Capítulo 9

Aprendiendo Juntos

Rin llegó al periódico y se encaminó a la oficina de Jinta.

-Rin... cómo estas?

-Muy bien... Jinta... tengo que hablar contigo...

Jinta le ofreció asiento.

-En qué te puedo ayudar?

Rin le entregó la carta.

-Es mi renuncia... efectiva al día 30, éstas son mis dos semanas de preaviso...

Jinta vio la carta.

-Rin, no le dije a Sesshoumaru...

-Kagome aún no se recupera y no me voy a casar sin mi hermana... esto es independientemente de lo que hayas dicho o no a Sesshoumaru...

-Rin...

-Además... te había comentado que me quería independizar...

-Es cierto... bueno... te deseo la mejor de las suertes...

-Gracias, Jinta...

...

Aquellas dos semanas pasaron en un abrir y cerrar de ojos. A Rin le hicieron una despedida en el periódico. La noche siguiente, fueron a cenar donde Kagome e Inuyasha.

-Kami, están preciosos! Y cómo crecen!

Kagome sonrió.

-El doctor dijo que están perfectos... de peso y talla...

Inuyasha se sentó junto a Kagome, besándola en la mejilla.

-Ay! Yo quiero unos bebés así de preciosos como su papi!

-Keh! De Sesshoumaru? Lo que vas a tener son unos renacuajos paliduchos...

-Inuyasha!

Rin le sacó la lengua.

-Tengo fotos de Sessh siendo bebé... era un bebé precioso...

-Lo dijiste... era...

Sesshoumaru no se molestó en levantar la mirada de su sobrinita.

-A ver si tienes cuidado con lo que deseas...

-Cómo así?

-Pues resulta que lo de tener gemelos es genético y está de mi lado...

-Sí, pero por tu mamá... en la familia Kazami no hay gemelos ni mellizos...

-Y tu mamá?

Sesshoumaru levantó la mirada. Los hermanos de su madre eran gemelos idénticos.

-Bueno, pero no es tan seguro...

-Un 50% de probabilidades en cada embarazo...

Sesshoumaru vio a Rin, quien le sonrió. Inuyasha rió a carcajadas al verlo palidecer un poco.

-No puedo creer que esa cosa se vaya a casar! Míralo, Kagome...

-Inuyasha...

Inuyasha tomó dos libros que tenía cerca. Les dio uno a cada uno.

-Les serán útiles...

-Qué esperar mientras estás esperando... y el tuyo?

-Mi mujer va a tener un bebé y yo me estoy volviendo loco...

Rin rió y le agradeció los libros.

-Es en serio, Sesshoumaru... hay cosas que dan por sentado, la verdad es que nadie piensa en lo aterrado que nos sentimos los hombres antes de tener el primer hijo...

Rin tomó la mano de Sesshoumaru.

-Ciertamente le servirá de mucho...

-Rin, Sesshoumaru... Inuyasha y yo lo discutimos mucho y... esperamos que estén de acuerdo con ser los padrinos de Emma y Ryu...

Rin sonrió y vio a Sesshoumaru. Ambos aceptaron felices. Adam sonrió, sentado junto a Rin.

-Tía, tú vas a tener una niña o un niño?

-No lo sé, mi amor... todavía no lo sé...

Adam jugaba con la mano de la pequeña. Al llegar a la casa, Rin llevó a Adam a la cama.

-Adam, mi amor...

-Dime...

-Adam... aunque no eres mi hijo, yo te quiero igual como si lo fueras... y ni este ni ningún bebé hará que te ame menos...

Adam sonrió.

-Si te sientes mal o pasa algo, no dudes en decírmelo, mi amor...

-Sí tengo miedo de cuando nazca el bebé...

-Lo único que va a cambiar es que al principio va a llorar mucho... ya ves como son los bebés... no pueden hacer nada solos y consumen mucho tiempo...

-Lo sé...

-Te amo, mi amor...

Rin lo besó en la cabeza y apagó la luz. Al entrar en su habitación, vio a Sesshoumaru sentado en la cama, leyendo el libro, sonrió y se acomodó a su lado, lo besó en la mejilla antes de recostarse de su hombro.

-Preciosa...

-Sessh... todo esto es nuevo para mí también...

-Rin...

Sesshoumaru acarició sus mejillas y la besó con ternura, dejó una mano sobre su vientre.

-Ya se comienza a notar...

Rin sonrió emocionada.

-Sí! Me dí cuenta esta mañana en la ducha...

Se levantó la blusa del pijama, dejando su vientre descubierto. Sesshoumaru sonrió y se inclinó para besar su vientre, se quedó recostado, Rin acarició su cabellera.

-Sólo le pido a Kami para que mi bebé sea un bebé sano... lo demás está de más...

-Te amo, preciosa...

...

Parado frente al altar, con el pelo engominado y recogido hacia atrás, sentía las rodillas flojas al verla acercarse del brazo de su hermano menor. Al llegar frente a él, Souta acarició sus mejillas y la besó en la misma.

-Te quiero mucho...

-Yo también...

Souta la entregó a Sesshoumaru. Durante toda la ceremonia, la veía y sentía que el pecho le estallaría. Rin lucía simplemente hermosa, con aquél vestido blanco, sencillo, caía ajustándose a sus curvas y sonrió al ver cómo se levantaba graciosamente en su vientre.

-...para amarla y respetarla hasta que la muerte los separe?

Sesshoumaru tomó la alianza. Adam sonrió al verlos.

-Te prometo que habrán momentos felices, y aunque te aseguro que habrán momentos difíciles... te prometo hacer todo en mi poder por hacerte feliz, preciosa... acepta esta alianza como muestra de mi amor y un sello a mis promesas...

Rin sonrió con lágrimas en sus mejillas mientras Sesshoumaru le ponía la sortija. Cuando llegó su momento, las palabras no lograron salir, Sesshoumaru sonrió y acarició sus mejillas.

-Rin...

-Te... prometo...

Sesshoumaru sonrió. Rin no había sido capaz de decir sus votos ni una sola vez en los ensayos sin deshacerse en llanto. La vio cerrar los ojos y suspirar.

-Te prometo estar a tu lado en las buenas y en las malas... hacer todo a mi alcance por el bienestar de nuestra familia...

Sesshoumaru le hizo señas al sacerdote, Rin no iba a lograr terminar.

-Por el poder investido en mí, los declaro marido y mujer... puede besar a la novia...

Sesshoumaru acarició sus mejillas eliminando sus lágrimas y la besó apasionadamente.

-Te amo, preciosa...

-Sessh... te amo...

...

-6 meses después.-

Rin entra en la oficina de Sesshoumaru, quien sonríe al verla. Se separa de su escritorio para recibirla entre sus brazos.

-Mou! Ya no quepo!

-No deberías andar sola en la calle... ya pronto darás a luz...

-Pero quería venir a ver a mi sexy marido... además, no ando solita... secuestré a tu chofer...

Sesshoumaru sonrió y acarició su crecido vientre.

-Cómo se está portando?

-Me pide comida... llévame a comer...

-Rin... sabes que tengo mucho trabajo...

-Vamos, mi amor... onegai, no me gusta comer sola...

-Llévate a Adam...

-Adam me pidió permiso para pasar la tarde donde un amigo.

Sesshoumaru suspiró.

-No voy a ir a la casa... del restaurante me devuelvo para acá...

-Ese es mi esposito bello...

Sesshoumaru la llevó a uno de sus restaurantes favoritos, luego de degustar las delicias del menú, en el camino a la oficina, Rin se durmió entre sus brazos.

-Kami, Rin...

Aunque ella no se lo pidiera, cuando la veía así, no podía trabajar. A menos que estuviese en una actividad intensa, Rin sucumbía al sueño casi en cualquier parte.

-Gao...

-Señor?

-Olvida la empresa... llévanos a casa...

-Sí, señor...

Sesshoumaru acarició su rostro apartando un mechón de cabello del mismo.

-Parece un ángel, no cree señor?

-Cómo?

-La señora... cuando se duerme así... parece un ángel...

Sesshoumaru sonrió.

-Es un ángel, Gao... es un ángel...

-Sin duda alguna... desde que está con ella, usted cambió... para bien, me atrevo a decir...

-En serio?

-Hace cuánto tiempo no tengo que sacarlo de un bar hecho papilla? O llevarlo a emergencias a punto de desangrarse por la úlcera?

Sesshoumaru asintió.

-Es verdad...

-Usted se cuida más por ella...

Al llegar a la casa, Sesshoumaru la despertó con un tierno beso.

-Rin... preciosa...

-Sessh...

-Llegamos a la casa...

-Ay! Kami! Me dormí!

-Vamos preciosa...

Sesshoumaru la guió hasta la cama. Rin se acomodó con varias almohadas.

-Gomen, Sessh... pero después de que como...

-Shh...

La silenció con un tierno beso.

-Descansa...

-Vendrás a cenar?

Sesshoumaru se la quedó viendo. Rin se veía tan vulnerable y era un riesgo dejarla sola. Movió la cabeza de lado a lado, ella comprendió que se quedaría sola toda la tarde y noche.

-Está bien...

-No, preciosa... no me iré...

-Sessh, pero tu...

-Mi prioridad eres tú... descansa, mi amor... estaré abajo...

Sesshoumaru llamó a su secretaria y le pidió que le enviara con Gao, que iba en camino, su computadora y los documentos. Se quedó con Rin hasta que se durmió. Podía ver su vientre moverse, puso su mano sobre el mismo y sonrió al sentir las patadas.

-Aún no me hago a la idea... voy a ser papá!

La besó en el vientre y se levantó, acomodando a Rin entre las almohadas. Estuvo entre las almohadas hasta las 4, cuando se levantó sintiendo hambre. Sesshoumaru trabajaba en su laptop y con el teléfono.

-...Bien... envíamelos por e-mail... No, no estoy en la oficina, estoy en la casa...

Sonrió al verla y le hizo señas de acercarse. Al terminar la llamada, la rodeó con sus brazos y la besó en el vientre.

-Qué tal?

-Tengo hambre...

Sesshoumaru sonrió y la besó en la mejilla.

-Rin, tú y el doctor están seguros de que es sólo uno?

-Sessh!

Sesshoumaru rió a carcajadas.

-Ven aquí, preciosa...

Luego de un par de apasionados besos, Rin fue a la cocina por algo de comer. Mientras, Sesshoumaru continuó su trabajo. Rin se pasó el resto de la tarde en la cocina, preparando una noche especial.

-Sessh... descansa un poco... recoge eso...

-Ahora no, Rin... cena tú, no tengo hambre...

Rin asintió y volvió a la cocina, cenó en la barra y guardó lo demás.

-Buenas noches...

Rin subió las escaleras. Sesshoumaru continuó concentrado en sus cálculos. Era ya más de las 10 de la noche, cuando se decidió a dejarlo hasta ahí. Se sintió como un idiota cuando recordó cómo había rechazado la cena de Rin y que ella se fuera a dormir sin siquiera besarlo.

-Rin...

-Sal de aquí...

-Preciosa...

-No soy tu preciosa, vete de aquí...

-Pero mi amor...

-NO!

-Rin, lo siento...

-No lo sientes! Sesshoumaru porqué me haces esto? Me haces sentir que soy un estorbo! Para qué viniste si no ibas a dejar de trabajar? Te pudiste quedar en tu oficina...

-No quería dejarte sola!

-Pues para que lo sepas, me da lo mismo!

-Rin...

-De qué me sirve saber que estás cerca si me vas a ignorar? Prefiero que estés en tu oficina, eso nos facilita las cosas...

-Rin, no, yo...

-Tú qué?

Sesshoumaru sintió que las lágrimas se acumulaban en sus ojos, luchando por salir, al ver sus manos maltratadas, todos los dedos con más de una bandita.

-Rin... preparaste alcachofas?

-Y tú las echaste a perder...

-Perdóname, mi amor... Rin, cariño...

-NO! No me da la gana! Es hora de que aprendas que un lo siento no lo resuelve todo!

-Rin...

-Es en serio, Sesshoumaru...si me vas a ignorar todo el día... quédate en tu oficina...

-Tengo que trabajar, Rin, tengo responsabilidades y aunque soy el dueño, tengo que cumplir con mi trabajo!

-No te digo lo contrario... pero mejor quédate en tu oficina... no vengas porque no me quieres dejar sola si me vas a ignorar... eso me hace sentir peor...

-Rin...

-Vete de aquí, onegai...

-Cariño...

-Quiero estar sola, vete...

Sesshoumaru salió y la escuchó llorar. Sabía bien lo complicado de elaborar que eran las alcachofas, a un punto que aunque era su comida favorita, si la tenía que hacer él, no lo hacía. Intentó comer, pero no pudo. Volvió a la habitación.

-Rin, perdóname, onegai... mi amor, mi preciosa, perdóname...

-Sesshoumaru...

-Soy un idiota y tienes toda la razón... perdóname...

Rin suspiró.

-Cuando actúas así me lastimas, Sesshoumaru...

-Perdóname...

-No se trata de perdonar... Sessh...

Rin desvió la mirada.

-Me haces pensar que estás conmigo a la fuerza... que... que lo único que nos tiene juntos es este hijo y que para colmo no quieres...

-No! Preciosa...

Sesshoumaru acarició sus mejillas.

-Te amo, Rin... si soy un idiota, esas no son noticias nuevas... pero te amo...

Rin no necesitaba verlo a los ojos para saber que estaba siendo sincero.

-Tienes que creerme, Rin... no es cierto... yo te amo y amo a mi hijo...

Sesshoumaru intentó besarla y sonrió cuando no puso resistencia. Rodeándola con ambos brazos, la besó apasionadamente, acarició su vientre.

-Nunca vuelvas a decir que no te amo... y mucho menos a mi hijo...

...

Aquello sólo duró ese día. Sesshoumaru se pasaba el día completo en su oficina. Apenas faltaban unas semanas para la fecha y Rin y Kagome le daban los últimos toques a la habitación.

-Sesshoumaru se va a morir cuando sepa que es una niña...

Rin bajó la mirada.

-Yo pienso lo contrario...

-Rin...

-Tengo miedo a que la rechace sólo por ser una niña...

-Rin... pero...

-No importa... pase lo que pase, primero me tiene a mí...

Kagome sonrió.

-Y cómo la vas a llamar?

-Ya me cogiste Emma...

-Gomen...

-Está bien... Estaba pensando en Dana...

-Es un nombre precioso...

-Me gusta mucho...

Rin se llevó las manos al vientre.

-Kami... ahí va otra vez...

-Qué cosa?

-Desde hace un rato siento un dolor raro... pero se me quita y vuelve...

-Un dolor raro? Dónde?

-Aquí arriba y abajo...

-Kami, Rin! Son contracciones!

-No, el doctor me dijo que...

Lo próximo que Rin supo, estaba en una sala de emergencias y luego de un chequeo rápido, el doctor confirmó las sospechas de Kagome.

-Usted está en trabajo de parto...

-Qué? Pero... me faltan 2 semanas...

-Está listo...

Debido a la irregularidad de las contracciones de Rin, le pusieron un monitor. Apenas unos minutos pasaron y el doctor confirmó que el bebé estaba sufriendo.

-Debe firmar el permiso, tenemos que hacerle una cesárea...

-No hasta que llegue mi esposo...

-Señora! Si no sacamos ese niño en la próxima media hora, no habrá nada que hacer!

Rin comprendió la gravedad del asunto y asintió.

...

-Vas a estar bien... perdóname, preciosa...

-Sessh...

-Rin! Mi amor!

Sesshoumaru la besó con ternura y la abrazó.

-Gracias a Kami, estás bien!

-Y mi bebé?

-Rin...

-No... No, NO! Sesshoumaru, mi bebé!

-Rin, cálmate! Está bien! La bebé está bien!

-En serio?

-Sí...

-Porqué no me dijiste que es una niña?

-Tenía miedo...

-Miedo a qué? Rin, casi le parto la cara al doctor... pensé que había algo raro y si Kagome no me detiene...

Sesshoumaru acarició sus mejillas suspirando y la besó con ternura.

-Te amo, mi amor...

-Te amo, Sessh... y mi bebé? La viste?

-Sí... cuando llegué me dejaron verla en la sala de recién nacidos... es una bebita preciosa...

Rin cerró los ojos sonriendo, las lágrimas rodaron por sus mejillas.

-Rin...

-Tenía tanto miedo...

-Miedo a qué?

Sesshoumaru besó sus manos.

-Preciosa, deja de pensar que soy un ogro... estoy muy feliz de tener mi bebita...

Una enfermera entró con la pequeña.

-Debe salir, señor... es la hora de alimentar a la bebé...

-Él se puede quedar... es mi esposo...

-Felicidades...

-Gracias...

Sesshoumaru cargó a la pequeña mientras la enfermera ayudaba a Rin.

-Hola, mi princesita... soy papá, me recuerdas?

-Sessh...

Sesshoumaru levantó la mirada con los ojos rojos y las lágrimas rodaron por sus mejillas.

-Kami, preciosa...

Sesshoumaru le pasó la pequeña y la besó apasionadamente, luego se acomodó detrás de ella para darle soporte.

-A ver... así...

-No te olvides de...

-Sí...

La pequeña mamaba con afán.

-Kami cuánto duele!

-Será incómodo... pero se irá acostumbrando...

-Lo sé...

La enfermera los dejó solos. Sesshoumaru la besó en la mejilla.

-Somos una familia de verdad...

-Sessh...

...

Cuando llegaron Inuyasha y Kagome con Adam, el pequeño corrió a la cama para ver a la bebita.

-Wow! Qué linda!

-Verdad que sí? Es un angelito...

-Cómo se llama?

-Dana...

Adam vio a Rin.

-Ya eres mamá!

-Sí, mi amor! Ya soy mamá!

Esa noche, Adam durmió donde Inuyasha y Kagome. Sesshoumaru se quedó en la habitación cuidando de Rin.

-No tenías que hacerlo, Sessh...

-No te voy a dejar sola ni un segundo...

Rin sonrió, Sesshoumaru se sentó a su lado y la besó apasionadamente.

-Perdóname, preciosa...

-Ah? Por qué?

-Me das una bebita preciosa y yo no te compré ni una rosa...

Rin rió a carcajadas.

-Eres un tonto... mañana me las repones...

-Te amo...

-Sessh...

-Hm?

-Me gustan más los tulipanes...

-Tulipanes?

-Sí... Las orquídeas, tulipanes y la flor de vainilla y cacao, esas son mis favoritas...

Sesshoumaru sonrió, besó sus manos.

-Prometo reivindicarme...

Rin sonrió. Una vez que se quedó dormida, Sesshoumaru la besó en la sien y se acomodó en el sofá cama para dormir.

...

Sesshoumaru despertó cuando le llevaron el desayuno a Rin. La despertó acariciando sus mejillas.

-Preciosa... Rin, preciosa...

-Sessh...

-Te trajeron desayuno...

-No quiero... me duele mucho...

-Vamos, preciosa... tienes que comer, sino, qué clase de leche le darás a Dana?

Rin aceptó comer. Al terminar, la enfermera le dio un calmante suave. Luego de ayudarla a arreglarse, Sesshoumaru se dio un baño y fue por algo de comer. Al volver habían 2 arreglos de rosas en la habitación.

-Y esto?

-Son preciosos, verdad?

-Ajá...

Rin sonrió. Había uno de rosas verdes y otro de rosas blancas con las puntas rosas.

-Mira las tarjetas... uno es de parte de Inuyasha y Kagome... me fascina, es el de las puntas rosas...

-Y el otro?

-De Jinta...

El rostro de Sesshoumaru se transformó.

-Sessh...

-Por qué las aceptaste?

-Sesshoumaru!

-Por qué aceptaste unas flores de tu ex?

-Sesshoumaru! No son con fin romántico! Nos está felicitando y nos desea lo mejor a nosotros y nuestra bebé!

Sólo se escuchó un gruñido y Sesshoumaru se arrellanó en el sillón con los brazos cruzados y el ceño fruncido.

-Por Kami, Sesshoumaru! Pero qué es lo que te has creído?

-Es tu ex, Rin! No tengo que creer ni pensar nada!

-Eres un...

Una enfermera entró con la pequeña.

-Es hora de que mamá le de su comida...

-Cómo pasó la noche?

-Muy bien... tienen suerte... sólo despertó una vez en toda la noche...

Rin sonrió y recibió a su pequeña entre sus brazos.

-Hola, mi amor... cómo estás, princesa?

Una vez solos, Sesshoumaru se acercó.

-Sesshoumaru...

-Es algo tonto ponerme celoso... me acabas de dar una bebita preciosa...

Rin sonrió. Sesshoumaru la besó con ternura.

-Es increíble... soy papá...

Rin sonrió nuevamente y continuó viendo a su pequeña mamar.

-Eso es, mi amor... come mucho... para que crezcas fuerte y sana como tu papito...

Rin lo besó con ternura. Apenas se acomodaba la ropa cuando entró un mensajero.

-Kazami Rin?

-Sí?

-Son para usted...

El mensajero dejó dos arreglos, uno de tulipanes rosados y otro de flores de vainilla, esparciendo su delicioso aroma por toda la habitación.

-Mi amor! Son bellísimos!

Sesshoumaru sonrió.

-Acaso vas a pensar que el mío sería menos?

-Claro que no, tontito! Están bellísimos... gracias, mi amor...

-Te amo, preciosa...

-Te amo, mi amor...

Se besaron con ternura. Sesshoumaru besó a su pequeña en la cabeza.

-Te amo, princesita...

Tocaron la puerta y Jinta entró con un paquete entre las manos.

-Cómo está la nueva madre?

-Jinta! Súper feliz! Ven a ver que preciosura...

Jinta saludó a Sesshoumaru con un apretón de manos y a Rin con un beso en la mejilla, Sesshoumaru resopló. Jinta vio a la pequeña en brazos de Rin.

-Ciertamente, es una belleza como su madre...

Rin sonrió.

-La verdad es que no sabía que regalarle a la pequeña...

-No tenías que preocuparte...

...

Ya estaban en la casa. Las primeras noches, Adam y Sesshoumaru resintieron los gritos a las 2 de la mañana.

Cuando Dana despertó, Rin se levantó y se la llevó a su habitación para no despertar a Sesshoumaru.

-Rin...

-Sessh, gomen...

-Qué haces? Ven a la cama...

-No quería despertarte...

-Y qué? Voy a pasar de ser un cero a la izquierda a ser una milésima? Ven a la cama...

Rin volvió con la pequeña a la habitación.

-El doctor te dijo que no podías moverte tanto... al menos deja que me levante yo...

Rin sonrió. Parecía que peleaba, pero estaba preocupado. Una vez dormida, Sesshoumaru la acomodó en la cuna y volvió junto a Rin.

-Mírate las ojeras, mi amor...

-Hacen juego con las tuyas... descansa...

Rin se acomodó entre sus brazos.

-Sessh...

-Hm?

-Aún no te he dado las gracias...

-Rin...

-Gracias, mi amor... por todo...

Sesshoumaru acarició sus mejillas, eliminando sus lágrimas y la besó con ternura.

-Gracias a tí, preciosa... que me haces sentir completo...

...

Sesshoumaru llevó a Adam al colegio, al volver, Rin amamantaba a Dana, se sentó a su lado sin hacer ruido y la besó en la mejilla.

-Cómo está la enanita?

-Está bien... Más tarde la voy a bañar... me ayudas?

-Claro, preciosa...

Luego de dormirla, Rin intentó limpiar, pero el dolor de la cesárea no la dejaba.

-Rin, debes descansar, apenas han pasado 3 semanas...

-Esta casa está patas arriba...

-Ve a descansar... yo me encargo...

-Tú limpiando?

-Y acaso no puedo? He vivido solo por muchos años...

-Con sirvientes...

-Cuando vendimos la casa y me compré mi apartamento, no tenía sirvientes... vamos, preciosa... descansa...

-Sessh...

Sesshoumaru la besó con ternura. Rin se quedó en la habitación, viendo a su pequeña dormir plácidamente, cuando despertó, jugó con ella un poco hasta que protestó pidiendo su comida.

-Espera un poco más, mi amor... para que papá me ayude a darte tu bañito...

Rin lo llamó. Sesshoumaru fue a la habitación.

-Ayúdame a prepararle el baño...

-Claro...

Sesshoumaru lo preparó todo y cargó a la pequeña.

-Acomódala en el centro...

Rin comenzó a bañarla, la pequeña cesó su llanto, se movía para todos lados.

-Mantenla arriba, Sessh...

-Eso intento, pero se mueve mucho...

-Le gusta el agua... verdad que sí, mi amor? Está tan rica que no te quieres salir...

Al terminar, Rin le puso la toalla a Sesshoumaru y le entregó la pequeña.

-Llévala a la cama...

Luego de curarle el ombliguito, Rin la vistió, con una sonrisa, la vio en brazos de Sesshoumaru.

-Haremos una sesión de fotos con Dana...

-Pero preciosa, si le tomas una todos los días...

-Sí, pero ésta será artística... una sesión de fotos con su papi...

Sesshoumaru sonrió.

...

Esa misma tarde, Rin le tomaba las fotos a Sesshoumaru. Ya había hecho una sesión con ella y la pequeña.

-A ver... Sessh, quítate la camisa...

-Segura?

-Vamos, mi amor...

Sesshoumaru obedeció.

-Cárgala como cuando la vas a dormir...

-Rin, si me orina encima...

-No va a pasar nada... actúa natural, te ves tenso...

Sesshoumaru suspiró y vio a su pequeña.

-Tu mami se convierte en una máquina mandona cuando tiene una cámara...

Rin tomó las fotografías. Sesshoumaru la alzó, la pequeña sonreía y él por igual, Rin capturó el momento. Se acercó, la pequeña la veía fijamente, recostada del pecho de su padre, la fotografió también y besó a Sesshoumaru.

-Eres un excelente modelo...

-Preciosa...

-Y mi princesita... tan bella como su papi...

Sesshoumaru sonrió.

-Yo quiero fotos con Dana tambien, tía...

-Claro que sí, mi amor!

Rin acomodó unos cojines en el piso con varios peluches.

-Siéntate en el centro...

Sesshoumaru le puso el pañal a la pequeña y se la pasó a Adam, pero antes, Adam se quitó la camisa.

-Adam...

-Como tío...

Rin sonrió y lo dejó. Adam la abrazó y la besó en la cabeza. Al terminar la sesión, ya Dana estaba algo irritada. Luego de darle su leche, la pequeña se durmió. Adam se había quedado viéndola comer todo el tiempo.

-Oye, enano, eso es mala educación...

Adam vio a Sesshoumaru sonrojado.

-Demo... es mi mamá también...

Rin sonrió y abrazó a Adam.

-No importa, mi amor... vamos a hacer tus tareas...

-No, tía... tú tienes que descansar...

Rin acarició su cabeza.

-Vamos...

...

N/A: Hola! Espero que estén bien! Y esta es otra historia que se acerca a su fin, pero no tan pronto. Espero que disfruten del cap y pronto nos leeremos! Tengo una que otra bajo la manga que pronto comenzaré a publicar.

Besos y abrazos

Mizuho