NOTA DE AUTORA: Esta historia es la tercera parte de una saga. Así que si todavía no has leído la primera parte (Los Guardianes Negros), y la segunda parte (El Templo de Hades), te recomiendo que no continues leyendo! Podrás encontrar ambas historias en mi Profile!


DISCLAIMER: Esta historia está basada en el universo mágico creado por JKR, y varios de los personajes que se encuentran a lo largo de la misma le pertenecen a ella. Todos aquellos personajes que no reconozcan de la Saga Harry Potter, son míos :)


ALBUS POTTER

Y LA ERA DEL RECLUTAMIENTO

Capítulo 1: Scarlet

Se sintió algo nervioso mientras que aparcaba el auto junto a la carretera. No conocía el lugar. De hecho, nunca antes había estado allí. Y sin embargo, podía percibir sin ninguna dificultad que "algo" no era normal.

Permaneció unos segundos en el auto, pensativo. ¿Era correcto lo que estaba haciendo? ¿Qué derecho tenía él a pedirle semejante favor? Después de todo, hacía siete años que no se veían. Ni siquiera se habían hablado en todo aquel tiempo. Pero la necesitaba.

Suspiró, abrumado por las responsabilidades que recaían actualmente sobre sus hombros, y se llevó una mano a los enmarañados cabellos, tratando de despejarse el rostro. Hacía muchos años que no se sentía de esa forma. Puntualmente, hacía 22 años que no se sentía así. Se había acostumbrado tan bien a la paz, que ahora, volver a la guerra le resultaba insoportable. El mundo que con tanto esfuerzo había ayudado a construir parecía derrumbarse estrepitosamente frente a él. Y una vez más, se disponía a detenerlo.

Finalmente, se decidió por bajar del automóvil. Tomó el abrigo que había dejado en el asiento trasero, y se aseguró de cerrarlo hasta el cuello antes de salir. Podía ser verano en Londres, pero allí en Perú era pleno invierno.

Bajó del auto y una corriente de viento helado, proveniente de las altas cumbres de los Andes, lo embistió apenas puso un pie sobre el suelo. Se sorprendió de que un clima tan crudo existiera en un lugar de apariencia tan cálida como Sudamérica. Miró hacia ambos lados de la carretera, y sacó la varita de su bolsillo.

Como si se tratara de una especie de radar, recorrió todo el perímetro con su varita en alto, sin pronunciar hechizo alguno. Pacientemente, sondeó cada uno de los 360º que lo rodeaban, esperando a encontrar algo que le sirviera de guía.

Y entonces, lo percibió. Era algo delicado, casi imperceptible. Una pequeña muesca de magia, tan bien disfrazada que solo alguien con su experiencia podría haberla encontrado. Sonrió para sí mismo, pues reconoció en aquel hechizo la firma indistinguible de su vieja compañera y amiga. Habían pasado siete años, y sin embargo, hay cosas que nunca cambian.

Caminó en dirección a la magia, adentrándose en un pequeño bosque de árboles secos y quebradizos, de aspecto moribundo. Y a solo doscientos metros, se encontró con lo que estaba esperando: un escudo mágico.

Se llevó una mano a la barbilla, pensativo. Recorrió varios metros rodeando el escudo. Nunca había sido muy bueno para romper barreras mágicas. Pero sabía que se trataba de algo simple, pues una barrera más poderosa habría sido muy llamativa y fácil de encontrar por cualquier brujo. Y si sabía algo de su compañera, era que ella no deseaba ser encontrada.

Luego de quince minutos, encontró lo que buscaba: el punto débil. Algo que había aprendido con los años de entrenamiento y batalla era que todo hechizo, en especial los escudos, tienen un punto débil por el cual es más fácil penetrar. Le tomó solo cinco minutos abrir un espacio lo suficientemente grande como para poder atravesarlo sin romper la barrera.

Y continuó caminando, atento a cualquier otro truco o trampa que pudiera haber en el camino. Pero llamativamente, no había nada. O talvez fuera él, que con los años se había vuelto demasiado desconfiado y paranoico. O talvez fuera ella, que con los años de soledad se había confiando demasiado.

Finalmente, llegó al final del desvencijado bosque, desembocando en la ladera de un pequeño monte. El césped se encontraba algo amarillento, consecuencia de las crudas heladas que lo atormentaban en el invierno. Y no muy lejos de allí, una cabaña se alzaba junto al monte, con una fina línea de humo gris brotando de su chimenea. Se trataba de un lugar simple y de aspecto campesino, como si fuera el hogar de un leñador y su familia.

Estaba dudando sobre si se encontraría en el lugar correcto cuando un fuerte graznido lo tomó por sorpresa. Saliendo de entre los árboles, pudo ver un cuervo, negro azabache, sobrevolar el cielo, y entrar por una de las ventanas de la casa, que lo esperaba abierta.

Sonrió melancólicamente al reconocer al animal. No, no se había equivocado. Ese era el lugar correcto.

Caminó los pocos metros que lo separaban de la cabaña pensando en cómo reaccionaría la dueña de aquella casa al verlo en su puerta. Rió por lo bajo al imaginarse todas las posibles reacciones, y preparándose para cualquiera de ellas, tocó a la puerta.

—¡Mamá! ¡Tocaron a la puerta! —dijo la voz de una niña desde el interior de la cabaña. Segundos más tarde, la puerta se abrió.

Una mujer de aproximadamente su edad lo recibió en la entrada. Llevaba el pelo castaño corto, apenas rozándole las orejas. Su rostro era afilado y de rasgos suaves. Y sus ojos violetas lo atravesaban como dagas, obligándolo prácticamente a retroceder.

Fue solo un segundo. Es fue lo que le bastó a la mujer para reconocer a la persona que tenía frente a ella. No pudo evitar que la sorpresa por aquella visita se reflejara en su rostro.

—Hola, Scarlet —la saludó Harry Potter, con una sonrisa en sus labios.

Aquellas palabras hicieron que la mujer reaccionara. Y antes de que Potter pudiera decir algo más, la puerta de cerró de sopetón frente a él. Harry meneó la cabeza, divertido. Aquella era una de las reacciones que se había imaginado segundos atrás.

— ¿Así es cómo recibes a viejos amigos? —insistió Harry desde el exterior de la casa.

—¡Largo Potter! No sé a qué a has venido, pero estoy segura de que no es nada bueno —le respondió la voz grave de la mujer, desde el otro lado de la puerta.

—Scarlet… por favor, he recorrido un largo camino para hablar contigo —le rogó Harry.

Un silencio le respondió del otro lado. Potter lo respetó. Conocía a su amiga, y sabía que aquello era una buena señal. Al menos, todavía no le había lanzado ninguna maldición. Tras unos minutos de vacilación, la puerta volvió a abrirse.

—Entra —lo invitó a pasar Scarlet de mala gana.

—Gracias —le respondió Harry sin poder evitar sonreír, entrando en la casa. La puerta se cerró detrás de él.

—¿Qué haces aquí, Potter? —le preguntó bruscamente Scarlet, con los brazos cruzados, mirándolo fieramente con sus ojos violáceos. Harry no recordaba haber visto ojos como aquellos en su vida. Eran hipnotizantes.

—¿No sería más educado empezar está conversación con algo más diplomático? Un "Hola, Harry" estaría bien —desvió la pregunta el morocho. Por primera vez desde la llegada del invitado, Scarlet sonrió.

—Han pasado siete años, Harry —le recordó ella, no sin cierta melancolía.

—El tiempo pasa rápido, ¿no crees?

—Sí… muy rápido —coincidió Scarlet, y le hizo un gesto para que tomara asiento en uno de los sillones. Harry obedeció, y ella se sentó frente a él.

—¿Cómo has estado? —preguntó Harry, deseando sinceramente conocer la respuesta. La expresión distante y arisca de su anfitriona pareció suavizarse un poco ante la pregunta.

—Sobreviviendo… todos los días —le confesó ella. Se recostó más cómodamente sobre el sillón para continuar hablando—. Aquí la vida es más tranquila. Fabrico pociones en el laboratorio que tengo en el ático de la casa y una vez por semana viajo hasta Cuzco, donde las vendo a los boticarios —le comentó ella—. ¿Y qué hay de ti? ¿Todavía eres un héroe? —bromeó por primera vez ella.

—No, hace tiempo que la gente dejó de creerse esa mentira. Ahora finjo que dirijo el Cuartel de Aurores —le siguió el chiste Potter. Scarlet alzó las cejas, sorprendida.

—Vaya que has crecido en siete años, Potter —lo felicitó. Él sonrió.

—Me ascendieron poco después de que tú nos dejaras —agregó Harry. La sonrisa se borró de los labios de su compañera.

—Yo no los dejé, Harry… fue el Ministerio de Magia quien me abandonó a mí, ¿recuerdas? —le señaló ella, volviendo a adoptar una postura defensiva. Harry negó suavemente con la cabeza.

—Pues ahora te pide que vuelvas, Scarlet… Inglaterra te necesita —le dijo Harry. Scarlet se tensó aún más en su silla, y frunció en entrecejo.

—Así que por eso has venido —gruñó ella, con su voz hecha un susurro.

—Scarlet, por favor… —trató de contenerla Harry, pero ella se le adelantó.

—Yo no le debo nada a Inglaterra, Harry. ¡Nada! —Scarlet elevó repentinamente la voz.

—Si tan solo me escucharas un segundo… —insistió Harry. Pero ella se puso de pie, e hizo un gesto con la mano para que se callara.

—No tengo nada que escuchar, Harry. No me interesa lo que tienes para decirme. ¡Hace siete años juré no volver a Inglaterra y no hay nada que puedas decirme que me haga cambiar de opinión! —le gritó ella, fuera de sí.

—Mamá… ¿está todo bien? —preguntó repentinamente una tercera voz. Harry giró la cabeza para encontrarse que una niña de once años había entrado en el living donde ellos se encontraban, y los miraba preocupada. Scarlet pareció calmarse al ver a la chiquilla.

—No, Nina… todo está en orden. Simplemente conversaba con un viejo amigo mío… —le explicó Scarlet a la niña—. Harry, ella es Nina, mi hija —la presentó luego.

Harry se puso de pie y miró más detenidamente a aquella jovencita. La última vez que la había visto viajaba dormida en los brazos de su madre, lista para tomarse un Traslador. Habían pasado siete años desde aquella vez, y Nina había crecido muchos centímetros. Pero seguía teniendo la misma mirada de su madre, aunque sus ojos eran de un color más claro, más dulce.

—Hola, Nina… mi nombre es Harry —se presentó el susodicho, extendiendo una mano hacia la niña. Ésta la estrechó con cierta desconfianza. —Sabes, yo tengo una hija de tu misma edad. Se llama Lily —le contó Potter, tratando de entrar en confianza con ella. Nina se mostró interesada por aquella información.

—¿Irá a estudiar al Instituto de Salem? —le preguntó Nina, curiosa. Harry alzó las cejas, desconcertado, y desvió la mirada hacia Scarlet.

—¿Salem? —inquirió Potter a la madre. Ésta asintió sin vacilar. Harry volvió nuevamente su atención a Nina. —No, mi hija irá al Colegio Hogwarts —le informó. Los ojos de Nina se abrieron grandes como platos.

—¡Ahí fue donde estudió mi mamá! —exclamó emocionada, dirigiendo una mirada rápida a su madre. Scarlet tenía una expresión seria, y su mirada parecía querer asesinar a Harry.

—Nina, cariño, ¿por qué no regresas a tu cuarto? Hay varias cosas que tengo que conversar con Harry en privado —le pidió su madre en un tono que no daba lugar a objeciones. Nina refunfuñó por lo bajo y abandonó la sala. —¿Por qué demonios nombraste a Hogwarts? —le espetó ella, apenas Nina hubo abandonado el lugar.

—¿Por qué demonios la mandarás a Salem? —retrucó Potter.

—Es un excelente colegio —respondió ella.

—No mejor que Hogwarts, y tú lo sabes.

—Basta… no discutiré contigo —se negó Scarlet, dándole la espalda.

—No puedes escapar por siempre del pasado, Scarlet —le señaló Potter.

—No estoy escapando del pasado.

—Entonces acepta el trabajo que vengo a ofrecerte… Inglaterra está en peligro. Se ha desatado una revolución secreta… —empezó a explicarle Potter.

—¡Dije basta! —lo interrumpió ella—. Ya te he dicho que no le debo nada a Inglaterra. Ella no me ayudó cuando yo necesité ayuda, ¿por qué habría de ayudarla yo ahora? —insistió Scarlet.

—Yo te ayudé — Harry soltó su último recurso. Scarlet se encogió levemente ante aquellas palabras. —Yo te ayudé —repitió—. Si no quieres hacerlo por Inglaterra, entonces hazlo por mí —le pidió. Sabía que había utilizado su última arma. Un arma que no deseaba usar, pero Scarlet no le había dejado alternativa.

—Adiós, Harry —fueron las últimas palabras de ella, mientras que caminaba hacia la puerta de la casa, y la abría. Harry caminó sin decir nada hasta la puerta, y se detuvo junto a Scarlet. Ambos se miraron unos segundos, y Potter sonrió.

—Me alegra saber que te encuentras bien. Adiós, Scarlet —se despidió Potter, y sin insistir, salió de la casa.


Ron escuchó la puerta de la habitación de hotel abrirse e inmediatamente se puso de pie y extendió su mano hacia el bolsillo donde tenía guardada la varita. Caminó cauteloso desde su habitación hacia la pequeña sala de recepción, donde se encontraba la puerta de entrada. Se encontró con su amigo Harry Potter ingresando en el cuarto, con una extraña expresión en el rostro que no supo descifrar, a pesar de los años compartidos juntos.

—¿La encontraste? —preguntó Ron, ansioso. Harry pareció sobresaltarse a notar que su compañero se encontraba allí.

—¿No se suponía que irías a hablar con el Gobierno Mágico de Perú? —le preguntó Potter, sorprendido. Ron se encogió de hombros, y caminó hacia la mesa que había a pocos metros de él. Tomó una manzana del centro de mesa, y le dio un gigantesco mordisco antes de responder.

—Sí… fui a hablar y regresé —le informó sin apuros el pelirrojo, sentándose para disfrutar mejor de su manzana.

—¿Y cómo te recibieron? —insistió Harry. Weasley sonrió divertido.

—Como si fuera el mismísimo Ministro de Magia —se rió el pelirrojo—. Hablé con el jefe de Aurores de Perú, Pedro Zabala, y le informé brevemente sobre la conspiración que está teniendo lugar en Europa.

—¿Y cómo reaccionó? —preguntó Potter, mientras que se sentaba frente a su amigo. Ron volvió a encogerse de hombros, con desgano.

—Pues, déjame recordar sus exactas palabras… —fingió hacer memoria, y luego, imitando una voz que Harry desconocía, pero que resultaba bastante educada, aunque prepotente, dijo— "Con todo el respeto que se merece, señor Weasley, déjeme recordarle que hay una larga distancia entre Europa y América del Sur"

—Distancia que estoy seguro que no se privarán de recorrer para asistir al Campeonato Mundial de Quidditch —bufó Harry, exasperado por la respuesta que había recibido.

—Eso mismo le dije yo… pero el señor Zabala me aseguró que Perú cuenta con todas las medidas de seguridad necesarias para ser la cede del Mundial —se le adelantó Weasley.

—Eso espero… —lamentó Harry.

—Sabes, amigo… siento como si todo esto fuera un poco deja vú. Quiero decir… ¿recuerdas aquel Mundial al que asistimos antes de entrar a cuarto año? Sería muy extraño que un ataque sorpresa del enemigo sucediera en un mundial… otra vez —señaló Ron con precaución. Con los años, había aprendido a conocer a Harry, y sabía que éste podía tener muy poca paciencia cuando se trataba de luchar contra "los malos".

—Lo sé… —reconoció Potter, en un suspiro—. Además, creo que el Mago de Oz no haría nada tan estúpido como atacar durante un evento tan multitudinario y tan vigilado. Hasta ahora ha mantenido un perfil muy bajo, ha trabajado siempre desde las sombras, pasando desapercibido, y algo me dice que desea continuar de esa forma… el mostrarse abiertamente ahora, en un evento que tiene lugar tan lejos de Inglaterra… sería declarar oficialmente la guerra.

—¿Y no es eso acaso lo que busca, compañero? —dudó Ron.

—Pues sí… pero es lo que busca a largo plazo —le respondió Harry.

—¿Y entonces qué diablos es lo que está haciendo ahora? — Comenzó a exasperarse Weasley—. ¿Jugando con nosotros?

—Algo así… pienso que nos está midiendo. Quiere ver lo que somos capaces de hacer… y en el entretiempo se prepara para la guerra —coincidió Harry. Repentinamente, sacudió la cabeza, como si quisiera sacarse esos pensamientos de la cabeza—. De todas maneras, prefiero que el Gobierno de Perú esté al tanto de la situación. De esa manera estarán mejor preparados por si me equivoco, y el Mago ataca durante el Mundial —retomó la charla inicial. Ron asintió y se inclinó sobre la mesa que los separaba a ambos, como si quisiera decir algo confidencial.

—Ahora dime tú… ¿la encontraste? —volvió a preguntarle el pelirrojo.

—Sí, la encontré —le respondió Harry.

—¿Aceptó?

—No, aún no.

—¿Qué se supone que quiere decir eso?

—Lo que dije… que todavía no ha aceptado —repitió Harry, y su mirada viajó hacia la ventana del dormitorio, expectante.

—¿Y qué te hace pensar que aceptará? —comenzó a vacilar Ron. Repentinamente Harry sonrió triunfante, y se puso de pie.

—El hecho de que Scarlet Raven, a pesar de todo, es una mujer de honor, Ron —le respondió Potter, y caminó hacia la ventana, abriéndola de par en par.

Weasley se disponía a preguntarle por qué demonios había hecho algo así, cuando afuera corría un viento helado e invernal. Pero repentinamente, un cuervo negro y brillante entró por la ventana, sobrevoló la habitación, y se posó sobre la mesa. Llevaba un sobre en el pico, el cual sujetaba fuertemente. Ron trató de sacarle la carta, pero el ave graznó y aleteó amenazante, obligándolo a retirar su mano.

—Creo que es para ti, Harry —señaló Ron, confuso y sorprendido. Harry se acercó al ave, y extendiendo su mano con cuidado, tomó la carta que el cuervo llevaba en el pico. Apenas hubo sujetado el sobre, el cuervo levantó vuelo, y salió por la ventana hacia el frío invierno.

Potter,
Lo hago por ti.

Scarlet Raven.

—Aceptó —informó Harry a su mejor amigo, sin poder esconder la felicidad ante la respuesta de Scarlet.


Hola de nuevo... espero que la espera no haya sido demasiado larga.

Les doy oficialmente la bienvenida a la tercera parte de la saga de Albus Potter: La Era del Reclutamiento. He escrito una especie de "sinopsis" en el blog sobre esta tercera historia, así que a los interesados, los invito a leerla en http: / albuspotteryguadianes . wordpress . com/ (acuérdense de eliminar los espacios!).

En cuanto a este capítulo, quiero darle formalmente la bienvenida a un personaje nuevo: Scarlet Raven. ¿Quién es? ¿Cuál es su relación con Harry? ¿Por qué vive en Perú? ¿Y por qué está tan enojada con el Ministerio de Inglaterra? Dejo esas preguntas flotando para que se vayan respondiendo a lo largo de la historia.

Otro tema... quisiera agradecer a Thorio2002, quien se ofreció muy generosamente a editar mis historias en forma de libros. Actualmente estamos teniendo algunos problemas con los diseños de las tapas... lamentablemente, soy un terrible dibujante... así que quería pedirle un favor a cualquiera de mis lectores que sepa dibujar, y tenga ganas, si no quiere hacer algún dibujo para la tapa de los libros "Los Guardianes Negros" y "El Templo de Hades". Una vez que todo el trabajo esté terminado, lo publicaré en el blog para que todos puedan descargarlo!

Y otro anuncio... estoy buscando un/a beta reader. Necesito que sea alguien que conosca mi historia, mis personajes con sus personalidades, mi manera de escribir. Que sepa sobre escritura y ortografía, y sobre el estilo literario que utilizo (misterio, suspenso y acción). Alguien que pueda ayudarme de la forma más completa en la revisión de mis capítulos... solía tener una muy buena beta... pero lamentablemente desapareció de la noche a la mañana :( Así que si alguno tiene ganas de trabajar conmigo, o conoce a alguien que cumpla con los "requisitos" jaja, por favor, que se contacte conmigo. ¡Gracias!

Antes que me olvide, quisiera agradecer a todos los que dejaron sus reviews en el Epílogo de TDH. Y como soy una persona que siempre responder a sus lectores, responderé esos reviews aquí:

Thorio2002: gracias por tan lindo regalo de navidad como fue el libro de Los Guardianes Negros. Hace tiempo que vengo soñando con ese pequeño y humilde "proyecto". Uno de los lectores se había ofrecido también en su momento a hacerlo, pero lamentablemente estuvo muy ocupado y nunca llegamos a completarlo. Nuevamente, ¡gracias! En cuanto a tu sugerencia sobre Albus y su magia... creo que es una idea muy buena. Pero ya verás lo que sucederá en los próximos capítulos!

Alfy-Malfoy: respondí tu duda a través de un mensaje privado, pero por las dudas, si no te ha llegado, vuelvo a responderla aquí, jaja. Sí! Planeo continuar con esta historia hasta sus últimas consecuencias. En estos últimos días que me he dedicado a pensar toda la trama de la tercera parte, también estuve planificando sobre la cuarta, y hasta la quinta parte... y comienzo a pensar que me quedará incluso corto solo 7 historias! jajaja, es una broma. Planeo seguir todo el tiempo que ustedes, los lectores, me acompañen!

adrisstbdt: así que causó un poco de miedo el epílogo? Pues, en parte, era la intención. Quería mostrar que el Mago sí existe, es una persona de carne y hueso, sin escrúpulos y manipuladora, con una ambición clara... tomar control de Inglaterra. Y sí, existe una relación entre el Mago y los guardianes... de hecho, el Mago es parte de los Guardianes Negros. De todas formas se irá comprendiendo mejor en esta historia. Por cierto, me gustó lo que planteaste... la posibilidad de que el Mago haya matado a los padres de Hedda. Para quienes no lo recuerdan, los papás de Hedda eran Guardianes, que fueron asesinados por sus compañeros cuando quisieron abandonar la sociedad secreta... pero no responderé a esa pregunta! Jaja. Gracias por los deseos de buenas fiestas, y espero qu tú también la hayas pasado feliz y en familia. Y espero seguir viéndote por aquí!

Nehmi Leighton Craig Amieux: lo siento, pero en esta historia no va a haber slash entre Albus y Scorpius... espero que de todas formas te interese la historia!

princessxaide: te has leído todo en dos días! Como has hecho? Debes de ser una muy buena lectora para hacerlo tan rapido, jaja. O espero que mi historia te haya resultado muy atrapante ;) En lo personal, tengo mucho cariño por Harry, Ron y Hermione. Son el trío de oro, no? Así que siempre que puedo, intento incluirlos en la historia. Puntualmente, la parte tres contará con mucha participación de ellos. Como puedes ver, en este capítulo sólo aparecen Harry y Ron... así que espero que te guste!

Keith Black Evans: jaja, sí, Darwin Cooper. Es un personaje que intruduje casi imperceptiblemente en la segunda parte de la saga. Aparece solo en un capítulo, para darle la Brújula Voluntaria a Icarus Primus. Pero es un personaje fundamental para la tercera parte, y hay mucho todavía por conocer de él! Espero que te guste este primer capítulo! Es distinto a la forma en que comenzó la segunda parte, pero me pareció más correcto.

Malfoy-son: eres mi lector más difícil de complacer! Jaja... por momentos no sé si tus reviews son buenos o malos, pero bueno, soy de las que le gusta recibir críticas, ya que me permiten mejorar ;) No entendí muy bien una de las preguntas (retóricas, supongo) que planteaste... creo que lo que quisiste decir es que debería resultar bastante obvio para Albus y sus amigos que Los Guardianes y la Rebelión son la misma cosa, no? Pues ya veremos... técnicamente, no son lo mismo. Los guardianes están por encima de la Rebelión, y de hecho, el Mago de Oz responde a un superior... El Líder. Pero sí, el Mago es también un Guardián. En cuanto a la posibilidad de que los jóvenes se unan a la Rebelión... eso es siempre una posibilidad. De hecho, siempre los más "fanáticos" de las rebeliones son los jóvenes, personas llenas de energía e ideales, que creen en lo que pelean, y que pecan también de inocentes e inexpertos. Dudo seriamente que James sea capaz de unirse a algo como la Rebelión de los Magos... él idolatra a su padre, es su ejemplo a seguir. Harry nunca se uniría a la Rebelión. Ergo, tampoco lo haría James. Pero Albus... él es una historia completamente distinta, ¿no crees?

Nat Potter W: sí, este será un año muy complicado. No solo para Albus y sus amigos, sino también para Harry y la gente del Ministerio. ¿Te impresionó que el Mago y los Guardianes estuvieran tan relacionados? De todas formas, iré aclarando más el asunto a lo largo de esta historia, así que quédate tranquila, porque tienes por delante un año muy agitado en Hogwarts ;)

maddie . sophie: ¿Los dejé con muchas dudas en la entrega pasada? ¡Perdón! Sí, Gellert nunca tocó Inglaterra, pero sólo porque allí era donde estaba Dumbledore. El Mago de Oz, en cambio, ve como centro de la Europa mágica a Inglaterra. Tomar control de Inglaterra sería prácticamente tomar control de Europa. En cuanto su relación con el Líder de los Guardianes... pues, el Mago responde a las órdenes del Líder. Recuerda que el Mago de Oz es un guardián, y le ha prometido al Líder que tomaría control de Inglaterra. Y ahora, debe cumplir su promesa. Ya lleva dos intentos fallidos... no puede permitirse seguir fracasando. En cuanto a las personas que quiere reunir... ya lo verás en esta historia (sino, fíjate en el título de la misma, jaja). Gracias por acompañarme durante la segunda parte, y espero seguir leyéndote por aquí.

Arcano: hacía tiempo que no te veía por acá! Me alegro que me hayas dejado este review de aliento final! Me sentí muy elogiada al leerlo. Me alegra mucho que te guste tanto la historia, y que la consideres una verdadera saga. Espero que no te hayan quedado demasiadas dudas! Jaja, de todas formas, puedo prometerte que seguramente algunas de ellas encontraran respuestas en esta historia. Aunque, como tú muy bien señalaste, no todas. Sería agotar todas mi pólvora en un solo tiro, no? Espero que este nuevo comienzo te guste!

RoseBlack-Malfoy: wow! Te has cambiado el nickname! Tardé bastante en reconocerte! Jaja, perdón! Sé que volví a crearte un final abierto... pero es que simplemente me encanta dejar a los lectores llenos de preguntas! No, lamentablemente el Mago de Oz no es el Líder. Sí, es un mago muy poderoso dentro de los Guardianes. Así como también lo es su amigo ruso, Sergei. Pero eso lo irás entendiendo más adelante. Cooper trabaja para la Rebelión. Él es simplemente un peón, que desconoce el alcance de sus actos, ni para quién trabaja. ¿Así que crees que Hedda y Jaques están seguros porque viven en Francia? Pues... ya veremos. Sí... la Rebelión se rige por el mismo lema que Grindelwald: Por el Bien Mayor. Por eso, de todas las personas que podrían haber revivido en el Templo, Icarus tenía órdenes de revivir a Gellert. El mejor aliado que el Mago de Oz podría tener... ¿quién mejor para guiar su Rebelión que el hombre sobre el cual está inspirada? Me gusta tu explicación sobre por qué Albus Potter podría unirse a la Rebelión... a fin de cuentas, el "saber es poder", y el poder es la llave que abre todas las puertas de una persona ambiciosa, no? Veremos cómo evoluciona ese concepto a lo largo de esta tercera parte. Sergei es un Guardián Negro. Eso es todo lo que te diré por el momento, jaja. Y nuevamente, gracias por la compañía que me brindaste a lo largo de esta saga! Espero que sigas ahí a lo largo de esta tercera parte!

jjacckkyy: sí! Los Guardianes están de vuelta... muchos pensaron que me había olvidado de ellos, pero no! Yo nunca me olvido de los malos, jaja. Oh... ¿quién es el Mago de Oz? Que buena pregunta que has formulado... pero de seguro sabrás que no voy a responderla! De todas formas, puedes ir divirtiéndote un rato con este nuevo capítulo!

SofiaLugo: jaja, no hay forma de que me cansé de mis lectores! Me encanta recibir reviews, y voy a estar más que feliz de leer más de ustedes. Jajaja, me has juntado a todos los personajes con todos... Albus/Hedda, Hedda/James, Albus/Elektra, Rose/Scor, Lily/Scor... son todas propuestas interesantes! Puntualmente, me divierte mucho la última que has propuesto... Lily y Scorpius. Sería más que divertido, ¿no crees? Prometo que eventualmente, el amor llegará a la vida de los chicos... pero todavía son unos niños, ¿no? Es decir... ¡tienen trece años! Pero quien sabe... talvez el año que viene ;)

Espero no haberme olvidado de nadie... y ojala los vuelva a leer a todos aquí!

Saludos,

G.