Discliminer: KHR No es de mi propiedad


Adelheid recuerda cuando aquellos mafiosos asesinaron a su familia justo delante de ella, del llanto sin consuelo que ignoraron los Vongola, de cómo, después de que los mafiosos se fueran, llego un pequeño pelirrojo con muchas heridas que le abrazó y le diría que todo estaba bien –aunque no lo estuviera-

Cuando se entero que Enma era el elegido para ser el décimo jefe de la débil (por culpa de Vongola) familia Simón, no se lo pensó dos veces para unírsele, para pelear junto a él para conseguir la venganza ante la décima generación de asesinos italianos, cuando Enma enloqueció intentando matar a Sawada Tsunayoshi y que posteriormente se desmayó, no se lo pensó dos veces en ir a perseguir a Sawada para retarlo a luchar.

Porque entendía el dolor de Enma y el odio hacía Vongola y al igual que él, jamás les perdonaría los pecados del pasado, además que Enma era un excelente jefe, no era cruel ni demandante con ninguno y solo quería que volvieran a casa a salvo. Aunque fuera torpe y descuidado a veces, era un excelente guerrero con buen corazón.

Por eso, Adelheid derrotaría al guardián más fuerte de Vongola, Hibari Kyoya, para que Kozato se relajara y descansara para su lucha con Sawada Tsunayoshi.

Porque ellos eran los Simón y no volverían a perder contra Vongola.