Nota: los personajes de SCC no me pertenecen son del grupo Clamp, a excepción de otros que vayan apareciendo en la historia que si son de mi pertenecía.

Importante: la historia puede llegar a contener lenguaje no moderado y un poco pesado que podría caerle mal a alguien y un poco de violencia, si eres menor de edad abstente a leerla, también puede llegar a contener experiencias personales o vividas en el entorno. Esta historia tendrá un poco de todo, desde el drama, humor, romance y tragedia, por lo cual lo pondré como general.

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Vida color rosa

Capitulo 3

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Estoy agotada, y aun no puedo creer en los acontecimientos de hoy, me encuentro sentada en una silla fuera de la habitación asignada a mi madre, hace una hora pude contactar a Touya, me dijo que enseguida vendría, pero …., maldición!, ya paso una hora, ¡una hora!, y estoy desesperada, el ver a Nadeshiko, con todos esos cables pegado a su cuerpo, mas la aplicación del suelo, y no conforme, el monitor a cada rato haciendo un ruido, que me exalta los nervios, aquí hay algo raro. Luego de llamar a Touya, lo mismo hice con Tomoyo, la muy tonta creo que se puso peor que yo, pero la he tranquilizado y le pedí disculpas por no poder recoger a Sota. Suspiro, el cansancio me tiene algo atolondrada.

-Sakura- escucho que me llaman, levanto la mirada y es Touya.

-Llegaste- me levanto de la silla como impulsada por un resorte, y lo abrazo, me separo de el, y le explico la situación de nuestra madre- No lo se, pero por simple rasguños no deberían de tenerla así, ¿verdad?- le pregunto a mi hermano.

-Tranquila monstruo- yo le envió una mirada asesina y el comprendió el mensaje, y dice- Iré hablar con el doctor que la esta atendiendo.

Yo solo asiento con la cabeza, y el me dedica una de esas sonrisas conciliadoras que solo guarda para mi y Tomoyo, luego le observo como se marcha, en busca del doctor. Mientras lo veo alejarse, algo se aloja en mis pensamientos, que cambiara mi vida, y la afirmación a una persona que espera con ansias mi respuesta.

-"Creo que a la final tendré que aceptar tu propuesta Eriol"- creo que mi rostro tomo una expresión siniestra, una enfermera me observaba y solo podía ver el horror en su rostro- Baka ingles, te has salido con la tuya- caigo nuevamente en la silla derrotada con miles de suspiros queriendo salir por mi boca- Madre, ¿ahora que nos estas ocultando?-

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Eriol POV.

Al salir sakura de la oficina, me quede unos segundos observando la puerta, un suspiro inconsciente sale de mi boca, mientras mi mano derecha viaja al puente de mi nariz y me hogo un pequeño masaje con mi dedo índice y el pulgar, intentando desvanecer el dolor de cabeza que inicio hace unos momentos, me acerco al escritorio y presiono el intercomunicador.

-Rika, cancela toda la agenda hoy, no estoy de humor- sin espera que me contestara corto la comunicación.

Esa condenada de sakura, sigue pegando tan fuerte como hace años, aun recuerdo el día que la conocí.

Flash Back

"Lunes, el día mas aburrido de la semana, y el mío comienza en la pequeña ciudad de Tomoeda, Dioses, acaso mis padres no pararan de mudarse, tengo 16 años y me he mudado por lo menos 14 años de mi vida, creo que es lo malo de que tu padre sea el Embajador de Japón, ¡a la mierda con todo, estaré aquí unos dos años!, lo cual no he durado en ningún otro país, así que, a disfrutar mi estadía, ¡espero que Tomoeda tenga chicas lindas!- pensaba mientras caminaba al instituto, cuando de pronto escucho el grito de alguien.

-¡Hey, tu, quítate!

Volteo a ver, y a unos cinco metros de mi, venia una hermosa chica, de cabellos castaños, rasgos finos, de contextura delgada, y lo más impresionante, unos hermosos ojos verdes, parecía un ángel caído del cielo (los se frase trillada), pura es la pura verdad, venia en patines al parecer algo apurada.

-Dije que te quitaras- al nuevo grito, desperté de mi sueño, en donde me sumergí, dándome cuenta que la chica ya estaba cerca de mí, me moví a un lado, para que pasara, mientras escucho otro grito de parte de ella.- BAKA.- "es chica, sí que es un dilema".- Interesante:- me dije.

Cuando llegue al instituto, lo primero que hice fue dirigirme a dirección, para la asignación de aula. Luego del discurso del director, del cual no hice caso ni a la "j", la secretaria me llevo hasta el aula donde asistiría a partir de ese momento.

Al llegar la secretaria, que por cierto, esta mas buena que comer mandarinas*, toco la puerta , la cual abre un señor regordete, de cabellos canos, peinados a todo el estil nerd, con traje gris, el cual parecía que en cualquier momento iba a salir disparados los botones de su camisa blanca por la presión.

-Buenos días señor Yamamoto, le traigo al nuevo alumno.

-Ho, que pase- dice el profesor, con algo de recelo, hago cas y entro al aula- Bueno chicos, el es un alumno nuevo, viene desde Inglaterra y nos hará compañía a partir de hoy, preséntese joven.

"Lo que me faltaba, las estúpidas presentaciones".

Soy Hiraguizawa Eriol, vengo desde Inglaterra, por asuntos familiares, espero nos llevemos bien.

-Muy bien, donde lo ubico- dice el regordete observando a través del salón.- Ya, será detrás de Daidoji, Daidoji levante la mano para que el joven se ubique.

Ahí estaba, un hermoso ángel que cayó del cielo, de hermosa cabellera negra, ondulado, ha de ser tan suave como la seda, de un largo descomunal, rasgos finos y delicados tal cual muñeca de porcelana, piel tan nívea como la nieve, los más llamativo, sus ojos, un par de joyas preciosas, como lo son las amatista que posee.

Algo embobado, me dirigí a mi asiento signado, sin retirar la mirada de la chica, cuando llegue a su lado, algo detiene mi andar, y hace desviar mi visión hacia el suelo del salón, el objeto o más bien ¿alguien?, me tomo por sorpresa, una pierna femenina, bien torneada es la que me detenía en mi camino.

-¿Qué tanto vez a Tomoyo? Gaki.- escucho la dulce voz de una joven.

Levanto la mirada de la pierna, buscando a su dueña, la cual se encuentra a mi izquierda y "sorpresa", es el ángel-diablillo sobre ruedas.

-O, pero si es el ángel sobre ruedas.- dije con sorna y algo de burla.

-¿A quién llamas angelito sobre ruedas? Idiota.- la chica estaba por levantarse de su asiento, cuando la potente voz del profesor se escucha.

-Kinomoto, quiere un pase.

Unas risas se escuchan en el aula, y un sakurita, de parte de la nívea, sin más, pase por encima de la pierna de Kinomoto, sin mucho esfuerzo, dirigiéndome a mi puesto y sentándome, luego de todo el alboroto, la clase de matemáticas da inicio (si, el señor rechoncho resulto ser el profesor de matemáticas). La hora, (por lo menos a mi) paso rápido, dando paso al sonar de la campana para el primer receso.

No tenía ganas de salir, en solo pensar en ser acosado en los pasillos las ganas se me quitaron, así que me quede en el aula, me acomode en mi silla desperezada mente y cerraba los ojos dispuesto a dormir un rato, el cambio de horario me tenía un poco cansado, se supone que a estas horas debería de estar durmiendo y no en la preparatoria. Una voz melodiosa y suave interrumpe mi pequeña siesta, despierto y frente a mí se encuentra la chica de ojos amatista.

-Disculpa, si interrumpí tu- queda callada pensando las siguientes palabras, se le nota la duda en no decir nada inapropiado- Descanso.

-Descuida- le digo, y me acomodo para observarla mejor.- Discúlpame tu a mi por no escucharte, seguro tienes rato llamándome.

-Solo quería pedirte que disculpes a Sakura, ella no es lo que aparenta, solo que situaciones no muy buenas la han forjado a ser así.

-Yo no tengo la culpa.- le digo algo molesto.

-Lo sé- forma una dulce sonrisa que me deja algo embobado, y como en un cuento de hadas, donde una dulce ninfa del bosque, se aparece ante dejando tu mente en un trance total.- pero creo que te enteraras por tus propios medios como son las cosas aquí.

Y la burbuja de sueño se rompe ante lo último, le iba preguntar a que se refería, pero un chico de cabellos negros, ojos azules y cuerpo atlético (no soy gay ok, solo que soy observador), nos interrumpe hablándole a la morena.

-Tommy, ven rápido- le dice tomándola de su nívea mano, y jalándola intentando sacarla del aula.

-¿Qué sucede Miroku?

-Sak, que si no vas enseguida, y dejas de disculparte con una tal Gaki, va venir por ti y sacarte de los cabellos.- a la chica no le dio tiempo de nada, el chico ya la tenía fuero del salón.

FIN DEL FLASH BACK

A través del ventanal de cristal, veo la sonrisa que formo mis labios sin pensar. Los años en la preparatoria en compañía de esos tres, reconozco, que son y serán inolvidables.

La vida tiene sus momentos felices, pero como te los da, te los quita, el término "feliz en la vida", es sola la ilusión de una persona con los ojos vendados a la realidad.

No digo que no exista la felicidad, pero la pleno y la que llena, esa es la irreal, la mentira, la ilusión que tu subconsciente te da, la gran mentira que escuchas desde pequeño, la farsa de muchos pobres idiotas dicen tener.

-y lo supe de la forma más común de la vida- reviso la hora de mi rolex- Las 7:30, creo que es hora de irme.

Dejo de observar la ciudad, para regresar a mi escritorio y tomar mis cosas, como las llaves, el celular, mi maleta, y el saco de mi traje puesto en el respaldo de la silla. Al salir de la oficina, veo que Rika aun se encuentra en su puesto, tecleando algo en su ordenador.

-Rika.- la pobre da un pequeño salto del susto, le regalo una sonrisa.- ¿El señor Li ya se fue?

-No señor, aun sigue en su oficina.

-Bien, ya puedes retirarte, es tarde y no quiero que andes sola en las calles a altas horas.

-Gracias señor.- apaga el ordenador, y tomas sus cosas, la observo dirigiese al elevador, en su rostro hay un expresión de duda, algo quiere preguntar pero no se atreve, así que la aliento a que hable, tengo una vaga idea a que se va referir.

-Adelante Rika, no te contengas.

-Lo de esta tarde, la chica, ¿Por qué no me dejo llamar a seguridad?- ¡Bingo!

-La señorita Kinomoto, tenía una promesa conmigo de hace años, y si no es mucho pedir, desearía que lo ocurrido en mi oficina esta tarde quede en secreto, por los momentos.- veo su duda reflejada, Rika, aunque sea mi secretaria, se ha convertido en una gran amiga y aliada.- Rika, nadie debe saber que Sakura, Tomoyo y yo nos conocemos

-ok, pero para la próxima llamo a seguridad.

-No será necesario, además algo me dice que se llevaran bien.- hizo una mueca de desagrado, el ascensor abrió sus puertas, y mi secretaria desapareció dentro de ellas a los pocos segundos.

Me dirijo a la oficina de mi socio con pereza, el día de hoy a sido ajetreado, y algo adolorido, recordando los golpes de Kinomoto, delante mío aparece la gran puerta de caoba pulida de perfecto acabado-"sueno a la fácil de Aomi"- iba a tocar cuando unos ruidos llaman mi atención, vienen de los baños de secretaria.

Haciendo el menor ruido, me acerco a los sanitarios, abro la puertas lo más silencioso posible, y entro, no me sorprende lo que veo, pero es que "Dios a caso esta mujer no tiene conciencia de nada", "Shaoran abre los ojos de una vez", queriendo mandarle algún tipo de mensaje.

Me recuesto en los azulejos de la pared, cruzando mis brazos a nivel de mi pecho, mientras observo el revolcón que se lleva a cabo en los lavados, sin poder soportar más, decido interrumpir tal cochinada.

-Espero que Shaoran use protección, porque no imagino cuantas infecciones puedas tener ya.

Los protagonista de tal película porno, se separan automáticamente, y acomodan sus ropas, el tipo ni lo conozco, ha de ser algún pasante nuevo.

-Vaya Kaboto, no te da miedo que te demande por acoso a menores.- me observa con el más profundo odio, pero me da igual.

El chico sale despavorido del sanitario, ocultando el rostro para no ser reconocido. "pobre diablo, me encargare de él luego", Kaboto se arregla cabello y la "falda", que queden en su sitio.

-Hiragizawa, siempre tan inoportuno.

-Y tú, tan zorra como siempre.- la condenada en un par de zancadas ya estaba frete de mí, levantando la mano para estrellar en mi rostro, pero fui más rápido y la detuve- Quieta.-De seguro mi rostro a formada una expresión algo sádica, y diabólica, ya que la siento temblar, y el miedo en su rostro la delata.- Ahórrate los arrebato s de moral para tus amantes.- la suelto de manera brusca, y mas calmado, me arreglo el saco, recojo mi maletín del suelo y le advierto.- No se que le abras echo a Shaoran, pero te advierto algo.- me doy vuelta dándole la espalda, quedando de frente a la puerta de los sanitarios, y me dedico a observarla por encima de mi hombro.- Prepárate, porque no pienso seguir dejándote jugar con el, y nuestra empresa.- vuelvo mirar hacia al frente.- Otra cosa, por lo menos ten la decencia de salir luego de que él abandone el edificio, ya que no tuviste la moral de andar revolcándote en los baños cerca de la oficina de tu novio.

Sin esperar más, salgo de los sanitarios con dirección a la oficina de Shaoran, entra, y lo veo parado frente al gran ventanal observando la ciudad.

-Shao.- le llamo, y por el espasmo que veo dar su cuerpo, deduzco que estaba en una especie de trance.

-Eriol, ¿Qué pasa?- pregunta, caminando a su escritorio, y tomando sus cosas.

-Nada, ¿nos vamos?- Lo observo, esperando su respuesta, esta mas distraído de lo acostumbrado, y me proponga averiguar la causa.- Shaoran ¿ocurre algo?

-No- da un suspiro.- Vamos, que ya es tarde.

No le insisto mas, lo sigo hasta los ascensores, el llama a uno de los elevadores, no tardo mucho, nos introdujimos en la cabina, y en menos de unos segundos ya estábamos en el living del edificio.

-Shaoran, seguro que te encuentras bien, si quieres te llevo a casa, no quiero a tu madre y Meiling mañana gritándome porque tuviste un accidente automovilístico porque andabas en la nubes, pensando quien sabe que cosas, y te deje ir en tal estado.

-Eriol no exageres…- iba a seguir, pero la conversación la interrumpe el constante sonido de mi teléfono celular.

-Buenas noches, habla Hiragizawa.- la persona al otro lado de la línea me sorprendió.- Vaya, Pensé que me haría suplicarte.

.

-"Eriol, no estoy para juegos.- escucho un suspiro cansado.- No pensé decir esto en toda mi maldita vida, pero necesito que vengas al hospital general de Tokio"

-Esta bien, espérame, dentro de unos diez minutos estaré ahí.- la voz de sakura me descontrolo un poco, y que hacia en el hospital.- Shaoran, disculpa, pero necesito atender un asunto, seguro que estarás bien.

-Tranquilo, no pasa nada.

Sin dar mas letargo al asunto, lo deje, y me dirigí al estacionamiento en busca de mi coche, un sabor entre dulzón y amargo se apodera de mi boca, y las ansias de no saber explicar la sensación de desasosiego, alivio y euforia, que me embarga.

Esa llamada de sakura, escondía mas de lo que ella quería transmitir, he iba a prender la mecha que encendería un futuro incierto en el resto de vida que nos queda.

"Las cosas pasan por alguna razón, ya que las coincidencias no existen"

No tarde mucho en llegar al hospital, aparque el auto, sin esperar mas bajo del auto y me dirijo a la zona de emergencia.

Parada en medio del pasillo, se encuentra la castaña, mirando una puerta frente a ella, que se encuentra cerrada, a leguas se nota que llora, por el temblar de su cuerpo, me acerco a ella.

-¿sakura?.- la llamo suave, mi voz la sobresalta, y en un acto de euforia, y que me deja estático, se lanza a abrazarme por la cintura, y llorando fuertemente.

"Solo existe lo inevitable"

La mecha a sido encendida, empezando el recorrido largo para hacer estallar la dinamita.

Siempre he visto mi vida un azul intenso, no claro, ni tan oscuro, pero hoy, en estos momentos, la veo negra, un negro que me consume por dentro.

CONTINUARA….

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NOTA: próximo capitulo, vista desde la perspectiva de Tomoyo.

disculpen si ahi algun error, por mas que uno revise, siempre se colea alguno.

gracias por seguir leyendome, Ary, endri. ya a las demas chica y chicos que espero sigan esta historia.

sakuritamoon...