Destinos Unidos 2

Capítulo 42 y Final: Batalla por el Destino del Mundo

Bolt P.O.V.

Bolt.-¡Ríndete, Strider, todo termina aquí!-exclamé con fuerza, completamente decidido a ponerle fin a los planes de aquel monstruo.-

Strider.-Debo admitir que no esperaba que llegaran hasta aquí…al parecer han llegado a convertirse en una verdadera molestia para mí.-tenía las patas apoyadas sobre la baranda, y nos estaba dando la espalda.-

Bobby.-¡No perderé más tiempo en esto!-profiriendo un gutural gruñido, avanzó dando saltos hacia el imponente Husky, quien se volteó lentamente.-

Strider.-No aprenden, ¿verdad?-inclinando su cuerpo, "apareció" frente a Bobby, y poniendo una pata hacia adelante lo frenó por completo, lanzándolo hacia atrás al golpear su cabeza con la palma de esta.-

Bobby.-se incorporó de un salto, aunque gruñendo aún, con el lomo arqueado.-Maldito…

Luna.-separándose de nosotros, dio un brinco, pasando por encima de Bobby, y cayendo frente a Strider. Inmediatamente comenzó a lanzarle mordidas, las que él esquivaba con suma facilidad. Finalmente, tras agotarse al cabo de un par de tentativas más, Luna retrocedió, suspirando.-No pude tocarle un pelo…

Bolt.-No importa, hoy la victoria será nuestra, ¡tú caerás, así como todos tus planes!-mirando de reojo a Mittens, me preparé para atacar.-

Strider.-Ustedes los inferiores y sus emociones…¿realmente te parece que su mundo vale la pena? ¿Que merece ser salvado?-dio un paso adelante lentamente, sin importarle en absoluto la lluvia.-El de los humanos es un mundo que se autodestruye cada día, un mundo inestable, inferior…todo lo que yo quiero es crear un nuevo mundo, exento de inferioridad…exento de errores…

Chris.-¿Matando a todos los humanos?-caminaba en círculos, como intentando rodearlo.-

Strider.-Destruiré a las especies que haga falta para conseguir mi propósito.-lo dijo como si realmente no le importara…momento, de hecho, no le importaba.-

Luna.-¡Estás loco! ¡Quieres matar millones de inocentes!

Strider.-Siempre le han temido al cambio, es por eso que siguen cometiendo los mismos errores una y otra vez…la existencia humana es de por sí, un error colosal.

Rhino.-Como sea, no tienes oportunidad, Strider, somos ocho y tú uno, y-

Strider.-En efecto, ocho inferiores contra un superior.

Jean.-¿Por qué quieres matarlos a todos?-bajó la cabeza, acercándose. Muy en el fondo, aún quería a Strider, y no poco.-Quizá…haya otra forma.

Strider.-Muchos humanos hablan del daño que le producen al mundo, mas no hacen nada para cambiarlo…no parecen percatarse que el mundo está destinado a morir al ser gobernado por seres tan dañinos e inconsecuentes como la inmunda raza humana.-se paró sobre las patas traseras, justo cuando un relámpago iluminaba el negro cielo. Mittens dio un paso atrás, y difícilmente consiguió contener un segundo, incluso un tercero.-El planeta será mío, y sólo será habitado por seres superiores a mi mando, es así como el mundo debió ser, y es así como será.

Mittens.-Los humanos no son todos iguales…yo lo sé.-dio un paso al frente, más que nada para no retroceder, inconscientemente.-Puede parecerte que todos son malos, pero no es así…mis antiguos dueños me abandonaron…-suspiró.-Nunca creí que podría sentir afecto por un humano luego de eso, pero Penny…Penny es diferente. Ella y su madre me demostraron que la imagen que yo tenía de los humanos en general estaba equivocada, me demostraron que podía confiar en ellos una vez más. Lo hice, y ahora soy feliz, tengo una hermosa familia, amigos, y-

Strider.-Y cada uno de tus argumentos es irrelevante. No pueden simplemente convencerme de dejar a esa especie vivir. No lo merecen.-dijo mientras se hacía hacia un lado levemente, esquivando de ese modo un embate de Chris, a quien propinó una patada mientras iba aún en el aire, lanzándolo de vuelta con nosotros.-

Chris.-¡Ugh!-rodó al impactar contra el piso para evitar un poco el dolor.-

Strider.-¿Por qué no pueden entenderlo? En unas pocas horas el mundo como lo conocen se extinguirá, toda la humanidad entrará en guerra. Al fin el salto evolutivo que se ha necesitado por tanto tiempo tendrá lugar, y todo será como debía ser.-se acercó nuevamente a la baranda, poniendo sus patas detrás de su lomo.-El nuevo amanecer, el nuevo mundo es inevitable…

Bolt.-Tu derrota lo es. ¡Y si es necesario para detenerte, llegaré hasta el fin del mundo!-frunciendo el ceño, y sacando la fuerza de voluntad más grande que alguna vez hubiera sentido en mi vida, me lancé corriendo hacia Strider, arqueando el lomo listo para asestarle la mordida más dañina que pudiera otorgarme mi quijada. Incluso Strider pareció sorprenderse por mi velocidad, pues apenas se había volteado cuando lo alcancé. Aunque por desgracia, no pude morderlo, sino que sólo empujarlo con mis patas delanteras, lo suficientemente fuerte para ponerlo contra la baranda.-

Strider.-Iluso.-dijo secamente, y, sujetando mi cuello, le dio un apretón, quitándome el aire con enorme facilidad. Tras eso, simplemente me dejó caer más allá de la baranda, hacia una plataforma metálica más baja. Tosiendo, busqué algún modo de orientarme aún durante la caída.-

Bolt.-¡Mit-sorpresivamente se frenó mi caída contra el metal del suelo, haciéndome dar un leve grito de dolor, mirando hacia arriba. No era mucha altura ciertamente, poco más de un metro, y ahora me hallaba directamente en el silo, donde habían varios misiles en posición para ser lanzados.-

Chris.-¡Bolt, aguarda!-preocupado, Chris saltó tras de mí, junto a Rhino, Jean, Mittens y Luna, aterrizando todos sin dificultad alguna. Pero no fue igual con Bobby, quien furioso arremetió contra Strider, acompañado de Rhino y Michelle, los que parecían estar intentando morderle las patas traseras. Strider sujetó la pata con la cual Bobby pretendía darle un puñetazo, haciéndole tal llave que lo dejó de cabeza, lanzándolo hacia el vacío junto a nosotros. Con el golpe llegó a rebotar incluso, dando un fuerte quejido.-

Rhino.-Ven, amor.-susurró abrazando a Michelle, dejándose caer por entre los barrotes de la baranda. Luna, dando un salto hacia la orilla del relieve metálico, consiguió atraparlos antes de que aterrizaran sobre el metal, como yo.-Wow, gracias.

Chris.-¡Allí!-señaló un tablero junto a varios misiles.-¡Desde allí se controlan, vamos a destruirlos!

Bobby.-Maldito Strider…vas a pagarlas todas juntas.-levantándose, emprendió una carrera en esa dirección, aunque tambaleando. Todos lo seguimos con rapidez.-

Bolt.-di un quejido, pues me dolía bastante una costilla, probablemente me la había dañado al caer, debido a la fuerza. "Basta, no es hora de pensar en eso", me dije al instante, por lo que sacudí la cabeza, corriendo, ignorando de momento el dolor.-

Pero al parecer el destino no quería dejarnos ganar esta vez.

Strider.-saltando desde la plataforma superior, cayó directo frente a nosotros, haciéndonos retroceder. Alzó muy lentamente la cabeza, aunque sus ojos seguían cubiertos por los anteojos oscuros, por lo que no podía deducir a quién estaba viendo. Pero lo cierto es que la ira y el valor que había sentido hace unos momentos, se había esfumado por completo. A la luz de un relámpago, su enorme figura pareció adquirir proporciones monstruosas, y ellas, combinadas con la expresión en su rostro, realmente me hicieron dudar por un segundo.-Nunca ganarán, porque simplemente no están hechos para ello. Son inferiores, y fueron hechos para servir a los humanos, para ser sus esclavos-ahora su tono sonó incluso más grave y frío, atemorizante.-Y para sucumbir junto a ellos.

Mittens.-No hay espacio para ti y para nosotros en este lugar…-dio un paso al frente, frunciendo el ceño.-

Bobby.-Admítelo, Strider, tienes miedo…sabes que te detendremos.-sonrió con el ceño fruncido.-

Rhino.-comenzó a dar saltitos, agitando las patas delanteras.-Hora de usar algo de Kung-fu contra este tipo. ¡Wuaa-chau!-dio una patada hacia adelante, casi tropezando.-

Strider.-simplemente se mantuvo de pie, sin cambiar su expresión.-Entonces vengan y enfrenten su destino. La extinción.

Jean.-tomó aire, y se irguió, firme y decidida.-Lo siento, Strider…¡al ataque!-exclamaciones de cada uno de nosotros, gritando, chillando. Strider ni siquiera se inmutó, pero eso no importaba. Era tiempo de terminar con él. Antes de que pudiera darse cuenta, todos estábamos ya sobre él, lanzando zarpazos, mordidas, o puñetazos…de los cuales ninguno acertó. Agachándose, le dio un puñetazo en el estómago a Chris, a quien sujetó luego para lanzarlo contra Bobby. Por mi parte, tampoco tuve mejor suerte. A pesar de que me había lanzado con la intención de morderlo en la sien con todas mis fuerzas, nunca me di cuenta de que tenía el pecho totalmente descubierto, expuesto a un golpe…y vaya que Strider lo hizo notar: veloz al punto en que ni siquiera pude verlo, me dio un brutal golpe en el pecho, justo sobre mi corazón, el que pareció detenerse por un segundo inclusive, además de que, por la presión que sentía en este, pensé que en cualquier momento iba a estallar.-¡Bolt!-ella había saltado hacia Strider con las patas extendidas, al parecer intentando empujarlo. Él, simplemente, se hizo a un lado con rapidez, dejándola pasar de largo, sin golpearla.-Es muy rápido…-murmuró palideciendo, mientras se deslizaba por la plataforma.-

Strider.-Ríndanse ya.-dijo a la distancia, repentinamente mientras un nuevo relámpago lo iluminaba todo, estando él con las patas cruzadas.-

Chris.-Jamás…-levantándose, corrió hacia él, sólo para ser detenida su pata, que iba directo hacia la frente, por la de Strider, la que frenó la del pobre pastor con un horrible crujido.-¡Ah!

Strider.-Tal como los humanos, caen en su error…¡No aprenden!.-sujetándolo del cuello, lo alzó, dándole luego un golpe con la palma de la pata, sacándole el aire, lanzándolo casi tan rápido como él había saltado, de vuelta.-

Bobby.-Esto no está funcionando…-susurró, adolorido.-Tenemos que cansarlo, ir uno por uno…

Bolt.-Bien, ¡yo voy primero!-grité lleno de energía, adelantándome, sin notar de momento que Rhino y Michelle me seguían.-

Rhino.-¡Estrategia del súper ladrido, Bolt!-sonrió, respirando agitado por el gran esfuerzo que tenía que imprimirle a sus patas para moverse más velozmente que de costumbre.-

Bolt.-No sé si funcione…pero vamos a intentarlo.-"Después de todo, no es como que tenga demasiadas opciones…"-me dije. Cuando me hube acercado lo suficiente a Strider, me detuve bruscamente, casi lanzándome al piso. Él simplemente me miró (o eso creo), sin hacer nada. Era mi oportunidad, y no iba a desaprovecharla, así que arqueando mi lomo, y agachando mi cabeza, tomé aire, y de un enorme salto cubrí la distancia que nos separaba, mas apenas aterrice, Strider aplastó brutalmente mi pata con la suya…casi sentí que la mía la había enterrado en el metal .-…¡Grhaau!-aullé con todas mis fuerzas, por el dolor, cuando sucedió algo inesperado. Para mi sorpresa, y la de todos los demás, Strider se cubrió una oreja, dando un paso atrás.-¿Qué rayos-

Strider.-Hizo un gesto de negativa con la pata, y apareciendo frente a mí, me asestó un rodillazo bajo la quijada, haciendo que me mordiera la lengua con tanta fuerza, que estuve a punto de sangrar.-

Rhino.-¡Bolt!-separándose de Michelle, acudió en mi ayuda.-¿Estás bien?

Bolt.-Me…mohdí…da dengua-puse mi pata sobre esta, levantándome con dificultad.-

Bobby.-¿Cómo hiciste eso?-preguntó sorprendido, llegando junto a mí, aunque cojeando levemente de su pata izquierda.-

Bolt.-¿Eh?...¿hacer qué?-levanté la mirada, confundido.-

Mittens.-Eso, el aullido que diste…pareció molestarle.-indicó con sus dedos sus orejas, sonriendo.-

Luna.-suspiró-Si tan sólo…¿qué…qué puede hacer él? Tiene fuerza, rapidez, ¿qué más?...-parecía tener una idea, por la expresión que delataban sus ojos.-

Jean.-Pues, para la velocidad que tiene, también tiene muy buenos reflejos, y-

Chris.-Y por lo tanto…¿Buenos sentidos?-abrió mucho los ojos, al igual que Jean, quien asintió con la cabeza.-¡Eso es! Sus sentidos están mucho más desarrollados que los de un can común, eso significa que sus oídos son más sensibles, así como sus ojos pueden también ver mejor, y de más lejos…-golpeó con su pata el suelo, emocionado.-¡Eso es, podemos ganar!

Rhino.-¿Qué? ¿Cómo?-dio un salto, sonriente. Strider sólo se mantenía de pie, mirándonos sin preocupación alguna, siendo empapado por la lluvia y la luz proveniente de los relámpagos. Prácticamente, parecía esperar a que nos pusiéramos de acuerdo para atacarlo de nuevo.-

Chris.-Usando sus propias habilidades contra él…si de verdad sus sentidos son tan avanzados, un sonido fuerte debería molestarle…si ese es el caso, entonces podemos confundirlo o desestabilizarlo con cosas tan simples como gritando.-murmuró pensativo.-

Luna.-Bien dicho, Sherlock, pero para eso tendríamos que acercarnos.-parecía molesta, aunque sólo levemente.-

Bolt.-Y lo haremos.-sonreí, alzando una ceja.-No creo que pueda contenernos a todos si vamos hacia ese tablero al mismo tiempo.-señalé con mi nariz, el tablero de control del otro lado de la plataforma.-

Michelle.-Bien pues, entonces está claro qué tenemos que hacer.-sonrió astutamente.-Pero chicos, no podemos ir demasiado juntos o podría hacer que nos golpeáramos entre nosotros…es mejor que guarden su distancia.

Jean.-Ella tiene razón, es mejor que lo hagamos así.-ladeó un poco su cuerpo, mirando no a Strider, sino más allá de él, al tablero del cual dependíamos para detenerlo. No iba a ser fácil llegar hasta allí, pero si no lo intentábamos todo estaría perdido, y los grandes esfuerzos y sacrificios realizados habrían sido en vano. No íbamos…no podíamos permitir que eso sucediera. Finalmente habíamos alcanzado el punto crítico, donde estábamos frente a la situación de "todo o nada": si ganábamos, lograríamos frenar la destrucción de nuestros amados humanos, así como de todos los perros y gatos inocentes que morirían gracias a la obra de Strider. Muy por el contrario, si perdíamos…¿qué? ¿Qué iba a suceder si perdíamos? Era un poco obvio y a la vez no tanto, pues lo más seguro es que habría una gran guerra entre los humanos, potenciada por los infectados y los virus…luego de eso probablemente el mundo entero se vería sumergido en una oscuridad de la cual no saldría jamás.-¿Listos?

Pero no hubo necesidad de respuesta. Ante el tronar de un relámpago que azotó la plataforma, no muy cerca, pero tampoco muy lejos de nosotros, saltamos juntos hacia adelante, y mirándonos como si lo hubiéramos calculado todo, a cierta distancia de Strider nos separamos. Jean, Chris y Bobby fueron por la derecha mientras Mittens, Luna, Rhino, Michelle, y yo tomábamos la izquierda, esperando con todo nuestro corazón que esta vez pudiéramos pasar más allá de él. Una mirada cruzó la mía, era la de Bobby, y si bien no dijo nada supe inmediatamente qué es lo que estaba cuestionando. Asentí entonces con la cabeza, mientras él le hacía un gesto a Chris. Tomé aire y tragué un poco de saliva, volviendo al centro donde estaba Strider, listo para darle el no ladrido, sino rugido más fuerte que pudiera, al igual que Chris que hizo lo propio desde el sitio contrario.

Strider.-apenas movió un poco la cabeza, desapareciendo cuando ya estaba yo resbalando, resultando la carrera en un terrible cabezazo contra Chris, quien muy desorientado se desplomó por un segundo, poniendo una pata sobre su cabeza.-Qué inútil esfuerzo hacen…¿no lo ven? No pueden ganar. Y cuando esto acabe, los superiores verán renacer de las cenizas el mundo que les pertenece. Que ME pertenece.-volteó la cabeza en dirección a Jean y a Mittens, apareciendo frente a estas, de pie sobre las patas traseras.-

Mittens.-arqueando el entrecejo en un gesto similar al de concentración, se levantó, estirando su pata derecha hacia el rostro de Strider en un intento por arañarlo. Él, sin vacilar, esquivó el ataque y luego sujetó la pata de Mittens, arrojándola de vuelta con un leve impulso, como…como si no quisiera herirla.-Ay…

Jean.-Strider, te quiero…p-pero…esto ha ido demasiado lejos ya, más de lo que puede permitirse…sé que te ayudé todo este tiempo, y sigo en deuda contigo por haberme salvado, pero es hora de que dejes ya esta locura…-bajó las orejas, suspirando.-Millones de inocentes morirán, gente con familias, con hijos…

Strider.-Eso es completamente irrelevante para mí.-dicho eso, apareció frente a Bobby, que había ya avanzado más hacia el tablero. Lo frenó de una patada en pleno rostro, dejándolo sentado con expresión sorprendida y aturdida. Luego, fue tras Luna, aunque no la golpeó, sino que le dio una leve patada baja, haciéndola tropezar. Pero antes de que cayera, la sujetó de los costados y la arrojó contra Rhino y Michelle, quienes salieron despedidos hacia un lado al recibir el impacto del cuerpo de Luna.-¿En serio es todo lo que pueden hacer? Vaya decepción…tras todo lo que superaron, imaginé que darían más de sí en esta batalla.-su tono de voz se tornó sombrío, y si bien Jean intentó correr tras de él, no logró alcanzarlo. Ni siquiera yo pude, siendo que estaba a mucha menos distancia del enloquecido Husky. Ambos contemplamos con horror, que se acercaba a la consola de mando de los misiles.-

Jean.-¡Bolt, por favor, detenlo!-exclamó con la voz quebrada, a punto de romper en llanto. Ella corría más rápido que yo, eso estaba claro, pero aún cuando hubiese dado todo el esfuerzo posible, no habría conseguido detener a Strider a tiempo.-

Bolt.-fruncí el ceño, cerrando los ojos por la incomodidad que me producía tener que ver a través de la (casi) torrencial lluvia que azotaba la plataforma. Cuando los abrí, sentía mis sienes a punto de reventar, así como mis pulmones quejándose por el intenso trabajo que realizaban. Sin que me diera cuenta, me había hallado en una frenética carrera, con el lomo arqueado, el ceño fruncido, y una sensación de electricidad que me recorría hasta el último pelo del cuerpo. Pasé corriendo junto a mis compañeros, que aún no podían levantarse, y, unos cuatro metros antes de llegar con Strider, quien me estaba dando la espalda, di un brinco, el brinco más largo de toda mi vida. Y si no lo era, al menos así me lo pareció en aquel momento.-¡STRIDER!-rugí con un tono que me sorprendió incluso a mí. Tenía ambas patas delanteras hacia adelante, con mis garras listas para aferrarme al lomo del can y darle mi mejor mordida en la cabeza.-¡Te-

Strider.-se giró con rapidez, y sin pensarlo dos veces, me dio un brutal puñetazo en la boca del estómago, haciéndome caer con un gran estruendo. Sentí que en cualquier segundo, iba a vomitar.-Después de todo, esto es lo que eres, Bolt. Un inferior como cualquier otro, defendiendo una causa absurda, inútil.-poniendo su pata sobre mi cuello, cerró esta, causándome una respiración lenta y dolorosa. Y para antes que pudiera hacer algo, sentí mis patas traseras patalear en el aire. Strider estaba sobre dos patas nuevamente, y me alzaba del cuello.-¿Te parece que vale la pena luchar por un mundo que se autodestruye día a día? ¿Qué vale la pena salvar a causantes de tanto dolor y miseria?

Bolt.-No…n-no todos son así…Strider…-di un quejido, escupiendo un poco. Por suerte mi saliva no llegó al rostro de él, o de lo contrario, quizá me habría arrancado la lengua.-No sé qué te hayan hecho los humanos…pero no todos son así…aún hay esperanza…

Strider.-¿Esperanza? Viven albergando una esperanza vacía, ridícula. Creen que esperar es la clave, que el tiempo hará que las cosas mejoren…o peor aún…dejan que los humanos los hagan sus esclavos, sus…mascotas…-aquella palabra la dijo con un frío desdén-Un ser que disfrute de la esclavitud otorgada por los humanos, merece ser destruido tal como ellos.-le dio un apretón a mi cuello, y luego me soltó, dejándome caer al piso.-

Bolt.-¡Strider, detente, no!-chillé extendiendo una pata hacia él. Pero era tarde.-

Strider.-Este es el fin.-Jean estaba a un metro de distancia, cuando Strider presionó el botón de lanzamiento.-El nuevo mundo ya está aquí…

Narrador P.O.V.

Mientras el grupo de animales intentaban con todas sus fuerzas detener a aquel monstruo llamado Strider, cierta chica paseaba impacientemente de un lado a otro en la estación de policía local de Los Ángeles. El hombre sentado en el escritorio frente a ella hacía girar un lápiz con expresión aburrida y cansada, y suspiraba mirando su reloj de pulsera. Claramente, el problema que aquella chica tenía lo había obligado a trabajar por lo menos dos horas extra, cuando lo que más deseaba él era llegar a su hogar y ver una película para luego dormir. Pero esta noche no podría, claro, pues frente a él una adolescente le reclamaba que, por tercera vez, había perdido a su perro, y le recordaba a cada momento que su obligación era ayudarla a encontrarlo.

Sheriff.-Escucha, Penny, sé que Bolt es importante para ti, pero de ningún modo enviaré todas las patrullar que tengo a dispersarse por la ciudad para encontrar a un perro…no sé si me entiendes…

Penny.-Entiendo, pero…tiene que comprender que Bolt no es cualquier perro, y que no sólo él se perdió: tampoco están las mascotas de mis vecinos, y creemos que quizá estén juntos, señor.-hablaba en tono pausado y con calma, a pesar de que ya era de noche, y ella tenía casi tanto sueño y cansancio acumulados como el oficial de policía. Su incesante lucha por hallar a sus amadas mascotas había sido hasta el momento infructuosa, y en su desesperación optó finalmente por pedirle ayuda a la policía, con la esperanza de que todas las unidades en la estación saldrían a buscarlas. No contaba sin embargo, con que el sheriff ya tenía su velada planeada, y que lo que menos quería, sobre todo a aquellas horas, era encabezar la búsqueda de un perro cualquiera. Pero para ella, Penny, aquel no era un perro cualquiera.-

Sheriff.-Lo entiendo a la vez, pequeña, pero…sabes que estamos a altas horas de la noche, y sinceramente…no puedo hacer nada por tu mascota.-intentaba sonar triste, pero lo cierto es que de su rostro no se despegaba la expresión de aburrimiento e impaciencia.-

Penny.-Bien, entonces si usted no hará nada, los demás oficiales sí. ¿O me equivoco?-probablemente sin que se diera cuenta, el tono de su voz se había tornado de pronto en uno desafiante.-

Sheriff.-dio un bufido y se ajustó el sombrero, pasando su mano por sobre el lado derecho de su pálido rostro, haciendo una mueca con los labios hacia un costado y hacia abajo.-Pero-

Penny.-lo interrumpió.-Y debo recordarle que no sólo es mi perro, con él se perdieron también una gatita negra con blanco, un hámster marrón, algo pasadito de peso, y el hijo de el perro y la gata, señor.-ante la incrédula mirada del sheriff, suspiró.-Sí, Bolt y Mittens son pareja, señor, y tienen un hijo.

Sheriff.-De acuerdo, ya lo anotaré…en algún lado.-sonrió un poco, pues el comentario de la joven que tenía enfrente lo hizo sumirse en sus pensamientos, intentando imaginar cómo se vería la cruza de un perro y una gata. Pues si bien en sus años de servicio había visto muchas cosas raras, nunca había siquiera considerado la posibilidad de que existiera dicho animal. Para él, la idea resultaba tan interesante como excitante. En ese instante incluso, habría enviado por lo menos dos patrullas a buscar a los extraviados animales, sólo por el interés de ver al pequeño Scott.-¿Cómo dices que era?

Penny.-tomó aire y se preparó a contarle (por lo menos por quinta vez) al oficial la descripción de cada una de sus mascotas, aún cuando era evidente que la atención del hombre estaba fija en el más pequeño de todos ellos (en edad, pues de tamaño vendría ocupando ese puesto el hámster Rhino)-Bolt es-

Mamá de Penny.-durante la visita a la comisaría, la mujer había apoyado en todo momento a su hija, pero tras dos horas de pie junto a un mostrador, esperando a que las atendieran, se había sentido cansada y finalmente no tuvo más opción que retirarse al fondo de la estación, donde reposó unos momentos en un sofá. Una vez instalada allí, comenzó a invadirla el sueño. No podía…no, no debía quedarse dormida, así que se levantó y fue en busca de un vaso de agua, el que por poco tiró al tropezar con un bolso, probablemente de alguien que allí lo había olvidado.-Cielos…la gente debería ser más cuidadosa con sus pertenencias.

Sheriff.-"Dígamelo a mí, señora". Por lo menos la cuarta parte de las denuncias que recibía aquel hombre al día, eran por el extravío de bienes personales. Cosas tan inusuales como un par de zapatos, unos anteojos de sol, hasta algunas más graves como el extravío de la billetera de alguien, eran lo más habitual.-

Penny.-Sí que debería…-"Yo debí serlo", se dijo mientras el cabello pelirrojo le caía en un mechón sobre el rostro, cubriendo uno de sus ojos. Lo apartó apenada.-Pero ya ves…quizá tenían algo más importante que hacer y se fueron con mucha prisa, ¿no?-aquello se le antojaba más como una excusa que otra cosa. Después de todo, ella misma sabía que en parte, era su culpa que sus mascotas se perdieran. Quizá…no. A pesar de sus intentos de convencerse de que era inocente, seguía sintiéndose mal por no haber tomado medidas tras el retorno de Bolt.-Me extraña…-murmuró mientras se rascaba el cuello con aire ausente.-

Mamá de Penny.-¿Hija?-se le acercó, poniendo sus manos sobre sus hombros. La mayor parte del tiempo, aquel gesto aliviaba enormemente la pena de su hija, mas no parecía dar resultado, al menos no esta noche.-

Penny.-Digo que me extraña que Bolt se haya ido de nuevo…es decir, siempre me pareció que…bueno, que desde que abandonamos el show de televisión, que estaba muy feliz en casa…pero esta ya es la tercera vez que se pierde, y…mamá, ¿crees que Bolt prefiera vivir en la calle que vivir con nosotros?-la miró con unos ojos que ella misma sabía, eran el punto débil de su madre.-

Mamá de Penny.-suspiró, y notando que Penny ya no se dirigía al sheriff, se dispuso a retirarse.-Bueno oficial, nosotras-

Un desagradable silbido inundó el lugar, llenando este por un prolongado instante, el que sin embargo pareció interminable.

No habían pasado más de siete segundos, cuando un misterioso objeto atravesó el cielo con aquel agudo silbido, cubriendo de oscuridad una pequeña porción de la ciudad. Se oyeron un par de exclamaciones de sorpresa, y algunas otras de terror…pero ni el oficial, ni Penny ni su madre pudieron divisar el objeto, sino que sólo sintieron el ensordecedor estruendo que se produjo cuando este impactó de lleno contra un edificio.

El pánico se hizo presente tan pronto como fue posible, y la gente comenzó a correr aterrada en todas direcciones, dispersándose, refugiándose de lo que creían era un ataque masivo.

Penny.-tras el impacto del proyectil, cayó de rodillas, apenas logrando apoyarse en el escritorio del sheriff no con miedo, sino con confusión, y preocupación por su madre, quien parecía entender mejor lo que sucedía.-¡Mamá!

Mamá de Penny.-¡Hija, cúbrete, no te levantes!-chilló tropezándose, por suerte cayendo sentada en el mismo lugar donde antes había estado. No así el sheriff, quien se incorporó de un salto sólo para golpearse fuertemente la cabeza contra el escritorio, al perder pie y caer hacia adelante.-

Sheriff.-avergonzado, se levantó con el rostro enrojecido, saliendo a saltos a la calle.-¡Cálmense, mantengan la calma, señores!

Penny.-ella por su parte, se había retirado de la comisaría pese a las súplicas de su madre de que no la dejara. Con el cuerpo levemente inclinado hacia adelante, llegó junto al sheriff, sacudiendo la cabeza y echándose un mechón de cabello hacia atrás.-¿Qué ha sido eso?

Sheriff.-Parece un atentado…por suerte dio en el edificio ese, lleva abandonado como dos años, y lo iban a demoler.-señaló con el dedo un edificio que se encontraba al otro lado de la calle, del que emanaba una nube gris pequeña.-No fue un atentado terrorista, no con proyectiles así…sin em-¡¿pero qué rayos?!-dio un salto atrás, al notar que desde la nube de humo caían lo que parecían trozos de diamante, aunque de colores muy vivos, además de nuevas emanaciones, estas de un tono verdoso, y que el viento empujó hacia abajo sin demora. Antes de que el hombre pudiese terminar de gritar, ya la nube envolvía el lugar a ras de suelo, mas no parecía haber efecto alguno. El aire aún era respirable y no parecía cargado de alguna sustancia, aunque este hecho era algo obvio considerando el color que había adquirido la nube antes de descender.-Maldición, hay que contactar a la milicia.-se giró, y presurosamente se largó a correr de vuelta a la comisaría, olvidándose de momento de la joven que aún seguía en medio de aquella nube. "Es joven, pero no creo que sea tonta", se dijo el hombre mientras corría, aunque de todos modos su conciencia lo obligó a frenar, sólo para gritarle a Penny.-¡Niña, no te quedes ahí, puede ser venenoso!

Penny.-Ya voy.-murmuró extrañada, mirando sus manos. Seguían del mismo color, lo que en cierto sentido le brindó alivio, aunque no sabía bien por qué.-Esto…es extraño…-

X.-¡Gahj!-se escuchó un quejido bastante gutural desde la espalda de Penny. Ella dio un salto, comenzando a sentir el pánico…lo que había producido aquel sonido no era humano, simplemente no podía serlo.-

Penny.-antes de voltearse, corrió un par de pasos hacia adelante, para luego mirar atrás, girándose de un salto. Frente a ella se encontraba un Pastor Alemán, policial, a juzgar por la manta que llevaba sobre el lomo. Pero la manta era lo menos que ella estaba mirando en ese momento, sino que su hocico. De este brotaba una espesa saliva que caía en un largo hilo hacia el suelo. El can también cerraba un ojo con frenesí, sin duda alguna sufriendo fuertes espasmos musculares.-T-Tranquilo, perrito…tranquilo, no te haré daño…-comenzó a decir entrecortadamente, retrocediendo temblorosa. El perro seguía babeando de aquel modo tan preocupante, y ahora presentaba un notorio temblor en el cuerpo, moviendo la cabeza de lado a lado tal como si estuviese diciendo "No".-¿A-Ahora…qué? ¿Qué hago?-siguió retrocediendo hasta que su espalda quedó apoyada contra el edificio, y solamente entonces notó que la nube que emergía desde la parte superior de este comenzaba a hacerse más densa, y estaba dificultando la vista, la que aún siendo de noche era bastante clara. Tosió un poco, cubriéndose la boca con el dorso de la mano. Luego, y esforzando un poco la vista, observó con enorme sorpresa cómo el perro, que hace unos momentos se comportaba de manera muy extraña, ahora corría en círculos, gruñendo y dando saltos como si persiguiera algo. "Es mi oportunidad" pensó, y se lanzó a la carrera, mas no pudo avanzar demasiado, ya que tan pronto como divisó la comisaría, algo tacleó sus piernas, haciéndola caer con estrépito.-¡Ah!

Lo que había causado su caída había sido un segundo can, el que se incorporó en menos de un segundo (para la gran sorpresa de ella), y se desvaneció entre la nube de…¿humo? ¿Gas? Humo, le sonaba mejor. Se levantó con un quejido, al comprobar que una de sus rodillas tenía ahora un rasmillón producto de la caída, y estaba sangrando levemente. A saltos consiguió recorrer la mitad del camino, gritando desde la calle a su madre, advirtiéndole que no saliera de la comisaría. Por suerte para ambas así fue, y la mujer se quedó dentro aunque sin perder de vista a su hija, quien ya estaba bastante cerca de su madre.

Mamá de Penny.-¡Hija!, ¿estás bien?-preguntó mientras apretaba a su hija contra ella, muy nerviosa.-Dios, vi esos perros…pensé que iban a atacarte, y…-repentinamente la interrumpió el llanto, abrazando a su hija.-Lo siento tanto, Penny…

En ese instante una patrulla de policía llegó al lugar con la sirena encendida, despertando a los pocos (por no decir nulos) vecinos que aún dormían pese a la explosión del misil contra el edificio. La siguió de cerca lo que parecía un vehículo militar, desde el cual descendieron un par de soldados, aunque sin armas.

Penny.-¿Qué está pasando?-se aferró a su madre, temblando levemente.-

Mamá de Penny.-Creo…creo que va a ser un ataque, cariño. Uno terrorista.-suspiró. Al principio se había negado a la idea, pero al divisar a los militares ya en el área, sus esperanzas se desvanecieron.-

Penny.-Ven, mamá…-le tomó la mano a la mujer, levantándola-No sé por qué…pero…tengo un presentimiento…es…-la miró, preocupada-¿Aún eres amiga de aquel pescador del puerto?...

Mamá de Penny.-Yo…claro hija…¿por…qué?..-la interrogó con la mirada, mas su hija sólo sonrió. No fue hasta que los militares empezaron a cercar el área, que respondió al fin.-

Penny.-Vamos a hacerle una visita…-y, sonriendo, se desvaneció entre la nube de humo, corriendo en dirección al puerto.-

Y mientras tanto el caos empezaba a ser muy lentamente puesto bajo control en la ciudad, bastante lejos de esta proseguía una fiera lucha por el destino del mundo, aquel mundo que puesto en juego, dependía únicamente de un pequeño grupo de animales. Pequeño, pero decidido a triunfar.

Bolt.-gruñó, sintiendo más que preocupación un gran enfado hacia aquel monstruo que se encontraba de pie junto al panel de control, a través del cual había iniciado la ofensiva nuclear. Se incorporó tan rápido como le fue posible por el cansancio y la lluvia, que dificultaba aún más la pelea al mantener resbaloso el piso metálico sobre el cual estaban. Quería decirle algo al ser que tenía enfrente, mas no podía, simplemente había comenzado a temblar de ira, sin un plan en mente, sin embargo…-

Un trueno resonó a la distancia.

No supo ni siquiera cuándo se le ocurrió, simplemente algo se activó en su mente, y alzó la mirada ignorando la molestia que le ocasionaba la fuerte lluvia sobre el rostro. Tomó aire, y se echó adelante de un paso.

Bolt.-Strider, detente…yo…yo te desafío a un duelo…-su voz consiguió sonar firme, pero incluso el mismo Bolt sintió un potente escalofrío recorrerle cuando Strider se volteó a él.-Sólo tú y yo…déjalos a ellos fuera de esto.

Mittens.-¡Bolty, no, te matará!-iba a correr hacia ambos cuando fue detenida por Luna, quien sólo hizo una negativa con la cabeza.-

Chris.-¡Déjanos ayudarte, Bolt, solo no podrás!

Strider.-siniestramente pareció sonreír, saltando hasta una plataforma situada sobre el panel, donde presionó un par de botones. Inmediatamente sintió el pastor el agua bajo sus patas comenzar a fluir en otra dirección, derramándose por una abertura del piso…este, literalmente, se estaba separando en varias piezas, por entre las cuales el agua iba cayendo. ¿Qué estaba pasando? Antes de que sus amigos pudieran alcanzarle, la plataforma sobre la que estaban él y Strider se elevó varios metros, quedando sus compañeros muy por debajo, sobre otra.-

Bolt.-¿Q-Qué?...¿qué está sucediendo?-su voz temblaba. Retrocedió hasta llegar a la orilla de la plataforma, mas no le era posible bajar: estarían por lo menos a siete metros de altura de la última plataforma.-¿Ya..ya lo sabías?

Strider.-Los inferiores son tan predecibles…siempre supe que lo harías.-se acercó lentamente, amenazante.-

Bolt.-Bien…¡entonces iré con todo!-rugió y se lanzó contra Strider, preparándose para embestirlo. El monstruoso Husky simplemente dio un salto, pateando la cabeza de su atacante con brutalidad, haciendo que se diera un cabezazo contra el piso. Strider había saltado y dado el golpe en menos de un segundo, sin exageración alguna.-Agh…eso…con eso no será suficiente…no voy a caer tan fácil…

Strider.-¿Realmente crees representar una dificultad a la hora de luchar?...Además de inferior…tienes mucho ego.-se cruzó de patas, aunque no sonreía. A diferencia de Feuer, no parecía ser burlón.-Sigo bastante decepcionado con lo que has hecho hasta el momento…

Bolt.-¡Te acabaré, y todos tus planes se irán abajo!-exclamó con un tono que esperaba, intimidase a su enemigo. Este ni siquiera se inmutó, por lo que Bolt arremetió una vez más contra él, yéndole esta vez aún peor que la anterior, pues ahora Strider simplemente puso una pata al frente, impactándose el pastor contra esta con dureza al no alcanzar a frenar.-

Strider.-…Aunque quizás fue mi error pensar que serías útil.-"apareció" frente a él, esquivando un puñetazo y una mordida con magistral velocidad y facilidad. Sujetó luego del cuello a Bolt y comenzó a presionarlo, cuando súbitamente tuvo una idea. Aquel perro claramente era dependiente total de sus emociones, por lo que de pronto recordó la regla básica de todo inferior: "Trabajar bajo emociones". Él podía hacer que Bolt demostrara sus verdaderas habilidades, vaya que podía…sabía perfectamente cómo hacerlo.-No he experimentado con cachorros jamás…Scott tiene ADN canino y felino…creo que será un buen sujeto de pruebas, una vez haya acabado contigo.-Strider no actuaba burlonamente, sino que en verdad quería ver de lo que era capaz el can. La respuesta fue inmediata.-

Bolt.-abrió los ojos, los que había cerrado por el dolor. Mordió la pata de Strider, y consiguió liberarse al mover su cuerpo espasmódicamente, con brusquedad.-¡No tocarás a mi hijo!-chilló lanzándose a la carga con el puñetazo más fuerte que se sentía capaz de dar, el que no impactó en ningún blanco, al esquivarlo Strider. No le fue a este difícil evitar el golpe, pero se notaba a simple vista, que había sido más rápido e iba cargado con más fuerza de la que había visto a Bolt usar antes.-

Strider.-Lo veremos.-giró la cabeza en dirección a una vieja grúa que se mantenía aún operable, antaño usada para el transporte de misiles, o incluso para dejar botes y demás vehículos en el mar, cuando decidió algo.-Hora de hacer esta pelea más interesante…-apareció frente a Bolt, y sujetándolo nuevamente del cuello dio un leve salto atrás, tomando impulso para luego mover su pata en un ángulo hacia arriba, soltando al pastor justo cuando esta alcanzó su punto más alto.-

Bolt.-¡Ahhh!-gritó al verse suspendido en el aire, elevándose más a cada segundo, ensordecido por los fuertes relámpagos que tronaban.-¡MITTENS!-para su sorpresa, al salir de la plataforma en que se encontraba, divisó a sus amigos reunidos junto a un tipo de caseta, gritándose unos a otros. No podía oírles, pero por su expresión estaba claro que usaban un tono bastante alto para hablarse.-Voy a morir…-murmuró con un quejido, cuando se golpeó duramente el costado con algo metálico (lo supo por el sonido que produjo tras el golpe), sosteniéndose con el hocico de un saliente metálico, temblando.-¡Cielos!-con gran esfuerzo lanzó sus patas hacia adelante, las que a tientas consiguieron dar con la base del lugar donde estaba, trepando. El aire estaba más pesado en ese sitio, debido a la enorme altitud que tenía…pues se encontraba sobre una grúa, parado cerca del borde donde estaba colgado el gancho metálico. El vértigo no tardó en hacerse presente.-Rayos…no me conviene estar aquí…-musitó con cansancio.-

Strider.-mientras, él ágilmente había trepado por la grúa, usando los soportes entrecruzados que conformaban su estructura. Al llegar a uno, lo "pateaba", impulsándose hacia arriba y en diagonal, alcanzando otro, y otro. En cuatro segundos ya se hallaba junto a Bolt, quien aún sabiendo su desventaja, se mantenía firme al verlo.-¿No te parece que ya es hora de terminar, Bolt?...

Bolt.-Voy a luchar hasta mi último aliento…y lo sabes bien…-separó un poco sus patas traseras para ganar estabilidad.-

Strider.-Es una lástima el hecho de que ese último aliento lo exhalarás en cosa de segundos.-dio un fortísimo paso al frente, empleando tanta potencia en esta que la grúa entera se estremeció. El pastor por poco perdió pie, pero consiguió estabilizarse una vez más y mantenerse erguido, haciendo un gran esfuerzo por mantener los ojos abiertos. La lluvia ahora lo azotaba incesante, y por la altura a la que estaban, también se había vuelto más pesada.-

Bolt.-Se acabó…¡iré a por todas!-exclamó mientras fruncía el ceño al punto en el que casi no podía ver, y se lanzó hacia adelante, a enfrentar al enorme monstruo que frente a él se hallaba. Un relámpago cubrió el cielo mientras aún iba en el aire, no sólo ladrando, rugiendo. Iba a destruir a Strider y a frenar sus planes, aunque eso fuera lo último que hiciera.-

Mittens P.O.V.

Mittens.-¡Dios, ¿ven algo?!-salté de un lado a otro, forzando la vista para ver si así conseguía divisar a Bolt, a quien sólo vimos desaparecer en el aire, con Strider siguiéndolo. ¿Estaría…?...No, no lo estaba, definitivamente no, pues aún podía oír un par de ladridos a gran altitud…Bolt tenía que estar bien…pero ¿por cuánto tiempo más?-No podemos dejarlo solo allá arriba…

Chris.-Concuerdo en eso…-tosió un poco, cansado.-Pero no podremos subir…antes de que lo hagamos Bolt estará muerto…

Luna.-¡No digas eso, Chris!-le dio un leve golpe en la sien, suspirando.-Yo creo que lo logrará…

Bobby.-No, no sin ayuda.-frunció el ceño, mas no alcanzó a proseguir su oración, pues Jean pasó a su lado como un rayo, empujándolo con poca fuerza.-Woah, ¿a dónde vas?

Jean.-Hay cerca de este lugar un par de herramientas…si vamos a echarle a Bolt una pata, tendrá que ser con algo que pueda herir a Strider-su tono de voz se mantenía suave como de costumbre, aunque ahora se notaba que estaba seria.-

Rhino.-¿Y qué puede herirlo?-bufó, agotado llegando junto a nosotros. A su lado llegó Michelle, apoyándose en él. Se le veía agitada, pero no tanto como Rhino, quien de un momento a otro comenzó a jadear.-

Michelle.-¿Piensas golpearlo así simplemente? No va a funcionar, está claro que los golpes no le hacen daño…

Mittens.-al oír el comentario de la hámster, sentí un espontáneo impulso de golpearle. Quizás tenía razón, pero ser pesimista no nos ayudaba en nada, y Jean al menos algo estaba intentando hacer.-No he oído una mejor idea de tu parte, Michelle…

Bobby.-Ya, no se pongan a pelear, no es el momento…con quien tienen que pelear es con él.-molesto, indicó con el hocico hacia arriba, donde pude ver algo blanco saliendo despedido con fuerza, azotándose contra la estructura metálica.-Rayos, lo está haciendo trizas…

Luna.-Lo que no entiendo es: si odia tanto a Bolt, ¿por qué no lo ha matado aún?-se miró las patas, levantando una ceja.-

Chris.-Quizá simplemente no le odia, nunca lo he oído decirlo…sin embargo…tampoco lo entiendo, si él puede arruinar sus planes, ¿por qué no acabar con él de una vez? No tiene sentido…-golpeó el suelo con una pata, gruñendo.-

Jean.-sin que nos diéramos cuenta, se había subido sobre una especie de caja metálica, de la cual estaba tirando fuera un montón de cables y pequeñas piezas de metal, las que me recordaron a los legos con los que jugaba Scott…mi pequeñito…-Strider no es tonto, si no lo ha matado sólo puede ser por dos razones: Una-comenzó a contar con sus dedos-Simplemente quiere jugar con él, lo que no es de su estilo, o Dos: Dándole una paliza para así intimidarnos, y renunciar a nuestros intentos por pararlo.

Rhino.-frunció el ceño, suspirando mientras un grito de Bolt llenaba todo el ambiente. De sus ojos comenzaron a brotar lágrimas de impotencia.-Lo está matando, gata…lo está matando y nosotros aquí abajo sin hacer nada…

Chris.-Por ahora, Rhino, por ahora.-corrió junto a Jean, examinando a la rápida varias piezas de metal.-Esto es filoso, podría cortarlo quizá.

Bobby.-Recuerda que él tiene la misma capacidad que tú, Chris, no podrás dañarlo y que se quede así…a menos que sea algo tan potente que acabe con él por completo, sin dejar ni un trocito.

Mittens.-¿Quizá con un explosivo fuerte?-sugerí tan pronto como se vino a la mente, mordiéndome el labio superior con la mirada baja, al oír un nuevo grito de dolor de Bolt, el que sonó más como un aullido esta vez.-

Michelle.-Oh, ¿hola? Seguimos aquí…así que, a menos que quieras que todos muramos con una explosión gigante, esa idea no sirve.-cerró los ojos, negando con la cabeza.-

Mittens.-"Cielos, cómo la odio"-me dije a mí misma con desdén.-¿Entonces qué podemos hacer?

Chris.-Es rápido en tierra porque ahí sus patas le ayudan, pero si pudiéramos atacarlo mientras está en el aire…podríamos acabarlo…-hizo sonar los dedos de su pata, sonriente.-Eso es…si logramos que Strider se quede sobre esa grúa por un rato más, podremos volarla con él encima…¡Jean!-el grito que dio hizo que la loba se sobresaltara, mirándolo con expresión de incredulidad. Jean estaba a menos de un metro de distancia, por lo que el grito le extrañó tanto como a nosotros.-¿Esa grúa sólo tiene un garfio?

Jean.-Ahora que lo preguntas…creo que también tiene un imán, para subir búnkers…¿qué tienes en men-tal como él, sonrió, sacudiendo la cabeza con emoción.-Cielos, ¿cómo no se me ocurrió antes? Si usáramos ese imán, podríamos subir hasta allá un búnker lleno de explosivos, o quizá metales filosos…

Bobby.-¿Por qué no ambas?-preguntó astutamente, mientras tomaba un rollo de cables, sonriente.-Vamos a volar a este "superior" más allá del cielo.

Rhino.-Tienes mi apoyo en eso, chico-se acostó boca arriba, suspirando muy cansado.-

Luna.-Entonces hay que ponerse en marcha ahora mismo, ¿qué esperamos?-le dio un codazo a Bobby, corriendo en dirección hacia el panel de control.-

Mittens P.O.V.

Chris.-Mittens, ¿estás lista para esto?-me miró profundamente, al parecer sin saber qué esperar como respuesta.-

Mittens.-miré hacia arriba, viendo a Bolt golpearse contra la grúa con fuerza, arrastrándose por la superficie de esta. Casi podía sentir mi cuerpo adolorido, como si fuera el de él.-Chris…lo dejo en tus patas…has lo que tengas que hacer.-asentí con la cabeza ante la mirada de perplejidad de él.-

Chris.-Distráelo…te juro que lo acabaremos.-murmuró girándose, corriendo a la distancia junto a los demás. Sólo una pequeña patita se posó sobre mi costado. Era Rhino.-

Rhino.-Voy contigo, gata.-me miró seriamente, cosa muy poco habitual en él.-

Mittens.-Rhino, no puedo dejarte subir…sabes…sabes que aunque lo intentes, y…bueno, te aseguro que tanto Bolt como yo valoraríamos mucho los esfuerzos que hicieras, pero no podrás herir a Strider…-expliqué en un tono suave y amable.-

Rhino.-Quizás, Mittens, pero no puedo dejar que ustedes se enfrenten solos a él, si pudiera ayudar-

Mittens.-Rhino…puedes ayudarnos, echándole una pata a los chicos.-puse un dedo sobre su hombro.-Has todo lo que te sea posible para contribuir, pues…necesitamos algo que nos ayude a combatirlo. ¿Puedes prometerme que te quedarás?...-lo miré a los ojos.-

Rhino.-Pero…pero yo…

Mittens.-Piensa en Michelle, Rhino…-suspiré.-

Rhino.-Amo a Michelle, pero sé que ella entenderá si voy con Bolt, él es mi mejor amigo, mi compañero…siempre lo ha sido, y no puedo dejar que le estén ganando, no sin que antes me hayan derrotado a mí también.-frunció el ceño con decisión.-

Mittens.-Rhino…si vas allá arriba, puedes tropezar…o puede matarte él de un solo pisotón…por favor, piensa en Bolt…¿cómo se sentiría él si te viera morir?

Rhino.-alzó una pata, abriendo la boca. Ningún sonido salió de esta. Tras dos segundos de permanecer inmóvil, bajó la mirada, suspirando.-En eso…en eso sí tienes razón…Mittens…pero…prométeme que lo cuidarás hasta que pueda subir, ¿sí?-tomó mi pata.-Terminaré lo antes posible y luego iré con ustedes…lo juro.

Mittens.-le sonreí, y, por raro que pareciera, lo puse contra mi pecho, abrazándolo.-Está bien, roedor…yo…t-te quiero…

Rhino.-Y yo a ti, Mittens…-sonrió, secándose un par de lágrimas.-B-Bueno,…¿qué esperas? ¡Ve a salvar al súper perro!-dio un salto, acentuando su exclamación.-

Mittens.-asentí con la cabeza, sonriente.-Sí, señor.-hice un gesto como el de los militares, poniendo mi pata sobre mi frente, para luego dirigirme a toda velocidad hacia la grúa. El tiempo se estaba agotando.-

Bolt P.O.V.

Nuevamente suspendido en el aire, grité extendiendo mis patas hacia adelante para frenar en algo la fuerza del impacto. Mi estrategia no resultó, y en lugar de eso sólo sentí un profundo dolor en la pata derecha, el que pronto fue dirigido a mi cabeza al estrellarse esta contra el metal húmedo de la grúa. Sin poder evitarlo, rocé con mis dedos mi oreja, viendo horrorizado cómo esta estaba manchado de sangre.

Strider.-Es una pérdida lamentable. Tenías cierto potencial. Al menos para resistir el daño.-apareció frente a mí, haciéndome tropezar cayendo hacia atrás.-

Bolt.-Eres…un maldito…matando gente inocente…¡¿qué podrías ganar?!-chillé enfurecido, mas Strider permanecía impasible.-

Strider.-Destruir de una vez por todas a esa raza inferior que contamina el mundo…demostrarles que no son ni los mejores ni los más evolucionados.-su tono de voz seguía muy grave, sin demostrar sentimiento alguno.-El daño que han causado ya fue suficiente, es hora de pararlo para siempre.-dio un fuerte paso adelante, haciendo temblar toda la estructura.-

Bolt.-No vas a poder…no mientras vivamos…y aunque logres destruir a todos los humanos y gobernar el planeta…-alcé la mirada, con un ojo ya totalmente cerrado.-Siempre estaremos nosotros, siempre iremos tras de ti, y siempre…SIEMPRE, tendrás seres que lucharán por lo justo y que no descansarán hasta acabar contigo.-murmuré estabilizándome a duras penas.-Nunca te vamos a dejar en paz…

Strider.-Cuento con ello, y la verdad no me interesa.-apareció frente a mí nuevamente, dándome un fuerte puñetazo lanzándome nuevamente entre los soportes de la grúa, sosteniéndome sólo con mis patas delanteras y mi hocico. El resto de mi cuerpo estaba suspendido en el abismo.-

Bolt.-"Dios, si...si me suelto…me haré puré allá abajo…n-no puedo permitir que eso pase…no ahora…no habiendo llegado tan lejos…oh…Mittens…si tan sólo pudiera verte de nuevo…"-¡Maldito!

Strider.-No seguiré perdiendo mi tiempo aquí…no contigo.-se acercó y me miró hacia abajo, y, aunque esperaba que lo hiciera, no sonrió.-Muere.

X.-¡Poder felino!-oí un fuerte grito, una voz muy familiar.-

Bolt.-alcé las orejas, incrédulo.-¿Mittens? ¡¿Mittens, eres tú?!

No hizo falta que me respondiera, pues tan pronto como oí la exclamación, vi aparecer en escena a mi amada gatita negra sobre la grúa. Valerosamente, ella cargó contra Strider, saltando y dándole una tacleada en el lomo tan fuerte que pensé que Mittens caería al abismo. Por suerte no fue así, y aterrizó bien (por ser una gata, evidentemente), pero no consiguió mover a Strider, quien sólo se giró con gesto paciente.

Strider.-Supuse que vendrías…-se le acercó amenazante, mientras yo me subía nuevamente sobre la viga de la grúa.-

Bolt.-¡No te atrevas a hacerle daño!-grité lleno de furia, acercándome a grandes zancadas hacia él. Para mi sorpresa, no se hizo problemas, y me lanzó de vuelta por donde había venido con una patada.-¡Agh!

Strider.-Aún a pesar de su inferioridad, esperaba cierto desafío de su parte…veo que sólo saben dar decepciones, y más decepciones…

Mittens.-¡Ja! O sea que al menos nos tenías una esperanza, ¿eh?-sonrió subiendo levemente una ceja, con expresión astuta.-

Strider.-Expectativa.-apareció frente a ella, y aunque ella intentó con todas sus fuerzas asestarle zarpazos, sólo parecía estar bailando en el aire, pues él sin ningún esfuerzo esquivaba todos sus ataques.-Si alguno de ustedes tuviera los sentidos como debiera ser, quizá harían algo más que el ridículo en esta pelea.-sujetó la pata de Mittens, torciéndola hacia un lado. No fue una técnica con fuerza, pero tuvo la suficiente para hacer que ella se desplomara, gritando, intentando alejarse. Por un segundo mi mente se despejó, y recordé que era lo que Chris llamaba "Aikido".-

Bolt.-¡Strider!-fruncí el ceño, balanceando mi cuerpo de atrás a adelante aún sujeto de la viga. Cuando me vi con el suficiente impulso, me solté, saliendo en diagonal hacia Strider. Claramente fui más rápido de lo que él mismo esperaba, pues, gritando, extendí una de mis patas traseras descargando toda mi fuerza y mi impulso en esta. Sonreí como nunca lo había hecho, cuando sentí mi pata contra el rostro de Strider. Había atinado el golpe.-¡Toma eso!

Mittens.-tras mi golpe, Strider la soltó, y ella trepó por su lomo con gran rapidez, dándole un fuerte y profundo arañazo en el cuello, empujándolo luego hacia mí, aunque el Husky sólo dio un paso y luego se detuvo.-

Strider.-…Así que eso es todo. No sé por qué pensé que serían capaces de sorprenderme.-dijo en voz alta, girando su cabeza hacia mí. Antes de que pudiese levantar las patas para ponerme en guardia, me dio un fortísimo puñetazo, desgarrando parte de mi pómulo. Caí como un saco contra el metálico suelo húmedo, rebotando levemente incluso con un desagradable gusto a sangre en la boca. Apenas levanté la cabeza, lo vi sujetando a Mittens en alto, aunque sin hacerle daño.-Ya me he cansado de ustedes…quizás…la muerte de ella te enseñe a aceptar las proposiciones cuando te son tan favorables...-desde donde yo estaba, podía observar perfectamente cómo la estaba asfixiando.-

Bolt.-¡Mittens, no!-escupí un poco de sangre, viendo esta caer al abismo con enorme lentitud.-

Mittens.-¡B-Bolty!-gritó cerrando los ojos, forcejeando inútilmente contra Strider.-

Bolt.-me mordí el labio con tanta fuerza que hice que sangrara aún más. Fruncí el ceño gruñendo, iracundo, más que nunca en mi vida…estaba totalmente furioso. Miré con unos ojos desorbitados a Strider, y arqueando el lomo cargué contra él. Ya sabía lo que iba a hacer. Y cuando dio su patada, me hice a un lado esquivándola. Ya no iba a caer en su juego.-¡Cómete esto!-rugí como nunca creí que podría hacerlo, propinándole al sorprendido Husky el puñetazo más potente de mi vida. Sentí los huesos de mi pata crujir contra su rostro, duro como una roca…pero quizá no tan resistente. Soltó a Mittens y desvió la cabeza por la enorme fuerza de mi golpe, saliendo sus anteojos volando lejos, precipitándose por uno de los soportes de la viga.-Grrr…-tomé a Mittens entre mis patas apenas la soltó, dando unos saltos atrás.-Amor, ¿estás bien?

Mittens.-S-Sí, Bolt…lo estoy…-murmuró aterrada. Mi mirada en ese momento tuvo que haberse visto como la de una bestia, pues ella me escrutaba con unos ojos pequeños, con un gesto vacilante.-Bolty…

Bolt.-Shht, tranquila, no estoy enfadado contigo.-dije con voz áspera, pero lo más suave que pude para calmarla. Con suerte, lo logré.-

Mittens.-¿Acaso… le habrá dolido?-preguntó poniéndose a mi lado, mientras Strider, que se había encogido, volvía a alzarse, dándonos la espalda. Cuando se irguió por completo, un gran trueno atravesó el cielo, girándose él lentamente. Para ese entonces, no sabría decir si Mittens tenía más miedo que yo…pero podría apostar estando casi seguro, a que yo me sentí aún más asustado que ella.-

Strider.-me miró penetrantemente, con unos horribles ojos rojos iguales a los de un monstruo, como los que salían en las películas que veía Rhino. Por primera vez los veía, pero jamás imaginé que serían tan horriblemente atemorizantes…tanto Mittens como yo dimos un paso atrás..-Insolente...-lentamente frunció el ceño, comenzando a acercarse…

Chris P.O.V.

Corríamos a toda velocidad, cuidando de no resbalarnos por el piso húmedo. Pero era difícil. ¿Hacia dónde íbamos? Ninguno de nosotros sabía, aunque desde el sector en el que nos separamos de Mittens sólo había un camino que podíamos seguir, por lo que nos aventuramos a adentrarnos por una larga plataforma de metal que conducía hacia lo que, sin duda, era un búnker…o algo así.

Luna.-tan pronto como llegamos junto al búnker, hizo un quiebre a a la derecha, aproximándose a un contenedor destapado. Se irguió sobre las patas traseras apoyando las delanteras en la pared de este, en un intento por ver. No lo consiguió pues el contenedor era bastante alto.-Bueno, ¿y ahora?

Chris.-Ahora…buscamos algo que nos ayude a detenerlo.-me acerqué al bunker dando saltos, llegando Bobby a mi lado. En el interior de este, similar a un almacén, había varios sacos amarrados con cuerdas transparentes.-Quizá deberíamos revisar esto, podría haber-

Jean.-antes de que me diese cuenta, había saltado dentro, y de una tacleada echó abajo las bolsas, las que se rompieron liberándose su contenido. Eran muchas piezas claramente de metal, unidas entre sí, además de cables, y un rollo enorme de alambre muy grueso. También habían unos círculos metálicos de muy gran tamaño, tan pesados que no los podíamos levantar ni siquiera entre varios.-¿Para qué será esto?...

Rhino.-Quizá sea para mantener unidas las bolsas.-dijo serenamente, con Michelle a su lado. Ella le dio una mirada de desaprobación, acompañada de una negativa con la cabeza.-

Michelle.-Si son tan grandes…sólo pueden servir para una cosa.-al mismo tiempo, todos nos giramos hacia la grúa, mientras estallaba un ensordecedor relámpago en el cielo.-

Bobby.-Deben ser repuestos de la grúa…¿entonces eso es?-me miró ladeando la cabeza, entrecerrando los ojos.-

Chris.-Sí, Bobby, estoy convencido de que es un imán.-murmuré desviando la mirada a Jean.-¿Cómo podría ayudarnos?

Jean.-No lo sé…si tuviéramos un misil podríamos atraerlo con el imán, pero…Strider ya debió cargarlos todos…

Bobby.-¿Y no podemos simplemente destruir el silo?

Michelle.-No, cachorro, a menos que quieras que muramos.-tosió, pegándose al costado de Rhino.-

Chris.-suspiré, bajando la cabeza.-No nos sirve, tenemos que buscar otra cosa…Luna, ¿tú qué crees?...¿Luna?-miré alrededor.-

Luna.-¡Hey chicos, deleiten sus ojos con esto!-exclamó en tono solemne, empujando una caja que se hallaba sobre el contenedor. De algún modo había logrado subir.-

Chris.-¡Cuidado!-empujé a Jean para que la caja no la golpeara. Al caer esta, se abrió, desparramándose en el suelo una gran cantidad de herramientas, clavos, encendedores, más cables, un martillo, adhesivo líquido, e incluso una sierra circular con un cable muy largo.-Wow…creo que tengo una idea de qué podemos hacer.-sonreí.-Pero todos tenemos que trabajar juntos en esto, ¿okey?-puse mi pata al frente.-

Bobby.-sin pensarlo, puso su pata sobre la mía.-Cuentas conmigo siempre, hermano.

Rhino.-trepó por sobre uno de los hombros de Bobby, mientras Michelle hacía lo mismo con su otro hombro. Ambos, con dificultad, lograron inclinarse hacia adelante, poniendo sus patitas con la mía.-

Jean.-ella me miró profundamente a los ojos, haciéndome recordar los primeros días que estuve con ella. Tan perfecta, tan hermosa, tan cálida y dulce…y ahora era mía. Mi pareja, mi amada lobita…Jean era sin duda, gran parte de mi vida.-Estamos juntos.-suavemente puso su pata junto a las nuestras. Luna hizo lo propio una vez hubo bajado del contenedor.-

Chris.-Bien, pongámonos a trabajar.-sonreí.-Strider podrá ser resistente, pero veamos si puede sobrevivir a una lluvia de herramientas filosas…

Rhino P.O.V.

Rhino.-caminaba con el ceño fruncido, con Michelle a mi lado.-¿Por qué no me dejan ayudarlos?

Michelle.-Porque somos muy pequeños, lindo, no podíamos ayudar en mucho.-se sentó a mi lado, tomando un pequeño trozo de cartón que estaba en el suelo para intentar cubrirse de la lluvia.-

Rhino.-Sí, pero ellos nunca confían en mí…el tamaño nunca ha sido importante, lo que importa es lo que tenemos adentro. Y yo tengo dentro a un gran héroe dispuesto a hacerlo todo por quienes ama, dispuesto a volar hacia el ocaso luego de un arduo día de combatir el crimen…-tomé aire.-Luego de salvar a cientos de niños y que me digan "lo hiciste Rhino, tú salvaste el día"…-suspiré.-Algún día…

Michelle.-asintió con la cabeza.-Ajá…Rhino, quizás deberías dejar la televisión un poco, ya sabes…te hace ver cosas…cosas ilógicas.

Rhino.-Oh, así que tú tampoco crees en mí, ¿verdad?-me puse en guardia.-Siempre lo supe, una infiltrada de Cálico junto a-

Michelle.-Cielo, sabes que…no es agradable que juegues con eso cuando en verdad pasó…-se rascó la cabeza, suspirando con la mirada baja.-

Rhino.-¿Eh?...¿P-Pero qué dices? Sabes que te amo, ¿verdad?-caminé hasta llegar junto a ella, abrazándola.-

Michelle.-Sí Rhino, como yo te amo a ti, pero…aún me pesa el hecho de que al principio haya tenido que traicionarlos. No deja mi conciencia tranquila.-apoyó su cabeza sobre mi hombro.-

Rhino.-miré al piso, pensando en qué decir para hacerla sentir mejor. "Rayos…si viera más películas románticas y menos de acción supongo que no me sería tan difícil"-pensé.-Michelle…no importa lo malo que hayas hecho antes. Es lo genial de amar, ¿no? Que cuando amamos, amamos al otro tal como es, con sus virtudes y sus defectos, sus aficiones, sus rarezas…su color de pelo, o el de sus ojos, o sus malas costumbres…-me puse a pensar.-O su odio por cosas ilógicas, o que te controle, o que te haya traicionado, o-

Michelle.-¡Bien, bien, ya para!-bufó.-Ya entendí el punto…gracias, supongo…

Rhino.-De nada…-sonreí ampliamente. Le había subido el ánimo, ¿eh?-Deberíamos ir con los chicos, quizá necesiten a alguien que conecte los cables más pequeños…o algo así. ¿Qué dices, amor?-tomé su pata, ayudándola a levantarse.-

Michelle.-Opino que es buena idea…si insistimos más seguro que nos dan algo que hacer.-más, al levantarse, noté que pasaba a llevar una pequeña correa. Esta colgaba desde la baranda de la plataforma…pero hacia abajo. "¿Qué puede estar sujetando esa correa?.."-me pregunté vivamente extrañado. Me aproximé a la orilla de la baranda, viendo que, oculta bajo una manta negra, se hallaba una segunda plataforma, ésta más pequeña y cercana al nivel del mar.-¿Qué miras tanto, Rhino? Tenemos-

Rhino.-Dame un segundo…-murmuré, trepando por la baranda, sujetando la correa, nervioso por la altitud.-

Michelle.-¡Rhino! ¡¿Qué haces?! ¡Baja de ahí, si caes al mar seguro te das contra una roca y-

Rhino.-¡Hey, calma!-vociferé temblando.-Me pones nervioso…s-sólo voy a bajar a ver qué hay ahí, y volveré, ¿sí? Cuando lo haga iremos con los demás…

Michelle.-se cruzó de patas.-No Rhino, no te voy a dejar ir solo. Vamos a buscar a Chris.

Rhino.-No va a querer venir, seguro va a estar ocupado-

Michelle.-Rhino, es una ORDEN.-me miró seriamente.-

Rhino.-…Pero si sólo voy a-

Michelle.-Cinco…cuatro…

Rhino.-sonreí.-Ay, por favor, no creerás en serio que eso de contar me asustará, ¿o sí?-mas su rostro seguía igual.-

Michelle.-Tres…DOS…

Rhino.-Amor, yo…-murmuré entrecortadamente.-

Michelle.-UNO…

Rhino.-¡Está bien, está bien, ya voy!-corrí de vuelta con ella, trepando por la correa con rapidez. Suspiré una vez había vuelto.-

Michelle.-Ese es el Rhino que amo, tierno y obediente.-me abrazó besándome profundamente, caminando hacia donde estaban los demás.-

Rhino.-Sí…pero que conste que volví porque me dio frío, ¿eh? Brr…-simulé temblar.-

Michelle.-rió suavemente.-Claro, como digas, mi amor.

Tardamos no más de dos minutos en volver. Chris y Luna sostenían juntos dos anillos metálicos de más o menos medio metro de largo por uno de alto, en posición vertical. Era de metal, y Bobby lo estaba pegando con una botellita pequeña, seguramente algo similar a adhesivo. Jean armaba con unos cables una conexión y juntaba diversos clavos y encendedores, a los que les amarraba una cinta roja pequeña, de esas que usaban las personas en las "mudanzas" (lo sabíamos porque cuando Chris se mudó, traían las cosas embaladas con esa cinta).

Rhino.-Todos se ven muy ocupados…¿a quién crees que sería mejor preguntarle?

Michelle.-Bobby me da miedo, Jean no sé, Luna tampoco…mejor Chris.-se puso detrás de mí, dándome un leve empujoncito.-

Rhino.-tropecé, por suerte recuperando el equilibrio antes de caer.-Estuvo cerca…ejem…chicos…¿chicos?

Chris.-No, Luna, ese eje tiene que estar pegado a este…no, del otro lado.

Luna.-¡Esto no me gusta! ¿No lo puedo pegar yo mejor?

Bobby.-Nop. Eso lo estoy haciendo yo.-sonrió suavemente.-

Luna.-Sí, pero, ¿no podemos cambiar?

Jean.-Si quieres yo te cambio, Luna.-le sonrió con gran calidez.-

Luna.-No, a mí no me gustan los cables y esas cosas…lo siento…

Chris.-Entonces no puedes hacer otra cosa, Luna, disculpa.-frunció el ceño, claramente intentando no perder la paciencia. Por su expresión, adiviné que no le era fácil.-

Rhino.-Chris…-me aproximé a él y toqué su pata trasera con un dedo.-Chris.

Chris.-Ahora no, Rhino, ¿por qué no le ayudas a Jean con esas cintas? Son muy pequeñas, y-

Rhino.-Es que es algo importante…necesito que vengas.-lo miré tan serio como pude, lo que lo extrañó notoriamente.-

Chris.-…Pero es que aquí-

Michelle.-Te juro que puede ser algo útil, no es una broma, allá atrás…había algo cubierto con unas mantas, algo grande…

Chris.-levantó las orejas, mirándonos, interrogándonos mentalmente. Al cabo de unos segundos de silencio por parte de todos, suspiró, bajando los anillos.-Está bien…pero por favor, no mientan, ahora estamos muy ocupados…¿okey?

Rhino.-asentí con la cabeza con gran emoción. Sin decirle nada, salí disparado en dirección al final de la baranda, por el cual trepé como antes, descendiendo por la correa.-

Chris.-al llegar junto a la correa, dio un paso atrás y vaciló por un momento, aunque luego de que Michelle le dijo algo que no escuché al oído, pareció decidirse, y bajó usando las divisiones de la baranda.-Y bien, ¿qué…-abrió mucho los ojos, al igual que yo.-¡¿PERO QUÉ?!

Frente a nosotros, se encontraba nada más y nada menos que un…¿avión? Entero. No, no era un avión…era como una nave. A los costados de esta se encontraban varias cajas, todas vacías sin embargo. El vehículo, por otro lado, parecía estar en buenas condiciones, o al menos desde el exterior así se veía. En el piso había, dispersas, varias herramientas manchadas con grasa.

Chris.-Así que las partes con imanes eran repuestos para la grúa, y estas de aquí las estaban usando para reparar un avión…la pregunta es…¿para qué?-me miró ladeando la cabeza.-¿Para qué necesita una nave militar si tiene un silo desde el cual lanzarlos en este mismo sitio?

Rhino.-No lo sé…es extraño, ¿no?-en ese instante, oímos claramente proveniente desde el avión, un sonido.-¿Qué fue eso?...-retrocedí un poco.-

Chris.-También lo oí…ven, vamos a ver.-antes de que pudiera yo decir algo, se adentró en el vehículo por el costado, donde había una puerta abierta.-Rayos, qué oscuro está aquí…-murmuró, segundos antes de que yo oyera un sonido metálico bastante fuerte. Chris se había dado un cabezazo contra una pared por no poder ver.-Ay…¡Rhino, ven, lo encontré!

X.-¡Nhhmghj! ¡Ajnmmh!-escuchamos de nuevo aquel sonido, esta vez más cerca al habernos aproximado. Corrí dentro con Chris, bastante sorprendido por nuestro hallazgo: una persona. Dentro del avión, había un hombre de unos treinta años, amarrado de pies y manos, con un paño en la boca. ¿Qué estaba haciendo ahí?-¡Mnggnh, mhnnhh!

Chris.-Shhht, cállate, nos vas a delatar…-murmuró tanto o más sorprendido que yo. Se giró a verme, estupefacto.-¿Para qué quiere Strider un humano? Creí que los odiaba, que no había ninguno en la isla…

Rhino.-Ni idea, pero seguro que para nada bueno… Chris, mira, hay algo detrás del avión.-señalé con una pata algo brillante y de gran tamaño que estaba sujeto al vehículo, pero por fuera.-¿Qué será?

Chris.-Es mejor que vayamos a ver…-salió del avión rápidamente, conmigo pegado detrás de él. Ambos avanzamos un momento hasta toparnos con una nueva sorpresa: Lo que estaba sujeto al avión era una especie de mini-bodega, llena de cajas y unas extrañas esferas grises, claramente de metal. Estas tenían unas divisiones y algunas partes sobresalientes, como desniveles, además de un pequeño círculo al medio, el que era de diferente color según cada una.-¿Y esto es...?-se acercó tomando una de las esferas.-No es pesada…-el extraño objeto era de más o menos la cuarta parte del tamaño de Chris.-¿Para qué será esto?

Rhino.-Ni idea…-sonriente, comencé a andar en círculos dentro de aquella mini-bodega, cuando de súbito me pareció notar, entre las cajas, algo que…bueno, si era lo que creía que era, podía garantizarnos la victoria.-Vaya…¿sabes, Chris? Quizá ni siquiera teníamos que esforzarnos tanto para ganar….

Chris.-se giró a mí, aún con una esfera entre las patas.-¿Qué? ¿Por qué dices eso?

Rhino.-sonriente, señalé con la pata, por lo que Chris se quedó con la boca abierta.-

Dentro de la caja que había encontrado, se encontraban, y no pocos, misiles militares. Seguramente de largo alcance. Sonreí haciendo una mueca.

Chris.-Misiles…rayos, ¿para qué? ¿Por qué Strider tiene todo esto aquí?-se preguntó en voz alta, confundido.-

Rhino.-No lo sé…pero si me preguntas…-miré unas cuerdas quemadas, otras rotas, y unas cuantas menos en buen estado.-Creo que es hora de enviar al superior por los cielos…

Bolt P.O.V.

Grité con fuerza cuando Strider me pateó en el pecho, al mismo tiempo que él esquivaba un ataque de Mittens.

Bolt.-rodé un metro más o menos por sobre la grúa, furioso.-Mo-Monstruo…

Strider.-esquivó un zarpazo de Mittens, sujetando su pata y haciéndole una llave, lanzándola con su propia fuerza a mi lado.-La esperanza es una cosa tan ridícula cuando luchas contra tu destino…

Mittens.-¿Destino? Je…-se levantó, adolorida.-Tú no sabes nada del destino…sólo eres un loco que quiere destruir inocentes…¡vidas!-exclamó tambaleándose brevemente.-

Bolt.-Así es…y aunque lo intentes por años, jamás te dejaremos ganar. No sin una pelea hasta que un bando haya caído.-lo miré frunciendo el ceño, aunque aún intimidado por su horrenda mirada.-

Strider.-No lo entienden…el destino de todo inferior es ser destruido, no son más que un desperdicio…

Mittens.-¡Desperdicio! ¡No lo creo, amigo! ¡Veremos quién lo es, pues!-se abalanzó contra él, aunque Strider sólo saltó, dejándola pasar de largo.-

Bolt.-¡Mittens! ¡Mittens, recoge tu pata!-chillé alarmado cuando vi a Mittens lanzar sus patas hacia adelante, aún en posición de ataque. Ella profirió un grito.-¡AMOR, NO!

Mittens.-cerró los ojos, consiguiendo recuperar el equilibrio al último segundo antes de caer a la grúa. Una de sus patas sin embargo, la derecha delantera, quedó atascada entre las vigas por el impulso, torciéndose con fuerza cuando finalmente se detuvo, quedando como único freno su pata, la que había hecho de palanca entre los metales.-¡Ah!.. ¡D-Duele, duele mucho!-gritó acurrucándose, sobando su pata torcida. La lluvia seguía cayendo incesante sobre ella, limpiando la sangre que comenzaba a brotar.-B-Bolty…

Bolt.-¡Grr, maldito, me las vas a pagar!-chillé corriendo hacia Strider, quien en todo momento se mantenía de pie sobre las patas traseras. Cegado por la ira, sólo corrí directo hacia él, listo para darle una mordida en el cuello.-

Strider.-Ustedes los inferiores y sus emociones.-alzó su pata, sosteniendo mi cuello en el preciso instante en que estaba ya saltando. Me levantó un poco y luego me soltó, pero antes de que mis patas traseras consiguieran llegar al suelo, me golpeó con una fuerza brutal en el pecho, con un potente crujido.-

Bolt.-con la mirada perdida y las sienes que ya me estallaban, escupí un chorro de sangre, sintiendo claramente los huesos de mi cuerpo retumbar tras el golpe. No me di cuenta cuando caí al piso, simplemente…no lo sentí. Sabía que si me quedaba en el piso tirado, iba a desmayarme, y quizá a morir. Con fuerzas que surgieron de no sé dónde, comencé a levantarme, aún mareado y sumamente adolorido.-Agh…M-Mittens…

Strider.-se cruzó de patas, acercándose con lentitud.-Se recuperará.

Bolt.-miré con gran odio al husky, intentando mantenerme en pie…pero me era muy difícil.-…Eres…eres un…monstruo…

Strider.-Soy un superior…ustedes los inferiores son sólo un estorbo.-seguía acercándose.-No soy alguien que saque cosas en cara…pero piénsalo, Bolt, tú tuviste la decisión de unirte a mí y formar parte de un nuevo mundo. En cambio preferiste seguir en el bando equivocado, con los humanos…y por lo tanto…morirás como uno de ellos.-levantó la pata trasera, posicionándola sobre mi pecho.-Matarte haciéndote sufrir no servirá de nada…así que sólo lo haré rápidamente.

Bolt.-suspiré, entrecerrando los ojos. Puso su pata sobre mi pecho y me empujó hacia atrás, haciéndome quedar boca arriba, agotado.-N-No…-intenté girarme, pero no lo conseguía…estaba demasiado malherido.-

Strider.-puso su pata sobre mi pecho, cuando de súbito Mittens saltó sobre él, comenzando a arañarle el lomo con fiereza. Strider ni se inmutó.-

Mittens.-¡Muere, muere, monstruo!-gritó llorando de ira y dolor por su pata.-

X.-¡Bueno, bueno, creo que tenemos un show de fuegos artificiales aquí!-exclamó una potentísima voz, la que definitivamente me sonó familiar…y mucho. Abrí los ojos, rodando a un costado.-

Strider.-se quitó a Mittens de encima con un movimiento, mirando hacia abajo, de donde provenía la voz. Tanto Mittens como yo hicimos lo mismo.-

Luna.-sostenía frente a ella Bobby, un altavoz, el que estaba conectado a un montón de cables.-¡Chicos, agárrense de lo que puedan!

La advertencia no fue clara sino hasta que nos dimos cuenta de que Chris, tranquilamente, procedía a dejar una extraña caja junto a la base de la grúa, tirando de lo que parecía una cuerda.

Mittens.-¿Pero qué?...

Bolt.-¡Mittens, junto a mí!-pasé por al lado de Strider, abrazando a Mittens, sujetándome con todas mis fuerzas a las vigas del piso. Era obvio ya lo que sucedería.-

Strider.-¿Realmente creen que funcionará?-se giró a nosotros, serio.-

Bolt.-sonreí.-Hay que averiguarlo, ¿no?

Luna.-¡AL SUELO!-oímos su voz, antes del estallido. Esperaba que fuera una explosión devastadora, que causara una enorme bola de fuego…y en cambio sólo sentimos un leve temblor en la estructura.-

Mittens.-¿Qué…eso es todo?-preguntó incrédula. Strider no se movía.-

Bolt.-No…no lo creo, no puede ser…-tragué saliva.-

Iba a soltarme. No tuve el tiempo siquiera para eso. Toda la estructura se agitó fieramente hacia un costado, comenzando a inclinarse. Literalmente, la grúa se estaba yendo abajo.

Bolt.-¡Oh, santo dios de los perros!-me aferré con todas mis fuerzas a las vigas, con Mittens bien sujeta entre mi cuerpo y estas.-¡No te sueltes amor!

Un nuevo estallido, y esta vez fue suficiente. La base de la grúa colapsó por completo, volando los trozos de metal con las explosiones. El sitio donde estábamos comenzó a ponerse en diagonal con gran rapidez, mientras Strider llegaba de un salto a la parte superior de esta, la que se iba poniendo en posición horizontal.

Cerré los ojos para no mirar abajo, pero el vértigo era demasiado fuerte. Ya la viga de donde estábamos sujetos Mittens y yo había quedado totalmente vertical, mientras Strider se mantenía de pie sobre la viga como si nada.

Bolt.-A-Aguan…ta…aguanta…-murmuré tomando aire.-

Mittens.-Sí…estoy aguantando…Bolt…vamos a caer…

Bolt.-Lo sé, lo sé…tranquila…mira, esto es lo que haremos…cuando la grúa caiga, pensaremos en el recuerdo más feliz que tengamos, ¿sí? Un recuerdo que nos llene de alegría y esperanza…el mejor recuerdo de nuestras vidas…-la miré a los ojos, asustado, tragando saliva.-Y…cuando ya estemos viviendo ese momento…nos vamos a soltar.

Mittens.-¿A soltar?...Pero…Bolty…-me miró incrédula, palideciendo-

Bolt.-Shht…-la callé con un suave beso.-Sólo hazlo, te prometo que estaremos bien. Te lo juro, Mittens.

Mittens.-…¿Por tu vida?-dejó su cabeza sobre mi pecho, únicamente para no ver abajo.-

Bolt.-Sí, Mittens…te lo juro por mi vida, que eres tú y Scott…los amo.-apreté los dientes.-Los amo…

Y finalmente, sucedió. Con un chirrido de metal cortándose, partiéndose y retorciéndose bajo la lluvia, la parte superior de la grúa se destrozó sin soportar más ya el peso. Mittens, Strider, yo…suspendidos en el aire, cayendo…cayendo al abismo. A la muerte.

"Mi recuerdo…mi recuerdo"…

Mittens estaba dando a luz. A nuestro hijo, nuestro hermoso hijo Scott. Lo estaba viendo con vida por primera vez.

"Uff…otro…orejón que soportar." Lo primero que me dijo tras nacer nuestro pequeñito…tenía ese momento tan claro en mi memoria, tan nítido…como si lo estuviese viviendo en ese mismo instante una vez más. Estaba tan feliz, tan dichoso…no podía creerlo.

.-¡DESPIERTA BOLT! ¡DESPIERTA, TIENES QUE SALTAR!

Bolt.-N-No quiero…Mittens…no quiero dejarte…

.-¡En serio tienes que hacerlo, lo tenemos planeado!-exclamó la voz de antes, esta vez más nítida.-

Bolt.-Mittens…-abrí los ojos, soltándome, simplemente…dejando mi cuerpo caer. Súbitamente sentí algo haciendo presión contra mi lomo, algo más bien duro. Extrañado, abracé a Mittens con mucha fuerza, mas ella se liberó, extendiendo sus patas hacia atrás de mí.-¿Qué?..

Mittens.-¡Sujétala!-gritó aferrándose con ambas a "algo" detrás de mí.-¡Vamos Bolty, esta no será nuestra última aventura!-jaló el objeto del cual se sostenía, permitiéndome ver que era una soga gris…parecía resistente…o al menos lo suficiente.-

Bolt.-…S-Sí…t-tienes razón-atontado, me giré y sujeté la soga, sin tener claro qué iba a pasar. Tan pronto como estuvo cargada con el peso de ambos, esta se cortó, cayendo hacia adelante con nosotros agarrados del extremo cortado, igual…igual que en aquella vez, con el tren…me sujeté con el hocico firmemente a ella. Estábamos cayendo demasiado rápido, con el viento y la lluvia sin permitirme ver bien.-¡Oh, cielos!

Mittens.-¡Ahora, Bolt!-sin esperarme, simplemente se soltó.-

Bolt.-¡Amor, esp-la grúa se había venido abajo, pero no sólo la parte superior donde estábamos, sino la grúa ENTERA. La enorme estructura iba cayendo estrepitosamente, y la cuerda aquella me salvó de ser aplastado. Sin pensarlo dos veces, me dejé llevar, y me solté. Caí deslizándome sobre la plataforma del principio, destrozándose con fuerza la otra en la que había estado antes…junto con el panel de control de los misiles, el que fue aplastado por la parte superior de la grúa, cayendo al oscuro mar en medio de un enorme lío de cables y metal destrozado. Apenas toqué el piso, comencé a gritar, ensordecido, cuando sentí las patas de mis compañeros tomándome, ayudándome a ponerme en pie.-¿Qué rayos?... Ch-Chicos…-los miré, estupefacto.-¿Cómo…?

Rhino.-¡Ya, Michelle!-me señaló con una pata, totalmente ajeno a lo que estaba diciendo, a Strider, que iba cayendo.-

Michelle.-sonrió. Para mi enorme sorpresa, Strider cayó al suelo de pie, como si nada…era imposible…mas cuando la grúa había caído justo sobre el complejo, destruyendo el techo del sector donde antes estábamos con Sky…d-donde…donde habíamos dejado a los demás…y a Scott…oh…-¡Toma esto, superior!

Chris P.O.V.

El plan había resultado tal como lo esperábamos. Jean y yo habíamos atado una soga más o menos a la mitad de la altura de la grúa, calculando más o menos que tuviese el largo suficiente para no romperse antes de tiempo. Jean consiguió crear pequeños explosivos que se activaban al arrancarles un pedazo de cable, lo que accionaba una chispa junto al encendedor que tenían dentro, al que además le habíamos añadido una gran cantidad de pólvora. ¿De dónde salió? Pues del avión que Rhino me había enseñado. Dentro de este, fija, se hallaba instalada una torreta en la parte posterior de la aeronave. Conseguimos abrir el depósito a la fuerza, y tan pronto como pudimos hacerlo, tomamos la pólvora y volvimos con los demás. Ahora restaba que Bolt hiciera su parte, al igual que Mittens…aunque ellos únicamente tenían que presionar un botón.

Chris.-corrí hacia Bolt y Mittens, quienes consiguieron salvarse saltando hacia la cuerda, la que se cortó cuando la grúa se vino abajo, en el ángulo exacto que esperábamos. El extremo de esta osciló en diagonal hacia adelante, soltándose los chicos en el momento justo, aterrizando junto a nosotros sin hacerse ningún daño. Mittens se incorporó de un salto, mirando a su alrededor nerviosa, mientras Bolt sólo seguía echado en el piso, con expresión atónita.-¡Bien hecho, chicos, ahora arriba, tenemos un superior que echar abajo!-sonreí, entregándole a Bolt un control.-

Bolt.-C-Chris…estoy herido…-escupió un poco de sangre, levantándose.-¿Pudieron…hallar algo?...

Chris.-Por supuesto, Bolt…-Strider había ya caído, de pie… "Este sujeto es indestructible"…-pensé, sacudiendo la cabeza.-

Strider.-iba a dar un paso adelante, cuando súbitamente Luna tacleó la caja de herramientas que habíamos preparado, al mismo tiempo que Jean derribaba el imán gigante del otro extremo.-

Para explicarlo mejor, Luna, los chicos y yo, estábamos del extremo izquierdo de la plataforma, Jean en el derecho usando el imán, y Strider en medio de ambos, justo donde lo queríamos.

Luna.-sonrió suavemente.-¡Eh, Strider, cómete esto!-la expresión de sorpresa del husky lo dijo todo. Claramente no esperaba ese recibimiento de nuestra parte, y…tampoco esperaba lo que vendría luego.-

Tan pronto como Luna dejó caer las herramientas, estas volaron a toda velocidad hacia donde Jean estaba…pasando primero…por Strider…sí, le había llegado la hora, al fin.

Bolt P.O.V.

Incrédulo, vi las herramientas que los chicos habían preparado volar contra Strider, quien rápidamente comenzó a esquivarlas una a una, agachándose, inclinándose a un costado, o simplemente desviándolas con un golpe de pata.

Bolt.-¿Es todo lo que tenemos?-pregunté girándome, mas los chicos ya no estaban ahí, sólo estábamos Mittens y yo, aún con el control que Chris me había dado en la pata.-¿Qué?...

Strider.-un martillo lo golpeó fuertemente en el costado, pero fue lo único que lo hirió, pues todo lo demás lo esquivó como dije anteriormente. Me mordí el labio con tanta fuerza que lo hice sangrar.-…Sus intentos por triunfar me dan lástima…

Luna.-de entre las sombras, surgió corriendo con…esperen…¿era realmente lo que creía?...Sí..sí, lo era…Luna corrió hacia él sosteniendo entre las patas una gran sierra circular, de esas que usan los humanos…pero extrañamente, la tenía encendida, conectada a un bulto de cables que soltaban chispas profusamente.-¡TOMA!

Strider.-tras esquivar el último clavo que voló hacia él, demasiado grande por cierto, quedó en una posición totalmente vulnerable, con el lomo al descubierto.-

Lo que sucedió a continuación me puso los pelos de punta: Luna hundió casi en su totalidad el arma en el lomo de Strider, desgarrando esta su carne y su piel fieramente.

Luna.-¡Muere, muere ya, maldito!-gruño cerrando los ojos, empujando tanto como podía aquella sierra dentro de la espalda de Strider, todo esto siendo visto por unos horrorizados Mittens y yo.-

Cerré los ojos, sin querer seguir viendo. Evidentemente Luna le había cercenado por completo la columna a Strider, y este se desplomaría en medio de un charco de sangre, gritando cosas como "¡Es imposible!".

Luna.-¿Q-Qué? ¡Suéltame!-oí que gritaba, por lo que abrí los ojos una vez más. Strider se mantenía de pie, sujetando firmemente la pata de Luna, con una línea roja en su lomo, la que desapareció en un par de segundos, regenerándose su cuerpo increíblemente rápido.-¡Déjame!

Strider.-ahora, y para la sorpresa de todos, sujetó no la pata de Luna, sino la sierra en sí, aún girando esta…y la detuvo. Sí, la detuvo con su propia pata, sosteniéndola.-Ya han interferido demasiado en mis planes.-frunció el ceño, y, con un movimiento, destrozó por completo la sierra, aún la hoja, al apretar su puño. Los trozos de metal afilado se desparramaron por el suelo.-

Luna.-miró lo poco que le quedaba de la sierra, ahora reducida a un par de fierros delgados doblados y humeantes, y unos cables cortados.-Bueno…eso no lo esperaba…

Strider.-Se acabó…-Luna tropezó, cubriéndose con sus patas.-Su insolencia es prueba de su aprovechamiento, es hora de acabarla de una vez por todas.-dio un paso al frente, cuando Luna sonrió.-

Luna.-me miró a lo lejos y sonrió, guiñándome un ojo.-

Bolt.-¿Qué?...-murmuré sin comprender lo que sucedía. Ninguno de los chicos se encontraba cerca, ni alcance de mi vista, sólo Luna.-

Luna.-asintió con la cabeza disimuladamente, cuando de súbito comprendí lo que quería decirme: Con un dedo había señalado debajo de Strider, quien sin darse cuenta ponía la pata alrededor de un círculo gris.-

Bolt.-miré el control con la boca abierta, realmente sorprendido, y, antes de presionar el botón, tomé aire.-¡STRIDER!

Strider.-Apenas giró la cabeza, pero no alcanzó a zafarse.-

Bolt.-sin saber qué sucedería, pero intuyendo que sería algo que lo acabaría por completo y para siempre, presioné el botón.-

Un leve pitido, y luego vi pasar desde detrás de mí, un misil encendido, avanzando a una velocidad increíble. Mittens arrojó una llave inglesa al aire con mucho esfuerzo, la que voló en dirección al husky, que la destrozó con un solo golpe de su pata, pero esto le valió la defensa de su espalda. Luna se levantó, y, sonriente, pateó con todas sus fuerzas el pecho de Strider, quien parecía no comprender lo que estaba pasando, al igual que Mittens y yo. Un relámpago tronó con fuerza en el cielo.

Strider.-no dijo nada, mas sólo miró al piso, percatándose de lo que iba a pasar…pero cuando ya era muy tarde. El círculo que rodeaba su pata se cerró de golpe, sin que pudiese escapar aún con su enorme velocidad. El cable que estaba en su pata iba amarrado a la parte posterior del misil. Intentó aferrarse al piso con sus garras.-

Mittens.-Hasta nunca…-sonrió levemente, pegándose a mí.-

Strider.-No parecía furioso, ni tampoco preocupado, sino sólo pensativo. El misil simplemente avanzó ya mucho más rápido, arrastrando al que había sido nuestro más grande enemigo por la plataforma. Al fondo de esta, se levantó una plancha metálica en diagonal. Bobby y Chris se hallaban bajo la plancha, haciendo de ese modo una especie de rampa, alzándola apoyando esta sobre sus lomos.-

Chris.-¡Bien hecho!-gritó sonriente.-

Strider clavó sus garras en el piso, consiguiendo frenar por un segundo el misil, sacando muchas chispas del piso. El proyectil pareció tomar aún más impulso, y lo arrastró aún así, golpeándose contra la rampa, la que lo hizo cambiar de dirección…ahora…ahora iba hacia arriba.

Strider.-frunció el ceño, quedando de cabeza por el fuerte impulso y la extrema velocidad que el misil llevaba. Intentaba cortar el cable, pero estaba perdido…el misil lo llevaba directo al cielo.-

Bolt.-salté.-¡Eso es! ¡Sí!

Chris.-¡Buen viaje, Strider!-gritó haciéndose a un costado, dejando caer la plancha metálica al igual que Bobby. Desde detrás de ellos salió Jean.-

Strider.-no dijo nada, sólo cerró los ojos, haciéndose más y más pequeño a medida que el misil se alejaba, internándose en el lluvioso cielo. Pocos segundos después, se desvaneció por completo de nuestra vista, con un potente relámpago de acompañamiento.-

Todos nos quedamos mirando al cielo, expectantes…pero nada sucedió. La rojiza luz que se veía desde detrás del misil desapareció completamente, más allá de las nubes, o al menos eso parecía. Finalmente…finalmente todo había acabado.

-Música de Ambientación: watch?v=0NoevtVvmIE&feature=related

Bolt.-sonreí con los ojos llorosos, abrazando a Mittens y pegándola a mí. -Cielo…lo logramos…finalmente…ganamos….

Chris.-¡Eso!-dio un par de saltos, muy feliz.-¡Chicos, bien hecho!-abrazó a Jean, quien saltaba también, besándola profundamente.-

Bobby.-sonrió agotado, y se apoyó en la plancha metálica, suspirando. -Sí que era duro, ¿eh?...

Rhino.-Sí, lo era, ¡pero nunca sería capaz de ganarle a Bolt el Súper Perro!-exclamó dándome un par de suaves golpes en el costado, sonriente.-Bolt, lo lograste…resististe como todo un héroe…siempre serás MI héroe.-Michelle llegó a su lado, abrazándolo con una gran sonrisa.-

Michelle.-Felicidades…no pensé en verdad que podríamos ganar…-puso una pata sobre su cabeza, deteniendo con ella la lluvia, que aún caía incesante sobre nosotros, aunque ahora con un matiz diferente…uno de paz, de tranquilidad.-

Luna.-llegó corriendo junto a mí, abrazándome, llorando.-Bolt, si no lo hubieras distraído todo ese tiempo…nosotros no habríamos podido liquidarlo…esta fue tu victoria.-asintió con la cabeza, haciendo una reverencia con los ojos cerrados.-Tú fuiste la estrella…

Chris.-se aproximó, abrazando a Jean. Me sonrió dándome una palmada en el hombro.-Fuiste la estrella de este show, amigo.

Bobby.-se limitó a asentir con la cabeza, mientras Mittens se frotaba contra mí con los ojos cerrados.-

Mittens.-Bolty…-me besó y luego abrió sus hermosos ojos, fijando estos en los míos.-Eres mi héroe, orejón…

Bolt.-sonreí imitando a mis grandes compañeros, besando suavemente la cabeza de mi amada gatita hermosa, mi amada Mittens…-Se lucieron, chicos…nunca pensé que serían capaces de armar algo así…en verdad, yo no hice nada más que resistir, jeje, ni siquiera lo herí, por así decirlo…pero…-puse mi pata al frente, tosiendo un poco.-El trabajo en equipo nos dio la victoria…¿quién está conmigo?

Todos pusieron sus patas allí al instante, entrelazando sus dedos Chris y Jean, Rhino y Michelle, y Mittens y yo. Sonreímos y cerramos los ojos sintiendo la suave brisa que comenzaba a circular, una brisa, a pesar de la lluvia, tibia, relajante…era una brisa que indicaba que un nuevo capítulo comenzaba en nuestras vidas.

X.-¡Papi!-oí una hermosa voz a lo lejos, por lo que abrí los ojos, incrédulo.-

Bolt.-¿Scott?...-miré hacia donde oí la voz. Mi pequeño cachorrito corría bajo la lluvia, llorando de alegría.-¿P-Pero cómo…?-giré la cabeza hacia el complejo. La grúa, al caer, había destrozado toda una pared y parte del techo…había destrozado el almacén (o laboratorio, lo que fuese), donde estaban los demás, y ahora aquí estaban, corriendo junto a nosotros, victoriosos al fin.-¡Scott! ¡Hijo!-iba a levantarme para correr hacia él, pero aún estaba débil. -Auch…

Scott no era el único. De entre los escombros de la pared, comenzaban a salir Blazter, J.J, e incluso Esmeralda. Bobby, al verla, comenzó a llorar, extendiendo sus patas.

Bobby.-Mi amor…-rió fuertemente lleno de alegría, disponiéndose a correr hacia su amada Esmeralda.-¡Cielo!

Bolt.-el entusiasmo de Bobby me contagió, y en un par de segundos ya me encontraba de pie junto a Mittens, avanzando tan rápido como me lo permitía mi herido cuerpo hacia Scott.-¡Hijo!

El gran momento por fin estaba aquí, podíamos sentirlo…podíamos sentir cómo el ambiente se transformaba lentamente, cómo iba volviendo la esperanza, la calidez, la felicidad absoluta.

Estiré mis patas hacia adelante, con la vista empañada entre gotas de lluvia y lágrimas. El reencuentro…el reencuentro tan ansiado, en las condiciones en que debía darse, estaba teniendo lugar luego de una casi interminable lucha contra Strider y sus fuerzas malignas. Por un segundo, debo admitirlo, sentí que no podríamos triunfar, pero ya el destino y la fortuna me sonreían a mí y a mis amigos, mostrándonos con sus brazos abiertos que la esperanza nunca debe perderse, porque nuestras metas pueden llegar a nosotros aún cuando todo indica lo contrario.

Bolt.-¡Scott!-no sé cómo, pero logré ponerme al lado de Bobby, igualando su velocidad con una gran sonrisa. Mittens cojeaba suavemente, pero sabía que iba a recuperarse, por lo que aún sonreía, llorando de felicidad.-¡Hijo mío!

Un relámpago tronó en el cielo.

Y algo cayó justo sobre mi cabeza, rebotando en esta y terminando en el piso. Una pequeña tuerca. La observé con expresión alelada, confuso. Me detuvo la sorpresa. "¿Qué rayos?"-me pregunté ladeando la cabeza.

Pero cuando ya estiraba mi pata hacia la diminuta tuerca que parecía desvanecerse entre la lluvia, un objeto de gran tamaño cayó a toda velocidad un par de metros frente a mí, brotando de este muchas chispas.

-Fin de Música-

Bolt.-Pero, ¿Qué es…?-sacudí la cabeza sin comprender. El objeto era nada más y nada menos que la mitad de un misil, el que presentaba un corte en diagonal casi perfecto. No entendía, o no quería entender…quizá no quería aceptar lo que estaba sucediendo.-

El misil, soltando un par más de chispas, estalló.

La explosión fue devastadora, o al menos a mí me lo pareció por la cercanía, pero…sentí mi rostro arder, quemarse. Todo eso ocurrió en un segundo. Al siguiente, me hallaba varios metros atrás, azotándome contra el piso, sin poder respirar. Un pitido me cubría los oídos, y tenía totalmente nublada la vista, la que no podía acostumbrarse a mi entorno. Mittens pudo ver el misil (o seo creo), y se alejó todo lo que pudo antes de la explosión. Ahora se hallaba a mi lado, abrazándome y gritando mi nombre entre sus despavoridas exclamaciones de preocupación. Sentí las patas de alguien más ayudarla a levantarme, sentándome, aún desorientado.

Mittens.-la veía mover sus labios, pero oía entrecortadamente lo que estaba diciendo.-…Bolt…sangre?...qu…ado…-exclamaba, llorando. Una voz de macho le contestó algo que sonó como a "sólo está desorientado", pero difusamente.-

Forcé la vista tanto como pude, alcanzando a ver a Scott temblando en la distancia entre las patas de Esmeralda. Por suerte lo había detenido justo a tiempo.

Pero entre ellos y nosotros, un segundo objeto…no, una figura, cayó del cielo, con las patas traseras separadas, una apoyada firmemente en el piso, empuñada, y la otra sosteniendo lo que claramente era la mitad restante del misil, con la cabeza gacha. No se movía, pero súbitamente dos luces rojas se encendieron en ese horrible rostro, fijándose en mis ojos. Tras de aquel ser, había aún una gran llamarada, la que no se extinguía a pesar de la lluvia, contrastándose con su cuerpo y las luces en su rostro…sus ojos.

Strider.-se levantó sobre las patas traseras, lanzando el trozo de misil al aire hacia arriba, el que sostuvo luego al caer, sin esfuerzo alguno.-Buen intento…pero aún digno de un inferior.-mirándonos fijamente, apretó su pata, destrozando por completo la segunda mitad del misil, reducida ya a un pobre ovillo de metal hundido y cables cortados y chispeantes. El suelo bajo él, donde había caído, tenía una gran abolladura producida por su puño.-

Bobby.-No…n-no es posible, ¡tú no puedes estar vivo!-gritó realmente furioso, cargando contra él rápidamente.-

Chris.-¡Bobby, deten-

Strider.-antes de que Bobby llegase junto a él siquiera, Strider salió a su encuentro, apareciendo frente a este. Bobby claramente no habría podido cubrirse aunque así lo hubiese querido, pues la enorme velocidad de Strider le permitió darle un puñetazo tan brutal en la quijada, que esta emitió un crujido, cayendo Bobby a un costado, arrastrándose. Estaba inconsciente sin duda, y si no lo estaba, lo estaría pronto. Lo sabía con certeza, por la naturaleza del golpe recibido, y por dónde lo recibió.-Qué patéticos intentos por recibir la victoria hacen. Si realmente desean salvar su mundo, no lo demuestran en absoluto…

Entrecerré los ojos, apuntando mi nariz hacia el cielo para que la lluvia calmase un poco la enorme quemazón que sentía en mi rostro, lo que poco a poco fue surtiendo efecto. Suspiré, totalmente agotado, y cuando volví a abrir los ojos, Strider sostenía a Chris del cuello, propinándole un golpe en el pecho con la palma de su pata, tan fuerte que el pastor llegó a curvar su cuerpo, escupiendo un poco de sangre. Suspiré nueva, y esta vez más profundamente, intentando pedirle a Luna y a Jean que no intervinieran, mas ya era tarde…ambas se dirigieron hacia Strider tan rápido como pudieron, avanzando en zigzag con la intención de así evitar cualquier ataque que este les dedicase. Una estrategia que no resultó, pues el husky, desvaneciéndome de mi vista, hizo que se estrellaran una contra la otra de cabeza, dando Luna vueltas sobre sí misma para luego desplomarse con los ojos cerrados y una mueca de dolor enorme.

Mittens.-Bolt…v-vamos Bolt, tenemos que salir de este lugar…

Bolt.-No, Mittens…t-tienes que irte…-murmuré mirando con los ojos aún entrecerrados a Strider, quien sujetó una pata de Jean y le hizo una fuerte llave, arrojándola con su propia fuerza cerca de un enorme agujero en llamas…que anteriormente había sido una pared del almacén (o laboratorio) aquel.-

Mittens.-su expresión dejó muy en claro cuánto desaprobaba lo que estaba diciendo, e incluso iba a protestar cuando puse una pata sobre sus labios, suspirando.-P-Pero…

Bolt.-No las atacará a ustedes si no lo hacen primero…-sonreí suavemente-Puede ser nuestra última oportunidad, amor…si…si me rindo, tú y Scott se salvarán…

Mittens.-¿Qué es lo que dices?-musitó indignada-¿Y nos salvarás a cambio de tu vida?... No Bolt, no voy a permitir eso.-deslizó ágilmente su cuerpo bajo el mío, e hizo presión con su cabeza y su lomo sobre mi pecho, intentando con todas fuerzas levantarme.-Anda orejón, ¡muévete!

Bolt.-Mittens, lo siento…-me hice a un lado, y ante una mirada de ella que no sabría describir, la besé profundamente, dándole un abrazo.-Confía en mí…juntos para siempre, amor.-le sonreí y le di una suave palmada en la cabeza.-

Mittens.-sus ojos esmeralda me observaron unos momentos, humedeciéndose. Podía sentir su corazón latiendo junto al mío, disminuyendo su ritmo cada vez más…haciéndose poco a poco, más lento y pesado…extinguiéndose.-Bolt…no…

Bolt.-¡Ve, no tenemos tiempo!-dije tan fuerte como pude, empujándola suavemente, indicándole que fuera con Scott y Esmeralda. Ella sólo rompió a llorar, y se mordió el labio mientras lentamente se volteaba…mientras se alejaba corriendo sin mirar atrás.-

Strider.-comenzó a avanzar hacia mí sobre las patas traseras, ante una incrédula mirada de Blazter, quien babeaba.-Debo admitir que fue un intento decente, considerando la bajeza de tu raza.

Bolt.-Un intento que pudo haberte matado, si no hubieras-súbitamente me vi suspendido en el aire, con el cuello fuertemente apretado por "algo": La pata de Strider, que me estaba asfixiando tal como a Chris.-

Strider.-Dicen que la vida es un juego de posibilidades…quizá sea cierto. Pero para los seres como tú, sólo hay dos: O evolucionan, o se unen a los humanos en su fatal destino.-dijo con una voz seca, el ceño fruncido, y sus horrendos ojos rojos fijos en los míos.-

Bolt.-Sabes que nunca…¡nunca! Nos uniremos a alguien como tú…-lo miré furioso.-

Strider.-La segunda, entonces.-me propinó un fuerte puñetazo. Me hizo sentir como si…me hubiera golpeado un tren.-

Bolt.-Si…si vas a matarme…no te lo dejaré fácil-sostuve su pata-…pero no hieras a mi familia-suspiré, clavando mis uñas en su pata en un vano intento por liberarme.-Strider…ellos no te hicieron nada…es a mí a quien quieres…-comencé a llorar suavemente, no por rendirme, sino por la impotencia que me invadió.-

Rhino.-sin percatarme cuándo, trepó por el lomo de Strider hasta llegar a su pecho, mordiendo fieramente su pata.-¡Baja a mi héroe!

Strider.-sin ni siquiera mirarlo, sacudió la pata haciéndolo caer, pisando con tremenda fuerza el piso luego, provocando que el hámster rebotase contra este, llegando a atenderlo Michelle al notar que de su espalda un hilillo de sangre teñía la húmeda plataforma metálica.-

Bolt.-quedé con la boca abierta al ver a Rhino inmóvil, sangrante.-Lo…lo mataste…mataste a Rhino…a mi amigo…-sentí mis sienes comenzar a palpitar fuertemente, incluso tuve la momentánea sensación de que mi sangre comenzaba a circular cada vez más rápido.-No te lo perdonaré…¡NO!-de pronto sentí aquella furia loca y desenfrenada invadirme, aquella misma que me había invadido durante la batalla contra Feuer…cuando atacó a Mittens…-¡TE MATARÉ!-perdiendo toda compostura, conseguí librarme sacudiendo mi cuerpo tan fuerte como podía, mordiendo su pata hundiendo mis colmillos en esta con enorme profundidad.-

Strider.-como si no sintiese nada, me pateó en el cuello, haciéndome girar en el aire como un muñeco de trapo.-Quieto, inferior…

Bolt.-me golpeé de cabeza, quedándome tirado en el piso sin hacer nada por unos momentos. Al cabo de estos, oí un sonido metálico, lo que me hizo abrir los ojos. Strider ahora sostenía un aparato de metal en su pata.-Auch…

Strider.-se acercó a mí sin cambiar en ningún momento su expresión, una prácticamente nula.-Levántate.

Bolt.-ni yo sé por qué, quizá por la ira que sentía…pero acaté la orden, arqueando mi lomo.-¿Y ahora…qué?...

Strider.-Si alguna vez pensaste que tu mundo estaba ya a salvo por destruir aquel panel, siéntete libre de decepcionarte. Esto-me mostró el aparato: Un pequeño control remoto con un botón.-Cumple esa misma función.

Bolt.-miré aquel aparato, quedándome helado. ¿Que si pensaba que habíamos ganado cuando destruimos aquel panel? ¡Pero claro! ¡Claro que lo pensé y lo pensaba, y ahora salía con ese control! ¡Todos los esfuerzos, para NADA! Gruñí, erizándose los pelos de mi lomo.-Veo…veo que lo planeaste bien…pero…pero…-miré a la distancia, el sitio donde Jean debía estar. Ya no estaba allí. En su lugar se encontraban Esmeralda, J.J, y Scott, quien sólo me miraba llorando.-Pero…no puedo permitirlo…-me tambaleé-No puedo permitir que ganes tan fácil…

Strider.-A pesar de todos tus esfuerzos, no conseguiste triunfar.-apareció frente a mí y me pateó una pata, haciéndome tropezar.-Has perdido, Bolt.-levantó el control…pero…pero antes de que su dedo presionara el botón…el aparato ya no existía…en su totalidad.-

Un sonido hueco a la distancia, y luego un silbido. El aparato volando en pedazos entre la pata de Strider, casi en cámara lenta. ¿Cómo?...No había que ser un genio para deducirlo: Alguien le había disparado al control directamente…lo sabía por el sonido, ese mismo sonido lo había oído antes cuando los Hunters abrían fuego.

Strider.-miró los restos ya inútiles del control, húmedos, en el piso. Se volteó lentamente.-

Frente al hueco de la pared, bastante lejos, estaba de pie nada menos que Kurt, quien sostenía con una pata, en alto, un arma de fuego. El cañón de esta humeaba, y él lo sopló desvaneciendo el humo que salía de la pistola.-

Kurt.-Las manos en alto, chico.-dijo sonriendo, mientras yo me levantaba, con una triunfal sonrisa.-

Bolt.-¿Y ahora, Strider?-sonreí ampliamente.-

Strider.-hizo sonar una de sus patas, mientras Kurt volvía a abrir fuego, esta vez contra él. Con sorprendente velocidad, se desvanecía cada vez que una bala se aproximaba, "reapareciendo" a la distancia, un par de centímetros nada más. En un determinado momento, se inclinó apoyando una de sus patas delanteras en el piso, y alzando la otra. Al segundo siguiente se hallaba frente a Kurt, a quien pateó fuertemente en la sien, provocando que chocara con bastante impulso de costado contra la pared.-

Bolt.-Podrás golpearnos cuanto quieras, Strider…pero tus planes se han ido abajo…-miré a Rhino, quien se encontraba ahora de pie, pero inclinado sobre sí mismo, y temblando.-R-Rhino…¿estás…bien?-pregunté olvidándome por el momento de Strider.-

Rhino.-Sí, soy súper Rhino…¿recuerdas?-hizo una pose heroica, pero tropezando y quedando boca abajo con gesto cansino.-Creo que ya me pesa la edad, jeje…-Michelle se puso junto a él, y asintió con la cabeza.-

Strider.-No se rinden…al menos su perseverancia es casi tan grande como su estupidez.-dijo frunciendo el ceño, pateando a Kurt nuevamente aunque esta vez en el pecho.-¡Contemplen el apocalipsis de su mundo!-dio un tremendamente poderoso pisotón, haciendo temblar incluso la plataforma entera. Al mismo tiempo, oímos algo encenderse…sonaba…sonaba como…

Sonaba como algo eléctrico poniéndose en marcha.

Jean P.O.V.

Jean.-¡Chris, basta, tenemos que ir a ayudarles!-exclamé mirando con preocupación atrás, mientras Chris me indicaba que lo siguiera, saltando por una baranda, descendiendo con rapidez y gran agilidad por las divisiones de esta.-

Chris.-¡Ven, Jean, esto es urgente!-avanzando a zancadas, me señaló tras unos tableros de control, nada menos que un humano, atado de pies y manos y con una cinta cubriéndole la boca.-

Jean.-miré sorprendida aquel hallazgo, con la boca abierta.-¿Qué hace un humano aquí?... C-Como sea, Chris, no podemos perder tiempo, Strider…-

Chris.-Strider usará esto para algo, Jean…no sé para qué aún…pero estoy seguro que este vehículo tiene que ver con sus planes.-señaló alrededor con su pata, mirándome con una expresión que confirmaba su tono de voz…y que afirmaba cuán fervientemente creía en eso.-Si de verdad quieres que ganemos…necesito que me digas qué podría usar Strider de aquí…

Jean.-suspiré, poniendo ambas patas en mi cabeza.-Chris…aquí sólo hay cables y trozos de metal, nada útil…más que misiles…y sabemos que es obvio que impactará al mundo con ellos.-me giré poniendo una pata sobre mi mejilla, pensativa.-…Un momento…¡eso es!

Chris.-sentí sus patas posarse sobre mis hombros.-Así es…los va a lanzar, Jean…y por lo tanto, si están aquí…planea lanzarlos desde este avión.-

Humano.-¡Nhghmh!-gritó pataleando como podía.-

Jean.-Dios…¿el silo era sólo una distracción entonces?-pregunté incrédula. Siempre creí que Strider no tenía nada similar a un plan B…y ahora lo estaba descubriendo, ahora minutos antes de que mis nuevos amigos fuesen asesinados por él…-

Chris.-Eso parece…ven…tenemos que deshacernos de estos misiles.-me hizo verlo a los ojos.-

Chris había recibido una gran golpiza allá arriba…pero su habilidad regenerativa lo había salvado, y mientras aparecía el líder de la resistencia, un tal Kurt, el pastor corrió hacia mí indicándome que lo siguiera, que tenía que ver algo sumamente importante. Pensé que, de haber sido un can común y corriente…los golpes quizá le habrían quitado la vida instantáneamente…y de sólo considerar el hecho sentí un escalofrío recorrerme.

Jean.-Chris, te amo…-lo abracé con suavidad, mirándolo aún a los ojos, ante la confundida mirada de aquel humano, que por un momento guardó silencio.-

Chris.-Y yo a ti, Jean…ven…tenemos que destruir esos misiles.-asintió con la cabeza, para luego correr entusiasmado hacia las armas, empujando estas con sus patas, aunque sin lograr moverlas.-Rayos…s-son demasiado pesados…

Jean.-por mi parte, me mordí el labio inferior y comencé a inspeccionar todo el lugar con la mirada. En la parte de al fondo, tenía instalada lo que parecía una caja metálica de gran tamaño, unida al piso. Justo encima de esta, estaba instalado un rectángulo del mismo material, con unos cables, y varias divisiones en su parte posterior. Esforzándome mucho por encontrar una respuesta a qué era eso…pues estaba segura de haberlo visto antes, conseguí recordar que tenía que ver con calor…pero sólo eso. Por mera curiosidad, me aproximé al objeto olvidando de momento a Chris. ¿Qué era?...Digo, tenía que ver con calor, pero…¿y qué más? No era suficiente información como para determinar su función. Y tampoco disponía de demasiado tiempo que desperdiciar.-Chris, creo que esta cosa…-murmuré, cuando súbitamente noté una lucecita azul parpadeando a un costado de aquel objeto, bajo un saliente metálico que la ocultaba parcialmente de la vista.-¿Qué…es eso?...-pregunté inclinándome, metiendo la cabeza debajo de aquel saliente, girándola para que cupiese. La lucecita provenía de una esfera…sí, una esfera, metálica, de color gris, con varias divisiones. La tomé con las patas y volví a donde estaba antes, sentándome con gran curiosidad.-¿Mm?...Esta esfera…

Chris.-¿Qué tienes ahí, Jean?-preguntó entrecortadamente, suspirando por el agotamiento.-

Jean.-No lo sé…¿qué podrá ser?-la miré un momento más y luego la sacudí, sin comprender qué podría estar haciendo ahí.-No parece muy dañina…

Chris.-levantándose con un bufido, corrió cerca del saliente bajo el cual había yo hallado la esfera…quedándose con una expresión de insuperable sorpresa.-Jean, aquí está esa cosa.-golpeó con una pata el tablero, mordiéndose los labios.-

Jean.-¿Qué dices?...¿y qué es?-de un salto subí sobre el tablero, apreciando en uno de los monitores que decía: "Experimento C-45b, Orbe del Destino".-¿Orbe…del destino?...

Chris.-No…-gimió rasguñando un par de teclas al seguir leyendo, palideciendo prontamente.-

Jean.-completamente alarmada por la expresión de mi amado, dirigí la mirada al texto bajo el título. Tras tocar Chris sin intención un botón del tablero, oímos ambos una voz proveniente de la gran computadora, una voz femenina.-

Voz.-Experimento C-45b, alias "Orbe del Destino". Dispositivo eléctrico remoto de dispersión de materia en un determinado ambiente. Fusión del contenido con el oxígeno en el ambiente creando un patrón en cadena de contaminación de este. Sistema explosivo vinculado a una unidad central, denominada "Orbe Alfa", desde el cual se envía la orden a distancia al resto de los Orbes para que detonen y produzcan la reacción en cadena.

Chris.-Jean…t-tú trabajabas aquí…¿qué…qué quiere decir eso del "Orbe Alfa?" ¿Por qué tiene Strider estas cosas?...-bajó las orejas.-

Jean.-suspiré, humedeciéndose mis ojos por la preocupación, la que ya comenzaba a inundar mi cuerpo convirtiéndose en desesperación.-Quiere…quiere decir que cada una de estas esferas explota…y al hacerlo libera su contenido, el que se fusiona y disemina por el aire…

Chris.-se mordió el labio.-¿Así…como una bomba atómica?

Jean.-Me temo que sí…si llega a activar una sola de ellas, que es la principal…todas explotarán liberando su contenido…infectando al mundo entero en cosa de tiempo.-aterrada, solté la esfera que tenía entre las patas.-…Yo nunca vi esto…Strider lo construyó sin decirme…

Chris.-Maldito…¡maldito!-se dio un cabezazo contra el panel-¿Dónde están el resto de esas cosas?...

Jean.-No lo sé…acabo de llegar aquí…igual que tú…-susurré temblando, apoyando mi lomo contra una pared.-No puedo creerlo…de verdad…no puedo creerlo…

Me senté, bajando la mirada a mis patas delanteras, apoyadas en el piso mientras suspiraba. ¿Realmente tenía sentido seguir?...Quizás sí, quizás Strider dependía exclusivamente de aquellos "Orbes"…pero como eso era posible…también podía ser que tuviese unos diez planes de repuesto…o unos cien…no lo sabía…sólo relajé mi cuerpo, cerrando los ojos para intentar concentrarme, y hallar fuerzas para levantarme…fuerzas que no lograba encontrar.

Chris.-¡JEAN!-gritó de repente con éxtasis, haciéndome dar un salto…reviviendo.-¡VEN PRONTO!

Jean.-asustada, pensando que algo pudo haberle sucedido, corrí siguiendo el sonido de su voz, deteniéndome al instante al chocar de cabeza contra un contenedor de metal, frente al cual estaba Chris.-¡Auch…!-comencé a sobar mi cabeza y mis orejas con mis patas.-¿Qué es esto?...

Chris.-¿No lo ves?-señaló con ambas patas la parte superior del contenedor, por sobre la cual se alcanzaban a divisar varias lucecillas parpadeantes.-Están aquí…no sé cuántas sean, pero si no todas, la mayoría tiene que estar en este contenedor…si lográramos arrojarlo al agua…

Jean.-suspiré, intentando no sonar pesimista…pero me era inevitable dadas las circunstancias…incluso cuando intenté sonar lo mejor posible.-Chris…ese contenedor debe pesar muchos kilos…no podemos empujarlo sólo los dos.

Chris.-Bueno, ¿y cuál es el problema? Si subimos y vamos por los demás…-me miró, pero antes de seguir, él mismo se detuvo.-…Cierto…el…tiempo…

Jean.-asentí con la cabeza, poniendo en marcha mi mente, buscando algún modo más rápido de deshacernos de todo aquel armamento. Armamento que ni siquiera existía hasta entonces, y que Strider había desarrollado con un enorme talento…destructivo, maligno, sí…pero tenía un gran talento sin duda. Súbitamente, mientras pensaba, mi mente se detuvo en un punto en específico: algo que había visto en el laboratorio donde habían quedado el resto de los chicos.-E-Espera…¡Chris!-di un salto, respirando agitada-

Chris.-¿Q-Qué sucede, Jean?-me miró sorprendido, alerta-

Jean.-El laboratorio…al lado de la entrada, en el costado derecho, habían unos largos contenedores, ¿recuerdas?-me miró confuso y ladeó la cabeza. Suspiré-Eran como unos tubos largos con una válvula arriba, un…como un medidor…-lo miré fijamente. Estaba segura de lo que decía, y por más que analicé la posibilidad de habérmelo imaginado, era bastante claro que los tubos en verdad habían estado allí, aguardando. Tenía una leve idea de qué podrían ser, pero estaba tan nerviosa que no podía recordar el símbolo que tenía cada uno de los tubos, sobre una etiqueta.-No puedo recordarlo, pero estoy segura de que esos tubos contenían algo…algo que me llamó la atención…-suspiré poniendo mi pata sobre mi cabeza. "Piensa Jean, piensa por favor…¡tienes que recordarlo!"-¡No puedo-

Terminé la oración, pero la última palabra no la oímos ni Chris ni yo, pues justo cuando la pronunciaba, una fiera explosión resonó por todo el lugar, pasando volando sobre nosotros trozos de metal retorcidos y en llamas. Me cubrí las orejas al mismo tiempo que Chris me abrazaba cubriéndome. Así estuvimos por unos cinco segundos, hasta que el pitido que sentía en los oídos comenzó a desaparecer. Iba a apartarme de Chris, cuando sentí un líquido gotear sobre mi cabeza, y sobre la de él.

Jean.-¿Qué es esto?...-toqué suavemente mi cabeza, mirando el extraño líquido. Era oscuro. Acerqué mi cabeza y lo olfateé suavemente, recibiendo en respuesta un potente hedor desagradable.-Puaj…-hice una mueca sacando la lengua-

Chris.-Huele a…-alzó las orejas, mirando hacia arriba. Palideció, y mordiéndose el labio se lanzó contra mí, empujándome-¡Cuidado Jean!-Ambos caímos al piso un poco más allá, justo a tiempo para esquivar un montón de tubos alargados y algo delgados, con válvulas en la punta tal como los que había visto yo antes, los que se azotaron de lleno contra el piso metálico. El líquido que había humedecido levemente mi cabeza, ahora no sólo goteaba, sino que escurría como un verdadero río, mezclándose con la lluvia mojando los tubos.-Estuvo cerca…-murmuró con la respiración agitada, avanzando hacia los tubos, examinándolos. Puso su pata sobre uno de ellos, uno que estaba parcialmente roto, y la apartó de inmediato dando un salto atrás, sacudiendo la pata en ademán de dolor-¡Auch!...Están fríos…

Jean.-me levanté preocupada, tomando su pata mientras la revisaba en busca de alguna herida. Al menos superficialmente no parecía tener daño alguno.-No es nada Chris…sólo una quemadura por frío…-giré la cabeza pues el tubo se hallaba ahora acostado, notando que en este estaba escrita sólo una letra, una etiqueta de precauciones de acuerdo al uso que se le diera a su contenido. "N2".-Chris…esto…es…-lo miré. Lo sabía, sabía qué había dentro de aquel recipiente. Y, por su mirada, supe que Chris también lo sabía. Siempre había sido un perro culto, según leí en mi informe, y realmente lo era, ahora que llegaba a conocerlo bien.-

Chris.-Nitrógeno gaseoso…-dijo esbozando una sonrisa, sacudiéndose para evitar que aquel espeso líquido que aún goteaba por el borde de la plataforma superior siguiese empapándolo. Lo imité, mientras daba un paso a un lado para alejarme del escurrimiento.-Jean, corrígeme si estoy mal, pero… ¿no se usa este elemento a bajas temperaturas?...

Jean.-Así es…se almacena a baja temperatura, demasiado baja…pero, ¿para qué?...-lo interrogué con la mirada, mas no hizo falta una respuesta de su parte. Era evidente…sumamente evidente ahora. Teníamos a nuestro alcance, lo que podría significar nuestra victoria, si lo usábamos bien.-

Observé nuestro alrededor, buscando una estrategia. Pronto, algo se me vino a la mente, recordando que el sitio donde estábamos era independiente de la nave aquella, aquel avión. Si este era el caso, entonces el avión podía arrancar sin ese contenedor enorme…y por lo tanto, el humano a bordo del avión, era, lógicamente, parte del plan de Strider…¿por qué? Pues, ahora me era claro: Strider no sabía cómo manejar el avión…por eso secuestró a un piloto que sí pudiera hacerlo…este, en su desesperación, huiría con el vehículo apenas tuviese la oportunidad. Pero Strider se iría con él, en el avión cargado de misiles y "orbes", y, cuando se aproximaran a la ciudad, los lanzaría causando una gigantesca explosión en cadena.

Pero él no contaba con los tanques de nitrógeno. Aún podíamos ganar. El problema era precisamente, que para usarlo bien, teníamos sólo una oportunidad…y fallar no era una opción.

Bolt P.O.V.

Kurt se arrastró gracias a que la plataforma era de metal, y que llovía. Con el impulso de la patada, aterrizó malherido junto a Esmeralda, J.J. y Scott. Ellos le miraron aterrados, agrupándose.

Kurt.-S-Salgan de aquí..-susurró débilmente, pero no lo suficiente para que no lo oyera. Señaló hacia un costado de la plataforma, corriendo ellos hacia allá, aunque Scott llorando y pataleando en las patas de Esmeralda. Él no quería irse…no quería dejarnos. Tampoco yo quería que se fuera, porque podría ser la última vez que lo viera…aún así…era lo mejor…por lo que sólo me despedí con tristeza con la pata.-

Bolt.-Te amo hijo..-mi voz sonó tan débil y cansada, que agradecí que Scott no me oyera. Oír a su padre en un estado tan malo…no le habría hecho bien en absoluto.-

Sólo quedábamos en batalla Kurt y yo. Esmeralda, Blazter, J.J, Mittens y Scott corrieron, perdiéndose en la oscuridad de la tormenta. Me llamó la atención el que se fueran tan rápido…como si…no. Descarté la idea de inmediato, ellos no podían estar huyendo…¿o sí?...No lo sabía, simplemente quería creer que no.

Kurt.-entre graves quejidos, se levantó, aun empuñando su arma. A pesar de sus heridas, consiguió apuntarle a Strider, quien simplemente siguió esquivando los disparos a medida que Kurt los iba descargando sobre él.-

Strider.-repentinamente, dio un enorme salto atrás, cayendo sobre algo similar a un contenedor…con fuerza, arrancó de este un misil…los misiles que él había dispuesto allí para lanzarlos con el control remoto, destruido a tiros por Kurtis.-Creo que, ya que me han hecho perder tiempo, puedo disponer de un poco más para jugar con ustedes un rato...-sosteniendo el misil con firmeza, lo levantó como si se tratara de una pelota de goma. Kurt palideció viendo esto, al igual que yo, que ya me había levantado.-

Kurt.-Oh no…-murmuró viendo que Strider arrojaba el misil hacia él. Tembló y dio un paso atrás, mas luego retomó su arma, abriendo fuego contra el alargado explosivo. No creí que funcionara, pero este, en efecto, explotó, escupiendo tuercas y trozos de metal en llamas…además de una especie de líquido que cayó al mar.-¡Bolt, sal de aquí!-exclamó con fuerza, pero yo no iba a hacerlo. Si tan sólo hubiera tenido un arma para ayudarle…-

No tuve tiempo de seguir pensando. De entre la nube de fuego que se había formado, un segundo misil pasó silbando hacia Kurt…y, al igual que al anterior, consiguió hacerlo explotar, aunque la detonación de este se produjo más cerca, hiriendo más al Akita.

Bolt.-¡Kurt, tienes que apartarte!-grité viendo que él retrocedía, topando su lomo contra el almacén destruido donde estaban mi hijo y los demás. Si Strider arrojaba otro, la explosión le haría mucho daño a Kurt…aunque…pronto noté que, si era el caso, no iba a herirlo…iba a matarlo…Kurt arrojó a un lado el arma. Se habían acabado las balas. Me miró con una expresión de sorpresa y estupidez que me hizo temblar.-

Kurt.-giró la cabeza, despegando su vista de mí…fijándola en el tercer misil que se abría paso. Me dispuse a correr hacia él, para taclearlo y quitarlo de allí…no hizo falta. El Akita saltó y se hizo a un lado rodando, impactando el misil contra el almacén-laboratorio destruido, volando en miles de pedazos lo último que quedaba de este. Del interior de la pared rota, justo antes de desaparecer entre las llamas, brotaron cientos de trozos de metal, además de varios tubos que antes tuvieron que haber estado cuidadosamente apilados.-

La explosión fue muy fuerte, y bastó para dejar la plataforma aún más inclinada de lo que ya estaba (gracias a la caída de la grúa), lo que hizo que los tubos, acompañados de un líquido algo oscuro que brotaba desde el laboratorio, rodaran hacia la parte baja de la plataforma, cayendo por esta. Creí que podrían golpear a Blazter, a Esmeralda, a J.J, a Scott o a Mittens…pero ninguno de ellos se veía por ningún lado. ¿Dónde habrían ido?

Bolt.-corrí hacia Kurt, asistiéndolo, ayudándolo a levantarse.-Vamos amigo…tienes que levantarte…-dije despacio, preocupado. Esperaba un cuarto misil, el que nunca llegó. En su lugar, apareció Strider entre las llamas, como si no le afectara la altísima temperatura. Se acercaba lentamente, serio.-V-Vamos…hay que irnos…-dije decidido a arrastrar a Kurt si era necesario.-

Strider.-se aproximó, mas cuando estuvimos cerca, él no atacó a Kurt sino que a mí, dándome un demoledor golpe en el pecho, lanzándome a la orilla de la plataforma, justo al borde. Miró a Kurt.-

Bolt.-¡Grrr, no te atrevas, maldito!-chillé con una voz que no parecía la mía, furioso y preocupado.-

Kurt.-Se giró, mirando a Strider, cansado.-Jeje…has…lo que quieras…quizá…no pueda verte caer…pero vi caer tu plan…el mundo no será tuyo…y eso…es para mí la victoria…

Strider.-lo miró serio, y levantó su pata. Realmente creí por un instante, que lo aplastaría y le quitaría la vida…mas…sólo lo empujó, haciéndolo deslizarse hacia el extremo opuesto de la plataforma.-La muerte no es tu destino…no hoy.-se giró, "apareciendo" junto a mí-En cuanto a ti…-puso su pata trasera sobre uno de mis hombros, haciéndome rodar hacia atrás. Creí que a eso seguiría un golpe…y claro que así fue, sólo que el golpe no vino de parte de él…en lugar de eso, me azoté contra el piso. No lo sabía, pero bajo la plataforma en la que estábamos, se hallaba otra más pequeña, contra la que me golpeé fieramente, dando un agudo aullido de dolor.-

Bolt.-Ahh…-suspiré, intentando levantarme. No pude hacerlo.-Mittens…-dije en un susurro casi inaudible.-

De pronto, la enorme figura de Strider cayó sobre la plataforma, hundiendo esta, amenazante. Mirándolo, comencé a arrastrarme hacia atrás, hacia una especie de bodega…unida a…¿era eso un avión?...¿C-Cómo?...Ya…de cualquier modo, ya no importaba.-

Bolt.-Mittens…Mittens…-seguí arrastrándome, sumamente adolorido, por la plataforma-

Strider.-Así es…un mundo colapsando que se arrastra buscando salvarse…no hay salvación, Bolt…no hay un día después de este. Tú, simplemente, no tienes un mañana. Tu mundo no vivirá para ver un nuevo amanecer…-dio un paso al frente, ingresando yo a la bodega aún arrastrándome.-¡Contempla el fin!-exclamó lanzando su pata hacia adelante, sus garras directo hacia mi rostro.-

Frío.

Hacía…tanto frío…

Chris.-¡ESO ES!-exclamó.-

Una nube blanca, borrosa, llovió frente a mí haciendo palidecer a Strider…no…no estaba palideciendo…todo su cuerpo estaba tornándose blanco…pero avanzaba. No entendía, pero, ¿importaba ya? Ni idea. Sólo contemplaba cómo sus garras se acercaban más a mí…deteniéndose cuando una logró cortar parte de mi rostro.

Unas patitas suaves me abrazaron por el pecho. Otras tantas, me alzaron, logrando dejarme en pie. Frente a mí, estaba Strider totalmente quieto, de pie sobre las patas traseras…de sus delanteras, una estaba a tan sólo milímetros de mi rostro, con sus afiladas garras rozándome. ¿Qué había pasado?...¿Cómo?...

Jean.-soltó el tubo que sostenía con firmeza, dejándolo caer. Aún brotaba de este una especie de humo espeso, blanco. Chris y Mittens hicieron lo mismo, mientras Blazter, Esmeralda y J.J me ayudaban a levantarme sin tropezar.-Al…fin…-susurró dejándose caer, agotada.-

Strider se hallaba ahora cubierto por una gruesa capa de hielo…estaba…¿congelado?. Sí, congelado. Me costó creerlo, pero cuando mi corazón empezó a calmarse nuevamente, empecé a imaginar cómo había pasado: Al ingresar a la bodega, siguiéndome, mis amigos lo rociaron con ese extraño humo blanquecino, un humo que obviamente estaba tan frío que logró detenerlo justo antes de que me diera el ataque final. Ahora Strider no era más que una estatua amenazante, congelada a tan sólo centímetros de quien le había causado tantos problemas a sus planes.

Bolt.-no dije nada, sólo miré a Mittens, que sostenía a Scott en sus patas.-Mittens…-alcé mis cejas, preguntándole con la mirada aquello que parecía hace tan sólo unos momentos, tan lejano.-

Mittens.-Sí, Bolty…g-ganamos…-dijo sonriente, con los ojos húmedos. Scott se zafó de ella y corrió hacia mí, abrazándome con una fuerza que nunca creí que tendría un cachorro así de pequeño.-

Scott.-¡Papi! ¡Papi, papi, papi!-exclamó él sumamente emocionado, dando saltitos mientras agitaba su cola. Casi parecía vitorear.-¡Papi, venciste al malo!-gritó en mi oreja, mas no me hizo enfadar…sino sentir alivio. Un alivio que me llenó por completo, haciéndome sentir como si mis heridas sanaran por unos instantes. Después de todo, era cierto…habíamos vencido al malo.-

Sonreí y avancé hacia Mittens. Tanto Bobby como Luna también se acercaron. Bobby ya no estaba inconsciente aunque se le notaba cansado, y Luna sólo temblaba un poco, señal de que sentía un mareo no demasiado leve, pero tampoco grave.

Bolt.-Hola amor…-le dije con una sonrisa enorme.-Ganamos.-tres palabras, tan sólo tres palabras…pero que a la vez significaban tanto…me abrazó con fuerza, al igual que yo a ella. Nos dimos un cálido y tierno beso, como desconectados de todo lo que había sucedido. Las explosiones, la grúa…las heridas en combate, los gritos, el dolor de los golpes…todo parecía ir quedando atrás poco a poco, segundo a segundo.-

Chris.-nos miró mientras tomaba la pata de Jean, sonriente. No interrumpió sino hasta varios segundos después-Chicos…hay que…irnos.-lo miré tras separarme de Mittens, asintiendo. Después de todo, aún estábamos en la isla de aquel loco.-

Íbamos saliendo de la bodega, cuando de pronto Mittens me detuvo.

Mittens.-Amor..-me señaló, al fondo de esta, una especie de cubo unido al piso, con algo rectangular encima. Cada parte tenía una superficie roja, ardiendo. La miré con curiosidad-Es para destruir los explosivos…-me señaló que, desparramados dentro de la bodega, se encontraban varias esferas y misiles, quizá tumbados con la ayuda de todos de algún contenedor cercano.-Con uno solo basta…¿Jean?...-la miró. Ella sonrió y asintió con la cabeza, aproximándose.-

Jean.-Toma Bolt…el honor tiene que ser tuyo.-me entregó una esfera diferente a las demás, una roja. Sonreí y asentí tal como ella había hecho antes.-

Bolt.-Bien entonces…hay que terminar, jeje…-tomé la esfera e iba a acercarme, cuando noté algo que me paralizó. Strider.-

Strider se movía. Ya no estaba congelado…bueno, no del todo. Parte de su cuerpo seguía cubierta de hielo, aunque podía mover sus dedos, y el hielo que lo mantenía inmóvil y atrapado, comenzaba a crujir y romperse.

Bolt.-Hay que salir de aquí…-dije alarmado. A mis espaldas, oí a alguien moverse. Para mi enorme sorpresa, era un humano, que caminaba por la cabina del avión, presionando botones.-

Mittens.-¡Bolt, deprisa!-ella se acercó a una especie de enchufe, al cual estaba conectado el aparato de al fondo.-

Bolt.-iba a correr hacia el aparato, cuando noté que la bodega comenzaba a deslizarse. Al mover los explosivos dentro, la plataforma que la sostenía ya no aguantaba el peso, y esta se deslizaba hacia la baranda…hacia el mar.-¡Oh, no!-grité.-

Strider.-repentinamente, rompió la mitad superior del hielo, aunque moviéndose lentamente. Sus ojos parecían brillar como si fuese un monstruo, salido de las películas de terror que Rhino decía ver pero que en verdad sólo se atrevía a hacerlo si estaban sin volumen.-¡No hay salvación! ¡No pueden ganar!-rugió con esa horrible voz que tenía.-

Bolt.-cerré los ojos-Ese es tu problema, Strider…-sonreí, mirándole.-Nunca aprendiste a perder...-me despedí con la pata.-Adiós Strider…-Mittens no lo esperaba, y creo que yo tampoco…pero en efecto, lo hice. Tomé impulso un segundo, y luego, embestí. Embestí con el alma. Y sí, a Strider. Mi hombro y cabeza golpearon su pecho con tanta fuerza, que la parte inferior del hielo cedió, haciéndolo caer hacia atrás…su lomo quedó apoyado al fondo de la bodega…y su pata…-

Mittens tiró del cable tan pronto como Strider cayó. El aparato, que consistía en dos placas metálicas ardiendo…quizá para construir o "soldar" cosas, como Chris decía, dejó caer sus componentes…aplastando la pata derecha de Strider entre ambas placas. Sus huesos crujieron, y por entre el metal, noté su sangre. Los explosivos, agolpados al final, se habían activado al golpearlos los dos, comenzando una cuenta regresiva para la detonación. Habría fuego sin duda…mucho fuego.

Strider.-¡Gggr!-hizo una mueca de dolor, por una vez, y me miró furioso. Retrocedí, y escalé entre algunos cables y salientes, ayudado por Chris al final, así como Mittens por Jean para poder subir (la bodega se hallaba ahora en una posición casi vertical)-I-Imposible…-con su otra pata, sostuvo el aparato e, infructuosamente, intentó separarlo. Lo tiró, golpeó y azotó, pero no pudo liberar su pata. Sus ojos se clavaron en mí, una mezcla de incredulidad y furia.-

Bolt.-lo vi una última vez y luego suspiré.-Este fue el camino que elegiste Strider…lo siento…lo siento mucho.-fue lo último que dije, antes de que Bobby me tomara y me arrastrara hacia atrás, haciéndome entrar en el avión que empezaba ya a ponerse en marcha, bajo el control de aquel hombre.-Quizá si hubieras tenido una familia…las cosas habrían sido diferentes…-y así, la parte trasera del avión, se cerró, sellando para siempre el destino de Strider.-

El hombre que comandaba el avión, era alto, de cabello castaño y ojos verdes. A pesar de que todos estábamos dentro del vehículo, no parecía importarle. Al verse libre, lo único que se le ocurrió fue pilotar y largarse de una vez. Sinceramente, sentí tristeza por él, pues me pareció evidente que Strider lo había capturado hace tiempo…y lo había guardado sólo para poner en marcha su "Plan C", en caso de fallar el lanzamiento de los misiles desde el silo, y también la estrategia del control remoto para controlarlos.

Cerré los ojos y apoyé mi lomo contra la pared de la nave, suspirando cansado. Junto a mí llegaron Mittens y Scott, a quienes abracé con fuerza, besando la cabeza de cada uno. Abrí los ojos lentamente, cuando sentí el vehículo despegar, gritando el piloto órdenes e instrucciones por una radio. Exclamaba cosas como: "¡Se los digo, soy Vargas!", "¡No van a creer esto!", "¡Les exijo que me dejen hablar con Lugo, yo no estoy desaparecido ni muerto!".

Chris.-rió suavemente-Pobre hombre…como si fueran a creerle que un perro loco lo secuestró e intentó obligarlo a pilotar un avión militar…-entre sus patas estaba Jean, quien sólo respiraba con lentitud, cansada, suspirando. Al notar que lo miraba, me sonrió.-Jeje…al fin, ¿no?...

Mittens.-Uff, ni que lo digas, Chris…-respondió por mí, lamiendo con ternura y cariño mi mejilla, así como la cabecita de Scott.-Creo que nunca más voy a querer oír la palabra "misil"…

Bobby.-él se hallaba casi al lado del piloto, con una desmayada Esmeralda apoyada en su costado.-Sí, tampoco yo…creo que tendré que entrenar más duro ahora…-sonrió, abrazando a Esmeralda.-Nunca creí que un perro pudiera darme una paliza así…

J.J.-Amén hermano…-todos lo miramos curiosos. No recordaba haberlo visto antes…pero ahora estaba al lado de Luna, quien también lucía sumamente cansada. En verdad, todos lo estábamos.-

Blazter.-Por su parte, se encontraba acostado al lado de una especie de arma de fuego alargada…una "torreta" me corrigió Chris cuando le hice el comentario, descansando.-

Rhino.-Bolt…-de pronto me miró, sonriendo.-Yo primero…

Bolt.-Jeje, ¿tú primero…qué, Rhino?-sonreí de vuelta, frotando la cabecita de mi hijo. Mi cachorro…-

Rhino.-Que yo soy el primero en usar la caja mágica cuando volvamos…

Michelle.-Jaja, tú no cambias, ¿verdad, guapo?-se apoyó sobre su costado tal como Esmeralda lo hizo con Bobby, riendo todos nosotros con el comentario. A través de la cabina del avión, podíamos ver el cielo…que poco a poco estaba iluminándose. Comenzaba a amanecer.-

Scott.-Papi…-susurró con delicadeza. Lo miré y sonreí.-

Bolt.-¿Sí, hijo?...

Scott.-Ya no quiero más aventuras…-dijo sonriendo, moviendo su colita. Reímos una vez más.-Desde hoy me voy a quedar en casa y voy a jugar con el tío Rhino, ¡Todos los días!-dio un saltito, sonriendo emocionado.-

Rhino.-Oh no…se acabaron mis días de tranquilidad en casa, jaja..-bromeó, rascando un poco su mentón…aunque todos sabíamos que no era del todo lo que tenía planeado para el resto de sus días en casa.-

Jean.-acarició suavemente el pecho de Chris, y todos guardamos silencio. No queríamos entrometernos ni oír lo que le estaba diciendo, pero de cualquier modo así fue.-Chris, te amo…

Chris.-besó la nariz de ella, sonriéndole, con ojeras.-Y yo a ti, Jean…pero…tus ojitos me dicen que algo te preocupa, en verdad…

Jean.-Yo…s-sí…¿podré…verte, cuando lleguemos allá?...¿A la ciudad?...-lo miró a los ojos profundamente.-

Chris.-Claro que sí, mi amor…te prometo que estaremos juntos siempre, pase lo que pase…es más…-miró a Esmeralda y a Blazter, sonriendo.-Sé de un lugar perfecto para ti…

Jean sonrió tranquila, y cerrando los ojos, se durmió. Al fin todo había acabado.

¿Y el complejo?...Bueno, el complejo, probablemente voló en pedazos con los explosivos dispuestos en la bodega…junto con Strider, dentro de ella. Me resultaba algo complicado pensar que habíamos salvado al mundo…pero, al fin y al cabo, ¿era la primera vez?...Jeje, ni idea…pero definitivamente, esta era una aventura que ninguno de nosotros iba a olvidar jamás.
Miré adelante, a la cabina, y me extrañó notar que, en un tablero, una lucecita roja parpadeaba, junto a un timbre.

Bolt.-¿Qué es…?-pregunté con los ojos entrecerrados.-

Y el sueño y la esperanza se vieron de pronto interrumpidos cuando, de súbito, una gran porción de la compuerta trasera del avión fue rasgada y arrancada brutalmente.

Y no pude creerlo. Sobre un misil encendido, se encontraba Strider, quien arrancó la mitad superior del arma, y la arrojó contra un ala del avión, volando una de las turbinas de ese modo. Cuando saltó dentro del vehículo, una fuerte corriente de aire que nos succionaba fuera por la abertura ya se sentía, y los gritos de Luna y Esmeralda me ensordecían. Nunca supe de qué me aferré, pero en el segundo en que Strider entró, ya tenía yo asegurados a Scott y a Mittens.

Strider.-nos miró con sus ojos rojos y profundos, avanzando con su pata cubierta de sangre.-No hay modo de evitarlo…su mundo jamás va a salvarse…

Mittens.-frunció el ceño, furiosa.-Ya lo veremos…-sin que pudiera evitarlo, ella se soltó, dejándose succionar por la enorme fuerza con la que el viento intentaba arrastrarnos fuera. Se golpeó su cuerpo contra el de Strider, mientras el vehículo perdía estabilidad y enfrentaba una fuerte turbulencia, gritando a toda voz el piloto.-¡Déjanos ya!

Rhino.-¡Súper Rhino a salvar el día!-chilló, saltando junto a Mittens. Michelle profirió un alarido de terror, mas cuando Rhino intentó llegar contra Strider, aterrizó justo sobre la torreta…más precisamente…sobre el gatillo…-

El desfile de luces producido por el arma mientras abría fuego contra Strider, nos encegueció a todos, haciéndonos desviar la mirada. Si bien Bobby, Chris y J.J intentaron ayudar a Mittens, no alcanzaron, y sólo yo llegué a tomar su pata a tiempo, cuando Strider fue bañado por la lluvia de balas que emanó desde la torreta. A diferencia de cómo sucedió con Kurt, esta vez todas las balas impactaron de lleno en Strider, haciéndolo dar un paso atrás…quedando justo al borde del agujero en la puerta.

Mittens.-¡Esto, es por Bolt!-lo pateó en el rostro, sosteniéndose de la torreta-¡Esto, por Scott!-volvió a patearlo, esta vez en el pecho.-¡Esto por mis amigos!-se sostuvo de una pata de la torreta, con la otra le arañó con fiereza el rostro-¡Y esto, por el mundo que intentaste destruir!-al final, le propinó un fuerte puñetazo en el rostro, haciendo que Strider finalmente cayera.-

Strider.-pero, no cayó de inmediato…enterró sus gruesas y afiladas garras en el piso metálico y desgarró este volando fuera la torreta, y haciendo que Mittens cayera fuera del avión…y en el último instante, ser salvada por mi pata, que sostenía la suya. Chris sostuvo mis patas traseras y, al final, Bobby las de él. J.J. se lanzó a ayudarlo, pero no tuvo suficiente fuerza.-¡No hay escapatoria!

Mittens.-llorando, me miró a los ojos, mientras el viento tan fuerte empezaba a aflojar los pocos asientos del vehículo.-Bolt…t-tienes que soltarme…

Bolt.-¿Q-Qué?..¡No! ¡No, no te dejaré ir!-grité mientras Scott lloraba llamándola, aferrado a un fierro en el costado del avión. Jean se sostenía de un asiento, mordiéndolo.-

Mittens.-¡Es el único modo, Bolt, o todo se habrá perdido!-gimió tristemente, besando mi pata.-

Bolt.-No…n-no, Mittens…no…j-juntos para siempre, ¿recuerdas?...-mis lágrimas empañaban mi visión.-

Mittens.-Sí amor mío…juntos para siempre…c-confía en mí…-Strider sostenía con firmeza una de las patas traseras de ella-¿Sí?...

Bolt.-Mittens…-sin embargo, a pesar de la tristeza reflejada en su voz, ella sonrió, y me guiñó un ojo. Comprendí de inmediato.-Dale con todas tus fuerzas, mi cielo…

Mittens.-sonrió.-Aprendí del mejor…-solté entonces su pata, sólo pata que ella se girase, dejándome sostener una de sus patas traseras, y Strider una de las delanteras. Esto, por algún motivo, no pareció sorprenderle. Sonriendo, ella alzó su pata y presionó el cojín de esta, brotando de su pata garras, bastante afiladas.-Hiciste enfadar a las garras, chico…y, ¿sabes cómo las obtuve?-sonrió-Gracias a tu experimento…¿es esto karma, Strider?-él sólo frunció el ceño, enseñando sus colmillos.-No…es el destino…-y, finalmente, con su pata libre, le dio un zarpazo no en el rostro, sino directo en uno de sus ojos, hundiéndose su garra. Strider la soltó. Y cayó. No es necesario decir que íbamos sumamente rápido, y a gran altura…Strider, su imponente imagen tan aterradora, ahora se había convertido en una masa de color negro con dos puntos rojos, cuyo tamaño iba disminuyendo a medida que se alejaba de nosotros, y se acercaba al mar.-

Strider.-¡BOOOLT!-fue lo último que exclamó, antes de azotarse contra el agua, levantando una gran cantidad de esta. Nunca más volvió a asomarse a la superficie. Simplemente, desapareció para siempre entre el oleaje, en el que se desvaneció el ser más maligno que había conocido. Mis lágrimas y las de Mittens cayeron a hacerle compañía, en silencio.-

Tomé las patitas de mi amada y la jalé, haciéndola entrar nuevamente en nuestro vehículo. La abracé y suspiré, soltándose un asiento al fin y cayendo sobre el agujero en la puerta, tapándolo al fin.

Bolt.-Fuiste…muy valiente, amor…-dije mientras la pegaba a mi pecho, sonriendo.-

Mittens.-Fue gracias a ti, Bolt…de ti lo aprendí…-me besó profundamente, correspondiéndola yo al instante. El piloto exhaló un largo suspiro y volvió a conducir con normalidad. El avión usaba cuatro turbinas, de modo que si bien hubo una gran turbulencia al perder una, pudimos al final estabilizarnos. El corazón nos había dado un vuelco, pero ahora ya podíamos descansar al fin…-

Abracé a Mittens más aún, y sonreí. Ella sonrió. Miré a los demás, y quienes habían despertado también sonreían junto a mis amigos. Ellos también sonrieron. Todos sonreímos. Y lloramos. El mundo estaba a salvo por ese día, y merecíamos ya descansar.

Aunque por otra parte, ¿Valía la pena luchar por el mundo que Strider tanto había odiado e intentado destruir?...Miré a Mittens, dormida en mis patas…a Scott, durmiendo también y del mismo modo…y recordé luego a Penny. Qué maravillosa chica era. ¿Nos estaría esperando?...Jeje, "tenlo por seguro, Bolty", me susurró mi mente con una voz clara y ya dulce. Sí…por gente, por seres como mi familia, valía la pena luchar, valía la pena vivir. ¿El mundo estaba mal? Sí, en ciertos aspectos, pero lo que siempre me ha gustado de la raza humana, es que puede cambiar. Siempre, puede cambiar.

El mundo no es otra cosa, sino lo que hacemos de él.

Abracé a mi familia, y sonriente, me dormí con ellos, y con mis amigos. Dormiría un muy largo rato, y cuando despertara, de nuevo la esperanza de vivir en un mundo bello y grato me invadiría.

Y sonreiría una vez más, por haber tenido mi destino, unido a quienes me rodean.

Por estar nuestros Destinos Unidos ahora, y por siempre.

FIN

Epílogo

¿Qué sucedió con los personajes luego del desenlace? ¡Averígualo tú!

Bolt, Mittens, Scott, Rhino, Chris, Bobby, y Luna: Al llegar el avión a tierra con un aterrizaje de emergencia en el puerto de la ciudad, los militares rodearon el vehículo y se encontraron con la gran sorpresa de que estaba siendo pilotado por un antiguo marine. Una joven que circulaba por el lugar buscando a un amigo de su madre para conseguir información sobre el reciente atentado terrorista (el hombre había sido militar hace tiempo), le aseguró a las autoridades ser la dueña de las mascotas, y tras firmar un extenso formulario, le fueron entregadas. Entregó tres canes a sus vecinos, los que ahora están en excelentes condiciones, y recuperándose de su extraña pero emocionante aventura. Hasta el día de hoy sus dueños desconocen cómo llegaron sus mascotas a un avión.

Esmeralda, Blazter, Michelle y Jean: Al llegar, se dirigieron prontamente a los cuarteles generales de la S.A.F.P.A, cuyos habitantes se sintieron sumamente felices de volver a ver a los directores, y saber que ambos se encontraban bien. Jean y Michelle por su parte, se quedaron a vivir en el edificio, donde está a salvo la loba de humanos que quieran cazarla. Ve cotidianamente a Chris, con quien comenzó una relación sentimental más profunda.

Kurtis: Habiendo escapado por poco de la enorme explosión que engulló gran parte del complejo, enterró los restos de su padre adoptivo Sheldon allí, y se dispuso a marcharse. Se propuso la meta de empezar todo de nuevo y abandonar las malas experiencias que el complejo le brindó, para lo cual contará con una Samoyedo vinculada a su pasado, llamada Kate, y un viejo amigo cuya supervivencia nunca creyó posible. Se mudó a New York, donde conoció a una chica muy particular, con quien se casó. Su esposa con quien está hasta hoy, se llama Angie.

J.J: Buscando una vida mejor y sin tanto libertinaje sentimental, se separó de sus amigos apenas llegó al puerto. Hasta el día de hoy no logra su meta, y su récord de parejas asciende a más de 50.

Feuer Jr: Tras haber fracaso su intento por vengar a su padre, huyó del complejo cuando se dio la orden de evacuación. Se llevó con él un gran número de soldados dispuestos a servirle, entre los que se cuentan Carlo y Zero, como destacados. También se llevó consigo cierta sustancia que le ayudará bastante en sus malvados planes futuros.

Mr. Vargas: El piloto del avión contó su historia al mundo pero pocos le creyeron, generalmente quienes aseguran que era una conspiración del gobierno. Fue invitado a programas de televisión y se hizo famoso, aunque se enojó cuando supo que no lo tomaban en serio. Hoy, renunció a la milicia y se desempeña vendiendo antigüedades.

Strider: Y en cuanto a mí…sólo digamos que todo sigue marchando tal como lo esperaba…

-En una isla, humeante, en cuyo centro hay lo que alguna vez tuvo que ser un complejo militar, hoy reducido a metal, roca y demás dispersos por doquier, se encuentra un Husky Siberiano de enormes proporciones, ojos rojos y profundos, y que lleva una boina sobre la cabeza, una boina militar, ladeada. Parece sonreír. Varias lanchas, tripuladas por soldados americanos, se acercan a la isla.-

Strider.-Jeje…crees que has triunfado, ¿verdad?...Creen que su mundo está a salvo…creen que el mal se ha ido…-levanta la mirada al cielo-Qué iluso eres, Bolt…todo sigue tal como lo planeé…la última pieza del tablero ha hecho su jugada…y ya va siendo hora…-riendo, lentamente, quita la amarra de su boina, dejándola caer por primera vez…de esta, saca una inyección con un misterioso líquido brillando dentro.-La última muestra del virus raíz sigue en mi poder…pero eso tú no lo sabes…-una siniestra sonrisa aparece en su rostro, mientras a su espalda, unos escombros lentamente comienzan a moverse. Luces verdes muy tenues se proyectan desde las sombras.-…La pesadilla no ha hecho más que comenzar.

-Chapter´s End-

Jeje, hola mis amigos y lectores… soy yo, Cris (o xixh4n)… lamento mucho la demora en este capítulo… sé que han sido meses, y de verdad que he querido seguir, pero en este periodo se han dado muchas cosas tanto en mi país como personales, que me tuvieron alejado de la escritura en general… para todo quien lea este capítulo (o historia) le agradezco su enorme paciencia y el hecho de haberme seguido apoyando cuando no tenían ninguna obligación… un abrazo a todos, les deseo lo mejor ahora y siempre y que la luz ilumine sus vidas n.n Gracias Totales, estimado lector, y siento en verdad la demora en este capítulo… para mis siguientes proyectos, tendré más puntualidad, pues al fin he vuelto n.n y… quería decirles que este proyecto tomó mucho tiempo de mi vida… realmente es sumamente importante para mí, y creo que he tratado de dar lo mejor siempre para quienes siguen este fic, espero no haberlos decepcionado… trabajaré duro y siempre para mejorar n.n gracias a todos quienes me brindaron su apoyo y/o opiniones durante este fic, sin ustedes no podría haberlo hecho jamás.

Ahora sí, habiendo dicho esto, les deseo a todos lo mejor, cuídense mucho, y como siempre dándoles mis mejores deseos, se despide Xixh4n-Cris.

PD: Todos los cabos sueltos, así como los chicos, volverán en Destinos Unidos 3, esperen el estreno (quizá no tan pronto (?) ) XD ¡Hasta pronto!

PD2: Un cordial saludo a mis amigos Diego, Carlo, Julio, Iván, Sidek, Pablo, Carlos, Eduardo y Ratix. Gracias por su apoyo amigos n.n los quiero