GIRLFRIEND

Por Flor Valguarnera

(Ni los personajes ni la trama me pertenecen. Ambos son maravillosas creaciones de Stephenie Meyer y Avril Lavigne respectivamente)

SONG-FIC, INSPIRADO EN VIDEO Y LETRA DE "GIRLFRIEND" DE AVRIL LAVIGNE.

IsabellO Swan, como sus amigos la llaman, decide darle un giro de 180 grados a su vida, para conquistar al amor de su vida de una vez por todas... "No se si mi instinto de venganza, mi amor apasionado o mi rutinaria vida, me llevaron a tomar una decisión que daría vuelta mi mundo… o quizás, simplemente le daría un giro más feliz… ¿Podría ocupar el lugar de Victoria? Por lo menos tendría que intentarlo…"


1: CAMBIOS

HEY HEY YOU YOU
I DON'T LIKE YOUR GIRLFRIEND

- Bells… ¿qué estás escribiendo? – preguntó Alice intentando ver desde detrás de mi hombro.

- Nada Alice, púdrete – dije tachando la frase de la canción que había escrito en mi cuaderno, sintiéndome identificada al cien por cien.

- ¿Te vino? – preguntó Rosalie saliendo desde detrás de mi otro hombro e intentando descifrar lo que decían mis frases borroneadas.

- ¡NO ROSALIE, NO ESTOY MENSTRUANDO! – Me quejé, golpeando la mesa con un puño. Gracias a Dios el profesor era sordo.

- Amor, déjenla en paz – dijo Jasper, que estaba sentado a mi lado, refiriéndose a su novia y a su prima.

- Pero…

- Alice…

- ¡De acuerdo! Dejaré de molestarlos a ti y a tu amiguita – dijo con vos histérica.

- No hace falta que me hagas una escena de celos con tu novio Alice, es mi mejor amigo y lo conozco desde antes que tú. Si mal no recuerdo… yo los presenté – fruncí el ceño logrando que Jazz y Rose explotaran en risas.

- ¿Hace falta que te aclare que Isabello y yo sólo somos amigos? – pregunté Jasper a su muy afeminada novia, burlándose.

- Eres un imbécil engreído – dije de mala gana, aún sabiendo que tenía razón. Nadie me llamaba por Isabella, o Bella. Para todos era Isabello Swan el hombre con vagina. Y para mi desgracia… debo admitir que estaban en lo cierto. Nunca fui muy femenina que digamos… ¿qué pretendían? Mis padres se divorciaron cuando Emmett y yo nacimos, y mi madre se fue a vivir a Arizona, dejándome con dos tipos tan machistas como los historiadores de hace siglos atrás. Jamás fui una persona muy sociable que digamos, así que sólo me juntaba con mi hermano y sus amigos, Jasper y Jacob, quienes también se terminaron convirtiendo en mis compañeros de andadas. Crecí entre pelotas de fútbol, guitarras eléctricas, autos a control remoto y skates, así que adivinarán que ando en ellos a la perfección, además de que toco música como la mejor. Me dediqué tanto a eso, que por supuesto JAMÁS, presté atención a mi apariencia. Y así estaba: con la cabeza teñida de rubio platinado, notándose claramente mis raíces color castaño rojizo, sin una gota de maquillaje, unos frenos en mi boca que tendría que haberme sacado el mes anterior, jeans holgados, una remera de Good Charlotte que me hacía lucir como si no tuviera pechos, ni cintura y unas converse negras más rotas que el himen de Victoria, la puta de la escuela.

No me comparaba en nada a mis mejores amigas, que aparecieron muchos años después, ya cuando mi personalidad estaba bastante formada. Los padres de Rosalie fallecieron hace tres años, así que la rubia despampanante se mudó a este pueblucho con la única familia que le quedaba: sus tíos y su primo Jasper, mi mejor amigo. Su melena rubia natural, sus ojos turquesa como los de su primo, y sus curvas, dejaron a mi hermano con los ojos salidos de sus cuencas el primer día que Jazz la trajo a casa. Fue amor a primera vista, y salen desde ese entonces. Lo de Alice fue un caso aparte. Íbamos andando en skate por la Avenida principal de Forks – a excepción de Rosalie que aprendió de nosotros un tiempo después- cuando un auto particularmente ostentoso nos llamó la atención a los cinco. Al estúpido de mi hermano se le escapó el skate, logrando que el coche desconocido casi lo destruya en pedazos. Gracias a Dios el conductor se detuvo.

- ¡Lo siento! – gritó desesperado mientras corría a agarrar la patineta.

- No te preocupes – un tipo de unos cuarenta años, con cabello rubio y ojos verde esmeralda salió a nuestro encuentro, con una mirada amable.

- ¡Fijate lo que haces idiota! – una enana de pelo corto y puntiagudo y ojos como los de su padre, salió del asiento trasero hecha una fiera. No pude evitar reír.

- Ey, tranquila pequeña, nada malo pasó – Jasper salió de detrás de mí con la mirada clavada en la joven. Para mi sorpresa, ella no sólo se calmó, sino que le correspondió esa mirada cargada de amor.

- Me has hecho esperar mucho tiempo – dijo sorpresivamente, dedicándole una sonrisa ladina.

- Lo siento señorita – dijo Jasper cordialmente. Todos a su alrededor prácticamente nos tiramos al suelo a llorar de la risa… El puto de Jasper siendo cordial… era para filmarlo.

- ¿Están todos bien? – una voz aterciopelada hizo que abriera los ojos y dejara de reírme. No sé si me mojé, o que onda, pero automáticamente las piernas se me volvieron gelatina. Un Dios Griego salió del coche acomodándose su cabellera cobriza. Sus ojos, verdes como los del resto de su familia, parecían extremadamente preocupados… y su cuerpo, ¡OH mi Dios!, encima llevaba un skate bajo el brazo y una gorra azul en su otra mano. Carajo mierda, este tipo era un infierno.

- Todo está bien, hermano – dijo Jacob tranquilizándolo-. El torpe de mi amigo dejó caer la patineta y tú…tú…

- Padre – lo corrigió el hombre.

- Tu padre casi la hace pedacitos. Pero bueno, supongo que la torpeza queda en familia. Agradezcan que no se le escapó a Bella, sino hubiese sido toda una tragedia… ¿no, Isabello? – dijo el estúpido del perro golpeándome la cabeza alegremente.

- Muy gracioso Black – dije refunfuñando.

- No te preocupes – dijo el chico mirándome, como si me comprendiera-. Yo también soy un torpe sin remedio… creo que nos llevaremos bien – me dedicó una sonrisa torcida que casi hace que me desmaye-. Soy Edward… es un placer conocerte, Bella – me extendió la mano y la tomé, dudosa. Sentí una corriente atravesar mi cuerpo por el contacto, algo no andaba bien ahí…

- El placer es mío – dije sonrojándome-. Ellos son Jacob, mi hermano Emmett, Rosalie y Jasper – todos saludaron con la mano.

- Yo soy Alice – dijo la enana sonriente, mientras miraba a Jasper.

- Yo soy Carlisle – dijo finalmente el padre de los chicos-. Acabamos de mudarnos con mi esposa Esme, espero que nos veamos pronto por aquí.

- No te preocupes papá – Alice sonrió-. Presiento que todos seremos grandes amigos.

Y simplemente así fue. Comenzamos a vernos en el instituto y finalmente, todos salíamos a andar en Skate. Alice lo dominaba muy bien, algo que no me sorprendió por su pequeña estatura. Edward también lo hacía de lujo.

Los años fueron pasando, y cada vez los hechos se hacían más obvios: me había enamorado incondicional e irrevocablemente de aquel chico rudo que se robaba más de un suspiro en la preparatoria. Supe desde el primer día en que lo vi, que yo no tenía chance… él… simplemente me miraba como si fuera un chico más del grupo. No éramos grandes amigos, porque ahora nos habíamos divido un poco. Los hombres prácticamente me obligaron a que pasara más tiempo con las chicas, y eso fue lo que hice, porque la verdad es que ellas se habían vuelto muy importantes, y a pesar de que no me sentía a tono, era mejor que estar tirándose pedos y eructos con mi hermano y compañía. Tal como lo supuse, Jazz y Alice comenzaron a salir, y se habían vuelto insoportablemente melosos, al igual que Emmett y Rose. Jacob… estaba casado con la noche, por lo tanto Edward y yo éramos los… solitarios del grupo. O eso pensé yo, hasta que lo vi de la mano de la prostituta pelirroja con cuerpo operado que mencioné anteriormente… sí, Victoria. Ese día llegué a mi casa sola – aprovechando que mi padre tenía guardia y Emmett estaba en gimnasia- y lloré toda la tarde como un marrano. Finalmente terminé maldiciéndome a mi misma por permitirme sufrir… vamos, ni siquiera lo había besado… sólo había estado a los besos con algunos feos del Instituto, como premio consuelo. Vida patética para un ser patético.

Desde aquel día, me volví más ruda y fría que lo normal…ya habían pasado dos meses y mi situación no cambiaba.

- ¡Tierra llamando a Bella! ¿Estás ahí? – una mano morena pasaba ante mis ojos una y otra vez

- Lo siento, Jake – dije ruborizándome.

- Ve a buscar tu abrigo a los locker, está lloviendo otra vez – dijo malhumorado mientras abandonaba el aula. El timbre al parecer había sonado y yo no estaba ni enterada… muy bien Bella, muy bien. Caminé por los pasillos intentando mezclarme con los demás, pero como de costumbre, alguna de las plásticas me gritaban cosas como "Piérdete hombrecito", "¿Cuándo te harás el cambio de sexo?" "Estás muy bueno", etc. Si fuera la antigua Bella, no hubiese dudado en propinarle un puñetazo a cada una de ellas.

- A ver si todas cierran un poco el pico - ¿por qué demonios tenía que aparecer para arruinarme la vida? Oh, claro, el pensaba que me estaba ayudando… maldito samaritano hijo de su puta madre. Fue innecesario hacerme la dura, porque en una milésima de segundo volteé para encontrarme con un joven de jeans holgados, camisa a cuadros negra y blanca, anteojos Wayfarer y una visera que le quedaba muy, y que digo muy, híper sexy-. Bells, ¿te encuentras bien?

- Perfectamente, Edward, ¿cómo has estado? – dije secamente, mientras abría mi locker y sacaba mi buzo de los Lakers.

- Yo… pues bien – se rascó la nuca y me dio una sonrisa torcida preocupada-. Oye Bells…

- Amor – una voz nasal a mis espaldas me advirtió que tendríamos que dejar la charla para otro momento. No iba a darme vuelta esta vez, porque mis viejos instintos saldrían y terminaría matando a la muy hija de puta de la pelirroja cabeza menstruada.

- Nos vemos – dijo agachando la cabeza y alejándose de mi, otra vez.

NO WAY NO WAY
I THINK YOU NEED A NEW ONE

Según lo que los chicos me contaban, el amor de mi vida estaba hecho un tarado desde que la mujerzuela lo cazó con sus garras. Y la verdad es que no lo comprendía. Sinceramente Edward necesitaba una novia nueva, urgente.

No se si mi instinto de venganza, mi amor apasionado o mi rutinaria vida, me llevaron a tomar una decisión que daría vuelta mi mundo… o quizás, simplemente le daría un giro más feliz…

HEY HEY YOU YOU
I COULD BE YOUR GIRLFRIEND

¿Podría ocupar el lugar de Victoria?

Por lo menos tendría que intentarlo…

- Bella… ¿puedes decirnos que demonios te pasa hoy? – mis amigas me estrolaron contra los casilleros, acosándome con sus preguntas, devolviéndome a mi triste realidad.

- Alice, Rose… necesito que me ayuden.

- Oh ahora nos hablas, después de todo… Rose gritó riendo de manera sarcástica.

- BIEN – dije de forma altanera-. Al parecer, tendré que hacer mi cambio de look SOLA, gracias de todas formas por ofrecerse chicas-. Amagué para salir caminando, pero me volvieron a aprisionar, para finalmente chillar felices. Comenzaron a bailar y a chocar los cinco, como dos malditas locas.

- ¿De que viene todo esto? – preguntó la enana, con una sonrisa de oreja a oreja, que mostraba su perfecta dentadura.

- Oh, vamos Alice… creí que ya lo sabías – me ruboricé mirando al piso.

- Creo que ni ella ni yo entendemos – Rose me miró confundida.

- Vamos al coche – dije y comencé a caminar en dirección al patio. Jacob tenía razón, la lluvia había empezado de nuevo, poniéndome más irritable de lo que posiblemente ya estaba. Alice destrabó el Porsche desde la lejanía y fui la primera en subir a él. Me acomodé sobre el asiento del copiloto, esperando que ambas se ubicaran para empezar a hablar. Trabé las puertas y finalmente ambas clavaron sus ojos en mi, ansiosas-. Primero quiero decirles, que espero que no se tomen esto a mal, ni nada por el estilo… sólo, voy a expresarme de la mejor manera posible. Me saqué el abrigo e inspiré profundamente-. Bien… seré corta y concisa, para que ambas lo entiendan sin vueltas, ¿de acuerdo?

- De acuerdo… canturrearon a coro.

- Alice, no te quiero como amiga-. Rápidamente, su rostro se puso blanco, y las lágrimas amenazaban con salir de sus ojos.

- Pero… -balbuceó.

- No me malinterpretes – la corté-. Simplemente es que… te preferiría como mi cuñada – agaché la cabeza, esperando su reacción, pero para mi sorpresa fue Rosalie la que habló.

- ¿Tú y Emmett están viéndose a escondidas? – gritó hecha una fiera, en dirección a Alice.

- Te recuerdo que salgo con tu primo… - dijo la enana, ya cabreándose.

- Oh… no creeré que eso te limitaría a tener una aventura…

- ¡YA BASTA! – les grité a ambas, que me miraron perplejas-. Alice, no quiero que seas novia de Emmett, Rose ella definitivamente no tiene una aventura con el bobo de mi hermano… Allie, me gusta tu hermano… mierda, lo dije. – Ambas quedaron en ese instante, blancas como el papel. Conté hasta cinco en mi fuero interno, y sorpresivamente comenzaron a saltar y a abrazarse.

- ¿Por qué tanto festejo?- fruncí el celo, enojada-. Te recuerdo que está saliendo con una…

- Eso va a solucionarse muy pronto, sí señora-. Alice rió histérica. Me metía miedo, sinceramente-. Llevo esperando esto por AÑOS, y créeme que tengo un buen botín para comenzar con el cambio, ¡AHORA! Rose, llévate a Emmett con Jazz, tú Bells, vas a venir conmigo hasta casa, y vas a esconderte en el asiento de atrás mientras yo busco la maleta con la ropa que te compré.

- ¿Disculpa?

- Te he comprado una prenda, accesorio o lo que sea cada mes desde hace dos años… albergaba la esperanza de que tú… en realidad, estaba segura…

- Tus predicciones nunca fallan – dije acariciándome la frente.

- Entonces… ¡manos a la obra! –chilló-. Rose, nos vemos a las seis en casa de Bella, ¿de acuerdo?

- Por supuesto – me guiñó el ojo, y salió del auto para subirse al Jeep de Emmett.

- Alice arrancó el coche y no dijo una palabra más. Al llegar a su casa me hizo acostarme en el asiento trasero, ni siquiera supe para qué. Sólo sé que mis manos comenzaron a transpirar al notar que traía una maleta gigante con ropa y la subía al asiento del copiloto. En menos de diez minutos llegamos a mi casa y Alice me sujetó fuerte de la mano para subir al baño.

- Yo diría que vayamos a mi habitación Al…

- Disculpa, pero no vamos a cambiarte la ropa hasta que no te cambiemos esto – sujetó un mechón de mi pelo con cara de asco-. Tú limítate a mojarlo, yo haré el resto, mientras tanto… iré a llamar a tu ortodoncista para verlo en una hora. Lo sobornaré si es necesario.

Quise quejarme, pero sabía perfectamente que no estaba en derecho de hacerlo, así que hice exactamente lo que me pidió. Me di cuenta en ese momento, que mi pelo daba asco, pero solamente por el color horrible que tenía puesto en la cabeza. Mis ondas caían en cascada por debajo de mis pechos… no lucía tan asqueroso… aunque necesitaría de la mano de mis amigas definitivamente.

- Ya he llamado, dijo que nos espera en una hora, así que voy a teñirte ahora, estarás lista para las siete y media.

- Pero…

- Pero nada. Compré esta tintura la semana pasada para mí, pero luego me di cuenta que no era yo la que la necesitaba, ¿estás lista para volver a ser Isabella Swan?

- Creo… que sí – suspiré-. Hazlo, antes de que me arrepienta.

Pasó una hora hablándome de su vida sexual con mi mejor amigo, y yo simulaba escucharla, aunque era evidente que no lo estaba haciendo. Mi cerebro solo se preocupaba en pensar si le agradaría a Edward todo esto… y aún peor: si me agradaría a mí. La segunda duda se quedó en el pasado cuando vi que mi pelo había regresado a su color natural.

- Estoy…

- Hermosa – completo Alice la frase, sonriéndome a través del espejo-. Sólo voy a hacerte un corte MÍNIMO, no me digas nada hasta que termine de hablar… sacaré todo el cabello florecido… quedarás como nueva.

Y sí, la muy prostituta tenía razón, otra vez… esa chica en el espejo no parecía yo. El timbre sonó en ese instante, y corrí a abrir la puerta.

Rosalie al verme, abrió los ojos como platos, y sus bolsas cayeron al suelo.

- No. Puede. Ser - balbuceó.

- No hay tiempo para comentarios Rose, tenemos que llevarla al ortodoncista, ¡ahora! – gritó Alice sujetándome y saliendo disparada hacia el descapotable de Rose. Efectivamente el señor Yenks nos esperaba, y en menos de una hora me sacó los frenillos, dejando expuestos unos perfectos dientes blancos.

Al volver a casa, pedimos una pizza. Comimos bastante apresuradas mientras Alice me enseñaba como maquillarme de una forma natural. Aquello para mí era chino básico. Luego me obligaron a meterme en la sala principal, para comenzar a probarme la ropa. Me dejaron un solo cambio, que supuse que sería para el día siguiente.

- ¿Cómo pretendes que camine con este… arma mortal? – dije asustada, señalando los tacones que llevaba puestos, mientras salía del living.

- ¡OH my God! – a Rose se le cayó el vaso de agua que tenía en la mano, rompiéndose en mil pedazos-. Juro que limpiaré esto- la enana, por su parte, comenzó a chillar de felicidad.

- Bella… ¿eres tú? Antes que lo olvide…para caminar con los tacos, simplemente mantén el equilibrio como en el skate. Yo aprendí así.

- Gracias, y sí… por supuesto que soy yo, imbéciles – gruñí. Las dos corrieron a abrazarme Yo seguía quejándome y mirando al piso, pero las palabras de Alice me hicieron alzar la vista, anonadada.

HEY HEY YOU YOU
I KNOW THAT YOU LIKE ME
NO WAY NO WAY
NO, ITS NOT A SECRET
HEY HEY YOU YOU
I WANT TO BE YOUR GIRLFRIEND

- Si a mi hermano le gustabas desde antes, no me quiero imaginar… ¡ups! – se llevó la mano a la boca, y se rascó la nuca con la otra, nerviosa.

- ¿Qué dices que dijiste? – hablé en un tono extremadamente chillón.

- Se suponía que era un secreto… -agachó la mirada, avergonzada.

- Yo… es imposible – aquello fue lo único que pude decir, ¿podía eso llegar a ser cierto acaso? No lo comprendía.

- ¿Imposible? Bella, no todo pasa por estar buena o no – habló Rose, intentando hacerme entrar en razón.

- Disculpa… pero deberías compararme con Victoria para entender por qué la eligió a ella y no a mí.

- Porque es algo pasajero –dijo Rosalie

- Porque es fácil – intervino Alice-. Además ahora te miro… y la rojita no te llega a los talones. Vamos Bella, ¡ponle actitud! Y te aseguro que es tuyo, como que me llamo Mary Alice Brandon Cullen… ¿no quieres ser tú su novia acaso?

- Sí, sí quiero… -dije avergonzada.

- Entonces, ¡acción Bella! Demuéstrale que eres una perra, hazle saber que te trae loca. Debes creerte tú el papel para que él también lo crea.

- Tal vez tengas razón – le dije a la rubia, que sonrió con suficiencia.

- Entonces mañana te pondrás esa ropa, y saldrás a romper pe… digo, corazones, ¿comprendes?

No pude evitar reír.

- Bien

- ¡Sí! Ambas aullaron nuevamente y se chocaron los cinco, encaminándose hace la puerta principal.

- Mañana te paso a buscar, ¿de acuerdo? Te quiero tal cual estás ahora, por la mañana, y por favor…quítate el maquillaje antes de dormir o te saldrán granos… ¡bye!

- ¡Bye Bells! – Rose también saludó y ambas se retiraron. Yo até mi pelo en una coleta alta, me puse una remera de Emmett para dormir, que me llegaba a los músculos y puse el agua en el fuego para preparar un café. Estaba bajando las escaleras con mis gafas de lectura y mis apuntes, cuando mi hermano y Jasper irrumpieron mi tranquilidad. Ambos se quedaron estáticos, mirándome de arriba abajo.

- ¿Qué? – rompí el silencio finalmente riendo- ¿Nunca vieron una chica semidesnuda?

- Bella, estás… - mi hermano me miró desconcertado de nuevo.

- Buenísima – Jasper continuó la frase y Emmett le metió un coscorrón.

- ¡Cuida tu sucia boca con mi hermana, amigo!

- No le digas a Alice que dije eso – Hizo caso omiso al oso y me dedicó una mirada de súplica.

- No pasa nada – reí-. ¿Ya cenaron? Quedó algo de pizza, puedo calentársela…

- Ya…ya cenamos hermanita, ¿se puede saber por qué el cambio? Voy a tener que golpear a un par de estúpidos babosos mañana…

- Ya se enterarán – fui hasta la cocina, serví el café y caminé devuelta hacia ellos-. Por el momento, estoy cansada. Hablaremos mañana – besé a ambos en la mejilla y noté como Jasper se llevaba la mano a la cara. Bobo. Parecían no entender que era la misma persona de siempre. Rezaba porque Alice no se enterara.

La noche me tomó desprevenida, y caí desmayada, creo yo, en cinco minutos. El Sol resplandeció en mi ventana la mañana siguiente. Me levanté de un salto, de extremado buen humor. Tomé una ducha rápida, me lavé y sequé el cabello con cuidado, me vestí y me maquillé. Bajé a desayunar y me puse a comer cereales. Emmett y mi padre ya no estaban, pero de todas formas tenía tiempo. Volví a subir para mirarme por última vez en el espejo de cuerpo entero, ya que no lo había hecho la noche anterior. Los pantalones negros y blancos con estampado geométrico y los tacos negros de aguja me hacían unas piernas estilizadas. La remera negra escotada con tiras dejaba a la vista el nacimiento de mis pechos, y la camperita fucsia me daba un toque femenino (Imagen en mi perfil). El rostro maquillado y las ondas cayendo en cascada parecían pertenecientes a un ángel, aquella extraña no era yo, pero una bocina me devolvió a la realidad y supe en ese entonces que ese sí era mi cuerpo y que si no movía mi culo escaleras abajo en ese instante, llegaríamos tarde. Tomé la mochila y el skate, puse unas zapatillas de repuesto en el bolso y salí.

- Al parecer sigues mis indicaciones al pie de la letra, Swan – dijo Alice cuando aceleró el coche. Su mirada se encontraba perdida en la carretera. No hablamos durante el viaje. Algo me dijo que ella confiaba en mí. Lo noté en su rostro relajado. Nos bajamos sin más del coche, Rose, Emmett y Jazz nos esperaban reposados en el capó del descapotable de la rubia. Los tres me miraron incluso más sorprendidos que la noche anterior, pero no fue lo único que observé: a mi alrededor, todos miraban mis movimientos extasiados, y aunque aquello me desagradara, no pude evitar ruborizarme y romper a reír ante tal situación. Llegué hasta los chicos junto con mi mejor amiga y nos quedamos hablando por un rato.

- Hola, ¿nos conocemos? – una voz de "caballero" en mi oído me provocó un escalofrío.

- Sí Black, desde que tengo memoria – me volteé con mis ojos en blanco, y acto seguido, mi amigo explotó en risas.

- ¡No! ¡no me jodas! ¿A quién quieres impresionar?

- Eso no te incumbe – fruncí el ceño, y crucé los brazos sobre mi pecho. El me abrazó y me acarició la cabeza.

- Estás hermosa – sonrió sincero-. No se a quien intentas impresionar, pero si no lo logras, lo golpearé por homosexual. Ahora si me disculpas… una tal Vanessa llegó al pueblo y hoy es su primer día en el Instituto, así que, como el caballero que soy, iré a presentarme.

- Sí claro, ve Casanova, haz un home-run

- No lo dudes – guiño el ojo, se montó en su skate y se arrastró por el aparcamiento. Divisé a un Volvo plateado estacionarse a cinco autos de nosotros, y supe que había llegado la hora. Sus pasos por el asfalto eran atragantes, felinos. Siempre iba vestido como un skater sexy y eso me desquiciaba. Noté que Victoria no estaba cerca del perímetro, así que era ese momento, o nunca. Me paré delicadamente y empecé a charlar con los chicos como si nada.

- Ey chicos – Edward se acercó, chocándole los cinco a los hombres. Creo que le costó asimilar quien era. Al principio, intentó parecer desinteresado, dedicándome miradas furtivas de reojo, pero una vez que se colocó en el centro de la ronda, prácticamente me devoró con la mirada. Sus ojos brillaban, como si acaso hubiese visto la luz.

-Mierda Bella – se mordió el labio inferior volviéndome a escrudiñar de arriba abajo y rápidamente comencé a transpirar-. Estás…

- Deja de babearte o no dejaré que te la cojas – Alice chilló y mi hermano la fulminó con la mirada. No hace falta aclarar que mi rostro se volvió azul.

- No seas desubicada – Edward bufó y volvió a mirarme-. De verdad estás preciosa.

- Gracias – todavía no se me iba el color de la cara y ya estaba ruborizándome de nuevo. Mierda.

- Escuchen todos – dijo Emmett de repente-. ¿Vendremos a la feria de primavera o qué onda?

- Por supuesto – dijimos las tres chicas a coro-. ¿Qué me dices de ti, Edward? – me atreví a preguntar.

- Creo que sí. Vicky quiere venir así que dalo por hecho – VICKY. Una risa histérica se me escapó. Me tapé la boca-. ¿qué? – preguntó confundido.

- Nada, nada – las chicas también empezaron a reír. El timbre sonó y justamente ese día, todos tenemos clases separadas. Alice caminó conmigo hasta el Hall.

- Te espero a la salida. No habrá nadie en casa y Emmett se va con Rose a la tuya. Jazz tiene que terminar un proyecto con Jake y Edward… - agachó la cabeza.

- Ya me imagino. Está bien, te veo a la salida, si no voy al almuerzo. Tengo que ordenar mi casillero.

Caminé por los pasillos sola. Esta vez, no recibí insultos ni bromas, sino que en cambio, no paraban de llegarme notas de los idiotas del equipo de fútbol que me invitaban a salir, además de los silbidos de cualquier ser humano con pene que pasaba a mi lado. Totalmente repulsivo.

El día se me hizo eterno y juro que no podía esperar a encontrarme con Alice. Afortunadamente, ella ya estaba lista para emprender el trayecto a su casa cuando yo salí.

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

- Alice, ¿qué carajo estás poniéndome? – dije intentando respirar aunque mi amiga se esforzaba por cortarme el aire y la circulación. Pensé que mis tetas iban a explotar.

- Colabora Bella, no sabes lo sexy que queda dormir con algo así.

- ¿DORMIR CON UN CORSET (Imagen en mi perfil) Y UN TANGA DE ENCAJE? ¿Tomaste algún tipo de alucinógenos? - grité horrorizada.

- Ay Belli, Belli… que poco concepto de la belleza que tienes… iré al baño del piso de abajo a buscar unos zapatos… creo que los dejé olvidados allí… ¡si te asfixias solo grita! - Salió de su habitación disparada y yo me quedé allí, bufando delante del espejo. De todas formas, debo admitir que lucía atractiva… jamás en mi vida imaginé que mi autoestima subiría tanto en tan poco tiempo. Pero toda esa alegría me duró pocos segundos, y finalmente me encontré luchando para respirar normalmente. Bajé del tercer piso de la mansión, para pedirle a Alice que me desatara esa mierda.

YOU'RE SO FINE
I WANT YOU MINE
YOU'RE SO DELICIOUS
I THINK ABOUT YOU ALL THE TIME
YOU'RE SO ADDICTIVE

- Alice Cullen, ¡ven a sacarme esta…! – una presencia me dejó totalmente pálida. Acto seguido, sentí el calor subir a mis mejillas al notar que Edward me miraba con sus ojos plagados de deseo… vi su erección por debajo del pantalón y tuve que contenerme para no abalanzarme sobre él. Por primera vez en mi vida me sentí REALMENTE, deseosa de sexo… y no era para menos, el era simplemente apetitoso, lo quería dentro de mí… gritando mi nombre. Simplemente no podía sacarme esa idea de la cabeza. Él era adictivo, como una marca personal de heroína. Aunque claro…

… Luego del shock, vino la sorpresa-. ¡Mierda! – grité e intenté cubrirme con las manos. Edward no dejaba de mirarme, como un psicópata. Gracias a Dios corrí hasta la columna más cercana y me tapé con ella-. Edward… yo…no sabía que tú estabas…

- N-no te preocupes, surgió un imprevisto, Alice tampoco lo sabía.

- Bella aquí tienes la bata…ay, mierda – la enana llegó hasta donde estábamos nosotros como paralizada, hasta que de pronto estalló en risas-. JAJAJA, Edward, no…no sabía que JAJAJA

- MUY GRACIOSA ESTÚPIDA, AHORA DAME LA MALDITA BATA, Y QUÍTAME ESTO ANTES DE QUE MIS TETAS COBREN VIDA- Alice continuó riendo, y Edward finalmente soltó una sonrisa seca. A pesar del momento incómodo, noté que algo le pasaba.

- ¿Qué ocurrió con la cabeza de zanahoria? Pensé que estarías con ella – la enana dijo, como leyéndome el pensamiento.

- Lo mismo de siempre… pero no me interesa… tengo ganas de estar solo en la habitación… hasta luego Bells – saludó cordialmente y se fue. Genial.

- A-adiós Ed – le devolví el saludo.

No me quedé mucho más en la casa de Alice, pues tenía bastantes tareas que adelantar. Llegué exhausta y observé que la puerta de la habitación de mi hermano estaba cerrada. Maldito tramposo. Tuve que encerrarme en mi cuarto con la notebook y auriculares a mil para no tener que aguantar su dosis de sexo con una de mis mejores amigas. Conecté el chat y mientras esperaba a que abriera sesión, fui a buscar una manzana a la planta baja, cantando al pasar por la puerta del cuarto de Emmett una canción de Barnet y sus amigos, por si acaso.

Al regresar, me encontré con una ventana abierta.

Every time I try to talk to you I get tongue-tied dice:

¿Estás ahí? – desde que tenía memoria, jamás Edward me había hablando por Messenger. Su nick-name me llamó un poco la atención.

You're so fabulous, You're so good to me dice:

Aquí estoy Ed, ¿ocurre algo?

Every time I try to talk to you I get tongue-tied dice:

No, simplemente quería pedirte disculpas por lo ocurrido hoy. No quise molestarlas, sabes que mi casa es tu casa.

You're so fabulous, You're so good to me dice:

No te preocupes, de verdad… fue algo embarazoso, de acuerdo, pero no pasó nada :)

Perdona que me meta, pero… ¿te ocurría algo hoy? – me animé a preguntar, dudando al principio si apretar Enter o no.

Every time I try to talk to you I get tongue-tied dice:

Nada importante… una pelea con Victoria.

You're so fabulous, You're so good to me dice:

¿Te encuentras mejor ahora? No hace falta que me cuentes…

Every time I try to talk to you I get tongue-tied dice:

Ya estoy bien, me animé un poco al volver a casa- aguarden un segundo… ¿Edward Cullen estaba insinuándome algo?

DON'T YOU KNOW
WHAT I CAN DO
TO MAKE YOU FEEL ALRIGHT?

You're so fabulous, You're so good to me dice:

Eso es genial. Sabes… - ánimo Bella, ánimo-. La próxima vez que necesites apoyo… yo puedo dártelo, puedo hacer que te sientas mejor ;)

Every time I try to talk to you I get tongue-tied dice:

¿A qué te refieres?

DON'T PRETEND,
I THINK YOU KNOW
I'M DAMN PRECIOUS
AND HELL, YEAH!
I'M THE MOTHER FUCKING PRINCESS

You're so fabulous, You're so good to me dice:

Vamos Edward, sigo siendo la misma Bella de siempre… ¿crees que no me di cuenta de cómo me mirabas hoy? Y la cara que pusiste cuando me encontraste en ropa interior en tu casa…

Every time I try to talk to you I get tongue-tied dice:

Es que estás preciosa…- OH Dios, no hagas que me acobarde justo ahora por favor.

You're so fabulous, You're so good to me dice:

Soy una muy jodida princesa ? – escribí, intentando sonar sarcástica.

Every time I try to talk to you I get tongue-tied dice:

De veras lo eres ;) – Bella Swan, ¡encesta! La multitud se vuelve loca… Sí, ya empezaba a delirar. Justo en ese instante, mi momento de gloria terminó-. Bells, me llaman a cenar, te veo mañana en la escuela. Adiós.

You're so fabulous, You're so good to me dice:

Nos vemos Edward… cierto, casi lo olvido…

Every time I try to talk to you I get tongue-tied dice:

¿Qué cosa?

I CAN TELL YOU LIKE ME TOO
AND YOU KNOW I'M RIGHT

You're so fabulous, You're so good to me dice:

Sé que te gusto… no lo estoy alardeando… sólo quiero que sepas que lo sé.

Every time I try to talk to you I get tongue-tied dice:

Será nuestro secreto entonces. Adiós Bells – sin más preámbulos, cerró sesión el maldito hijo de puta. Bueno, de todas formas… DIOS, EDWARD HABÍA ADMITIDO QUE YO LE GUSTABA.

Las chicas estaban igual de extasiadas cuando se los conté en el aparcamiento al día siguiente. Les conté lo ocurrido con lujo de detalles y ellas solo suspiraban y gritaban, "nació el amor"… hasta que vimos a Edward de la mano de Victoria DE NUEVO. El corazón se me partió en mil pedazos. Esta dócil y femenina Bella, al final, no servía para un carajo. Las chicas tuvieron que sostenerme para que no lo abofeteara.

SHE'S LIKE SO "WHATEVER"
YOU CAN DO SO MUCH BETTER
I THINK WE SHOULD GET TOGETHER NOW
AND THAT'S WHAT EVERYONES TALKING ABOUT

Otra vez con esa fulana mal nacida. Bien… creo que había llegado la hora de empezar a jugar sucio.

Pasé el resto de las horas previas a la cafetería ideando un plan que se llevaría a cabo el día de la Feria de Primavera en el instituto. No podía fallar. Volvería a ser la vieja Bella, ruda, sin rodeos… sólo que sexy. Les conté a las chicas sobre mi idea y aceptaron ayudarme gustosas. Una vez en la cafetería, todos reunidos, creí que sería bueno dar un pequeño adelanto de lo que vendría.

- ¿Y? ¿Con quién irás a la Feria Jake? –pregunté una vez que nos encontrábamos los siete reunidos en la mesa de la cafetería.

- Con Vanessa, ¿qué me dices de ti?

- He estado pensando en mis… opciones – fingí ruborizarme. Sabía que era buena para eso.

- ¿Opciones? – Emmett escupió la comida y me miró malhumorado-. No, no, nada de opciones, hermanita, yo decidiré quién te lleva y quien no.

- ¿Ahora resulta que tengo que pedirte opinión para ver si tengo que salir con Benjamín, Demetri, Ben, Mike, Tyler, Amun o James? Vamos Emmett, eres un paranoico.

- No sé – hizo una mueca- Preferiría que te lleve alguien de confianza… quizás, ¿Edward? – gracias hermano por ser tan estúpido. Sabía que tarde o temprano terminaría diciendo eso y me ayudaría inconscientemente de su parte-. Ah, lo olvidaba, tu vas con "Vicky"- hizo comillas en el aire, y Jasper comenzó a caminar a su alrededor moviendo la cintura e imitando el paso de la puta de Victoria.

- Eddieeeee – Jacob comenzó a imitar su voz, y le salía perfectamente bien-. ¿Quieres apapacharme un ratito? – puso su dedo índice en su boca y lo miró batiendo las pestañas. Ya no pude más y en ese momento una carcajada que metía miedo salió de mi garganta.

- Ya es suficiente – dijo Edward, algo cabreado. En ese momento el timbre sonó.

- Vamos hermano, no es por ofenderte, pero tu novia es una cualquiera, podrías elegirte algo mejor… – habló Alice- además, todos comentan por ahí que harías buena pareja con… miró en mi dirección – otra vez comencé a reír.

- ¿Tienes algo que decir Isabella? – dijo Edward mirándome de mala manera.

- Sí, de hecho, sí tengo – me acerqué de manera provocativa hacia el, levantándome de mi silla- Definitivamente podrías elegirte algo mejor – susurré en su oído y luego besé el lóbulo de su oreja. El se estremeció, y como si yo no lo hubiese notado, me erguí nuevamente, y atravesé el pasillo de la cafetería con los silbidos de Jasper y Jacob de fondo.

ESTE JUEGO, LO JUGARÍAMOS A MI MANERA


NO TENGO MUCHO PARA DECIR, SINCERAMENTE, VA A SER UN 2-SHOT LO MÁS PROBABLE, TODAVÍA FALTA LA PARTE DE LA FERIA (OBVIAMENTE INSPIRADA EN EL VIDEO DE AVRIL, SOLO QUE ADAPTADA A MI MANERA)

Las canciones de los Nicks de los chicos son:

Edward - Why don't you and I - Nickelback & Santana

Bella - Hot - Avril Lavigne.

ESPERO REVIEWS! NO ME FALLEN!

FLOR