Sobre las promesas

by Marta

La semana anterior había sido muy difícil para Blair Sandburg.

Entre sus clases – que daba y que tomaba – sus horas de oficina, su guardián policial y su padre sobreprotector la paciencia se le había colmado.

Luego de haber estado involucrado en la cacería de una banda que traficaba con recetas, Simon había puesto a disposición de Jim un oficial de policía que protegería a Blair, hasta que las cosas se calmaran. Jim había aceptado gustoso pero Blair había sido obligado a prometer que informaría todas sus actividades y que ayudaría con su propia protección.

Pero había algunas actividades que necesitaba hacer y que sabía perfectamente que ni su padre – ni su oficial protector – lo aprobarían.

Había esperado que en una semana no necesitara protección pero el sábado su padre le había informado que continuarían así por tiempo indefinido…

"Maldición! No puedo seguir postergando estas cosas!" se enojó y dijo lo primero que le vino a la mente.

Jim frunció el ceño "qué cosas?"

Blair se interrumpió "no, nada. No importa… es sólo que… estoy cansado que me sigan por todos lados"

"Es sólo por tu bien. Colabora" respondió su padre, a lo que Blair solamente asintió y se dirigió a su cuarto, dejando a Jim con un sentimiento intranquilo.

En su cuarto el muchacho había planeado todos sus movimientos para uno de los días siguientes.

Estaba escribiendo un ensayo para una de las revistas de la universidad y debía ir a uno de los peores barrios de Cascada para hacer una observación y terminar el artículo.

Ya había dado todas las excusas que se le habían ocurrido para explicar la demora, pero ahora que sabía que la custodia no se interrumpiría, también supo que ya no podría demorar más la entrega del artículo.

La historia que escuchó de su abuelo el domingo por la tarde despertó sus remordimientos sobre lo que estaba por hacer, pero encontró consuelo en el pensamiento que sin querer había expresado en un susurro "pero yo soy un Sandburg" y con eso acalló las protestas de su conciencia que le decía que estaba a punto de faltar a su palabra e iba a preocupar a su padre.

Planeó todo para una tarde o noche en que su padre tendría que hacer vigilancia y eso ocurrió el martes por la tarde. Ya el momento había llegado.

Diciéndole al oficial que estaría en una conferencia de tres horas, sumamente aburrida, lo dejó parado en la puerta de uno de los salones de la universidad mientras él se escabullía entre la gente.

Cuatro horas después, a las 11 de la noche, Jim recibió la inquietante llamada diciéndole que su hijo había desaparecido.

La furia que embargaba al detective era perfectamente visible desde el momento en que puso un pie en Crímenes Mayores. Fue directamente hacia el policía que estuvo custodiando a su hijo y antes que nadie pudiera detenerlo lo agarró por el frente de la camisa del uniforme y lo estrelló contra una pared.

"Se suponía que estabas cuidándolo!" gritó mientras lo sacudía y lo golpeaba contra la pared una y otra vez.

"JIM! BASTA! ELLISON!" Simon, usando toda su fuerza física, pudo lograr que el detective soltara a su víctima y luego lo empujó hasta arrinconarlo contra su propio escritorio "DETECTIVE! Controle su carácter!" Banks trató de intimidarlo con su tono de capitán y su mirada pero no consiguió doblegar el temple de Jim. La mandíbula de Ellison sufrió las consecuencias, cuando él apretó los dientes hasta sentir que se raspaban unos con otros.

"Blair engañó al oficial, Jim" comenzó a explicar Simon cuando vió que su mejor detective hacía un intento por calmarse "por lo que sabemos, Blair tenía que estar en una conferencia en la universidad que duraba tres horas. Cuando la gente empezó a salir, demoraron una hora más en vaciar el salón y recién allí se dio cuenta que Blair no estaba…"

La mirada asesina de Jim volvió a posarse sobre el pobre policía, que estaba tratando de recuperarse de su ataque

"Intentamos comunicarnos a su celular pero da constantemente el contestador" Eso Jim ya lo sabía. Lo primero que había hecho cuando le informaron era tratar de hablar al celular de Blair.

"Jim. Tenemos todos los recursos buscándolo. Me han informado que el grupo de traficantes no ha modificado su comportamiento. Nadie se ha perdido y no hay ningún indicio que nos dijera que estaban planeando raptar a Blair" Jim frunció el ceño, volviendo a fijar la mirada en su capitán. Lo que Simon estaba tratando de decirle era que no sospechaban que Blair estuviera en peligro.

Cuando Simon vio que recuperó la atención de su detective y que el hombre estaba lo suficientemente calmado como para escucharlo comenzó a darle datos de lo que habían investigado hasta el momento "aparentemente, Blair salió por una de las puertas traseras del salón y algunos de sus compañeros dicen que lo vieron tomar un ómnibus, pero aún no sabemos hacia dónde se dirigía…"

Blair se felicitó a sí mismo cuando se sentó en el último asiento del ómnibus. Su plan había salido perfectamente. Volvió a mirar a través de la ventana de atrás del vehículo para comprobar que no lo seguía ningún patrullero y al confirmarlo volvió a felicitarse.

Puso su cronómetro listo para que sonara media hora antes de la finalización de la conferencia, así el podría tomar nuevamente el ómnibus de vuelta, escabullirse entre la gente y salir del salón universitario como si realmente hubiera estado allí.

En ningún momento pensó que el barrio a donde iba era muy peligroso para visitarlo de noche. Tampoco se le ocurrió verificar los horarios de los ómnibus, si lo hubiera hecho, hubiera sabido que había un límite.

Hizo sus observaciones tranquilamente, aunque con un poco de aprehensión dada la oscuridad y el aspecto de los edificios. Y también el aspecto de algunos transeúntes.

Cuando sonó la alarma de su cronómetro se dirigió a la parada más próxima para tomar el autobús de vuelta.

"Maldición! Maldicion! Maldición!" gimió cuando vio el cartel plastificado en la pared de la caseta que anunciaba los horarios.

Se quedó quieto un segundo pensando en sus alternativas: taxi – no tenía dinero suficiente, además no se veía ningún taxi por allí; caminar – solamente tenía una vaga idea de donde estaba. No le quedaba otra que llamar a su oficial y pedirle que lo viniera a buscar. Sí, esa sería la mejor opción… le pediría disculpas y le rogaría que no le dijera nada a su padre…

Sacó su celular de la mochila y empezó un bailecito entre los dos pies diciendo "no,no,no,no,no…" al darse cuenta que éste no funcionaba por falta de batería. Recordando que lo había recargado antes de salir de casa, Reviso y revisó la batería, quitándola y colocándola de nuevo hasta entender que la muy maldita se había muerto directamente.

Bien. Mirando su reloj vió que faltaban solamente 10 minutos para que terminara la conferencia, pero tenía solamente una alternativa… a menos que algún dios se apiadara de él, y lo teletransportara a la universidad, no le quedaba otra que comenzar a caminar en dirección hacia lo que suponía era el centro de Cascada.

"Papá va a matarme…"murmuró cuando acomodó su mochila por el hombro y empezó su camino.

Pasó una hora caminando – sin hacer dedo, recordando claramente la amenaza de su padre cuando descubrió que este era su medio de movilidad más común y no queriendo agregar más combustible al fuego que sería el enojo de su padre cuando lo encontrara.

Hora y media luego de haber empezado a caminar, tuvo la …suerte?... de encontrar un patrullero.

"Hey! Hey!" con sus gritos llamó la atención de los policías que detuvieron el auto "pueden decirme cómo ubicar al oficial McCoy? Pueden llamarlo por radio o celular o algo así? El mío solamente dejó de funcionar, man! Pueden ubicarlo? Debe estar busc…"

"Hey, chico, hey, basta…" uno de los policías lo interrumpió "Cálmate…"

"Oh man es que deben estar buscándome como locos. Mi papá…" Blair seguía saltando y gesticulando con ambos brazos "mi nombre es Blair Sandburg…mi papá es el detective Ellison… pero no lo llamen a él! Solamente llamen al oficial McCoy por favor por favor por fa…"

"Eres Blair Sandburg?" ambos policías se miraron sonriendo. Uno de ellos llamó por su radio a la central mientras el otro seguía hablando con Blair.

"Todos los uniformados de la ciudad te están buscando muchacho…."

"Todos?..." a Blair se le cayó la cara "supongo que no hay manera de que llamen al oficial McCoy…. en secreto?"

El policía emitió una risita.

"mi papá me va a mataaaaarrrr…." Con ese gimoteo entró al asiento trasero del auto patrulla.

"Voy a salir a buscarlo Simon" dijo Jim tomando su chaqueta

"No sabemos qué dirección tomó Jim, además ya puse a varios patrulleros recorrer el camino de los distintos ómnibus que pasan por Rainer y…"

"Capitán Banks! Jim! Lo encontraron…" escucharon de repente de Rhonda, la secretaria de Simon "un patrullero llamó a la central y dijo haberlo encontrado en perfecto estado y preguntaba dónde llevarlo… le dijeron que lo traiga directamente aquí…"

Con esa información Jim se sentó suspirando en el sofá de la oficina de Simon, donde habían estado la última media hora.

"No puedo esperar a escuchar su explicación" murmuró.

Simon se sentó en su propia silla, detrás del escritorio "yo tampoco".

No tuvieron que esperar mucho. A los quince minutos apareció en la puerta de la oficina de Crímenes Mayores un Blair apenado, escondido detrás de los dos patrulleros que lo acompañaron hasta allí.

Jim salió como un bólido de la oficina de su capitán y se dirigió directo a su hijo.

"Estás bien?" preguntó con brusquedad mientras lo tomaba de los hombros y hacía un chequeo visual de la condición de su hijo.

Blair solamente asintió, ruborizándose al notar todas las miradas puestas en él. Algunas con curiosidad, otras con preocupación, enojo en la del oficial McCoy…y alivio mezclado con furia en la de su padre.

Aun con las manos en los hombros de su hijo, Jim lo volteó y lo dirigió hacia McCoy. Ambos quedaron parados delante del policía, Blair en primer lugar y Jim detrás de él, que continuaba clavando sus dedos en las clavículas de Blair.

"Tienes algo que decir" murmuró Jim.

"Lo lamento" Blair enseguida entendió que debía disculparse con el policía "no creí que…saldría tan mal…" la última declaración fue recibida con un resoplido de varios de los que estaban observando la escena.

"Yo también lo lamento" aclaró Jim, reconociendo que se había apresurado al atacar al joven oficial. McCoy se mostró sorprendido de que el gran Ellison estuviera disculpándose con él, y en su sorpresa no pudo menos que aceptar las disculpas. De todas formas, él se sentía como un tonto por haber sido engañado tan fácilmente, e internamente agradecía que los de Crímenes Mayores no hablaran con su capitán para mencionar que no había hecho su trabajo propiamente.

Con un gesto de asentimiento, liberó al par.

Jim no quitó las manos de encima de su hijo hasta que llegaron al camión y tuvieron que separarse para subir a él.

Luego de que el muchacho se disculpara y explicara lo suficiente como para que pudieran redactar el informe , Simon los liberó con una severa reprimenda para Blair.

Un regaño era lo último que estaba en la mente de Jim. Durante todo el tiempo que estuvieron en la oficina tuvo que apelar a todo su control para no sacudir a su hijo y darle una paliza allí mismo. Pero se contuvo hasta llegar a la casa.

En cuanto entraron al departamento Jim tomó a Blair del brazo y lo llevó a pararse en una de las esquinas de la cocina.

"Te quedarás aquí mientras yo cocino" dijo tajantemente.

"Aquí? Para qué?" Blair estaba desconcertado. Pero el desconcierto se transformó en sorpresa y dolor cuando su papá lo dio vuelta y aplicó una palmada fuerte a su trasero.

Con movimientos intensos, Jim lo acomodó para que quedara mirando la pared.

"Para darme tiempo a tranquilizarme antes de tratar contigo. Y para que pienses en todas las cosas que podrían haber salido mal en tu pequeña escapada…"

Más cosas malas? Pensó Blair, pero se abstuvo de decirlo en voz alta, para él ya había ocurrido todo lo malo: no pudo ocultar su evasión y su papá se había enterado y estaba a punto de darle una paliza… qué más?

Con movimientos lentos se deshizo de la mochila que aún tenía colgada en su hombro y la dejó deslizar al suelo mientras miraba la pared y escuchaba los movimientos de su padre en la cocina.

Tiempo de esquina. De cara mirando a la pared. Blair dejó escapar un suspiro cuando comprendió que esto era parte de su castigo.

"Ven a cenar" dijo Jim media hora después de haberlo dejado en la esquina del cuarto.

Blair se dio vuelta y se dirigió a sentarse a la mesa Disfruta mientras puedas estar sentado , pensó.

Durante los 30 minutos que había durado su penitencia, reconoció lo que había hecho mal y aceptó internamente que su padre tenía todo el derecho del mundo a darle una tunda. Pero obviamente no lo iba a decir en voz alta.

Comieron en silencio, cada uno en sus pensamientos. Todos los nervios y la adrenalina de la tarde estaba pasando factura en ambos.

Al terminar de comer, limpiaron y ordenaron la cocina entre ambos y luego quedaron parados frente a frente. El cansancio era evidente en los dos rostros, pero Jim no quiso esperar hasta el día siguiente para el castigo. Eso era lo que él más odiaba.

"Vamos a tu cuarto" dijo y tomó un brazo del niño suavemente y lo llevó a la habitación.

Jim se sentó en la cama mientras Blair se quedó parado frente a él.

"Bien. Comienza por explicar por qué…" comenzó Jim, pero Blair lo interrumpió rudamente.

"Oh, vamos! Vas a castigarme de todas maneras por qué no empezamos ya!" El cansancio afectó la parte razonable del cerebro de Blair.

Por su parte, Jim sintió su propio cansancio esfumarse y ser reemplazado por todo el susto, incertidumbre y furia de la tarde.

Blair comprendió que había cometido un error cuando vio la cara de su padre endurecerse, pero ya era tarde. Sin darse cuenta se encontró boca abajo sobre el regazo del hombre recibiendo las nalgadas esperadas.

PAFFF! PAFFF! PAFFF! PAFFF!

"Veo PAFFF!que tenemos PAFFF! un pequeño PAFFF! problema de actitud PAFFF! PAFFF!" iba diciendo Jim al tiempo que aplicaba las palmadas "trataremos eso primero…" PAFFF! PAFFF! PAFFF!

El pantalón vaquero de Blair hacía nada por detener el dolor de los chirlos, y el muchacho apretaba los labios y los puños para evitar gemir.

"Será PAFFF! mejor PAFFF! que colabores PAFFF! muchachito, PAFFF! o la paliza PAFFF! será peor PAFFF! de lo que iba a ser originalmente" PAFFF! PAFFF! PAFFF!

Una docena de nalgadas después Blair soltó sus puños "Lo…Lo siento…oooww… papá….ooowww…. por favooor…."

Jim detuvo las palmadas y apoyó su mano en el trasero caliente. "Bien. Ahora sí estás dispuesto a contestar mis preguntas?"

"Si… señor…" Blair hacía todo lo que podía para evitar que se escuchara su llanto.

"En qué estabas pensando al escaparte así?"

"Ya… ya te lo dije…" Blair trató de darse vuelta pero el brazo fuerte de su padre lo mantuvo en lugar "Tenía que terminar ese artículo…"

"Y por qué simplemente no me pediste permiso?"

"No me ibas a dejaaar…" Blair continuaba llorando, le dolía la cola y sabía que aún la paliza no había terminado.

"y por qué crees que no te iba a dejar ir?"

"Por… Por…porque es una zona peligrosaaa…" Blair reconoció como expertamente su padre lo guió en el interrogatorio para que él mismo admitiera por qué estaba en esta posición.

Jim no respondió, solamente volvió a apretar su brazo sobre la cintura de su hijo y comenzó la lluvia de chirlos otra vez.

PAFFF! PAFFF! PAFFF! PAFFF! PAFFF! PAFFF! PAFFF! PAFFF! PAFFF! PAFFF!

OOWWW! AAAHHH! PAAAPIIII! LOO SIENNTOOOO! OOOOWWWWW!

El detective se detuvo el tiempo suficiente para inclinar un poco a su hijo y alcanzar el botón del pantalón para desprendérselos y bajárselos junto con la ropa interior.

Blair se retorció "noooo pappiiiii!"

SMACK! La primer palmada en las nalgas desnudas hizo saltar al muchacho.

OOOWWWW!

SMACK! SMACK! Tu mismo admites que es una zona peligrosa! SMACK! SMACK! Como se te ocurre ir solo! SMACK! SMACK!

Blair sollozaba desesperadamente, demasiado ocupado en ingresar aire a sus pulmones, no podía responder con gritos apropiados el asalto de chirlos en su pobre trasero.

" que no haya próxima vez Blair Joseph Ellison! SMACK! SMACK! O te daré una paliza SMACK! SMACK! que no te dejará sentarte SMACK! SMACK! en una semana!" SMACK! SMACK!

OOWWW! – Blair recuperó su respiración – OOWWW! AAAHHH! NOOOO PAPPIII! NOOO MAAAS!

SMACK! SMACK! SMACK! SMACK!

"Además – continuó Jim- me diste tu palabra SMACK! SMACK! de que aceptarías SMACK! SMACK! la custodia policial SMACK! SMACK! el tiempo que fuera necesario!" SMACK! SMACK! Esa custodia SMACK! SMACK! Era por algo! SMACK! SMACK! Pusiste en riesgo tu vida! SMACK! SMACK! Cuando me avisaron creí que la pandilla de drogadictos te había atrapado! SMACK! SMACK! SMACK! SMACK! SMACK! SMACK! En este punto Jim perdió el control sobre su fuerza y aplicó unas palmadas tremendas a las nalgas rojas en su regazo. Esta vez todo el miedo de la tarde se desencadenó en esas palmadas.

Cinco palmadas más dadas con la misma fuerza y Jim se quedó observando el trasero rojo brillante, sin agregar al castigo. Los sollozos desgarradores de su hijo lo hicieron parar.

Unos minutos de sollozos sin parar y Blair estuvo en condiciones de emitir algunas palabras "l-lo s-s-sientoo…no- quería pre-pre-preocuparte…"

En silencio Jim acomodó los calzoncillos del niño, dejando sus pantalones alrededor de los tobillos y lo dio vuelta para sentarlo en su regazo, en el ya acostumbrado ritual de consuelo.

"Lo lamento…" volvió a repetir el muchacho, escondiendo la cara en el pecho de su padre "yo…lo siento…no pensé en las repercusiones si las cosas salian mal…. No creí que saldrían mal!"

Jim apretó la cabeza contra su pecho, contento de tener a su niño – aunque sea sollozando – en su regazo. Podrían haber pasado miles de cosas malas, pero por suerte estaban aquí, en casa.

Permanecieron abrazados un momento más, antes de que Jim comenzara a hablar.

"Me habías prometido aceptar la custodia policial…."Jim no había dejado de pensar en ese tema, algo estaba rondando en su cabeza pero no podía acertar y tomar el pensamiento "Aun escuchando la última historia que contó tu abuelo, corriste el riesgo de romper tu palabra?"

Blair se quedó en silencio un momento… "yo soy Sandburg…" dijo bajito, recordando cómo había acallado su consciencia en aquel momento en que su abuelo contaba la historia.

La frase despertó los recuerdos de Jim. La misma que había escuchado en la casa de su padre y que lo había puesto en alerta, pero que luego había olvidado.

"Quieres decir que porque eres un Sandburg no estás obligado a cumplir tus promesas?" Jim frunció el entrecejo.

"mi mamá nunca las cumplió, por qué habría de hacerlo yo?" había un poco de resentimiento en la voz y Jim tuvo un breve vislumbre de lo que debió haber sido la niñez de su hijo.

"Debes hacerlo por ti cariño. Su palabra es lo único que un hombre posee. Es lo que lo hace un hombre de bien, un hombre de confianza… sea cual sea su apellido"

Blair permaneció en silencio, pensamientos rebeldes en su mente.

"Pero si el apellido Sandburg trae malos recuerdos para ti… podríamos hacer algo sobre eso, no crees?"

Blair se puso tieso.

"Despues de todo soy tu padre….Lo lógico es que te llames como yo…"

Blair se relajó en el abrazo de su padre.

"No creo que el mundo soporte dos James Joseph Ellisons…" bromeó.

Jim sonrió "Heeeyy…el mundo no tiene problemas con James Joshep Ellison… ahora, un Blair Joseph Ellison… el mundo tendrá que apelar a todas sus fuerzas para soportarlo!"

Jim sonrió y apretó su abrazo.

"En realidad, creo que le hará mucho bien al mundo" murmuró "y si eso te hace cumplir con tus promesas…pues le hará mucho bien a tu trasero…"

Blair se rió a pesar del dolor en sus asentaderas.

Blair Joseph Ellison – pensó… y descubrió que le gustaba.

Fin.