Ninguno de estos personajes me pertenece. Les pertenece a los grandes de Rumiko Takahashi y a Masashi Kishimoto. Esto lo hago, porque surgió la idea en mi cabeza, y me gusto plasmarla, además no lucro con esto. Así que todo en orden.

Una advertencia, la historia empieza, cuando Naruto vuelve a Konoha, después de su entrenamiento con Jiraiya, inmediatamente después… o sea, no ocurre nada de Orochimaru y los otros… con respecto a Ranma, ocurre después de la boda fallida… esop… ahora a leer! ;)

DESCUBRIMIENTOS

Por: Akane Maxwell

Capitulo I: Mal Jutsu

Tres jóvenes, de aproximadamente, 16 años de edad, corren a una velocidad increíble, entre los árboles del bosque que rodea a su aldea. Luego de correr un par de kilómetros, deciden saltar a un árbol y seguir la carrera por las ramas de ellos.

- Es difícil creer que se llevaron el pergamino, y nadie se dio cuenta – dijo, después de un rato en silencio, Sakura.

- Es cierto – agrego sin más, Sai.

- Sí, pero es una misión muy fácil para mí – grito Naruto, desde la primera posición – ¡De seguro que me aburriré como nunca! ¡Dattebayo!

- ¡No reclames tanto! Si Tsunade-sama, nos pidió que fuéramos, es porque debe ser un pergamino importante.

- Viéndolo de ese modo – agregó Naruto – ya entiendo porque Tsunade-obaachan, nos dio esta misión. De seguro yo debo solucionar el problema. ¡AUCHHH! Y eso por qué, Sakura-chan – dijo sosteniéndose la cabeza, después del puñetazo que recibió por parte de la Kunoichi.

- Por hablar estupideces. Ahora, ¡Sigue corriendo! – el joven rubio agacho la cabeza con arrepentimiento, y siguió la orden obtenida.

Los tres jóvenes ninja, siguieron su camino en silencio, pero sin dejar de prestar atención en el entorno.

Cada uno recordó cuando la Quinta les encomendó la misión, y lo importante que es recuperar el pergamino robado. Luego repasaron el plan que Kakashi-sensei les indicó, ya que él, por razones impuestas por la Godaime, no podía salir de Konoha.

Sí, así de sincronizados están. Después de pasar muchas misiones juntos, el equipo es perfecto.

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Es un día caluroso, tanto que desea de todo corazón poder meterse en esa piscina que sus compañeros disfrutan como si fuese el mejor de los placeres. Suspiró resignado, de todas formas es mejor pasar la clase de natación en una de las ramas de uno de los frondosos árboles que conforman el patio de su escuela, que ponerse un traje de baño de mujer, hizo una mueca de asco al imaginarse vistiendo la prenda. Tomó un poco de agua de la botella que tiene en su mano derecha, cuando vio a su prometida, sentada al pie del árbol. Curioso, se puso de pie en la rama y saltó hasta quedar frente a la muchacha, que alzó su cabeza para verlo mejor.

- ¿Por qué no te bañas? – preguntó curioso, ya que su prometida ya había aprendido a nadar, gracias a él, por supuesto.

- No puedo – le respondió viendo como el chico se sienta a su lado – mi traje de baño no me queda – le aclaró al ver la cara de interrogación de su prometido, y algo sonrojada, ya que cierta parte de su anatomía, creció, siendo la culpable de que no le quede su traje de baño escolar.

- ¿Por qué no te queda? – la miró analizándola, una sonrisa burlona apareció en su rostro – ahhh, engordaste en el invierno. Te dije que no comieras tantas galletas, JAJAJAJ… - su risa estrambótica fue borrada, cuando Akane sacó su mazo y lo mando a volar.

- ¡RANMA NO BAKA!

El grito de la muchacha, interrumpió la clase en Furinkan, pero al ver que se trataba de Ranma volando por los cielos, volvieron a sus tareas.

Es un día caluroso en Nerima, tanto que no es agradable volar por los cielos, y aterrizar en el lugar más aislado de la ciudad.

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- ¡NARUTO BAKA! – la Kunoichi respira agitada, después de usar su puño con chacra, sobre el rubio shinobi, que ahora está incrustado en el árbol más alejado del bosque.

- ¿Por qué, Sakura-chan? – pregunta sobándose la cabeza, ya que allí fue el impacto más profundo – no estaba haciendo nada malo.

- ¡Claro que no! Acercarte al río cuando estoy saliendo de él, ¡NO ES NADA MALO! – su aura de batalla estaba al máximo.

- Yo no sabía que estabas saliendo – dijo poniéndose de pie, y mirándola con cara de puchero – solo quería avisarte que la cena está lista ¡ Dattebayo!

- ¡Pues trata de hacerlo sin verme desnuda! – otro golpe a la cara de Naruto, lo envió hacia el otro árbol más lejano del bosque.

- Entonces, no es correcto ver a las muchachas desnudas – anota Sai con frenesí en un cuaderno – creo que debo muchas disculpas – dijo pensativo, viendo hacia el cielo estrellado.

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Ranma camina sobre la valla, mirando con enojo a su prometida, que transita sobre la acera, aparentemente, también molesta. Lanzó un suspiro de desahogo, y decidió bajar de la valla y pedir disculpa, después de todo, que lo castigaran por volver tarde a clases, que se encontrará con Tatewaki en el pasillo, y tuviera un encuentro con él, por el honor de la chica de la coleta y de su princesa con alma de tigre, no era culpa de Akane, sino de su gran bocota. Carraspeo para llamar la atención de la chica, que lo miró con desprecio, para luego volver la vista al camino.

- Akane… - volvió a intentar, pero la chica, esta vez, ni siquiera lo miró – Akane, yo… Etto… bueno… yo… tú… etto… clase… yo…

- Qué sucede Ranma – se detuvo y le preguntó directamente, ya que el chico no se decidía a hablar, y eso ya estaba agotando con su poca paciencia.

- Jejeje – rió, tontamente, mientras se soba la nuca con su mano derecha – yo – se puso a jugar con sus pulgares, y un sonrojo apareció en sus mejillas – quería disculparme – dijo viéndola, pero después desvió la mirada de la chica, que ahora lo mira con picardía.

- Te disculpo, pero con una condición – Ranma rápidamente volvió a mirar a la chica, preguntándose si era Nabiki la que hablaba con él.

- Definitivamente es Akane – miró intrigado a la chica, imaginando la condición que la chica le pondría, para su mala suerte, su mente le jugo una mala pasada y se imagino que la chica le pedía un beso, cosa que no le pareció mal, pero sí que lo hizo enrojecer al máximo, y además una tonta sonrisa apareció en su rostro.

- ¡Ranma! – le gritó para que el chico volviera al planeta.

- ¿Qué sucede Akane? – preguntó, mirando hacia otro lado, ya que ver a la cara a la chica le hace recordar la fantasía recién creada.

- Cómo que sucede – la chica hizo un gesto de fastidio por lo despistado de su prometido – te estoy dando la condición – la expresión de su rostro cambio al pícaro – para que te perdone.

- Qué… qué… - el sonrojo del chico apareció, y éste desvío su rostro para que la chica no lo notará – dijiste – terminó por preguntar.

- Si me invitas un helado, te perdonaré – le dijo sonriendo al final.

- Cla… ro – el chico algo desilusionado por la condición, pero era lo más seguro que escucharía, ya que a su prometida le encantan los helados. Se giró para tomar el camino por el parque, para llegar más rápido a la heladería.

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En un claro, rodeado de altos y frondosos árboles, están unos 6 ninjas de otra aldea desconocida y que por sus ropajes, deben ser de una muy lejana. Todos están sentados, formando un hexágono y en su centro el pergamino robado de Kanoha, abierto y en él se lee ciertos signos, muchos de ellos desconocidos para los tres pares de ojos de los ninjas de la hoja. Uno de los ninjas desconocidos, el que está sentado en el vértice de la cima superior del hexágono, comenzó a hacer unos movimientos, según lo estipulado en el pergamino. Un viento cálido, comenzó a rodear el lugar, a medida que el hombre realiza los movimientos. Las hojas de los árboles, se movían al mismo ritmo. Después de unos cortos segundos, el ninja líder comenzó a recitar lo escrito, en un idioma antiguo.

Los tres jóvenes shinobis de Konoha, miran con cuidado, analizando cada movimiento de los ninjas extraños, buscando el momento estipulado para el ataque y posterior rescate del pergamino.

La única chica del grupo, concentrada en su vigilancia, se sobresalto cuando un pequeño grillo negro, le tocó la rodilla que tenía apoyada en el suelo. Sakura vio al bicho y notó que es una de las técnicas de Sai, además porque el insecto tiene un pequeño pergamino en su espalda. La chica tomó el pergamino, lo desenrolló, luego se dispuso a leerlo. Sus ojos verdes, se abrieron desmesuradamente. Con rapidez escribió algo en él, para finalmente devolverlo al insecto, quien antes de partir se clono, así uno se fue hacia la izquierda de la chica y el otro a la derecha de ella. El primero llego hacia Naruto, que entusiasta y cauteloso, tomó el pedazo de papel. Después que lo leyó, vio hacia el cielo, esperando la hora indicada para el ataque. A unos metros de distancia de él, Sai hacia lo mismo.

El planeta tierra rotó, indicando a los jóvenes shinobis el momento estipulado. Con ligereza y rapidez, se lanzaron hacia el claro.

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Ranma mira de soslayo a la chica que gustosa se come el helado que él mismo le regalo, como ofrenda de paz. Se sonríe mentalmente, después de la boda fallida, han podido disfrutar más momentos tranquilos como estos. Está feliz, porque disfruta cada segundo con la chica a su lado, y buscando el momento justo para decirle lo que siente.

- Mmmmm – el sonido de placer llegó a los oídos del joven artista marcial, haciéndolo estremecer – esto está muy bueno – dijo para después seguir comiendo del postre helado.

El chico sólo sonrió, disfrutando del momento. Luego sus ojos vieron algo que le gusto.

- ¡Oe Akane! – la chica vio hacia donde provenía la voz de su prometido, notando que éste está sobre la rama de un frondoso árbol.

- ¡¿Cómo fue que llegaste ahí?

- ¡Salté! – respondió. La chica casi cae de la impresión, ya que el mencionado árbol está, por lo menos a seis metros de distancia, en donde antes estaban los dos. Akane con rapidez, termino lo que le quedaba del helado, y corrió hacia donde su prometido está – ven – sólo le dijo viéndola hacia abajo.

La chica con su agilidad acostumbrada, no logro muchos avances, frustrada y contra sus principios, le pidió ayuda a Ranma, quién se acostó de estomago sobre la rama, y estiró su torso, para que su mano alcanzará más para tomar a Akane y así poder jalarla hacia arriba.

Akane, mientas tanto, busca algún lugar en el tronco, para poder impulsarse y ayudar a Ranma en su tarea.

Ambos se esfuerzan, pero la tarea no es fácil, y para sumar a las dificultades, comenzó a temblar.

- ¡Ranma!

- ¡Akane!

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Los tres ninjas de la hoja, cayeron limpiamente, y al mismo tiempo a unos metros del claro, por lo que comenzaron a correr. Las palabras dichas por el líder ninja, fueron más audibles, a medida que se acercaban al claro.

- ¡Iremos en la misma posición que acordamos! – les recordó Sakura, a través del comunicados, los chicos respondieron afirmativamente.

A sólo un metro se encuentran, de un salto llegaron a la mitad del héxagono, sorprendiendo a los ninjas que estaban realizando el jutsu, rompiendo por un segundo la figura.

- ¡VENIMOS A RECUPERAR LO QUE ES NUESTRO! ¡DATTEBAYO!

- Demasiado tarde – una sonrisa diabólica se dibujo en el rostro del líder.

- De qué hablas… - pero las palabras del chico rubio, se cortaron, ya que en ese preciso momento, comenzó a temblar, provocando el asombro en todos.

- SE SUPONIA QUE ESTO NO DEBIA PASAR – grito desesperado el líder.

- IDIOTAAAAA – grito Naruto, mientras toma a Sakura de la cintura, para subirla a un árbol, ya que la tierra comenzaba a desgarrarse.

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Ranma, desesperado, sin saber cómo dejarse caer al suelo, debido al movimiento de éste, ve como Akane trata de mantenerse en pie y de buscar un lugar seguro. El chico se tranquiliza, cuando su prometida va hacia un poste donde se sujeta con fuerza. Sin embargo, la paz no le dura mucho, ya que el suelo, donde el poste se levanta, comienza a quebrajarse. Sin pensarlo dos veces, el joven de la trenza se lanza al suelo, pero su rapidez no fue suficiente, ya que la tierra se partió en dos, arrojando al vacio a la chica.

Akane grito de miedo, busco algo donde sujetarse, nada. Cerró sus ojos con temor, se iría de este mundo sin despedirse de Ranma.

- ¡Akane! – fue el grito que salió de la boca del chico, antes de lanzarse al vacio tras su prometida.

Gracias a la gravedad, Ranma alcanzo a la chica, quien al sentir que algo la sujeta, abrió sus ojos.

- ¡IDIOTA! ¡MORIRÁS! – le grito desesperada.

- ¡TÚ TAMBIEN! - sin ella la vida no tenía sentido... y morir con ella sí.

- POR ESO… ¡IDIOTA! - no importaba que ella muriera, pero Ranma debía vivir.

Ranma le iba a responder, cuando vio como una extraña esfera de energía verde los envolvió protegiéndolos de lo que los rodea.

- ¿Qué rayos es esto? – preguntó viendo como sus cuerpos flotan en medio de la esfera.

- Ranma, MIRA – la chica se soltó del abrazo de su prometido, para mostrarle a este que lo que los rodeaba comenzaba a desaparecer, quedando en la nada.

- No me gusta esto – el chico volvió a abrazar a la muchacha e inconscientemente, cerró sus ojos.

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Sakura y Naruto, están fuertemente sujetos del árbol, mientras ven que en el suelo se abre una gran grieta.

- ¡NO LO PUEDO CREER! – grito Naruto, al ver como del centro de la grieta emana una luz verde intensa, que provocó que los presentes cerraran sus ojos para evitar que los cegara.

- ¡DEBE SER PRODUCTO DEL PERGAMINO! – grito Sakura, mientras veía que llega Sai en una gigantesca ave, dibujada por él.

- ¡SUBAN! – les dijo cuando llego a la altura de la rama. Ambos ninjas obedecieron y con agilidad característica en ellos subieron al ave.

Desde las alturas, los tres shinobis observan como la luz se hace más potente, provocando, ahora sí que se cegaran los presentes. Sólo sienten el fuerte viento, por lo que se sujetan con fuerza a las plumas del ave. De pronto se sintió una fuerte explosión y todo término, al menos eso pensaron los ninja de la hoja.

Sakura fue la primera en abrir sus ojos, y lo que vio la asombro.

- ¡MIREN! – les grito mientras sacudía a sus compañeros.

Los muchachos abrieron sus ojos, y el asombro también se presento en ellos.

Sobre la grieta, que está comenzando a cerrarse, hay una esfera verde, la que comenzó a moverse hasta posarse sobre la tierra firme.

- ¡LO LOGRÉ! ¡LO LOGRÉ! – el líder de los ninjas desconocidos, da vítores de alegría y se siente demasiado orgulloso - ¡QUE TIEMBLE KONOHA! ¡HA LLEGADO SU FIN! JAJAJAJAA.

Ante las amenazas, el equipo 7 de Kakashi, saltó del ave y con rapidez rodeo la esfera, listo para el combate.

La esfera comenzó a girar pos sí misma, volviendo el viento cálido y fuerte. Los ninjas no dejaron su posición y comenzaron a prepararse para lo peor.

- Espero que sea un demonio fuerte… para poder usar mi rasengan – el rubio piensa excitado.

Después de unos segundos y de unos movimos más fuerte, la esfera se transformo en un torbellino, desapareciendo y dejando al descubierto…

- A LLEGADO SU FIN KONO… - el líder de los ninjas calló al instante, al ver a su "arma" aparecer.

Al equipo siete, les corrió una gota… sin entender…

Dos jóvenes, un muchacho abrazando fuertemente a una chica, aparecieron en lugar del "arma".

Ranma comenzó a abrir sus ojos al sentir que sus pies tocaban algo firme. Se encontró con un paisaje bello, pero extraño, rodeado de grandes y frondosos árboles, luego bajo su mirada, para ver como unos extraños personajes, con ropas demasiadas extrañas, los miraban con atención y con sorpresa.

- ¿Qué significa esto? – preguntó asombrada Sakura.

- Se supone que esto no debía ocurrir – el ninja líder, comenzó a mover el pergamino en varias direcciones, para ver si así encontraba la respuesta para aquella situación – no lo entiendo – dijo viendo el pergamino al revés.

- ¡Eso les pasa por ocupar algo que no es suyo! – Naruto, llegó hacia el líder confundido y le dio un buen golpe en la cabeza que lo dejo durmiendo, al ver esto el resto de los ninjas desconocidos, intentaron la huida, sin embargo, Sai y Naruto se lo impidieron.

Ranma vio esto con asombro, la rapidez de los muchachos era sorprendente. Debía de conocer esa técnica.

- ¿Ranma? – el chico recordó, que aún tenía sujeta a la chica con fuerza. Se sonrojo y la soltó como si se tratara de aceite caliente.

- Akane, ¿Estás bien? – le preguntó cuando estuvo a una distancia prudente.

- Lo estoy – dijo mientras veía a su alrededor, asombrándose cuando vio a los 6 hombres reducidos por dos muchachos de su misma edad – asombroso – fue lo único que salió de sus labios.

- ¿Quiénes son ustedes? – preguntó directa y preocupada, Sakura, acercándose a Akane.

Ranma al ver esto, rápidamente se puso frente a ella, protegiéndola.

- No te acerques – le advirtió, ya que sintió que la chica es poderosa.

- No les haré daño. Solo quiero saber de qué aldea vienen.

- ¿Aldea? – Akane dio un paso al frente, quedando a un lado de Ranma – nosotros venimos de Nerima – al ver la cara de circunstancia de la chica, sintió temor - ¿Dónde estamos?

- Están alrededor de Konoha – respondió tranquilamente, Sai, que llego junto con Naruto al grupo.

- ¡Por Kami! ¡¿EN QUÉ NOS METISTE AHORA, RANMA? – Akane tomó de la solapa al chico, levantándolo, tanto como Sakura y Naruto, vieron con asombro como la pequeña mujer, que no tiene pinta de ser fuerte, tomó al chico que sí se ve poderoso, como si fuera una almohada de plumas.

- Yo… no hice nada – respondió asustado Ranma, no quería volar por un lugar extraño.

- Tiene razón el chico – Akane miró a Sakura, y soltó a su prometido – ustedes están aquí, por un mal jutsu.

Ranma y Akane se miraron. Había pasado mucho tiempo de calma en sus vidas… las aventuras, debían volver, tarde o temprano, y fue temprano.

Un sonoro suspiro se escapo de los labios de la joven pareja de prometidos.

CONTINUARA

Notas: después de haber empezado este fic… hace como un año XD, por fin puedo completar este capítulo… espero que les guste.

Saludos a todos!