Capitulo 5:

Alice estaba paseando con Connor por el campo de batalla. No había nadie. Solo el viento que soplaba muy suave y la compañía de los árboles. El campo de batalla era un rectángulo gigante con césped. Como lo dice el nombre era en donde los usuarios hacían batallas para pasar una de las materias que tenían. Se sentaron en un lado. El césped acariciaba la piel desnuda de las piernas de Alice. Ya que estaba con el vestido que había salido de la ducha, porque no lo había ocupado y tampoco estaba sucio. Le sentaban muy bien los vestidos y sus piernas eran perfectas.

Connor era más alto que ella. Alice podía apoyar su cabeza en su hombro, era muy alto. A demás de ser bastante lindo tenía una personalidad que enamoraba.

-Creo que no debí dejar a Rachel sola.- Era la decimoquinta vez que Alice decía eso en la cita con Connor.

-Alice, te preocupas demasiado por ella. Ella se puede cuidar sola, a demás ¿traerías a tu hermana a una cita?- Alice sonrió y negó lentamente. Connor la encontraba demasiado linda. Connor se fijaba mucho en los ojos, en los labios, y en la suavidad de su piel. Y todos esos atributos los tenía bien altos Alice.

-Claro que no, pff. Sería algo muy descortés no me gustaría.- Connor sonrió juguetonamente. Alice se tentaba a darle un beso, pero no.- ¿En qué poder te especializas?- Preguntó Alice con curiosidad, descifrando la expresión de Connor.

-Leo mentes…- Alice se sorprendió, se sonrojó. Entonces el había estado escuchando todo lo que pensaba.

-Es una broma. Es imposible. Sabes lo que estoy pensando.- Alice sonó desesperada y miro el césped. Connor le acarició la mejilla.

-No te preocupes.- Le tomó el mentón y Alice levantó la mirada. Ya no había vuelta atrás. Connor se acercó a ella lentamente, y Alice a él. Hasta que sus labios se juntaron en un tierno y apasionado beso. Alice puso sus manos en su cuello acariciando su cabello. Luego recordó que la ventana de la directora daba al campo de batalla y seguramente estaba viéndolos ahora.

Se separó, pero no sacó las manos del cuello de Connor.

-¿Por qué no me preocupo de que puedas leer mi mente?- Preguntó Alice cambiando de tema.

-Porque no puedo leerte la mente, escucho muchas voces. Pasa lo mismo con tu hermana.- Alice inteligente- como casi nunca era, casi siempre actuaba y luego pensaba- pensó en los collares de protección.

-Tengo una teoría- Alice llevó su mano al pendiente que colgaba de su cuello- este collar es de protección.- Connor miró atentamente el collar que le parecía muy interesante.

-Uhm, puede ser.- Luego no le dio más importancia y fijó su mirada en los ojos color turquesa de Alice.

-¿Qué pasa?- Preguntó Alice cohibida. Sentía mucha vergüenza y "hormigas" en el estomago a causa de el nerviosismo. Pero pronto se acostumbraría a él.

-Nada. Eres hermosa, ¿lo sabías?- Alice se sonrojó y sonrió como tonta.

Rachel comenzó a caminar por los interiores del internado, habían tantas habitaciones que pensabas que estabas caminando en círculos pero no era así. Sabía que las puertas tan grandes eran para salas comunes, o cosas importantes. Pero cuando abrió una se encontró con una biblioteca, en donde habían grandes estantes de madera color caoba con todo tipo de libros. En una esquina había una señora con el cabello gris y algo subida de peso, pero cuando la vio entrar le sonrió amablemente.

Rachel comenzó a caminar por uno de los estantes viendo todos los libros. En el lado de cada estante había un cartel que señalaba de que género eran los libros. Habían gruesos y delgados. Habían de ciencias, historia, geografía, matemáticas, magia, fantasía, etc. Se acercó a la estantería que tenía "Magia" y sacó un libro muy grueso que tenía polvo. Se sentó en una de las mesas que estaban cerca de la señora que se veía amable.

El libro tenía una portada muy bonita con fondo color crema, probablemente blanco pero con el polvo y la antigüedad se veía color crema, tenía unas flores rosas y destellos color oro, habían árboles y no tenía ninguna relación al contenido del libro. Era lo que se esperaba, para que lograra pasar desapercibido.

El libro estaba dividido por secciones. "Introducción: Magia." Rachel pasó ese capitulo para poder seguir con lo más interesante. Un titulo que decía "Magia de Noche". Ella se había dado cuenta de que Alice tenía poderes durante el día pero le era imposible durante la noche. Mientras que a ella por la noche se le despertaban todos los poderes que dormían durante el día. Entonces, se fue a esa sección con un nombre interesante.

"Normalmente, los hechiceros con magia de noche, pueden tener mucho más poderes que otros aprendices. Depende de cómo desarrollen esta magia, si son lo bastante inteligentes pueden cargar con dos poderes o más al mismo tiempo. No hay un número exacto de todos los poderes de la noche, sobre todo cuando…"

Un sonido muy fuerte interrumpió la lectura de Rachel. La señora que había dado compañía aunque no le hubiera hablado se había ido.

A Rachel la fundió un miedo y se escondió en el escritorio de la señora. Abajo había un hueco bastante grande allí se arrodilló y escuchó atentamente.

-Sé que estás aquí.- Era la voz de Connor. Tan fuerte y abrasadora a la vez.- Vamos, Rachel. Necesito hablar contigo. Sal de ahí.- Se sonrojó al darse cuenta que había buscado un lugar estúpido para esconderse de Connor.

-Uhm, ok. ¿Qué quieres?- Rachel salió del hueco ordenándose el pelo. Connor por primera vez le puso mucha atención a sus ojos color gris y se quedó en blanco un momento, y luego sacudió la cabeza.- ¿Qué pasa?- Repitió Rachel con insistencia.

-Nada, no importa. ¿Qué estabas leyendo?- Rachel se sorprendió por su simpatía.

-Eh, cosas sobre magia. Nada interesante, sin importancia.- Rachel se sentó de nuevo en el asiento anterior. Y Connor a su lado. Ella no dejaba de sorprenderse.

-Así que ese collar,- Dijo Connor apuntando el bello pendiente de Rachel- no me deja leerte la mente…- Rachel lo miró maravillada.

-Oh, wow. Puedes leer mentes! Que genial!- Rachel sonrió y él hizo lo mismo.

Se quedaron un buen rato en la biblioteca conversando