Enigma

»in the night you're the king of taboo,

though you never could explain, what's your game?


Sakura estaba empezando a preguntarse si no estaría obsesionándose lenta y desapercibidamente con pasar por el mismo lugar a la misma hora. Claro, esto lo hacía para verlo a él.

Era bastante (por no decir exageradamente) estúpido estar tan pendiente de alguien con quién no has cruzado más que unas cuantas palabras, y más que nada vacías y repetitivas.

"Hola"

"Hola"

"¿No tienes frío aquí?"

"No, ya me he acostumbrado"

(Y eso sólo te dejaba pensando ¿hace cuánto que merodea por esa misma calle, enfrente del mismo parque…?)

Y aún así continuaba yendo día tras día, a las ocho en punto, hacia esa esquina en especial. Dónde él estaría recostado contra la pared de una casa, mirando distraídamente las luces del parque.

"¿Por qué vienes tan seguido aquí?"

"Podría preguntarte lo mismo"

Solía evadirla con esa clase de preguntas, preguntas que ella no podía responderle.

Porque lo que diría sería algo como: Vengo porque te encuentro siempre en el mismo lugar, ¿pero y tú?

Su respuesta era algo que necesitaba saber. Aunque no había forma de que le confesara eso. La calificaría de psicópata.

Y bueno, algo así se estaba volviendo.

Quería amarlo, su corazón lo estaba anhelando cada vez más, y no tenía idea de por qué.

Quizás era que ese chico, de profundos ojos negros, era un enigma. Y a Sakura siempre le habían gustado los enigmas, cosas que representaban un reto. Estaba decidida a descifrarlo.

¡Pero sí que se lo ponía difícil! Él era casi raro.

"¿Hay algo que te llame especialmente la atención de ese parque?"

"¿Por qué debería hacerlo?"

Jamás daba respuestas, y se mostraba especialmente evasivo en cuestión a gran parte de las preguntas que la chica de cabello rosa le formulaba.

Cosa excesivamente frustrante, claro.

"¿Cuál es tu juego?" se atrevió a preguntarle una vez.

Él la había mirado con el primer indicio de sentimientos que hubiera mostrado desde la primera vez que se le acercó: sorpresa.

Y tampoco había contestado.

Pero él ya estaba demasiado metido en su vida, se había vuelto muy importante, y no podía seguir permitiéndole escaparse y evadirla.

Sasuke (al menos había podido sacarle su nombre a presión, pero eso era lo único) continuaba jugando su juego, porque él nunca perdía.

"¡Espera! ¿Qué es lo que pasa?"

"No puedo afrontarlo"

Sabía que tenía problemas, (unas pocas palabras unidas de forma correcta y esa expresión vacía en su rostro la habían ayudado) pero no se imaginaba hasta que punto lo torturaban.

"Las pesadillas solo aumentan"

Aún así él no aceptaba las cosas, todavía era reacio a explicar. Pero estaba atascado en el medio y ella quería ayudarlo a seguir adelante.

Sasuke seguía huyendo de la razón, sin encarar eso que lo atormentaba. Y quería irse, pero ella podría morir ahora si él se atrevía.

"Espera, yo quiero ayudarte"

Tienes que aceptar tú cambio, porque se nos acaba el tiempo…

Aguanta.


» Me quedó weird ¿no? Genial, porque me gusta xD

Esto salió de la nada, porque hoy es el día de la inspiración y si no aprovecho no publicaré nada en siete meses más.

(Okay sí, exagero)

Peeeero bueno, arriba el SasuSaku y el ya muerto, pisoteado, atropellado, golpeado y minúsculo romance que queda en Naruto

:D

» La canción inspiradora es: "Hold on" de Cascada