Decir que le costó unas cuantas horas convencer a Scotty para ir al hospital, sería quedarse corto, porque ya era por la noche cuando Kevin consiguió sacar de casa a su marido. Tuvo que darle más razones de las que era capaz de imaginar, pero tan sólo funcionó de verdad cuando nombro a Lucy.

"¿Quieres quedarte cojo y no poder ir detrás de tu hija cuando empiece a caminar?"

Scotty respiró con fuerza, había muy pocas cosas que no le hubiera contado nunca a su marido y una, tal vez la más grande, estaba a punto de explotarle en la cara.

"No me gustan los hospitales." Como si eso fuera bastante para Kevin.

"Eso ya lo se, pero no es excusa para que no vayas a uno si tienes el tobillo inchado y posible roto."

"No está roto."

Kevin ladeó la cabeza, a veces se preguntaba como podía Scotty ser tan testarudo. Incluso cuando la pierna le ardía, cuando no podía apoyar el pie en el suelo, seguía en su trece, por el simple hecho de que no le gustaban los hospitales.

"Bueno, tal vez no está roto, pero necesitas que te vea un médico, no puedes dejarlo así. Además yo iré contigo." Scotty se estremeció al escuchar aquello, no era culpa de Kevin, no sabía nada al respecto, no tenía la culpa, pero no era la primera vez que escuchaba algo así y no tenía una gran recuerdo de la primera. "¿Estás bien?" Dijo Scotty acariciando el brazo de su marido.

"Si lo siento, es que…" ¿Por qué no se atrevía a decirlo en voz alta? Había pasado mucho tiempo y no comprendía como podía seguir haciéndole tanto daño. "No es nada tranquilo."

Intentó ponerse en pie, pero volvió a caer sobre la cama entre gemidos de dolor, bajo la siempre atenta mirada de Kevin. Si siempre tan testarudo. Se arrodilló frente a él y acarició su mejilla, esperando que Scotty le mirara..

"¿Qué pasa?"

"Nada, de verdad."

"Scotty, te conozco mejor que a cualquiera de mis hermanos y ya es decir mucho. Se que no se trata solo de que no te gusten los hospitales, como que no te gusta el pescado. Hay algo más ¿verdad?"

Pero no pudo contestar, Nora apareció en la habitación con Justin tras ella. "El coche está en la puerta chicos, Justin os echará una mano para bajar, yo os llevaré."

"Nora, no es necesario."

"¿Cómo que no es necesario? Vamos Scotty, ¿has visto como llevas ese tobillo? Puede estar roto." Scotty miró a Kevin, no había duda que era su madre y el abogado contentó con una sonrisa. "Kitty y Sarah se quedaran con la niña hasta que volvamos."

En todo el viaje al hospital, Kevin miró a Scotty preguntándose, que era lo que le daba tanto miedo. No aceptaba que hubiera algo que nunca le hubiera contado, pero tenía que ser demasiado grave precisamente por ese motivo, porque no se lo había querido contar. Pero no pudo preguntar, no con su hermano y su madre delante. Tan solo posó su mano sobre la de Scotty y la apretó con fuerza.

La espera en el hospital se hizo larga, demasiado para Scotty. Kevin lo vio pasar de un estado relativamente calmado, a solo permanecer sentado porque el tobillo no le permitía moverse. Kevin les pidió a su madre y a su hermano que les trajeran unos cafés y por fin los dejaron solos.

"Vamos cuéntamelo."

"No nada que contar de verdad. No me gustan los hospitales, como a mucha gente, eso es todo."

"Nunca has sido capaz de hacer que me crea una mentira. Así que vamos, suéltalo de una vez."

Scotty se mordió el labio, respiró varias veces de forma exagerada y miró a su marido. "Fue hace mucho tiempo, la primera vez que estuve en un hospital."

"Nunca me habías dicho que estuviste en un hospital."

"Lo se, no es algo de lo que me guste hablar. Supongo que es uno de los motivos por los que mis padres no aceptaron que yo fuera gay."

"No lo entiendo."

"Yo tampoco lo comprendí entonces, pero la verdad es que tiene cierto sentido." Apretó las manos con fuerza, hasta que se dio cuenta que no eran las suyas sino las de Kevin. Lo miró y el abogado sonrió con cariño y en silencio. "Fue el primer chico con el que acosté, bueno para ser sincero, el se acostó conmigo, me usó y me dejó tirado."

Kevin se puso tenso, había escuchado historias de otra gente, había tenido clientes que denunciaban a sus parejas por cosas así y peores, pero jamás había tenido a nadie cerca que hubiera sufrido eso.

"¿Estás diciendo que un tío te…"

"No, bueno, no tanto. Digamos que me usó como el quiso sin preocuparse por lo que yo sentía. No estaba del todo preparado para tener sexo con él, pero estábamos juntos y decía que me quería. Yo era casi un crio; acababa de cumplir los dieciocho. Él quería hacerlo y yo no quería perderle. Fuimos a un hotel y él quiso hacerlo así, sin más, sin cena, sin romanticismo, simplemente sexo. Acepté y la verdad no recuerdo mucho, cuando desperté, ese chico me había dado unos cuantos golpes, me dolía todo y llamé a mis padres. Me llevaron al hospital y pasé allí dos días, contestando preguntas. Nunca he vuelto a pisar un hospital, hasta que hiciste el trasplante."

"¿Por eso estabas tan asustado entonces?"

"No quería perderte, pensé que… no se, todo fue horrible esos días y creí que te podría pasar algo. Ya ves que mis experiencias en un hospital no han sido las mejores del mundo."

Kevin lo abrazó, lo rodeó entre sus brazos y apretó su cuerpo con fuerza. "Te prometo que no volverán hacerte daño y si estamos aquí ahora, es porque intentamos tener intimidad en casa de mi madre. No fue la mejor idea y tendría que haberme dado cuenta."

Scotty se echó a reír y se acurrucó contra su marido. No pensaba que se sentiría bien al contar aquello, al fin y al cabo todavía se sentía avergonzado, humillado incluso. Pero en los brazos de Kevin todo era distinto.

Diez minutos más tarde les llamó el médico y para sorpresa de Scotty, todo fue muy rápido. Tenía una fisura en el tobillo y tenía que reposar unos días. Pero además de eso todo estaba bien. Se marcharon de nuevo a casa y por mucho que Kevin se empeñó en que se acomodara en el sofá, Scotty no iba a hacer nada si no veía primero a Lucy.

La niña estaba dormida cuando aparecieron en la habitación. Se acercó a la cuna y la miró, notando las manos de Kevin alrededor, le adoraba cuando se ponía tan protector con él, pero no dijo nada al respecto.

"¿Qué vamos a hacer con ese tipo?" Dijo Scotty una vez que Kitty y Sarah dejaron el dormitorio.

"¿A quien te refieres?"

Scotty llevó la mano a la mejilla de la niña y la acarició con ternura. "A su padre. Volverá a por ella y no creo que sea de los que hablan las cosas con calma. Tengo miedo de verlo otra vez o de que intente llevarse a Lucy por la fuerza."

"Eso nunca pasara, no después de todo lo que le ha pasado a esta familia. Sabes muy que ningun Walker permitirá que nadie se lleve a Lucy. es parte de todos nosotros y no creo que a mi madre le haga mucha gracia que un tipo intente arrebatarle a su nieta."

Scotty volvió a reír. Protestó al notar que estaba a punto de darle un calambre en la pierna que tenía apoyada en el suelo y le pidió a Kevin que lo llevara a la cama. "Pero esta vez solo a descansar, que no quiero hacerme daño en el otro pie."

Kevin le contestó con un beso y abrazándolo, mientras se tumbaba a su lado. "Lucy todavía tardará un rato en despertar. ¿Qué tal si aprovechamos a dormir nosotros también?" Aunque no fue del todo sincero, Scotty cayó dormido en seguida, enroscado en su cuerpo, pero Kevin lo miró y miró la cuna. La sola idea de perderlos alguno de los dos le revolvía las tripas, pero haría todo lo necesario para impedir que les ocurriera nada, aunque para eso tuviera que ponerse en peligro él mismo.