La noche era helada pero no lo sentia por mi kimono, aun que mis pies no pensaban lo mismo, claro que los tenia cubiertos con unas calcetas gruesas pero no a exagerar. Estaba fastidiada por tanta gente, me molestaban, los odiaba, siempre lo habia hecho, tal vez ya no deberia pasar pero no era conciente, o tal vez...

-Annita...

Ahi estaba otra vez Yoh, vestido con su pantalon verde y unos tenis, si, tenis por el frio, su gabardina negra cubria solo su camisa interior, su pelo largo ya, por el tiempo lo hacia ver tan... bien... no podria admitirlo. Lo mire por el rabillo de mis ojos y segui caminando, ya que lo habia dejado en la puerta del festival, para que saludara bien a sus amigos: Len, Manta, Ryu, Horo-Horo, Chocolove, Fausto con su "esposa" que lo ayudaba a andar en su silla de ruedas.

-Annita... por favor.-Reprocho con voz de niño mimado. Gire y le hice frente, valla que ya no eramos los niños con el sueño de el Shaman King, ahora estaba alto y muy bien formado, claro por mi entrenamiento. Su voz no iba con su imagen pero eso me hacia... amarlo.

-Anna no seas amargada, este dia es para celebrar JUNTOS!- Hablo el estupido de Horo-Horo, que ya nos habian alcanzado con los demas.

-No molestes.- Le respondi algo enfadada por su impertinencia.

-Eres una AMARGADA.

-¿No deberias buscar a Pilika?- Pregunte feliz al recordar que ellas tambien nos verian aqui y su hermana se enfadaria por el retraso de el imbecil. En efecto di en un punto bueno, nunca fallaba, su cara se puso palida a pesar de ser un hombre ya y muy formido era una gallina por dentro, miro hacia todos lados buscando a su hermana con terror en los ojos y solo pude sonreir de placer por la escena. - Me matara. Me matara.

-Busquemoslas todos juntos.- Sugirio Len ya que estaba tambien su hermana con Pilika.

Nos moviamos entre la multitud, para mi era algo tan molesto, trataba de no rozar con nadie ni mirarlos, para mi aun habia algo que no podia soportar. Pero en mi recorrido algo me llamo la atencion dejando el mundo atras para acercarme a ese puesto, era un hermoso collar de una estrella tallada con madera blanca y a mano. Me entretuvo tanto que cuando busque a los demas no estaban.

-Valla.- pregunte el precio del collar y me arrepenti, no era tan importante para tenerlo, aun que era un capricho que queria. Voltee a los lados buscando a los demas pero nada solo que senti una mano tomar mi ante-brazo y supuse que era Yoh.

-Te perderas Annita.- me dijo algo cariñoso mientras se acercaba a susurrarme al oido. -No te separes de mi.

-Idiota.- dije mientras ocultaba un poco de sonrojo que se apodero de mi por su cercania.

-Hey, vengan.- Grito el esatupido enano de Manta.

Fuimos con cuidado ya que estaba aun atestado, como si con desearlo se fueran las personas, tan ilusa que llego a ser. Caminamos y pronto encontramos a Pilika con Tamao, Yun y el zombie de Lee Pai Long esperandonos, los chicos como siempre gritaron y fueron en su encuentro para saludarlas, no me molesto eso pero lo que me hizo sentir algo en mi pecho, un ardor fue como Yoh y Tamao se abrazaron y se sonrieron, yo nunca sere asi. Baje un poco la mirada pero luego el coraje me gano y me limite a saludarlas de forma fria.

La noche fue larga y molesta para mi, no pude evitar ese ardor de antes por cada movieminto de Tamao hacia Yoh, yo sabia bien los sentimientos de ella pero no podia gobernarlos y destruirlos, mientras el siempre tan despistado que nisiquiera notaba lo tensa que la ponia con una sonrisa o con cualquier palabra. Sentia que mi pecho se quedaba vacio y senti unas ganas de salir de ese maldito lugar y llamar a mis demonios Zenki y Koki, entrenar y desaparecer esos estupidos sentimientos. Todo termino y yo fui algo feliz aun que nadie notaba mi presencia ya que... nunca hice ruido, trate de pasar desapercibida y mirar a todos y su comportamiento, sus costumbres, anarlizarlos era una costumbre tal vez mala pero asi trabajaba mi mente, evitaba no leerles la mente pero podia saber que harian por su comportamientos tan habituales en cada uno.

Entramos a la casa, estaba cansada psicologicamente por todos los sentimientos asi que tenia pensado dormir y despertar tarde mañana, ya que era la 1:30am y ya era navidad. La posada ya era de nosotros dos asi que viviamos solos, este año los chicos no se quedaron ni siquiera Tamao, por extraña razon todos tenian planes. Me quite las sandalias y me fui a la habitacion. Cuando me iba a desvestir toco mi puerta Yho.

-Annita.- escuche detras de mi puerta la voz de mi prometido.

-Este dia no dijiste nada mas que eso.- conteste algo molesta y no sabia por que.

-¿Puedo... pasar?- Escuche nervios y eso me puso a mi igual.

-Pasa.

Entro y lo vi ahora si solo con su camisa interior puesta su pelo estaba suelto pero con su brazo derecho lo estaba acomodando hacia atras mientras me veia algo nervioso.

-Feliz Navidad.- no pude reaccionar cuando ya me tenia abrazada, su cabeza estaba en mi hueco entre mi cabeza y cuello. No respondi, no sabia como, estaba algo bien, algo que me hacia sentir feliz. Se separo un poco de mi pero me tenia abrazada de mi cintura cosa que me puso algo nerviosa pero no lo demostre, me miro con... ¿Ternura? sus ojos eran algo dificil de decifrar pero me hipnotizaron y no me dejaban ir. -Feiz Navidad mi Annita.

-Yoh.. -no me dejo decir mas por me callo colocando su dedo indice en mis labios y pronto busco en sus pantalones algo con ansias. Cuando saco un pequeño estuche me sorprendio el contenido... el collar que me gusto en el festival, rapidamente lo agarre y lo admire de nuevo.

-Te vi y vi tu expresion, justo como ahora, como... si fueras una niña.- lo mire y me sonrio, solo pude darle el collar y a el se le deformo la cara como si creyera que no lo aceptaba, tome mi pelo ahora ya largo y lo levante, me gire y le hice saber que queria que me lo pusiera, lo coloco con extremo cuidado y cuando lo hizo me gire.

-Gracias.

-No, a ti, por estar conmigo, por no dejar rendirme y por apoyarme en todo momento... Anna, te amo.

Sus palabras me aturdieron y el solo sonrio, hace unas horas estaba furiosa y ahora estaba tan...¿Feliz? Me atrajo con el y me beso... mi primer beso desde el torneo de shamanes hace ya años, recuerdo esa noche cuando la pasamos platicando y nos besamos unas cuantas veces, por el miedo de no volver a vernos, yo pensaba que ya no sentias nada ya que eras distante conmigo y ya no era como antes sino hasta una semana otra vez cambiaste tu actitud hacia mi persona.

Nuestro beso fue algo lento y placentero, nos separamos poco a poco yo baje la mirada pero pronto la levante para mirarlo y repetimos el beso mientras lo abrazaba del cuello y el tomaba mi cintura juntando nuestros cuerpos, me queria separar por ello pero se sentia bien. Duramos minutos tal vez horas no importaba, pero el aire faltaba y nos separamos y pude ver el sonrojo en sus mejillas morenas.

-Anna Kyoyama... por favor, casate conmigo...- su voz sonaba con duda y yo me tense por lo dicho. De sus bolsillos saco una cajita color negra de terciopelo, al abrirla vi una hermosa sortija de compromiso.

-Yoh... yo...- sabia que responder, estabamos destinados a esto y yo lo amaba pero habia un sentimiento que no me dejaba hablar.

-si tu cres no responder mis sentimientos...

-Acepto Yoh Azakura. -Dije firmemente mientras dentro mio esta temblando, no tardamos en compartir un beso largo y lleno de sentimientos...

Esa noche fui la prometida de Yoh y una mujer feliz, pasamos la noche juntos, acostados y abrazados. Nunca pense que fuera capaz de demostrar amor o necesitarlo. Pero creo que ahora podria decir que amo a Yoh Azakura y el a mi. Esta navidad sera una de las que siempre tendre grabadas en mi mente y nunca olvidare.


aun no se si continuar o no la historia, tengo mis dudas pero por el momento la pondre como terminada... espero que las ideas vengan para poder continuar. Besos