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Advertencias del capítulo: (Lemon, Lime, Lenguaje obsceno)

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Diclaimer: Naruto y sus personajes NO me pertenece

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Nota: Esta historia es completa y absolutamente MIA, y no es permitido tomarla sin mi autorización.

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*Sin darme cuenta*

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*Capítulo Final*

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"Amor"


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Su mente se bloqueó automáticamente y lo único que tuvo capacidad de escuchar fue el sonido de las llantas al rechinar. Todo paso demasiado rápido frente a sus ojos y cuando por fin pudo recuperar la movilidad de su cuerpo, se levantó a duras penas tropezando varias veces y corrió con todo lo que sus escasas fuerzas le permitían, acercándose desesperada hacia el pequeño pelinegro que estaba tirado en la orilla de la calle. Sakura cayó de rodillas a su lado revisándole urgida y asustada, necesitaba más que nada saber si tenía alguna herida, le parecía un milagro tenerlo entre sus brazos a salvo.

Sus manos temblorosas recorrieron su cuerpecito abrumado por todas las sensaciones.

-¿Estas bien amor?… Daisuke, hi-jo ¿estás bien?- le pregunto con voz estrangulada, tocándole mejillas. Daisuke estaba como en estado de shock, miraba fijamente la carretera mientras lloraba en silencio tembloroso y pálido. Sakura lo atrajo hacia ella y lo abrazo con muchísima fuerza. No estaba herido y eso era lo importante, lo único que tenía eran raspones en los brazos y piernas por la caída que sufrido a causa del impacto pero nada verdaderamente grave. Sakura cerró los ojos y empezó a llorar, ahora lo recordaba todo, absolutamente todo

-Sakura, Daisuke.- grito Ino mientras corría hacia donde estaban, la pelirrosa levanto su mirada a ella, observando el momento exacto en el que la rubia se detuvo de golpe en plena calle y abrió desmesuradamente los ojos con la mirada fija en la carretera-. ¡Oh Dios!.- exclamó horrorizada mientras llevaba una mano a su boca, las lágrimas empezaban a brotar de sus orbes azules y Sakura se tensó de inmediato, y se separó de Daisuke para luego erguirse en su sitio, dando con lentitud media vuelta.

La escena frente a sus ojos era impactante, su mirada se nubló por las lágrimas que empezaron a descender consecutivamente por sus mejillas. Sakura sintió todo un mar de sensaciones de golpe, su corazón se estrujo dolorosamente y sus rodillas empezaron a temblar, por lo que tuvo que tensarse para evitar caer. Dio un paso automáticamente hacia delante y luego otro y otro hasta que se halló corriendo, Sakura cayó desgarbadamente a un lado del cuerpo inmóvil en el pavimento.

-Sasuke.- murmullo apenas, con voz quebrada, moviéndolo suavemente. El Uchiha no se movió.

-Sasuke… Sasuke por favor, por favor des-pierta.- pidió desesperadamente moviéndolo nuevamente-. Despierta amor, despierta… Sasuke… Sasuke despierta.- sollozo-. Vamos amor, despierta… abre los ojos Sasuke… Sa-suke ábrelos.- grito moviéndole más bruscamente cuando pasado varios minutos el siguió sin moverse, Sakura empezó a llorar desconsoladamente, gimoteando, lamentándose y sollozando mientras su cuerpo temblaba visiblemente.

-¿Papá?- Daisuke le llamo con angustia-. ¿Papa?... ¡papá!- grito acercándose rápidamente a ellos y arrodillándose a un lado de Sasuke, el pequeño empezó a llorar mientras con sus manitas le movía del brazo intentando despertarlo-. ¡Papá! ¡Papá!… no se mueve, mamá no se mueve- dijo desesperadamente llorando a pulmón vivo.

-Ino… ¡Ino!- llamo Sakura fuertemente mientras se acercaba al pequeño, la rubia estuvo a su lado en un segundo.

-Papá… papá, despierta papá.- gritaba Daisuke tratando de aferrarse a él, Sakura lo tomo de la cintura y quiso alejarlo pero el pequeño empezó a removerse con brusquedad

-No mamá, yo quiero estar con mamá … no mamá, no por favor.- empezó a luchar por zafarse para acercarse nuevamente a Sasuke, Sakura sin embargo, no lo soltó y se acercó a la Yamanaka, dándoselo en brazos, Ino abrazó al pequeño por la espalda y le sujeto firmemente mientras Sakura le observaba de frente cogiéndole de las mejillas.

-Escúchame amor, papi estará bien ¿sí?… sol-solamente esta desmayado pero, pero te prometo que.- sollozo-. Que te iremos a buscar juntos cuando él esté bien ¿si mi amor?… ahora te irás con tía Ino, necesito que te tranquilices, recuerda que te amo mucho hijo.- le susurro dándole un sonoro beso en la frente, luego se alejó de él intentando sonreírle.

Pero, pero mamá… yo…

-Llévatelo Ino… llévatelo y asegúrate que este bien.- le dijo a duras penas volteando hacia Sasuke

-No mamá… suéltame tía, quiero ir a donde papá.- emitió intentado liberarse

-Calma Daisuke.- le ordeno Ino con voz temblorosa pero dura, el pequeño de pronto dejó de luchar y se abrazó a ella, la Yamanaka lo tomo en brazos y Daisuke hundió su cabeza en su cuello, y empezó a llorar fuertemente, Ino dirigió una mirada a Sakura y luego dio media vuelta y se fue.

Sakura acaricio suavemente la frente de Sasuke con la mano temblorosa y unos pequeños sollozos empezaron a salir de sus labios.

-Sasuke.- murmuro con voz trémula, su rostro se contrajo y se apoyó en el pecho del moreno para luego empezar a llorar con libertad.

Sasuke había llegado de la nada cuando el vehículo estaba a punto de embestir a Daisuke, le había empujado con tanta fuerza que saco al pequeño del camino, pero él no tuvo tiempo de salir de la carretera, el conductor había podido frenar bruscamente pero el cuerpo de Sasuke impacto contra el parabrisas quebrándolo completamente y cayendo al suelo.

Sakura se alejó del moreno cuando un movimiento capto su atención, pues había sentido el subir y bajar de su pecho, observó el rostro de Sasuke sintiéndose estúpida en aquel momento, lo cual no era una agradable sensación considerando el hecho de que, como doctora siempre había tenido que mantener la calma bajo cualquier circunstancia. La desesperación la había dominado por un momento sin embargo, con sus emociones bajo control y el recuerdo de sus conocimientos Sakura tomó cartas en el asunto rápidamente.

Verificó su pulso mientras contaba los segundos en su reloj de mano, luego tanteo su cuerpo apoyando cuidadosamente los dedos sobre los huesos en busca de alguna anormalidad, finalmente alegre de que no hubiera una fractura, se dispuso a comprobar su respiración, la cual gracias a Dios era regular y constante

Una sonrisa se formó en sus labios, pensado que él solamente estaba desmayado por el golpe, misma que se borró cuando observó como un pequeño hilo de sangre recorría el costado de su rostro y oreja goteando en el pavimento.

El corazón le dio un vuelco, pero Sakura mantuvo el pánico al margen mientras levantaba la cabeza de Sasuke con cuidado y observaba la herida a un costado, no era muy grande, ni tampoco parecía peligrosa, pero la sangre no paraba de brotar, por lo que con ayuda de sus manos temblorosas y dientes rasgo su falda arrancando un trozo de tela, lo paso por su cabeza y lo anudo con la suficiente fuerza para parar el sangrado, luego le acaricio las mejillas suavemente y le dio un beso en la comisura de los labios.

Los ojos de Sasuke empezaron a abrirse con lentitud y una mueca de dolor se formó en su rostro haciéndole fruncir el ceño y ahogar un gemido mientras se retorcía levemente y arqueaba la espalda.

-Sasuke… Ahh Sasuke.- exclamo Sakura lanzándose sobre él

-Pesas.- fue lo único que susurro el moreno con voz rasposa, Sakura se alejó rápidamente de él mientras un sonrojo se formaba en sus mejillas, Sasuke intento levantarse pero ella lo detuvo sosteniéndole por los hombros

-No te levantes.- le dijo suavemente, Sasuke la observo por un momento y luego volteo la mirada hacia los lados desesperadamente

-Daisuke… ¿y Daisuke?- pregunto alterado, Sakura le agarro de las mejillas firmemente y le obligó a verla

-Él está bien, Ino se lo llevo.- le explico con calma, el moreno abrió desmesuradamente los ojos al escucharla, más por el significado de sus palabras que por lo comunicado.

-¿Lo recuerdas?- le pregunto con voz ahogada, Sakura asintió con lágrimas en los ojos

-Lo recuerdo todo.- dijo con una sonrisa, Sasuke se la devolvió y luego intento reincorporarse, pero la pelirrosa nuevamente le detuvo

-Estoy bien.- se quejó Sasuke y ella suspiro ayudándole a sentarse, resignada. Sabía que de nada serbia intentar detenerle, Sasuke era demasiado terco. En cuanto el Uchiha se reincorporo, apoyándose en el hombro de su esposa, pudo sentir un fuerte dolor de cabeza

-¿Te duele? ¿Estás bien?- le preguntó ella con preocupación al ver la expresión de dolor en su rostro, Sasuke la observo fijamente

-Si.- se limitó a responder

-Sasuke no lo hagas.- le pidió Sakura levantándose

-Estoy bien.- volvió a repetir impulsándose con sus manos y piernas. Cuando finalmente se puso de pie un leve mareo le inundo y Sakura lo abrazo por la cintura intentado que él consiguiera equilibrio.

El moreno paso el brazo izquierdo por sus delicados hombros y llevo una mano a su cabeza intentado de esa manera calmar los horribles malestares que sentía, al hacerlo noto por primera vez el trozo de tela que le apretaba y bajo la mirada hacia Sakura, centrando los ojos en su rostro de manera curiosa e interrogante hasta que algo más llamo su atención, Sasuke bajo aún más la mirada hacia los esbeltos muslos de su esposa que estaban a la vista ya que la falda que ella llevaba puesta estaba rota, la situación era sencilla de interpretar, sin embargo, contra todo pronóstico el moreno frunció el ceño ignorando la leve punzada en la cabeza que sintió por el gesto. Se alejó de ella y se quitó su chaqueta negra para luego dársela. Sakura lo miro sin comprender

-Tápate.- le ordeno él seriamente y fue hasta entonces que ella observo sus piernas expuestas y se sonrojo. Anudo la chaqueta en su cintura y luego se acercó al moreno quien la apego a él inmediatamente pasándole un brazo por los hombros. Sakura hubiera reído sino fuera por la situación en la que se encontraban, Sasuke era posesivo y celoso incluso en un momento como ese.

-Joven… ¿se encuentra bien?- pregunto un hombre de cabello canoso acercándose a ellos, Sasuke lo observo seriamente al identificarlo, había sido el tipo que manejaba el auto, parecía pasado de los treinta y estaba lastimado, con la oreja dañada y un hilo de sangre en la frente mientras se cogía el hombro con una ligeramente mueca de dolor.

-Si estoy bien.- dijo con frialdad

-Discúlpeme por favor… he llamado a la ambulancia y me dijeron que en unos momentos estarán aquí.

-No se preocupe.

-Pero… ¿hay alguna manera de reparar los daños?- pregunto el hombre centrando su mirada en la herida de su cabeza. Sasuke negó

-Disculpándose lo ha hecho.- dijo y empezó a caminar apoyándose levemente en Sakura

-Pero joven… ¿está seguro que está bien?

-Ya le he dicho que no se preocupe… no ha habido ningún dañó extremo y mi esposa es doctora.- respondió apegando aún más a Sakura, esta se sonrojo un poco y el señor le comprendió

-Está bien… gracias.- dijo con una sonrisa, Sasuke asintió con la cabeza y luego emprendió camino nuevamente

-Sasuke, deberíamos esperar mejor a la ambulancia.- sugirió Sakura una vez que estuvieron más lejos.

-Estoy bien.- contesto él seriamente

-Pero Sasuke… puedes tener algunas contusiones o hemorragias internas.- le dijo ella con preocupación, el pelinegro suspiro

-Solo me duele la cabeza… estoy seguro que eso tu puedes solucionarlo… vamos a casa.- le pidió con voz baja. Sakura asintió rendida

El camino a su residencia fue largo, Sakura había manejado con suma precaución temiendo que cualquier movimiento le aumentará el dolor de cabeza a su esposo. Una vez frente a su casa, la pelirrosa observo a Sasuke quien estaba en el asiento de copiloto, no le había permitido manejar en su condición y el Uchiha extrañamente no opuso resistencia y solo le paso las llaves, seguramente se sentía bastante mal supuso.

-Sasuke… no bajes.- le dijo y salió del auto, dio la vuelta al mismo y se detuvo mientras negaba con la cabeza. Sasuke ya había abierto la puerta y tenía la intención de bajar, Sakura frunció el ceño y se acercó rápidamente a él, le hizo pasar un brazo por sus hombros para que apoyara su peso en ella y se encaminaron juntos a la casa.

-Yo pudo solo.- dijo él una vez estuvieron dentro.

-Sasuke.- se quejó severa, el moreno suspiro y no alejo el brazo de sus hombros más sin embargo quito la mayor parte de su peso al saber que aquello se le hacía difícil a Sakura.

Subieron las escaleras y luego recorrieron el pasillo de la segunda planta hasta detenerse en su habitación. Sakura abrió la puerta y ambos se adentraron a la estancia, encaminándose a la cama, la pelirrosa ayudo a Sasuke a sentarse en esta y después se acercó a la mesita de noche y cogió el teléfono. Observo fugazmente a su esposo mientras esperaba a que contestaran.

-Alo.- se escuchó del otro lado de la línea

-¿Ino?

-Sakura… Dios, estaba tan preocupada… ¿cómo esta Sasuke?- le pregunto rápidamente, ansiosa

-El… él está bien, solo fue el golpe ¿y Daisuke?- pregunto volteando a ver al moreno, este dirigió su mirada a ella

-Está muy preocupado, no ha parado de preguntar por Sasuke.

-Puedes… ¿puedes pasármelo por favor?

-Espérame un momento… Daisuke.- se escuchó, Sakura respiro profundamente y se acercó a Sasuke, observó sus facciones pálidas y cansadas, e inevitablemente le acarició la mejilla con suavidad, amando la aspereza de su pie, a causa de la barba.

-¿Mama?- oyó la voz temblorosa de Daisuke,

-Amor… ¿cómo estas cariño?- le pregunto con dulzura, apartando delicadamente la mano del rostro de Sasuke

-Bien mami… ¿y papá?- pregunto él en un tono preocupado

-Él está aquí conmigo… ¿quieres hablarle?

-Sí, si- contesto rápidamente. Sakura sonrió y le paso el teléfono a Sasuke, el moreno lo cogió y lo llevo a su oreja mientras inhalaba hondamente

-Daisuke.- dijo.

-¡Papá! ¿Es-está bien?- pregunto él con voz quebrada

-Si hijo… ¿y tú estás bien? ¿Estas herido?- interrogo realmente afligido. Sakura aparto la mirada mientras sus ojos se cristalizaban y sonreía con inevitable alegría, nunca había visto a Sasuke tan preocupado por Daisuke y eso le hacía sentirse muy feliz

-Si papá.- respondió el pequeño sollozando

-Tu mama y yo iremos a buscarte hijo, tranquilízate ¿sí?… me alegra que estés bien.

-Si… adiós papá.- dijo Daisuke con voz más animada mientras sorbía la nariz

-Adiós Daisuke.- murmuró antes de colgar, suspiro y le dio el teléfono a Sakura.

-Quítate la camisa… buscare el botiquín.- dijo ella dejando el teléfono en la mesa de noche mientras se encaminaba al baño, Sasuke se quitó la camisa y después de un momento Sakura regreso con una pequeña caja en manos, la puso aún lado del moreno y luego empezó a desatar con cuidado el trozo de tela que él tenía en la cabeza, le limpio y desinfecto la herida, le hizo unas pequeñas puntadas y luego la vendo.

Varios minutos después Sakura cogió en manos las gasas y algodones sucios y el trozo sagrado de tela y los boto en un cesto de la basura que se encontraba en una esquina de la habitación, luego le pasó a Sasuke unas cuantos analgésicos y desinflamatorios antes de agacharse frente a él para ver de cerca un moretón que tenía en el abdomen, cerca de las costillas, lo toco delicadamente con la yema de los dedos y la piel del moreno se erizo por su contacto.

-¿Te duele?- pregunto Sakura suavemente, tras haber notado el escalofrío en su piel, Sasuke la observo fijamente y negó con la cabeza, Sakura suspiro y apoyo su frente en el pecho desnudo de él. Empezó a sollozar mientras las lágrimas se acumulaban en sus ojos, ahora que el peligro había pasado, se daba cuenta de la magnitud de los actos de él, había tenido tanto miedo de perderlos a él y a Daisuke.

Sasuke le acaricio suavemente la espalda mientras su corazón se contraía al escuchar cada sollozo que ella emitía

-Perdóname… por todo.- le susurro dándole un beso en la coronilla, Sakura tembló y paso sus brazos por su cintura abrazándole fuertemente

-Tenía tanto miedo.- susurro con voz estrangulada. Sasuke la cogió en brazos y la levanto sentándola en sus piernas la pelirrosa escondió su rostro en su pecho y él apoyo su mentón en su cabeza mientras le rodeaba la cintura.

-Shh… estoy aquí.- la calmo acariciándole la espalda, poco a poco Sakura se relajó y lentamente levanto su rostro hacia él.

-Estas aquí conmigo.- dijo ella acariciándole las mejillas, Sasuke le sonrió y ella se sonrojo con levedad al ver su sonrisa. Sus varoniles y hermosos rasgos se volvían aún más atractivos cuando él lo hacía.

El moreno la miro fijamente y con el dedo pulgar de su mano derecha delineo las delicadas facciones de su rostro hasta detenerse en sus labios, los cuales acaricio suavemente hasta que Sakura se estremeció entre sus brazos, ese fue el momento exacto en el que él arremetió contra su boca pasando sus manos por la espalda de ella para apegarla a su cuerpo, Sakura a duras penas ahogo un gemido y Sasuke la abrazo con fuerza, y se abrió paso a su boca sumergiendo su lengua en esta, la pelirrosa tembló entre sus brazos y se arqueo hacia él.

Una vez la falta de oxígeno se hizo presente, Sasuke se separó de ella y la observo fijamente, maravillándose con la visión de su esposa, Sakura tenía los ojos levemente cerrados y las mejillas rojas, la respiración bastante más jadeante que la suya y los labios entreabiertos e hinchados por los besos, el deseo vino con tal fuerza que toda su piel se erizo, la respiración se le volvió aún más dificultosa y su cuerpo empezó a calentarse, Sasuke acaricio con la yema de los dedos su espalda suavemente y Sakura suspiro cerrando los ojos

-Es tan hermosa.- pensó embelesado

Su pecho fue inundado por una calidez extraña y plena, y sonrió mientras observaba aquellos gestos tratando de grabarlos en su memoria. Desde siempre Sakura le había vuelto loco, sin embargo ahora, consciente de todo lo que le hacía sentir, pensar en una vida sin ella era un total martirio, no podría vivir si no la tenía a su lado. Ella y Daisuke eran su todo.

-Te amo.- le susurró suavemente, las palabras salieron por si solas de sus labios sorprendiéndolo un poco, lo sentía, pero nunca se creyó capaz de decirlo.

Sakura abrió desmesuradamente los ojos y le observo sin asimilar lo que él le había dicho, su mirada se nublo y las lágrimas no tardaron en hacer su aparición. Era imposible haber escuchado esas palabras salir de su boca, simplemente no podía creerlo, todo aquello era demasiado y no se sentía capaz de asimilarlo de golpe, pero el rostro de Sasuke era pétreo y sus ojos estaban inundado de tanta sinceridad y amor que era imposible haber confundido sus palabras, Sakura se sintió a desfallecer y se abrazó a él pensando que posiblemente se desmayaría por las miles de hermosas sensación que le inundaron en ese momento, su cuerpo empezó a temblar y Sasuke la apego a él y le acaricio la espalda intentando tranquilizarla.

-Dime que, que es ver-dad lo que dices.- le susurro ella con voz ahogada, a lo que Sasuke río dichoso. Se alejó de ella y le cogió las mejillas para verla directamente a los ojos, luego limpio todo rastro de lágrimas con los pulgares mientras le sonreía suavemente.

-Es verdad cariño.- suspiro abatido-. Yo siento todo el daño que te hice y comprendo que no quieras perdonarme...

-Sasuke.

-Yo… tengo tanto miedo de perderte.- susurró Sasuke inhalando profundamente mientras le acariciaba las mejillas con la mayor delicadeza posible como si ella fuera de cristal. Sakura rio con la mirada vidriosa.

-Te amo, te amo.- murmuro ella pasando los brazos por su cuello y atacando sus labios, Sasuke inmediatamente le correspondió con furia y pasión mientras sus manos empezaban a acariciarla desesperadamente, Sakura gimió separándose de él cuando sintió el prominente bulto que se asomaba entre sus piernas y se apretaba contra sus muslos.

Sasuke no perdió tiempo y el agarro de las nalgas para levantarse con ella y voltear hacia la cama, la acostó con delicadeza en medio del colchón y se puso sobre ella aguantando su peso en sus antebrazos, para luego atacar sus labios nuevamente dejándola sin respiración. Sakura se separó de él con dificultad alejándolo de los hombros suavemente.

-Tienes que, que des-cansar.- respiro profundamente-. La herida en tu cabeza se, se puede abrir.- le susurro con dificultad. El cuerpo de Sasuke empezó a temblar y le agarro de las muñecas con una sola mano para luego arrematar contra su cuello mientras se acomodaba entre sus piernas. Sakura jadeo al sentir su rígido pene en su zona sensible

-No puedo.- le dijo acariciándole con la mano libre un pecho, la pelirrosa suspiro-. No puedo parar… te necesito tanto.- susurro y casi con desesperación subió su boca y la beso con demanda, Sakura lo recibió gustosa, aunque le avergonzara admitir que ella también le necesitaba, sin embargo era más que consciente que lo primordial era que él descansará.

-Sasuke.- suspiro cuando se separaron, trago salivo con dificultad sintiendo como él le besaba de manera suave y al mismo tiempo intensa su cuello-. Sasuke…debes, debes descansar.- murmuro con un hilo de voz. El moreno se separó de ella agitado para centrar su mirada en sus ojos

-Necesito hacerte mía ahora.- demando con voz seria pero con un leve temblor en el cuerpo, la pelirrosa mordió su labio inferior sonrojada cuando sus palabras lograron ponerla caliente y húmeda. Sasuke no la dejo continuar, arremetió contra su cuello atacándolo con lamidas, besos y mordida suaves. Sakura gimió y aquello aumento gradualmente su excitación.

-Necesito sentir que eres mía, que eres solo mía.- Sakura pensó que moriría de tanta felicidad y sin esperar le agarro del rostro y fue ella quien le beso la boca con fuerza.

El moreno se detuvo un momento, separándose ella momentáneamente para quitarle la camisa y de paso la chaqueta que tenía alrededor de la cabeza, luego aventó ambas prendas al vacío mientras abría las piernas de su esposa y se colaban entre ellas. Sasuke acaricio los muslos de terciopelo subiendo por su silueta hasta llegar a los redondos pechos, tomo cada uno de ellos entre sus manos y los apretó suavemente haciendo que Sakura se arqueara hacia él, Sasuke halo por sobre la tela los enhiestos pezones, rotándolos entre sus dedos hasta tenerlos duros como cuencas. Finalmente desabrocho el sostén quitándoselo sin perder tiempo y atacando sus pechos sin piedad succionando y mordisqueando sus pezones hasta dejarlos rojos, luego bajo entre lamidas por su abdomen mientras con sus manos le bajaba la falda rasgada y con ella la ropa interior, se entretuvo en su ombligo un momento y Sakura suspiro más audiblemente al sentirle tan cerca de su feminidad.

El moreno le agarro de las piernas y las puso sobre sus hombros mientras bajaba aún más. Sakura tembló a saber lo que venia

-Sas-Sasuke no… no.- pidió pero el morocho no le hizo caso y siguió bajando

-Quiero probarte.- le susurro antes de dar aun lamida a su sexo. Sakura se agarró fuertemente de las sabanas mientras emitía un ronco gemido. El moreno sin esperar más, hundió su cabeza entre sus piernas y empezó a besar y lamer su interior

Sakura se sentía a desfallecer, profesaba gemidos llamándole en ellos con desesperación mientras se sujetaba fuertemente de las sabanas como si su vida se fuera en ello.

Todo en su mundo se nublo cuando Sasuke agarro entre sus dientes el botoncito de carne sobresaliente, se retorció mientras todo le daba vueltas y algo exploto en su interior al llegar al orgasmo. Sasuke la recibió gustoso en su boca sin derramar una sola gota de sus labios y trago su néctar, luego se irguió con la respiración dificultosa y pesada, y sonrió al verla

El moreno empezó a quitarse la ropa sin despegar su mirada de ella y Sakura sonrojada y ansiosa observo cada uno de sus músculos. Sasuke era tan grande y bello, con músculos bien definidos y fuertes, era un delirio y ella quedaba tan encantada de verle que difícilmente podía pensar o accionar.

Cuando el moreno bajo el bóxer su pene sumamente rígido y grande salto a la vista, Sakura lo observo embelesada y con las mejillas sumamente calientes, todo él era tan hermoso que cortaba la respiración.

Sasuke la agarro de las piernas separándolas para acomodarse entre estas y le cogió las muñecas con una mano poniéndolas sobre su cabeza, con su mano libre guió su falo a la cavidad húmeda y caliente de ella y la embistió con fuerza haciendo que el aire escapara de los pulmones de ambos y cerraran los ojos al mismo tiempo.

Sasuke escondió rápidamente su rostro en su cuello. Sus músculos se contrajeron ante la deliciosa sensación de ser uno nuevamente, era algo difícil de describir pues no existían las palabras para definir los estremecimientos que le recorrían la piel o el regocijo en su pecho.

-Estas tan húmeda para mi.- susurro con los labios temblorosos sobre la piel de su cuello, sintió como los músculos interiores de Sakura se contrajeron entorno a su pene y como los líquidos bajaron de su interior. Ella estaba sumamente excitada y él lo estaba aún más al saberlo.

Abrió los ojos suavemente y lo centro en su rostro, le dio un delicado beso en la mejilla derecha y Sakura suspiro y lentamente abrió sus ojos. Sasuke le empezó a moverse de manera circular dentro de ella tratando de acostumbrarla a su intromisión.

-Sasuke.- suspiro ella cerrando los ojos cuando él empezó a embestir

-No, no cierres los ojos.- dijo él con dificultad-. Quiero verte mientras te hago el amor.- le susurro mientras soltaba sus muñecas para subir a sus manos y entrelazar sus dedos con los de ella. Sakura no se retuvo y le llamo en un gemido, ella estaba igual o peor, el cuerpo de Sasuke estaba caliente y sus duros pectorales le aplastaban los senos rozándose cada vez que él se movía.

El vaivén empezó, primero lento, Sasuke salía y entraba en ella con suavidad mientras ambos se miraban a los ojos. Unas gotas de sudor bajaban por la frente vendada del moreno hasta su barbilla, algunas caían al cuello de Sakura mientras que otras seguían su recorrido bajando por su cuello y perdiéndose entre sus torsos unidos.

Sakura suspiraba suavemente, tenía las mejillas rojas y el rostro perlado de sudor, algunos mechones se pegaba a su frente debido a este. Sus labios estaban entreabiertos y su cabello esparcido en el colchón, tenía la mirada fija en los ojos de Sasuke y este de igual manera se la devolvía con el rostro serio y concentrado.

En ese momento el Uchiha estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano para controlarse, no quería que todo fuera solamente sexo desenfrenado como antes, él quería disfrutar cada sensación, ser consciente de cada estremecimiento que su cuerpo sufriera y escuchar los suspiros y gemidos de Sakura, quería hacerle el amor y demostrarle en ese acto todo lo que ella significaba en su vida pues aunque ya le había dicho que la amaba, creía firmemente que las acciones valían más que las palabras.

Hicieron el amor lentamente, viéndose a los ojos en silencio, expresando con el cuerpo las palabras que en ese momento no eran necesarias, siendo uno y amándose como nunca, mientras sus corazones latían a un mismo son. Cuando ambos culminaron, juntos, el placer fue sumamente intenso, como nunca antes lo había sido, se habían unido en la manera más elemental posible, sin embargo, fue una unión necesaria, pues ahora se comprendían de mejor manera, se complementaban y se amaban aún más.

-Quédate así.- le susurró Sakura cuando él hizo un ademán de quitarse de encima, para facilitarle el peso, Sasuke sonrió y se inclinó sobre ella dándole un corto beso a lo que Sakura paso los brazos por su cuello y lo halo hasta que el pelinegro apoyo todo el peso en su cuerpo. El Uchiha se quejó diciéndole que era muy pesado, pero ella lo ignoro risueña, cortándole cada palabra con un besito, luego de un momento Sasuke la observo fijamente quitando los mechones que aún se pegaban a su frente

-No tienes idea de lo hermosa que eres.- le susurro mirándola a los ojos, Sakura se sonrojo aún más si era posible y le sonrió con tanta dulzura que el corazón de Sasuke nuevamente empezó a latir a un ritmo desembocado.

-Te amo.- le dijo ella acariciándole la mejilla izquierda con el dorso de su mano. Sakura se sentía libre por primera vez en mucho tiempo, ya no había razón para estancar esas palabras en su garganta con antes, ahora se sentía con la libertad de decirlas cada vez que quisiera sin esperar su rechazo de su parte pues sabía que él también la amaba, sonrío aún más al recordarlo, le era aún difícil asimilarlo, pues sencillamente era como sueño del que no deseaba despertar jamás. Las lágrimas empezaron a derramarse de sus ojos, no era un momento para llorar, era de hecho para reír y disfrutar sin embargo, a Sakura las emociones y sentimientos les desbordaban el corazón, no podía evitarlo. La pelirrosa volteo el rostro hacia un lado intentando que Sasuke no viera su vulnerabilidad

-¿Porque lloras?- le pregunto él seriamente agarrándola del mentón.

-Nada.- mintió negando con la cabeza

-No se llora por nada.-

-Es solo que… es que.-

-¿Que pasa Sakura?- Sasuke estaban empezando a preocuparse.

-He soña-do tantas veces con que tú me digas que me amas que a-hora que paso… no lo puedo creer.- le dijo con voz ahogada, el pelinegro sonrió y la miro con ternura.

-Claro que es real.- le dijo antes de arremeter contra su boca con furia, le beso hasta dejarla sin aliento y luego empezó a bajar por su cuello hasta sus pechos donde lamió y succiono cada uno hasta dejarlos nuevamente duros. Sakura gimió cuando el pene de Sasuke se endureció en su interior y el moreno se alejó de ella con la respiración agitada.

-Lo ves ¡maldita sea!… me vuelves loco.- susurró agitado y excitado antes de volver a atacar sus labios Sakura no tardó en responderle mientras afianzaba sus brazos en su cuello, cuando se separaron varios minutos después, más excitados que antes, Sasuke salió de su interior lentamente mientras Sakura le mirada de frente, caliente y húmeda, quería más que nada que él le hiciera nuevamente el amor, el Uchiha al ver la nota de desesperación en sus ojos simplemente sonrió, la agarro de la cintura y la volteo haciéndola quedar bocabajo, se inclinó hacia ella y empezó a repartir besos en su espalda mientras le apretaba los pechos.

Sakura suspiraba elevando el trasero, Sasuke le halo los pezones antes de vagar su mano por la parte frontal de su cuerpo, acariciando sus costados, pasando por su vientre e internando una mano en su humedad mientras con la otra le tocaba una mejilla del trasero a su antojo apretándola hasta dejarle la marca de sus dedos, Sakura siguió meneándose bajo él gimiendo su nombre y soltando dulces suspiros.

-Eres tan preciosa que me enloqueces.- le susurro mordiéndole el lóbulo de la oreja

-¡Sasuke!

-Shhh… calma.- dijo agarrándola de las caderas cuando el movimiento empezó a romper su control-. Cuando te mueves así me excitas demasiado.- le susurro sobre la piel de su cuello, Sakura suspiro. Era la primera vez que Sasuke le hablaba de aquella manera en la cama, anteriormente sus encuentros habían sido en silencio, sin palabras de por medio, ahora parecía que Sasuke quería recalcarle cuan hermosa y deseable la encontraba.

-Sasuke.- le llamo con desesperación moviéndose nuevamente. Sentía el cuerpo demasiado caliente y quería su contacto. Sasuke cerró los ojos por un momento y luego puso una mano en su vientre plano mientras se erguía quedando de rodillas tras ella. Agarro con una mano su falo y lo acerco al sexo de ella, acariciándole entre los pliegues hasta hacerla jadear y pedir por el contacto deseado

-Hazlo tu.- susurro Sasuke con la respiración agitada a lo que Sakura se sonrojó pero hizo lo que le pidió, elevó el trasero solo un poco más alineando sus sexos y luego rotó las caderas pujando hacia atrás hasta que él entró en su interior con lentitud, el Uchiha al no soportar su paciencia, puso la mano libre en su cadera y se adentró completamente en ella de una dura embestida.

Sakura gimió echando la cabeza hacia atrás, el moreno no le dio tregua y empezó a moverse, primero a un ritmo lento con penetraciones certeras y profundas, la pelirrosa suspiraba y gemía, siempre llamándolo entre susurros, Sasuke no se hizo a esperar, aumento hasta que ella gritó su nombre, hasta que la cama chocó contra la pared y hasta que las sensaciones fueron demasiado intensas y placenteras para soportar.

Los músculos de la espalda de Sasuke se tensaron cuando sintió el final inminente, bajo la mano que tenía en el vientre de Sakura hasta llegar a su sexo, estrujando entonces su clítoris, con la precisión ideal para que ella se retorciera gimiendo y pujando hacia atrás

-Maldición.- gruñó el moreno entre dientes cuando las cálidas paredes femeninas lo acariciaron en un abrazo mortal. Sasuke agarró firmemente el respaldar de la cama, sin dejar de jugar con su clítoris y embistiendo intensamente hasta que Sakura llegó contrayéndose a su alrededor y temblando bajo su cuerpo, los brazos de ella dejaron de sostener su peso por lo cayó en la cama con el rostro ladeado, Sasuke la cogió de la cintura empujando su redondo trasero hacia arriba y siguió penetrando su húmedo pasaje hasta que su vientre se contrajo, y espasmo tras espasmo se dejó ir dentro de ella. Cayo exhausto sobre Sakura sosteniendo a duras la mayor parte de su peso en sus brazos, le dio suaves besos en el cuello y la nuca para finalmente salir de su interior girándose a un costado y apegándola completamente a su cuerpo.

Con los miembros enredados y sus corazones latiendo a un mismo ritmo, ambos se veían fijamente a los ojos, sonriendo, felices, agotados y tanto sexual como emocionalmente satisfechos.

Varios minutos después cuando sus respiraciones se habían regularizado, mientras Sasuke le acariciando posesivamente la cadera, Sakura se dijo que nada podía estar mejor en su mundo como ahora, solo faltaba Daisuke para completar su felicidad. Acaricio el abdomen distraídamente, y luego subió la mirada a su rostro sonrojándose con furia al observar las vendas mal puestas entorno a su cabeza, luego vino la preocupación cuando unas ligeras manchas de sangre llamaron su atención.

-Sasuke.- le llamo suavemente

-Dm.- expreso él abriendo con pereza los ojos

-Las puntadas se abrieron… te dije que era malo.- susurró Sakura seriamente intentando acomodar mejor las vendas

-Eso no te preocupaba hace rato.- le dijo él con simpleza. El rostro de Sakura se tornó completamente rojo y le observó asombrada, Sasuke siempre había sido directo en todo pero nunca le había hecho un comentario como ese, aquello la hizo avergonzar demasiado

-¡Sasuke!

El Uchiha rio suavemente.

-Estoy bien, no me duele… déjalo así solo por un momento, quiero estar contigo.- le susurró con ternura antes de darle un dulce beso en los labios.

Sakura suspiró cerrando los ojos mientras se decía que lo dejaría así por un rato, sonrió levemente cuando el agarre en su cintura se afianzó, la pelirrosa se abrazó a Sasuke decidiendo descansar por un momento. El moreno que la observaba le dio un beso en la coronilla y le acarició la espalda pensando que nada podía ser más perfecto en el mundo. Todo el cuerpo le dolía, primero por el accidente y luego por las acciones recientes, sin embargo no se arrepentía de nada pues al final todo estaba bien, y su mujer descansaba tranquila a su lado.

Sakura se acurruco contra su pecho y sonrió.

Estaba segura que desde ese momento en adelante su vida sería dichosa y feliz.

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FIN


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