Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer. La historia es de basada en la pelicula Sweet Home Alabama el resto de mi autoría.

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Summary: Isabella pensó que huyendo de aquel pueblo podría borrar todos sus recuerdos y pasado, pero no contaba con que Edward era más que un simple recuerdo y ahora... su peor pesadilla. —NO SOY TU ESPOSA EDWARD, solo fui la primera en la parte trasera de tu camioneta. —Bueno, entonces permíteme recordártelo… A/H A/U M

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Agradecer a HanaPoison que una vez mas esta beteando una de mis historias =) Además de contar todo lo que hablamos… y soporta mis dudas jajja Cariños nena

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"Sweet Home"

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Capitulo I: "La Propuesta".

Bella POV

¡Vamos Edward!

Despacio –le gritaba el pequeño de ojos verdes, mientras seguía a la castaña.

¡Date prisa Edward! –Ella Insistía.

¡Isabella! –se oyó el grito de una mujer.

Tengo que ir a casa, mi madre va a matarme… –Las palabras de la castaña fueron silenciadas por un gran ruido.

¿Viste eso? –dijo el pequeño niño.

1001, 1002… –seguía contando la castaña.

Bien, responde la pregunta –urgió el niño.

¡No! –le gritó la niña exasperada.

¿No? ¿No responderás, o no te casaras conmigo? –siguió insistiendo Edward.

Edward Cullen, tengo 10 años, tengo mucho que vivir –En ese instante se sintió nuevamente un estruendo y cayó un rayo sobre la arena de la playa de la Push. La lluvia era siempre igual en Forks, pero esta era una gran tormenta, y ellos se encontraban ahí… en el lugar menos indicado para esta situación.

¡Por ahí no tonta! ¡Vamos! –la pequeña había salido disparada en dirección opuesta a la cual debía ir.

¡Wow! –Exclamó Isabella al ver una forma roja y resplandeciente en la arena, justo donde había caído el rayo.

¡Está caliente, no lo toques! Acá estaremos a salvo – le dijo el muchacho al ver el ademán de ella al querer tocar lo que se formaba en la arena.

¿Quién dice? –rebatió ella, siempre tan terca como una mula.

Todos –le dijo como si fuese lo obvio –Los rayos nunca caen en el mismo lugar dos veces.

¿De todas maneras,¿Por qué querrías casarte conmigo? –preguntó Isabella.

Para poder besarte cuando quiera –El pequeño de ojos verdes, acortó la distancia que los separaba, y depositó sus labios sobre la pequeña de ojos marrón, en donde ambos se dejaron llevar por el instinto del primer beso, acto que fue terminado con la caída de un rayo en el mismo lugar donde había caído el anterior.

Desperté desorientada, no recordaba donde estaba, hasta que mis ojos asimilaron el lugar en donde me encontraba, en el sitio en donde se llevaría a cabo mi desfile. Al fin debutaría como Diseñadora de Modas, un sueño que me costó realizar, a punta de esfuerzos y sufrimientos.

No comprendía el sueño que había tenido. Hace mucho tiempo que no soñaba nada que me recordara el pasado… que me recordara a él.

Luego de dejar todo listo en el salón del hotel, me dirigí a mi departamento junto a mi equipo de trabajo y mis amigos Laurant y Angela, nos habíamos quedado trabajando toda la noche para que todo estuviera en orden.

Al abrir la puerta todo estaba cubierto por pétalos de rosa, al terminar el pasillo en la sala había cientos de rosas en jarrones… sin duda obra de Jacob, quien se había logrado filtrar en mi corazón. Agradecía al cielo habérmelo topado en mi camino, era un gran hombre. Para todos era un gran político y el soltero de oro, aunque su madre era harina de otro costal. En cambio… para mí era un hombre muy bondadoso y de sentimientos muy puros, ya llevábamos saliendo 8 meses, tiempo en el cual nos conocíamos de maravilla, le tenía un gran aprecio y cariño… lo quería mucho. Había logrado disipar mis miedos y temores. Jacob Black formaba gran parte de mi vida.

La luz de la contestadota parpadeaba.

"Buenos días, cariño, hay una rosa por cada vez que pensé en ti en la noche pasada, ¡Dios debes estar exhausta!, pero escucha… déjalos muertos ¡Va a ser grandioso! Te quiero, no puedo esperar a verte, Adiós".

Luego de llamar a Jacob y agradecerle el detalle, me dispuse a descansar un rato.

El desfile resultó de maravilla, quedé muy impresionada por la cantidad de reporteros que asistieron al evento, aunque en cierta parte creo que se debió a la presencia de Jacob. Él al ser un gran ente en la política nacional, acaparaba las miradas de todos y todas.

Esa misma noche, después del desfile, había aceptado asistir junto a Jake y su queridísima madre a una cena de Beneficencia. El saber que estaría Sara, la madre de Jacob, me ponía los pelos de punta. No era algo oculto que ninguna fuese santa de la devoción de la otra.

Jake no pudo venir a recogerme, así que envío a Seth, su chofer, en una gran limusina.

Viendo el camino por el cual íbamos, me pareció extraño… ya que no era el que recordaba.

—¿Dónde estamos? –Pregunté.

—El señor no tardará mucho, me pidió que la trajera acá –Era demasiado extraño.

—Adelante señorita Vulturi –Al entrar al pasillo se encontraba Jacob esperándome, me regaló una gran sonrisa.

—Entonces… ¿Has tomado una decisión? –Preguntó.

—¿Sobre qué? –respondí extrañada.

—Irlanda… –dijo.

—Irlanda…Cariño, es dentro de cuatro meses –le contesté mientras nos dirigíamos al final del pasillo.

Mientras entrábamos me decía.

—Estaba pensando que quizás 200… 300 invitados como máximo –comentó.

—¿Para navidad? …Jacob ¿Estás tomando algún tipo de medicamento? –Entramos en una habitación completamente oscura –¿Qué ocurre? ¿Dónde estamos? –pregunté más extrañada aún.

Las luces se encendieron, dejándome ver que nos encontrábamos al interior de una joyería, mi boca se abrió en una perfecta "O". Era Tiffany Co. No podía ser eso ¿Cierto?

—Oh Dios Mió –logré articular.

—Oh Dios Mío

—Oh Dios Mío

Parecía loca por como repetía sin cesar.

—Isabella Vulturi… –Dijo mientras se hincaba y clavaba su rodilla derecha en el piso –¿Te casarías conmigo?

—¿Estás seguro? –Respondí –Quiero decir… ¿Estás completamente seguro? Porque si no es eso, devolvámonos al auto.

—Bells, Bells, Bells –dijo sonriendo.

—Solo hemos estado juntos ocho meses –insistí.

—Sabes que nunca hago nada precipitadamente y normalmente no pegunto algo que no sepa que me van a responde… Por lo tanto… Me arriesgo a un segundo rechazo, te lo volveré a preguntar ¿Te casaras conmigo? –dijo.

—¡Si! ¡Si! ¡Si! –grité emocionada.

—Elige uno –Me dijo indicándome las vitrinas de la joyería.

Amaba a Jacob, era un gran hombre, salvo la bruja de su madre. Escogí uno sencillo y delicado pero muy bonito. Era elegante y de diamantes. Jacob me sonrió y le devolví el gesto. Luego unimos nuestros labios en un dulce y corto beso. Me encontraba feliz con el compromiso esta vez….

De camino a la cena me dijo que les avisáramos a mis padres, le insistí en que no era algo lo cual se podía hacer por teléfono, que debía hacerlo personalmente, junto con finiquitar cierto asunto. Me dijo que se sabría tarde o temprano, conseguí que lo dejáramos para nosotros por unos días, lo cual a regañadientes aceptó.

Tras el fallido intento de querer intentar no publicar mi compromiso junto a Jacob, me fue imposible, luego que mi Futura Queridísima suegra, se diera cuenta. Las cosas se aventuraban por terrenos difíciles, debía solucionar lo que me ataba al pasado.

Laurant y Angela que se habían vuelto mis grandes amigos, sabían a ciencia cierta lo que me había sucedido.

Ahora era una mujer nueva que había logrado disipar sus miedos y triunfado, era alguien en la vida, pero había cosas que solamente me concernían a mí. Debía solucionar de una buena vez el pasado.

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¿Qué les parece?... yo con una nueva idea

Espero les guste