Summary (resumen):

Yo soy humana y vivo en un mundo donde los vampiros están en control y están en guerra con los lobos. ¿En donde deja eso a nosotros los humanos? Sera posible forjar un tratado para ponerle fin a la guerra? ¿Se puede encontrar el amor en medio de este lío? Cualquier cosa es posible ¿Verdad?

Disclaimer I do not own twilight! That honor goes to Stephenie Meyer's!

Author - Nails233

Transalator - Moreval

Beta - Bells Masen Cullen

La guerra de los mundos

Capitulo I:

BPDV:

Como quisiera decirles que el mundo es un maravilloso lugar para vivir… pero les estaría mintiendo. A menos, claro de que pienses en vivir en un mundo donde los vampiros y los lobos están en guerra, eso empezó muchísimo antes de que yo naciera. Por las historias que he escuchado, todo empezó durante nuestra Guerra Civil. Aparentemente los vampiros utilizaron las sangrientas batallas para cubrir los desmanes de su alimentación.

Me imagino que una cosa llevo a la otra y último que todo el mundo supo era que había mas vampiros que humanos. Hay rumores que dicen que la guerra se inicio en el Sur. Supuestamente los vampiros tenían sus propias guerras corriendo allí abajo y cuando se salieron de control vinieron y se unieron con la nuestra. Siempre me he preguntado como seria la vida si eso no hubiese ocurrido.

Muy poco son los humanos que viven libres, y ya ni hablemos de tener vidas maravillosas. Aquellos que no viven encerrados bajo el dominio de los vampiros viven en la clandestinidad o son parte de la resistencia. Mi nombre es Isabella Swan y soy humana. Yo vivo en la ciudad de internación de Forks, Washington. Un campo de internación o pueblo, alberga a la mayor parte de la población humana. Ellos solo sirven para cumplir con dos propósitos, el primero es continuar repoblando al mundo para la alimentación en el futuro. Su segundo propósito es la búsqueda de una posible Cría con propósito "CCP". Las CCP reciben un mejor trato que al de los demás, debido a que un futuro serán vampiros. Ellos tienen el mejor alojamiento, comida, educación y son escogidos porque tienen alguna habilidad latente. Los alimentadores no son tratados muy bien y luego de que ya no pueden donar sangre semanalmente, son retirados de la ciudad. Nadie sabe a donde van, simplemente desaparecen al salir por la puerta delantera. Toda persona esta obligada a donar una pinta de sangre a la semana no hay excepciones a menos de que se esté embarazada.

La siguiente regla indica que si a la edad de dieciséis años, nos has conseguido una pareja, se te asignará una. Esta regla es la que más me da miedo. Sobre todo porque ayer cumplí dieciséis y no tengo perspectivas de encontrar una pareja. Así que estoy esperando a ser subastada a una pareja hoy al mediodía. El hecho de que soy una CCP no me ayuda mucho en realidad, mi habilidad latente no es muy emocionante. ¿Quién tiene la necesidad de tener a un escudo mental? Los tres gobernantes Aro, Marcos, y Cayo esperan que mi pareja yo produzcamos hijos hasta que cumpla los 18 años, entonces seré transformada a vampiro y se espera que me mantenga con mi pareja hasta que deje de existir. ¿Qué pasaría él si es lo peor de lo peor? He visto cuando eso ha pasado con anterioridad y no es nada bonito.

Cuando al fin llego el mediodía, estaba sentada en mi litera con mi maleta hecha. Esta lista y esperando que algún miembro de la guardia viniese por mi y me llevara ante los Maestros. Me aseguré de que estaba en perfecto estado para esta reunión; mi esperanza era que me ayudar a dar una buena impresión. Estaba bien lavada y llevaba puesto un vestido blanco de algodón, sin un pelo fuera de su lugar. Me dio un escalofrío cuando vi que era Demitri el que me había venido a buscar. Él podía hacer que a cualquier se le erizara la piel con tan solo una mirada. Conociendo que era lo que se esperaba de mí, lo seguí a un metro de distancia detrás de él hasta la sala de reuniones. Ver a los Maestros cara a cara era una experiencia desconcertante que preferiría no repetir.

"Buenas tardes Isabella, estas aquí para ser subastada como pareja hoy, así que… si por favor puedes quitarte la ropa y mantenerte de pie muy quieta mientras eres examinada"

"Si maestro", dije mientras mantenía mi vista en el suelo. Deje caer mi vestido al suelo, y me sonrojé en todos los tonos de rojo humanamente posibles."

"Ah… Carlisle, bienvenido mi viejo amigo, espero que tu viaje no fuese terrible."

"Gracias Aro, nuestro viaje fue sin incidentes. Gracias por invitarnos a esta subasta, mi hijo ha sido un poco… reacio para encontrar a su pareja, por eso… estoy haciéndolo por él." Me pregunto si su hijo será un vampiro bueno. ¿Qué estoy diciendo? ¡No hay vampiros buenos!

"Bueno… aquí esta nuestro próximo potencial comprador. Buenas tardes Garrett." Hizo señas al nuevo vampiro que había entrado al salón.

"Sí, igualmente. Ahora… podemos continuar, necesito regresar a Seattle," dijo, su actitud me dejo con la esperanza de que no ofertara por mi.

"Sí, por supuesto, estamos esperando a un invitado más y aquí está."

"Bienvenido, James, es muy bueno que hayas podido unirte hoy a nosotros."

"Sí como sea, ¿esta es ella? Ella no parece mucho." ¡Dios mío, me odia!

"Sí, bueno… ella es una CCP de la más alta calidad, tan pura como la nieve y tiene potencial para ser un escudo mental. La oferta empezara en diez barras de oro, así que siéntanse libres para examinarla antes de que empezar."

Me sentí como un animal por la forma en la que examinaron mi cabello, dientes, piel y huesos, James solo seguía menospreciándome, Garrett murmuraba para sí mismo, Carlisle fue el más gentil, probablemente porque apenas me examinó. Al terminar, me sentí sucia y maltratada. Aro empezó la oferta y mi estómago cayó, James fue el primero en saltar la oferta más baja. Las primeras rondas estuvieron entre James y Garrett que iban y venían, justo al Garrett salirse, Carlisle duplico la última oferta de James. James estaba furioso se le podía escuchar maldiciendo en voz baja mientras cedía.

"Muy bien hecho Carlisle, parece que Isabella volverá a casa contigo, por tan solo cuarenta barras de oro, que supongo has traído contigo hoy."

"Por supuesto, si tu hombres me acompañan a fuera podrán cobrarlo y si a Isabella no le importa volver a ponerse su ropa, así como esta capa para el viaje, estaremos listos para regresar a casa."

Así de simple estuvo todo listo, ahora le pertenecía a Carlisle. Lo único que podía esperar es que su hijo no me matara antes de cumplir la edad para ser cambiada. James seguía echando humo mientras yo seguía a Carlisle afuera hacia la camioneta negra. Eche un vistazo por debajo de mi capucha y vi a los compañeros de viaje de Carlisle. Había dos vampiros esperando en el asiento trasero de la camioneta, una era mujer pequeña de pelo erizado que estaba sonriendo y aplaudiendo, pero el hombre rubio y de cabello ondulado lucia como una fuerza a la que había que tomar en cuenta. Me quede paralizada hasta que la mujer me cogió de la mano y me llevo hasta el asiento trasero. Al menos no fue ruda conmigo. El hombre rubio se encargaba de la transacción del oro mientras que Carlisle se colocaba en el asiento del conductor.

"Alice dime que traje a la chica correcta"

"Sí… Carlisle, ella es la ideal para Edward, lo he visto, será muy feliz." Me alegra que vaya a serlo pero, ¿qué será de mi?

"Vámonos Jasper tenemos un viaje largo a Alaska." Por lo menos ahora conozco sus nombres.

Fueron unas buenas cuatro horas antes de detenernos a un lado del camino. Alice salió primero y me tendió su mano. Me imagine que quería que la siguiera a pesar de que no me dijo nada. Con cuidado la seguí con la esperanza de que no fuese a ser su cena.

Cuando ella me indico la parte de atrás de un arbusto, entendí que era mi oportunidad de ir al baño. Lo necesitaba de verdad, casi ni me importo. Todavía no me habían dado permiso de retirarme mi capucha, así que no había podido ver nada del paisaje durante el último tramo del viaje. Una vez que Alice y yo regresamos al auto Carlisle salió disparado, así que adivine que la comida estaba fuera de discusión. Dormitar ocasionalmente hizo que el viaje fuese más rápido. Finalmente me acurruque a lado de la ventana y me quedé dormida por el resto de la noche.

Cuando finalmente desperté en la mañana, di un vistazo rápido por mi ventana antes de volver a mirar al suelo. Finalmente habíamos llegado a Alaska; lo poco que podía ver era hermoso. Tomó otras seis horas para llegar a Denali, Alaska. Por lo que puedo decir, es aun más remoto que Forks, los caminos o la ausencia de ellos, lo hacía obvio. Ahí fue cuando mi aspecto de calma empezó a desvanecerse, sentía que tenia una docena de mariposas revoloteando en mi estomago. Por suerte, Alice me llevo al vestíbulo antes de soltar mi mano. Sabía más como para moverme de donde me dejó. Al sentir esa brisa tan familiar del movimiento de un vampiro, aguanté la respiración y esperé a su siguiente movimiento.

"¿Así que esta es ella? ¿La de tu visión?"

"Sí, ella es y es adorable. Carlisle pago más de lo usual pero ella valdrá la pena."

"Ya lo veremos. ¿Cuál es su nombre?"

"Su nombre es Isabella"

"Isabella quítate la capucha"

El miedo parecía ser mi nuevo mejor amigo porque sin importar lo hermosa y musical que su voz fuese, me provocaba escalofríos. Mi cerebro recorría todo aquello que el podría encontrar mal en mí. Así que, muy lentamente, coloque mi mano sobre la capucha de mi capa y la deslice hacia atrás hasta que cayó por sí misma hasta abajo. Todo lo que escuche fue una rápida inspiración y después solo silencio. Podía sentir a todos mirándome, pero no tenia idea de lo que estaban pensando. Me imagino que estaban esperando a que Edward diera su opinión, pero el permaneció callado todo ese tiempo. Reaciamente di un vistazo por debajo de mis pestañas para ver al hombre más hermoso que había visto. Con un chasquido de sus dedos dos muchachas llegaron hasta mí, me tomaron de las manos y me llevaron hacia una exquisita escalera que llevaba al segundo piso y luego al tercer piso.

Nos detuvimos al llegar a primera puerta del pasillo a la derecha en el tercer piso. Cuando la puerta estuvo abierta para mi todo lo que podía ver era una enorme habitación, era el cuarto más bello que jamás había visto. Todas las paredes estaban pintadas en blanco puro, salvo una. Esa pared esta hecha de ventanas que estaban llenas con el escenario que formaban los bosque y las montañas que se encontraban detrás. Las paredes se encontraban cubiertas de estantes llenos de música y libros. En el centro de la pared de atrás se encontraba una cama tamaño King cubierta por sabanas de color blanco y dorado.

"El señor Edward quiere que se bañe antes de terminar su inspección," una de ellas me dijo mientras me señalaba para que entrara al baño.

Después de asentir, fui a tomar mi primer baño en lo que podía esperar que fuese mi nuevo hogar, si lograba pasar el resto de la inspección por supuesto. El baño era del mismo tamaño que la habitación que compartía con otras tres en Forks. Antes de poderme quitar mi vestido las muchachas entraron y empezaron a llenar la gran bañera. Tomaron el control y me quitaron el vestido antes de ayudarme a meterme en la bañera, la cual olía a fresas. No tenía permitido bañarme por mí misma ni lavarme el cabello. Por su forma de ser tan atentas, podía decir que ese era su único trabajo aquí, eran sirvientas personales. De verdad quería hablar con ellas, pero no estaba segura de si estaba permitido y no quería que se metieran en problemas por mí. Una vez que terminar de secarme completamente de pies a cabeza, inclusive luego de hacerme dos trenzas en mi cabello, me vistieron en un muy suave y fluido vestido morado de satén que llegaba hasta el piso.

"El señor Edward subirá pronto". La más alta de las dos me informo antes de irse.

Sentí que paso una eternidad antes de que la puerta se abriera y Edward entrara junto con Carlisle. Se detuvo en corto y siseó cuando me vio mirando por las ventanas. No estaba segura de que hacer, así que hice lo que siempre se esperaba en las examinaciones, bajé la cabeza y empecé a deslizar la tira del vestido sobre mi hombro. Pero antes de bajar la primera tira sus frías manos se colocaron sobre mi hombro indicando que no quería que continuara. Me imagino que me había equivocado al esperar que quizá me quisiera, aparentemente con solo verme sin la capa fue suficiente para que el decidiera que no me quería. ¿Por qué esto me hacia querer llorar? No sabía la respuesta a eso, así que envolví mi brazos alrededor de mí, y trate de no demostrar mi rechazó, pero por dentro me estaba cayendo a pedazos. Justo cuando pensé que no me podía sentir más avergonzada mi estomago gruño por no comer desde ayer. Cuando abrí mi boca para pedir perdón, Edward golpeo ligeramente por debajo de mi mentón efectivamente silenciándome. Salió junto con Carlisle siguiéndolo. ¿Qué significaba esto, me devolvería? ¿Me vendería a alguien más, o me pondría a trabajar en las minas? Me desplome hacia el suelo continuando mi conversación interna, cuando la puerta se abrió de nuevo, eran las mismas muchachas cada una cargando una bandeja con comida. Se quedaron boquiabiertas cuando me vieron en el suelo.

"El señor Edward nos matara si te ve en suelo ¿Quieres que nos muramos?"

"No, nunca… pero no creo que tengan que preocuparse por eso… él no me quiere", susurré suavemente.

"Aparentemente no has visto como te observa. Nunca lo había visto mirar fijamente a alguien".

"Angela está en lo correcto, ni siquiera reconoce a los humanos a su alrededor, pero tú eres diferente. Y… ¿lo escuchaste sisear cuando te vio?

"Si, lo escuche, pero ni siquiera se molesto en verme después de eso. Excepto al detenerme de…" no puede terminar la oración después de eso porque las lagrimas amenazaban con caer de mis ojos de nuevo.

"Él nos ordeno que te llamáramos Señora Isabella, así que definitivamente te quedas"

"Eso es porque su padre dijo que…" suspire "dijo que estaba tomando la decisión él mismo, ven… esta atrapado conmigo, me quiera o no." Probablemente no debería estar lloriqueando, pero de verdad esperaba que me quisiera.

"Por favor, siéntate en la cama y come la cena, si el viene de nuevo y no estas feliz, son nuestras vidas las que están en el borde." Había perdido el apetito cuando él se alejó de mí, pero por su bienestar, me forzaría a mi misma para comerme aunque sea una parte de la comida que me trajeron.

No se en porque me molestaba tanto que no le gustara. Creo que podría ser peor. Podría vivir en una relación sin amor con tal de que no fuese malo conmigo y solo va a ser por dos años. Entonces sería una vampiro y seria libre de encontrar mi propia pareja si el no me marcaba como suya. La practica de marcar era mordiendo para la transformación en lugar de las comunes inyecciones con una jeringuilla de metal. Esta práctica fue puesta en marcha cuando muchas personas murieron en lugar de ser cambiados. Finalmente, deje de comer y solo me acosté mirando a la ventana.

"Por favor retírense, las llamare cuando las necesite en la mañana." Él estaba de vuelta, pero no podía diferenciar por su tono de voz si estaba molesto o no.

Cuando sentí que la cama se movió supe que se había unido a mí. "Isabella, por favor mírame," su voz era ahora mucho más suave. Me pregunte que había cambiado mientras me volteé para verlo.

"Soy algo nuevo en esto, así que perdóname si lo hice mal," me dijo mientras colocaba su brazo a mi alrededor y me acercaba a él.

Instantáneamente me perdí en su aroma cuando respiro sobre mi cara. Era la esencia más intoxicante que jamás había olido. Mis ojos iban de arriba hacia abajo entre sus ojos negros como el carbón y sus labios rojo rubí cuando soltó una risita hacia mí. "¿Quieres que te besé Isabella?"

Estaba jadeando cuando pregunto de nuevo."¿Isabella? Por favor respóndeme; ¿quieres que te bese?

"Sí,… quiero," finalmente exhalé, antes de que lentamente acercara su cabeza. No podía creer que quisiera de verdad besarme, aunque había la posibilidad de que fuera pura curiosidad.

En el momento en el que sentí sus labios sobre los míos, sentí como si hubiese sido electrificada. Era lo más grandioso que había sentido y me encontré desesperada por más.

"Respira Isabella," susurró contra mis labios. Sabía que se me había olvidado hacer algo, esta dispuesta a sofocarme si el estaba dispuesto a seguirme besando.

Solté un llanto cuando se alejó, aunque solo fuese una pulgada lo sentí como una milla.

"Lo sé, siento lo mismo," susurró antes de besarme nuevamente con más ansias. Los sentimientos que se estaban despertando dentro de mí iban más allá de lo que esperaba. Antes de saber lo que estaba pasando trazó mis labios con su lengua, este acto inesperado causó que gimiera en su boca. Allí fue cuando me sorprendió al deslizar su lengua en mi boca, fue felizmente recibida por la mía. Su lengua continuó masajeando la mía y cada vez que lo hacia, era como una señal que corría directamente hacia el área secreta entre mis muslos.

Estaba tan perdida en el beso que no me había dado cuenta de que mis manos estaban entrelazadas entre su cabello color bronce, causando que él profundizara un poco más el beso. Cuando no puede soportar más la urgencia, empecé a halarlo ligeramente al principio y fuerte al escucharlo ronronear por mí. Justo cuando pensé que estábamos listos para más se arrojo a si mismo contra la pared jadeando fuertemente.

"¿Hice algo mal?" ¿Qué hice?

"No, no te muevas, Ya vengo"

Dios, en el momento traté de contener mis lagrimas, pero fallé miserablemente, así que me rendí completamente, simplemente me deje caer totalmente. Me di hacia la miseria; deje que cavara un profundo túnel en mi pecho. Sollocé fuertemente hasta que me quedé profundamente dormida.