Todo lo que reconozcan es propiedad de JK, excepto la trama de esta historia.

Quiero dedicarle este mini fic a dos personas: Evasis, una gran amiga que conocí en esta página y a CocoWeasleyBlack, porque vos me dedicaste tu fics de ellos y quiero agradecerte ese gesto. ¡Espero que les guste! Nos leemos abajo.

Donde y como empezó, terminará.

Nimphadora

Charlie la conoce desde que la salvó durante la primera clase de vuelo en el primer año en Hogwarts. Ella no poseía mucho talento sobre la escoba, aunque hay algunos que asegurarían que sobre sus pies tampoco podía mantener el equilibrio. Pero él sabe, porque no se han separado en todos esos años, que Tonks es torpe porque siempre va pensando en cosas que nada tienen que ver con lo que debe hacer en ese momento; y esa es la razón por la que no presta atención al camino y tropiece continuamente, tanto con sus propios pies como con los objetos y personas que se interponen en su camino.

Hace cuatro años que son amigos, ahora ya cursan quinto y muchas cosas han cambiado en ellos; por ejemplo, Charlie aumentó enormemente su musculatura gracias a los entrenamientos de Quidditch, sus hombros son más anchos y sus brazos más fuertes que le facilitan la tarea de sostener a Nimph cada vez que va a caerse; aunque los reflejos de buscador también son muy importantes para que su amiga no termine en la enfermería a cada rato. Por otro lado, Tonks había aprendido a controlar la metamorfomagia y ya no delataba sus emociones con los cambios constantes del color de su cabello; además de que se divertía haciendo "retoques", como ella misma los llamaba, a su cuerpo. Aunque hay algo que todavía Charlie no pudo cambiar, y es que Nimphadora lo deje llamarla por su nombre. Ella prefiere ser Tonks y no Nimphadora, pero él aun no perdió las esperanzas.

Aunque sus caminos se cruzaron a los 11 años, el momento trascendental que marcaria su relación sucedió durante la navidad del año de los T.I.M.O.S. El día que abandonaban el castillo para pasar las vacaciones navideñas con sus respectivas familias, todos los alumnos que se marchaban se estaban reuniendo en el vestíbulo, para subir a los carruajes que los llevarían a la estación de Hogsmeade. Todos menos Nimphadora, pensó Charlie mientras la esperaba con el resto de sus amigos. Cansado de esperarla decidió ir hasta la sala común de Hufflepuff a buscarla. Por el camino se encontró con las amigas de Tonks y al preguntarles por ella, las muchachas le informaron que se había olvidado algo en el dormitorio y esa era la razón por la que se estaba retrasando. Después de agradecerles, siguió su camino hasta donde sabia que se ubicaba la entrada a la sala dispuesto a esperarla.

Ya llevaba varios minutos esperando para cuando la puerta apareció frente a él, al mismo tiempo, que Nimph se precipitaba por ella seguramente por haberse tropezado con algo que había del otro lado. Como acto reflejo Charlie hizo el intento de sostenerla, pero en esta ocasión él no estaba bien posicionado en el suelo y terminó por perder el equilibrio, consiguiendo que ambos acabaran cayéndose. Sus rostros, por suerte o por desgracia, según el punto de vista que cada uno tuviera, quedaron a escasos centímetros después de que sus labios se rozaran accidentalmente. Entre disculpas, sonrojos y cabellos multicolores se levantaron; y completamente apenados caminaron juntos hasta los carruajes sin volver a hablar. En el tren cada uno se reunió con los amigos que tenían en sus respectivas casas, evitando así los silencios incómodos y las miradas furtivas. Pero como buen Gryffindor que era, al bajarse en la estación de Londres se encaminó al encuentro de su amiga armándose de valor.

- Nimphadora – empezó dubitativo, pero tras una inspiración volvió a recuperar el valor y prosiguió -, me gustaría que nos viéramos el día de navidad, a media noche en el parque en el que solemos vernos todos los veranos.

Tonks lo miró sorprendido, tal vez porque el rubor de Charlie no era algo normal o puede que se tratara de que la invitación parecía una cita con todas las letras, pero de todas formas asintió con la cabeza con una pequeña sonrisa tímida antes de alejarse.

Ansioso, él espera su aparición. Tiene miedo de que ella no acuda a la cita, y él realmente quiere aclarar las cosas con ella. Nunca se había planteado que Nimph fuera algo más que una amiga, pero ese beso fugaz había despertado en él cosas que nunca imaginó que podía sentir. Y estaba seguro de que como león que era debía decírselo, siempre era mejor ser sincero, dejar las cosas claras para que no haya malentendidos; así que estaba decidido a decirle que se había enamorado de ella.

Apareció cinco minutos después de la medianoche, era Navidad. Llevaba un vestido sencillo pero elegante y un grueso abrigo sobre los hombros. Tenían suerte de que no estuviera nevando todavía. Se acercó despacio, tratando de evitar su torpeza natural, aunque también los nervios podían ser los culpables. Cuando llegó a su lado, la invitó a sentarse con una sonrisa y ella así lo hizo.

- Lamento llegar tarde, mamá no estaba muy contenta con la idea de que saliera tan tarde, pero por suerte papá me ayudo a convencerla – dijo ella disculpándose, sin mirarlo a los ojos.

- No te preocupes, te entiendo, mamá tampoco estaba conforme, pero Bill aceptó traerme y no tuvo más remedio que rendirse – respondió sin dejar de sonreír, aunque ahora que ella estaba allí estaba más nervioso que durante la espera.

Seguramente te estarás preguntando por qué te hice venir, ¿verdad? – cuando ella asintió, todavía esquivando su mirada, decidió continuar -. La verdad es que no se si va a gustarte lo que tengo que decirte, pero espero que lo entiendas.

- Entiendo que ya no quieras ser más mi amigo. Lamento mucho la situación que te hice vivir el ultimo día en el castillo, de verdad, no era mi intención incomodarte, ni nada…

- Debí imaginar que sacarías conclusiones precipitadas – la interrumpió él sin poder evitar una pequeña carcajada.

- Entonces, ¿no es eso lo que querías decirme? – preguntó esperanzada.

- Claro que no, Tonks – él volvió a sonreír más seguro ahora -. En realidad, yo quería decirte que ese beso que nos dimos me hizo darme cuenta que en algún momento de estos años me enamoré de ti, pero fui un ciego.

Fue necesario ese beso para que pudiera reconocer lo que siento por vos.

- Vamos Charlie, eso no puede llamarse beso – respondió ella divertida y aliviada.

Antes de que el pelirrojo pudiera contestarle Nimph lo estaba besando, y en su fuero interno tuvo que admitir que ella tenía razón; ese sí que era un beso. Cuando finalmente se separaron, lucían unas bonitas sonrisas en sus rostros que era el reflejo de la felicidad que sentían en ese momento.

- Tal vez sea de tontos preguntar pero, ¿qué significa exactamente ese beso?

- Que yo también estoy enamorada de ti, Charlie; y que fue necesaria mi torpeza para que me diera cuenta de ello.

- Si somos novios, ¿consideras que puedo dejar de llamarte Tonks? Aunque para mí siempre fuiste Nimphadora – agregó con una pequeña sonrisita.

- Para ti, siempre seré Nimphadora – y volvió a besarlo.

El día de navidad, en el banco de ese parque, bajo un muérdago que colgaba de una lámpara, ellos empezaron su historia con un beso.

Bien, este es el primer capi de este mini fic… Sólo tendrá uno más y tratare de subirlo mañana, si no es así el domingo podrán leerlo.

Espero que esta primera parte haya llamado su atención y que espero que les guste porque a mi me encanto escribirlo. Era algo así como una deuda que tenia conmigo misma hacer una historia de esta pareja y en cuanto se me presento la oportunidad esto fue lo que salió…

Un beso grande para todos…

Popis