El regreso de Edward

Esta historia comienza a mediados del capítulo de Luna Nueva "Bajo presión "y relata que habría pasado en las vidas de Edward, Bella y Jacob si Edward hubiera vuelto la noche antes de que Bella se lanzará del risco y que pasaría si Bella Tuviese una enfermedad terminal.

Capítulo I: disculpas y argumentos

Estaba esperando a Jacob en la playa la Push en la cual por cual por cosa rara hacia frio, no mucho pero si hacía .Claro que el frio en Forks era algo muy común.

-Lo siento-dijo Jacob al llegar. Me hozo levantarme del suelo en el que me encontraba sentada y me abrazo por los hombros. Hasta ese momento no me había dado cuenta que el frio era más fuerte. Su calor me provocó un escalofrió, pero ahora que lo tenía al lado por lo menos podía respirar con mas normalidad.

-Te estoy estropeando tus vacaciones de pascua -se recrimino Jacob mientras paseábamos por la playa.

Mientras caminábamos de la mano Jacob prometió que al día siguiente haríamos algo divertido y yo le recordé lo que me había prometido el día que él me iba a enseñar a manejar motocicleta que era zambullirnos desde uno de los acantilados.

Luego de un largo rato de caminar con Jacob en la playa me fui a mi casa .Charlie aun no había llegado así que me dedique a ordenar un poco la casa ya que tenía bastante tiempo que no la limpiaba.

También me puse a hacer la cene y cuando Charlie llego, comimos en silencio y cuando termine de comer y lavar los platos me fui a bañar.

Quedándome en la ducha hasta que se acabo el agua caliente, Salí de la ducha y me seque el pelo hasta que este que do solo medio húmedo.

Después de bañarme dirigí a mi habitación. Pero al entrar lo veo allí a él sentado en mi cama, con el rostro más hermoso del mundo pero al mismo tiempo, el más triste y torturado que había visto jamás.

Pero nada de eso debía ser real. Tal vez lo que acababa de comer me había intoxicado o algo y estaba alucinando.

Por eso decidí retrocedí y cerré la puerta al salir de allí.

La cabeza me daba vueltas así que me acurruque en el suelo, puse la cabeza entre las rodilla y me frote los ojos .mientras que me convencía a mi misma de que eso era una jugarreta de mi imaginación, una mentira.

Luego de unos minutos me levante, decidida a entrar a habitación y completamente convencida de que lo que había visto no era más un engaño.

Respirando profundamente tome y gire la manilla de la puerta pero en vez de ver mi cuarto solo, desierto y tan ordenado que parece como si nadie durmiera allí, lo sigo encontrando en el mismo lugar en el que lo vi hace cinco minutos no se había movido ni un solo centímetro . Esta tan quieto, tan perfecto tan hermoso. Como si fuera una estatua, una escultura perfectamente tallada y elaborado con el mayor de los cuidados y dedicación.

Di un paso hacia el interior de mi habitación y cerré la puerta detrás de mí, mientras que el solo se dedicaba a observarme con gran pesar , agonía y tristeza en la mirada causándome un gran nudo en el estomago .

Me acerque a él con paso vacilante y cuando estuve a solo medio metro de él. Este agacho la cabeza como si sintiera vergüenza de mi mismo, como si no fuera digno de siquiera mirarme a la cara mientras decía:

-se que actué mal, sé que no merezco estar aquí, no después de lo que te dije, no después de lo que te hice - mientras decía esto yo me arrodillé sentándome sobre mis talones para mirarlo y oírlo mejor- también se que no tengo derecho a estar aquí frente a ti, mirándote a la cara y esperar que me recibas como si nada hubiera pasado pero ya no aguantaba más, ya no podía soportar el hecho de estar lejos de ti, lejos de mi razón de vida, ya no le encontraba sentido a la … existencia sin ti.

Cuando esas palabras salieron de su boca sentí como el agujero en mi pecho se estremecía dejándome sin aire, ni una respuesta racional que emitir. No podía permitir que sus palabras entraran en mi corazón y me hicieran más daño. Cuando él se fuera ya no podría superarlo, ya una segunda disección me destrozaría de tal manera que ni todo el amor de Jacob me podría volver a armar.

Mis ojos estaban fijos en los suyos que eran tan negros como la noche, entonces me di cuenta que esperaba una respuesta de mi parte una espuerta la cual no me hallaba en condiciones de de dar ya que no le encontraba sentido a estas palabras que estaba diciendo el relación con aquellas que había dicho en el bosque, aquella que me negaba rotundamente a recordar.

-he visto le que te causo mi partida -dijo descendiendo de de la cama tapándose el rostro con las manos, para terminar sentado en el suelo, en una postura que dejaba traslucir su sufrimiento. -se que te debe miles de disculpas y puedo entender si no quieres perdonarme mucho mas después de lo que te hice, te dije y todo el sufrimiento que te hice pasar, por eso aceptare cualquier decisión que tu tomes, siéntete con libertad de destrozarme y lastimarme todo lo que quieras todo lo que me tengas que decir me lo merezco, también entenderé perfectamente si ya no me amas, si nos vamos al caso yo fui el que te pedí que rehicieras tu vida.

- ¿pero porque te tendría que lastimas si te dijera que ya no te amo? Si tú fuiste el que dijiste que…no me amabas, que no te convenía ¿por qué el estar sin mi te debería de de causar dolor, desesperación o agonía? Cuando tú mismo fuiste el que lo dijiste.

El alzo los ojos con la confusión marcada en el rostro.

- ¿Qué? -pregunto.

-No entiendo porque eso te debería importar siquiera lo que me pase, de hecho si yo hubiera muerto por cualquier cosa, no veo en qué punto te debería importar. Dije con un encogimiento de hombros.

-Bella creo que aquí ha habido un mal entendido. ¿Tú crees que lo te pase a ti no me importa, no me afecta, no me duele más que si el daño me lo hicieran a mi mismo ?

Yo asentí.

-Bella yo jamás he dejado de amarte-dije cambiando de postura y levantando la mano para tocarme la cara. Yo retrocedí y el automáticamente bajo el brazo. -. Si te deje fue porque pensé que te que te hacia bien al dejarte vivir una vida normal y feliz, lejos del peligro que represento en tu vida, lejos del peligro al que siempre te exponía, tuve que hacerlo, dejando mi corazón, dejándote, dejando el motivo de mi existencia, dejando todo aquí contigo, mintiéndote, haciéndote creer que no te quería como si eso de alguna forma fuera posible, para que me dejaras ir y no intentaras suicidarte , y me siento fatal por haberlo hecho, porque no sirvió de nada y además te hice daño . Pero tú ¿cómo pudiste creerme tan fácilmente después de todas las veces que te dije que te amaba, que mi vida no valía nada sin ti?

Me quede paralizada al escuchar estas palabras y los ojos se me anegaron de lagrimas, lagrimas tan gruesas que me impedían verle la cara a Edward

-te creí porque nunca ha tenido sentido que tú me quieras. Soy una insignificante humana-dije y la vos se me quebró dos veces.

En ese momento empecé a sollozar y en un segundo él estaba estrechándome contra su pecho, mientras yo me dejaba consolar por dentro de sus fuertes y marmóreos brazos con los brazos inundados en lágrimas.

-en eso estas equivocada, para mi tu lo eres todo, todo lo que quiero y necesito para continuar con vida si es que la tengo.

Nos quedamos así hasta que los sollozos de mi pecho se calmaron y desaparecieron dándole paso al sonido de mi corazón, un sonido que no oirá desde hacía mucho tiempo, un sonido desbocado de fuera de control, igual a como yo recordaba que sonaba cuando la piel de Edward estaba en contacto con la mía, un sonido feliz.

Edward me tomo por los hombros y me aparto delicadamente solo para posar su oreja en mi pecho y así poder escuchar el latir desenfrenado de mi corazón que había estado aletargado durante tanto tiempo, ahora como si el agujero en mi pecho, me atravesaba ya no estuviera, no como no como si se hubiera curado, sino como si los últimos seis meses nunca hubieran existido.

Yo apoye mi mejilla contra su pelo maravillándome con la textura y el olor de Edward. Así no duramos mucho, ya que unos segundos después, tome su rostro entre mis manos y lo dirigí hacia el mío para poder besarlo y aunque sé que esto sería visto como masoquista , ya que cuando él se fuera de nuevo este beso seria lo que mejor recordaría y lo más doloroso de este encuentro .

Pero debía, tenía que volver a saborear su boca, volver a respirar su aliento así esto luego me matara.

Este beso fue lento pero no fue tan corto como los otros a los que yo me había acostumbrado hacia ya tanto tiempo y había extrañado tanto. En cambio este fue más febril, violento y duradero y esto estuvo bien de igual forma cuando él se fuera otra vez de segura moriría de tristeza y soledad…

Esa noche Edward y yo nos la pasamos acostados en mi pequeña cama, besándonos, acariciándonos, amándonos, hablando de cómo habían sido nuestras vidas durante el tiempo que habíamos estado separados. Estuvimos en eso está que me quede dormida en la cuna de sus brazos.