Tú, El Amor y Yo

Capitulo 1 El Destino Comienza el Juego

Personajes pertenecientes a la gran Naoko Takeushi, solo los usamos con el fin de imaginar reunida a nuestra pareja favorita, Seiya y Serena…

Este es un universo alterno, decidimos crear esta nueva historia para todas ustedes fans de Seiya y Serena, y publicarlo exactamente en los primeros días como regalo de año nuevo y quizá adelantado de Día de Reyes XD esperamos que lo disfruten tanto como nosotras al escribirlo, bueno pues a leer se ha dicho

Ah se me olvidaba este primer capitulo incluye un Lemon, bajo advertencia no hay engaño, así que nos leemos pronto…

Aquella mujer entraba al salón dispuesta a ir a la mesa que le había proporcionado, a pesar de no estar muy de acuerdo con la mecánica de la fiesta ya no había marcha atrás por lo que entro al salón, era bella a pesar de que su rostro no se distinguía muy bien debido al aperlado antifaz que en ocasiones brillaba con los destellos de las luces, su ondulado cabello rubio lo llevaba recogido solo algunos mechones enmarcaban su rostro, aquel vestido blanco caía libremente por su cuerpo acentuando su figura, y esas alas eran el complemento perfecto para su disfraz de Ángel, pero aun a pesar de aparentar una sonrisa por dentro se sentía completamente sola, después de dudar algunos instantes se acerco a la mesa que le correspondía donde ya se encontraba aquel joven que por esa noche sería su pareja.

Mientras tanto ese hombre vestía de frac y un antifaz oscuro cubriendo sus ojos, aun no estaba convencido de haber asistido a aquella fiesta, pero su representante había insistido mucho en que debía salir a divertirse, además que era una fiesta de beneficencia para una casa hogar, no le animaba mucho saber que forzosamente tendría que tener una pareja aquella noche, compartir con alguien que no conocía no era muy de su agrado, seguro seria una chica frívola que en cuento lo reconociera no querría soltarlo, pero ya no tenia mas remedio y lo menos que podía hacer era disfrutar el momento o al menos intentarlo, al ver a la joven acercarse, su cuerpo se estremeció sin razón alguna, se levanto de su lugar haciendo una pequeña reverencia tomando su mano para besarla galantemente.

Instintivamente un sonrojo asomo por sus mejillas, una especie de nervios se hizo presente, y una extraña calidez la invadió, correspondió solamente asintiendo ligeramente y con una tímida sonrisa.

El joven sonrió e inmediatamente le acomodo la silla para que tomara asiento pudiendo percibir aquel dulce aroma que emanaba el cuerpo de esa elegante mujer.

Después de sentarse se sintió aun peor, no sabía como hacer para evitar que los nervios no la delataran, esa fragancia en el aire la hicieron rememorar algunas situaciones, era extraño pero no sabía como comportarse al tener frente a ella a ese extraño.

Sin duda los nervios lo invadían, no sabia que era pero de alguna manera lo hacían sentirse bien, se sentó frente a ella sirviendo un poco del vino tinto en las copas extendiendo una de ellas hacia aquella joven.

Tenía la copa servida frente a ella, un poco de vino tinto no le haría mal, ¿que daño podría hacerle?, aunque no estaba acostumbrada a beber la tomo observando un momento su contenido y así sumamente nerviosa bebió el líquido de un sorbo, apenándose al instante ante aquel joven desconocido.

Sonrió y de igual forma bebió haciendo una ligera mueca indicándole con ella que tampoco estaba acostumbrado al vino, levanto su copa sonriendo para hacer un brindis.

Sonrió correspondiendo ese gesto y alzo su copa vacía y mirando la botella para decirle con la mirada que le sirviera un poco mas.

Al entender su gesto tomo la botella sirviéndole un poco mas de vino en su copa y sirviéndose el aun mas.

Suspiró observando nuevamente el líquido para luego acercar su copa a la de él y brindar en silencio, quizá por ese encuentro o por el simple hecho de que ambos congeniaron sin siquiera decirse una sola palabra.

Sonrió brindando con ella, y dando un sorbo a su copa, dando inicio la música, suave y romántica, dejo su copa sobre la mesa y se levanto extendiendo su mano como señal de una invitación a bailar.

Dejó la copa sobre la mesa y tomo su mano, nuevamente esa extraña calidez la invadió asustándola de momento, pero era fácil acostumbrarse a ella cosa que no le tomo más allá de un minuto y se levanto aceptando bailar con aquel desconocido.

Al sentir su mano la presiono un poco, se sentía feliz no sabia el por qué, pero por primera vez en mucho tiempo volvía a sentirse feliz, lentamente la condujo hacia la pista de baile, tomándola delicadamente de la cintura, comenzando a bailar con ella.

Aquella suave música dio paso a unos movimientos sutiles en ambos, él podía guiarla sin dificultad, y ella podía seguirlo fácilmente como si siempre hubieran sido una pareja, quería ver fijamente sus ojos, pero no se atrevía, talvez por miedo de lo que en ellos pudiera encontrar o recordar, por lo que evadió su mirada volteando el rostro.

Él respiro profundo mientras bailaba, quería ver la mirada de aquella mujer pero tampoco se atrevía simplemente la atrajo mas hacia el apoyando la cabeza de ella sobre su pecho, cerrando sus ojos solo sintiendo aquella calidez que lo embriagaba, como ¿era posible que una mujer desconocida pudiese hacerle sentir tantas cosas?, como si pudiese elevarlo y hacerlo volar con libertad.

Sentirse entre sus brazos le dio lo que por tanto tiempo le había sido negado, amor y ternura, si bien era un desconocido era un hombre que la hacía sentir tan feliz, se refugio un poco mas en su pecho solo escuchando el latir de su corazón, de momento no pudo escuchar al suyo era como si fuera un mismo latir ambos corazones, eso la sorprendió, solamente con una persona se había sentido así y obviamente no era ese desconocido, entonces ¿que hacía tan especial a ese extraño?, que la hacía sentir viva después de tanto tiempo.

Aspiro su aroma, disfrutaba de la música, de la compañía de aquella mujer, ¿quien era?, ¿por que lo hacia sentir de esa manera?, tan vivo como nunca antes, la música termino, dando inicio a una canción que era muy conocida para él, la sostuvo con mayor fuerza y delicadeza, sin querer dejar de bailar.

Se estremeció no solo por el contacto tan estrecho que había entre ellos, sino por la canción que se oía, en otras ocasiones no había podido escuchar una de esas melodías, pero ahora con él con ese desconocido incluso podía hasta bailar, pero aun así busco entre sus brazos un poco mas de refugio.

La acurruco mas entre sus brazos, sin dejar de bailar ahora con esa canción sentía que volaba mucho mas alto como si aquel Ángel le hubiese brindado poderes para volar a su lado, disfrutar tanto de su música, de bailar, era una sensación mágica que le gustaba sentir.

En medio de dulces y suaves canciones continuaron bailando de esa forma, abrazados, el ambiente a media luz era ideal para mas de una pareja y al parecer ellos no eran la excepción, ambos se refugiaban en los respectivos brazos del otro, luego de algunos momentos más bailando se fueron nuevamente a la mesa que les correspondía y con fugaces miradas se indicaban si es que querían beber un poco mas de vino, las sonrisas conforme avanzaban las copas eran mas frecuentes, al parecer el alcohol comenzaba a hacer efectos al menos en ella, él parecía un poco mas conciente de las cosas, pero el calor se hacía cada vez mas insoportable o talvez un efecto mas del vino, ella se abanicaba con la mano produciendo un poco de aire pero no el suficiente, él al notarlo la tomo delicadamente del brazo y despacio la condujo hacía uno de las hermosas terrazas del salón, había una pareja que al notarlos les dio un poco de privacidad, el aire fresco inmediatamente la hizo sonreír en señal de satisfacción cerrando los ojos y respirando profundamente, el silencio aun estaba presente, pero para esas alturas de la noche ya no era requisito del evento, sonrió ligeramente al pensar que nunca en su vida había permanecido tanto tiempo callada, en verdad había sido todo un reto, quería decirle algo a ese desconocido pero no se atrevía, y en tal caso ¿que podría decirle?, ¿que la disculpara por no saber beber?, ¿por no tener control?, ¿o quizá por como se había comportado con él, tan amigable?

-Bella dama… -fue él quien rompió con aquel silencio- ¿se encuentra usted bien? -sonrió al ver que se refrescaba y la suave brisa movía los mechones de cabello-

-Si, gracias... -respondió de forma inmediata, de pronto cayó en la cuenta de que era su voz, suave y dulce, amable pero a la vez seductora, despacio volteo a verlo y cuando se encontró con su mirada se volteo rápidamente- es solo... que no estoy acostumbrada...

-Ya somos dos... yo tampoco estoy acostumbrado, es normal que se sienta abochornada, a decir verdad a mi también me hacia falta un poco de aire... sin duda he pasado una agradable noche a su lado

-Yo... igual -sonrió tímidamente- pensé que esta sería una de las típicas fiestas aburridas, no pensé en conocer a alguien como usted... ha sido una agradable noche…

-Lo mismo digo... mi re… un amigo, insistió en que debía venir, la verdad no estaba muy convencido, pero finalmente esta noche valió la pena porque gracias a ello pude conocer a un hermoso Ángel

-¿Siempre es así de galante? -al momento en que preguntó intento caminar pero un mareo se lo impidió y aparento que todo estaba bien deteniéndose-

Sonrió- Mmmm no… hasta yo mismo estoy sorprendido, pero me gusta ser así con una bella dama... -al notar que se detuvo- ¿se encuentra usted bien?

-Si, como le dije no estoy acostumbrada al alcohol y me maree un poco... -sonrió-

-Si gusta puedo llevarla a su casa…

-Mmm no a mi casa no…. imagina que dirían de que llegue con un desconocido y en este estado...

-Entonces la llevare a mi hotel si no le molesta -tomando delicadamente su mano-

Se sonrojo y de pronto esa idea no sonaba tan descabellada como pensaría la demás gente- No quiero ser una molestia... -nuevamente un ligero mareo la hizo detenerse-

La sostuvo entre sus brazos con delicadeza- No será ninguna molestia, por el contrario será todo un honor ayudarla

-Gracias... -subió un poco su rostro para verlo y por fin encontró esa mirada haciéndola estremecer-

-Entonces vamos, apóyese en mi -con una tierna mirada, la condujo hacia la salida pasando entre la gente que bailaba-

No dudo ni un segundo en hacer lo que él le pedía, se abrazo a su cuerpo con algo de fuerza refugiándose entre sus brazos y aspirando ese dulce aroma que le hacía recordar días pasados.

Lentamente al salir del lugar la condujo hacia su limosina, donde la ayudo a subir pidiendo al chofer los llevara hacia el hotel, durante el camino él la abrazaba con dulzura, al llegar al hotel la ayudo a bajar, ambos caminaron hacia recepción donde pidió la llave para luego subir hacia el elevador, el silencio era bastante tranquilo y pasivo, sin duda el silencio había sido un buen amigo para ambos, al abrir la puerta de la suite la hizo pasar.

-Espero que se sienta cómoda...

-Si gracias... -camino lentamente por la habitación hasta que se detuvo en el sillón y algo nerviosa tomo asiento- ha sido muy amable...

-No tiene nada que agradecer -mientras se quitaba el saco lentamente- sin duda que con esto hace bastante calor…

-Si supongo... -comenzó a quitarse las alas- esto comienza a ser estorboso...

-Si, pero sin duda luce muy bien con las alas, ¿gusta algo de beber? –Se acerco sentándose frente a ella-

-No, gracias... el día de hoy he bebido demasiado...

-¿Un poco de agua?

Negó con la cabeza, esa sonrisa que tenía poco a poco se fue desvaneciendo- No se que me paso... yo nunca bebo y hoy... creo que la soledad no es una buena consejera...

-Ni que lo diga... la soledad hace que uno se hunda... sabe algo... no me lo tome a mal pero es la primera vez en mucho tiempo que me siento así, y que salgo con alguien... desde que ella se fue me he sentido tan solo... tan deprimido, si sigo es por inercia o quizás una fuerza ajena a mi que me hace continuar

-Algo parecido me pasa a mí... -bajo la mirada con tristeza- hace tanto tiempo que no salía con alguien mas... y con usted es diferente...

-Lo mismo con usted... me siento bien, me siento libre... sabe... por una noche quisiera ser libre de esa soledad, por un momento quisiera olvidar quien soy, y simplemente volar, quisiera olvidarme de esta soledad tan infinita que día a día va consumiendo mi alma… -Dijo un tanto pensativo-

-Por una noche... ser libres... -murmuró extendiendo su mano hacía él- eso me gusta...

-¿En verdad? -tomando su mano con suavidad- seria lindo

-Por una noche, me gustaría a mi también olvidar mi soledad... -lo jalo suavemente- dejar de ser quien soy...

-¿Podremos olvidar por una noche nuestras identidades… nuestras vidas y tan solo volar?

-Olvidemos quienes somos... -murmuró- olvidemos lo que hay mas allá de esta habitación...

-Olvidémoslo entonces -sentándose aun lado de ella, acercándose lentamente-

-Solo... vivamos este momento... -paso suavemente su mano por su mejilla-

Miro sus labios sonriendo tiernamente- Por favor no vaya pensar que soy un aprovechado... pero algo me impulsa a hacer esto... -murmuro acercando su rostro al de ella hasta rozar suavemente sus labios-

Se sorprendió ante el suave roce de sus labios pero lejos de separarse lo correspondió lentamente pasando sus manos hasta abrazarlo por la espalda.

Suavemente la hizo levantar sin dejarla de besar disfrutando de sus labios, guiándola hacia la pared apagando todas las luces de la habitación.

Se abrazo a él con la necesidad que nunca había mostrado, ese sabor de sus labios parecía que era lo que ella necesitaba y quería.

La beso con tanta intensidad y ternura, como si por mucho tiempo hubiese reprimido ese sentimiento, esa sensación, aquella mujer hacia sacar todo de si, quererla en ese instante, lentamente camino hacia la cama con ella donde la fue recostando suavemente, separándose un poco de sus labios aun dudando un poco.

-¿Que es lo quieres esta noche?, además de olvidar todo... -murmuró perdiéndose en su mirada-

Respiró profundamente volviendo a besarla, acariciando sus hombros, volviendo a separarse- ¿Qué es lo que desea esta bella hada?

-Deseo... lo mismo que tú deseas... -murmuró con un sonrojo en sus mejillas-

-Entonces en esta noche de libertad... deseo hacerte el amor...

-Entonces... -subió sus manos hasta su cuello acercándolo a ella- hazme el amor... -susurro a su oído-

Ante su respuesta comenzó a besar de nueva cuenta sus labios de forma tierna y apasionada, lentamente hizo que se sentara, acariciando su espalda hasta encontrarse con el cierre de su vestido el cual comenzó a bajar suavemente rozando su tersa piel.

Respiro profundamente ante esa caricia estremeciéndose por el contacto de sus manos, sus labios continuaban besándolo con todo el deseo que por mucho tiempo había ocultado.

Lentamente fue quitándole el vestido, hasta pasar sus besos a sus mejillas besando su rostro por completo, mientras acariciaba toda su espalda, su contorno, sin reprimirse mas, sacado toda esa pasión y deseo que no había sacado desde hacía algunos años.

Fácilmente comenzó a desabotonar la camisa de abajo hacía arriba, disfrutando de sentir cada uno de los besos y caricias que le daba, aquel malestar producido por el vino se había ido, estaba plenamente conciente de lo que estaba haciendo y aun así continuo, necesitaba sentirse querida, sentir que podía ser apasionada con alguien mas que aquella persona que ella tanto anhelaba a su lado.

Lentamente comenzó a besar su cuello disfrutando de cada centímetro de su piel, de su sabor, dejándose embriagar por completo de ella, algo que el vino no había hecho esa noche, ella lo había conseguido sin problemas.

Lo dejo con la camisa abierta, mientras sus manos se dedicaban a acariciar con lentitud cada parte de su bien formado cuerpo, disfrutaba de cada beso haciéndola suspirar de satisfacción, entre esas lentas caricias fue quitándole por completo la camisa, extendió las manos sobre su espalda acercándolo de nueva cuenta a ella- Eres tan seductor... -murmuró sensualmente-

-Tu eres perfecta... eres hermosa -besó sus labios, mientras sus manos se dirigían de nueva cuenta a su espalda esta vez para desabrochar el sostén de la chica, y acariciar a plenitud su espalda-

Correspondió a su beso con pasión acercándolo mas a ella pasando sus manos con algo de fuerza por su espalda como indicándole con esto que lo deseaba y necesitaba, y que esa noche quedaría grabada en su memoria.

Respiró profundamente llevando una de sus manos hacia sus pechos acariciándolos con suavidad, disfrutando cada caricia, sin dejar de besarla comenzó a buscar como deshacerse de su última prenda íntima.

Sonrió en medio de aquel beso y detuvo su mano guiándola hacia su cintura- Espera... quiero disfrutar mas de ti... -murmuro entre sus labios bajando sus manos hasta la orilla del pantalón desprendiéndolo lentamente de él- y que disfrutes mas de mi...

-Quiero disfrutar y sentirte... sentir tu calor -besando de nueva cuenta su cuello pero esta vez bajando suavemente hasta su pecho, mientras acariciaba todo su cuerpo, su contorno- quiero embriagarme mas de ti

-Y yo... -después de despojarlo del pantalón subió sus manos por todo su cuerpo tomando su cabeza entre sus manos despeinándolo un poco disfrutando de cada beso entre ligeros gemidos placenteros- tus besos... tus caricias... me transforman...

-Quiero sentirte -murmuraba sin dejarla de besar, poco a poco el antifaz comenzaba a estorbarle, subió un poco su rostro respirando profundamente-

-Entonces siénteme... -lentamente fue quitándole el antifaz, pero el rostro de ese extraño no pudo ser visto con claridad por la falta de luz en la habitación solo paso sus manos por su cara con suaves caricias- siénteme ahora... -deslizo sus manos para desprenderlo de la ultima prenda que los separaba y que le impedía sentir a plenitud su cuerpo-

-Te sentiré mía... deseo hacerte mía... te deseo tanto -por fin sus manos retiraron lentamente esa ultima prenda, su ser le pedía aun mas, mientras él también acerco una de sus manos hacia su antifaz para quitárselo-

-Hazme tuya… -detuvo su mano- pero por favor... mantengamos el anonimato... no arruinemos el momento... -dijo con la respiración algo agitada- porque yo también te deseo... te deseo aun sin saber quien eres...

-Entonces... ¿no quieres saber quien soy? -tomando su mano entrelazando sus dedos, apoyándola sobre la almohada-

-No, esta noche solo somos dos desconocidos haciendo el amor... -murmuró sosteniendo con fuerza su mano- dos desconocidos que quieren salir de su soledad... sin pensar en el mañana... sin pensar en nadie mas... -intentaba besar sus labios en cada frase-

-Entonces amémonos como dos desconocidos -sin soltar su mano lentamente comenzó a penetrarla fusionándose con ella haciéndose uno besando sus labios- y como dos desconocidos puedo decir que amo a este hermoso ángel que vino a liberarme de mi soledad por una noche

Se quejo brevemente al sentirlo, pero no por dolor, sino por el placer de entregarse a él- Yo te amo...

-Te amo -murmuro a cada momento sin poderse detener- te amo... -respiraba profundamente, y agitado, al mismo tiempo que sentía un gran placer y excitación, explotando en el interior de aquella mujer-

Cuando sintió llegar al clímax de su unión con aquel desconocido lo abrazo con fuerza dejando escapar un profundo gemido al mismo tiempo que él, respiraba agitadamente y estaba algo cansada por esa entrega pero no quería soltarlo, quería permanecer mas tiempo unida a él sintiéndose feliz.

Al finalizar aun sin querer separarse lentamente recostó su cabeza sobre su pecho escuchado el latir de su corazón, aun sin soltar su mano- Gracias... por liberarme esta noche de mi soledad

-Yo también debo agradecerte este momento... -suavizo un poco su abrazo y acaricio con delicadeza su espalda-

-Gracias -con los ojos cerrados, solo respiraba profundo, sintiéndose completamente relajado y bien-

-Tu forma de amar es... especial... -murmuró continuando con las caricias relajando por fin su respiración-

-Y la tuya igual... -comenzando a quedarse dormido-

Se quedo callada solo escuchando atenta el suave sonido de su respiración dejándolo dormir sobre su pecho- Tu forma de amar me hizo recordar al amor de mi vida... -cerró los ojos recordando uno de los tantos momentos en que estuvo en esa misma posición con su verdadero amor- extraño su forma de amar... su forma de besar -sonrió ligeramente- solo con él han sido mis mejores experiencias, y tu... -acaricio con suavidad su espalda- tu has hecho que por un momento lo olvidara... y viviera el momento entre tus brazos... sin pensar en nadie mas, has sido capaz de llevarme al cielo... ese lugar que solo podía ver con él, y que ambos llegábamos al mismo tiempo... y es curioso que contigo también lo haya conseguido... definitivamente eres especial... -comenzando a cerrar los ojos por el cansancio-

Se encontraba ya sumergido entre sus sueños cuando comenzó a murmurar- Serena... te amo... por favor no me abandones -decía entre sueños, como si la buscara dentro de estos mismos-

Se comenzaba a quedar dormida cuando lo escucho, abriendo rápidamente los ojos y despacio se recorrió en la cama tratando de no despertarlo y encendió la luz quedándose sorprendida de ver a ese desconocido.

Parecía tener lagrimas en sus ojos, al moverse un poco- No me abandones... yo te amo... no me dejes solo... ayúdame

Se puso de pie enredándose en la sabana y se alejo un poco de la cama observando el cuerpo de el amor de su vida sobre la cama- No esto no puede ser... el destino esta jugando con nosotros...

Con su puño presiona fuertemente la sabana, aun sumergido en ese mundo de sueños- Serena... ¿por que me abandonaste?

-Perdóname... -murmuró mientras se acercaba al otro extremo de la cama y pasaba su mano por encima de su cuerpo hasta que llego a su rostro colocando su mano sobre su mejilla- te amo... -murmuró a su oído-

Al sentir su caricia pareció sonreír- Creí que ibas a abandonarme mi Bombón... por favor no me dejes solo

-No lo haré... -se recostó en el pequeño espacio que había en la cama y lo abrazo con suavidad- por favor perdóname...

Se acurruco entre sus brazos- Nunca dejare de amarte... aun que estés lejos de mi... si puedo verte en mis sueños seguiré luchando, pero por favor no me quites lo único que me da fuerza para continuar... donde estés deseo que mi corazón este en el tuyo -seguía murmurando entre sueños-

-Y lo esta, pero ya no digas nada... -beso suavemente sus labios- solo siente como estoy a tu lado... amándote... como siempre... -dijo con la voz entre cortada por el llanto-

-Por favor sácame de esta soledad tan infinita -aun con lágrimas sobre sus ojos- sácame de esta oscuridad ilumíname con tu luz mi amor...

-Lo haré... solo ya no digas nada... -con lágrimas en los ojos acariciaba su mejilla- me lastima escucharte así...

-La próxima vez que te vea no te dejare ir nunca mas... nunca mas, te amo -murmuraba comenzando a perderse entre sus sueños-

-Te amo... -lo abrazo con fuerza y limpiando las lagrimas que corrían por sus mejillas- nunca lo olvides...

-Ja... jamás -se acurruca mas junto a ella sintiendo envolverse por todo su calor, durmiendo quizás por primera vez en mucho tiempo tranquilamente, puesto que se sentía protegido-

Se quedo contemplando el semblante tranquilo y amoroso de Seiya, él era y sería el único amor en su vida, ¿a quien quería engañar fingiendo un matrimonio estable?, pero a la vez, un extraño sentimiento se hizo presente, ¿y si Seiya descubría quien era ese Ángel?, que se suponía que debía hacer, no tenia nada claro, solo por el momento disfrutar de esos pocos minutos que aun le quedaban a lado de ese guapo hombre, el sol comenzaba a filtrarse por las cortinas y antes de que terminara de asomar se puso de pie procurando no despertarlo, busco su ropa y se vistió rápidamente tanto que no noto que el prendedor de flor de su vestido se había caído, el antifaz se lo había quitado y dejado sobre el buró, busco todo lo que le pudiera indicar a él que era ella aquella mujer misteriosa que lo había sacado de su soledad, se acerco para besar sus labios por ultima vez y salir de la habitación dejando ahí nuevamente solo al amor de su vida, al salir del hotel tomo un taxi para dirigirse a su casa, para volver a su triste y rutinaria vida.

Las horas pasaron, el sol brillaba en lo alto, el chico comenzó a despertar, levantándose buscando a su acompañante de aquella noche, la cual ya no estaba- No esta... ¿me habrá oído hablar?, últimamente dicen que hablo dormido... ¿o habrá sido solo una ilusión aquella chica?, quien habrá sido -se levanta de la cama y al mover las cobijas el broche cayó el suelo, lo miro fijamente tomándolo entre sus manos- no fue un sueño solamente... en verdad ese ángel estuvo aquí... ¿quien habrá sido que por un rato me hizo olvidarme de esta soledad?, ¿Serena a caso has enviado un ángel para que cuide de mi? -sonríe melancólicamente, al volver su mirada hacia el buró admirando el antifaz- al menos... hay un lindo recuerdo de esa misteriosa mujer -sonrió con tristeza al sacar de uno de los cajones un listón rojo- un ángel y una flor... es una linda combinación -admirando el antifaz, el broche y el listón, guardándolos todos juntos sin saber el porque, decidió tomar un buen baño, aquél día tendría trabajo que hacer, y no podía seguir perdiendo mas tiempo, o quizás no quería seguir pensando, en aquella bella flor que robaba sus sueños, sus pensamientos, su todo, y ahora aquella misteriosa mujer... ¿por que se había atrevido a estar con alguien mas?- ¿habría sido solo el deseo de hacer el amor?, no para nada era algo mucho mas fuerte… -lentamente dejo que el agua comenzara a relajarlo, y a refrescarlo para el inicio de un nuevo día-

Dudo en bañarse, quería llevar en su piel el aroma, los besos y las caricias, las sensaciones que esa noche le había provocado nuevamente Seiya, pero era algo inevitable, se dio un rápido baño y mientras se arreglaba frente al espejo no pudo evitar recordar cada minuto desde que llego a esa fiesta hasta el ultimo instante en que sintió el calor de Seiya- Solamente contigo pude a ver estado... -suspiró- y con nadie mas, ¿porque la vida juega con nosotros?, una fiesta, dos desconocidos y una noche de amor... ¿porque no te reconocí?, pero eso... ¿hubiera cambiado en algo el hecho de querer estar contigo, de hacer el amor?, desde el primer momento en que te toque lo supe... esa noche sería diferente... y ahora ¿como te podré olvidar?, la vida es tan injusta... -apretó con fuerza el fino cepillo que tenia entre sus manos- ¿por que juega con nosotros?, ¿acaso esta fue una señal de que nuestro destino es estar juntos?, ¿o quizás de que lo nuestro es simplemente imposible?, dejarme probar nuevamente el cielo entre tus brazos para luego volver a la realidad... eso es tan cruel... -se observo un momento en el espejo y sin querer una sonrisa asomo en sus labios- al menos se que no me has olvidado, que sigo tan presente en tu piel, en tu memoria, en tu corazón como tu sigues en mi... y eso nunca lo voy a olvidar... porque te amo... y siempre te amare... -termino de arreglarse y salio a comenzar con el día con una felicidad que solo se comparaba con el día en que tuvo a su hija entre sus brazos una felicidad que sabía jamás volvería a tener-

X-X

3 Semanas después… Tokio

Aquel auto deportivo que conducía a toda velocidad por la lujosa y mas importante avenida de Tokio, rumbo a un exclusivo restaurante, su mirada y su actitud con el paso de los años había cambiado, seguía siendo la máxima estrella enfrente de todo el publico, pero en privado era una persona fría y reservada, hasta ese momento nadie sabía el motivo de su cambio de actitud, y la verdad es que ya estaba en un punto en el cual a nadie le importaba, su status de estrella lo hacía ser querido y reconocido sin importar tanto su vida privada, pero para él era algo tan doloroso y triste que prefería no volver a pensar que una vez tuvo corazón.

-Sin duda la cena de hoy será fructífera... después de esta cena... mi carrera dará un giro impresionante... y estoy seguro que todo será muy satisfactorio... –la mirada y expresión de Seiya era neutra aunque en el fondo de su mirada se denotaba un enorme vació el cual su carrera que era lo que mas amaba no había podido cubrir-

X-X

Por mas que quisiera esconder aquel sentimiento de molestia no podía, y él lo sabía perfectamente, por eso eran sus reclamos los cuales ella sabía de memoria por lo que simplemente ahora ignoraba, estaba lejos de ser la esposa perfecta eso lo tenia claro aun así tenia que dar su mejor cara cuando de negocios se trataba y eso es lo que hacia, sonreír a cuanto conocido pasaba delante de aquella mesa del restaurante.

-Espero que te comportes como la atenta esposa que no eres... -dijo la voz fría del hombre tomando su mano oprimiéndola un poco sonriendo en señal de saludo a uno de los tantos comensales- solo es cuestión de firmar el contrato y cenar amigablemente... ¿entendido?

-Lo se... no tienes porque repetírmelo... -murmuro igual fingiendo una sonrisa la cual era cada vez mejor-

Continuara…

X-X

Bien, he aquí una nueva historia, será corta, esperamos que les haya gustado este primer capitulo, como verán el destino comenzó a jugar con nuestros personajes, pero… ¿Por qué están separados?, ¿y Serena tiene una hija?, wow, cuantas cosas por descubrir, y esa cena… ¿Quiénes serán estos tres personajes que se encontraran?, vaya las cosas se ven un poco complicadas pero no por eso quiere decir que será aburrida la historia, esperamos que nos dejen algún lindo comentario o sino lo es pues de todas maneras se tomara en cuenta, cualquier sugerencia es bien recibida, bueno hasta aquí esperamos verlas pronto en los reviews, abrazos y besos…

¡Feliz Año Nuevo!

Atte. Marina Acero y Marie Winchester Kou Efron