RENUNCIA: LOS PERSONAJES SON S. MEYER LA HISTORIA QUE ESTAS LEYENDO ES MÍA.

EPOV

la cabeza me pesaba por el calor y me sentía fatigado en extremo la conversación se escuchaba lejana, bizarra y me sentía flotar, las piernas se me aflojaron y todo se volvió negro .

Me sentía flotar pero no era agradable, mi cuerpo y mi cerebro no parecían estar conectados, los ojos me pesaban, no los podía abrir escuchaba conversaciones que no entendía y gritos. Sentía frío y más gritos me dolía el pecho y mi cerebro parecía estar aprisionado dentro del cráneo.

Escuche a Jasper

-Ed Ed Ed carajo que pasa reacciona Ed. Sentí un golpe y algo frío en mi cabeza, que alivio un poco el dolor punzante de mi cerebro. ¿Estaría muriendo?

Por que diablos no puedo contestar, tenia la boca pastosa y no podía mover la lengua ¿Qué mierda me esta pasando?

Nos movíamos, todo se bamboleada y me sentía un poco mejor abrí los ojos pero no entendía donde estaba, estaba desorientado.

-Tranquilo Ed vamos para la clínica. Dijo Jasper preocupado; en ese momento me di cuenta que estaba dentro de un vehículo en el asiento trascero.

-¿Como te sientes?. Las palabras no me salían. Negué con la cabeza.

-Llegamos. Exclamo y se bajo a toda velocidad, lo imitaron quienes venían en los asientos de adelante.

Alguien acerco una silla de ruedas y me sentaron en ella, levante la vista y vi a Bella correr hacia mí como nunca antes, aterrada, con los ojos vidriosos y llenos de angustia.

Me tomo de las manos, y quise levantarme pero se me aflojaron las piernas, mierda, pensé ¿que me pasa? Sentía el cuerpo como una gelatina. Solté su agarre, ella ciertamente no querría a un hombre enfermo, baje la mirada avergonzado y triste.

Ella puso ambas manos en mi rostro acunándolo.

-Edward mírame. No lo hice. Dolía demasiado. Ella me iba a dejar.

-¡Maldición, levanta la vista! Gritó. Obedecí

-Me diste un susto de muerte, estoy contigo, te amo. ¿Ella me ama? Estaba loca. Sonreí feliz.

Entre a la sala de exanimación y el medico pidió a todos que salgan. Una vez que nos quedamos solos.

-¿Puedes hablar? Asentí. Sirvió agua en un vaso y me lo entrego con una pastilla.

-Tómalo. Ordeno. Lo tome de un golpe mi boca se sentía mejor.

-Bueno ahora cuéntame desde el principio el más mínimo detalle que recuerdes. Mientras el chequeaba mis signos vitales y la tensión arterial.

Relate los dolores musculares, el cansancio y finalmente el desmayo el me miraba raro. Llevo una de sus manos al mentón y me miraba ceñudo.

Tomo un aparato y me ayudo a recostarme en la camilla, me pidió que me saque la camiseta y las zapatillas, prendió a cada uno de mis pulgares unas pinzas de colores y cuatro más en el pecho con unas pequeñas ventosas, todo conectado a una laptop. Estuve así varios minutos y el miraba atento la pantalla y fruncía el ceño por momentos eso no podía ser bueno.

Se levanto de la silla y me enfrento.

-Has tenido dolores antes. Negué con la cabeza mientras me incorporaba, y el quitaba sus pinzas de mi cuerpo.

-Ok.

-¿Que sucede?

-Algo no esta bien. Pero voy a averiguar que es. Trajo una maquina más grande con ruedas, tenía una pantalla incorporada y un pomo con un liquido transparente a un costado.

-Recuéstate. Ordeno

-Voy a hacerte un eco doppler para ver el interior de tu corazón. Me quede petrificado

-¿Que tiene mi corazón? Sentí pánico.

-Tranquilízate, es bueno que hayas tenido un golpe de calor eso me ayudo a descubrir un problema mayor. Me quede helado procesando la información.

Comenzó a pasarme ese gel por el pecho, mientras efectuaba movimientos circulares con una maquina sobre mi y miraba atento la pantalla.

-Ponte de lado, dándome la espalda. Obedecí y otra vez paso el gel esta vez por mi omoplato.

-¡Aquí esta! No es para preocuparse es para ocuparse. Me desinfle al menos no necesitaría un transplante o alguna operación.

-Déjame ver un minuto más. Siguió moviendo su juguete sobre mi cuerpo.

-¡Listo! Tienes una válvula del corazón afectada, una endocarditis bacteriana.

-¿Eh? No entendí palabra de lo que me dijo y el hablaba Inglés perfectamente.

-La endocarditis bacteriana es una infección del revestimiento interno del corazón, endocardio, o de las válvulas del corazón. Esto puede dañar o incluso destruir las válvulas del corazón, en tu caso es solo una válvulopatía se puede solucionar con medicación, comida sin sal, nada de cigarrillo, ni de alcohol y haciendo deportes para mantener la sangre liviana. Olvídate del vicodine, tendrás que solucionar tus problemas musculares con ibupofreno o tylenol.

-¿No voy a morir?

-No. Bueno eventualmente todos lo haremos. Se carcajeo.

-Pero no en un futuro inmediato, al menos no de esto.

-Tuviste suerte, ahora podrás manejar la enfermedad, con medicación y vida sana.

-Tengo que decírselo a tu esposa, ella estaba desesperada.

-No por favor no lo haga. Implore.

-Es mi deber profesional, no hago concesiones con nadie.

-Doctor. Ella no es mi esposa, dije esto con la cabeza entre las manos.

-Tengo poco tiempo de conocerla, creo que la amo y temo que se aleje de mí si me sabe enfermo. Estaba avergonzado y dolido.

-Estas bromeando esa mujer muere por ti.

-Tendrías que haberla visto llegar buscándote frenética se choco conmigo en la entrada, cayo al piso se dio un duro golpe y ni siquiera reparo en ello lo único que quería era verte.

-Cuando Paola anuncio que habían llegado se abalanzo para verte, estaba desesperada.

-Apuesto mi especialidad en cardiología y mi titulo de medicina que ya hizo un hueco en el piso de la sala dando vueltas esperando.

-¿Lo crees? Asintió silencioso.

-Además tu enfermedad es tratable no limita en nada tu vida. Solo debes tomar la medicación y controlarte cada seis meses, procura concurrir al medico cada vez que tengas temperatura y no habrá muchos sobresaltos.

-¿Puedo hacer pasar a Bella? O debo decir la futura Sra…

-¿Como es tu apellido? Se rasco el mentón divertido.

-Cullen, Edward Cullen.

-Sra Cullen entonces. Dijo. Sonaba bien Isabella Cullen.

-Esta bien. Se dirigió a la puerta la abrió, mientras me acomodaba la ropa y calzaba mis pies.

-Bella, por favor puedes pasar. Dijo, entro al consultorio atolondrada, al verme su rostro se sereno y suspiro tranquila.

-Bella, Edward tubo un golpe de calor, en cuanto se hidrate va a estar bien, solo debe hacer reposo hasta mañana, comer liviano e ingerir mucho liquido. Ella asintió atenta a las indicaciones.

-Pero…Lo mire suplicante y el hizo caso omiso. Ella se tensó.

-Hay algo que no está bien con su corazón. Palideció.

-¿Como? Dijo temblorosa y se sentó.

-¿Qué es lo que tiene? Quiso saber.

El médico le relato mi problema, ella asentía serena y atenta sin perder detalle. Mientras me miraba a los ojos con dulzura y tomaba mis manos. Cuando el doctor termino de explicar todo ella se levanto de la silla y dijo

-Muchas gracias Andrés. Por favor necesito un detalle de los estudios que le has efectuado, las impresiones de los mismos con los respectivos informes y un CD o pen drive con la grabación del doppler. Para llevar todo a casa quiero que Edward sea atendido en el Wake Forest University Baptist Medical Center. Ellos son los mejores del mundo en cardiología.

-Buena elección dijo Andrés. Atónito.

-Crees conveniente comenzar con la medicación ahora o puede esperar que regresemos a casa.

-Andrés la miraba con la boca abierta y yo también.

-Ciertamente puede esperar unos días. Contesto el aludido

-¿Edward? llamó

-¿Estas listo amor?, ¿puedes caminar? Asentí sonriendo.

-Más que listo. Su mirada era tierna.

-los hospitales me deprimen. Extendió su mano para que la tomara. Beso a Andrés en la mejilla le dio las gracias y me arrastro fuera del consultorio, donde todos nos esperaban. El primero en acercarse y darme un abrazo fue Jasper.

-Hermano, me diste un susto de muerte. Pensé que iba que tener que arrastrar tu cadáver de vuelta a casa.

Lentamente el resto de las personas se acercaron y relataron su punto de vista de mi desmayo. El más impresionado fue Manuel ya que el venía detrás de mi cuando me desplome, seguido de Jasper. Bella se posiciono frente a mí interponiendo su cuerpo con el mío a modo de protección y dijo.

-Señores, Edward necesita descansar agradezco profundamente lo que hicieron por él, y su preocupación, pero es momento de retirarnos. Mañana con el cuerpo descansado y en mejores condiciones reanudaremos las conversaciones. Planto sus pies en el piso delante de mi cuerpo, lucia amenazante, su pequeño cuerpo erguido su ceño fruncido, el semblante serio, sus brazos cruzados sobre el pecho. Ciertamente nadie iba a replicar. Escuche a Paola traducirle a su padre. Todos en la sala asintieron en silencio.

-¿Jasper? Llamo con tono serio.

-Sí, Bella.

- ¿Puedes llevarnos al hotel? El aludido asintió silencioso.

-Amor apóyate en mí, si sientes que las fuerzas te abandonan te sostendré con mi cuerpo. Se coloco debajo de mi brazo calzando su hombro en mi axila a modo de muleta humana.

- Jasper, colócate del otro lado por si acaso. Ordenó.

-Ok. Contesto Jasper, estaba sorprendido por la actitud de Bella. Era demandante y firme, no había rastro de dudas ni inseguridades. Esta mujer era única.

Está Bella sobreprotectora me tenía anonadado. Una vez más me sentí feliz de haberla encontrado, haría lo imposible por retenerla a mi lado.

A un paso lento salimos de la clínica, Paola le entrego a Jasper las llaves de su vehículo y se despidió de Bella con un beso diciéndole algo al oído y riendo. Bella se puso roja y le guiño un ojo.

-Nos vemos mañana para almorzar. Grito Paola. Agitando su mano a modo de saludo, mientras colgaba la otra del brazo de su padre. Manuel saludo con un asentimiento de cabeza y un "descansa".

Me sentía mejor, no para correr un maratón pero mi cuerpo respondía a mis órdenes. Subimos a la camioneta y viajamos al hotel. Al llegar Bella bajo primero y se posiciono al lado de mi puerta para ayudarme a bajar. Yo negué con la cabeza.

-Puedo solo. Dije. Ella negó con la cabeza.

-Sobre mi cadáver, Jasper, ayúdame. Repetimos el acto de las muletas humanas, ciertamente estaba avergonzado y a la vez reconfortado por la actitud de Bella, ella era una cuidadora natural.

Entramos al hotel, pedimos las llaves y fuimos para la habitación Jasper nos acompaño y ayudo a Bella a recostarme luego se fue, dijo que había quedado con Manuel para ver unos números de la fusión.

Bella fue hacia el baño y comenzó a llenar la bañera, me saco los zapatos y me ayudo con el resto de la ropa.

-Al baño ahora. Dijo señalando la puerta con el dedo.

-Me puedo caer. Dije avergonzado no me sentía con fuerzas tenia miedo que el agua me relaje demasiado.

-No te preocupes, voy a estar contigo. Se acerco a mi, me ayudo a levantarme, fuimos al baño me saco la ropa y me ayudo a sentarme en la bañera, el agua se sentía bien.

Estaba avergonzado, nunca me había bañado en presencia de alguien, no era incomodo, solo que el baño era algo tan privado y de repente me encontré compartiéndolo con ella que me resulto extraño.

-¿Estas listo para salir? ¿O esperamos a que se te arruguen los dedos? Reía y era música para mis oídos.

-No te burles del enfermo. Le dije serio. Su ceño se frunció

-¡Tu no estas enfermo! Espeto molesta. Sus cambios de humor me mareaban.

Salimos del baño y me sentía mucho mejor, recibí todas las atenciones de parte de Bella.

-¿sabes? Me dijo

-¿Qué? Quise saber.

- te amo, más de lo nunca ame a nadie, cuando te vi en la clínica mi mundo se desmorono. Su rostro se volvió en llamas y no me miraba, jugaba con sus manos. Estire las mías, la tome por el mentón para que me viera a los ojos y ella mantenía la mirada baja.

-¿Bella?

-uh uh. Seguía sin verme. Estaba avergonzada por su declaración.

-Yo también te amo y temo perderte. Levanto la vista perpleja. Se acerco a mi cara y me beso dulcemente.

-estoy aquí siempre que me lo permitas, voy a estar para ti. Esa confirmación me impulso a dar el siguiente paso

-Estaba pensando que tal vez deberías mudarte conmigo. Ya sabes si tú quieres. Ella pareció meditarlo un momento.

-No. Contesto y mi mundo se cayó a pedazos.

-No creo que sea conveniente, ya es bastante malo que tengamos una relación, no sería bien visto que viviéramos juntos. Además tú vives con Jasper. Quise morir ella me daba excusas una y otra vez. Trate de recomponerme.

-Está bien si no quieres, lo entiendo. Frunció el seño molesta.

-¿crees que te miento? Dijo señalándome con el dedo. Mi expresión me delato. Asentí.

-tú, tú y tu…no todo se trata de nosotros ¿sabes? Me encantaría vivir contigo, pero temo no ser tomada en serio en mi trabajo si lo hago. ¿cuál sería mi carta de presentación?¿amante del director ejecutivo de la firma?¿qué haría con Rose le debo mucho?.Estaba molesta y bufaba.

-¿amante? para que seas mi amante ¿no debería tener una esposa?.Le dije conteniendo la risa La pregunta quedo flotante en la habitación y el rostro de bella se volvió furibundo y grito.

-¡Podrías dejar de tomarme el pelo!. Tenía las manos cerradas en puños y la boca torcida en un gesto de enojo. Que me pareció adorable.

-ok, cásate conmigo y serás la esposa del director de la firma para la que trabajas, caprichosamente contratada. Se petrifico, se quedo sin palabras. Eso era algo peculiar en ella.

-¿es enserio? ¿Te casarías conmigo? Dijo incrédula, lo estaba valorando, medito un momento más. Asentí. Los nervios me estaban matando.

-Acepto. Dijo y me beso con suavidad. Varias emociones me asaltaron, ella contra todos los pronósticos posibles había aceptado. Y yo era feliz.

La tarde paso entre arrumacos y atenciones, me dio de comer como a un niño pequeño, miramos la tv y me conto de su tarde con Paola y del miedo que le ocasiono cuando escucho a Manuel decir que me había desmayado y no reaccionaba.

Al anochecer me sentía capaz de levantarme, ella estaba dándose un baño y me levante y vestí para invitarla a dar un paseo. Cuando salió del baño envuelta en una gran toalla blanca, me miro con gesto de desaprobación y me gane que me regañara y me mandara a la cama nuevamente.

Pidió servicio al cuarto y me deje consentir por ella nuevamente. Me pregunto si estaba bien si iba en busca de un DVD y no me pareció mala idea.

Mientras ella estaba fuera recordé los acontecimientos del día le había propuesto matrimonio a una mujer que no tenía más de diez días conmigo y por primera vez en años no me sentí obligado a nada era libre y ella era mi elección. Con esa tranquilidad y una sonrisa triunfal que tenía más de estúpida que de triunfal pintada en el rostro, me dispuse a revisar mi correo electrónico, no había grandes novedades.

Le envié un correo a mi padre poniéndolo al tanto de mis pareceres a cerca del administrador y otro a mi secretaria avisándole que en tres días estaríamos de regreso.

Bella regreso con dos dvds en sus manos y se la veía molesta por algo.

-¿Que rentaste? Su rostro cambio al verme.

-mmm, no lo sé la muchacha de la tienda de videos me las recomendó. Me dijo que eran estrenos y las traje.

Las películas no eran malas pero tampoco eran buenas, Bella al final de la primera se quedo profundamente dormida. Y decido dejar la segunda para otro momento.

Me acurruque a su lado y la abrace, se sentía tan bien tenerla cerca, era suave, cálida y lo más importarte me había elegido, a pesar de todo y de todos.

La mañana me sorprendió con fuerzas y espíritu renovado, Bella dormía a mi lado y era un ángel. Me levante despacio y me duche, al salir del baño Bella estaba vistiéndose, me acerque la tome por detrás la abrase y la bese, ella me devolvió el beso con ganas. Pero se separo antes de que suba de intensidad. Bufe molesto. Me miro interrogante.

-¿Qué? Levanto una ceja.

-Nada. Dije inocente.

-¿qué sucede? Tamborileaba uno de sus pies contra el piso y cruzo sus brazos en el pecho.

-¿No me quieres cerca? se carcajeo.

-Mientras te duchabas paso Jasper y nos esta esperando. Además no quiero abusar de tu salud ¿sabes?. Seguía riendo.

-Aun no me dijiste si te mudarías a mi casa. Inquirí. Su sonrisa desapareció.

-No, no lo hare. Enarco una ceja.

-¿Vamos a tener otra vez la estúpida discusión? estaba molesta.

-¿Es tan malo que vivamos juntos? contraataque, lo medito.

-No , no lo es.

-Esta bien, nos mudamos juntos, pero bajo mis condiciones. Había accedido aceptaría lo que sea con tal de verla todas las mañanas al levantarme y dormirme a su lado.

-¿Cuáles son?

- Mi casa, y en la oficina deberemos comportarnos profesionalmente, sino el trato se rompe. Me quede con la boca abierta si había algo que no esperaba era mudarme con su hermano y su cuñada, pero si era una manera de negarse poniendo una excusa, estaba perdida. No me dejaría doblegar por nadie.

-Acepto. Bella se quedo atónita, no se lo esperaba.

Me vestí y salimos de la habitación Jasper nos esperaba, junto con Manuel en el lobby del hotel. Subimos al carro de Manuel e in iniciamos el recorrido hacia las instalaciones de la firma para conocerla por dentro.

Al llegar Bella paseaba su mirada por todo el lugar, el establecimiento era ciertamente impresionante, tendría más o menos 400 obreros trabajando en ese momento en el proceso de los productos. La mañana paso rápidamente y Manuel anuncio que era hora de almorzar ya que su esposa nos estaba esperando.

Al llegar la casa de Manuel una mujer muy agradable nos dio la bienvenida y nos invito a pasar la casa era bonita y de buen gusto, Bella se comportaba como en casa y hablaba fluidamente con la mujer y con Paola. La hora de la comida llegó y el almuerza trascurrió tranquilamente, me pidieron que relate mi encuentro cercano con la muerte y todos rieron al unísono. La velada fue acogedora y agradable.

Este capi es de transición no dice mucho, pero lo considere necesario. Estoy trabajando en otra historia una un poco distinta humanos y vampiros trataré de subir el primer capitulo hoy. Besos y gracias a todas por leer.