Esta historia no me pertenece... es una obra original de TrisChiba quien muy amablemente me permitió y autorizo compartirlas con ustedes usando los personajes de CANDY CANDY...

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Recuerdos

En una tarde de verano se encontraba una hermosa rubia atrapada en un mar de cajas y cientos de cosas por acomodar, la razón se acababa de mudar a lo que a partir de hoy sería su nuevo hogar. Llevaba el pelo recogido en una coleta y un overol con una playera rosa y tenis se veía muy linda a pesar de lo sencillo de su vestimenta.

-Por Dios parece que nunca voy a terminar.- Se dijo así misma, llevaba desde la mañana acomodando el contenido de las cajas.

La razón de la mudanza era muy simple había conseguido el puesto de publicista para una marca muy importante de ropa, el trabajo era simplemente genial se la vivía de fiesta en fiesta y vestía a la moda que más se podía pedir solo q su trabajo resultaba agotador pero le proporcionaba el suficiente dinero para vivir sola. El departamento era amplio y lujoso, tenía dos habitaciones, estudio, cocina, sala, comedor, era perfecto.

La rubia decidió descansar un poco y comer algo ya que su estómago reclamaba comida, así que tomo el teléfono y ordeno una pizza. Al pasar por las cajas que se encontraban en la sala se encontró con una que decía "fotos" así que decidió revisar el contenido.

-Abrió la caja y sonrió.- No lo puedo creer estas fotos son de hace tanto tiempo.

Vio imágenes de ella y sus amigas cuando tenían alrededor de 15 años, su mente viajo inmediatamente a su época de preparatoria, se la pasaba hablando sobre chicos, visitando las tiendas de ropa y sobreviviendo a los exámenes, ella era buena estudiante y siempre obtenía buenas notas no perfectas pero tenía buenas calificaciones.

En una de las fotos aparecían tres chicas, una de cabello castaño corto, una pelinegra y una rubias que llevaba dos coletas. Algunas de las fotos resultaban bastante graciosas.

-No puedo creer que hayan pasado diez años, que rápido pasa el tiempo.- Dijo de forma nostálgica.- Ahora ya somos todas unas mujeres y por cierto bastante exitosas, Paty es una gran doctora y Annie es diseñadora reconocida.

Ding dong sonó el timbre de la puerta.- Debe ser la pizza.- Tomo el dinero y se dirigió a la puerta.

Abrió la puerta recibió la pizza y se dirigió de nuevo a donde estaba para continuar con sus recuerdos.

Siguió viendo las fotos de su época de preparatoria, en ellas aparecía mucha gente pero la constante eran esas tres chicas, después de casi una hora de ver fotos y tres rebanadas de pizza encontró una foto muy especial para ella.

En la foto aparecía un chico alto, piel blanca, de cabello rubio y unos ojos de un azul profundo. Llevaba puesto unos jeans y una sudadera gris. Entonces recordó el día de esa foto.

Flash back

Un grupo de chicas se encontraba platicando, se encontraban sentadas en uno de los jardines de la escuela, cuando a lo lejos observaron a una pelinegra corriendo hacia ellas visiblemente emocionada.

-Candy, Candy!

-¿Que sucede Annie ?, porque tan contenta.- contesto la rubia.

-Lo conseguí Candy lo conseguí.- decía Annie bastante emocionada.

-¿Qué conseguiste Annie?- pregunto Paty

-Conseguí la foto del amor imposible de nuestra amiga Candy White.

-Ahhhhh enserio, ¿cómo lo lograste?.- pregunto la rubia.

-Muy fácil, estaba caminando por ahí cuando lo vi parado a lado de las escaleras como estaba algo distraído y aprovechando que tenía la cámara conmigo le tome la foto, ahora solo hay que revelar las fotos.

-Annie me acabas de hacer la mujer más feliz sobre la faz de la tierra.- dijo la rubia.

-No digas tonterías Candy como puedes ser feliz con una simple foto.- le reprocho Paty a la rubia.

-Ay Paty no seas amargosa.- contestaron al unison.

-Si Paty no hay que arruinarle el momento a Candy.- respondió Annie -Si ella es feliz así no le hace daño a nadie.-

-No es que quiera arruinarle el momento, pero yo opino que debería de hablarle en lugar de solo verlo, no entiendo por qué no hace el intento de acercarse a él.- dijo Paty muy seria.

-Paty es muy simple un chico como el nunca pero nunca se fijaría en mí, para empezar porque soy menor que él, no soy lo que se dice miss universo y ni siquiera tengo una excusa para hablarle.- dijo la rubia visiblemente triste.

-Candy mientras pienses de ese modo siempre va a ser un imposible para ti, deberías de tenerte más confianza.- respondió la pelinegra visiblemente molesta.

-Chicas no comencemos por favor.- dijo la rubia

-Si yo estoy segura de que algún día Candy se animara a hablarle a "Pretty boy".- dijo Annie.

Fin de Flash back

"Pretty boy".- dijo la rubia y sonrió.- Albert, ¿estás bien? ¿Dónde estarás?

El nombre del chico de la foto es Albert Andry y en esa foto tenía 18 años iba en la misma preparatoria que Candy solo que él se encontraba cursando el último año. Lo habían apodado "Pretty boy" por qué era un chico muy guapo y traía a más de una chica en la escuela loca por él, la idea de nombrarlo así había sido de Annie y le quedaba bastante bien. Candy solo le había hablado un par de veces pero nunca se hicieron amigos ni nada por el estilo.

Una vez su amiga Flamy se lo presento pero Candy de la pena solo le pudo decir hola y se puso roja como tomate cuando Albert le dio un beso en la mejilla, desde ese día a veces lo saludaba pero siempre pensó que él nunca se fijaría el ella.

A sus 25 años estaba consciente de que era una mujer bella, era alta, delgada, con una piel blanca como la porcelana, cuerpo perfecto, ojos verdes claro y rubia natural que más podía pedir, era simplemente hermosa. Por fin estaba segura de que también lo era a los 15 solo que le faltaba más confianza en sí misma, tal vez si en aquel entonces se hubiera tenido la confianza que se tiene ahora Albert se hubiera fijado en ella.

-Pero él hubiera no existe Candy.- se reprochó así misma.- Dios solo cuídalo donde quiera que este y que sea muy feliz.

No importaba que los años pasaran ella siempre pedía por el cuándo lo recodaba, él fue su razón para levantarse todas las mañanas durante un año para ir a la escuela, el solo verlo la hacía feliz. Ya que él era mayor que ella solo estuvo un año en la misma escuela que Candy pero durante ese año ella vivió completamente enamorada de él, aunque él nunca lo supo. Después de ese año la rubia no volvió a saber de él, Chicago era una ciudad llena de gente así que las probabilidades de volverlo a encontrar eran casi nulas.

Encontró una foto donde parecía que estaban celebrando ya que había regalos y las chicas se veían emocionadas, entonces comenzó a recordar ese día.

Flash back

Las chicas se encontraban celebrando el intercambio navideño, ese era su último año de preparatoria.

-Hay que comenzar.- dijo Annie muy animada.- que empiece Paty.

-Ok, a mí me toco Flamy las chicas en cuestión se acercaron y abrazaron, Flamy abrió su regalo y se encontró con un hermoso suéter de cuello de tortuga blanco con verde y un cd.

-Gracias Paty! A mí me toco Annie.- se dieron un abrazo y Annie destapo su regalo, era un collar con un dije en forma de hada y un perfume.

-Gracias Flamy este perfume me encanta, mi presente es para Candy.- la rubia e apresuro a abrir su regalo y se encontró llevo una sorpresa era una tanguita roja y un reloj, el reloj era genial pero se moría de la pena de pensar que les tenía que mostrar la tanguita o siquiera decirles que era.

-Que sucede Candy, no te gusto dinos que es.- pregunto Paty.

-No es eso chicas solo que me da pena.- y se puso roja.- es una reloj y … y …

-Anda Candy diles que es tu regalo.- la ánimo Annie emocionada

-Es una tanguita roja.- dijo en un susurro, todas comenzaron a reír y Candy se puso más roja todavía.

-Este año mí querida amiga tienes que encontrar el amor a tu verdadero amor.- dijo Annie con una sonrisa.

-Ya no se rían es mi turno a mí me toco Paty.- la rubia se acercó a su amiga le dio un fuerte abrazo y su regalo el cual consistía de un par de libros y un cd.

-Gracias Candy estos libros llevaba tiempo buscándolos.

Fin de Flash back

-El amor verdadero.- pensó la rubia, había pasado algunos años desde aquello y aún seguía sin encontrar el verdadero amor. Había tenido un par de novios desde ese entonces, Tom el cual conoció cuando comenzó la universidad y con el cual duro 6 meses y Terry con el cual había durado 3 años todos pensaban que se casarían pero aunque ella era feliz en esa relación no estaba convencida de querer pasar el resto de su vida con él, así que esa relación termino.

Llevaba más de un año soltera y casi no salía con chicos pero estaba segura de que por el momento así estaba bien ya que su trabajo era muy absorbente tal vez después habría tiempo para el amor.

-Qué tiempos aquellos.- dijo y rió.- será mejor que me apresure o no voy a terminar nunca.- y continúo acomodando sus cosas.

Alrededor de las 9 de la noche Candy había terminado de acomodar sus cosas en su nuevo apartamento, estaba feliz y cansada a la vez así que decidió darse un baño para descansar.

Como su nuevo baño contaba con tina preparo su baño con esencia de rosas puso unas velas alrededor y se dedicó a disfrutar su baño.

Se encontraba dentro de la tina con la cabeza recargada y de pronto una imagen vino a su mente era su Pretty boy vestido con unos jeans una camisa azul claro con los primeros botones abiertos y un colgante en su cuello se veía tan guapo.

Flash back

Era un 14 de Febrero y Candy se encontraba con sus amigas en uno de los jardines de la escuela habían realizado ya su intercambio el cual consistía en cd's. Estaban todas bastante contentas ninguna tenia novio pero eso no importaba ese día habían decidido divertirse de lo lindo.

"Dios de verdad no me quejo tengo una amigas increíbles pero sería mucho pedir un novio o ver a Albert una vez más, ay no me hagas caso solo pienso tonterías".- pensó Candy.

Paty noto que su amiga estaba pensativa y algo distraída así que decidió averiguar que tenía.

-¿Que te sucede Candy, te sientes bien?

-Mmm…. Si Paty no te preocupes solo estaba pensando no es nada.

-De seguro estás pensando en Albert no es verdad.

-No no como crees.- dijo la rubia y movió su cabeza de forma algo exagerada.

-Quien sabe Candy tal vez lo podrías ver hoy, es San Valentín puede que tu deseo se cumpla.- dijo la pelinegra y le guiño el ojo a su amiga.

-Gracias Paty! Pero no estaba pensando en eso.- trato de defenderse la rubia.

-Chicas que les parece si vamos por un café.- propuso Annie.- La cafetería que está cerca de aquí está linda y el café es delicioso.

-Si vamos.- contestaron todas animadas.

Se encontraban caminando por la explanada de la escuela cuando Candy lo vio parado a lo lejos y se detuvo en seco. Paty se dio cuenta de este y regreso hacia donde su amiga se había quedado parada repentinamente.

-Candy, ¿te sucede algo?

-Paty mira quien está ahí.- la castaña vio en dirección hacia donde señalaba su amiga, se encontró con Albert el cual al parecer esperaba a alguien.

-Por qué no vas a hablarle, ya no tienes nada que perder ya ni siquiera está en la escuela.- le dijo Paty a la rubia.

-No digas tonterías Paty, ni siquiera se acuerda de mí. Amiga eres bruja mi deseo se cumplió.- dijo la rubia y rió.

-Ay Candy no cambias y no me cambies el tema. Vamos háblale.

-No Paty no puedo, solo deja lo veo un momento más.

Albert se encontraba recargado en la pared llevaba unos jeans, una camisa azul a cuadros desabotonada y llevaba una piedra en forma circular colgando en el cuello. Se veía increíblemente guapo tenía el cabello corto lo llevaba algo despeinado pero eso solo hacía que se viera mejor.

-Chicas caminen que se nos hace tarde y no vamos a alcanzar mesa.- grito Annie desde lejos.- ya que no se percató de que Candy y Paty se habían retrasado.

Candy observo por última vez a Albert y camino más rápido para alcanzar a sus amigas. Ella sabía lo más probable es que nunca lo volviera a ver pero se sintió muy contenta de verlo ese día.

"Gracias Dios, por cumplir mi deseo".- pensó la rubia y sonrió.

Fin de flash back

-Y no me equivoque fue la última vez que lo vi.- dijo la rubia para si con un tono nostálgico.