GIRLFRIEND

Por Flor Valguarnera

(Ni los personajes ni la trama me pertenecen. Ambos son maravillosas creaciones de Stephenie Meyer y Avril Lavigne respectivamente)

SONG-FIC, INSPIRADO EN VIDEO Y LETRA DE "GIRLFRIEND" DE AVRIL LAVIGNE.

IsabellO Swan, como sus amigos la llaman, decide darle un giro de 180 grados a su vida, para conquistar al amor de su vida de una vez por todas... "No se si mi instinto de venganza, mi amor apasionado o mi rutinaria vida, me llevaron a tomar una decisión que daría vuelta mi mundo… o quizás, simplemente le daría un giro más feliz… ¿Podría ocupar el lugar de Victoria? Por lo menos tendría que intentarlo…"


2: Plan al Estilo Bella

- Tengo hambre Rose, tengo hambre Rose – Emmett le sacudía el hombro a mi amiga mientras ella manejaba. Incluso yo, que iba detrás con Jake y Vannesa, su nueva chica, noté lo que tensa que estaba por culpa del molesto de mi hermano.

- ¡Ya para un poco! ¡Estamos a dos calles! – el oso agachó la cabeza y se giró en nuestra dirección.

- Hola, hola, hola, hola – empezó a cantar moviendo sus manos de forma efusiva-. Hola, hola, hol…

- ¿QUÉ PUTAS TE PASA? – Jacob lo interrumpió, malhumorado-. Ya no te aguanto, lo juro…

- Cierto que estás con tu nueva presa – le guiñó el ojo a Nessie.

- ¡Sabes que con ella es diferente! – gritó haciendo callar a Emmett. Nessie lo contempló con el amor reflejado en su rostro, haciendo que el moreno se ruborizara. Ahora todos estaban felizmente casados menos Bella, claro. La tonta Bella que casi se da la cara con el asiento del copiloto por no prestar atención cuando Rosalie frenó al aparcar en Stanley, el restaurante de comidas rápidas que utilizábamos como punto de encuentro.

Entramos, y prácticamente todo el Instituto estaba allí, esperando que den las 5 para que la Feria de Primavera abra para todos. Nos sentamos los cinco en una mesa bastante amplia pues esperábamos a Alice y a Jasper, que probablemente estarían cogiendo a un lado de la carretera.

Por otra parte, Edward y su noviecita no nos acompañarían. De hecho, el nos evitaba bastante desde el acontecimiento de la cafetería, la semana anterior. Alice y Jasper arribaron en ese momento, junto con Peter y Charlotte, una pareja amiga de mi mejor amigo, con quienes compartía el aula de Historia. La pareja nos saludó y siguió caminando mientras los chicos se unían a nosotros.

- Guau Belli, estás guapísima – dijo Alice mirando mi remera roja y blanca anudada a mi cintura, que dejaba mi piercing expuesto, mi pantalón negro ajustado y mis borcegos blancos con estrellas negras (Imagen en mi perfil)

- Gracias amiga, tampoco para tanto – dije humildemente.

- Sí, sí es para tanto, mira hacia la puerta…-instintivamente giré mi cabeza hacia la derecha y vi a Edward de la mano de Victoria – que estaba muy ocupada hablando con Lauren-, que no dejaba de comerme con los ojos… ¿no se cansaba de buscarme? Estúpido sexy provocador. La pelirrojita saludó con dos besos en la mejilla a su amiguita, y caminó por el pasillo.

Los chicos, junto con Ness, fueron a hablar con los jugadores de fútbol, dejándonos solas a nosotras tres. La pareja pasó ante nosotros, y siguió caminando para buscar una mesa. Una idea pasó por mi cabeza para comenzar con mi acto de invasión, que había decidido no planear, sino dejar que fluya.

- Vengan conmigo, plan Bella Roba a Edward comienza ahora – mis amigas sonrieron y me siguieron entusiasmadas. Los alcanzamos en segundos, y llamé su atención, dándole una pequeña patadita en el trasero.

- Ey, Ed – dije inocentemente cuando volteó. Puedo jurar que se le iluminó el rostro.

- H-hola Bella – al escuchar mi nombre, Victoria se volteó mirándome de arriba abajo con cara de asco-. ¿C-como estás?

- Bien, me encuentro bien – respondí sonriente y acto seguido dirigí mi mirada hacia "Vicky", realizando el mismo escrutinio que ella había hecho conmigo segundos atrás.

- ¿Ocurre algo? Preguntó Edward confundido.

HEY, HEY YOU YOU
I DON'T LIKE YOUR GIRLFRIEND
NO WAY NO WAY
I THINK YOU NEED A NEW ONE
HEY HEY YOU YOU
I COULD BE YOUR GIRLFRIEND

- Sí, de hecho, y ahora que lo mencionas, sí ocurre – volví a mirarlo con gesto inocente.

- Dime entonces…

- Edward no me gusta tu novia – dije sin rodeos y vi la furia en los ojos de la otra puta.

- ¿Disculpa? – la voz nasal de Victoria provocó que comenzara a reír. Ni siquiera me volví a mirarla.

- Creo, sinceramente y de todo corazón que necesitas una nueva-. Edward estaba pálido y su novia, cada vez a un paso más de la locura.

- Mira, marimacho mal nacido…

- Espera – Edward la interrumpió en seco, con el rostro serio posado en mí. Victoria no lo notó pero yo sí: sus ojos tenían cierta nota divertida-. ¿A qué te refieres con eso? – sin más me acerqué cuidadosamente y tomé de manera delicada su camiseta con mi puño. Estaba jugando con fuego

- Tal vez yo puedo ser tu novia – batí mis pestañas y me mordí el labio inferior. Supe así que estaba poniéndolo incómodo con mis provocaciones. Me acerqué más y hablé cerca de su oído-. ¿Recuerdas lo que hablamos? No es un secreto el hecho de que te gusto… y sinceramente no tengo problema en reemplazar a tu novia – esta vez sí la miré e hice un gesto de asco.

- Eddieee – Victoria empezó a chillar y yo exploté en carcajadas, seguida por mis amigas que me flaqueaban detrás. La reacción de Edward, sin embargo, me sorprendió. Se acercó a ella y la abrazó, WTF?

- Bella, vete – dijo serio.

- Pero…

- HE DICHO QUE TE VAYAS – me cortó. ¿Era acaso esto una jodida broma? ¿Por qué seguía siendo tan frío conmigo? ¿Por qué ocultaba lo que le pasaba?

- Bien – lo fulminé con la mirada y le di la espalda para encontrarme con las chicas.

- Estuviste bien, Bella – Alice me palmeó el hombro.

- Sí, él es el idiota – concordó Rosalie.

- Creo que tendré que modificar el plan – agaché la cabeza refunfuñando-. La sexy y provocadora Bella no está resultando.

- Ya se te ocurrirá algo, créeme – mi cuñada me alentó. Un rato más tarde, iniciamos nuestro viaje al instituto.

Fase uno: FRACASO

I CAN SEE THE WAY, I SEE THE WAY YOU LOOK AT ME
AND EVEN WHEN YOU LOOK AWAY I KNOW YOU THIK OF ME
I KNOW ABOUT ME ALL THE TIME AGAIN AND AGAIN

Pasé el resto de la tarde acechando a Cullen silenciosamente. Creo que él no lo había notado y en parte eso era bueno, pero también había que aceptar que estaba volviéndome loca y que parecía una mujer despechada a punto de cometer un crimen pasional. Claro, era todo lo contrario. A veces me sentía identificada con ese personaje, la mujer obsesiva que quiere al hombre sólo con ella, y haría cualquier cosa porque así fuera, aunque aquella característica era muy opuesta a mí definitivamente… quiero decir, siempre que me he puesto a pensar en esas situaciones termino preguntándome lo mismo: ¿por qué son tan perseverantes si los hombres que ya no están más en sus vidas ni siquiera se preocupan por ellas? ¿No les queda acaso, dignidad como mujer? Esto era diferente, yo creía…no, no creía… tenía la certeza, de que Edward sentía algo por mí. Notaba la forma en que me miraba, incluso cuando no lo hacía algo en mi fuero interno me decía que pensaba en mí. Y eso no es todo, también tenía pruebas. Jasper dijo que desde mi "cambio", el amor de mi vida había sacado el acontecimiento a colación varias veces. Pero además, tenía esperanzas de que el me quisiera desde mucho antes, por quien era yo, mi interior… Y MÁGICAMENTE LA LAMPARITA EN MI CEREBRO SE ENCENDIÓ.

No me serviría de nada seguir siendo esta Isabella provocativa, sensual, o la estúpida Bella frágil y encantadora, si no podía sacar mi verdadero yo, esa que dejé de ser el día que Edward empezó a salir con la otra. La Bella divertida y ruda era mejor, MUCHO mejor, y creo que era el momento justo para sacar provecho de ella.

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

- Bella, ¡carrera de kartings! – gritó Jacob arrastrando a Vannesa con él hacia la pista de autitos. Una gran fila esperaba para poder ingresar en la atracción. Había un total de 7 cochecitos disponibles. Comencé a observar la fila y a contar los grupos. El destino estaba de mi lado: si me acomodaba en la fila justo en ese momento, me tocaría con Jacob, Nessie, Alice, Rose… y Edward y Victoria. Corrí a toda velocidad para ir detrás de Jacob… pero Mike Newton me cagó el lugar. Cuando dije que no volvería a utilizar esas personalidades que no van conmigo… bueno, mentí, quizás si podía usarlas en caso de emergencia…

- Hola Mike – dije mordiéndome el dedo índice de forma inocente.

- H-hola B-bella…

- ¿Cómo has estado? – rocé mi dedo recién sacado de mi boca con su cuello. Empezó a temblar y tuve que aguantar para no reírme.

- B-b-bien… ¿necesitas algo? – dijo poniendo su mano en mi cintura. Guácala.

- Estaba pensando…- dije sacando su mano cautelosamente- si podrías dejarme el lugar, es que estoy muy aburridita y la verdad es que me gustaría subir con mis amigos – comencé a acomodar el cuello de su camisa, mientras hacía puchero

- N-no, no hay problema

- Gracias Mickey – sonreí y lo besé en la mejilla. Pondría mi boca en alcohol etílico al llegar a casa. Al muy estúpido casi se le cae la baba. Rápidamente tomé mi nuevo lugar en la fila al notar que sonaba el pitido y se movía la bandera que indicaba el fin de la ronda anterior. Todos se ubicaron en los coches. Edward ni siquiera se volteó a verme y Victoria menos. Creo que ni siquiera notaron mi presencia. Mejor aún, el plan sería más fácil de llevar a cabo.

- ¡Chist! – les chisté a Rose y a Alice que estaban justo delante de Jacob, una en un auto verde y la otra en uno azul.

- ¿Qué? – dijo Alice moviendo los labios, pero en completo silencio.

- Sólo presten atención y ayúdenme – susurré.

Nos avisaron que era hora de comenzar a manejar, y eso hice. Edward y Victoria iban primeros a la par. Gracias a Dios sabía manejar estas cosas a la perfección, de pequeña lo hacía todo el tiempo con los chicos. Empecé a abrirme paso entre los coches de mis amigos, y me ubiqué disimuladamente detrás de la pelirroja, que no me notó. Baje un poco la velocidad para que se me adelantara bastante, y cuando supe que la tenía a una distancia suficiente, aceleré nuevamente y la choqué por detrás, logrando que suelte un gritito histérico que sobresaltó a Edward. Pero no fue sólo eso, soltó el volante y se desvió a un costado, estrellándose contra una pequeña banquina justo en la curva. Las chicas le imposibilitaron el paso, encerrándola contra esa esquina. Volví a acelerar y pasé a Edward, que se reía a carcajadas. Eso si le gustaba. Me volteé y le guiñé el ojo, a lo que respondió con un sonrojo. Bueno, habíamos empezado bien, o por lo menos eso creía.

Fase dos: EXITOSA

La próxima cosa que tenía que hacer sería aún más fácil. Cuando vi a Victoria salir del coche y tomar la mano de Edward, mi instinto me dijo que irían seguramente a sacarse algunas fotos melosas de recuerdo a la cabina de fotos instantáneas. Y efectivamente, así fue, o por lo menos, caminaban en esa dirección.

- Esta te salió bien – Rose palmeó mi hombro y Alice le siguió.

- Necesito que me ayuden – dije

- ¿Otra vez?

- Sí Alice, otra vez, ¿o quieres asistir la boda de Vicky con tu hermano en un par de años?

- ¡Eso nunca! –gritó y salió corriendo para alcanzarlos. Sujetamos a la enana fuerte del brazo para que no cometiera una locura, y avancé, con paso firme al ver que Edward y su novia se perdían detrás de la cortina del cubículo. Aceleré el paso, y gracias a mi fuerza saqué a Victoria de un tirón hacia fuera y ocupé su lugar al lado de Edward.

- ¿Qué dem…?- no pudo terminar la frase porque comenzó a reírse.

SO COME OVER HERE
AND TELL ME WHAT I WANNA HEAR
BETTER, YET, MAKE YOUR GIRLFRIEND DISAPPEAR
I DONT WANNA HEAR YOU SAY HER NAME
EVER AGAIN

- ¿Sorprendido? – grité-. ¡Sonríe! – fue exactamente lo que yo hice, además de un gesto de cuernos. Cinco segundos faltaban para la toma – vamos Edward – lo alenté y el hizo lo mismo. Para la otra, yo saqué la lengua y Edward me sonrió. Finalmente, para la última toma, decidí besar su mejilla de forma graciosa. Noté como el calor inundaba sus mejillas y me miraba con una sonrisa de oreja a oreja.

- ¿Qué quieres Bella? – dijo finalmente sacando la lengua.

- Que me digas lo que quiero oír – dije mostrando una sonrisa haragana, o incluso mejor, has que tu novia desaparezca.

- Yo no puedo hacer que Victoria…

- ¡Chist! – lo callé-. No quiero volver a escuchar su nombre…así que… ¿qué me dices?

- Eddieee – otra vez la misma estúpida cagando todo.

- ¡Que no vas a entrar! – gritaron mis amigas a coro.

- Yo… - le guiñé el ojo-. te veo más tarde. Salí de la cabina y me encontré con una Victoria hecha una fiera y mis amigas sosteniéndola con ambos brazos.

- Ya, déjenla – reí a carcajadas-. Adiós, Vicky – alcé la mano en el aire y comencé a caminar con las chicas.

- ¡Perra! – la escuché gritarme. Ni siquiera me voltee a ver.

Fase tres: ESTO SE PONE BUENO

Acompañe a las chicas a buscar a sus novios y cuando al fin los localizamos, tomé la decisión de ir a caminar sola por la feria durante un rato. Necesitaba pensar mi próximo ataque. Iba casi llegando a la carpa de la Pitonisa, cuando a lo lejos, divisé a Edward, sentado en una mesa enfrentado a su novia, comiendo un pan francés, uno de cada extremo ¡Puaj! ¿Qué era esto? ¿La dama y el vagabundo? Tenía que interrumpir su maldita y muy jodida película de Disney antes de que todo concluyera en un beso – que realmente no deseaba ver-.

Corrí de forma graciosa, y justo cuando la distancia entre ellos se hacía aún más corta, aparecí con una sonrisa y les saqué la baguette.

- ¡Gracias! – Dije mordiendo del lado de Edward-. Mmm..., de cebolla, ¡mi favorito! ¡Adiós chicos, y gracias de nuevo!

No les permití decir nada, simplemente me alejé corriendo. Escuché unas risotadas a mis espaldas.

- ¡Bells! ¡Vamos a la cancha de Minigolf! – mi hermano me gritó y los alcancé justo a mitad de camino.

- Yo tengo que llevar a Nessie a casa – justo alcancé a escuchar a Jacob-. No cuenten conmigo para esto… ¡nos vemos!

- Adiós – dijo Nessie y todos le correspondimos el saludo.

- Bien, parece que seremos solo nosotros cinco – sonrió Alice.

- Esto… amor – Jasper intervino-. En realidad, Emmett y yo nos armaremos un torneíto…no les molesta, ¿cierto? – mis amigas fruncieron el ceño.

- De hecho, no – hablé antes que ninguna, al notar que la "parejita feliz" ingresaba a mi campo de batalla-. Creo que necesito de su ayuda.

- ¡Que bueno que entienden! ¡las amamos! – Emmett gritó mientras se alejaban.

- ¿Vas a dejar de usarnos como tus mulas?... espero que tengas algo bueno en mente ahora – dijo Rose de mala manera.

IN A SECOND YOU'LL BE WRAPPED AROUND MY FINGER
CAUSE I CAN, CAUSE I CAN DO IT BETTER
THERE'S NO OTHER, SO WHENS IT GONNA SINK IN
SHE'S SO STUPID, WHAT THE HELL WERE YOU THINKING?

- Por supuesto que sí. Soy mejor que ella en esto, ¿saben?- dije tomando un palo de golf del carrito – en un segundo tendré a Edward agarrado de un dedo.

Coloqué la pelota y me preparé para lanzarla. El blanco: una cabeza roja que parecía necesitar un acomodamiento de neuronas.

Sí, definitivamente era muy buena para ese deporte, porque la pelota no solo pasó por arriba del pequeño lago artificial que nos separaba, sino que también pegó justo en la frente de Victoria, logrando que se tambaleara y cayera a la fuente, no muy profunda, empapándose. Alice y Rose lloraban de risa en el piso. Yo creí que me descompondría, de las carcajadas que salían de mi garganta. Edward intentó ayudarla, pero no podía extender su mano fácilmente, por culpa de la risa.

- ¡Lo siento! ¡No juego bien! – grité y volví a carcajearme. Escuché los chillidos de la pelirroja y la vi irse sola, luego de empujar a Edward con cólera. Supuse que al tocador a intentar solucionar su estado. Pobrecilla –nótese el sarcasmo. Bien, ahora Edward estaba solo… esta era mi oportunidad.

Corrí hasta donde estaba. Él me esperaba sentado en una pequeña banquina, y al verme llegar se levantó, rascándose la nuca.

- Eres terrible – volvió a reír.

- Lo sé… lo sé… Hola, ¿qué tal Ed? ¿Cómo te trató la tarde? – saqué la lengua.

- Excelente – bromeó-. Aunque creo que solo a mi me trató bien… eres mala.

- Ya lo dijiste… - fruncí el ceño-. Tú eres malo, no yo – le saqué la lengua y lo empujé despacio. El se acercó más.

- ¿Así que soy malo? – enarcó una ceja.

- Lo eres – refunfuñé.

- OH, ¿y que tengo que hacer para dejar de ser malo? – comenzó a caminar otra vez, acercándose… su aliento casi rozaba el mío. Y en ese momento…

- ¡Suéltalo! – OTRA VEZ ESA PUTA VOZ DE DIBUJO ANIMADO. Al voltear, noté que Victoria corría en nuestra dirección, colina abajo, toda mojada y pareciendo una sicótica. Instintivamente Edward se corrió a un lado y yo me agaché, logrando así que la pelirroja trastabillara y rodara, para acabar con las piernas para arriba, dentro de un baño químico del cual un hombre gordo acaba de salir, luego de hacer lo segundo. ASQUEROSO. Acto seguido escuchamos un llanto.

Fase cuatro: PERFECTA

Yo… creo que tengo que ir – dijo rodando los ojos y acariciándose la frente-. Hablamos luego, Bells.

Sin más preámbulos, se fue. Tenía que borrar el comentario anterior.

Fase cuatro: UNA MIERDA

Literalmente todo era una mierda, y se puso más mierda una hora después en el aparcamiento. Allí, se iban los dos, él envolviéndola en una toalla, ella, sujeta a su cintura. Me equivoqué fieramente al creer que tal vez, después de todo, estaríamos destinados. Sí, claro… jamás sería suficiente para él. Sin embargo, había algo que había aprendido. A la mierda Edward y a la mierda la superficialidad. A la mierda con todo, yo era simplemente yo, y me sentía orgullosa de haberme mostrado tal cual. No le debía nada a él, ni a nadie. Si a Edward no le gustaba Bella, allá él. Al fin y al cabo, era simplemente una pendeja de 18 años. Me faltaba crecer, madurar. Edward será el primero, pero no el último, de eso estaba segura.

- ¿Vas a quedarte ahí parada todo lo que queda de la noche o vas a venir a bailar con nosotras? – Alice chilló en mi oído- Edward puede besarme el culo, Rose va a poner música, ¡es hora de festejar! Pon play Rose.

- Me voltee y vi que todos mis compañeros de año estaban cerca del auto rosa de mi amiga. Quil y Embry estaban bajando unos parlantes de su furgoneta y los conectaban al stéreo. Mi canción preferida – indicada para el momento- comenzó a sonar.

HEY HEY, YOU YOU I DON'T LIKE YOUR GIRLFRIEND

Alice y Rose se acercaron y me abrazaron, cantando.

NO WAY, NO WAY, I THINK YOU NEED A NEW ONE

Respondí – revoleando los ojos. Todos a nuestro alrededor bailaban con la música a mil

I COULD BE YOUR GIRLFRIEND

Mis amigas volvieron a cantar.

NO WAY, NO WAY… HEY HEY!

Grité. Bien, si íbamos a cantar un tema tan acordé a la situación, lo haríamos bien. No sería su novia… pero ahora iba a festejarlo. Comencé a bailar y a reír. Miré a mi alrededor y vi a todos mis amigos riendo y gritando, corriendo y saltando. Esa era la verdadera felicidad. Volví a voltear, tenía esa necesidad. Comprobar si seguí allí. Para mi sorpresa, el coche de Edward no se había movido de su sitio. Nuestros ojos se encontraron. Una sonrisa tímida Salió de su rostro. Edward seguía quieto en el asiento. Nuestros ojos se encontraron. Una sonrisa tímida salió de su rostro. Comenzó a inspeccionarme otra vez. Ay, mierda. Ignorancia, esa era la clave. Saludé de forma desinteresada y volví a girar, intentando hacerlo de la forma más perra posible.

Después de eso, sólo me dediqué a celebrar.

Al otro día, casi no podía levantarme de lo abombada que estaba. Y encima, debía ir al Instituto. Me levanté de mala gana y busqué la ropa aún con los ojos entrecerrados. Elegí un short corto con estampado escocés, una remera azul básica, pantys de red, medias blancas con dos franjas negras y unas Converse negras (Imagen en mi Perfil). Sí, gracias al Cielo cada día se notaba más la llegada de la estación primaveral del amor, sacando el amor, por supuesto.

Encendí mi vieja camioneta y emprendí mi viaje a la preparatoria. Todo volvió a la normalidad. Emmett llegó más tarde con su Jeep y me insultó en todos los idiomas por no despertarlo ni esperarlo. No vi a Edward durante el día y los chicos tampoco lo mencionaron.

- Ya relájate Bells, te noto tensa desde ayer – Rose habló, espolvoreándose la cara de frente al espejo del baño.

- ¡No puedo desaprobar trigonometría! – me agarré la cabeza y cerré los ojos, apoyando los codos en el lavabo.

- No me sorprendería Swan, eres una fracasada…- esa puta voz nasal me hizo abrir mis ojos nuevamente

- Mira, cabeza de menstruación – Alice empezó a reprender a la idiota de Victoria.

- Mira tú, duende de Navidad…

- ¡Ya es suficiente! – las corté-. Victoria, no sé que mierda es lo que pretendes- sentí que la puerta del sanitario se abría bruscamente a mis espaldas – ya tienes lo que qu… - en ese instante, alguien me giró tomándome de la cintura con violencia y me arrastró contra la pared más cercana. Edward Cullen. Era un sueño, no, era una fantasía… ERA REAL. Sus ojos estaban cargados de deseo – "Concéntrate Bella" – pensé. Pero mis pensamientos no fueron muy lejos al sentir sus labios chocar con los míos, por primera vez. Deseo, felicidad, amor… enojo. Todos esos sentimientos me embargaron de una vez, y en un instante, Victoria empezó a chillar de fondo. Su amiguita Lauren también chillaba, pero, al parecer, mis amigas, siempre listas, las sacaron del baño. Cuando este quedó completamente vacío, Edward se separó jadeando de mi boca.

- ¿QUÉ DEMONIOS ESTÁS HACIENDO? ¿TE VOLVISTE LOCO? – Grité como una histérica, acomodando mi ropa.

- ¡Tú me has vuelto loco! ¿Es que acaso pensabas que podías provocarme así y después no hacer nada al respecto? ¡Soy hombre Bella, mis hormonas podrían llegar a explotar un día de estos.

- Disculpa, pero me tenías servida en bandeja de plata, ¡y tú no hiciste nada! Intenté ser inocente, luego provocativa, luego volví a ser yo misma… y nada. Nada, nada, nada.

- Bella – comenzó a reír ¿Era esto una broma acaso? Yo no le veía la gracia – eres increíble.

- Sí, claro, muy increíble – rodé mis ojos y me crucé de brazos. ÉL me acarició la mejilla y me miró serio.

- Créeme que lo eres… eres perfecta – se ruborizó-. Desde siempre. ¿Recuerdas el día anterior a tu "gran cambio"?

- ¿El día de los locker? – pregunté.

- Exactamente. Bien, ese día iba a proponerte que vengas a casa con mi hermana como haces siempre… en realidad, esta vez mi intensión era conocerte más. Siempre me resultaste interesante, alguien casi imposible de leer. Pero justo cuando me armé de valor para decírtelo, Victoria me invitó a ir a la feria con ella. No éramos novios oficiales, así que le dije que le confirmaría después. Se fue enojada. En realidad, yo quería ir contigo. Cuando te vi al día siguiente…me quedé idiotizado. Sentí que te habías vuelto inalcanzable… así que acepté la propuesta de Victoria , aunque discutí con ella y sumado a mi frustración y mi baja autoestima, llegué triste a casa… y luego te vi con ese corset… tuve que luchar mucho con mi autocontrol para no abalanzarme sobre ti y cogerte toda. Perdón por la expresión pero fue así – que casualidad, a mi me había pasado lo mismo-. Cuando hablamos por chat me ilusioné, pero cuando dijiste eso de que sabías que me gustabas, pensé que eran Jasper o Alice… jamás imaginé que la enana te contaría mi secreto… así que no le di importancia a la charla. A la mañana siguiente, Victoria me pidió que la pase a buscar, pues su coche se había roto y al bajar en el aparcamiento, sorpresivamente me tomó la mano. Tampoco le di importancia a eso hasta ayer. Al principio me divirtió como molestabas a mi "novia" – alzó comillas en el aire-. Pero soy un caballero, así que tuve que detenerte. Luego, al parecer me leíste la mente o algo, porque entendiste a la perfección lo que más me gusta de ti. Las bromas siguientes… sí me hicieron explotar de risa. Y cuando casi te beso en el campo de Minigolf… jamás había estado tan nervioso en mi vida, Dios Santo. Pero como siempre, la p… - eh, Victoria, - carraspeó – nos interrumpió, y como ya te dije previamente, soy un caballero la envolví en una toalla y la llevé a su casa… aunque al llegar a su puerta rompí con ella, le dije que sabía que se había acostado con James y Laurent en un trío – Puaj, no sabía eso-, y que tú eras mucho mejor que su kilo de pinturas y sus tetas de plástico – no pude evitar reír-. Me gustas Bella, más de lo que podrías imaginarte – ay, mierda. Aquello me dejó descolocada. Él era… putamente divino.

- Tú… -me afirmé, ¿dónde quedaba la chica ruda que a él tanto le gustaba? Enarqué una ceja y me mordí el labio, tiré de su camiseta y lo besé bruscamente. Él me correspondió el beso con la misma excitación-. ¿Hace falta que te aclare que tú también me gustas? – respondí entre jadeos, separándome de su boca por unos milímetros nada más.

- Esa es mi chica – dijo acariciándome la cabeza

Volví a besarme, pero esta vez, me tomó de las nalgas y me alzó. Yo, ni corta ni perezosa, enredé mis piernas en su cintura, y empecé a lamer su cuello. Conmigo encima, caminó hasta uno de los retretes y cerró la puerta con seguro. Esto se ponía serio. Mi primera vez… definitivamente estaba nerviosa, y al parecer Edward lo notó.

- Bells, yo no quiero que tú…esto… ¿eres virgen?

- Lo soy – me ruboricé-.

- OH no, esto está mal. MUY MAL. No puedo quitarte tu inocencia en el baño de la escuela… eso no es normal.

- ¿Tú y yo somos normales acaso? – lo miré directo a los ojos-. Edward, quiero hacer el amor contigo y hace bastante tiempo que sufro de frustración sexual por tu culpa, ¿de acuerdo? Ahora viólame de una buena vez.

- Yo… - lo callé con un beso. No quería hablar. Tenía otras formas de demostrarle cuanto lo quería a mi lado. Comencé a tirar de su camiseta y logré sacarse. Su pecho… OH Dios, no es que no lo hubiese visto antes… pero tenerlo tan cerca, rozarlo con la yema de mis dedos, era una sensación sencillamente indescriptible. Me sacó mi remera en un instante dejándome en corset. Cierto, olvidé de mencionarlo, Alice dijo que tenía que usarlo-. DIOS BELLA – gimió y atacó mi cuello sin más preámbulos. Noté que se sacaba el cinturón y desabrochaba sus jeans. Los bajé yo, dejándolo únicamente en boxers y me saqué el short, como pude. Aún tenía las medias de red. Edward empezó a meter mano, al parecer queriendo sacarlas.

- Rómpelas – fue lo único que alcancé a decir

- No, Bells…no…

- ¡Tú sólo rómpelas! Tengo cinco pares más.

Al parecer la calentura del momento pudo más, porque al escuchar un cruciado supe que mis medias estaban completamente abiertas. Yo por mi parte, me dedicaba a masajear el miembro de Edward por adentro del bóxer. Mierda que era grande. Me retribuyó, metiendo con cautela dos dedos en mi centro, corriendo mi tanga. Pero yo no quería eso, definitivamente lo necesitaba dentro.

- No, Edward… te necesito – él solo asintió. Se sentó en el retrete, sacó un condón y lo colocó despacio… creo que quería que yo aprendiera o algo así… muy chistoso, pero lo amaba, y sabía que lo hacía para cuidarme.

- Ven, pequeña - me dijo y me acercó con sus marcados brazos. Empezó a besarme, acercándome cada vez más a su miembro-. Esta vez, lo haré yo… quiero cuidarte.

- Bien – tragué saliva, justo cuando empezó a entrar en mí. Se topó con mi barrera y supe que era el momento.

- ¿Lista? ¿Segura? – preguntó por última vez.

- Más que nunca – asentí y lo sonreí. El dejó sus ojos posados en los míos y me hizo bajar de un golpe. Un dolor agudo arrasó con lo que me quedaba de inocencia. Edward se quedó quieto, esperando para que el dolor pase.

- Hazme saber cuando estés lista – dijo y me abrazó. Este tipo era increíble. Finalmente, cuando el dolor se trasformó en placer, comencé a moverme sobre él. Lo hacíamos despacio, nos besábamos todo el tiempo… el clímax no tardó en llegar. Ambos terminamos a la vez, totalmente exhaustos y sudados.

- Wow – fue lo único que pude decir.

- Eso fue…

- Increíble – dijimos a coro y explotamos en risas. Él volvió a acariciar mi mejilla.

- Te quiero… - dijo al fin, un poco temeroso.

- Yo, te quiero – sonreí.

- ¿Eso significa que tu sugerencia sigue en pie?

- ¿Cuál sugerencia? – pregunté confundida.

- Eso de que tú podrías ser mi novia…

- Por supuesto.

- Entonces, creo que tendré que aceptar tu propuesta – sonreí, y volví a besarlo, feliz de la vida.

¿Yo había dicho que Edward Cullen no sería el último? Creo… que me equivoqué. Siempre sería su novia.


HE AQUÍ LA PARTE TAN ESPERADA, JAJA

NO QUISE HACER EL LEMMON MUY FUERTE, SABRÁN ENTENDER... ESPERO QUE DISFRUTEN EL CAPÍTULO.

DOY ASÍ POR TERMINADO ESTE 2-SHOT.

GRACIAS POR LOS REVIEWS, ESPERO RECIBIR MÁS!

Flor