Disclaimer: Twilight pertenece a Stephenie Meyer, cuya historia y personajes han inspirado este fanfic.


AMIGOS CON BENEFICIOS

7

Edward deslizó el vibrador lenta y suavemente por el brazo de Bella hacia su clavícula.

Bella empezó a reírse de nuevo.

—Vale... se acabó, desisto—dijo Edward dejándose caer sobre la espalda dejando caer el vibrador entre ellos sin tan siquiera apagarlo.

—Hace cosquillas...—susurró Bella apoyando el codo sobre la almohada para mirar a Edward, mientras él miraba al techo. Bella cogió el vibrador lo paso suavemente por la piel del brazo de Edward, igual que había hecho él unos segundos antes en su brazo.

—No hace cosquillas, eres una exagerada—Bella levantó una ceja y pasó el vibrador cerca del pezón de Edward. Él le devolvió la misma mirada.

— ¿No sientes... nada?

— ¿Como qué?—Bella miró hacia la entrepierna de Edward. Edward siguió su mirada, observando sus calzoncillos— ¿Te excita?

—En cierto modo, si—Bella apagó el vibrador y lo dejo sobre la mesilla antes de acurrucarse junto a Edward— ¿Por qué tienes tanto interés en usarlo?

—Soy un tío, Bella, a los tíos nos ponen esas cosas—Edward sintió como Bella se movía en la cama y después escuchó el zumbido del vibrador. Miró hacia Bella y vio como ella lo movía lentamente sobre la piel de su abdomen— ¿Por qué cuándo lo haces tú no te hace cosquillas?

—Si me las hace, pero, cuando lo haces tú, no sé hacía donde lo vas a mover y...—Edward colocó su mano sobrela de Bella. Belladetuvo el movimiento de su mano y le miró en silencio.

Con la mirada clavada en la de ella dejó que guiará los movimientos. Los dos movieron el pequeño aparato hacia la entrepierna de Bella, separándolo de su piel únicamente para colocarlo sobre las braguitas de Bella y lo deslizaron justo hasta el inicio de los labios de su sexo, sin crear presión. Sin hundirlo entre ellos.

Bella respiraba erráticamente y tenía los ojos cerrados con fuerza. Edward acopló su cuerpo contra el de ella.

— ¿Qué sientes?

—Un cosquilleo...

— ¿Quieres seguir?

Bella asintió lentamente y movió la mano lo justo para que el vibrador se hundiera entre sus labios y rozará su clítoris.

Bella gimió con fuerza y apretó las piernas con fuerza.

Edward fue quien movió su mano yla de Bellahacia atrás colocando el pequeño artilugio de nuevo sobre el hueso púbico de Bella.

— ¿Más?—preguntó Edward en un susurró contra el odio de Bella.

Bella susurró un "si" a penas audible y movió su mano de nuevo para colocarla sobre su clítoris.

Esta vez la movió lentamente, dibujando un círculo pequeño sobre la zona pero sin apenas ejercer presión.

Edward besaba y mordía su cuello y el lóbulo de su oreja.

— ¿Te gusta?

—No lo sé...—gimió Bella. Edward ejerció una leve presión sobre la mano de Bella que provocó que un gemido escapara de sus labios y que ella separara la mano que sujetaba el vibrador con brusquedad lejos de cuerpo—Edward...—Bella le miró intensamente.

—Lo siento...

—No... Hazlo... de nuevo—susurró bella a través de su entrecortada respiración.

Bella colocó de nuevo la mano de Edward sobre la suya y el vibrador sobre su clítoris y empezó a moverlo circularmente con suavidad sobrela zona. Edwardejercía distintos grados de presión de vez en cuando, pero Bella seguía siendo quién guiaba los movimientos.

Pocos minutos después Bella empezó a separar las piernas poco a poco y a dejar que Edward guiará el movimiento de sus manos casi por completo.

Su otra mano acabó en la nuca de Edward y guió la boca de él hacia la suya y se besaron con ganas, ahogando los gemidos de Bella en el proceso.

Bella empezó a mover las caderas en compás con el movimiento de la mano de Edward.

Sus gemidos cada vez eran más largos y frecuentes.

—Déjate llevar—susurró Edward.

—Me... me voy a correr—susurró Bella abriendo los ojos y buscando los de Edward.

Edward deslizó su cuerpo hacia los pies de la cama hasta quedar a la altura de los pechos de Bella y sin más preámbulos empezó a chupar uno de sus pezones.

Bella arqueó la espalda y su cuerpo explotó en el orgasmo más intenso que había sentido en muchos años.

—Para... para...—gimió Bella sobrecogida por el intenso placer que sentía.

Edward apagó el vibrador ý lo dejó caer entre ellos rápidamente antes de volver a llevar la mano al cuerpo de Bella. Metió la mano por sus braguitas y acarició el clítoris de Bella directamente con los dedos prolongando el orgasmo.

Cuando Bella pensó que el clímax estaba llegando a su fin, Edward volvió a besarla en los labios a la vez que introducía dos dedos por su vagina y los movía con rapidez, provocando un segundo orgasmo casi de la nada.

Cuando por fin, la respiración de Bella volvió a la normalidad los dos se miraron y empezaron a reírse.

—Wow...—dijo Bella entre risas— vale, admitiré que eso, ha sido increíble.

—De nada, supongo—dijo Edward antes de tumbarse cruzando los brazos bajo su cabeza mientras miraba al techo.

— ¿Qué vamos a hacer con esto?—preguntó Bella mientras se acurrucaba contra el cuerpo de Edward a la vez que palpaba la incipiente erección que apenas ocultaba su ropa interior.

—No...—susurró Edward sujetando la mano de Edward mientras esta empezaba a masajear su miembro.

— ¿Por?—preguntó Bella algo confundida deteniendo el movimiento bajo la mano de Edward pero sin apartarla— Vamos, ¿qué? no me vengas con lo de "era solo para ti".

— ¿Y si lo era?

—Edward, vamos...—Bella empezó a mover su mano de nuevo, lentamente—no seas injusto, ¿por favor?—dijo Bella haciendo un gracioso puchero con los labios mientras miraba a Edward con inocencia.

Después empezó a darle pequeños besos en el cuello.

Edward apartó la mano e intentó relajarse.

Bella notó como poco a poco el miembro de Edward se iba endureciendo a la vez que la erección se hacia cada vez más prominente.

Se separó de él y Edward protestó con un pequeño gruñido.

Bella le guiñó un ojo mientras se incorporaba y cogía varios preservativos y los dejaba sobre la mesilla.

—Tienes muchas expectativas en cuanto a mi capacidad de recuperación.

— ¿Expectativas? En absoluto—dijo Bella mientras abría uno de los paquetes—, se perfectamente cual es tú capacidad de recuperación, es más— se acercó a él de nuevo y le sujetó con firmeza mientras colocaba el condón con destreza—, se que tengo que hacer para conseguir que te recuperes lo suficientemente rápido al menos dos veces más y después... ¿sabes qué? Mmmm—gimió Bella colocándose sobre Edward y deslizándole en su interior lentamente.

— ¿Qué?—gruñó Edward a la vez que resoplaba sujetando las caderas de Bella cuando ella le introdujo por completo en su interior.

—Hay lasaña en la nevera—sonrió Bella antes de besarle mientras movía las caderas con insistencia contra el cuerpo de Edward.

Edward cerró los ojos.

—Vale...—dijo con esfuerzo mientras Bella movía las caderas en un movimiento circular.

—Oooo...—Bella se detuvo de golpe y Edward notó como los músculos de su vagina se contraían y relajaban alrededor de su miembro.

— ¿Ya?—preguntó sorprendido.

—Si...—gimió Bella abriendo los ojos y mirándole tan sorprendida como él—, estaba muy sensible por lo de antes... supongo.

Edward la sujetó con fuerza antes de voltearla colocándose encima de ella manteniendo su pene dentro de ella.

—Creo que lo vamos a usar más...

—Vale...—gimió Bella cuando Edward empezó a embestir contra ella a un ritmo lento pero marcado.

— ¿En serio?

—Si... si... ¡Si!—gritó Bella cuando Edward empezó a moverse con rapidez, con penetraciones cortas pero decididas, consiguiendo que ella tuviera un orgasmo más antes de conseguir él el suyo.

[...]

Cuando Bella llegó tarde a propósito al restaurante donde había quedado con Alice y vio que ella aún no estaba allí supo que su amiga tramaba algo. Alice era asquerosamente puntual.

Como Alice le había dicho que había hecho reserva no dudo en indicárselo a la camarera que la esperaba a la entrada y está la guió hasta una mesa para 3.

Bella no se sorprendió cuando Alice y Rose se sentaron disculpándose por la tardanza.

Rose era algo más impuntual que ellas así que si habían venido juntas explicaría la tardanza.

—Pensé que querías hablar conmigo—preguntó Bella sin mirar a Rose.

—Las dos queríamos así que... además hace mucho que no hacemos esto. Antes lo hacíamos todo el rato.

Bella intercambió una mirada con Rose, quién se encogió de hombros antes de coger la carta del restaurante y empezando a leer.

—Veamos que ofrece la competencia.

—No son nuestra competencia—protestó Bella.

—Claro que sí—he estado leyendo algunas de nuestras últimas críticas y 4 de ellas nos comparan con este restaurante o lo mencionan cuando hablan de nosotros.

Bella puso los ojos en blanco y abrió la carta y empezó a analizar el menú. El restaurante tenía platos similares pero era bastante más caro que él de ellos. Claro que también estaba en una zona más céntrica, y llevaban abiertos más de 10 años.

— ¿Eran buenas las críticas?

—No estaban mal...—contestó Rose sin levantar los ojos de la carta.

— ¿Y las comparaciones?

Rose encogió los hombros.

— ¿Pedimos en plan degustación?

—Ni hablar—protestó Alice—, si quieres picotear hazlo tú. Yo quiero cenaren condiciones. Además no hemos venido a trabajar.

—Cierto—Rose miró a Bella unos segundos antes de volver a hablar— ¿Has vuelto con James?

Bella levantó la mirada de la carta sorprendida.

—Creo que esa cara responde a tu pregunta—susurró Alice.

— ¿Por qué... me preguntas eso?

—Bueno era una posibilidad y pensé que lo mejor era aclararlo cuanto antes.

—Ni siquiera sé donde está viviendo desde que se marchó.

—Oh, ha vuelto a Seattle—dijo a Alice como si nada.

Bella miró a Alice desconcertada.

—Lo vi en Facebook.

— ¿En serio?

—Volvió a Los Ángeles con sus padres al parecer. No sé solo vi que quedó con alguno de los chicos, aquí.

Bella miró a Rose indignada.

— ¿Qué?

— ¿Emmett...?

—No tengo ni idea, Bella, cuando Emmett dice que ha quedado con los chicos, yo no pregunto quéchicos son. Y él no me ha dicho que haya vuelto James.

—Bueno da igual, hablemos de ti—Exclamó Alice.

Bella puso los ojos en blanco.

— ¿Le conocemos?—preguntaron Rose y Alice casi a la vez.

—Oh, si, claro, es pequeño y vivía en una caja, vosotras me lo regalasteis.

—Bella, las tres sabemos que ese cacharro no ha salido de la caja nada más que una vez, así que no nos tomes por tontas.

—Te equivocas, ha salido muchas veces, y teníais razón es genial, en serio, no se como he aguantado tanto tiempo sin usar el dichoso vibrador.

En ese momento el camarero se aclaró la garganta y Bella quiso desaparecer.

— ¿Saben ya que van a tomar? ¿Podemos ofrecerles algo de beber, unos entrantes?

—Tomaremos vino—Bella vio por el rabillo del ojo como Rosela miraba. Bellamiró al camarero y le sonrió alargando el brazo hasta la carta de vinos—, de entrantes... ¿tienen alguna especialidad?

El camarero puso el piloto y les describió los entrantes y especialidades de la casa.

Cuando terminó Rose dos entrantes distintos a los que Bella y Alice no pusieron pegas.

Después el camarero volvió a mirar a Bella.

—Tomaremos el Grüner Veltliner.

—Muy buena elección señorita—dijo el camarero.

Después se alejó, prometiendo volver para tomarles nota de lo que iban a tomar.

— ¿Nuestros camareros suenan igual de... sosos diciendo las especialidades de la carta?—susurró Rose siguiéndole con la mirada.

— ¿Pescado?—le preguntó Alice a Bella obviando la pregunta de Rose-

—No carne también irá bien con ese vino, por eso lo he pedido.

—OK... y no Rose, pero yo creo que le hemos... desconcertado hablando de vibradores—Rose y Alice se empezaron a reír casi histéricamente.

Bella las miró de manera asesina antes de volver su atención a la carta.

—Sois realmente lo peor—murmuró indignada.

Para colmo el teléfono de Bella, que guardaba en el bolsillo de su pantalón, vibró sobresaltándola.

Lo sacó con disimulo y leyó el mensaje.

No pudo evitar sonreír.

— ¿Quién es?

—Tu hermano.

Alice y Rose intercambiaron miradas.

Bella sonrió.

— ¿Quiere saber si ya os he contado lo del vibrador o no?

Dijo Bella aparentemente sin darle importancia. Quería ver hasta donde podía retorcer la situación ahora que al parecer sus dos amigas estaban sorprendidas.

— ¿Edward sabe lo del vibrador?—dijo Rose incrédulamente.

—Si, de hecho me contó lo que Alice le había dicho, él también quiso saber con quién me acostaba, al parecer como vio que lo tenias tan claro, el creyó que sería el caso.

—Bella, no me creo que le hayas dicho a Edward lo del vibrador. Si ni siquiera quisiste desenvolver la caja en nuestra presencia.

Bella buscó el mensaje de Edward y le mostró la pantalla a Rose.

"Le has contado ya lo del vibrador a mi hermana? No me puedo creer q mi hermana te regalara un vibrador...xD"

Rose se echó a reír.

—¿Qué?—Demando Alice quitándole a Bella el teléfono.

—¿Por qué le has dicho a mi hermano que te lo regalé yo?

—Porque me lo regalaste tú—. Teníais que haber visto su cara cuando se lo dije— Bella empezó a reírse y después notó como se ruborizaba recordando a Edward usando dicho aparato sobre su cuerpo.

—Tal vez debamos regalarte algo más, puesto que parece que le das uso.

—No gracias—dijo Bella con solemnidad viendo que el camarero volvía con su vino.

[...]

—¿Y bien?

Bella se encogió de hombros.

—Creo que tu hermana me cree, pero Rose no creo que esté del todo convencida...

—Bueno, estoy seguro de que si consigo hacer a Emmett que no hay nada entre nosotros la convencerá... ¿Como has dicho que se llama esto?

—Takikomi gohan*... bueno lo he modificado un poco, pensaba presentárselo a Rose y Emmett, pero ya sabes que a Rose no le gustan mis experimentos Asiáticos.

—Está riquísimo—dijo Edward sirviéndose un segundo plato casi a rebosar.

Bella sonrió.

Y se levantó para ver como iba lo que tenía en el horno.

—¿Y eso que es? También huele delicioso.

—Galletas de calabaza... compré unos cuantos libros de comida japonesa y sabía que tú no tendrías problema en... probar—Edward se dio cuenta que Bella estaba bastante distante.

—¿Qué pasa?—Bella dejó la bandeja de galletas sobre la encimera y se apoyó sobre ella con las manos— ¿Bella?

—James está en Seattle—susurró.

Edward se puso de pie y caminó hacia ella.

—Bella, mírame.

Bella se giró hacia Edward pero no levantó la mirada hacia sus ojos.

—Ayer lo dijo Alice, y en principio... o sea, me pilló desprevenida, pero cambiamos de tema y después no pensé en ello hasta que volví a casa—dijo Bella rápidamente, casi a trompicones. Edward la sujetó por los hombros con ternura—. Alice dijo que lo había visto en Facebook así que no pude evitar entrar en su Facebook y mirarlo. Y bueno, ya sabes que yo no suelo usar Facebook, y que tengo el mío totalmente abandonado, pero recuerdo que él tenía muchas fotos y ahora borró todas las fotos en las que salía yo, o las que salíamos juntos y... bueno él... ahora... está, bueno hay muchas fotos de él con...—Bella miró a Edward entonces a punto de llorar—ni siquiera sé por qué me afecta tanto, es una tontería y además tiene todo el derecho a del mundo a rehacer su vida... joder...—Bella apartó las manos de Edward de sus hombros y se separó de él.

—Bella...

—Según Facebook está... comprometido...¿te lo puedes creer?

—Bella, vamos.

—No... Es que...—Edward sujetó a Bella contra su pecho mientras esta se tragaba sus lágrimas— no quiero llorar por esto.

—Pues no lo hagas.

—Eso intento...—Bella intentó separarse del abrazo de Edward pero este no la dejó— suéltame.

—No, mírame.

Por fin Bella se separó de él y le miró.

Edward limpió con los dedos las lágrimas que traicioneramente se habían derramado de las mejillas de Bella.

—Sabes... es estúpido, pero durante un tiempo pensé varias veces que él me lo pediría. Pero luego decía que aún no estábamos listos para dar ese paso cada vez que alguien sacaba el tema en su presencia. Realmente creo... que él era quién no lo estaba a fin de cuentas no sería mucho más diferente a como vivíamos, ¿no crees?

Edward no sabía que decir, estaba confundido, sentía la necesidad de consolara Bella pero a la vez se sentía dolido por los sentimientos que claramente Bella aún sentía hacia James.

—Lo siento...—susurró Bella sintiendo la incomodidad que sentía Edward—, no debería hablar contigo de esto... no es justo—Bella cogió tiernamente las manos de Edward y las separó de sus mejillas antes de alejarse de él sentándose en la mesa de nuevo—. Vamos a terminar de comer, ¿OK?

[...]

—¿Crees qué aún sientes algo por él?—preguntó Alice, mientras miraba una blusa detenidamente.

Bella se encogió de hombros.

—Supongo, no sé, es que... ¿y borró todas mis fotos así de repente?

Alice asintió.

—Bueno, tardó unos días en hacerlo, pero... bueno siempre protestabas porque siempre poníamos muchas fotos tuyas así que no entiendo porque te molesta.

—Me molesta el hecho de que, literalmente, me borró de su vida de un día para otro. Yo tardé meses en hacerlo y aún así ahora vuelve... y mírame, hecha un lío—dijo Bella señalándose a sí misma.

—Necesitas salir con alguien. ¿Por qué no quedas con Edward y os vais los dos en busca de ligues? Al fin de cuentas los dos estáis solteros ¿no?—preguntó Alice claramente insinuando lo contrario al añadir un pequeño guiño.

—Claro como si algún tío se me fuera a acercar si me ve entrar con Edward en un bar...

—Pues no, sé, queda con alguna amiga...

Bella miró a Alice con cara de pocos amigos.

—Oh vamos, Bella antes solías quedar con esta chica como se llamaba...

—Eran amigas de James... las conocía por eso... no he hablado con ellas desde...

—¿Y Lauren? Ella está ahora soltera...

—Ni de coña... prefiero quedar con la tía que estaba con Edward en Nochevieja...

Alice se empezó a reír.

Bella sonrió.

—Mira... Lauren me contó que en el centro hay muchos sitios a los que la gente va sola, en busca de un ligue o algo más, me mandó un correo con nombres de algunos de esos sitios, porque no te lo reenvío—dijo mientras sacaba su teléfono del bolso y buscaba el correo—, podrías probar, nunca se sabe, a lo mejor conoces al hombre de tu vida.

—Ya claro... entre un grupo de ¿desesperados?

—Solo intento ayudar.

[...]

Después de dos Martinis y cestita y media de patatas fritas Bella estaba más que lista para marcharse.

Nadie se le había acercado, la música era realmente horrible y las bebidas muy caras.

Su móvil vibro sobre la pequeña mesa, lo cogió y leyó el mensaje.

"Dime que haces? las Urgencias están muy tranquilas esta noche"

Bella sonrió antes de contestar.

"No es eso bueno? no está bien que quieras que le pase algo a la gente para no aburrirte"

"Yo no he dicho eso... ¿estás trabajando?"

"Estoy en el Lounge"

"En el Downtown Lounge? Ahora salís de copas cuando yo tengo guardia?"

"Estoy sola, en realidad"

"Sola? El hospital no está lejos ;P"

"Pues ven :)"

"Yo no puedo, estoy"trabajando", recuerdas?"

—Perdona—dijo una camarera poniendo otro Martini delante de Bella—, esto es para ti, de parte de aquella mesa de allí.

Bella miró hacia la mesa a la que la camarera señalaba.

Había un grupo de chicos en ella, pero solo uno de ellos la estaba mirando. Él la sonrió con una sonrisa casi perfecta que iluminó sus facciones y después la saludo con la cabeza.

Bella sintió como sus mejillas se ruborizaban mientras le devolvía el saludo.

—Gracias—le dijo a la camarera.

—Dáselas a él—le contesto la camarera antes de alejarse.

Bella cogió el móvil y rápidamente escribió a Edward.

"Parece ser, que yo también... luego te cuento"

Edward leyó el mensaje confundido durante uno segundos.

"Qué quieres decir?"

Pero Bella ya no le contestó.


No olvidéis que para Bella, la relación con Edward es solo la de "Amigos con Beneficios" que ella aún no quiere ver que siente algo más por él.

Siento si hay algún fallo de ortografía o gramatical, he releído y reescrito tantas veces el capítulo que si lo leo una vez más me va a dar algo xD

Se admiten sugerencias, ya sabéis ;Þ

Tened en mente siempre esa idea de "Amigos con Beneficios" porque es la clave argumental, ¿vale?

Si Bella cede y se espabila y se da cuenta de lo que realmente siente, se nos acaba el fic ;Þ