Katralita: Me alegra que te guste! Kike sí viene por venganza ;D Espero que te guste esta segunda parte (:

14789635: Aww, yo también extraño escribir, la Universidad me exprime mucho u.u Jajaja, no te preocupes, me alegra que te cause todas esos emociones mi fic, en este capi encontrarás las respuestas :D Nos vemos Araceli! Espero que te guste (:

teffah95: Gracias! Tenía que mezclar ambos idiomas porque están en USA xD Ojalá te guste este nuevo capi! (:

Elisabloom: Jajaja lo siento! xD Que adoptaran sería hermoso, pero tenía esta sorpresita, le da más drama (: Espero que te guste! Gracias, suerte a ti también.

AleeP: A mí me alegra que todavía haya personas que lo lean (: Aww, sí, sería hermoso, pero siempre tiene que haber drama ;D

ladylibra: Aw, qué lindos halagos, me alegra bastanteeee que lo digas (: Ojalá este capi cumpla tus expectativas :D

paxhunter13: jajajajaja un poquito de drama para que se desesperen xD A ver qué opinas de la conti.. Saludos! (:

Bueno, perdón por demorar taaaaanto. Pensé que demoraría menos en actualizar, nunca imaginé que la Universidad fuera tan dura. Pero bueno, me dio un respiro para poder escribir y así poder continuarles esta historia, espero que les agrade :D Ojalá pueda tener más tiempo y más ideas para seguir continuando este fic porque aunque ha pasado mucho tiempo, yo sigo esperando una 2da temporada, algo iluso, no? Pero no importa. Gracias por los reviews, nos vemos! (:


- … Te dice algo… – dijo dando una pequeña pausa con una risa – … el apellido Linares?

Mi mundo entero se detuvo cuando escuché esa última palabra. Linares. Mi mirada se detuvo en un punto cualquiera en mi en frente, mi mano sujetaba todavía el celular ligeramente.

- Ah, por cierto, Pía te manda saludos

Ahí, ahí en ese momento me quedé petrificada, olvidé todo a mi alrededor. Diversos flashes sobre momentos que había compartido con mi prometida comenzaron a pasar en mi mente muy rápidamente, luego la cara de Kike con su estúpida sonrisa de pervertido se posó en mi cabeza. Esa imagen me devolvió a la realidad.

- Kike, escúchame bien. Si le haces algo, por más mínimo que sea, te juro que no sobrevives. No sobrevives, me entiendes! – dije gritándole al teléfono

-Disculpa? No puedes amenazarme desde tu posición, yo tengo las cartas a mi favor, yo controlo este juego

A pesar de tener ira e impotencia y de saber que Kike tenía a Pía, mi mente comenzó a pensar las cosas con la cabeza fría. Era cierto, Linares tenía ventaja, el tenía a mi morena. No podía arriesgarme, aunque era difícil aceptarlo, no podía hacer nada ahora, solo tenía que esperar y seguirle la corriente a Kike.

- Qué es lo que quieres, qué buscas, dinero? Yo tengo, puedo dártelo – dije tratando de calmarme a mí misma

- Pf! – dijo dando una risa patética – Soy un Linares, no necesito tu sucio dinero. Piensa un poquito más, sé que sabes la respuesta

- Dime qué es lo que deseas, yo te lo doy

- No quiero que seas tú la que me lo dé. Tú me entiendes, no? Para eso me traje a Pía

Miles de insultos rondaron mi mente en tan solo dos segundos. Quería gritarle todos, pero me controlé. No podía dar pasos en falso, no con mi prometida en juego.

- Kike, no tienes por qué hacer esto. Por favor, por favor deja a Pía fuera de esto. Ya somos adultos, arreglémoslo como tales. Conversemos, lleguemos a un acuerdo. Hay que resolverlo pacíficamente: Tú me entregas a Pía, yo te doy lo que pidas a cambio de ella y no le aviso nada de esto a la policía, todos ganamos. Por favor, no la involucres a ella

- Por favor… Uhmm, ya ves como me vas cambiando las palabras? Me gusta, me gusta

- Vamos, por favor Kike, la violencia no resuelve nada

- Nadie está siendo violento acá, o sí? Yo solamente quiero continuar un juego que Pía y yo habíamos dejado a medias hace meses. Nos vimos interrumpidos dos veces: primero porque Adela, Brenda y Greta entraron al despacho en el que habíamos estado jugando, la segunda vez tú nos interrumpiste cuando estábamos reanudando el juego en su cuarto… recuerdas? – dijo dando una risa

Rápidamente mi mente recordó el día en que las chicas le quitamos a él los verdaderos papeles de la casa de Maca, Pía lo había seducido y luego lo habíamos dejado en ridículo. Luego de ello, también recordé sobre cómo encontré a Kike empujando contra la pared a Pía… "Pía no está sola, no se meta con ella" le había gritado yo aquella vez.

- Creo que, por tu silencio, sí lo recuerdas – dijo con su voz presumida – Entonces es fácil, yo solo voy a terminar de jugar y luego te la devuelvo

La furia entró en mí. Quise gritarle su vida, pero nuevamente me detuve. Observé cómo Omar hablaba con alguien por teléfono y Jeff también.

- Pía no es un juguete. No puedes usarla y luego desecharla

- No puedo? Quieres apostar? – rió nuevamente

- Por favor Kike, solucionemos las cosas, no le hagas daño a Pía, por favor

- Qué estarías dispuesta a dar?

- Todo

- Todo? Segura de ello?

- Totalmente

- Me gusta tu actitud, me gusta

- Habla Kike, solo pide lo que quieras y entrégame a Pía

- Tengo entendido que trabajas para la Sony y que has adquirido fama local en Nueva York, es cierto?

- … Sí

- Si te pidiera las ganancias de lo que sea que ganes en los próximos 5 años, me lo darías?

- Sí – dije sin dudar, al instante

- Me darías el hermoso auto Yaris negro?

- … Sí – dije un poco dudando al principio. ¿Cómo sabía que tenía un Yaris negro?

- ¿Me pagarías el alquiler de un departamento todos los meses por los próximos 5 años?

- Sí

- Valentina, ten cuidado, estás ofreciendo demasiado, tampoco tienes tanto dinero. La mitad de tus ganancias en este medio año, fueron para comprar el carro – me decía Omar

- No me importa quedarme en la ruina, quiero a Pía sana y salva – dije después de haber colocado mi mano sobre el celular para que Kike no oyera – No me pidas que me detenga, porque no lo haré – Inmediatamente Omar volvió a su llamada y yo a la mía

- Tendríamos que firmar algo, un acuerdo, para asegurarme que ni la policía ni el FBI tomarán cartas en el asunto – prosiguió Linares

- Lo firmo

- Después de todo no me caes tan mal, Valentina

- Dime dónde, cuándo y cómo. Yo traigo los papeles de lo que me hayas pedido y tú me devuelves a Pía sin daños.

- Ah?

- Tú indícame, yo sigo todas tus instrucciones

- Instrucciones para qué?

- Cómo que para qué? Para hacer el intercambio

- Yo nunca dije nada sobre un intercambio. Ah, es que no te dije, no hay nada que puedas hacer. Yo voy a terminar mi juego con Pía sí o sí. Solo tenía curiosidad por saber qué tanto estabas dispuesta a entregar por tu amorcito. Estoy seguro de que Pía se hubiera enternecido si te hubiera escuchado. Es una lástima que todavía no despierte

- Eres un…!

- Un qué? Anda dilo, me fascinaría escucharlo

- Estás enfermo

- Sabes qué? Ya me aburriste y no quiero perder tiempo. Además ya me dio hambre y tengo que comer más de lo normal, porque estaré quemando calorías toooda la noche – rió nuevamente

- Si le tocas un pelo a Pía…

- Qué, qué me vas a hacer? Seguramente se resistirá al principio, pero después terminará pidiendo más y más… Ese es un don que tenemos los Linares

- Eres un cerdo… de la peor calaña

- Jajajaja, dime lo que quieras, no me afecta. Hoy tu prometida tendrá su noche de bodas… solo que ¡ups! no será contigo

- Eres un…

- Hasta mañana Valentina

Luego de esas palabras, el sonido de un "bip" repetido varias veces comenzó a sonar. Kike "Veneno" había colgado. Di un grito de desesperación mientras cogía mis cabellos.

- No, no, no!

- Valentina, trata de calmarte

- Cállate Jeff – dije actuando tontamente – Tú no sabes el peligro que significa que Kike tenga a Pía. No sabes!

- No sabré, pero desesperándote y gritando no solucionas nada. No dejes que la ira te domine. Tú conoces a Pía, ella es inteligente

- Pero es muy arriesgado… no quiero que le pase nada Jeff – dije mientras lágrimas comenzaban a brotar – No quiero siquiera que recuerde su pasado… no quiero

Jeff me abrazó. A pesar de solo tener 20 años, él era muy maduro, era muy comprensivo.

- Vayamos al depa, hablemos con los demás. Somos tus amigos y también nos preocupamos por Pía. 10 personas piensan mejor que una y más si somos amigos íntimos, familia

- Tienes razón…

- Listo chicos – dijo Omar a nuestro atrás – Estuve hablando con unos amigos de Inteligencias, nos podrán ayudar en este caso, además el señor de registro civil ha aceptado reprogramar la boda para otro día. Regresemos al depa Valentina

- Eso le estaba diciendo yo – decía Jeff

Solamente asentí y los tres salimos del ayuntamiento. Omar nos llevó de vuelta al pequeño departamento que habíamos alquilado Pía y yo en Boston.
Llegamos y mis demás amigos nos recibieron con cara de interrogantes, Jeff ya les había dado una llamada explicándoles lo poco que él sabía de lo que había pasado.
Hicimos una pequeña ronda en la sala y, con voz deprimida, comencé a contarles sobre Kike y la vinculación y problema que tenía con Pía.

Todos me daban palabras de aliento y frases como "No te preocupes, todo saldrá bien", "Pía sabe defenderse", "Esto se solucionará", pero nada me cambiaba el ánimo. Igualmente les agradecí la intención, pero necesitaba despejarme. Cogí mi guitarra, dejé todo lo demás en el depa y salí a la azotea del departamento, unos 3 pisos más arriba.

Me senté en una de las sillas que daban a la vista del lugar, todo se veía tranquilo, apacible… nunca habría podido imaginar que Kike secuestraría a Pía minutos antes de nuestra boda. ¿Lo habría planeado antes?, ¿sabía lo de nuestra boda, o fue casualidad?, ¿desde cuándo está libre?, ¿cómo supo que estábamos acá, suerte?, ¿estará en Boston, o en Nueva York?, ¿estará solo o tendrá cómplices?...
Tenía muchas preguntas y cero respuestas… Miré el cielo. Las estrellas brillaban hermosamente y la luna en su máximo esplendor me sonreía… Me quebré y lágrimas volvieron a brotar de mis ojos.

- ¿Cómo es posible que en el día de nuestras vidas pase esto? ¿Por qué? Todo estaba tan perfecto hoy… por qué se nos tuvo que aparecer ese infeliz! – dije llorando amargamente

Trataba de calmarme pero era muy difícil. Los minutos pasaban sin darme cuenta, cuando miré mi celular observé la hora: 8:27pm. Volví mi mirada a la luna… Cogí mi guitarra, sequé mis lágrimas y empezó a tocar los acordes…

I know you're somewhere out there, somewhere far away. I want you back, I want you back. My neighbors think I'm crazy, but they don't understand you're all I have, you're all I have – La imagen de una Pía sonriente se posó en mi cabeza – At night, when the stars light up my room, I sit by myself talking to the Moon trying to get to you in hopes you're on the other side talking to me too, or am I a fool who sits alone talking to the moon –La tristeza nuevamente se comenzaba a acrecentar en mí – I'm feeling like I'm famous, the talk of the town. They say I've gone mad, yeah, I've gone mad, but they don't know what I know 'cause when the sun goes down someone's talking back, yeah, they're talking back – Imágenes del fin de semana rodaban por mi mente – At night, when the stars light up my room, I sit by myself talking to the Moon trying to get to you in hopes you're on the other side talking to me too, or am I a fool who sits alone talking to the moon.

Do you ever hear me calling? – Lágrimas rodaron por mis mejillas por el hecho de saber de no tener a Pía conmigo – 'Cause every night I'm talking to the moon still trying to get to you in hopes you're on the other side talking to me too, or am I a fool who sits alone talking to the moon.

I know you're somewhere out there, somewhere far away…

- Valentina…

Traté de secar rápidamente mis lágrimas antes de girar mi cabeza.

- Omar, yo te agradezco todo lo que estás haciendo, pero de verdad siento que quiero estar sola

- Sí, yo sé, te comprendo, pero te tengo noticias

- De Pía?

- Sí

- Habla! No me des preámbulos! – dije cambiando radicalmente mi tono de voz

- Hablé con mis amigos de Inteligencia, el número del que te llamaron es un teléfono público ubicado en una gasolinería en el camino de Boston a Nueva York

- Kike se está llevando a Pía a Nueva York

- Eso no lo sabemos, sabemos que está llevando esa ruta, puede que se vaya más allá aún

Mi mente comenzó a recordar partes de la conversación.

- Él sabía que tengo un Yaris negro y que tengo algo de fama en NY, eso quiere decir que nos ha estado observando, espiando. Estaba esperando el mejor momento para secuestrarla

- O tal vez esperaba el momento en el que Pía estuviese sola… Porque ustedes siempre SIEMPRE están juntas, Valentina. Solo se ha ido sola a la peluquería y es allí cuando la ha secuestrado, indefensa sin alguien que pudiese defenderla

- Nos habrá seguido desde Nueva York? No creo que haya tenido tanta "suerte" de vivir acá y encontrarnos

- Yo tampoco creo que haya estado viviendo acá en Boston. Él no sabía que ustedes solo estaban de paso, así que se hubiera tomado un tiempo en planearlo, no se hubiera lanzado el primer día

- Sí, opino lo mismo. Pero inclusive acá en NY… estamos en USA! ¿Cómo es que llegó hasta acá?

- Eso es lo que quería preguntarte. Él ha tenido que obtener esa información de algún lado

- La casa de Maca

- En eso mismo estaba pensando yo

- Pero no creo que Maca le haya dado esa información

- No directamente. Puede que él se haya posado afuera del lugar y observar que ustedes ya no están. Tiene contactos, de alguna manera u otra, ya sea haciendo una llamada falsa a tu casa o a los mismos Centros de Casas averiguando que ganaste la competencia

- … Así él sabría que me fui con Sony y con una y otra llamada saber que me vine a EEUU – dije completando su idea

- Exactamente, pero ahora, ¿Cómo obtuvo la casa?

- ¿Cómo sabes que es una casa?

- Porque para un secuestro no usas un depa, la víctima, en este caso Pía, da gritos y hace bulla.

- Tienes razón, además sonaba muy confiado. Debe vivir solo en una casa ligeramente espaciosa. Su padre!

- Su padre qué? No entendí

- Su papá tiene dinero. Él ha salido de la cárcel, entonces el señor Linares seguramente le habrá hecho las cosas simples para que se fuera y no siga manchando su apellido.

- Comprándole una casa en NY sin mayores problemas… Suena lógico

- Ajá! Entonces habrá que llamar al señor Linares

- No pudiste haber leído mi mente de alguna mejor manera. Vamos

Me levanté de la silla, cogí mi guitarra y me fui junto a Omar al depa. Llamamos a Maca quien dijo que no nos había contado sobre la liberación de Kike por fianza porque no quería que nos preocupáramos, nunca pensó que se nos acercaría. Luego de ellos, comenzó a lamentarse y llorar, yo la calmé al cabo de varios minutos. Inmediatamente le pedí el número del padre de Kike y rápidamente me lo dió después de buscar entre sus papeles. Le agradecí y le prometí mantenerla informada sobre los hechos, ahí corté la llamada.

Todos mis amigos estaban alrededor mío en la sala, Omar asintió y yo realicé la llamada con el número que Maca me había dado en altavoz. Al cabo de unos segundos de timbrado, una voz masculina respondió.

- Aló?

- Señor Linares?

- Sí, soy yo. ¿Con quién tengo el gusto?

- Valentina Rubiales

- Disculpe no la identifico, qué negocio poseemos?

- No, no, no tengo ningún negocio con usted

- Entonces a qué debo la llamada?

- Es sobre su hijo Enrique Linares

- … Lo siento, no hablo sobre temas familiares. Adiós.

- No, no, espere, por favor, es urgente

- … Cuál es la urgencia

- Necesitamos saber dónde está hospedado su hijo en Estados Unidos

- Por qué busca usted esa información señorita Rubiales

- Porque su hijo tiene secuestrada a mi prometida…

Escuché un fuerte estruendo, creo que habrá botado el celular, o mejor dicho se le habrá caído. Sin embargo, al cabo de unos segundos, su voz un poco temblorosa volvió

- … Q-qué?

- Secuestro, su hijo es un secuestrador y… tal vez un violador – dije formando un puño con mis manos

- No, usted está mintiendo

- No, señor. No sería capaz de jugarme con eso. Esto es tan verdad como que me llamo Valentina Rubiales

- … Está segura que es Enrique quien la tiene secuestrada?

- Completamente señor

- …

- Señor si usted no me dice dónde está hospedado, algo muy muy malo le puede pasar a Pía, mi prometida

- Pero no te puedo dar esa información, es… privada

- Señor, por favor! – dije gritando – Yo no quiero perder a Pía y seguramente usted no querrá perder a su hijo. Tiene que decirme dónde está, las tragedias se pueden evitar!

- Es que… Kike me dijo que desaparecería de mi mundo, que ya no me ocasionaría problemas si le compraba una casa en Nueva York… - dijo un poco con "voz perdida"

- Nueva York, qué parte?

- Por qué Kike haría estas cosas, no pensaba que estuviera tan mal de la cabeza… todavía tenía un poco de compostura… Agustín tenía razón, debí haberlo llevado a algún centro…

- Señor, necesito la dirección

- Si tan solo hubiese escuchado a Agustín… Kike no estaría terminando de malograr su vida… En la calle 47 Street 1102…

- Gracias, señor, en serio

- Discúlpeme Valentina. Me disculpo en nombre de Enrique. Trate de evitar más desgracias, trate de no lastimar a Enrique

- Le llamaré si hay novedades sobre él, gracias nuevamente, debo irme

- Adiós…

Corté la llamada y unos escalofríos pasaron por mi mente. Sentí lástima por el padre de Kike, era un señor frío y con negocios tal vez no muy claros, pero es padre… y no hay peor desgracia que ver cómo un hijo "cae en picada" en su vida

- 47 Street 1102 – dije

- Sí, sí, la apunté inmediatamente – respondió Omar – Todo bien Valentina? Hay que apurarnos e irnos

- Sí, sí, fue un poco rara la conversación, me dejó medio… ¿zombie?

- Creo que a todos nos pareció un poco… intensa – dijo Jeff – Pero Omar tiene razón, Pía no tiene tiempo, nosotros sí, hay que apurarnos

Pía.

- Sí, vámonos, no perdamos tiempo – respondí mientras me dirigía a la puerta

Jeff, Omar y yo junto a un grupo de agentes del FBI nos encaminamos a Nueva York. Mis demás compañeros se quedaron en el depa alquilado de Boston, se quedarían en caso los necesitáramos allá.

Pía's POV

Comencé a abrir mis ojos lentamente, me sentía mareada y también sentía un pequeño punzón en mi cabeza. Traté de colocar en mis manos en el lugar del dolor, pero no podía. Abrí más fuerte mis ojos y me encontré en un cuarto apenas iluminado con una lámpara al costado de la cama. ¿Cama? Sí, miré mis brazos y estaban amarrados a los extremos de una cama. Intenté flojamente desatarme, pero era inútil, estaban bien amarrados los nudos que me sujetaban. Fue ahí cuando me di cuenta de que mis pies también estaban amarrados en los extremos inferiores de la cama. Comencé a inspeccionar con la mirada la habitación, detuve mis ojos en la ventana sin cortinas, había una inmensa luna blanca en el cielo. Me desesperé y seguí intentando liberarme, pero no podía. No tenía muchas fuerzas, me sentía cansada, así que comencé a gritar con la mayor fuerza posible "Ayuda!" "Help!" pronuncié varias veces sin respuesta, pero al cabo de tal vez un minuto la puerta del cuarto se abrió. Aunque mareada, pude diferenciar claramente esa cara… Kike

- Hasta que al fin despertaste, ya me estaba desesperando un poquito – dijo mientras se sentaba en el inferior de la cama

- Qué quieres Kike

- No es obvio? – dijo poniendo sus dedos debajo del jean en mis piernas

Me sacudí rápidamente para que me soltara y su mano se detuvo

- Esto será muy divertido, nos divertiremos mucho Pía

- Ten por seguro que me aburriré

- No puedes hablar antes de conocerlo… No querrás dejar de jugar con él

- Me das asco Kike, ASCO

- Verás que te haré cambiar de opinión…

- Te lo dije una vez, te lo repetiré: Eres demasiado olvidable

Violentamente Kike se acercó a mí, quedando cara a cara

-No me provoques Pía

- No me busques Kike – dije tajantemente

- Pero si ya te encontré – dijo riendo – No hay nada que puedas hacer, Pía. Pero mira el lado bueno: tu madre se sentiría feliz al saber que tu noche de bodas es con un hombre y no con una chica

Noche de bodas.

Mierda! Qué hora sería? Ya habrán pasado las 7pm? Mi boda… Valentina…Valentina… Habrá pensado que me arrepentí? Habrá pensado que salí corriendo? Valentina… mi amor

- Hey! Pía! – dijo Kike alzando un poco su voz – NO me gusta que me ignoren

- Es que aburres Kike

Levantó su mano para abofetearme supongo, pero dio una risa y comenzó a hablar consigo mismo. Yo solo lo miré un poco raro.

- No, no, no me voy a fastidiar. Tengo pensada una noche espectacular. No me la echarás a perder

- Quieres apostar? Voy a hacer todo lo posible para arruinarla

- Eso dices ahora. Terminarás pidiéndome más y más – dijo con una voz "sexy" en mi oído

- Tan poco aguantas que piensas que te voy a exigir más?

- No, no, sino que te va a encantar. Aprenderás lo que es tener un buen sexo. No extrañarás a Valentina ni un solo segundo

- Yo con Valentina no tengo sexo… yo hago el amor. Eso es algo que seguramente tú no conoces

- Jajaja, no lo necesito. Solo las personas débiles se enamoran

- Con eso excusas el no tener novia?

- Yo puedo tener comiendo de mi mano a la novia que quiera

- Te equivocas, solo basta un día contigo para saber la clase de tipo que eres

- Pero solo basta una noche para que me amen

- Repítetelo hasta que te lo creas querido

- No necesito repetírmelo

- Ah tienes razón, ni repitiéndolo te lo crees

- Cállate, tú no sabes cuántas novias he tenido yo

- Acaso alguna te dijo te quiero?

- …

- Acaso alguna vez te sentiste como en el cielo con alguna mirada de ellas?

- …

- Acaso un beso de "buenos días" te llenó el corazón de felicidad pura?

- … Ya, cállate, me aburren tus cursilerías. Sabes qué? Antes de que termines de matarme de aburrimiento verificaré que todo esté listo en nuestro cuarto. No me extrañes mi amor – dijo dando una sonrisa y robándome un beso ligero en los labios

- Créeme que no lo haré – dije amarga – Demórate todo lo que quieras "mi amor"

Kike salió del cuarto con su estúpida pervertida mirada. Me fastidiaba, me fastidiaba todo él.
"Valentina… mi Valentina… no sabes cuánta falta me haces en estos minutos de esta pesadilla que recién está empezando… Dame fuerza, Valen… Te necesito ahora más que nunca…"
Mis muñecas me dolían de tanto intentar zafarme, por más que intentara desamarrar las cuerdas, era inútil. Los pies también me dolían y el cálido viento que entraba por la ventana acariciaba mi cuerpo. De pronto, bruscamente, la puerta vuelve a abrirse. Kike entra por ella.

- Lista?

- No te la haré fácil

- Yo sé – dijo riendo – No es eso emocionante? Me encantan los retos

Esta vez me quedé sin palabras. Kike seguía siendo la misma persona enferma que conocía, pero esta vez estaba más ¿raro?
Se acercó a mí, me dedicó una de sus pervertidas sonrisas y luego sacó una cuchilla del pequeño mueble en el que se encontraba la lámpara. Suavemente comenzó a romper los nudos de mis pies. Intenté zafarme con la ayuda de los pies libres, pero no pude

- Ni lo intentes, no puedes hacer nada sin manos – me decía riendo

Liberó primero mi mano derecha, pero inmediatamente la cogió con una de sus manos, luego con su mano libre desamarró el último nudo. Apenas lo hizo, cogió mis amabas manos con mucha fuerza, dejando inútiles mis intentos de escape.
Me llevó como esclava a la fuerza a otra habitación. Esta tenía las paredes rojas intensas, un reloj que marcaba las 12:35am y una cama que se veía cómoda en el centro con un corazón hecho de pétalos en las sábanas.

- A que Valentina nunca te hizo esto – decía orgulloso

- Te equivocas. Podríamos quedarnos una eternidad aquí si te contara todos los tiernos gestos de amor que Valentina me ha dado

Vi cómo la sonrisa en su rostro se borraba y una de amargura tomaba su lugar. Me cogió con más fuerza y me empujó ferozmente hacia la cama.

- Te juro que no seré nada olvidable

- Suéltame, suéltame! – gritaba intentando zafarme

Me comenzó a besar el cuello muy grotescamente, yo solo trataba de impedirlo a toda costa, pero se me hacía inútil. Creo que se cansó de estar luchando conmigo, por lo que se detuvo y me cogió con más fuerza ambas manos. Me jaló hasta uno de los rincones superiores de la cama y cogió una de mis manos para comenzarla a amarrar. Era mi turno. Rápidamente le di un golpe con la mano que tenía libre en el cuello con la mayor fuerza que pude. Él cayó de rodillas, yo salí a correr con todas mis fuerzas. Salí de la habitación y comencé a andar por un pasillo. Escuche pasos a mi atrás, pero yo seguía corriendo. Encontré unas escaleras al final del pasillo y comencé a bajar por ellas al piso de abajo, al primer piso. "Pía, Pía!" escuchaba decir no a muchos metros lejos atrás de mí, luego también sentí sus pasos en las escaleras. Salté los dos últimos escalones y me encontré con un living muy bien decorado junto a un comedor iluminados, volteé mi mirada a la derecha y vi una puerta. Esa era la puerta de salida. Me encaminé rápidamente hacia ella, pero…

Poom!

Me detuve, me quedé quieta, inmóvil. Sentí sus pasos cada vez más cerca, ya no sonaban agitados, sino tranquilos. Escuché cómo volvió a cargar su arma, luego sentí su aliento en mi oído.

- Créeme que la próxima vez no fallaré, así que resígnate. Entiende de una vez que no puedes hacer nada, ni tú ni Valentina. Tú empezaste este juego, yo solo deseo terminarlo – río con una sonrisa desquiciada – Me acompañas nuevamente al cuarto?

Yo seguía mirando la puerta, a tan solo 2 metros de distancia. Salía y era libre. Salía y podía volver con Valentina. Pero no podía. Mi mirada se quedó petrificada, simplemente volteé mi cuerpo y vi en sus ojos lujuria y locura puras. Me estiró su mano libre y yo la cogí. Juntos nos encaminamos a la habitación de la que hacía segundos me había escapado…

Esto era todo. Con cada paso que daba me sentía más devastada. Era imposible salir de aquí. Solo tenía que… jugar con Kike. Jugar. De tan solo imaginármelo se me revolvía el estómago. Había olvidado todo, había olvidado mi odio hacia mi pasado, Valentina lo había borrado todo en este último año, desde que la vi por primera vez en casa de Maca… Yo era feliz con Valentina, era feliz con sus miradas, con sus abrazos, con sus caricias, con sus besos, con su forma de amarme. Mi vida al fin había tomado sentido, al fin la vida me había sonreído. No iba a rendirme, no. Kike no iba a arruinarme mi felicidad. Pensaría en otra cosa y superaría esto. Un paso. Dos pasos. Tres pasos. Nuestra caminata agarrados de las manos hacia la habitación se me hacía infinita. Los recuerdos hermosos con Valentina inundaban en mi mente, sentía que la engañaría a pesar de saber que en realidad esto sería en contra de mi voluntad, sentía que la estaba traicionando. Tonto, no? Pero así se sentía. Un escalón. Dos escalones. Tres escalones. Despreciaría cada segundo de lo que pasara en la habitación y aborrecería con todo a Enrique Linares, pero no había nada que pudiese hacer. Él tenía un arma, tenía mucha fuerza y yo, para colmo, me sentía débil, muy débil. Perdón, Valentina. Te pediría perdón mil veces aunque sepa que nada de esto fue mi culpa. Estaría destrozada. Un paso más. Dos pasos más. Tres pasos más. Haría cualquier cosa por no estar obligada a esto, haría de todo por poder escapar de esto, haría de todo por saber si quiera que estés enterada de que estoy aquí. Pero no creo que lo sepas. Yo no me imaginaría que Kike habría salido de la cárcel, seguramente piensas que he escapado. Pero no, Valen, no te he dejado plantada, nunca podría. Me gustaría que supieras eso. Yo fui, soy y siempre seré tuya y solamente tuya Valentina. Ni Kike ni nadie podrá jamás cambiar eso…

Llegamos a la habitación, yo ya no tenía fuerzas y mi mente estaba perdida. Fácilmente amarró mis manos y mis pies, casi no puse resistencia.

- Así me gusta, tranquila. Pero cuando empecemos quiero que vuelvas a gritar y oponerte. Eso… no sabes cómo me fascina

- Jódete Kike

- Así, así, me gusta, me gusta! – dijo "entusiasmado"

Yo ya no sabía qué pensar pero por alguna extraña razón comencé a recobrar fuerzas, algo me decía que luche, que luche todo lo que pueda, que lo impida.

- Valentina te habrá hecho muchas cosas, pero te apuesto a que nunca hizo esto… - dijo sacando un trípode de cámara y luego una filmadora

- No estarás hablando en serio…

- A qué te refieres?

- No creo que estés tan enfermo como para grabar tus porquerías

- Solo te estoy pagando con la misma moneda. Recuerdas que tú y las otras niñas me grabaron? Bueno pues, eso pienso hacer. Qué más hicieron? Ah sí, lo colgaron en las redes sociales

- No tienes solución, estás enfermo!

- Pero sabes qué? Me aseguraré que sea Valentina la primera en verlo

- Me das asco!

- Eso, eso, amárgate, amárgate, así quiero que estés

Acomodó el trípode y puso la filmadora en su lugar, lo vi apretar algunos botones y luego volvió a aproximarse a mí.

Definitivamente Kike había cambiado, realmente esto ya no era un típica pendejada suya, esto ya se había salido de control, Kike en serio había enloquecido en su hambre de venganza. Intenté liberarme de las cuerdas, seguía siendo inútil, pero no me rendía, algo me pedía que luchara, y así lo hacía.

Enrique me quitó el polo que llevaba y me devoró con la mirada, luego él se sacó el polo y se posó encima de mí. Yo luchaba, luchaba en serio, pero todo seguía siendo en vano. Subía y bajaba sus manos por todo mi abdomen y pechos mientras besaba mi cuello como a él se le antojaba.

Me quitó las balerinas y él se quitó sus zapatos. Seguidamente desabrochó mis jeans y desapareció sin demora el pantalón, lo mismo hizo con el suyo. Se paró un momento de la cama y comenzó a mirarme. Rió. Se lanzó nuevamente hacia mí comenzando a tocar mis piernas, yo simplemente intentaba detenerlo lo más que podía, pero no había mucho que podía hacer estando atada, así que comencé a gritar aunque sabía que no había nadie cerca. Gritaba y gritaba "ayuda, help please, help!"

Pasaron varios minutos en esa situación, yo gritando y tratando de zafarme y él divirtiéndose a su antojo conmigo. Ya estaba agotando lo último de mis energías, pero mi corazón comenzó a acelerarse y sentirse aliviado de la nada. Segundos después a ese sentimiento, sentí la puerta principal abrirse con fuerza.

- FBI! – se escuchó provenir desde el primer piso

Rápidamente Kike se separó de mí y se paró al costado de la cama. Escuché varios pasos acelerados en las escaleras, luego también el sonido estruendoso de la puerta de la habitación abriéndose bruscamente. Por ella entraron 3 agentes policiales con armas que inmediatamente apuntaron a Kike… sin embargo, en ese lapso de tiempo, yo no me había dado cuenta de que Enrique también había cogido su arma y me la había estado apuntando a la cabeza.

- FBI! Throw down your weapon – decía el hombre canoso del centro

- No.. – respondió desafiante Kike

- This is not gonna end well If you refuse to listen, son

- Are you gonna kill me or something? – decía riendo – Oh and, by the way, I'm not your son, stupid cop

Escuché más pasos subir por las escaleras aceleradamente y mis ojos se iluminaron cuando la vieron. Valentina. Vi también los rostros de Omar y Jeff detrás de los agentes del FBI junto al de mi prometida.

- Oh, miren a quién tenemos aquí. Hello Valentina

- Guys, we told you to wait downstairs, is dangerous here for you. Patrick take them down – dijo nuevamente el agente principal

- Don't count on it. I'mma stay here, I'm not gonna move – respondió Valentina dándome una mirada

Hubiese preferido que se fuera, que no corra ningún riesgo; sin embargo, el verla allí, el sentir su cálida mirada me recomponía, me daba fuerzas, me hacía sentir segura. Su sola presencia me cambiaba todo el mundo.

- Yeah, stay here Valentina. You're gonna enjoy this – dijo Kike

- Son, please throw down the gun, we don't want to hurt you, but we will if you don't give us another chance

- I just wanna finish a game that my friend – dijo mirándome – and I started months ago

- Sorry, but the game won't continue. The game is over. Throw down the gun. Last call

- Are you Enrique, right? – preguntó el más joven de los agentes al ver que Kike hacía caso omiso al agente principal

- Not of your business

- Look, Enrique, we just wanna help you. You don't need this and you know it. Having sex with Pia is not gonna solve anything

- What do you know about it? Nothing, so shut up! – respondió Kike

- I don't know you, but I do know that you don't want to spend your youth days in jail. Wouldn't you prefer enjoying your days in a beach, maybe, with young and gorgeous girls, doing sports under the sun, having a really great time?

- … - Kike comenzó a bajar su arma

- Listen to me, you have two options. One: You try to continue your game and end in prison or get shot by us. Two: You throw down your weapon, release Pía and we can talk about it. No damages, no suffer. What do you decide?

- …If I take option 2, would you promise not to take me to jail? – dijo al cabo de un par de segundos

- We promise – dijo el principal

- Then… - dijo mientras soltaba su arma – I take option 2

Ni bien terminó de decir eso, los otros dos agentes se le lanzaron encima haciéndolo caer al costado de la cama. Valentina vino corriendo hacia mí y comenzó a desatar los nudos.

- Estás bien, estás bien? – me preguntaba agitada sentándose a mi lado de la cama

- Sí, sí – dije una vez libre

- Lo siento mucho, en serio, perdón

- De qué me pides perdón mi Valen, tú no tuviste la culpa de nada

- No debí dejarte sola – dijo bajando su mirada

- No podemos pasar cada segundo juntas, él nos estuvo persiguiendo, esto iba a pasar tarde o temprano, no te atormentes pensando que fue tu culpa

- Por favor, dime que no pasó nada

- No, no, llegaron a tiempo. Estoy segura de que no hubiese podido seguir luchando otros cinco minutos más

- Vinimos en cuanto pudimos. Felizmente de madrugada el tránsito es menor de Boston a NY

- Estamos en NY?

- Sí

- Estoy totalmente perdida

- Te drogó?

- No, no creo. Supongo que solo pastillas de dormir porque acabo de despertar no hace mucho y me siento verdaderamente cansada

- Maldito infeliz…

- Ya, ya, no descargues odio. Kike en serio ha terminado mal de la cabeza

- Sí, al parecer sí, su papá también piensa lo mismo. Su venganza se convirtió en una obsesión

- Tuve miedo, mucho miedo

- Ya, ya – decía abrazándome – Tranquila, ya pasó

Rompió el abrazo con una mirada. Me observó, yo me sonrojé. Ella rió diciéndome "no es lo que piensas". Inmediatamente se paró de la cama y recogió mi blusa y mis jeans entregándomelos

- Gracias – le dije

- Perdón que Jeff y Omar se hayan ganado con tu hermosura

Volteé mi mirada y vi cómo Omar me miraba tiernamente con una sonrisa, mientras que Jeff desvió su mirada rápidamente, seguramente él no me veía nada tierna. Comencé a vestirme. Los agentes se levantaron junto a Kike y se lo llevaron esposado.

- Don't worry, ladies. I will make sure that this man spends his days in a mental centre. He won't be free.

- Thank you – respondió Valentina

Los agentes se retiraron junto a Omar y Jeff que nos dejaron solas en la habitación. Miré nuevamente a Valentina una vez cambiada.

- Pensé que no llegarías

- Pía, yo siempre voy a llegar

Su mirada fue tan linda, tan enamorada. Yo sonreí casi al instante.

- Tú eras lo único que me hacía seguir. Tú eras por lo que luchaba

- Puedo decir lo mismo. ¿Puedes creer que no tuve sueño ni un solo segundo? Solo sabiendo que ya estás a salvo y conmigo, es que mis ojos quieren cerrarse, pero solo pueden cerrarse contigo a mi lado

- Te amo demasiado Valentina

- Y yo a ti, Pía

Lentamente fue acercándose a mis labios hasta que chocaron. Una paz inmensa me invadió cuando volví a sentirla. No podría describir todas las emociones que sus labios y su esencia provocaban en mí, era sosiego, felicidad, dicha… La sentí sonreír mientras detenía el ligero beso.

- Vamos a casa Pía – dijo parándose de la cama y estrechándome su mano

- Jamás esas palabras se escucharon mejor – le dije sonriendo cogiéndonos de las manos

Nos encaminamos así al primer piso, ahí estaban Omar y Jeff esperándonos.

- Los agentes ya se han ido, me mantendrán al tanto de todo – decía Fuster

- Gracias Omar, Jeff. En serio no saben cómo les agradezco que hayan venido hasta aquí para ayudarme junto a Valentina

- Para eso estamos los amigos, en las buenas y en las malas – respondió Jeff con una sonrisa

- Ya Jeff no te pongas sentimental – decía riendo mi prometida – Vámonos de una vez, no quiero volver a pisar esta casa

- Sí, yo tampoco quiero pasar ni un segundo más acá – dije

Todos nos dirigimos a las afueras y nos subimos al carro de Omar.

- ¿Cómo van a hacer? ¿Nos vamos al Condo o a Boston?

- Lo que decida Pía yo haré – respondió Valen

- Pasemos la noche en NY porque creo que todos estamos cansados como para seguir despiertos. Pero mañana quiero volver a Boston a primera hora porque dejé mi boda allá

- Pía tiene razón, ha sido una noche larga para todos, vayamos al Condo, mañana empieza un nuevo día. Mañana sí hay boda, chicos – dijo contenta mi prometida

Todos reímos mientras nos dirigíamos al Condo. Había sido una noche para el olvido, pero a pesar de eso, pude comprobar, si es que hacía falta, que Valentina era el amor de mi vida.
Mañana sí empezaría nuestra vida juntas, mañana ya nos perteneceríamos oficialmente la una a la otra. Yo encontré a Valentina y ella me encontró a mí. Nuestro amor quedaría sellado y comprobado esta vez. Ahora nada lo impediría.

Pasamos la noche en nuestra habitación de siempre del Condo, apenas nos echamos en la cama, caímos directamente a los brazos de Morfeo.

A la mañana siguiente nos dimos una ducha rápida y desayunamos algo ligero. Jeff y Omar nos dieron una llamada indicándonos que ya nos esperaban en el garaje. Bajamos rápidamente e iniciamos nuestro camino a Boston.

Una vez en el depa que habíamos alquilado el día anterior, nos disculpamos con nuestros amigos que habían dormido incomodísimo en sillones, pero ellos le restaron importancia al hecho debido a que estaban felices de que yo haya llegado sana y salva junto a ellos.

Todos entre risas y bromas llegamos al ayuntamiento. Fuster se había encargado ya de conseguirnos la persona que nos casara. Firmamos los papeles, nada romántico, y eso era todo… Valentina y yo éramos oficialmente esposas.

Creo que ninguna de las dos lo podíamos creer, se sentía tan extraño, pero ya era una realidad. Sonreímos y nuestros amigos nos felicitaron. Nos quedamos unos minutos todos allí en el ayuntamiento terminando de asimilar lo que acababa de pasar, pero el encargado nos invitó a salir, otra pareja había llegado para contraer nupcias. Les dirigimos sonrisas y luego nos retiramos al depa en Boston. Valentina y yo recogimos nuestras pertenencias y nos subimos a nuestro carro con algunos de nuestros amigos, mientras que Fuster llevaba a otros. Así todos juntos volvíamos a NY, nuestro segundo hogar.

Ya en el Condo, les agradecimos más de una vez por haber estado con nosotras en el momento feo y en el momento de nuestras vidas. Habíamos conseguido buenos amigos. Los invitamos un rato a quedarse en nuestro depa y estuvimos charlando, tocando y cantando, hasta a mí me incluían en los coros, me halagaban diciendo que no tenía mala voz. Gran halago.

El sol se comenzó a ocultar y nuestros amigos decidieron que era tiempo de retirarse. Nos dimos un abrazo grupal muy fuerte y luego comenzaron a salir uno por uno. Valentina cerró la puerta después de que salió Fuster, yo me dirigí a nuestra habitación y me eché en la cama. Al rato sentí sus pasos encaminándose a la habitación. Entró y con una sonrisa en sus labios comenzó a acercarse a nuestra cama.

- Qué tranquila me siento de estar acá – me dijo echándose a mi lado

- Créeme que yo también, sobre todo porque sé que estás aquí conmigo

- Siempre me tendrás aquí

- Crees que nuestro amor nos dure?

- Ah?

- Crees que me seguirás queriendo de acá a unos años?

- Pía, yo respiro y vivo por y para ti. Ahora yo te pertenezco oficialmente. Si por mí fuera, me cambiaría el nombre a Valentina Rubiales de Montoya – rió y yo también

- Me querrás en mis depresiones y caídas? – dije con una sonrisa

- Nunca te dejaré, a no ser que tú me lo pidas

- Nunca te pediré que lo hagas

- Entonces aquí me tendrás fastidiándote siempre

Se acercó a mis labios y, besándonos, nos acomodamos en la cama con Valentina sobre mí. Los minutos pasaban, los besos cobraban intensidad y no nos despegábamos, era imposible, pero intenté al máximo calmarme y terminé por detenerlo gentilmente. Valentina me miró con una mirada de interrogante, pero al instante su rostro cambió por uno comprensivo.

- Perdón, qué tonta e insensible soy. Yo esperaré todo el tiempo que necesites

- Qué? Oh, no, no, lo de Kike no tiene nada que ver

- Okey… entonces no entiendo – dijo con una sonrisa

- No podemos quedarnos a… "hacer cositas ricas" porque tenemos que estar bien mañana para tomar el vuelo

- Vuelo? Qué vuelo?

- Nuestro vuelo a Colombia

- Ah? Qué vuelo a Colombia?

- El que haremos para celebrar nuestra boda a lo grande en casa de Maca

- …

- Haremos esa fiesta en la que la novia está con un vestido blanco y el novio… bueno en nuestro caso ambas tenemos que estar de blanco. Haremos una pequeña merienda, invitaremos a las chicas, nos reencontraremos con Maca, Teo y lo más importante es que celebraremos una verdadera boda en nuestro lugar…

- ¿Desde cuándo tenías planeado esto? – dijo riendo

- Desde siempre…

- … Casa de Maca… Tantos recuerdos, tontos por mis confusiones pero hermosos al fin y al cabo

- En el lugar donde nació nuestro amor, porque por más que lo hayas negado al inicio, siempre me amaste, desde el primer momento que me viste – dije riendo orgullosa

- Jajajaja, pues la verdad sí, me tenías enamorada, pero lastimosamente mis confusiones me ganaban

- Pero al final gané yo – dije sonriéndole

- Era solo cuestión de tiempo y tú sabías bien eso. No sabes cómo te agradezco el que me hayas sabido esperar

- Ah… qué recuerdos, por eso quiero que sea ahí nuestra boda. Es el lugar perfecto

- Pues mañana organizaremos todo eso, llamaremos a Maca y a las chicas y nuestra boda será allí. Descansemos entonces, mañana nos espera un gran día

- Sí, sí… Hasta mañana Valentina Rubiales de Montoya – dije con una sonrisa, ella también me sonrió

- Hasta mañana Pía Montoya de Rubiales…