Esta historia no me pertenece, los personajes son de S. Meyer y la autora es My-Bella, yo solo traduzco.


Nuestro Pequeño

Bella POV

"Feliz Cumpleaños a ti.

Feliz Cumpleaños a ti.

Feliz Cumpleaños querido Charlie.

Feliz Cumpleaños a ti."

La canción termino con una ronda de aplausos de nuestra parte y un fuerte grito de alegría de parte de mí pequeño. Puso sus manitas sobre su rostro y se asomó a través de ellas, dejándonos ver sólo un poco de los ojos cafés que había detrás.

"Tímido como su madre," Edward se rió entre dientes, abrazándome desde atrás mientras yo tomaba unas cuantas fotos más de nuestro bebé en su primer cumpleaños.

"Con una cabeza llena de cabello rebelde como su padre," gorjeó Alice. Tenía a Brandon en sus brazos y él estaba intentando agarrar su arete con sus manitas.

"Vamos, Charlie. Mete tu cara ahí," lo animó Emmett.

"Es demasiado parecido a Bella y Edward para hacer eso," se rió Rose.

"Se ve rico," anunció Lily, estaba de pie junto a la sillita alta de Charlie. Ella estaría cumpliendo tres años en sólo dos meses, y una semana después los gemelos cumplirían un año.

Charlie sonrió y luego metió su mano en un lado del pastel. Soltó unas risitas cuando le ofreció esa mano a Lily.

"Creo que ese es tu pedazo," Emmett se rió entre dientes, levantando a Lily y acercándola a la mano cubierta de pastel de Charlie.

"No, papi," gritó Lily, intentando alejarse. "En plato, no mano."

"Creí que comerías huevos verdes y jamón en cualquier lugar," dijo, bajando a su hija.

"Es pastel del bebé, papi," dijo como si fuera un hecho antes de lanzar su cabello rizado sobre su hombro y caminar hacía su tío Jasper y su prima Libby.

"Supongo que ella lo dijo," Rose se rió entre dientes, disfrutando de la mirada de asombro en la cara de Emmett.

"Eso fue muy al estilo Rosalie," dijo Edward, sonriéndole a nuestra sobrina.

"Daa-daa," grito Charlie, ofreciéndole ahora su mano a Edward.

"No, gracias, pequeño. Disfrútalo tú solito," le dijo Edward.

"Así," dijo Emmett, ayudando a Charlie a meterse a la boca uno de sus dedos cubiertos de pastel.

"Em, compórtate," me reí entre dientes, tomando una foto de mi hermano y mi hijo juntos.

"Siempre me comporto," replicó Emmett, sonriéndome. Pero realmente debió haber estado viendo a Charlie por que en el segundo en que giro su rostro hacía mí, mi pequeño pego su mano cubierta de pastel contra la mejilla de su tío, dejando una buena porción de glaseado blanco y azul.

"Oh, Bells," Alice soltó unas risitas. "Por favor, dime que tienes una foto de eso."

"Dos," confirmé a través de mi propia risa.

"Limpiaré a nuestro pequeño chico y tú abre el regalo cuadrado con papel azul oscuro," instruyó Edward.

"¿Por qué voy a abrir los regalos? Es el cumpleaños de mi hijo," repliqué.

"Por que es para ambos, pero ya que actualmente eres la única capaz de leer, lo vas a tener primero."

"Oh, un libro," dije, emocionándome mientras caminaba hacía la mesa donde pusimos todos los regalos de Charlie. Rápidamente encontré el que estaba buscando y lo abrí, solamente para quedar cegada por el flash de una cámara. "¿Qué fue eso?" le pregunté a Alice mientras me frotaba los ojos.

Se encogió de hombros. "Estabas emocionada por abrir un regalo. Ese momento tenía que se documentado para siempre.

"Como sea," dije, rodando los ojos. Quite el resto del papel para envolver del regalo y entonces pase la mano sobre la suave cubierta de cuero. "Edward, yo te di este para que escribieras aquí tu música. ¿Significa que lo llenaste con canciones para Charlie y para mí?"

"Sólo ábrelo," me alentó mientras intentaba limpiar todo el pastel que había entre los deditos de Charlie.

Tiré de la cubierta de cuero y lo abrí sobre la mesa, me di cuenta de que ahí había una dedicatoria. Mientras mis ojos leían las palabras y mi cerebro las registraba, me deje caer en una silla con un 'oomph'.

"¿Qué es?" preguntó Alice, asomándose sobre mi hombro.

"Para mí Isabella,

Quería darte algo especial por el milagro que trajiste a nuestras vidas. Desde la pelea más pequeña, a la más abrumadora alegría, este diario es un registro de nuestro viaje a través del embarazo y el primer año de la paternidad. Espero que te permita verte a ti misma a través de mis ojos y sepas la maravillosa persona que eres. Estoy seguro de que serás igual de maravillosa como madre.

Todo mi amor por siempre,

Edward"

"Edward, realmente deberías conseguir un trabajo en Hallmark con la forma en que haces esas cosas románticas," dijo Emmett, apretando mi hombro izquierdo.

Pasé a través del diario, dándome cuenta de que él había escrito cada semana desde que le dije que estaba embarazada – en ocasiones hasta dos veces por semana. Incluso había entradas de después de que llegue a casa y estaba perpleja de cómo es posible que haya tenido tiempo.

Me detuve en una página en particular y leí esa entrada.

Hoy fue el baby shower para tu madre y para ti. Antes de eso tuvo Braxton Hicks y aunque tu abuelo y yo le aseguramos que era normal, la asustaron muchísimo. Muchas veces, a causa de su inteligencia, olvido lo joven que en verdad es tu madre. En ocasiones ella parece tan mundana, como si tuviera mucha más experiencia de la que yo alguna vez podré tener. Y luego, hay días como hoy cuando recuerdo que por más sabia que ella pueda ser, aún así solamente tiene 23 años. Todavía tiene mucho que experimentar y no puedo siquiera comenzar a explicar lo feliz que estoy de que estaré ahí con ella para esas nuevas experiencias. No hay nada como tener una pareja en tu vida y ser capaz de compartir todo con ella, desde las alegrías, hasta las responsabilidades, e incluso el lavar la ropa. Cuando estas con la persona correcta, incluso las tareas más triviales pueden terminar en un día extraordinario.

Ella extraña a sus padres más y más cada día, pero creo que ahora esta en un buen lugar. Creo que es más nostalgia que dolor, y no creo que tenga tanto miedo de quedarse sola en el mundo como solía tenerlo. Al menos espero que esas observaciones sean correctas. Nunca podré entender completamente lo que fue para ella perder a dos de las personas más importantes de su vida a la vez o en una edad tan esencial, pero se que siempre estaré agradecido con tu tío Emmett por cuidarla, por intentar mantener unida a su familia.

Para ese momento, las lágrimas corrían por mi cara de forma constante, pero no podía detenerlas. Había algo que tenía que saber y recé por que Edward hubiera escrito sobre eso. Pasé a través del diario hasta que encontré la fecha que quería… nueve de agosto – el primer día de Charlie en casa con Edward.

Finalmente estas aquí con nosotros y tu madre eligió un nombre fuerte y maravilloso para ti. Charles Edward Cullen. Aunque solo estoy de acuerdo en que Charles es la parte fuerte. Ella debió haber hecho mejor que tu segundo nombre fuera Emmett, por tu tío. Él es Hércules y yo soy solo yo. Ni siquiera pude proteger a tu madre como le había prometido.

Realmente no se como comenzar a explicarte esto. No es tu culpa, se eso. Ni siquiera pienses que algo de esto lo fue por que eso lastimaría mucho a tu madre. Ella ya te ama y no puede esperar a ser dada de alta del hospital y estar en casa con nosotros. Si la culpa es de alguien, ese soy yo. Debí haber sido más cuidadoso con ella. Debí vigilar más de cerca sus signos vitales y haberla hecho tomar más descansos. Nunca debí estresarla con lo de James. Hay un montón de cosas que debí haber hecho de forma diferente y no puedo compensar. Solo espero que algún día ella pueda perdonarme por esto.

A decir verdad, estaba un poco preocupado de que yo te culparía a ti. Pero en el segundo en que tu madre me hizo cargarte, supe que no había forma en el mundo en que yo pudiera culparte o desear que no se hubiera embarazado. Te veo y veo a tu madre en tu rostro; también veo algunas buenas cualidades que yo tengo. Tú eres las mejores partes de nosotros y eso es algo increíble, Charlie.

Voy a hacer todo lo que este a mi alcance para ser un buen padre para ti y para compensar a tu madre por este desastre que he causado. Ella leerá esto algún día y me dirá que puse el peso del mundo en mis hombros y que no debería culparme. Estará equivocada, por supuesto, pero aún así será agradable escucharla decirlo. Te estas despertando para otra comida así que terminaré aquí. Bienvenido a casa, Charlie. Y te extraño, Bella.

"Bien, necesitamos algo que la haga reír," anunció Rose, quitándome el diario. "¡Aquí vamos!" dijo con emoción unos segundos después.

Esta noche fue nuestra primera fiesta de Víspera de Año Nuevo y fue en nuestra casa nueva. Por suerte para mí, tu madre entiende que no siempre soy 'la bombilla más brillante del árbol', como dice tu tío Emmett. Entendió que sólo mantuve la casa en secreto por que quería darle una sorpresa que le gustara. Y yo también entendí su punto de vista. Este año ha tenido tantas cosas para decidir y que se fueron más allá de su control que, naturalmente, sintió que la casa fue algo más de lo que no formo parte. Debí haber escuchado a tu tía Rosalie cuando intentó explicarme esto, pero fui terco y creí que sabía lo que era mejor. Todavía estoy aprendiendo, Charlie, y aunque no soy perfecto, siempre haré lo posible por enmendar mis errores con tu madre. La amo más que a cualquier cosa y sólo quiero que sea feliz.

¡Pero suficiente de eso! Se supone que estoy documentando tu primera vez cerca de los fuegos artificiales. Honestamente, creo que prefieres la nieve y ambos sabemos que no estabas completamente feliz con eso. Te encantaron los destellos, lo que los hizo sonreír a ti y a tu madre. Ella estaba preocupada de que serías igual que ella y le tendrías miedo a cualquier cosa relacionada con los fuegos artificiales. No fue hasta que tu tío Emmett sacó su cohete de fuegos artificiales que decidiste que ya habías tenido suficiente. Te lleve adentro para alejarte de los fuegos artificiales y el ruido, pero no me querías a mí. Querías a tu madre y ella estaba más que feliz de llevarte arriba y tranquilizarte.

Cuando tu y todos tus primos estuvieron dormidos, los adultos nos sentamos alrededor de la pequeña fogata que tu tío Jasper había hecho y que tu tío Emmett felizmente encendió. Era sólo una noche tranquila para abrazar a la persona que amas y pensar en los buenos momentos que llegan con el año nuevo. Ese tipo de tranquilidad es rara y preciosa, y espero que algún día conozcas lo que se siente.

Pero, de nuevo, una reunión Cullen nunca permanece en silencio por mucho tiempo. El tío Emmett decidió que necesitábamos historias de fantasmas y malvaviscos, garantizando de manera efectiva que pasáramos el resto de la noche riendo y haciendo un lío. Era muy parecido a los días de antes, antes de que cualquiera de nosotros estuviera casado o fuera padre, y se sintió genial que pudiéramos mezclar eso con nuestras vidas nuevas. Siempre y cuando sigamos recordando por que ya no jugamos Verdad o Reto, estaremos bien.

Ustedes dos están durmiendo ahora, viéndose tranquilos y relajados en sus camas. Este es uno de mis momentos favoritos del día, cuando realmente puedo creer que estoy haciendo lo correcto por ustedes. Si no fueras feliz con esta vida que tenemos juntos, no estarías durmiendo tan profundamente. Y ya que tengo un jardín trasero que limpiar mañana, es mejor que yo también me vaya a dormir. Este año nuevo que nos espera será el mejor hasta ahora, Charlie. Te lo prometo.

"Bien, Edward es incapaz de escribir una entrada que no te haga llorar por algo," Rose se rió entre dientes mientras se limpiaba los ojos.

Edward le quito el diario y paso las páginas hasta que encontró una que estaba en la parte de en medio. "Lee esto," instruyó, poniendo el diario frente a mí.

Pequeño, pronto estarás jugando con tu prima Lily y tu madre y yo estaremos en camino para una cena bajo las estrellas. Es nuestro tercer aniversario de bodas y voy a mimar a tu madre tanto como sea posible. Es un día que no estaba seguro fuera a llegar por muchas razones, y ahora que esta aquí, sólo quiero aprovecharlo. Te extrañaremos mientras estemos lejos, pero te divertirás tanto con la osita Lily que estoy seguro ni te darás cuenta.

Tengo toda la noche planeada para tu madre, con ayuda del tío Jasper y la tía Alice. Cenaremos en un yate a mitad de la bahía, con tu madre usando un vestido nuevo para hacerla sentir como la maravillosa mujer que es para mí. Para mí, ella siempre se ve magnífica sin importar que use, pero a tu madre le gusta arreglarse para sentirse de esa manera.

¡Y los regalos! Tengo los mejores regalos para ella. Incluidas esas fotos que tomamos a escondidas en nuestra salida de padre-hijo hace unas semanas. Le van a encantar a tu madre. Te veías como el pequeño que eres en tu camisa y pantalón. Y me disculpó una vez más por vestirnos igual, pero al parecer a tu madre eso le encanta por alguna razón.

También encontré una buena foto de tu madre con sus padres y tu tío Emmett. La lleve al estudio que usamos la tía Alice y yo para hacer el retrato que le regalamos en una Navidad a la abuela Esme. Fueron capaces de hacer un cuadro de la foto y esta noche se lo daré a tu madre. Estoy esperando convencerla de que lo ponga en algún lugar destacado de la casa ya que ha puesto muy pocas fotos de ellos. Pienso que es por que todavía se pone un poco triste cuando ve las fotos, pero creo que mientras más las vea, menos la perturbaran. Y si estoy equivocado, ella es bienvenida a golpearme en la cabeza con el cuadro.

Se saltó un renglón en la página y entonces continuó con su ordenada letra.

Anoche todo salió perfecto, Charlie. Tu madre quedó deslumbrada y contenta, y amó todos los regalos, especialmente el que tu le diste esta mañana. ¡Si sólo hubiera tenido una cámara para capturar la mirada de pura alegría que tenía en su rostro cuando gateaste hacía ella! Sabíamos que pasaría pronto con la forma en que constantemente te ponías sobre tus manos y rodillas y te balanceabas hacía enfrente y atrás, pero no teníamos idea de cuando intentarías avanzar. Creo que lo planeaste de esta manera, pequeño. Creo que sabías lo mucho que tu madre ama las pequeñas cosas, así cuando ella entro por esa puerta, tu decidiste que era momento de mostrárselo. ¡Eclipsado por un niño de diez meses! Pero esta bien, pequeño. Lo importante es que tu madre amó cada segundo de verte gatear hasta ella. Todavía esta diciéndote lo orgullosa que esta de ti por gatear; puedo escuchar su voz salir del baño mientras te baña. Tu estas riendo y chapoteando, y estoy seguro de que tendré montones de agua que secar cuando acabes, pero no importa. Los dos son felices y están saludables, y eso es lo que cuenta.

Levanté la vista hacía él tan pronto como termine de leer, sonriendo y usando su camisa para poder acercar sus labios a los míos y poder besarlo. "Gracias, cariño. Este es un regalo muy dulce. No puedo creer que encontraste el tiempo para escribir cada momento como este."

"Estoy seguro de que vas a encontrar unos cuantos que desearías no hubiera escrito," se rió entre dientes, dándome un simple beso. "Te amo, Bella."

"También te amo."

"¡Maaa!" anunció Charlie ruidosamente, inclinándose e intentando salir de su lugar en los brazos de Emmett.

"Dame a mi niño," dije, limpiando rápidamente la última de mis lágrimas antes de que Em me lo diera. "Charlie, no tienes idea de lo afortunados que somos de tener a tu papá, pero voy a intentar enseñártelo cuando seas lo suficientemente grande."

Edward envolvió sus brazos alrededor de nosotros dos. "Tienes ese respaldo, amor."

"Ustedes dos pueden debatir las cosas cursis después," anunció Emmett. "Tiempo de comida y pastel. Estoy hambriento."

"¿Les importa si le doy su comida al niño del cumpleaños afuera?" preguntó Esme.

"Mira eso, pequeño," dije, girando a Charlie hacía Esme. "La abuela quiere darte algo de comida y de amor."

Esme se rió entre dientes mientras lo cargaba. "Claro que si."

La casa parecía retumbar de ruido por unos minutos mientras todos los niños eran recogidos y llevados afuera, al área del patio donde íbamos a tener el almuerzo. Y después se quedó en completo silencio, solo Edward y yo estábamos todavía en la casa.

"¿En verdad te gusto?" preguntó, besando la parte interna de mi muñeca y sonriendo contra ella.

"Me encanto. Muchas gracias por hacer eso."

"Fue… terapéutico, en cierta forma, escribir todo eso. Pensé en arrancar la mayor parte de la sección que fue escrita justo después de que llegaste a casa, pero me detuve. Sabía que buscarías específicamente eso y te molestarías si no estuviera allí."

"¿Tan malo es?"

"No, pero… hay una pequeña parte de mí que teme abrir viejas heridas."

"No hay ninguna herida que abrir, Edward. Seguro, hay cicatrices e incluso uno o dos lugares vacíos, pero nada que todavía este sangrando. Soy verdaderamente feliz contigo, y con Charlie."

"Bien," dijo, sonriendo mientras se inclinaba por un beso.

"Pero," dije, levantando mi mano entre nosotros. "Quiero prevenirte que probablemente voy a armarte un lío por algunos de tus pensamientos. No estaba muy feliz con la sección donde te culpas por lo que paso durante el parto."

Sonrió y tomo mi mano, besándome la palma. "Creo que vamos a necesitar hacer un compromiso. Accedes a leer todo el diario antes de pronunciar una sola queja, y si al final todavía sientes la necesidad de armar un lío por alguno de mis pensamientos, escucharé con atención. Pero si llegas al final y te encuentras con que ya lograste cambiar esos pensamientos, entonces accedes a que puedo llevar a mi familia de vacaciones en verano."

"¿A dónde?"

"Oh, no. No puedes conocer el destino. Sólo tienes que estar de acuerdo o desacuerdo con el compromiso," dijo, enseñándome su sonrisa con hoyuelos.

"Estas haciendo trampa," dije, pasando mi dedo sobre su hoyuelo.

"Según tú, hago eso el 90% del tiempo. ¿No deberías dejar de sorprenderte?"

"Nop," me reí entre dientes, resaltando la 'p'. "Nunca dejas de asombrarme y sorprenderme, Edward Cullen. Y tengo suerte de tener a un hombre que constantemente hace de mi felicidad su prioridad número uno. Sólo espero estar regresándole el sentimiento."

"Si prometes hacer lo que hiciste anoche, estaré muy, muy feliz esta noche," dijo, sus labios demasiado cerca de los míos.

"¡Hola!" bramó Emmett desde la puerta trasera. "¿Qué parte de 'estoy hambriento' no entendieron?"

"Es hombre muerto," le susurré a Edward antes de besarlo rápidamente. "Bien, Em. Vamos a alimentarte antes de que te conviertas en un completo fastidio," le dije a mi hermano, acercándome a él.

"Bells, estoy realmente hambriento," se quejó echándome el brazo sobre los hombros. "Tengo tanta hambre que ni siquiera puedo recordar lo que desayune hoy."

"Eres como un bebé grandote," bromeé, picándole el costado con un dedo. "Tienes suerte de que Rose te aguante."

Nos hizo dejar de caminar y se tomo un momento para mirar a Rosalie mientras ella se reía de la cara que Lily estaba haciendo. "Si, si que la tengo," estuvo de acuerdo.

"Tomo de regreso a mi esposa," anunció Edward, alejándome de Emmett y jalándome dentro de sus brazos. El año pasado había hecho que ellos se unieran más y yo estaba feliz de verlo.

Estando de pie ahí con los brazos de Edward a mí alrededor y nuestra familia esparcida alrededor de la gran mesa frente a nosotros, podía sentir el amor de nuestra familia rodeándoos. El año pasado todos enfrentamos obstáculos y trabajamos con más fuerza para hacer este año mejor que cualquiera de los pasados.

Alice todavía estaba disfrutando de su papel de mamá-ama de casa, pero recientemente admitió que necesitaba ayuda, permitiéndole a Jasper que contratara a alguien durante el día mientras él trabajaba. Ahora los gemelos ya tenían diez meses y gateaban por todos lados, dejando a la pobre Alice superada en número. Jasper ahora ya era socio de su constructora y era capaz de ajustar su horario para estar con su familia tanto como quisiera. Siempre se aseguraba de tener un día completamente libre de trabajo y muchas veces se escapaba para almorzar con Alice y los bebes.

Brandon se parecía mucho a Alice, pero tenía la sabia personalidad de Jasper. Difícilmente se ponía nervioso o se amedrentaba por algo y sólo parecía llorar si Libby lo hacía – al parecer no quería que su hermana llorara nunca y yo tenía la sensación de que él sería extremadamente protector con ella cuando fueran más grandes.

Libby se parecía a su padre y su tía, pero en ella estaba la esencia de su abuela Esme. Si alguno de los otros niños lloraban, incluida Lily, Libby era la primera en acercarse gateando y darles un abrazo. Si tenía alguna comida o bebida, le ofrecía a los otros antes de tomar ella. Y si tenía un juguete que captaba la atención de otro, lo entregaba sin quejas. Ella ya tenía en ella ese espíritu altruista y maternal, y yo estaba emocionada de ver que tipo de jovencita llegaría a ser.

A Emmett y Rosalie les iba genial, todavía locamente enamorados el uno del otro. Incluso últimamente habían estado hablando sobre hacer hermana mayor a Lily, pero no habían llegado a ningún acuerdo en el cual ambos en verdad empezarán a intentarlo. Rose quería que Lily fuera sólo un poco más grande y matricularla en una guardería para que pudiera jugar con niños de su propia edad y no sólo con sus primitos bebés. Emmett no confiaba en nadie fuera de la familia para que cuidarán a Lily 'de forma correcta', como él decía. Así que hasta que pudieran resolver ese problema, no iban a seguir adelante con ningún plan de bebé.

En cuanto a Carlisle y Esme, ellos estaban disfrutando de sus papeles de abuelos. Él había estado tomando más tiempo libre de su trabajo este año que en los diez años pasados juntos, haciendo muy feliz a Esme. Habían estado en Europa y de regreso, y habían viajado a unos cuantos lugares en los Estados Unidos, pero nunca lejos de casa por demasiado tiempo. Y tan pronto como llegaban, siempre se quedaban con los cuatro niños en su casa para una fiesta de pijamas.

Yo estaba de regreso en el trabajo, amando mi trabajo tanto como siempre, y recogiendo a mi bebé de con Rosalie tan pronto como terminaba con mi día. Regresar había sido una decisión difícil, pero también había sido la correcta. Me había ayudado a superar mi miedo de que si no estaba con Charlie cada segundo, me perdería de algo vital. Hubo unas cuantas primeras veces que me perdí, pero había estado ahí para la segunda y la tercera, disfrutándolas igual.

Cerré los ojos, pensando en la charla que tuve con Rose en la habitación de Charlie nuestro primer día en la casa nueva.

"Mira, Charlie. ¿Ves a papi?" arrullé, balanceándolo en mis brazos frente a la ventana de su nueva habitación. Edward y Emmett estaban abajo en el patio, plantando el manzano de Charlie para que pudiera ser capaz de verlo desde su habitación.

"Veo a mi papi," anunció Lily desde su lugar en los brazos de Rose. "Bella, ¿Charlie tendrá un perrito ahora?" preguntó, mirándome con sus grandes y esperanzados ojos azules.

"No, corazón," repliqué. "El tío Edward es alérgico a los perros. Tal vez tendremos un gatito cuando Charlie sea mucho, mucho más grande."

"¿Qué tan grande?" preguntó, girando uno de sus rizos alrededor de su dedito.

"Digamos que diez," me reí entre dientes.

"Bella, la casa es increíble," dijo Rose, mirando alrededor de la habitación de Charlie.

"Lo se," repliqué con una gran sonrisa. "Aunque estoy sorprendida de que Alice me dejara decidir tanto."

"Sabe que es tu casa y no la de ella," Rose se rió entre dientes. "Además, creo que escuché a Edward amenazarla. Algo sobre destruir todos y cada uno de los artículos de ropa que alguna vez haya comprado."

"Suena como ellos," me reí entre dientes frotando mi nariz contra la de Charlie, haciendo reír a mi pequeño.

"¿Estas absolutamente segura que quieres regresar a trabajar?" preguntó Rose, viéndome de cerca. "No tiene nada de malo que cambies de opinión, Bells."

"Lo se, pero creo que será mejor para mi salir a trabajar, al menos por unos cuantos semestres. Y no será tan malo ya que sólo tendré dos clases al día en lugar de las cuatro que estaba manejando al principio. Estaré en casa mucho antes que Edward, dándome tiempo a solas con Charlie, y luego cuando él llegue, podrá tener su tiempo a solas con él mientras yo preparo la cena."

"¿Así que has pensando en esto completamente y estas segura?" cuestionó Rose.

"Si. ¿Por qué te ves tan preocupada?"

"Por que se que al principio cuando quedaste embarazada, Emmett hizo un gran lío sobre que tú regresaras a trabajar, y no quiero que él tenga algo que ver con tu decisión."

"Quiero a mi hermano, y sus opiniones me importan, pero esta decisión es verdaderamente mía. Es que… amo la enseñanza y lo extraño."

"Lo se. Es sólo que ellos dejan los años de bebé tan rápido. Veo aquí a mi Lily – "

"¿Yo, mamá?" preguntó Lily, sonriéndole a Rosalie.

"Si, tú, bebita," Rose se rió entre dientes, besando la mejilla de Lily.

Lily soltó unas risitas y se acomodo a si misma contra su madre, poniendo su cabeza en el hombro de Rose.

"¿Qué estaba diciendo? ¡Oh, cierto!" dijo Rose, sacudiendo un poco la cabeza. "La miro y me preguntó a mi misma a donde fue el tiempo, incluso aunque yo he estado con ella siempre. Dejan esta etapa tan rápido y es un tiempo increíble por que ellos aprenden tanto y tú eres quien les enseña. Por muchas ganas que tenga de enseñarle cosas a mi sobrinito, se que significaría muchísimo para ti ser quien se las enseñe."

"Y en verdad creo que puedo hacer las dos cosas. Y, por supuesto, Edward me hizo prometer que si no puedo con las dos, de lo diré de inmediato y dejaré de trabajar cuando termine el semestre de primavera."

"Tienes un espíritu más valiente que yo," Rose se rió entre dientes, apoyando su cabeza contra la mía.

"Tenemos un par de hermosos bebés, ¿no crees?" musité, mirando entre Charlie y Lily.

"Y guapos padres junto con ellos," se rió entre dientes.

Sonreí de nuevo mientras abría los ojos, encontrando inmediatamente a mi bebé y agitando una mano en su dirección. Encontrar el balance con Charlie me había ayudado a encontrarlo también con Edward. Ahora tenía una clara idea de cómo ser la esposa de Edward, la mamá de Charlie y la maestra de mis estudiantes mientras que todavía tenía tiempo de ser solo Bella. Me gustaba pensar que mi matrimonio estaba prosperando, habiendo tenido tantos días oscuros y aún así resultando intacto. Edward había hecho del aniversario de este año un gran evento y yo amé cada segundo de ello. E incluso aunque sintiera que Charlie lo había eclipsado, era lindo saber que ese día había significado tanto para Edward igual que para mí.

Edward… estaba tan cambiado por todo esto, pero aún así el mismo. Todavía me amaba con locura, pero era más abierto con eso, más rápido para besarme frente a todos y decir en voz alta lo que sentía en su corazón. Era mucho más abierto con el resto de la familia, nunca dejaba la casa o terminaba una llamada de teléfono sin decirle a aquellos a su alrededor que los quería. Hablaba con Esme y Alice casi cada noche, y cuando cuidábamos a nuestras sobrinas y sobrino, siempre se aseguraba de que se divertían con nosotros. Y cuando se sentaba frente a su piano estos días, cada canción era brillante y dulce – esos días en que su música sonaba oscura y depresiva se habían ido hace mucho.

"Míralo," Edward se rió contra mi oído. "Un hotdog en su mano y salsa por todos lados."

"Se parece a su tío cuando come," me reí entre dientes, viendo a Emmett lamer algo de salsa de su nudillo.

"Todo un año con el pequeño," musitó Edward. "¿Qué te parece todo eso?"

"Fue increíble de cada manera posible y estoy esperando por todos los años que vienen frente a nosotros."

"¿Y el semestre de otoño?"

"También estoy esperando por eso, cariño," dije, moviéndome hacía atrás y envolviendo mi brazo en su cuello. Todavía estaba preocupado de que yo me perdiera algo con Charlie, y aunque apreciaba su preocupación, por ahora todavía quería enseñar.

"He estado pensando en Halloween," anunció Alice, consiguiendo la atención de todos.

"¡Imagina eso!" Rose se rió entre dientes. "El que tu pienses en una ocasión con meses de anticipación es tan diferente a ti."

"Todos me molestan con estas cosas, y luego se cambian y aman cualquiera que sea mi plan," se quejó Alice.

"Y esa es la razón de que te agradezcamos tanto por tu duro trabajo," dijo Rose, abrazando a Alice.

"Entonces, ¿en que pensabas?" preguntó Emmett antes de meterse a la boca la siguiente costilla.

"En lugar de vestirnos por parejas, pensé que todos podríamos vestirnos iguales. Piensen en el miedo que dará ver a una familia completa vestida de la misma manera," explicó Alice.

"¿Vestidos de que?" preguntó Edward.

Alice sonrió con maldad. "Vampiros."

"¿Una familia completa de vampiros?" cuestionó Jasper mirando a su esposa. "¿En serio, Ali?"

"Piensa en lo lindos que se verán Brandon y Charlie con sus capitas," replicó. "Y nuestros grandes y fuertes hombres con sus colmillos y piel de alabastro."

"No vas a ponerme maquillaje, duende. Puedes olvidarte de eso ahora," dijo Emmett.

"Usarás sangre falsa, ¿pero un poco de base te da miedo?" preguntó Alice, mirando a mi hermano.

"Quiero ser un perrito," gorjeó Lily, seguida de unos cuantos ladridos.

"Fuiste un perro el año pasado, cariño," replicó Alice. "¿No te gustaría ser algo más este año?"

"No," replicó Lily antes de darle una gran mordida a su hotdog.

"Bueno, esta decidido entonces," se rió Rose.

"No, no lo esta," argumentó Alice. "Todavía tengo dos meses para hacerla cambiar de idea."

"Sigue con eso," Edward se rió entre dientes.

"No lo se, cariño," le susurré. "Creo que Charlie se vería muy lindo vestido de negro con una capita."

"Y yo creo que mi hermana esta pasando mucho tiempo contigo," se rió entre dientes, besando mi cuello.

"No creo que alguna vez tenga tiempo suficiente con alguno de ustedes," dije honestamente.

"Entonces nos aseguraremos de nunca tomar ni un segundo por garantizado y siempre hacer cada segundo el mejor de nuestras vidas," sugirió.

"Me gusta esa idea," dije con una gran sonrisa a la vez que me giraba y lo besaba en la mejilla.

"Te amo, Bella Cullen," susurró antes de besarme los labios.

La alegría de ser un Cullen… todavía estaba conociéndolas y aprendiendo como apreciarlas de verdad. Y esperaba pasar todas esas lecciones de vida a Charlie para ayudarlo a tener una vida más maravillosa que la mía.

"¡Maa-maa!" gritó Charlie con emoción, moviendo sus manitas cubiertas de salsa hacía mí.

"Estoy siendo solicitada," me reí entre dientes, alejándome de los brazos de Edward y yendo a recuperar a mi hijo. Saque a Charlie de su sillita y lo acurruqué cerca de mí, sin importarme de que estaba dejando marcas en mi blusa. Me dio un baboso beso en la mejilla y me derretí una vez más por él. Este pequeño había girado completamente mi mundo, y no podría agradecerle lo suficiente por eso. Nos acercó más a Edward y a mí en muchas maneras, y él era lo único en lo que siempre estaríamos de acuerdo.

Edward envolvió sus brazos alrededor de nosotros dos, riendo cuando Charlie agarro su nariz. Este bebé en mis brazos era nuestro pequeño y ambos lo amábamos más de lo que podríamos decir. Éramos una familia y siempre haría lo que estuviera en mis manos para proteger eso y asegurarme de mantenernos fuertes y juntos. Y por la forma en que Edward me estaba sosteniendo, sabía que él haría lo mismo.

Y los Cullen vivieron felices para siempre (no perfectamente, pero en definitiva felices)