Los personajes pertenecen a S. MEYER. La historia es mía.


...Epilogo...

...10 años después...

Renesme estaba cansada y fastidiada del comportamiento tanto de su tío Emmett como de su padre. Era insoportable tener que aguantar tantas pláticas sobre "sexo" y luego tenerlos siempre presentes a la hora de las visitas de Marco.

Ya no era una niña, era una mujer, aparentaba físicamente tener 18 años pero su maduración era mucho más mayor aunque técnicamente tenía 10 años de vida. Si, sonaba algo extraño pero al ser semi-vampira su crecimiento era mucho más rápido pero lograra mantenerse joven aunque últimamente lo cambios ya no eran tan rápidos y se hacían cada vez más lentos, lo que al parecer significaba que así se mantendría por siempre. Ni siquiera parecía hija de sus "jóvenes" padres pues ellos aparentaban su misma edad parecían más sus hermanos que otra cosa.

Sin mencionar al hijo de Marco, Alec Vulturri, quien por cierto un tiempo estuvo "enamorado" de su madre pero que para bienestar de Edward, Alec encontró a su compañera y ahora ellos se la pasaban viajando por todo el mundo. Cuando conoció a Alec, se llevaron muy bien, siempre le decía que era igual de hermosa que su madre y eso la ponía nerviosa. En algunas ocasiones bromeaba y le decía "futura madrastra" cosa que perturbaba a Renesme. Pero con el tiempo se hicieron amigos aunque como siempre se la pasaba viajando con su compañera solamente lo veía cada vez que él venía de visita.

Lo malo de todo es que al no crecer más y aparentar físicamente tan solo 18 años aun parecía algo "joven" para Marco quien aparentaba 25 años. Y eso siempre se lo recalcaba su tío y su padre en cada oportunidad que tenían.

Marco se mostraba comprensible con la actitud de su familia o más exactamente con la de su padre y tío. Pero Renesme se molestaba al no ver a Marco dar el siguiente paso en su relación de "amigos" todos sabía perfectamente que eran compañeros pero aun seguían siendo "amigos".

-¿Hija?- pregunto su madre trayéndola al presente.

-¿Si?- contesto mientras se enderezaba en su cama. Su madre entró a su habitación y se sentó a su lado.

-Tus tías y yo pensamos que ya es hora de que tú estés completamente sola con tu compañero y no con la fastidiosa presencia de tu padre y tío- dijo sonriendo.

-Pero... ¿qué haremos para que eso cambie?, a parte Marco respeta mucho a mi padre y a mi tío y no creo que sea capaz de algo que amenace ese respeto- dijo Renesme con una mueca.

-Lo sé cariño pero Marco está a punto de explotar por el comportamiento obstinado de Edward y Emmett y bueno es hombre sin contar que es tú compañero. Por eso hoy... digamos, que secuestraremos a tus tíos y padre. Así tendrás la oportunidad de convencer a Marco del siguiente paso- dijo sonriendo.

-Es buena idea eso de "secuestrarlos"- dijo Renesme riendo luego dejo de reír. -¿Y cómo voy a convencer a Marco?- pregunto

-Usando el arma más confiable y segura que toda mujer tiene.- contesto su madre mientras se levantaba y se dirigía a su closet.

-¿Y cuál es?- pregunto segundos después mientras observaba a su madre buscar algo en sus cosas. Su madre se volteo sonriendo a verla y Renesme se dio cuenta que en sus manos tenía una caja grande blanca.

-Espera y lo verás- dijo y luego se acercó a la cama donde estaba Renesme. Puso la caja sobre la cama y luego la abrió. Dentro de la caja estaba un hermoso vestido rojo sangre muy sexy.

-¿Qué...?- empezó a preguntar Renesme aun confusa pero su madre la detuvo.

-Seducción, Renesme. Esa es el arma con la que cuenta toda mujer, la seducción y la ropa es un accesorio muy importante- dijo sonriendo mientras salía de la habitación.

Ahora comprendía. Seducción. Tendría que seducir a Marco y eso no sería un gran trabajo pues sabía perfectamente que Marco la quería tanto a ella como a su cuerpo. Pero disfrutaría demasiado seducirlo, pensó sonriendo.

Cuando termino de arreglarse tocaron el timbre y bajo para abrir. Cuando abrió vio a Marco increíblemente guapo y sonriendo con amor. La miro de pies a cabeza y satisfactoriamente Renesme se dio cuenta del brillo de deseo que aparecía en sus ojos.

-Estás hermosa, Renesme- dijo Marco.

Renesme no contesto, se acerco a él y lo beso apasionadamente. Marco por la sorpresa no le correspondió pero segundos después acepto gustosamente la intromisión de los labios de Renesme sobre los de él. Renesme agradeció que no la apartara y siguió besándolo. Hasta que se dio cuenta que necesitaba aire, se alejo.

-Tú también estás muy guapo Marco- contesto sonriendo Renesme y luego tomo la mano de Marco y juntos entraron para dirigirse a la sala.

-¿Qué fue eso?-pregunto Marco cuando estuvieron en la sala.

-¿Qué fue qué?- pregunto inocentemente haciéndose la desentendida pues sabía perfectamente a qué se refería.

-Renesme sabes muy bien a qué me refiero... al beso de hace un momento- dijo con una mirada penetrante.

-Ah eso, pues no tiene nada malo que quiera besar a mi compañero, ¿A menos que quieras que bese a alguien más... cómo a Nahuel?- pregunto coquetamente y satisfecha escucho como gruñía Marco.

-JAMAS- dijo Marco y luego sorpresivamente se acercó a Renesme y la beso con ansias jamás vistas o más bien sentidas por Renesme.

Estaba completamente de acuerdo con Marco, jamás besaría a alguien más y menos a Nahuel quien solo era un amigo más bien su mejor amigo, lo conoció en un viaje con su tía Alice y Jasper cuando tenía 3 años bueno cuando físicamente aparentaba 10 años. Se hicieron muy buenos amigos que desde entonces Nahuel los visitaba seguido a Forks pero a Marco nunca le gusto nada eso. Le molestaba la sola presencia de Nahuel. Lo que Marco no sabía era que Nahuel había encontrado a su compañera hace unos meses pero no le quiso decir nada pues sabía que usando a Nahuel podría apresurar a Marco. Y así fue.

-No vuelvas a decir eso Renesme, tú eres mía y solo mía- dijo Marco mientras pegaba su cuerpo y tomaba su rostro.

-Y tú eres mío Marco- contesto Renesme sonriendo y acercándose todavía más a él. -Pero date cuenta que ya estoy cansada de esperar "el momento" como tú le llamas, te amo Marco, eres mi compañero y quiero estar siempre a tu lado. Ya he madurado tanto mental como físicamente, ya no soy una niña, ahora soy una mujer- dijo mirándolo y tratando de transmitirle lo que sentía.

-Hace ya tiempo que dejaste de ser una niña... Yo también quiero eso y no sabes lo que ansiaba poder escuchar de tus labios esas palabras. Porque ya no voy a esperar "el momento", te amo y quiero que seas mi esposa, ¿Aceptas convertirte en mi esposa?- pregunto tomando su mano.

-Por supuesto que sí acepto.- contesto Renesme sonriendo. Marco sacó una cajita de terciopelo y la abrió para luego tomar el hermoso anillo de compromiso y colocarlo en el dedo de Renesme.

-Te amo Renesme Cullen futura señora de Vulturri-dijo Marco mientras se acercaba a sus labios y los besaba.

-También te amo Marco Vulturri- contesto entre sus labios y luego siguió el beso. Después de todo Marco ya iba preparado y eso le gustaba a Renesme. Minutos después se escucho a alguien "tosiendo", Marco se alejo pero tomo la cintura de Renesme posesivamente.

Renesme volteo a ver de quien se trataba y vio a su familia. Su padre estaba sonriendo y tenía un brillo admirable en sus ojos, igual que sus tíos, aunque si Renesme observaba bien también su madre y tías tenía ese brillo de satisfacción por... Ya, ese era el plan de sus tías y su madre, ellas sedujeron a sus compañeros.

-Tenemos una noticia que darles- dijo Renesme sonriendo ampliamente. -Me acabo de comprometer con Marco para casarnos- dijo mientras observaba cada rostro de su familia. Su tía Alice grito y empezó a dar saltitos.

-¡PERFECTO! ¡OTRA BODA!- grito mientras se acercaba a Renesme y Marco.

-Eso es una gran noticia- dijo su tía Rose.

-Ya era hora- dijo su madre sonriendo.

Bueno sus tías y madre se lo tomaron bien ahora a esperar las reacciones de sus tíos y padre.

-Muchas felicidades- dijo su tío Jasper con una pequeña sonrisa. Él era el único que se comportaba bien y no hacía escenitas de celos, aunque al principio también estuvo algo celoso con el paso del tiempo Renesme hablo con él y entendió las cosas, no como su tío Emmett y padre.

-Gracias tío- contesto Renesme acercándose a Jasper para abrazarlo. Luego se alejo y regreso a lado de Marco.

-¿Ustedes dos no piensan decir nada?- pregunto apuntando a Emmett y Edward. La expresión de Emmett era de... no lograba descifrarla y mucho menos la de su padre.

-Felicidades- dijo secamente su tío Emmett y luego se fue.

-Al menos no se puso histérico- dijo Rose sonriendo mientras seguía a su esposo.

-¿Papá?-pregunto Renesme nerviosa. Edward seguía inmóvil.

-Mientras Edward sale del estado de shock, deben saber que por supuesto yo seré la encargada de los preparativos de la boda- dijo Alice guiñándole a Renesme luego tomo la mano de Jasper y salieron.

-¿Edward?- pregunto ahora Bella mientras tomaba su mano. Renesme siempre se sorprendía cada vez que veía como con el simple toque de su mamá hacía su padre desprendía amor, ellos estaban en su mundo y se palpaba en el aire el amor que se tenían.

-Edward, ya lo habíamos hablado- susurro Bella cerca del oído de Edward. Él asintió.

-Antes que nada, debo pedirte una disculpa a ti hija y a Marco, mi comportamiento se sobrepasaba al querer protegerte y considerarte mi pequeña niña- dijo Edward mirando tanto a Renesme como a Marco.

-Lo comprendo papá y me da gusto que al fin te des cuenta que más que sobrepasarte, exagerabas- contesto riendo Renesme acercándose a Edward para abrazarlo.

-Siempre seré tu pequeña niña- susurro Renesme mientras le daba un suave beso en la mejilla.

-Por supuesto que sí- dijo su padre sonriendo y tocando suavemente la mejilla de Renesme.

-Es comprensible, pero debo agregar que si hoy continuaban igual tanto tú como Emmett, no lo hubiera permitido y seguiría adelante con mis planes de convertir a Renesme en mi esposa- dijo con sinceridad Marco y Edward asintió.

-¡RENESME Y MARCO!-grito Alice desde otra habitación.

-Ahora creo que a ustedes les toca sufrir con las locuras de Alice...-dijo su madre en voz baja estremeciéndose.

-Suerte con Alice... un consejo Marco, acepta todo lo que te diga si no quieres que se convierta en un duende diabólico porque créeme cuando te digo que hará todo lo posible por salirse con la suya- dijo Edward riendo al ver la expresión desconcierta de Marco.

-Tú también Renesme, toma en cuenta ese consejo- dijo Bella sonriendo.

Renesme asintió y se alejo de la mano de Marco. Ahora era el turno de la tortura que pasarían tanto ella como Marco a lado de Alice Cullen. Aunque en esos momentos sería capaz de soportar todo ya que estaba totalmente feliz porque al fin se convertiría en la esposa de Marco.

Ella ansiaba y esperaba ser tan feliz como lo eran sus padres, aunque por lo que le contaron tuvieron algunos problemas para estar juntos, al final de cuentas lo lograron. Su amor pudo contra todo y eso era lo que quería Renesme junto a Marco, un amor que pese a los problemas que se presentaran, siempre saldría a delante su amor y se podría sobrellevar ante todo.

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Ya llegamos al final de esta historia. Espero de todo corazon que hayan disfrutado de la historia y que les haya gustado. Gracias a todos sus comentarios, son muy importantes! Gracias!. Ahora sino es mucho pedir, las quiero invitar a leer otra historia que he empezado y que se llama Heridas de Amor, les aseguro que les llamara la atención y espero ver pronto sus comentarios.!

Hasta la proxima!