Todo lo que reconozcan es propiedad de JK, excepto la trama de esta historia.

Donde y como empezó, terminará.

Tonks

Hacía casi tres meses que no se veían y Nimphadora estaba nerviosa; lo había extrañado mucho a pesar de que se carteaban todos los días, porque tenían que admitir que no era lo mismo leer las palabras del otro a compartir un abrazo o un beso. Caminaba en círculos alrededor del banco donde solían sentarse a mirar la gente pasar, llevaba exactamente diez minutos de demora y eso en Charlie Weasley era preocupante. Cuando había decidido aparecerse en la casa del pelirrojo lo vio acercarse desde la esquina. Corrió hacia él y fue una suerte que no tropezara antes de llegar al radio de los brazos de su novio que, conocedor de su torpeza, la sujeto rápidamente para que no cayera.

Con una gran sonrisa, Tonks lo abrazó y cuando fue a besarlo se percató que ese Charlie que estaba frente a ella no era el mismo del que se había despedido antes de su viaje a Rumania. Su Charlie siempre llevaba una sonrisa en el rostro y al verla sus ojos azules tenían un brillo especial que ese día parecía no estar. Preocupada lo llevó hasta el banco donde había estado esperándolo y lo obligo a sentarse. Ella se acomodó a su lado y tomándole una mano le preguntó:

- ¿Qué sucede? ¿Está todo bien?

- Nimph, hay algo que debo decirte, aunque hubiera preferido no hacerlo esta noche que tantos recuerdos nos trae, no puedo seguir callándomelo.

- Vamos Charlie, no me preocupes más de la cuenta. Simplemente dime lo que está pasando. Te prometo que lo entenderé.

- No lo harás; te conozco lo suficiente para saberlo, pero no tengo más opción. No puedo fingir esta noche que todo esta bien cuando no es así – Tonks estaba sumamente preocupada y le apretó la mano a Charlie para darle fuerzas para continuar.

Ya no podemos seguir juntos, Nimphadora – al ver que ella iba a interrumpirlo, siguió hablando -. Se que a vos no te importa la distancia, pero yo no puedo seguir viviendo así. Te amo como el primer día, pero tu vida esta aquí y la mía junto a los dragones en Rumania.

El tiempo y la distancia terminaran con nuestro amor y yo quiero anticiparme a eso. Prefiero saber que, a pesar de tu incomprensión, me amas y es así como deseo recordarte. Vos vas a encontrar a otro que te ame y reharás tu vida, mientras que mi amor por ti seguirá en mi corazón.

Weasley miró hacia la lámpara que estaba justo encima del banco y pudo ver el ramo de muérdago en el mismo lugar en el que había estado tres años atrás. Bajando el rostro rozó los labios de su ahora ex novia y al separarse de ella, se levantó para luego alejarse por el mismo camino por el que había llegado.

Nimphadora también levantó la vista y vio el muérdago. Que irónica que era la vida, pensó. Charlie acababa de dejarla el día de Navidad en el mismo lugar donde se habían puesto de novios; el parque, el banco, bajo el muérdago y con un beso.

Las lágrimas impasibles recorrían sus mejillas media hora después, cuando un oficial de policía se acerco a ella que no había conseguido moverse de allí.

- Señorita, ¿se encuentra bien? – le preguntó, y al instante descubrió que estaba llorando -. No llore, es un día para ser feliz y sonreír. Para estar en familia. Para celebrar el amor.

- Yo no tengo nada que celebrar, el amor de mi vida acaba de abandonarme.

El hombre compadeciéndose de ella se ofreció a acompañarla hasta su casa, y a pesar de que Tonks no tenía ganas de encontrarse con nadie, aceptó su ofrecimiento. Cuando llegaron frente a la verja, el policía se detuvo y mirándola le pregunto:

- ¿Cómo te llamas muchacha?

- Tonks, me llamo Tonks – respondió ella entre hipidos.

- Muy bien Tonks, espero me permita el atrevimiento; pero eres una chica joven y muy bonita que seguramente encontrara mucho amor en su vida. Que un joven no sepa valorarla no significa que no exista nadie que pueda hacerlo. Sea fuerte y siga creyendo en el amor, porque algún día este se presentará a su puerta y volverá a ser feliz.

Con estas últimas palabras el hombre se alejó de Tonks; porque ya no sería Nimphadora para nadie, sólo Tonks; porque la única persona que había tenido el derecho de llamarla así la había dejado hacía menos de una hora.

O por lo menos no lo sería hasta que el amor volviera a tocar a su puerta.

Y este es el final… me gustaría que fuera diferente, algo más feliz, pero no podemos esperar algo así cuando sabemos que sucederá en el futuro ¿no? Además, yo amo a Teddy y no puedo cambiar lo que JK escribió.

Ojala les haya gustado. Gracias a los que lo han leído y espero volver pronto con otra historia!

Un beso y ¡felices fiestas!

Popis