Prologo - Meetings

Era demasiado; no podía soportarlo. Había vencido a Gaara de la arena, había llegado a las finales del examen chunin, había salvado en varias ocasiones la vida de Sasuke. Esta última vez había incluso traído de regreso a Sasuke, había cumplido su promesa a Sakura… Pero nada era suficiente…

Aun estaba hospitalizado, por las recientes heridas en la batalla contra Sasuke; lo había derrotado gracias al poder del Kyubi, pero eso había sido su perdición. Kakashi y otros ninjas llegaron en la batalla, y vieron a Naruto pelear. De regreso, la noticia se había difundido. Ahora todos sabían que el Kyubi no estaba sellado del todo dentro de Naruto. El Kyubi era una amenaza latente en el joven Shinobi.

Ellos nunca lo olvidarían; el Kyubi era su eterna maldición, y ni siquiera había nacido realmente con el… el maldito Yondaime había decidido sellarlo dentro de Naruto, él no tenía la culpa. Y con la muerte del tercer hokage, ya no le quedaba nada a Naruto en Konoha. Lo había escuchado gracias a los médicos, que también temían acercarse a él: todos querían fuera a Naruto. Y tal vez lo mejor era hacerles casos, no por ellos, sino por sí mismo. Los sueños de ser Hokage eran solo eso: sueños; mientras tuviera al Kyubi dentro de sí, no habría nadie quien pudiera respetarlo, quien pudiera entenderlo, quien pudiera amarlo. Con el Kyubi, Sakura estaba terriblemente lejos de su alcance.

-Naruto…- la voz saco de sus sombrías reflexiones al chico, quien sobresaltado volteo a la puerta. En ella estaba Hinata sosteniendo una caja en sus manos y apenas asomándose.

-Hinata…- Naruto estaba realmente sorprendido de verla. En realidad estaría realmente sorprendido de ver a cualquier después de todo lo que había escuchado; en su estancia en el hospital, cerca de cinco días, solo había recibido la visita del viejo Jiraiya. Aparte de él y la vieja Tsunade, solo médicos.

-Naruto-kun… yo… me alegra verte despierto…- sonrió Hinata agachando la mirada.

-Gracias- sonrió Naruto; miro a su alrededor buscando una silla libre e invito a la chica a pasar-. Eres la primera que pasa a visitarme…

-No… -respondió ella dando unos pasos hacia la silla, pero sin levantar la mirada-. Antes de mi Gaara estuvo aquí…

"Si, después de todo es obvio. Gaara es igual que tu… un exiliado, temido… Pero que hace Hinata aquí?"

-¿Y Sakura, Sasuke?- inquirió el chico.

-Sasuke aun sigue internado, pero no está grave; he sabido que Sakura ha estado con Sasuke los últimos dos días, por la hoja de visitas que debemos firmar… En realidad no puedo decirte más porque no los he visto, es solo lo que he escuchado de Kurenai-sensei…

"Sasuke está bien… y Sakura está con él… y yo esto solo. Excepto por Hinata"

-¿Por qué has venido?- Naruto agacho la mirada y borro todo rastro de sonrisa- ¿No temes al Kyubi? Podría destrozarte en un instante de quererlo así…

-Naruto-kun… de que hablas?

-¿De qué hablo?- una amarga risa resonó en el cuarto-. Por supuesto que hablo de mi, piensas engañarme? Ya sé lo que todo el mundo opina allá afuera: Quieren el Kyubi lejos de sus vidas, lejos de Konoha.

Hinata guardo silencio puesto que si conocía los rumores sobre la pelea de Sasuke y Naruto, y también conocía la realidad del descontento de los habitantes de Konoha; la expulsión de Uzumaki era una exageración que solo unos pocos mencionaban, lo que realmente deseaban era un nuevo sello en Naruto… y que dejase de ser ninja. Según los habitantes, entre más conflictos tuviera Naruto más probable era que el Kyubi escapara, y seguramente tuvieran razón hasta donde Hinata estaba enterada, aunque las verdaderas razones y momentos en los que el Kyubi liberaba su poder en Naruto era algo que solo el propio Naruto podía saber.

-Yo solo vine a traerte… un poco de ramen…- susurro Hinata insegura de que mas decir.

-Gracias…- susurro Naruto desanimado. Recibió la caja de Hinata y de ella saco el plato de Ramen. Empezó a comerlo desanimado; el buen sabor apenas si fue percibido por su terrible humor… Tal vez Sasuke tenía razón y lo mejor era ir con ese tal Orochimaru. Ese ninja era temido por su terrible poder y había hecho cosas terribles por su ambición de más poder, pero quien podía asegurarle que no había sido exactamente como él? O como Sasuke? O como Gaara? Acaso era ese su destino, ser un ninja exiliado y repudiado? Ya había olvidado por completo la presencia de Hinata cuando susurro para sí mismo- ¿Quién me extrañaría si muriera mañana?

-Yo- respondió Hinata sin pensarlo; Naruto volteo a verla impresionado y Hinata cubrió su boca asustada, mientras se sonrojaba a una velocidad increíble.

Naruto la miro fijamente; Hinata era una chica rara, muy extraña en realidad. Conocía poco de ella, y menos aun debía conocer ella de él. Y sin embargo Sakura no había venido a verlo ni una sola vez, y tampoco Sasuke ni Kakashi ¿Por qué Hinata estaba aquí, apoyándolo en este terrible momento?

-Hinata, realmente no temes al Kyubi?

-Naruto-kun…- la chica respondió sin voltear a verlo-. El Kyubi me aterra… como a todos en Konoha…

El chico bajo la mirada, sintiéndose triste e impotente ¿Es que acaso ahí acababa su camino del ninja? Ni siquiera era su error! Era injusto que lo odiaran por algo que él no había hecho ¿Valía entonces ser Hokage y proteger a la aldea que lo odiaba y temía? Cerró sus puños con fuerza, pero una pequeña mano apareció en su rango de visión y le tomo una de sus manos. Levanto la mirada interrogativa hacia Hinata, pero ella no la vio porque tenía los ojos cerrados… parecía luchar una batalla interna…

-Le temo al Kyubi…- repitió Hinata apretando con su mano el puño de Naruto; entonces abrió los ojos y le lanzo una fugaz mirada antes de volver a agachar la mirada-. Pero estoy contigo Naruto-kun… y sé que tu no me lastimarías…

-Hinata…- Naruto estaba sinceramente impresionado por la actitud de la chica; no la entendía, realmente no lograba entenderla. Había salvado la vida de Sasuke, y ni Sakura, ni Kakashi ni el propio Uchiha habían venido a visitarlo, a darle las gracias o cuando menos a saludarlo. Pero frente a él tenía a Hinata a quien conocía escasamente y quien no le debía nada, pero estaba ahí apoyándolo, confiando enteramente en él ¿Acaso había más personas como ella en Konoha? Personas que confiaban en él no por el hecho de ser un "genio", de ser el último sucesor de una familia poderosa o de ser dueño de una técnica única; personas que confiaban en él por el simple hecho de ser un Shinobi de su propia aldea, un orgulloso Shinobi de Konoha.

La chica alzo la mirada y le sonrió; y el chico no pudo menos que devolver la sonrisa.

-Eres muy extraña Hinata- comentó Naruto-. Pero en serio me gusta tu forma de ser…

-Naruto-kun…

-Pero eres una de pocas personas- susurró Uzumaki agachando la cabeza-. Ellos nunca me aceptaran, para ellos soy solo una vasija que podría romperse en cualquier momento… Para mí mismo lo soy…

-¿Por qué dices eso, Naruto-kun?

-Porque ya he perdido el control…- respondió suspirando-. Incluso en mi pelea reciente contra Sasuke perdí el control; lo único que pudo hacer mi voluntad contra el Kyubi fue evitar matar a Sasuke, pero todo lo demás… yo no era dueño de mi cuerpo, y no sabes lo horrible que se siente…

-Naruto-kun…

-Yo mismo me tengo miedo… Deberías alejarte de mi Hinata- dijo Naruto con la cabeza gacha; y Hinata vio caer sobre las sabanas unas pocas lágrimas-. Soy solo una amenaza para Konoha, un sello a punto de explotar…

Las lagrimas rodaban por su cara acompañando cada terrible palabra que él sabía a ciencia cierta eran una completa verdad; desconocía si el Kyubi podría salir sin su autorización, pero era consciente de que cada vez le era mas y mas sencillo hacer uso del poder del Kyubi, y eso podía ser definitivamente malo. Tal vez el Kyubi estuviera atrapado dentro de él, pero tenía la sensación de que el Kyubi podría usarlo como un simple disfraz y moverlo a su antojo, destruyendo y matando a su antojo y deseo. Estaba condenado a estar solo; y en ese momento su soledad era aun más notoria que antes; ya que había ganado amigos, ya que había logrado dar inicio a su camino del ninja, se veía obligado a abandonar todo. Eso hacia aun más dolorosa su soledad.

"Maldito seas Yondaime…"

De pronto sintió una calidez cercana; no estaba solo. Un sonido repetitivo se lo confirmaba y le daba esperanzas, lo invitaba a serenarse; las cosas eran difíciles, pero no imposibles. Era el corazón de Hinata; Naruto desconocía como, pero se hallaba acostada a su lado, abrazándolo. Ni siquiera recordaba haber cerrado los ojos, pero eso no podía importarle menos; la abrazo compartiendo su dolor, y tratando de calmar su destrozado corazón.

-Naruto-kun, yo no tengo miedo de ti…- susurró Hinata temblando, pero por alguna razón, Naruto sabía que decía la verdad; seguramente temblaba de frio o por algún otro motivo-. Y te prometo que no te dejare solo nunca…

Naruto aflojo su abrazo y volteó a verla; ella estaba muy roja, cosa rara para tener frio en realidad. Hinata le sonrió.

-Ese es mi camino del ninja, Naruto-kun…

Naruto volvió a abrazar a Hinata, no dejó de llorar; aun se sentía terrible por el hecho de ser el Kyubi. Pero en parte no solo lloraba de tristeza, también lloraba de felicidad. Alguien que realmente no le temía, alguien quien no había pasado por lo mismo que él a diferencia de Sasuke y Gaara, alguien que le demostraba que era posible que la gente lo apreciara y confiara en él aunque no lo entendieran. Eso ya era algo: la muestra de que valía la pena ser Hokage.

Unos cuantos minutos después, Naruto se quedo dormido; por el contrario Hinata, que se fue una hora después, no pudo dormir en toda la noche…

Fin prologo

Corenote:

Jeje, al terminar este capitulo me dije "seria un excelente oneshot!", después de todo hay ciertas historias que tienen su encanto en el hecho mismo de que solo son un pequeño episodio. De cualquier forma, para bien o para mal, decidi que este debía ser el inicio de una LARGA historia por delante; no estoy seguro de cómo salga, puesto que el proyecto es muy ambicioso, pero solo el tiempo lo dira… por lo pronto solo queda confiar y esperar =D

Dejen comentarios .

Gracias por leer este fanfic =P