"ANHELO DESDE LA OSCURIDAD"

PRIMER CAPÍTULO: "VIVO"

Hace cincuenta años que vivo solo.

¿Dije vivir?

No. He utilizado la palabra incorrecta. Es más apropiado decir: vago.

….Hace cincuenta años que vago solo. Así suena más exacto; puesto que no tengo vida; pero tampoco he encontrado la muerte. A pesar de que la he deseado con todas mis fuerzas en varias oportunidades.

¿Quién que se alimenta a expensas de la sangre de inocentes, no puede dormir o soñar; ha perdido la capacidad de sentir; puede decir que vive?

Ser un vampiro no es precisamente un "sueño. Más bien es una maldición eterna que te obliga a separarte de los tuyos y a vivir como un ermitaño. Prácticamente.

Aunque ya yo había perdido todo cuando Carlisle me convirtió.

No tenía hogar, ni padres y casi que ni vida. Según él; fue lo que lo convenció para convertirme en lo que soy ahora. Un vampiro frío, calculador y egoísta.

Río con descaro; puesto que esas cualidades las desarrollé yo solo. Él era demasiado moralista. Incapaz de hacer daño a alguien. De hecho ni siquiera se alimentaba de humanos; solo de animales. Dieta de la cual me harté a los sesenta años y decidí seguir mi camino.

Sí, puede ser que nutrirme de las personas me convierta en algo deplorable. Pero nunca he negado mi naturaleza menos que ahora, y ellos son los eslabones naturales en la cadena alimenticia para nosotros. Es una mera cuestión de supervivencia.

Siempre lo he dio y lo mantengo: "Mejor ellos que yo…"

Me carcajeo con satisfacción para dejar atrás esta cursi sesión de recuerdos.

Siento la necesidad de cazar. El fuego de mi garganta me lo exige.

Así que salgo de mi morada. Una vieja casona en los suburbios de New Hampshire; que está muy bien mantenida gracias a mis largas noches libres y mis ingresos.

No. Yo no trabajo. Le debo mis ingresos a las inversiones que hice en el mercado bursátil cuando vivía con mi creador, y todavía disfruto de sus muy generosos frutos.

Me escurro entre la oscuridad y busco a mi presa en medio de esta noche sin luna. Pero después de un minuto y unos cuantos kilómetros me comienzo a reprochar el hecho de no haberme bebido al vecino más cercano.

Chasqueé la lengua con desaprobación. Después se sospecharía del vecino más aislado, siempre es así. Por lo cual prefiero irme a la ciudad.

Me trepo a la azotea de un edificio cualquiera para tener mejor vista de los transeúntes.

Pero nadie pasa.

Estos eran los momentos en los que me arrepentía de vivir lejos. Aparentemente habían decretado un golpe de queda y yo no me había enterado.

Jummmm. Esta noche estoy más sarcástico que de costumbre… pienso mientras salto a otra azotea.

Camino de un lado a otro esperando algo impaciente a que alguien salga o quiera entrar. Pero nada ocurre.

Hasta que giré mi vista a la izquierda…

Mis ojos encontraron a una frágil humana casi tan blanca como yo y con el cabello color chocolate oscuro. Unas facciones delicadas, como las que esperas encontrar en un hada. Y con un cuerpo tan perfecto que no parecía el de un plástica modelo actual. Era la anatomía de una mujer normal y a su vez divina.

Por primera vez en lo que me parece una eternidad una eternidad completa; mi fútil corazón se sobrecogió y experimenté una sensación como si tuviese el pulso acelerado. Cosa que es imposible porque estoy muerto ¿No es cierto?

A mi vista quedaban tres ventanas de su pequeño apartamento. La que daba a la sala comedor que mostraba también la entrada. La pequeñísima del baño, y la de su cuarto. Esa si me permitía ver casi toda la estancia sin problemas; puesto que aunque tenía cortinas, las mismas eran tan finas que hasta la débil mirada de un humano vería sin problemas a través de ellas.

Parecía que estaba llegando de su trabajo, ya que llevaba ropas formales y una cara de cansancio a combinación!

¡Demonios, y aún así lucía gloriosa!

¿Qué era lo que esta criatura de naturaleza insignificante estaba despertando en mí?

Se supone que somos seres sin sentimientos. Entonces ¿Qué es esto que está creciendo en mi interior? ¿Anhelo?...¿Necesidad?...¿Deseo?

Me incorporo para irme; al parecer me agazapé; sin darme cuenta; en una mugrienta esquina del edificio. Pero la muy…; no sé si siquiera como o de qué tildarla; se ha empezado a despojar de sus ropas.

¡Ahhh! Un fuego que invade pero que no quema arrasó con mi voluntad, al clavarme los pies al piso y los ojos en su profundo escote, que con cada botón abierto aumenta mis ansias de poseerla.

Se quitó todo menos la ropa interior antes de entrar al baño; dejando sus prendas desperdigadas en el suelo de la alcoba.

No eres muy ordenada…, me gusta ese detalle. Los ordenados neuróticos me desesperan.

Escuchó el sonido del agua en la ducha, unos dedos que masajean con champú su cuero cabelludo, y hasta una pastilla de jabón que frota con suavidad la superficie de su piel.

Me trago de un solo golpe el montón de ponzoña que se acumuló en mi boca sedienta, y no solo de sangre.

Hace tanto tiempo que no comparto lecho con alguien…pero hasta ahora no había sentido una necesidad tan estrafalaria de fundirme en alguien.

Y como un castigo celestial, el demonio vestido de mujer salió húmeda y tapada escasamente con una toalla minúscula.

…Quítatela.. deseo sin poder ni querer controlarme.

¡Oh! – musito entrecortado al ver que hace lo que quiero.

Sus pechos desnudos y cada curva de su templo se mostró sin dificultad ante mis ojos enfermos de codicia.

Era muy descortés; por no hablar de lo sádico, inmoral e ilegal de mi situación…pero yo no me privo de ningún placer que se me antoje. Y no será ella quién me inhiba de ello.

No es de sorprenderse que una erección ocupe mis vaqueros en este momento. Su topografía muscular provoca serios problemas en mi autocontrol.

¡Qué ganas de hacerla mía de todas las formas y manera inimaginables!

¡Qué deseos de hacerte gemir pegada a mi cuerpo!

¡Qué ansias de sentirte temblar mientras susurras mi nombre en mi oído!

¡Mierda! – grazno al notar que con mi mano he arrancado un trozo de pared.

¡Magnífico!... Si se le cae el techo encima a los inquilinos; no tendré de donde espiarla.

Me percato de una molestia.

La erección comenzó a hacerse dolorosa; y "por ahora" solo hay una forma de clamarla.

Y eso solo lo hará mi mano.

Pero insisto, solo "por ahora". Porque pronto serás "tú" en la que derrame mis deseos acumulados.

Y sé que no tardaré en cumplirlo…

OH! Por fin! No sé si guste tanto como la viñeta…espero que sí…de todas formas dejen sus comments y sugerencias…Besos