Personajes de Kaoru Tada


Capitulo 9: Sueño

Kotoko seguía aferrada a la idea de mirar a la pared… Para escapar… Para no pensar. Se concentraba mucho en su color, en sus delgadas grietas, en cada una de sus manchas. Tal vez por eso aun consideraban que estaba trastornada, aunque ya poco importaba. Lo relevante era no pensar… No pensar en nada. Sin embargo, quería pensar en su hija, su pequeña Kotomi… ¿Qué estaría haciendo? ¿Estaría comiendo adecuadamente? ¿Sería feliz?

El recordar a Kotomi le traía felicidad, en medio de aquel infierno, le traía esperanza de poder escapar y ser feliz. A como diera lugar debía salir de ese lugar oscuro.

Todo esto pensaba mientras aquel detective le hacía preguntas acerca de aquel incidente de hacía algunos días. Debía aclarar sus pensamientos para poder dar una respuesta adecuada. Kotomi era su motivación para terminar con esta pesadilla.

- ¿Irie-san? –cuestionó el oficial, ella miró y observo a Naoki y al doctor Shintani evaluando la situación-

- Disculpe, ¿podría repetirme la pregunta? –preguntó calmadamente-

- Por supuesto, le cuestionaba acerca de lo que la llevo a amenazar al imputado en esa ocasión. Puedo comprender los motivos, pero todo su accionar me sorprende, el por qué…

- ¿Por qué no lo maté cuando pude haberlo hecho? –replicó ella sinceramente mientras Naoki la miraba con una mezcla de espanto y asombro-

- Podría decirse que sí…-dudó el detective- Tan solo lo hirió en el cuello, no lo suficientemente profundo para matarlo, pero si para asustarlo. Aunque había mucha sangre debido a la cortada que usted infligió en su cuello, no fue lo suficientemente profunda para quitarle la vida.

Kotoko lo pensó de nuevo muchos minutos, y pudo sentir en esta ocasión la tensión de la habitación, era como estar frente a un grupo de inquisidores esperando para acusarla. Pero ya no le preocupaba.

- Soy enfermera. Tal vez sea torpe, pero sé qué tipo de heridas son mortales y cuáles no. Quería deshacerme de esta pesadilla –finalmente empezó a quebrarse- pero entendí que siempre la llevaré conmigo, así que no tendría mucho sentido arrebatarle la vida a otro ser humano.

- Tengo entendido que él no fue el perpetrador del acto ¿fue este un factor determinante en su decisión de no hacerle más daño? Debe saber que el ha decidido no levantar ningún cargo en contra suya

- Todos somos culpables de algo en nuestras vidas, ya sea de hacer algo malo, o estar silenciosos ante esa maldad. Si yo no me siento culpable, supongo que no lo seré, pero si otros me ven como ese culpable ¿debo empezar a verme yo también de la misma manera?

Los hombres de la habitación la veían con asombro y algo de incredulidad, pensó levemente que Naoki ya no podría verla como una simple tonta.

- Lo que quiero decir, es que si él no se siente culpable por ello, entonces no lo es. Pero para mí es tan culpable como… el otro –susurró- Entonces tal vez si se debería sentir culpable. Si el no decide culparme, es porque no cree que yo lo sea. Así que como comprenderá, no fue un factor en mi decisión de entrar a su habitación. Pero lo compadezco, tal vez el esta tan arrastrado en este infierno como yo.

El oficial calló unos momentos y dejó de hacer notas. Se levantó de su silla y se despidió.

- Irie-san, le deseo una muy pronta recuperación. Y no debe de preocuparse, usted tiene un gran corazón. Muchas gracias por su tiempo.

Mientras salía y el doctor Shintani lo acompañaba, Naoki parecía querer quedarse en la habitación. Ella no lo detuvo.

Había recordado algo.

Naoki tomó asiento a su lado.

- ¿Cómo te sientes?

- Normal. Te ves algo cansado. ¿No deberías dormir algo?

Naoki la miró fijamente. Eran pocas las veces que mostraba interés en él últimamente. Y pensar que había sido el foco de su atención por tantos años.

- Dormí algo en casa ayer, pero no he comido adecuadamente.

- Debes hacerlo, es importante que Kotomi te vea en buenas condiciones. ¿Cómo está? ¿Está bien, saludable?

- Nuestros padres han estado tomando excelentes cuidados para mantenerla lo más cómoda posible, así como asegurarse de que se divierta. Pero te extraña mucho. Si quieres puedo traerla pronto, en cuanto toda esta vigilancia termine.

- No lo sé… No es un buen lugar para ella. Pero quiero verla lo más pronto posible.

Naoki sonrió

- ¿Por qué sonríes?

- Hace mucho tiempo no conversábamos así… Lo extraño.

Era muy raro para ella el escuchar este tipo de declaraciones por parte de Naoki. No eran usuales en él.

- Kotoko…-interrumpió sus cavilaciones-

- ¿Qué?

- Hay algo que… quiero preguntarte. Aunque creo que es mejor esperar…

Ella lo presentía…

- ¿Aún… aún contemplas el divorcio? –preguntó de una sola vez, sin mucho aspaviento-

Kotoko volvió a recordar algo, calló y luego dijo

- Tuve un sueño, Naoki.

- ¿Un sueño? –cuestionó confundido-

- No recuerdo cuando fue… Pero fue hace unos días.

- Kotoko… ¿Qué tiene que ver…?

- ¿Recuerdas la vez… que me hiciste el amor en la noche después de tu altercado con Keita en la universidad?

Naoki parecía palidecer. Kotoko sabía que ella no era una persona muy dada a tocar estos temas, pero no debía exagerar. ¿O sí?

- Lo… lo recuerdo… sí. ¿Eso fue lo que soñaste?

- Soñé con cada uno de los minutos de esa noche. Han sido muy pocas las veces que hemos hecho el amor así. Realmente pude comprender ese día que tú te sentías dueño de mi cuerpo, de mis sensaciones, de una parte de mi alma y yo… -sonaba nostálgica- yo me sentí dueña también de ti, de tus jadeos, de una parte de tu alma también. –Tocaba su pecho mientras su respiración aumentaba- Sentí que en este mundo eso era lo que significaba realmente hacer el amor. No solo algo emocional, pero también físico. Me hiciste temblar ese día como en ningún otro, Naoki. –Podía ver que la mirada de su esposo era de sorpresa y más incredulidad- ¿Tú en realidad lo recuerdas? ¿Significó tanto para ti como para mí?

Naoki parecía salir de un trance profundo cuando tomo la mano de su esposa, y la sostuvo firmemente.

- Yo no lo he olvidado, nunca olvido nuestros momentos juntos. Y te digo algo gracioso, yo soñé con lo mismo hace unos días también.- Kotoko sintió algo encenderse en su interior, como una leve luz.- Y recuerdo que ese día nos salimos de la rutina. Hicimos cosas que raramente habíamos hecho antes y sentí un placer que no puedo explicar. Era como si mi cuerpo realmente se hubiera conectado con el tuyo; cada gemido, cada respiración, cada una de tus palabras y tus besos. Si te preguntas si significo mucho para mí, no te lo podría negar jamás. –dijo sinceramente-

Kotoko se sintió sonrojar, y a la vez sintió tristeza. De nuevo.

- Me preguntas si contemplo el divorcio…-hizo una pausa- Por esta misma razón lo considero. Tú y yo jamás tendremos eso de nuevo. Y no digas que puedes vivir sin ello, porque sería mentir. Constituye una parte importante en una pareja, y nosotros no podríamos hacerlo. Yo no puedo ni pensar en que me traerá recuerdos espantosos, y tú no estarás cómodo sabiendo que no estoy disfrutando. Quiero con todas las fuerzas de mi alma ser tuya de nuevo, y que seas mío de esa manera. Pero…

- Detente –pidió Naoki- No me subestimes, Kotoko. No soy tan débil como crees.

- No es ser débil, es algo natural. No creo ser capaz de volver a tener intimidad sexual contigo. El pensamiento me aterroriza. Sería como una especie de…

- Deja de subestimarte a ti misma también. Sé que ahora será imposible que esto suceda, pero no pienso separarme de ti porque creas que no podremos tener sexo nunca más. –Naoki sujetó levemente su rostro- Yo amo más en ti de lo que tú siempre has pensado. –Kotoko tembló- Tal vez no se me den bien el expresar mis sentimientos, pero sí sé que ellos viven en mi gracias a ti. Tú me das luz en una vida aburrida. Me das amor y me das ánimos de seguir haciendo lo que amo. Jamás hubiera perseguido mis sueños de no ser por tu apoyo. Siempre pensé que muchas de tus decisiones las basabas en mí, pero ahora veo que todo lo que soy ahora lo hice por ti. Mi profesión, mi personalidad, mi rol como padre, todo fue para que te sientas más orgullosa de mi, para seguir admirándote de la manera en la que me sorprendes cada día.

Kotoko lloraba, Naoki lloraba.

- Sueño con el día de que lleguemos a ser mayores y sigas sorprendiéndome con tus ocurrencias, y yo siga tratando de hacer que me admires más, que me quieras más.

- Naoki…

- Todo lo que quiero es seguir amándote y que me ames cada día un poco más. Eso es todo lo que quiero.

Kotoko no entendía bien como se había llegado a este punto, pero sentía que su pecho ardía en llamas y su corazón palpitaba más rápido. Era como conocer a Naoki de nuevo, o recuperar a Irie-kun en medio del caos que era su vida. Era su turno de sostener su cara entre sus manos. Unieron sus frentes y se quedaron allí por un minuto o dos, sintiendo su cercanía, hasta que Naoki decidió dar un paso extra. Lo sintió dirigirse hacia sus labios y la beso suave pero fervientemente, y sus lágrimas se mezclaban con las suyas en su rostro. A pesar de que ella lo había besado con anterioridad, aun se atemorizaba por el contacto tan próximo. Pero se sintió segura en su calor, en su amor. Devolvió el beso y se abrazó a él, encontrando una calidez que extrañaba, que necesitaba.

Tenía una motivación para salir de aquel infierno, para olvidar aquella pesadilla. Poder estar con Mi-chan… Y poder estar con Naoki.


Agradecimiento a todas ustedes chicas que siguen apoyándome en mi historia. Disculpen mi retraso pero seguiré actualizando. Este relato es muy importante para mí. Las cuatro invitadas, 89cheshire, KarlizDrown2895, Jilary, yukatsu, Diana lopez, rita uchiha namikaze, florcita75, serena tsukino chiba, inochan-uchiha, elie240716, y thais, gracias por todo su apoyo señoritas. Sigo con esta historia para ustedes también.

Muchas bendiciones. Nos vemos pronto.