En otoño se usa Novio

Introducción

Va terminando el verano, se viene el otoño, temporada de polainas, lluvia, hojas secas y también de amores.
Porque todos dicen que la primavera es la estación del amor, pero está clarísimo que en otoño se forman más parejas. Si en otoño estás solo te empiezas a sentir solo. Pero lo peor no es sentirse solo, sino ver que nadie más está solo. Porque aunque digan que siempre hay un roto para un descocido muchas veces uno es el que está roto, descocido y solo.
Como ardillas que cuando llega el invierno buscan su bellota para hibernar, nosotros en otoño buscamos nuestra bellota para amar.

En la nueva boutique ubicada justo enfrente a la plaza principal todo era caos, la camioneta Traffic de la señal local KBB5 atrajo a curiosos y demás transeúntes, pero no podía ser para menos ya que después de mucho esfuerzo la hermosa diseñadora, recientemente graduada, logró traer algo de publicidad a su pequeño local maravillosamente decorado.

-Hola a todos mis queridos televidentes- decía con voz chillona una chica rubia con dos colas a los lados de su cabeza, con grandes senos y profundo escote- Mi nombre es Hannah y estoy aquí en el vecindario, pequeño muy pequeño vecindario de Osaka, con la nueva diseñadora Rei Kiho, hola Rei- dijo mientras le ponía el micrófono tan cerca de la pelinegra que golpeo su boca.

-Hino, me apellido Hino- corrigió la chica dueña de aquel negocio, luego de estudiar y gracias a su increíble talento logró cumplir su mas anhelado sueño, convertirse en diseñadora y mostrar su moda al mundo, bueno al menos por ahora al vecindario.

-Como sea a nadie le interesa, dime Rei ¿qué tendencias se vienen para este otoño – invierno?- entrevistaba exaltada la cronista sexy.

-Bueno predominaran los colores azules y purpuras, como pueden ver aquí a mi asistente Minako Aino, luciendo uno de nuestros fabulosos diseños.- presentó incómoda la dueña del lugar.

-Hola mama, hola papa- saludaba animadamente mientras movía sus brazos la simpática rubia de ojos azules y prominentes curvas que llevaba unas calzas negra y un hermoso vestido sin mangas ajustado hasta la cintura y luego se abría en campana color azul con estampados en purpura.-Me estás enfocando bien los senos ¿verdad?- preguntaba al camarógrafo que solo le sonreía embobado.

-Genial, muy lindo Ángela-

-Minako…- corrigió la rubia asistente.

-Deberías cambiarte el nombre te sienta mejor Ángela- dijo dirigiéndose a la rubia para luego enfocarse en Rei quien se llevaba una mano a su frente visiblemente nerviosa.-Dime ¿en qué inspiraste tu colección?-

-Mi ropa está destinada mujeres modernas, con mucha seguridad y muy femeninas, opté por colores densos y diseños osados capaces de llevarse tanto en la ciudad como en una noche de cóctel-

-Muy bien ya lo saben, calle 405 intersección 98, "Cloth's on fire" ¡no pueden perderse esto!- gritó efusiva Hannah- Hasta la próxima- se despidió.-¿Cortaste Joe?- el hombre asintió y bajó la camra.-Que bueno, vámonos-

-¿Eso es todo?- preguntó con un semblante decepcionado

-Sí linda, ¿qué esperabas? No eres Madonna- contestó despectiva la cronista.

La pelinegra suspiró largamente decepcionada, poco a poco las personas se dispersaron quedando solo algunas mujeres curiosas que pasaban la ropa en los percheros, la joven de largo cabello negro se quedó estática, de repente unos brazos la tomaron por detrás de sus hombros y depositaron un dulce beso en su mejilla.

-Estoy orgullo de ti hermosa- Rei volteó sonriendo para encontrarse con el apuesto joven.

-Andrew, viniste…- exclamó sorprendida.

-No iba a perderme tu gran día niña bonita, te dije que cambiarias el mundo algún día.-

-Si a esto llamas cambiar el mundo…-

-Por algo se empieza.- sonrió cálidamente el muchacho.

-Además de mi "gran día" ¿qué te trae por aquí?-dijo imitando las comillas con sus manos.

-La verdad necesito asesoramiento, hoy salgo con Mako y al fin voy a pedírselo.- los ojos amatistas de la chica se iluminaron y una amplia sonrisa se formo en su rostro.

-¡Al fin! Makoto será mi cuñada oficial- gritó emocionada juntando sus manos.

-Si es que dice que sí…- aclaró el joven rubio de ojos azules.

-Claro que te dirá que sí, Andrew eres mi mejor amigo y te presenté a mi mejor amiga y como no puede ser de otra manera ustedes se casaran y me darán a mis mejores sobrinos.- el chico dibujó una tierna sonrisa, no quería nada más en el mundo que al fin poder entrelazar su vida junto a su novia después de 4 años de relación, sacudió su cabeza para salir de su ensoñamiento y poder hablar con su amiga y vecina.

-¿Hablaste con tu madre..?- sabía que era un tema duro para ella sin embargo intentó preguntar.

-Ni la menciones podría hacer acto de presencia e inmolarse en el lugar con tal de arruinarme la vida.- dijo mientras caminaba hacia atrás del mostrador seguida por Andrew.

-Rei...- trató de hacerla entrar en razón, pese a todo era su madre, aunque él estaba seguro que las razones de Rei para odiarla iban más allá de las que él conocía.

-No, cambiemos de tema Andrew, sabes que jamás le perdonaré lo que me hizo, déjala que sea feliz- respondió visiblemente triste, la relación con su madre quedó muy dañada por varios motivos logrando que la pelinegra se alejara de forma definitiva hacia ya 3 años.

-Hola Andrew- saludó una voz chillona.

-Ay Hola Mina- correspondió algo asustado, la chica rubia lograba intimidarlo siempre con su alegría y exageración, pero claro que le caía bien después de todo era amiga y asistente de su mejor amiga y amiga de Makoto.

-Bueno empecemos, ¿Dónde la llevaras?- interrogó Rei para ayudar a su amigo a que todo salga perfecto.

Empresa de Publicidad Clan, New York, EEUU

La amplia oficina vidriada mostraba la mejor vista de la gran ciudad, ubicada frente al Times Square, un gran escritorio hecho de costosa madera, la amplia silla reclinable de cuero negro, al costado una amplia chimenea, del otro lado del escritorio unos sillones y más separado una mesa con 6 sillas y parado en medio un joven de aproximadamente 23 años, cabello oscuro, ojos azules, camisa blanca remangada y pantalón de vestir negro.

-Darien, hola- dijo un hombre mayor entrando colgando su costosa chaqueta Armani en un perchero que de seguro era más costoso que su auto.

-Hola Sr. Howlett- respondió el joven mostrando respeto y algo de miedo. Su cara era de asombro la oficina en la que se encontraba era incluso más grande que su apartamento.

-Te pedí que vinieras por esto- dijo al tiempo que tomaba asiento en la gran silla de cuero negro reclinable haciendo un ademán para que el joven se acerque.- ¿Sabes qué es?- interrogó, Darien miró detenidamente la carpeta que se encontraba sobre el escritorio.

-Sí, un jugador de básquet de los Cats de Charlotte- respondió seguro.

-No hijo, no es un jugador es "el" jugador, este es Seiya Kou y será la imagen de la nueva campaña de calzado deportivo- el hombre hizo una pausa mirando al muchacho a los ojos-Quiero esa campaña Shields, ¿me oíste?- Darien tragó saliva duramente, sabía que su jefe podía ser muy difícil a veces y él era nuevo en esto y el derecho de permanecer en tan prestigiosa empresa debía ser ganado son sudor y lágrimas, muchas lágrimas.

-Sí, sí Sr. Howlett-

-Así me gusta Shields, eres buen chico, un poco torpe, pero bueno- finalizó el hombre de cabello cano y sedoso.-Puedes retirarte hijo-

Salió de la oficina de su intimidante y muy, muy malhumorado jefe con la cabeza gacha y las manos en sus bolsillos, le había costado mucho conseguir este empleo, que aunque aun no ganara mucho le alcanzaba para la renta y demás servicios. Temía perderlo y sabía a la perfección cuando eligió la carrera de publicidad que la competencia sería atroz, así que ahora solo tenía un par de meses para idear una excelente campaña y atrayente publicidad para engatusar literalmente a la compañía de calzado deportivo y al jugador ese que de por si le caía mal,¿ la razón? Ganaba más que él.

Osaka, Japón, Disquera "Rhythm with soul"

La hermosa joven castaña, refregaba sus ojos por segunda vez en los últimos minutos, miró su reloj de pulsera era oficial había estado sentada frente al computador 5 horas, su café estaba frio, su cuello entumecido y su humor susceptible. Había estado retocando la portada del nuevo disco que intentaba producir, claro que solo quería hacerlo atractivo para que la verdadera compañía disquera aceptara a su gran hallazgo. Desde que se aventuró a abrir su propio negocio trabajaba casi 15 horas al día, pero no era para menos ya que su inversión en la compañía era del 5% por lo tanto debía esforzarse.

Reclinó su asiento y cerró sus ojos un momento, de verdad estaba agotada demasiado, tenía cita con el médico para un chequeo general, pero a decir verdad temía ir, sabía bien que su madre biológica murió de una enfermedad terminal y que bien ella podría tenerla, sacudió su cabeza despejando esos pensamientos y miró su reloj y éste marcaba las 8 pm.

-Andrew- exclamó, hoy saldría con su novio y lo había olvidado por completo, se apresuró a cerrar el lugar y llegar cuanto antes a su casa.

Le tomó menos de 30 minutos en llegar, estaba segura que cometió varias infracciones de tránsito, pero para muy a su pesar su apuesto novio era muy puntual, nada que ver con ella. Su teléfono celular comenzó a sonar, sabía de quien se trataba, ¿Cómo no?

-Hola novio- saludó con voz armoniosa.

-Hola novia- respondieron del otro lado.-Déjame adivinar aun no estás lista, ¿verdad Mako?-

-Mmhh no Andrew, pero dame una hora ¿sí? Te amo…- dijo tratando de suavizar al muchacho del otro lado de la línea quién bufó.

-Ahsss te amo Makoto, estaré en casa, avísame cuándo estés lista y paso por ti, ¿sí?- propuso resignado, después de 4 años no iba a cambiarla.

-Sí, adiós.- respondió sonriente mientras baría el grifo del agua.

Casa de Rei Hino

La hermosa pelinegra llegó al fin a su hogar luego de un día agitado, afortunadamente agitado, ya que había conseguido buenas ventas para ser la inauguración. Se quitó sus zapatos de tacón de 10 cm desabrochó su pantalón de jean que la comprimía y se quitó su sweater para quedarse con la fina blusa de breteles color verde musgo, abrió la puerta del refrigerador para cerrarla molesta.

-Maldita sea, olvide ir de compras… otra vez- se quejó en voz elevada. Subió al primer piso y comenzó a preparar la tina para darse un largo baño de relajación, apretó el botón de su máquina contestadora con alguna esperanza idiota de tener algún mensaje… de él.

Usted tiene 1 mensaje nuevo, primer mensaje: "Hola bonita"

Aquella voz la sobresaltó haciéndola paralizarse.

"mira sé que hace mucho no llamo, pero ha sido difícil, la distancia ha sido difícil, pero la temporada ya casi termina, te extraño Rei… no sabes cuánto, por favor devuelve mi llamada, por favor…"

-Tú…- dejó escapar de sus labios, dejando la mirada perdida, por unos momentos comenzó a sentirse miserable, pero no duró demasiado ella era Rei Hino, los hombres se sentían miserables por ella no al revés, sacudió su cabeza y entró a su cuarto a buscar algo de ropa.

-Hola Rei- una voz hizo lanzar por los aires las sales que traía en la mano, volteó asustada para encontrarse con el intruso.

-Dios Andrew, ¿no sabes tocar?…. O….¿cómo entraste?-

-Por la ventana, ¿por dónde más?- explicó con cara de obviedad.

-Andrew la ventana de tu habitación da la ventana de mi habitación y solo está separada por 5 metros, lo que sea podrías haberlo gritado, o solo salir de tu casa, caminar 4 metros y tocar a mi puerta- exaltada la pelinegra.

-Ay no, así es mejor- la joven de ojos amatistas notó que su amigo traía algo en sus manos.

-¿Qué es eso?- instintivamente el joven rubio lo escondió tras de sí visiblemente nervioso.

-¿Qué es qué?-

-Es manzanilla ¿verdad?- preguntó con malicia.

-No-

-Andrew no está mal que te aclares el cabello-

- ¡Que soy rubio natural!- exclamó ofendido- esto estaba en casa seguro que lo dejaste ahí o Makoto y por eso…. Te lo devuelvo.-

-¿Y cómo sabes que es mío?- interrogó con sospecha-¿Es porque lo sacaste de aquí no?, suficiente pondré rejas en la ventana- suspiró cruzando sus brazos sobre su pecho.

-Ay Rei ya, que molesta, desde que teníamos 6 años que siempre me molestabas.- bufó molesto tomando asiento en la cama de la chica.

-¿Qué haces?-preguntó molesta.

-Me siento.- explicó con cara de obviedad.

-Y ¿Por qué?-

-Porque no me gusta estar parado, estoy acostumbrado a sentarme, estoy sentado todo el tiempo en la agencia frente al computador mi trabajo es arduo.-explicó con su dedo en alto y sus ojos cerrados.

-Eres publicista, el trabajo lo hacen los diseñadores gráficos…-

-¡Déjame en paz! ¿Por qué quieres que me vaya? ¿Qué planeas hacer?-interrogó con malicia, mientras sus ojos se en curvaban graciosamente. La vida sexual de su amiga era un misterio para él, sabía que era activa, muy mucho muy activa, pero nunca duraba mucho con los muchachos con quienes tenía esa vida sexual tan activa.

-Bañarme y tal vez caminar desnuda por mi cuarto…- dijo con sus brazos en jarra lo peor de todo es que era verdad.

-Adiós Rei- suficiente para sacarlo de allí. El muchacho salió con cuidado por la ventana tomándose de las ramas del árbol que dividía sus casas para llegar del otro lado, la chica pelinegra tomó su ropa y se dirigió al cuarto de baño, entró cerrando la puerta tras de sí, se colocó frente al espejo para observarse minuciosamente como siempre hacía cuando necesitaba encontrarse con ella misma, estaba demasiado acostumbrada a su soledad y hasta le llegaba a agradar aquello de no compartir su vida con nadie especial, claro tenia a sus amigos, pero se refería a ese novio que llega para quedarse.

-Sola otra vez…-

Tírate a un pozo si no consigues novio en otoño. O sea puedes hacerte la moderna y no usar ni sweater, ni guantes, pero si no consigues novio en otoño no existes, porque en otoño si o si se usa novio.
¿Por qué usamos lo que usamos? ¿Quién dice que tenemos que usar lo que usamos? ¿Alguien nos usa cuando usamos lo que usamos? Todos van para el mismo lado ¿Es posible tomar otro camino, uno distinto? ¿Se paga un precio por no seguir a la manada?

Cloth's on fire, dos días después

-Ya cuenta Makoto- hablaba totalmente entusiasmada una hermosa rubia al tiempo que daba un sobo a su café-Muéstrame el anillo una vez más….- suspiraba la eterna enamorada del amor, Minako Aino.

-Vas a casarte….- dijo la pelinegra estrechando a su amiga en un abrazo sincero, sabía que la vida de Mako no fue nada fácil y esto era dar un broche de oro a la hermosa relación que la ojiverde vive con su amigo.

-Lo sé- sonrió correspondiendo el abrazo, la única persona sobre la tierra que la comprendía mejor era su amiga Rei Hino, y agradecía cada día haberla conocido, aunque fuera peculiarmente. -Yo quería pedirte- comenzó a hablar.- Bueno si tu… ¿te gustaría hacer mi vestido?- soltó la castaña.

-Amiga no iba a ser de otra manera, ¡claro que sí!-efusiva la pelinegra.-Pero ahora cuenta….-las chicas se morían por saber cómo fue el romántico momento, la pelicastaña suspiró y comenzó a hablar.

-Fuimos a nuestro restaurant preferido…. Pero perdieron nuestra reservación así que Andrew…

Flash Back

-¡Le dije que yo reserve!- exclamó un molesto joven rubio levantando la voz y así llamando la atención de las personas presentes en el prestigioso y elegante restaurant francés, mientras el mozo frente a él de aspecto refinado y totalmente odioso ponía su mejor cara de póker.

-Sienur, lo lamento pero no tenemos registrada su reserva- respondió por tercera vez fijándose falsamente en la lista.

-Exijo ver al gerente- enfadado el rubio-Gerente… venga!- gritó escandalosamente, mientras la pelicastaña escondía su cara tras su mano.

-Señor le aseguro que la reserva no fue hecha- volvió a hablar el mozo tratando de que el chico se calme.

-¡Pero la hice! Justo después de…..- Andrew se calló abruptamente.

-¿Qué ocurre amor?-

-Creo que olvidé hacerla- rio tontamente mientras ponía una mano tras su cabeza.-Ay qué pena señor…- trataba de disculparse luego del escándalo que desató.

-Andrew…-resignada y avergonzada la joven.

Fin del flash back

-Ay pero este chico, te juro que no está bien de la cabeza- exclamó Mina comiendo una galleta.

-¿Y qué hicieron después?- interrogó Rei.

-Lo de después fue peor….-

Flash Back

Ambos jóvenes recibieron ir a comer a un lugar de comida rápida, no era exactamente romántico pero adoraban aquello, cuando terminaron Andrew le propuso a la chica ir a caminar junto al río, la luna reflejándose en él sería el escenario perfecto para su propuesta. Las estrellas brillaban más que nunca esa noche, la suave brisa era fresca anunciando la despedida del verano, el muchacho enredó su brazo por sobre el hombro de la ojiverde para darle calor y atraerla hacia él.

-Te amo Makoto- le dijo acariciando su rostro mientras quitaba mechones castaños que caían sobre él.

-Y yo te amo…- comenzaron a besarse suavemente, el muchacho creyó que esta era la oportunidad para sacar el anillo, solo que cuando puso su mano en la chaqueta no encontraba la caja.

-Ay Kami…-

-¿Qué amor?- extrañada Makoto.

-Me muero…-

-Ay amor que romántico, ¿eso te causan mis besos?- la chica veía corazones por doquier, su novio era el ser más dulce.

-No, eso me causa perder mil dólares Makoto…- justamente eso no esperaba oír.

-¿Eh?-

Fin del flash back

-¿Mil dólares?- exclamó la pelinegra.

-Sí- asintió Mako.

-Esto- dijo Mina tomando la mano de la pelicastaña- ¿salió mil dólares?- Makoto volvió a asentir.

-Gran Kami y ¿Dónde estaba?- interrogó la chica ojos amatistas la pelicastaña volvió a suspirar

Flash Back

Andrew arrastró a la chica, literalmente hasta el auto, torpemente buscó las llaves que jamás encontró.

-¿Por qué me odias Gran Kami?- gritó saturado.

-Andrew…- lo llamó extendiendo su mano y dándole las llaves.

-Ah cierto, en tu bolso- sonrió inocente ante la mirada molesta de la chica.

-¿Qué pasa Andrew?- Makoto estaba totalmente perdida, nunca lo vio actuar tan extraño, bueno tal vez la primera vez que intentó acostarse con ella ocasión en la cual ambos terminaron en el hospital, Andrew con un esguince de tobillo y fractura expuesta de cúbito y radio, pero no valía la pena recordar aquello.

-Makoto un segundo, tú…- hizo una pausa- tu mira la luna y dame un segundo- Entró al auto, buscó bajo los asientos, en la guantera, luneta trasera, pero nada… hasta que optó por fijarse en el bolsillo de su pantalón… bingo. Ahí había estado todo el tiempo.

-Amor- la llamó, la chica lo miró más confundida que antes, hasta que él puso la cajita frente a ella.-Sé que soy un desastre en muchos aspectos, pero te amo, y tú me haces ser menos desastroso, ya no olvido tanto fechas importantes y.. y ahora sé cómo usar el horno adecuadamente, lo que trato de decir… Makoto- el joven se tropezaba con sus propias frases, nunca fue bueno para cuando de hablarle a una chica se trataba.

-Sí Andrew…- lo empujó la chica.

-¿Quieres ser mi esposa y compartir nuestra vida juntos y envejecer y ser dos viejitos simpáticos rodeados de nietos?-

-Andrew- sonrió al tiempo que lo abrazaba y besaba con ternura, ese hombre era el amor de su vida, y en cuanto la respuesta ya la tenía.- Hagámoslo en el auto- lo tomó de la camisa tirándolo dentro.

Fin del Flash Back

Las dos chicas se quedaron sin palabras, sí, hasta Rei "hablo todo el tiempo" Hino.

-Romántico…- articuló la pelinegra.

-Sí…- asintió la asistente rubia tragando la última galleta del paquete.

Empresa de publicidad Clan, Nueva York, EEUU 5 días después de la propuesta de Andrew.

-Darien, corazón.- lo llamó Janice la hermosa secretaria de la empresa, tan sexy con su largo cabello castaño y ojos cafés, lástima que la voz nasal la hacía insoportable.

-Dime Janice- respondió sonriendo amablemente mientras tomaba asiento en su cubículo.

-Te llegó esto- dijo al tiempo que le extendía un sobre.-Que tengas bien dia- sí definitivamente su voz lo desquiciaba. Darien le sonrió en forma de agradecimiento para luego depositar su atención en el papel en sus manos.

-Japón…- murmuró, añoraba aquel lugar, a pesar de haber nacido en América realizó algunos viajes a aquél país enamorándose perdidamente de su cultura.-A ver Andrew… ¿qué me enviaste esta vez?-

Conoció al atolondrado rubio en cuestión en un viaje que éste realizo a Nueva York como pasantía para obtener puntaje académico y así graduarse, él también era publicista y además fotógrafo combinación excelente. Sus ojos se iluminaron cuando dentro del sobre además de una carta repleta de insultos y sarcasmo, había también un boleto de avión, junto a un cartelito que decía "Me caso".

-Clase turista… oxigenado tacaño- bufó divertido.

Osaka, Japón

Una hermosa pelinegra caminaba por las calles cargada de bolsas, había terminado la nueva línea, su nueva línea la que impondría porque esta vez ella sería la que impondría moda, ella sobre todo el resto.

Por los colores que se usan, los zapatos, por un vestido, por la canción del momento, por lo que sea, nos dejamos atrapar. Nos entregamos inocentes a lo que otros dicen que debe ser creyendo que vamos a encontrar lo que buscamos aunque no sepamos lo que buscamos, aunque no sepamos que sentimos.

Una vez alguien le dijo "los cuentos de hadas no existen", Rei siempre se preguntó entonces por qué no dejan de constar esas fábulas a las niñas, preparándolas para un príncipe azul que no existe, preparándolas para bailes al que no concurrirán, títulos de nobleza que no serán entregados, las preparan para besar sapos hasta encontrar al príncipe, pero nadie había besado más sapos que ella ¿y el príncipe?

Nos encanta la moda ¿Por qué? Si es algo imposible de alcanzar ¿Será justamente por eso? Es solo una ilusión que no podemos tocar. Por eso hoy yo digo basta, hoy será especial, yo lo sé.

Sabía que a la boda de su mejor amigo acudiría sola, aunque Andrew tenga en mente presentarle a alguien, siempre trataba de organizar su vida.

Esta vez dejaré de correr detrás de lo que no se puede alcanzar. Esta vez sigo mi camino y acepto lo que hay para mí, en mi camino. Porque esta vez voy a ser yo misma, de rojo y sola. Mi novio de otoño que espere, yo estoy dispuesta a esperar al amor real ¿Llegará?

Aeropuerto de Nueva York, EEUU

"Última llamada para los pasajeros con destino a Osaka, Japón"

-Ese es mío…- dijo para sí el joven de cabello negro y ojos azules.- Allá voy Japón, allá voy Andrew, allá voy….-

-Buen viaje señor Shields- le deseó la amable azafata al ingresar al avión.

N/A: Hola a todos! Bueno heme aquí con una nueva historia, una historia que es ligth, fresca entre otras jaja. Hacía rato que quería incursionarme en comedia, espero haya salido bien…

Es la primera vez que me sumerjo en el mundo de SM sola, ya que como muchas saben (otros no) coescribo con Madeimoselle Rousseau (muy conocida por estos pagos) un fic llamado "Tormenta de Fuego" que tiene como protagonistas a Rei y Makoto, en esta oportunidad ellas dos serán, mis protagonistas también, aunque no podré evitar darle un poco mas de apariciones a mi querida pelinegra de ojos amatistas.

Una aclaración tanto el titulo como ciertas frases no me pertenecen sino que son sacados de una Telenovela/novela argentina llamada "Casi Ángeles" (solo quiero cubrir mis espaldas.

La verdad hacia mucho quería escribir algo así, pero no me hubiese animado de no ser por mi amiga Madeimoselle Rousseau GRACIAS AMIGA!

Ojalá me hagan saber que tal, aun faltan personajes, pero bueno esta es solo la introducción, prometo traer enredos, comedia y mucho romance a la vida de estos muchachitos, así como algún toque de drama, ¡pero solo toques!