuidar a mi hija además sería imposible ir contigo porque tengo novio, lo lamento.

-S-s-si no hay problema, no vemos luego Bella-miro a Edward- hasta pronto y es un gusto.

Edward me tomo de la mano y caminamos hacia el carro donde se quito todo lo que traía encima para después ayudarme a entrar y subirse el sorprendiéndome por completo ya que siempre que iba a la Universidad se quedaba para tomar sus clases y yo me iba a para estar en la casa.

-¿A dónde vamos?-pregunte-¿No vas a entrar a la escuela?

-No, hoy quiero estar con mi familia y mis amigos

-¿Amigos?

-Sí, Alice, Jasper, Rosalie y Emmett están aquí, quieren ver a Renesmee y Alice quiere ponerle los vestidos que compro.

El viaje había divertido, Edward se la pasaba cantando y haciendo caras chistosas para que mi hija se pusiera a reír y lo lograba, después de una hora de camino por fin llegamos al mar donde caminamos mas al fondo y me encontré con un yate que decía "Osito" reí para mis adentros sabiendo perfectamente de quien se trataba el yate "Emmett" al subir o más bien, después de que Edward me ayudo a subir entre e inmediatamente una gran masa pequeña corrió hacia mí y me abrazo, Alice gritaba de emoción y rápidamente me quito a Renesmee de los brazos y se fue con ella a donde estaba Jasper jugando.

-Hola Bella ¿Cómo has estado?-pregunto Rosalie quien ahora había cambiado y traía un enorme bulto en su barriga.

-Muy bien Rose ¿Y tú?-mire su barriga la cual acariciaba.

-No podría decir que bien pero no me quejo, no sé cómo aguantabas tanto.

-Con esfuerzo pero lo logre, ¿Cuánto te falta?

-Unas semanas, pero no soporto mas, cada día me duele más la espalda.

-Me imagino y te comprendo.

Todos me saludaron al igual que a Edward, Emmett jugaba y se peleaba con Alice para ver de quien era el turno de cargar a Nessie y sobre quien le daría de comer, ambos parecían niños chiquitos con juguete nuevo. Comimos pescado, platicamos de todo lo que habíamos hecho y como nos habíamos divertido, Edward conto lo difícil que había sido los primeros meses en el Universidad ya que aun no nos acostumbrábamos pero después de eso todo había salido bien.

En la noche todos estábamos tomando vino tinto mientras seguíamos platicando afuera, Rosalie, Alice y Jasper me preguntaban sobre Renesmee y me contaban sobre la escuela, Rosalie podía estudiar mientras estaba embarazada pero después se iría para tener a su bebe, Emmett estudiaba Gastronomía para prepararle de comer a Rosalie y así no se murieran de hambre mientras vivieran juntos, Alice estudiaba en Italia para ser Diseñadora de Modas, Jasper estudiaba

Administración de Empresas, según esto para poder administrar la suya y la de su hermana. Como dije todos estábamos contentos y seguíamos igual. Alice puso música después de quince minutos y todos se pusieron a bailar mientras Renesmee los veía.

-Que pasa, ¿No quieres bailar?-pregunto Edward a mi lado tomando mi mano y depositando un ligero y cálido beso.

-No.

Acaricio mi mano y el anillo que llevaba en el dedo, lo miro y ambos sonreímos, faltaba poco para nuestra boda y a pesar de todo eso, no estaba nerviosa ya que Alice tenía todo preparado.

-Te amo y mucho.

-Yo también te amo.

Nos besamos con pasión hasta que fuimos interrumpidos por Alice quien nos saco a bailar y tomo a mi hija en los brazos y bailo con ella.

Y así pasaron las cosas. Cuando crees que estas verdaderamente enamorada tienes que estar segura de ello para no cometer errores como los que yo cometí. Hay que quererse tal y como eres y aceptar que la vida es maravillosa, no dejar que nadie te maltrate porque tú eres dueña de tu propio destino y estás obligado a decir "No" cuando es debido. Ahora viviría mi vida con el amor de mi vida y para siempre, con una familia y amigos que me quieren y quiero. Nada podía salir mal a menos que…

-¡Rosalie!-gritaron todos y la observamos.

Tenía un charco de agua bajo sus pies y miraba horrorizada al tiempo que Emmett se desmayaba.

FIN


¡Hola! Bueno pues como se habrán dado cuenta, este es el final de mi fan fic, creo que fue algo rápido haberlo terminado pero es que me moría de ganas que lo leyeran. Gracias a las personas que me agregaron a Favoritos, aquellas que dejaban su comentario y gracias a todas por leerme, la verdad me hace muy feliz.

Hay un secreto en esta historia, quiero informarles que esta historia es 100% verdadera, lamentablemente la protagonista fui yo. Hice esto para que muchas entendieran el significado de "Ustedes son lo más importante que tienen y nada ni nadie puede lastimarte" Sin más espero que les haya gustado. Una vez más, gracias por todo su apoyo.

P.D.: Quiero dedicar esta a historia a mi súper héroe y mi salvador, José Aranda Hernández. Te amo demasiado chico, sabes que los años que pasamos juntos fueron los mejores sin contar lo que vivimos como amigos. Eres excelente y espero que encuentres a alguien que de verdad valore lo que eres y aprendas a valorar lo que de verdad tienes a lado.