Code Zombie (Primera parte)

Antes de nada, se que Halloween ya ha pasado, pero me gustaría que leyerais este fic como si lo hubiese subido en este día tan especial, ya que es una mezcla de terror y romance. Gracias a todos los lectores que seguís mis fics, y prometo actualizar, esta semana si puedo, las tres historias. Un saludo y espero que os guste.

Yumi caminaba rumbo a la escuela como una mañana cualquiera. Pero algo extraño sucedía, las calles estaban misteriosamente desiertas, la sensación de soledad la invadía y no podía evitar estar alerta. No solo por eso, desde el día anterior por la tarde no había dirigido palabra con sus padres, ya que se había encerrado toda la tarde en su habitación, haciendo deberes, leyendo y comiendo algunas golosinas que estratégicamente guardaba siempre en un grande peluche que le regalaron. Ni siquiera Hiroki la había esperado para ir con ella al colegio, cosa que le llamaba la atención.

Caminó unos minutos mas hasta adentrarse en la academia, donde tampoco escuchaba los típicos gritos de Jim, avisando a los de primero que llegaban tarde o a otro tantos alumnos que solían corretear por el recreo.

Algo sucedía, no cabía duda de ello y que mejor forma de averiguarlo que entrando en la cafetería, los cotilleos volaban de mesa en mesa, pero como no tampoco parecía haber nadie dentro y para colmo la puerta estaba atascada, por mas que tiraba de la manilla esta no se movía ni un milímetro. Tendría que probar suerte con la entrada de atrás, que era solo para el personal.

La abrió despacio y entró mirando de un lado a otro, la cafetería estaba bastante oscura, todas las persianas bajadas excepto una por la cual se introducían tres rayos de luz y las sillas desperdigadas en todas las direcciones. Si no era porque estaban en el siglo XXI cualquiera pensaría que allí hubiera habido una lucha encarnizada.

Mientras observaba cada rincón del lugar intentando averiguar algo, se paseaba con cuidado, sin embargo en uno de sus pasos tropezó con una cacerola. No llegó a caerse, logró mantener el equilibrio, pero el monstruoso ruido que aquel objeto emitía, retumbaba de pared en pared por toda la cafetería.

Todo sucedió muy rápido, cuando se dio cuenta estaba en el suelo tumbada boca arriba y alguien sobre ella retenía sus estrechas muñecas en el suelo, a la par de sus hombros.

-¿¡Qué haces!- le preguntó Yumi enfadada, todo este asunto estaba empezando a ponerla de los nervios.

-Shhhhh- el chico de pelo marrón y ojos color miel le tapó la boca para que no gritara mas, Yumi le hizo caso y dejó de forcejear. Se quitó de encima de ella y la ayudó a levantarse.

-¿Quieres explicarme que está pasando? Primero no hay nadie en la escuela, la cafetería esta hecha un desastre y para acabar un completo extraño se abalanza sobre mi como si fuera un ladrón- en realidad ese chico no era tan extraño para ella, lo había visto un par de veces por la escuela, pero nada mas.

-Te lo explicaré, pero no hables tan alto- se dio la vuelta para cerrar la puerta trasera y bloquearla con una silla y después de ofrecerle asiento empezó a contarle las últimas noticias- Ayer por la tarde, cerca de las 8, todos estábamos cenando aquí, cuando unos de primero entraron diciendo que un alumno había devorado a su compañero de habitación. No le hicimos mucho caso, Jim se fue con ellos pensando que era una broma y cuando volvió para avisarnos que no saliéramos de aquí, uno de ellos le atacó por la espalda- paró un momento para coger aire, la cara de Yumi expresaba sorpresa, aun no sabía exactamente de que se trataba pero era mejor dejarle acabar y no cortarle- los alumnos que cenábamos aquí empezaron a correr histéricos de un lado a otro, había un montón de aquellos ¿zombies? Así los llamaría yo, y todavía están aquí dentro aunque seguro que se han adentrado en la ciudad.

-¿Cómo sabes que aun siguen aquí? Y ¿Por qué esta todo tan vacío?- no estaba del todo segura de que ese suceso fuera verdad pero podía sentir miedo en sus ojos, el miedo que tuvo que pasar toda esa noche, además tenía ojeras y su ropa estaba rota.

-Yo conseguí esconderme aquí cuando todo se despejó, cerré la puerta para que no entraran e intenté no hacer ningún ruido, en cuanto a los demás… No estoy seguro de cuantos supervivientes haya, pero se que algunos aún seguirán escondidos.

-Entonces mis padres y mi hermano…-sus ojos estuvieron a punto de derramar varias lágrimas pero ella no lo permitió- ¿como puede ser que entraran en mi casa y no me pasara nada a mi?

-No lo sé, supongo que entrarían de noche y estarías durmiendo o algo parecido, ¿cerraste la puerta con llave?- Yumi abrió los ojos al escuchar sus palabras, ahora se acordaba, cerró la puerta con llave para que no la molestaran- tranquila, es posible que hayan sobrevivido.

-No lo creo…-su voz se apagó- ¿cuando suelen atacar esos bichos?

-Creo que por la noche, pero supongo que si tienen hambre aparecerán en cualquier momento- se miraron a los ojos durante tres eternos segundos hasta que un terrorífico chillido llegó a sus oídos, Yumi se levantó de golpe con intención de salir.

-Espera un momento- la detuvo agarrándola por un brazo- es muy seguro que sea una trampa, y aunque no lo sea, nos atraparían.

-Ulrich ¿verdad?- el chico asintió- si tu historia es verdad, no nos queda otra que sobrevivir como podamos, y no voy a quedarme de brazos cruzados, ahora ya no tengo nada que perder- su familia lo era todo para ella, y si ellos no estában ¿que le quedaba en ese oscuro mundo?

-En ese caso, toma- con un rápido movimiento de su mano, le pasó el palo de una escoba, y Ulrich cogió el de la fregona, junto a un cuchillo que se guardó en el pantalón sin que ella se diera cuenta.

Primero irían a los dormitorios de las chicas, el grito pareció venir de allí. Los pasillos también estaban como la cafetería, llenos de cosas, ropa incluso algún que otro cuerpo desgarrado salvajemente. Solo dos habitaciones tenían la puerta cerrada. Cada uno de ellos se dispuso a abrir una de las puertas, situándose espalda contra espalda.

-A la de tres- dijo Ulrich- uno, dos… ¡tres!- La habitación desconcertó a Yumi, no había nadie dentro, si que estaba bastante desordenada, pero ningún cadáver ni ser vivo.

Ulrich no tuvo la misma suerte, tres zombies estaban acorralando a dos chicas que lloraban desconsoladamente, Ulrich corrió hasta el de la izquierda y lo golpeó en la cabeza, haciendo que cayera al suelo. Al de al lado en cambió, decidió aventarle una patada en las costillas, ya que el palo de la fregona se había roto. Pero el último de ellos lo lanzó por los aires hacia la puerta, se dispuso a morderle cuando Yumi gritó su nombre y traspasó la cabeza del zombie con la escoba.

Las chicas corrieron hasta ellos, dándoles las gracias una y otra vez.

-Gracias por ayudarnos- comenzó la del pelo largo y negro, cogiendo las manos de Ulrich entre las suyas- yo me llamo Si…-Yumi la cortó.

-Mejor dejamos las presentaciones para luego, lo importante es salir de aquí.

-Yumi tiene razón- dijo la otra chica de pelo rosa, secándose las lágrimas- tenemos que salir de aquí- ellas no es que fueran amigas íntimas ni nada parecido, pero Aelita había hablado un par de veces con Yumi.

Iban a salir de allí cuando la otra chica los detuvo otra vez- tenemos que buscar a Herve y Nicolas, ellos se escondieron en esa habitación de en frente- señaló con el dedo índice.

-Ahí no hay nada, acabo de entrar yo- aseguró Yumi.

-¿Has mirado dentro del armario?- preguntó Ulrich- es posible que se haya escondido ahí.

-No se me había ocurrido.

-Al final tiene que hacerlo todo una- regañó de nuevo Sissi, abrió la puerta del armario segura de si misma y….nada, al final la flacucha iba a tener razón y todo- Bueno, supongo que no están aquí, ya podemos irnos.

Sissi empezó a andar pero su pierna derecha no respondía, se dio la vuelta lentamente para observar como algo la retenía y no pudo evitar gritar con todas sus fuerzas, tiró de ella sacando de debajo de la cama a Herve, que se había estado escondiendo hasta que la había oído hablar.

Su grito alarmó a Yumi, Ulrich y Aelita, para que fueran a ayudarla, pero no eran los únicos que la habían oído, y tampoco tenían el mismo propósito. Entre los cuatro ayudaron a Herve a salir de ahí y comenzaron a correr a través de las escaleras.

Los estaban siguiendo, por sus ruidos podían sentir al menos 5 de esos bichos detrás de ellos, por no contar los que tenían abajo esperándoles.

Yumi que iba de las primeras, dirigió uno de sus puños contra otro zombie para que pudieran pasar, cuando otro se abalanzó sobre ella. Hizo esfuerzo para que no la mordiera en el cuello, junto a Aelita y Ulrich que también intentaban acabarlos. Sissi aprovechó esa oportunidad para seguir corriendo y salir de allí. No estaba del todo contenta con su conducta, pero ella quería vivir y el ser atrapada nuevamente por ellos no le gustaba nada.

Herve también salió detrás de ella como un perrito, aunque no tuvieron tanta suerte al percatarse del zombie que se les aproximaba y les cerraba el paso a la tan esperada salida.

-¡Herve! Atácale, tu eres el hombre aquí ¿no?- lanzándolo delante de ella, pero su compañero no hacía mas que temblar de miedo.

¡Toma!- una bolígrafo salió disparado desde el otro lado, clavando al enemigo en la pared- ¡eso es! ¡Esto es como el videojuego que me regalaron para navidad! Soy el mejor ¿Verdad Einstein?- Odd saltaba de alegría delante de Jeremy, quien también parecía asustado con todo ese tema.

-Si, claro- fue lo único que dijo Jeremy.

-¿Estáis bien?- preguntó Aelita que llegaba junto con Yumi y Ulrich a donde ellos estaban.

-Pues claro que si, yo sola podría haberme cargado a ese asqueroso monstruo- contestó Sissi.

-Claro que si, ¿entonces porque saliste corriendo en vez de ayudarnos?- dijo Yumi enfadada, estaba mas que harta de la actitud de esa engreída, no hacía mas que echarse flores y no movía ni un músculo por los demás.

-Ya vale, vámonos de aquí- las detuvo Ulrich.

-¿Y a donde tenéis pensado ir?- lo interrumpió Odd, le daba la sensación de que no se habían dado cuenta de que estaban ahí.

-No sé, pero aquí si que no podemos quedarnos.

-Conozco una casa que esta cerca de aquí, a unos 5 minutos corriendo, es de lo mejor que hay, esta alejada de la ciudad, en medio el bosque- sugirió Jeremy.

-¿La vieja Ermita?- preguntó Herve- lleva abandonada diez años, no creo que su estado sea el adecuado para que vivamos allí.

-Por ahora iremos a esa casa, y después ya veremos que hacer- todos se pusieron de acuerdo con lo que Yumi había dicho, mientras estuvieran unidos, podrían aguantar bastantes días, y no podían hacer nada mejor en esas circunstancias. Era mas seguro refugiarse en una casa apartada de la ciudad, porque habría menos zombies allí, aunque también pensó que por la noche podría llegar a ser una pesadilla si les tendían una emboscada, pero no lo dijo, era mejor no preocupar a nadie más. Todo parecía tan extraño ahora…

Hasta aquí la primera parte, aviso que dividiré este fic en tres trozos, así que muchas gracias por leer y un saludo a todos!