Disclaimer: los personajes no me pertenecen… si así fuera jejeje(pensamientos pervertidos) ejem…y esta historia es sin fines de lucro…

Esta historia es responsabilidad de quien la recomienda y de quien la lee.

Diálogos entre -.-

Pensamientos en cursivas

Ace x Luffy

Una lección de hermanos…

Capitulo 4

Los primeros rayos del sol se colaron por la ventana de la habitación unos finos dedos insistentes me habían despertado, era la falsa Nami quien con una sonrisa cansada y tranquilas señas nos indicaba que el tiempo había terminado y debíamos irnos, me levante de golpe al recordar la agitada noche recién terminada, mire a mi lado y vi a mi Ototo durmiendo plácidamente despatarrado

-Luffy… despierta Luffy, debemos irnos ya- balbuceo algo incomprensible y se reacomodo en la cama

-Luffy¡ vamos, tu tripulación te debe estar esperando- eso pareció removerle algo porque abrió los ojos aun con la pereza escrita en toda la cara, me miro largo rato como si tratara de entender que es lo que YO estaba haciendo ahí

-Ace¡ - sus brazos me rodearon como solo un hombre goma podría hacerlo y me vi recostado de nuevo, entre sabanas blancas y tres metros en extremidades que nada tenían que envidiarle a una serpiente constrictor, sentí su mejilla frotase contra la mía y en su voz era tangible la alegría

-Ace¡ creí que solo había soñado que nos volvíamos a encontrar- no pude evitar sonreír ante eso, después de todo recién fue el día anterior que logre quitarle al teniente humitos de encima

-aye aye… no fue un sueño Luffy, aquí estoy… ahora vámonos o tu tripulación pensara que te he secuestrado-

-shishishi- sus brazos finalmente me liberaron permitiéndome volver a respirar adecuadamente;

En otra habitación un par de chicas en sensuales bikinis sari tan representativos del lugar recibían con sonrisas picaras a su compañera que recién la noche anterior se había ido a meter con dos piratas, algo nada fuera de lo normal considerando el tipo de trabajo que tenían las bailarinas del lugar pero esa cómplice mirada parecía advertirle algo mas a la pelirroja

-y ahora ustedes que se traen?-

-sacarlett, ya sabes con que piratitas te viniste a meter?- una chica de cabellos negros ondeaba con insinuante insistencia los carteles de se busca

-dame acá…- la aludida tomo ambos papeles con gran interés, eran pocos los piratas famosos que se iban a meter por ahí, realmente nada interesante, a lo mucho uno que otro con recompensa arriba de los 6 millones de berries, la pelirroja releyó los anuncios una y otra vez sin poder creérselo

-Monkey D. Luffy con una recompensa de 30 millones de berries y Portgas D. Ace con una…- la pelirroja enmudeció y sintió bajársele la presión al ver la recompensa del pecoso con quien recién había compartido lecho

-550 millones de berries… nada mal eh¡ oficialmente eres la que se ha llevado al pirata más caro de todas nosotras…-

Scarlett cerro los ojos recordando la noche anterior, como era posible que ese muchacho tan increíblemente hermoso, apasionado, alegre y en apariencia tan tierno tuviera soberano precio por su cabeza y su pequeño hermano no estaba tan mal tampoco, 30 millones no era nada despreciable, recién cayó en la cuenta que ese par de minitas de oro hacia más de media hora que habían abandonado los cuartos de renta, llamar a la marina no figuraría ninguna diferencia y por ende la recompensa no seria para ella

-demonios… de haberlo sabido antes…-

-sinceramente de haberlo sabido antes, todas nosotras hubiésemos ido a comprobar cuánto valen 580 millones de berries en el momento de la verdad jajajaja… - la sonrisa picara de sus dos amigas no paso desapercibida

-si, bajo las sabanas que es donde se mide el verdadero valor de un hombre… anda scarlett dinos la verdad… lo valen?...- su otra amiga de cabellos castaños y ojos verdes parecía la mas entusiasmada con todo esto

-pues no se si valen los 580 millones pero definitivamente, valen mas que todos los piratas con los que he estado – se mordió juguetona el labio inferior recordando, scarlett tomo ambos alfiches y los llevo orgullosa a la pizarra personal de los vestidores de las bailarinas donde alrededor de los horarios de la noche y los días libres de cada una, el borde era decorado con sus hallazgos mas interesantes o aquellos que merecían ser recordados, de esa forma que solo en un bar de incansables damas de la noche les podría interesar… bajo las sabanas

El fresco de la mañana daba paso rápido al calor natural de toda esa región que era el reino de Arabasta, las olas de ese rio de aguas marinas ondeaban la pequeña y rápida embarcación de Portgas, detrás quedaba el puerto que como una pequeña línea parecía desaparecer tras ellos, el Going Merry apenas era distinguible desde esa distancia, pero hiken sabia a donde dirigirse, se sentía un poco apenado ya que originalmente tenían planeado comenzar a moverse nada mas la luz permitiera navegar de manera segura en ese ancho rio al cual la navegante de los mugiwara apenas estaba agarrándole el tino, pero ahora por su culpa no habían podido moverse de su ubicación actual volviéndose un riesgo palpable el ser localizados por la marina o por el Baroque Works… cuando los alegres saludos del francotirador y los cabreados manotazos furibundos de la navegante eran suficientemente visibles una extraña angustia pareció emerger en pecho del pecoso

-Lu…- Ace se mordió los labios pensando la oración correcta, pegado a su pecho Luffy se revolvió esperando por lo que fuera su hermano quería decirle, pero las palabras parecían haberse agotado antes de iniciar, el menor no le dio importancia si el mayor deseaba decirle algo, que lo hiciera cuando a este le pareciera oportuno; llegaron al costado del barco y Ace se dispuso a amarrar su pequeña barcaza mientras los brazos del menor se estiraban impacientes de subir a su barco, mas precisamente a la cocina del barco y kami se apiade del rubio que el de por si siempre hambriento capitán traía un hambre de pocas veces

-Sanji Meshi¡- hiken agarro a su impetuoso ototo al vuelo siendo irrefutablemente impulsado de igual manera sentenciado a volar por los aires y colisionar ruidosamente y con poca gracia contra el mástil del barco y es que debido al repentino incremento de peso no calculado, al menor no le quedo de otra que dejar a la física hacer lo suyo pues había pedio el impuso suficiente para llegar directo a la cocina y a su mentado plato de alimentos que tanto deseaba engullir como si no existiera un mañana, por suerte para Ace su logia le había permitido atravesar el mástil sin perder su porte mas haya de una zangoloteada y Luffy, bueno… para Luffy era ya algo normal al fin y al cabo era de goma y esos golpes le traían sin importancia; antes de que su hermanito lo abandonara para alimentarse como un poseso el pecoso logro atraparlo nuevamente susurrando en un fugaz murmullo una frase que Luffy no procesaría hasta después de algunos minutos de atragantarse con varios viajes de deliciosos platillos de pescado que su cocinero servía sin que este le concediese tregua por suerte para el cocinero y para los demás ahí se daba buena pesca

Ace llego mas tranquilamente hasta la cocina e igualmente comió como buen hermano del capitán que era, aunque un poco mas moderadamente que como el abuelo les había enseñado ya que esta no era su tripulación y el decoro aun no menguaba por completo, pero igualmente se dio un atracón con entusiasmo y sin culpa, el resto de la tripulación se sumo en cuestión de instantes pues poco mas y nadie más comía; unos minutos después Sanji revoloteaba sirviendo el postre exclusivamente a las chicas y después de algunos lloriqueos de su capitán accedió a darle también a los demás; los momentos después de una exquisita comida Portgas se pregunto si realmente Luffy había entendido su austera suplica de que todo quedara entre los dos, o si tan siquiera le había escuchado

-entonces que tanto hicieron anoche?- la inocente pregunta de la peliceleste hicieron sudar frio al usuario de fuego lo cual por si solo era un sinsentido debido a su naturaleza

-pues…- Luffy viendo hacia el techo pareció analizar las palabras de Vivi, aunque por su mirada mas parecía que alguien le hubiese pedido la explicar la formula del genoma humano; aun con la mirada de quien tiene atorado un dilema indescifrable, el contrariado capitán busco los ojos de su hermano mayor

-ne¡ Ace… exactamente ¿que dirías que estuvimos haciendo?- con el corazón en un puño y al punto del colapso nervioso Ace tuvo que hacer uso de todo su estoicismo y su "poker face" para responder como quien apenas se entera

-pues… matando el tiempo, ¿porque no?, "ponernos al día" aplicaría bien a esto…- afirmo con la cabeza para dar más fuerza a sus palabras, Luffy lo miro como si su aniki estuviera explicando que dos más dos es igual a pez, pero su turbación le duro lo mismo que las ideas difíciles de entender, o sea un par de segundos nada mas

-ma¡ como sea… ¿Vivi a donde vamos ahora?- ambas chicas se hicieron con el escueto mapa de Arabasta, pero que por el momento servía su propósito; planearon la ruta por mar y la ruta por tierra, descubriendo que Portgas podría acompañarlos por un largo tramo antes de tener que separarse nuevamente, saberlo le provoco a Luffy una dicha interna difícil de explicar pero que dibujaron en su rostro una amplia sonrisa que a ojos de sus nakama fácilmente se camuflajeo con su alegría habitual

Un Kampai por aquí un kampai por allá cualquier excusa parecía ser buena para brindar, a los mugiwara aun les duraba el festejo del día anterior en especial porque la princesita les había explicado lo duro que sería una vez iniciaran el viaje por tierra, el calor del desierto, la falta de agua, el frio de la noche, la escases de comida, lo mejor era disfrutar de los últimos días en el barco antes de aventurarse a las traicioneras arenas de Arabasta

Usopp deleitaba al hermano del capitán con su variado repertorio de historias con exagerado lujo de detalles y que por supuesto lo hacían ver a él como el grandioso héroe de la tripulación, arrancándole gritos de sorpresa al pequeño reno y sonoras carcajadas al alegre capitán, a hiken le hubiese gustado saber qué tanto de esas historias era real o que tanto su hermanito realmente había contribuido a los fantásticos relatos del francotirador de los mugiwara, antes darse cuenta la noche volvía a descender sobre ellos, Nami decidió que debido a la naturaleza del rio lo mejor sería anclar el barco cerca de la costa, por suerte no parecía haber ningún pueblo cerca, ni marines, ni soplones que relvaran su ubicación

A pesar de lo poco que habían dormido la noche anterior, los ataque de narcolepsia de los hermanos habían sido suficientes para ayudarles a recuperar energías suficiente como para decidir trasnochar a la luz de las estrellas, esta vez era Ace quien contaba parte de sus hazañas de antes y después de haberse unido a los piratas de Shirohige, e incluso tuvo la oportunidad de comentarle a Luffy de la vez que había logrado dar con Akagami no Shanks y como habían bebido en su honor, los reclamos de la navegante dieron por terminada la velada, dirigiéndose a las respectivas habitaciones con excepción de Usopp que le tocaba hacerla de vigía esta noche y Zoro que se había quedado dormido en cubierta desde hace un par de horas y nadie tenía intenciones de arriesgarse a la ira del espadachín que igual te dormía en un cómodo catre como en una roca afilada; si había alguien que disfrutaba de las frías noches de Arabasta ese era Chopper muy por el contrario de los tormentosos calores que sufría durante el día, quien más que dormir parecía haber caído en coma por el cansancio extra que le generaba este excesivo calor a su naturaleza templada al clima frio; el rubio había decidió darse un largo baño antes de irse a dormir sentía la piel extremadamente pegajosa ya que el vapuleante calor natural del lugar mas el calor extra que le sumaba el estar pegado gran parte del día al fogón de la cocina habían logrado claudicar con su comodidad personal

La narcolepsia, fingida o no hizo mella en el pecoso pero su apurado sueño se vio interrumpido cuando un peso extra pareció colarse en su litera, abrió los ojos a pesar de que la oscuridad de la noche no le permitieron ver mas allá de la oscura silueta de su invasor, pero sabia perfectamente de quien se trataba

-Lu… ¿que pasa?- busco a tientas el rostro de su Ototo acunado su mejilla y esperando a que este revelara la razón de su instancia, pasaron los segundos y este no parecía tener ganas de decir o de hacer nada mas, con su mano libre Ace haciendo uso de su akuma no mi encendió uno de sus dedos moderando la flama para que esta solo los alumbrase a ellos dos y no molestara al resto de la durmiente tripulación dentro de la habitación, aunque en estos momentos solo consistía del renito que en la hamaca mas cercana a la puerta más parecía desmayado que dormido

-lo que te pregunte… era real…- Portgas intento recordar a que pregunta se refería su hermanito, ciertamente se la habían pasado platicando y jugando todo el santo día y mas de una pregunta había sido formulada

-yo… Lu… no se que…-

-¿que es exactamente lo que hicimos?... o sea, se que fue sexo, me lo explicaste antes de que me sacaras del barco pero… fue… fue raro Ace… bueno… no se si realmente fue raro porque nunca antes lo había hecho… pero… entonces ¿Por qué me siento raro?- en sus ojos oscuros era tácita la confusión que había en ellos, era tan extraño ver a Luffy con esa mirada contrariada que el pecoso no pudo más que sonreír

-de que te ríes Ace¡ lo digo en serio¡- le tapo la boca antes de que sus gritos despertaran a todo el barco, su mirada paso de confusión a una de sorpresa a una de molestia absoluta, hiken tuvo que morderse los labios para no soltar una risotada; apago sus llamas y con gestos le indico a su ototo que se recostara a su lado

-escucha Luffy…- hablo en murmullos lo mas pegado a su rostro que la posición le permitía, los flequillos de su cabellos negros se mezclaban y el cálido aliento del mayor acariciaba suave los labios y el mentón del capitán

- …tal vez si fue raro, normalmente haces eso con una sola persona, no con dos como fue en nuestro caso, aunque tampoco es que sea algo tan extraño, pero supongo que para tu primera vez no debí entrometerme, no tanto al menos… gommen, la próxima vez podrás experimentar estando solo tu y la chica-

Luffy no podía ver el rostro de Ace menos aun sus ojos pero sentía el intenso calor de su piel tan cerca aun sin necesidad de tocarlo y su cálido aliento le provocaba suaves cosquillas mientras le hablaba que le fue fácil recordar las sensaciones que esos labios le habían producido, sensaciones tan diferentes a los de la chica pelirroja le había hecho sentir, que ni siendo tan lento como era para estas cosas le queda duda alguna que sin Ace esa noche hubiese concluido antes de empezar; lo sabía, pero explicárselo a su hermano era otra historia

-yo no creo que hubiese hecho nada si solo hubiera estado ella…-

-iie Luffy no seas tan pesimista ya verás que cuando estés en esa situación solito te saldrán las cosas y vas a disfrutarlo tanto como esa noche-

-Ace no entiendes… yo…- se silencio pues no encontraba las palabras para poder explicar su sentir, que demonios se supone que iba a decirle a su hermano, cuando ni el mismo sabia que era lo que le había pasado

- a mi me gusto lo que hice contigo no lo que hice con ella- esa simple afirmación me cayo como un balde de agua helada, mi estomago se contrajo y por unos momentos me quede sin aliento

-Lu… espera… ¿que se supone que estás diciendo?- el contacto de sus manos en mi pecho me provoco un millar de pendencieras mariposas recorriendo todo el interior de mi cuerpo, ¿como no las quemaba mi logia y me dejaban de incordiar?, pero no, siguieron ahí y parecieron revolucionarse cuando sentí los cálidos labios de Luffy rozando los míos en una suave caricia, quería reaccionar pero no podía, de alguna manera era como si mente y mi cuerpo hubieran quedados paralizados ante la ternura con la que Luffy me estaba abordando; ahondo el beso exigiendo con su lengua el paso al interior de mi boca, sus brazos rodearon mi cuello y su cuerpo quedo recargado sobre el mío, sin poder contenerme rodee su cintura y permití la húmeda intromisión, me perdí en el ardiente contacto, olvide que éramos hermanos e incluso que él era un hombre y yo también, aunque creo más bien que no importo en absoluto, lo único que me interesaba era su lengua juguetona, su piel cálida en pleno contacto con la mía y el hecho de que parecía querer fundirse conmigo; con la intensidad de este exquisito beso apenas y podía respirar pero me sentía incapaz de separarme, acaricie su espalda y logre quitarle el estorboso chaleco rojo de igual manera el parecía buscar el contacto con los costados de mi cuerpo ya que por la posición no tenía muchas opciones, no fue hasta que sentí una envestida instintiva sobre mis caderas que repare en la dureza fácilmente distinguible aun atreves de sus ropas, aunque no podía quejarme pues yo estaba en iguales condiciones, pero ese simple detalle me regresaron la cordura suficiente para interrumpir el efusivo beso

-chotto matte Luffy…- me costaba un poco el hablar bien pues mis pulmones exigían el aire que parecía no ser suficiente, especialmente porque al negarle mis labios mi tonto ototo busco algo mas con que entretenerse, ahora mi cuello era víctima de sus húmedos besos y sus pasionales mordidas que me arrancabas eléctricas sensaciones a todo lo largo de mi columna, maldita sea, ¿donde había aprendido a hacer algo así?, estaba volviéndome loco, nublaba mi juicio haciéndome el replantearme lo placentero que sería seguir con todo esto, estaba tan excitado que no podía pensar con claridad, su lengua acaricio mi garganta, un estremecimiento de placer me abordo por completo y mi miembro latió exigiéndome atención

La puerta de camarote se abrió dejándole el paso al cocinero, la poca claridad de la noche que se colaba por la puerta era suficiente para distinguir la ubicación de las literas y las hamacas, el pequeño reno parecía haber caído en la más cercana pero de ahí no había señales de que hubiera nadie mas, al menos no en las dos literas inferiores, un extraño movimiento en uno de los catres superiores alertaron al rubio de que si habían mas personas probablemente Ace o el capitán, no le dio mucha importancia, no sería la primera vez que los tripulantes especialmente los varones más específicamente cierto marimo tenían tendencia a quedarse dormimos en cualquier lugar del barco antes de poder llegar al camarote, como sea le resto importancia y se fue a recostar a una de las camas del fondo, la ducha le había sentado bien y empezaba aquedarse dormido cuando una extraña queja pareció venir del catre superior y casi como invocación el hermano del capitán comenzó a descender con prisa por la escalerilla y salió de la habitación como si le urgiera ir al baño

-Ace… - fue un murmullo apenas perceptible, el moreno se revolvió inquieto en la cama, intentando calmar sus ansias de correr tras su aniki y continuar con lo que estaban haciendo antes de que la interrupción de su cocinero le provocaran el rechazo de su hermano mayor, ciertamente al capitán le hubiese dado exactamente igual si entraba o no toda su tripulación, pero Ace había reaccionado diferente interrumpiéndolo todo y dejando muy en claro que no deseaba continuar, aun podía escuchar en su mente su murmurante y apenas perceptible suplica…

-esto no esta bien Luffy, somos hermanos y se supone que los hermanos no hacen estas cosas… nadie debe saber lo que hicimos ni aquí ni con la pelirroja, esto se termina a la de ya…-

Luffy asomo la cabeza por la litera superior, pero la oscuridad de la noche no le permitían ver más que un leve matiz de los rubios cabellos de su cocinero, necesitaba alguien con quien hablar alguien a quien preguntarle, si bien no sabía qué demonios quería preguntar pero esa exasperante presión en su pecho lo estaba fastidiando de sobremanera, salió del camarote y la fría brisa marina revolvió sus cabellos y robo de su cuerpo el exceso calor que le había dejado impregnado la piel de Ace

En el cuarto de baño, el pecoso se enjuagaba la cara y las manos con la poca agua dulce que aun tenían, su excitación aun estaba presente física y mentalmente, aun así su cordura agradecía que el cocinero les hubiese interrumpido antes de llegar más lejos; deseaba tanto darse una ducha fría pero lamentablemente eso no era posible o al menos no tenía ganas de remojarse en el agua de mar que había en los barriles del baño para poder mantener este aseado y para que los que no eran usuarios pudieran aprovecharla de mejores maneras, suspiro cansado, el calor de su cuerpo era algo molesto, estaba acostumbrado a tener siempre una alta temperatura que dependía y variaba según su humor cortesía de su akuma no mi pero el detalle radicaba en el "tipo" de calor que tenía en su cuerpo y su piel, suspiro por enésima vez reconsiderando el darse una ducha con agua de mar, eso le robaría la energía y tal vez le quitase las ganas de buscar a Luffy y enredase con él hasta haber saciado sus ansias y su deseo de llegar más allá de los besos; un cubetazo le basto para sentir el bajón de energía y lo desagradable que era sentir el agua de mar recorriendo su piel, lo bueno es que tan rápido como la incomodidad llegaba de igual manera así se iba; salió a la cubierta sintiéndose más relajado y hasta cierto punto más fresco; la claridad de la noche le permitió verlo sentado en el mascaron del barco, espacio que previamente le había explicado como su lugar favorito, se debatió unos momentos en ir hasta él o dejar las cosas como estaban…

-Lu…- el aludido apenas y ladeo el rostro alcanzando a ver al mayor de soslayo, Ace sabía que el tiempo que estaría con su ototo era un lapso muy limitado y no podía simplemente dejar las cosas sin explicación o sin una correcta conclusión

-Luffy ven un momento- el capitán se deslizo por el barandal del barco y acudió al llamado del moreno

-te quiero Ace…- no le había dado tiempo a hablar o tan siquiera de pensar en una buena solución a todo esto y él iba y le soltaba eso como si tal cosa; Hiken se quedó mirándolo, mudo. Su cerebro había emitido un ¡prffh! y se había bloqueado, pasaron varios segundos antes de que procesara las palabras de Luffy

-y… y yo igual te quiero Lu… pero como hermanos… ¿entiendes la diferencia?- el menor meneo la cabeza en una entusiasta y clara negativa; nuevamente las reacciones de Luffy parecían ir más rápido de lo que el Ace podía controlar, pues sus brazos ya lo habían rodeado del cuello y sus labios reclamaban un nuevo beso que el pecoso con todo el peso de su alma tuvo que rechazar, por más agradable que se sintiera perderse en esa boca y rosar esa piel, era incorrecto y tenía que hacérselo entender al lento de su hermanito

-escucha Lu… esto… los besos y emm… lo demás…- un rubor cubrió sus pecosas mejillas al cavilar en todo el significado que encerraba la frase "lo demás" de lo cual una buena parte ya había hecho con Luffy

-…eso, lo haces con la persona que te gusta…-

-tu me gustas…- le interrumpió como si no comprendiera que demonios estaba parloteando su aniki, el aludido intensifico el sonrojo de sus mejillas, esta era por mucho la declaración menos aclarativa que había experimentado

-pero no es esa clase de gustar Luffy…-

- te quiero, me gustas y me gusta lo que hacemos cuando estamos juntos… ¿no entiendo que de diferente debe de tener? ¿por qué es algo malo?... ¿a ti no te gusta? Porque a mi si… y bastante, es raro pero agradable y…-

-basta Lu¡- hiken revoloteo su mirada por toda la cubierta del barco, temía que alguno de la tripulación hubiese escuchado tremenda verdad, aun no conocía suficiente bien a sus nakama como para asegurar que los desaires de su capitán no les afectaría en su forma de verlo, no deseaba que algo malo saliera de todo esto

-Ace…- su llamado fue un suave susurro de preocupación, el corazón de Ace latió dolorosamente al presenciar esa mirada de tristeza en las enormes pupilas negras de su amado ototo

-escucha Lu… solo escúchame…- tal vez fuera por la palpable angustia de Luffy o para dejarle mas claro el hecho de que realmente le quería, por lo que fuera Ace no pudo controlar el impulso de abrasar a su hermanito, lo rodeo suave por los hombros y recostó su mentón en el hombro de este, se dio tiempo para dejar que Luffy correspondiera a su abraso de manera tímida, como si temiera que Ace le rechazara de nuevo

-el amor que siento por ti, es amor de hermanos, amor fraternal, te quiero y me preocupo por ti porque eres mi pequeño ototo, se siente bien lo que hacemos porque es normal sentirse a gusto con las personas que amas, pero le estamos dando el giro equivocado-

-de… demo… Ace…- se le escuchaba inseguro, temía a una nueva negativa y Ace lo noto, le dolía el provocarle esa incertidumbre en el normalmente siempre confiado y alegre Luffy, ¿pero cómo demonios podía dejárselo claro sin rasgar ese corazoncito de goma?

-supongo que… tal vez… sea que aun no has tenido la oportunidad de sentir las diferentes formas del cariño- sin romper el abraso el mayor se separo lo suficiente para ver con tranquilidad el rostro de Luffy, obteniendo el resultado que esperaba, una ceja levantada y la pregunta explicita escrita en toda la carita del capitán

-lo que sientes por tus nakama, lo que sientes por mi, lo que sientes por alguien que te parece atractiva, aunque esto último en tu caso creo que tiene que venir acompañado a fuerza de lo primero, de lo contrario esa chica hubiese sido suficiente…- el mayor recién cayó en la cuenta sintiéndose un completo idiota por no verlo antes, aunque claro las emociones nuevas que había experimentado por culpa de Luffy habían interferido demasiado en su cordura y sentido común, una risa maliciosa aprecio los labios de hiken, tomando a su ototo por el brazo y arrastrándolo a trompicones por todo el barco hasta llegar al cuarto del almacén, el cual estaba ubicado justo por encima del cuarto de las chicas, con ayuda de su mera mera, Hiken no Ace husmeó por todo el piso buscando algún abertura que le permitiese ver al interior de la habitación, Luffy a su vez le veía sumamente extrañado, que demonios había pasado que todo ese rollo que tenían antes había sido cortado rotundamente

-Ace que haces?-

-Buscando…-

-que buscas?-

-la respuesta a mis preguntas-

Luffy miro el piso del almacén tratando de entender cómo demonios habrían respuestas ahí, ni que alguien las hubiera escrito en la duela o algo, intrigado quiso buscar igual pero Ace le prohibió rotundamente el encender la luz o el pasearse cómodamente por el lugar, no quería que las chicas supieran que había alguien justo encima de ellas, a estas horas de la noche sería sumamente sospechoso, después de varios minutos en que Ace se había resignado a dar con alguna mágica abertura que le permitiese mirar hacia el interior de la habitación de las chicas y Luffy se había aburrido al punto de quedarse dormido en una alejada esquina, hiken dio por terminada la infructuosa búsqueda, pero igual no se dio por vencido; sin lograr despertar al narcoleptico capitán decidió cárgalo como un simple saco y lo llevo hasta el borde superior de la popa, la brisa marina y el insistente movimiento terminaron por despertar al somnoliento capitán

-Ace, déjame dormir…-

-iie… quiero que uses tus habilidades y mires al interior del cuarto de las chicas, pero tienes que ser discreto, silencioso y no puedes dejar que ellas te vean-

-pero Ace…- Luffy se lo medito unos segundos, por mas inocente que fuera en muchos, muchísimos aspectos, sabia por experiencia ajena llamada Sanji, que el espiar a las chicas provocaba irrefutablemente la furia de su navegante, y ahora, especialmente después de aquella exuberante noche tenía una media idea de la verdadera razón

-voyerista- la afirmación tal cual, llana, como quien te confirma que el cielo es azul, le provocaron al comandante un severo sonrojo aunado a la sorpresa y la confusión de que su hermanito supiera tal cosa

-de¡ de donde sacaste eso?¡- intentaba en vano de controlar el tic nervioso que sentía en su ojo derecho así como el severo daño que estaba recibiendo a su autocontrol, el cual amenazaba con provocarle un ataque de nervios en cualquier segundo o como mínimo una taquicardia

-Nami se lo dice a Sanji cuando intenta hacer lo que tu pretendes que yo haga… y además del riesgo a perder mi vida a manos de ella no veo el motivo para hacerlo-

-solo hazlo Luffy, ¿recuerdas lo que te pedí que hicieras con la falsa Nami?- como olvidarlo si se había asegurado de que ese recuerdo quedara grabado a fuego en la memoria del capitán… el puchero infantil así se lo comprobaron

-quiero que la mires de esa misma forma y también… quiero que trates de entender si es parecido a lo que sientes o sentiste conmigo… allá en la posada o aquí en el cuarto…- el capitán accedió al entender que a pesar de todo el ajetreo, esa delicada conversación con su hermano aun estaba en proceso; haciendo uso de su fruta gomu gomu, Luffy dejo caer su cabeza y estiro su cuello hasta que llego a la ventana (ojo de buey) del cuarto de las chicas que daba al exterior, que por su ubicación no era fácil mirar por ella ni por fuera ni por dentro del barco, para una persona normal por supuesto; la poca luz de la noche se colaba dando una escasa visión del interior, la peliceleste y la navegante dormían profundamente y por lo fresco de la noche estaban arropadas hasta el cuello; Luffy regreso con su hermano y le explico lo que había visto, la frustración hizo mella en el mayor quien froto su rostro intentando tranquilizarse, preguntándose por que el universo conspiraba en su contra, a este paso no podría darle a entender a Luffy su punto de vista y mucho menos la razón de su rechazo

-de acuerdo… que no panda el cunico… Luffy quiero que te quedes aquí y vuelvas a mirar dentro de unos diez minutos mas o menos, yo intentare resolver esto- el capitán lo vio como si Ace hablara de hacerle brotar alas al barco, a lo que sea hiken no dio paso a reclamos pues ya había desaparecido en dirección al interior del barco, mugiwara se rasco la cabeza indeciso entre declarar loco o no a su hermano, aunque tampoco es como si hubieran estado muy cuerdos desde un principio

Ace había regresado al almacén, se sentó en el centro y concentro poco apoco el poder de su akuma no mi, era difícil producir calor sin producir llamas, especialmente porque no solía interesarle el separar ambos factores, usaba su poder solo para pelear y en una pelea el simple calor no es comparable al poder del fuego; pero era esto o renunciar a su salud mental, su orientación sexual y el tabu que significaba una relación entre hermanos; debajo del almacén y del usuario de fuego, las chicas ajenas de lo que ocurría sobre ellas percibieron entre sueños el calorcito que caldeaba agradablemente sus cuerpos, cinco minutos después parecía un pequeño sauna, Nami abrió los ojos inquieta de la extraña onda de calor, aletargada miro a Vivi como si su experiencia del lugar pudiera generarle una respuesta, la peliceleste simplemente retiro la sofocante colcha, después las sabanas y siguió durmiendo como si no pasara nada fuera de lo normal, Nami incapaz de renunciar a su merecido sueño reacciono de igual manera, estaban en un desierto por el amor de dios, quien le afirmaba que las ondas de calor no eran algo completamente normal

En la superficie Luffy se preguntaba cuanto tiempo había pasado, un minuto tal vez diez, por lo aburrido que estaba bien pudo ser una hora, quería irse a dormir, o mejor aún, dormirse ahí mismo, pero sabía que su hermano se encabritaría demasiado si no lo obedecía en esta particular ocasión. Dando por terminada su de por si escasa paciencia el chico de goma regreso a mirar por el ojo de buey, lo que vio lo desconcertó bastante, que demonios había hecho Ace para cambiar tan radicalmente la visión interior de la habitación; donde antes estaban dos chicas bien cubiertas ahora habían dos bien proporcionadas nakama sudorosas y escasamente vestidas que le permitían al voyerista capitán una plena visión de sus voluptuosos cuerpos; la incómoda navegante estaba considerando seriamente el irse a dormir a la bañera del barco, el calor que había empezado de repente se estaba tornando insoportable, estaba sudando como una cerda pero el cansancio y el sueño ni siquiera le permitían el levantarse a colocar una hamaca mucho menos el caminar hasta el baño tomando en cuenta que después de haberse despojado de casi todo tendría que buscar sus prendas de vestir, llegar al destino, llenar la bañera y soportar el simpe hecho de que por ser el único baño del barco muy probablemente sería molestada más de una vez por ese mismo detalle, era demasiado rollo así que decidió terminar con lo que restaba de sus ropas para intentar dormir quedando únicamente con sus bragas puestas, Vivi inconscientemente no tardo en seguir los pasos de la pelinaranja; por unos segundos Luffy había sudado frio al ver a Nami despertar y sentarse en su cama, pero se relajo al notar que la navegante tenía los ojos aun cerrados y únicamente estaba desasiéndose de lo que quedaba de su ropa, exceptuando la pequeña pieza que apenas y lograba cubrir su intimidad; el capitán acepto que ambas chicas eran muy hermosas especialmente su navegante, pero eso era algo que ya sabía, evaluó el regresar y preguntar a Ace que se suponía que debía hacer pero recordó lo que este le había dicho… mirarlas de la misma forma como había visto a la falsa Nami… bueno, ahora estaba frente a la real, el capitán enserio su mirada decidido a buscar en ellas lo que su hermano tanto deseaba que encontrara, al grado de arriesgar sus vidas o en el caso de Nami una deuda monetaria de por vida; con detenimiento paseo la mirada por las curvas de la pelinaranja, el suave subir y bajar de sus sugerentes pechos coronados por ese par de dilatados pezones rosados, la delicadeza de su esbelta cintura, lo ancho de sus caderas, lo torneado de sus ligeramente bronceadas piernas, su relajado rostro que se apreciaba mas pálido debido a la poca luz de la noche, se veía tan linda… tan ¿abrazable?... Por unos momentos Luffy se sintió cautivado por el relajado dormir de Nami, se veía linda sí, pero había algo mas, quería algo mas pero no entendía exactamente que, se pregunto cómo sería el estar a su lado, que tacto tendría el acariciar esa aparentemente suave piel, sentir su aroma, percibir su calor; poco a poco sus pensamientos se fueron trasportando a la noche anterior, todos aquellos placeres que había experimentado con su amado hermano y lo extraño que había sido el tener a una chica en el medio, en ese momento y a petición de Ace se había logrado imaginar a Nami… pensar en compartir con su nakama algo como eso, ese pensamiento acelero su pulso, ruborizo sus mejillas y se sintió extraño, casi tan extraño como sentía el pensar e Ace y en lo que si había hecho con él, Luffy regreso su cabeza a la parte superior del Going Merry, seguía sintiéndose raro, los deseos de retozar con alguien lo habían abordado de manera casi incontrolable, sentía la piel sensibilizada, estaba extrañamente consiente de cada parte de su cuerpo, sus manos picaban deseando el contacto con otra piel, deseaba besar a su hermano o a Nami o a cualquiera de su tripulación, pero deseaba unirse a la piel y al calor de alguno de ellos; se abraso a si mismo intentando calmarse consiguiendo estremecerse con su propio contacto, obsesionándose con la idea de estar si o si con alguien, ¿con quién sea? No, no con cualquiera, tenía que ser su hermano o sus amados nakama, unos más que otros pero el caso era ese…

Ace fatigado y recostado en el piso del almacén intentaba recuperarse de la extenuante tarea que había sido el uso prolongado de su akuma no mi de una manera a la cual no estaba para nada acostumbrado, la oscuridad seria absoluta de no ser por la poca iluminación que se daba el mismo, notaba avergonzado las leves manchas ennegrecidas en el piso de madera, a pesar de todo no había salvado del todo el chamuscar algunas secciones de este y es que aun sin crear llamas el calor que había provocado fue tan intenso que el barco había sufrido sus consecuencias, solo esperaba que no fuera nada realmente grave y que nadie lo notara, al menos no mientras estaba por los alrededores, viajaba ligero tanto de cosas como de beries y no tenia intenciones de hacerse responsable por gastos de reparación aunque fuera el barco de su amado ototo, …además porque demonios tenia que sentirse responsable si todo había sido por el bien de Luffy, ¿y que si su salud física y mental dependieran del amor que su hermanito insistía en demostrarle? eso no exoneraban al "gomu no baka" de todo este lio…

El ruido de la puerta abriéndose de golpe sacaron al pecoso de sus cavilaciones, por supuesto no era nadie más que Luffy quien hacia acto de presencia, sus pensamientos murieron en el instante que esa oscura mirada pareció centrarlo como si no existiera nada más interesante en esta vida;

El repentino calor del cuarto era algo sofocante y las manchas negras en el piso le hicieron al capitán preguntarse qué demonios había estado haciendo Ace aquí adentro, claro que su curiosidad paso a segundo plano cuando sus ojos centraron al pecoso, recostado en el centro de la habitación casi como si lo hubiera estado esperando, una fina capa de sudor perlaba su piel mientras curiosas flamas danzaban de sus hombros y rodillas dando la única iluminación a la habitación, esa urgente necesidad que no lo habían abandonado en ningún momento parecieron focalizar a su hermano mayor como su objetivo principal, era curioso como podías ver a alguien "incendiándose" sin concebir la mas mínima alarma por ello, dándole exactamente igual si se quemaba o no, Luffy se abalanzo hacia él sin el cuidado de evitar sus llamas que se vieron extinguidas al instante en un reflejo inconsciente precisamente para evitar quemar a aquellos que apreciaba; sumidos en la absoluta oscuridad la puerta se cerró ruidosa pero ya ninguno prestaba verdadera atención de lo que ocurriera alrededor, absortos únicamente en devorar al otro, el apretarse al grado de resentirlo en los músculos y la piel, los murmullos de un "espera" se perdieron en la intensidad de un apremiante beso húmedo y sofocante, la cordura murió en el instante mismo que la mano del menor se coló presurosa al interior de los pantalones del mayor apretando dolorosa pero deliciosamente la dureza dentro de ellos…

Continuara…

Jejejeje, no me gusta dejarlo así pero aun tengo que meditar sobre lo que pasara, lo bien que pasara y cuanto pasara o si es que acaso pasara o.O jajaja

REVIEWS PORFAS NO SEAN MALAS¡ (son el alimento de mi famélica musa T_T) y me encantaría saber si les está gustando la historia

Amo a estos dos hermanitos y me encanta fantasear con ellos, jojojojo