Hola a todos!

Empezare diciendo que hace bastante que no hago una nueva historia, más que nada por los exámenes que empiezo el jueves y por otras historias que ya tengo empezadas. Pero desde hace tiempo, me ronda este fic en la cabeza, y dirán que soy una pervertida (no lo niego, estoy en la edad) y que para eso que avance las otras historias, pero es que tengo muchas ganas de escribir esta. En fin, sin más dilación…

Advertencia: Ninguno de los personajes me pertenece. Además, está historia es como una continuación de Lágrimas de Pintura.

Capítulo 1:

-¡Nunca apartes la mirada de tu oponente!-exclamó Lee.

La chica intentaba levantarse del suelo de madera del dojo. Acababa de recibir un buen puñetazo.

-¿Por qué siempre me das explicaciones después de caer?-se levantó tocándose el estomago por el dolor.

-Porque así, no volverás a caer, Yakumo-chan.-dijo sonriendo pero no le duró mucho porque ella ya había iniciado el ataque.

La esquivó mientras sus compañeros observaban. Desde que habían conocido a Yakumo, se interesaban por su aprendizaje y por su estado físico, y como no, por su relación con Lee.

-¡Vamos, Yakumo! ¡Acaba con él!

-¡Ino! ¡Solamente están entrenando!-replicó Sakura-¡Ni que fuera un combate!

-¡Ya, pero las mujeres tenemos que mostrar nuestro potencial incluso entrenando! ¡Nada del sexo débil!

Tenten rió divertida. La verdad es que Yakumo era muy fuerte y más desde que había vuelto a entrenar.

Tras unos movimientos más, Lee bloqueó un ataque y pararon.

-Por hoy es suficiente.-dijo sonriendo.

Yakumo sonrió jadeante. Llevaba tres meses entrenando y se podían observar las mejoras de su cuerpo: la piel ya no estaba pálida, tenía más fortaleza física…

-Bueno, pues lo dicho… ¡a las duchas!

Tras un rato, las chicas esperaban a los hombres fuera del dojo, para más irritación.

-¡Joder! ¡Y luego dicen que tardamos nosotras en arreglarnos!

-Eso es que se está volviendo metrosexual.

-Creo que ya lo era.-puntualizó Tenten.

A este comentario todas se rieron.

-Por cierto, hablando del tema, ¿Lee no está más guapo que antes?-Ino miraba al cielo soñadora.

-¿Tú también lo has notado?-Sakura la miró con cara de WTF? (jejeje)

Yakumo las miró curiosa.

-¡Pues yo el otro día me pareció que unas chicas poco más mayores hablaban sobre él, diciendo que era guapísimo y que tenía unos músculos…!

-Chicas, ¿no creéis…?-dijo Hinata señalando ligeramente con la cabeza a Yakumo.

-Por mí no os cortéis.-contestó la susodicha.-Ya sé que otras comentan pero eso es porque tienen envidia.

Las chicas se quedaron atónitas.

-¡Eres increíble, Yakumo! Normalmente, al principio de las relaciones se tienen celos si se habla de tu pareja.

-Bueno, sí, pero…yo confío en Lee, se que él no me haría eso.

Ino negó con la cabeza mientras chasqueaba la lengua.

-¡Ay, Yakumo! ¡Qué ingenua eres!-comenzó-En este mundo hay mucha pelandrusca suelta, de esas que solo se fijan en las apariencias.

-¡Ino! ¡¿se puede saber porque la dices esas cosas?-Sakura estaba que casi la pega-¡Ya llevan tres meses juntos, es normal que ya confianza mutua!

Tenten asentía con la cabeza dando la razón a Sakura.

-Ya,ya… es muy bonito eso de la confianza y todo lo demás pero, dime Yakumo…

Todas esperaron expectantes hasta que Ino soltó la bomba que condicionará este fic. (inner: entonces, ¡¿Por qué lo dices, ya se saben la trama? yo: mierda, es verdad…bueno no importa porque si quieren saber lo mejor tendrán que leer el fic completo jejeje. inner: ¡que mente más perversa!)

-¿Vosotros ya lo habéis hecho, Yakumo?

Hinata se sonrojó a más no poder, Tenten escupió el agua que estaba bebiendo, Sakura se quedó con los ojos en blanco y Yakumo…bueno…su reacción.

-¡¿QUÉ?

-¿Que en qué escalón estáis?-repitió como si no la hubiese entendido.

En ese momento, si Ino no se hubiese apartado, la habría fulminado Sakura.

-¡¿Cómo se te ocurre preguntarle eso?-dijo mientras la cogía del cuello de la camiseta.

-¡Joder, es simple curiosidad!

-¡Siiií, y mi padre es el Hokage, no te jode! ¡Tienes la mente más retorcida que Jiraiya-sama!

Tenten intentaba que Hinata no se desmayase y Yakumo aún seguía en estado de shock..

-Pues…la verdad…es que…aún no.

Todas miraron a Yakumo que tenía los carrillos extremadamente rojos.

-¡¿Qué? ¡Pero si ya lleváis tres meses!

Yakumo se recogía un mechón de pelo tras la oreja, intentaba salir mentalmente de esa situación pero le fue imposible.

-B-bueno…tampoco es que me sienta muy preparada, creo que aún no ha llegado el momento y…

-¡Tonterías!

-¡Pero bueno Ino! ¡¿A ti que te pasa?

-¿A mí? Nada. Es solo que lo normal a los tres meses es que ya se haya dado "ese" paso.

Yakumo comenzó a sudar avergonzada.

-¿No te estarás leyendo revistas del tipo: "Busca a tu chico ideal" o "Como conquistarlo en 10 pasos"?

-¡Qué va! Es solo que me preocupo de Yakumo y de su relación.

-¡Pues no te preocupes tanto!-gritó Sakura.

Yakumo tragó saliva. ¿De verdad la estaba pasando eso? ¿Cómo una conversación tan banal se había convertido en "si lo había hecho o no"?

-Veréis, yo creo que Lee no quiere tampoco.

-¿Por qué no?-preguntó Ino intentando salir del entuerto.

Se mordió el labio inferior y respondió muy avergonzada.

-Creo que porque no le gusta mi cuerpo.-dijo derrotada.

-¡Eso si que es una tontería! ¡Si tú tienes un cuerpo envidiable!-Sakura no podía creer lo que oía.

-Mejor que el tuyo, seguro.-esto casi lleva a Ino a acabar en el hospital.

-Además, solo tengo 12 años y Lee, 14. Diferencia de edad, diferencia de hormonas…

Tenten le puso una mano en el hombro.

-Precisamente por "esa" diferencia de hormonas tendría ganas de ti, ¿no crees?

-No lo sé.

Yakumo suspiró entristecida. Nunca hasta entonces se había planteado esas preocupaciones. Pero, ¿y si era verdad que Lee no la quería por como era?

-No. Eso es una tontería. Si el no me quisiese, nunca me hubiese besado en la montaña de Satomi.-pensó.

-Chicas, ¿se puede saber porque estáis chillando?

Voltearon la cabeza y vieron a un Lee recién duchado que las miraba con cara rara.

-Nada, nada…es que Ino es imbecil, ¿no lo sabias, Lee?

Aquí empezó una discusión entre Ino y Sakura mientras Lee intentaba calmarlas junto con Hinata y Tenten. Pero, Yakumo…

-¡Dios! ¡Nunca me había parecido tan atractivo!-pensaba Yakumo observándole de arriba abajo-¡Sus labios, su piel, sus músculos que se pueden ver a través de la camiseta empapada! ¡Aggh! ¡¿Pero en que estoy pensando? ¿Desde cuando me he vuelto una calenturienta?

-Yakumo, ¿estas bien?-preguntó Lee viendo como sus mejillas se ponían más rojas (dios, ¿aun se pueden poner más rojas?)

-Esto…sí, sí, estoy bien.

Dicho esto, se levantó del suelo y girando sobre sus talones tomó el camino de vuelta a casa, dejando a su novio con cara atónita.

-¡L-lee! yo… ¡ah!

Notó como el calor de su cuerpo subía por cada momento, las gotas de sudor recorrían su piel y su respiración se hacía más pesada. Estas sensaciones… ¿desde cuando las tenía? Cada caricia, cada beso, cada mordisco la envolvían en un placer infinito no antes conocido.

-Ya-kumo…te amo tanto.

-Yo también.

No podía evitar que una lágrima saliese de su ojo. Sus gemidos le excitaban y ella lo notaba. Esos besos dados en su intimidad, esas palabras tan prohibidas susurradas en su oído, ese escalofrío que la subía por la espalda cuando fueron uno solo…

Todo no fue más que un sueño.

-¿Qué?

Yakumo abrió los ojos. Estaba tumbada en su cama. Era por la mañana temprano. Tenía la respiración agitada, sudaba abundante. Se incorporó ligeramente hasta quedarse sentada en la cama.

-¿Ha sido todo un sueño?-dijo casi sollozando-soy una pervertida.

No pudo más que taparse los ojos antes de echarse a llorar.

Bueno, está la primera parte. Ya he dado un adelante para el siguiente capítulo. Y, si eso que ha tenido ha sido un sueño húmedo (inner: ¡que hay niños delante!). Y, sí, ¡pobrecilla! Pero en el siguiente capítulo voy a hacerla feliz y a Lee también jejeje.

Bueno, lo que les pido es que comenten y me digan que tal. No se me da muy bien escribir lemon pero este me lo he currado muxo (me refiero al capitulo 2) espero que lo sigan.

Gracias, comments please.