Disclaimer: Los personajes no me pertenecen ( ojala...) yo solo me adjudico la trama (^^')

Como algunas me pidieron un Outtake aqui se lo traigo.

Feliz año nuevo a todas (un poco atrasado, lo se) y mis mejores deseos para que este año 2011 venga cargadito de musas y buenas historias.


COMIDA: Ñam, Ñam

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Siempre se ha dicho que lo primero que hacemos es comer con los ojos, ¿no?

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External Point of View

Salió arrastrando los pies con desgana mientras miraba sin levantar la vista al suelo.

Ese era uno de los días más aburridos que había experimentado en su corta vida.

Primero se levantó con una pereza que bien podía hacer competencia a un mismísimo lirón y después, para variar, se durmió profundamente recostada en su pupitre durante las clases de Matemáticas e Historia.

Se restregó los ojos quitándose los restos de lagrimas que habían quedado al bostezar un sin número de veces.

Tenía tan poca gana de hacer gimnasia…

- ¡Señorita Swan!- como un resorte clavó sus ojos hacia delante y, buscando con la mirada a aquel que la había llamado, se topó con los ojos de la entrenadora.

Oh, no…

- ¿Sí?-su voz salió atormentada y temerosa.

En ese mismo instante Bella se encontró rezando todas las oraciones que se sabía. Implorando para que dios no le hubiera dado la iluminación divina a la entrenadora capaz de inventarse cualquier ejercicio doloroso para ella.

En su estómago tenía esa incómoda sensación de que algo le iba a decir, y ese algo no iba a ser bueno.

Caminó despacio sintiéndose observada y se posicionó en frente de la mujer.

- ¿Ajá?- volvió a instarla que hablara. Estaba deseosa de saber la causa por la que la llamaba.

- Se quedará sentada en el suelo y rellenará unos papeles ¿entendido?- Bella asintió con seriedad y la cara se le descompuso cuando un tajo de no más de cincuenta folios se le presentó en su cara- Son cuestionarios sobre cómo le parece a un alumno la clase y me ha parecido que usted preferiría representar a sus compañeros en lugar de correr durante veinte minutos ¿no es así?

Ahora mismo estaba haciendo alabanzas a cualquiera de los dioses que había invocado. ¡Por fin alguien había percibido sus suplicantes llamadas!

Bella curvó los dos extremos de sus labios y asintió a la entrenadora con una mirada de agradecimiento. Eran muchos los folios que tenía que rellenar pero, para ella, eso era el mayor regalo que hubiera podido tener en ese día.

Se dirigió a una zona apartada de la pista de carreras y, cogiendo el bolígrafo enganchado en la primera pagina, fue empezando a escribir mientras los demás se vestían de chándal.

Leyó la primera pregunta y bufó de aburrimiento.

¿Considera usted a su entrenador/a capaz de enseñar la asignatura?

Tachó el cuadradito de "SI" y siguió leyendo las siguientes cuestiones.

Con respecto a su profesor:

¿Dedica con sus alumnos/as tiempo para juegos u otras actividades no estructuradas?

¿Insiste en que sus alumnos/as mantengan una dieta saludable y hagan ejercicio físico diariamente?...

- ¿Escribiendo tu testamento, Swan?- preguntó una voz conocida desde su espalda.

-No. El tuyo- suspiró de cansancio. Hoy tenía muy pocas ganas de discutir.

Edward dio la vuelta por el cuerpo sentado de la chica y, en frente de su rostro agachado escribiendo, apreció su aura de aburrimiento y agotamiento.

Hoy no es el mejor día para jugar con ella- se dijo.

Miró su reloj negro de muñeca y se dio cuenta de que había llegado mucho antes de lo pensado. Todavía tenía quince minutos para hacer lo que quisiera hasta que empezara la clase.

Jasper y él habían discutido y sin darse cuenta había salido de la cafetería mucho antes de lo normal.

Jasper era uno de sus mejores amigos pero a la vez un polo completamente opuesto a Edward, lo que hacía más vulnerable el posible choque entre sus personalidades. Jasper era tranquilo, pacifico y muy observador. Y precisamente por esa causa habían discutido hoy.

-Creo que se lo tendrías que decir- le espetó de forma seria Jasper a un frustrado Edward.

-Por quinta vez, ¡no-se-de-lo-que-me-estás-hablando!- Separó cada palabra con la esperanza de que así pudiera entenderlo mejor su amigo.

Llevaban discutiendo todo la comida sobre Bella Swan" la increíble chica que ha sido capaz de alborotar a mi amigo"- como la había bautizado Jasper- y la forma de actuar Edward para con ella. Según Jasper él estaba colado hasta los huesos de ella, el problema es que al verse "rechazado" sin ninguna palabra por parte de la chica, éste había decidido acercarse a ella de una forma molesta para Bella.

Edward durante la última media hora había intentado convencer a su amigo de que esa chica no le atraía en nada pero, incapaz de convencerse a sí mismo de aquella mentira, había decidido contraatacar contra Jasper.

-Ahh… ya veo..., entonces tu deberías decírselo a esta tal… ¿Alice?- Jasper echó humo por las orejas al recibir de su propia medicina y agachó la cabeza para seguir comiendo su sándwich de queso.

Edward al ver aquello recogió sus cosas y, con chaqueta en mano, caminó enfadado hacia la puerta "susurrando" algunos improperios y unos cuantos: "Hipócrita" con la clara intención de que su mejor amigo lo oyera.

Con el simple hecho de recordar tal acontecimiento Edward sintió un enorme peso en el pecho. De forma torpe se sentó cerca de Bella y mientras esta seguía escribiendo él la miró con desgana. ¿Cómo podía una insignificante y torpe persona provocar tantos problemas? Paseó su mirada hacia las piernas de la chica que lucían demasiado pálidas y delgadas para su edad. ¿Tendría algún problema? La pregunta atravesó con tanta rapidez su cabeza que no tuvo tiempo para ordenar a sus labios que callaran.

- ¿Cuál es tu comida favorita?

Edward dejó la pregunta en el aire mientras su voz prudente inundaba los oídos de Bella. Ella, alzando asombrada la cabeza, abrió sus ojos como si acabara de ver a una cucaracha dándole consejos sobre cómo mantener limpia su cocina. Balbuceó unas cuantas palabras y dejando los folios a un lado fue escueta en su respuesta.

- Si pretendes iniciar otra discusión como, por ejemplo, que la pizza es mejor que la hamburguesa no lo intentes.-Edward frunció el ceño confuso por su respuesta mientras la veía volver a su trabajo rellenado no-se-que-cosas. No estaba seguro si es que la chica no quería contestar a la pregunta para evadir su posible problema alimenticio o en realidad era una de sus frases normales para dejarle sin habla.

Encima que se preocupaba por su salud, ella va y lo destroza todo.

Se levantó del suelo y dirigió una mirada colérica a Bella. Viendo que esta no se inmutaba le arrancó los papeles de la mano provocando un gran rayón vertical de tinta. La muchacha apretó el bolígrafo entre sus dedos y alzó la cabeza.

Edward tembló de pies a cabeza. Había cruzado el límite y lo sabía. La fina línea que separa el desgastado autocontrol de Bella y la amarga locura esta parpadeando como un foco de neón medio fundido.

Edward dio un paso atrás, en un movimiento reflejo, ante los ojos negros de ira de la chica. ¿Y ahora que se supone que debería hacer? ¿Pedirle disculpas? De eso ni hablar, la culpa es de ella por no apreciar su amable preocupación.

Bella dejó el bolígrafo en el suelo y se levantó muy despacio, como si tuviera miedo de que algún hueso o músculo de su cuerpo no la obedeciera, como si tuviera miedo de que su rabia fuera canalizada matando con sus propias manos a la molesta persona que tenía delante.

Edward, apreciando las profundas y lentas respiraciones de la muchacha alzó las manos hacia delante y con las palmas extendidas la habló.

- Lo-lo siento… no era mi intención… - las palabras de su boca callaron, sin saber cómo seguir.

Bella por su parte contaba de diez hacia atrás. Lo único que la mantenía quieta, sin haberlo golpeado aún, era su cabeza. Si, su insensata y a la vez coherente cabeza.

Elevó la cabeza y miró los verdosos ojos de él. Como si hablaran en silencio Edward agachó la cabeza y como una losa de cemento asumió su error.

- ¡Cullen! – la misma voz que hizo temer a Bella unos minutos antes ahora estaba estremeciendo al chico.

Giró su cuerpo y, mirando de reojo a una Bella sorprendida por la interrupción, alzó los ojos hacia la sonriente cara de la entrenadora.

- ¿No le importará ayudar a la señorita Swan con su trabajo, no?- Edward negó lentamente con la cabeza y como si supiera lo que se le venía encima apretó los labios con miedo - Entonces siéntese con ella y más le vale no hacerla más enfadar.

El chico asintió con decisión y después de girarse vio a Bella con una sonrisa terrorífica en el rostro. Hermosa pero terrorífica. Ella le entregó la mitad de sus folios y se los empujó hacia el pecho haciendo que Edward se tambalease.

- Me encantan los Edwards calentitos cubiertos con una picante capa de miedo- relamió sus labios con una mirada lujuriosa, provocando que sus ojos se tornaran negros, y Edward supo en ese momento que Jasper tenía razón.

Ella sería su perdición.


Espero que este outtake os haya gustado y ayudado a entender la relacion que antes llebaban.

Un saludo muy especial a Naty7 Cullen (Rominaa!) porque si no fuera por ella y sus animos por convencerme este outtake no existiria. Un beso enorme, guapa.

Sed buenas y ya que los reyes no me ha traido muchas cosas poned debajo de mi arbol un review haciendome saber vuestra opinion.

Dibby H.