Disclaimer: Los personajes de esta historia, no me pertenecen le peretenecen ha masashi kishimoto yo solo los uso sin fines de lucro ni nada por el estilo solo para que pasen un agradable rato, el trama del ficc le peretenece ha Chubieta quien muy amablemente me permitio la adaptación de este maravilloso ficc n_n

N/A: Hola chicas y chicos q me leen en fanficction wao en serio me hasen muy feliz con sus hermosos reviws que me dejaron en el ficc de el mejor accidente de mi vida y el de destinados en serio me emociona que gracias a ustedes regrese a tener el millón de visitas diarias *-* me emociona sugoii bueno como veran ya estoy actualizando mas a menudo gracias a ustedes que me levantan el animo bueno las dejo para q lean el ficc cuidense y las quiero mil.

CAPÍTULO 1: CAMBIOS

SAKURA POV

- ¡Sakura!- gritó mi mamá desde debajo de las escaleras - ¡Teléfono! ¡Es el entrenador Kakashi!

Me desperecé de mi cama de un salto, era la llamada que tanto estaba esperando. Corrí escaleras abajo, más nerviosa que nunca. Cogí el teléfono mientras mi mamá me miraba expectante.

- ¿Aló? – dije sin aliento.

- ¿Sakura Haruno?

- Sí, sí. Soy yo. Entrenador Kakashi, ¿en qué puedo ayudarlo?

- ¡Sakura! ¡Tengo buenas noticias! ¡Acabo de recibir una llamada del Centro de Alto Rendimiento de Tokio para informarme que te otorgaron la Beca al mérito deportivo!

Mis pensamientos eran incoherentes. "¿Centro de Alto Rendimiento? ¿Tokio? ¿Beca?" no podía unir las ideas ni articular palabras. Cuando postulé a la beca jamás pensé en obtenerla, simplemente llené los papeles para contentar al entrenador, pero jamás me imaginé que…

- ¿Sakura? ¿Estás ahí?

- Sí… es que… eh… yo… uhm… no me lo... bueno, uh… no me lo esperaba- dije entrecortadamente, mientras trataba de formar una oración.

- Vamos, Sakura, no seas modesta. Te lo merecías, tienes un talento innato para la natación. En todos los años que llevo entrenando, jamás me he equivocado con alguien.¡ Y tú, Sakura, tienes aptitudes para esto!

- Pero… ¿qué pasará con mis estudios en Okinawa? Yo…

- No te preocupes, al obtener esta beca se inician los trámites de transferencia al Instituto local de Tokio para que puedas terminar tu secundaria allá y así asistir al Centro Deportivo.

- Pero….

- ¡Nada de peros! Tú sólo preocúpate de arreglar tus cosas. El Comité de Becas se encargará de hacer todos los trámites necesarios por ti, ellos se encargarán de hacer la transferencia. Cuando tengan todo listo, te llamarán para concretar los últimos detalles. ¡Nuevamente felicitaciones! Hasta luego.

Pasaron unos segundos antes que me diera cuenta que el entrenador ya me había colgado. Aún no podía creerlo. Había tantas cosas que planear, el viaje, avisarle a Jiraya…

- Saku! Saku! Saku!- mi mamá me tomó de los hombros y me movió hasta que mi mirada se encontró con la suya- ¿Qué sucedió?

- El entrenador me dijo… - tragué saliva- que me gané la beca. Me voy a Tokio. Con papá.

- Tokio? Pero, cariño… ¿cómo? ¿cuándo? ¿por qué? ¿no eres feliz aquí?- Tsunade me miraba con los ojos vidriosos.

- No, mamá, no es eso. Yo… -tomé airé- tú me conoces y sabes lo que significa para mí la natación. Esta es mi oportunidad y no puedo desaprovecharla. Aun cuando tenga que mudarme al lugar más lluvioso del país. Algo me dice que tengo que hacerlo. Sé que es la decisión correcta.

- Oh, Sakura, te entiendo, es sólo que… te irás tan lejos… -me abrazó fuerte- te extrañaremos mucho. Promete que me llamarás todos los días – dijo mi madre entre sollozos.

- Te lo prometo – sonreí y me separé un poco de ella. Esta era la parte más difícil de todas, dejar a mi madre. Siempre me había preocupado de ella, aun cuando ella era mi madre, siempre me había sentido responsable por ella. Pero ahora ella tenía a Tom, así que supongo que estaría bien con él- además es necesario pasar un tiempo con Jiraya, hace mucho que no lo veo.

- Tienes razón… -dijo secándose las lágrimas- ¿por qué no llamas a Jiraya para darle las noticias?

Me deshice del abrazo de mi madre y fui al teléfono para hablar con papá. Él estaba tan sorprendido como yo, y, a pesar que es de pocas palabras como yo, me felicitó por mi beca y dijo que estaba encantado con la noticia que viviría con él por un tiempo más o menos permanente.

Los días pasaron más rápido de lo que pensé, sin saber cómo, ya había llegado el día de mi partida. A pesar que mamá, aceptaba mi decisión, durante los días siguientes a la llamada del entrenador, no podía evitar llorar y desear que me quedara con ella. Sé que la extrañaré mucho, además de mi madre es mi mejor amiga, y me preocupa el hecho de vivir con Jiraya, ya que nunca he pasado más de 2 semanas con él.

Evitaba pensar en lo que me esperaba, mucha lluvia, instituto y gente nueva, momentos incómodos con mi papa, pero me consolaba pensando en que, al menos, mejoraría mi rendimiento en natación y podría cumplir mi sueño de ganar algún día la competencia estatal.