Querida y estimada Kaolla, Kao, KO, Kaochi, Kaovespa, Anna… estoy hasta los cojones de regalarte cosas, ¿sabes? Eres una puñetera pesada y me caes fatal. Con todo y con eso, espero que te guste mi visión sobre el motivo por el cual Draco acabó casado con Astoria. Y, si no te gusta, te jodes. ¡CUERRRRRRNO!

Disclaimer: Si los personajes de Harry Potter me pertenecieran, el protagonista no sería Harry Potter. Además habría sexo, drogas, rock 'n roll y Slytherins desnudos.

Notas: Estimado lector, si buscas encontrar a continuación algo mínimamente coherente, serio, edulcorado o dramático… Haz el favor de no seguir leyendo. Por si no me conoces, te lo advierto: sólo escribo dos tipos de cosas, oscuras y esperpénticas. Por suerte o por desgracia, mi nuevo proyecto no tiene nada que ver con el primer adjetivo. Graciasdenada.


"Hasta que tu muerte nos separe"

"Se llama matrimonio de conveniencia al matrimonio entre personas que no se convienen en absoluto."

A. Karr.


1. Prefacio.

—Queridos hermanos, estamos aquí reunidos para presenciar la unión de…

—Parece mentira que al final hayan acabado haciéndolo. —Daphne niega con la cabeza, incrédula. Ante la sospechosa falta de respuesta, mira a ambos lados del banco y se encuentra con que Theodore está leyendo un periódico (nadie sabe de dónde lo ha sacado) y Blaise le tira besitos a todas las damas de honor que posan su vista en él. O sea, a las tres. Bufa, airada, y les da sendos codazos para que le presten atención. Después repite por encima de sus quejas—: Decía que parece mentira que hayan acabado en el altar.

—Supongo —murmura Theodore—. Al final no me quedó del todo clara la parte de Astoria, ¿no le odiaba?

—Sí, pero Blaise metió cizaña y terminó liándolo todo.

—Lo sé, gracias a mí serán felices y comerán perdices —se jacta el moreno.

—Draco Malfoy —prosigue el cura—, ¿aceptas por esposa a Astoria Greengrass, para amarla y respetarla, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, hasta que la muerte os separe?

—Si no queda más remedio…

El siervo de Dios carraspea, confuso.

—Eh… Bien. Astoria Greengrass, ¿aceptas por esposo a Draco Malfoy, para amarlo y respetarlo, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, hasta que la muerte os separe?

—¡No!

—¿Disculpa…?

—Perdices, ¿eh? Sabía que esto no podía ir bien —se queja Daphne, pinzándose con impaciencia el puente de la nariz—. Bueno, Blaise, será mejor que cuentes la historia desde el principio.

—¿Por qué tengo que hacerlo yo?

—¡Porque eres el único que entiende cómo ha acabado mi hermana ahí subida, ensangrentada y mojada, con un vestido medio chamuscado y el pelo enredado y lleno de ramas y hojas!

—Ah, por eso. De acuerdo, ¿qué os parece "Blaise y sus eróticas ganas de enredar" como título?

—Ridículo —sisea Theodore repasando de nuevo la sección de sucesos de El Profeta—. Le iría mejor algo como "Hasta que tu muerte nos separe".

—¡Nott, eres un genio!


NOTAS.

Sí, sí, lo sé, dije que no me metería en nada hasta que terminara con Mortífago (el siguiente capi va viento en popa, no temáis). Pero, qué queréis, un regalo es un regalo. He aquí el esbozo de lo que será mi divergente "presento" para Kaolla, mi colegui invisible de la panda de las arroceras.

Como habréis podido comprobar, la dinámica de la historia irá por cómicos derroteros. Nada de pain, veins y blood. Aquí, cabalgando a medio camino entre la parodia y el humor, hablaré de un romance de esos que la gente no termina de comprender, de cómo no son necesarias las palabras bonitas y los bombones para terminar en un altar y del motivo por el cual Draco acabó con esa gran desconocida: Astoria Greengrass. Sí, hay muchas versiones de ella por el fandom, la mayoría tienen que ver con una chica callada, fría y cruel o, por el contrario, una dulce y angelical muchachita. Como a mí me gusta llevar la contraria, pensé que no podía dejar al mundo sin conocer cómo veo yo a esta moza. Ya me diréis si os mola.

Termino dándole las gracias a Eme por aguantarme y el pésame a Kaolla porque le haya tocado yo, achuchando al resto de las implicadas en el juego: Marya y Ninfa, y deseándoos a todos una feliz Naviplasta. Ah, los créditos: el título de la historia viene por una canción de Mägo de Oz llamada del mismo modo.

¡A reviewear!